Posts etiquetados como ‘alguien’

Haikus 1°selección

1)
Duro invierno,
solo menos salidas
y mas soledad

2)
¿Qué es este silencio
que ataca mis ruidos?

3)
Plaza derruida,
los monoblocks la vigilan.

4)
El calor del sol,
degusto una bebida
sabor plástico.

5)
La niebla se adueñó del parque,
solo quiere jugar.

6)
Un patrullero ruidoso y luminoso,
a toda velocidad
La pizza que se enfría.

7)
Sus labios se mueven,
me hablan de muerte y política.
Yo solo pienso en besarla.

8)
Demoras en el tren.
¿Alguien decidió
renunciar a su vida?

9)
La lluvia cae,
reflejo de la nostalgia
que le escondo al mundo.

10)
Noche en la jungla de cemento.
Las estrellas
parecen que no existen.

11)
Tras de las sombras,
un hombre trata de verderse
como una mujer.

12)
El espejo refleja
a alguien que no me agrada.
¿Será él o yo?

El valor del sacrificio

Mensaje anómalo que se deslizaba
por las yemas de sus dedos,
su radiación encubría algo
(Yo sé que ella sangraba por dentro).

Quería el sendero luminoso
para inmolarse en la arena caliente,
quería un juego de artificios
por sus penas expandidas.

Se inyectó de miedo
por alguien que nunca valió,
deformando sus palabras,
traicionando su cuerpo de sed.

Solo retenía
besos con alas de murciélagos
que atesoraba con culpa
en sus mejillas convulsionadas.

Su lengua retardada
decía lo que no quería,
así se enamoró de su miseria
resignando la justicia.

Con su opaca frescura
y su confusa sinceridad,
atormentó un delito interior
del que siempre fue inocente.

Absorbida por la obstinación
de su trunca existencia,
juega con su agonía y la posibilidad
de irse de la manera mas cobarde.

Tu particularidad

En esta oscuridad
sos una rama florecida,
en los hombros, en los brazos
de alguien de no confiar.

Muñeca esparcida
sos un suspiro de cristal,
en un tiempo irreal
de alguien que no pudo ver.

En las selvas doloridas
sos humo virgen,
en las serpientes venenosas
de cada signo lejano

En una casa desplomada
sos un engranaje singular,
en busca de un lecho
de cisnes con alas rotas.

Durmiendo rodeado de mortuorios

Es el grito disfrazado
a través de los pasillos,
obnubilados y descendentes,
cerrados, de escasa luz.

Alguien cayendo.

Habitación de paredes apretadas,
rastros de cabellos negros,
en la inmensa nube blanca,
tan suave, tan infame.

Extraños ojos fallecientes.

Dentro de alguien mas,
hay un escueto frío blanco,
corazón de luna, cubierto de nieve,
creyente, imparcial.

Dragaste la sangre, deformándola

Corona de espinas
para el fatigado insaciable,
que escondía los suspiros
y desoía los halagos.

Esfuérzate y respira en mi lugar.

Serán unos eternos años
creciendo para abajo,
mirándola desaparecer,
en forma ordinaria, mundo durmiente.

Irritando profundos espejos.

Succionando las sonrisas,
presionando las horas,
dentro de un nuevo cruel día
en tus inverosímiles ojos lentos.

La noche siempre es terror.

Invierno interior

Tristeza y desconsuelo,
pálida azucena,
flor que llora
maldiciendo al invierno.

Alguien no es,
ocurrió lo lejano,
herida de pena,
alma tranquila.

Aún desconcierto
en tu búsqueda,
no sé si sirvió
pero me encontraste.

Difuminado,
ahora añoro
pensamientos reales
en bellas tangibles.

Poseer para no poseer

En la muerte
tengo mis sentidos
extraviados
desencantados

En la noche,
en una mirada
maligna
incesante

Oscuridad
dueña de alguien
deshumanizando
solo cayendo

La voz de la noche
los cuerpos del día
insensibles
asfixiados

En el cielo
el marco
del abandono
y las impertenencias

Que el eco
sea sombra
cambia tu opinión
por capricho individual

Muero de deseo,
no me posees,
no quiero poseerte,
caminar por el aire.

Las veces

Pudiera saber, que estoy perdiendo,
solo detener, mirar y escuchar.
Enciéndeme, déjame hablar,
déjame ser lo que necesito

Muchas veces
mientras dormías,
yo soñaba
que te deslumbraba

Aún mil deseos
quieres la verdad,
solo retengo
palabras asesinas

Supiera sentir, como aproblemado,
solo sostener, fijar y encriptar.
Enciéndeme, escucho aquí,
ahora estoy fuera de tu alcance.

Tantas veces
mientras morías,
yo pensaba
y me dejaba ir

(por nada,
a veces por nadie,
por todo,
a veces por alguien)

La intriga

Entras y crepitas
en mi ser,
desbordando mi alma,
enjuiciándola

Un desdichado
como embrujado,
por lo que es
y la fatalidad

¿Qué estabas haciendo
antes de mi veneno?
Cuándo empecemos
estaremos secos.

Tormentosa y pura
es la verdad,
no puedo alcanzar,
si no depende de mí.

Abraza al desconocido y solitario
que se enfría y conmueve
a velocidad… de la luz.

(Sombría es la llama de la esperanza)

Ansias salvajes
como inútiles,
coronan mes miedos,
dejan a merced

La nada irresoluta (escucha las risas)
¿Quién pone atención? (alguien mira)
en lo intrascendente (eso es ciego)
La nada tiene tus ojos.