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Biodiversidad en la Patagonia argentina, imagen global y totalizadora de la inmensa riqueza subyacente en este suelo.

Al presentar la biodiversidad existente en la Patagonia Argentina, estamos haciendo referencia no sólo a las características particulares de cada una de las especies que habitan esta región, a simple vista humilde de fauna, sino que intentamos dar una imagen global y totalizadora de la inmensa riqueza subyacente en este suelo, en todo su espectro.

Dicho en otras palabras, pretendemos lograr que lleguen a entender que desde la belleza inconmensurable del océano, pasando por la rigurosa pero cautivante aridez esteparia, hasta el imponente encanto de la Cordillera de Los Andes, desde la soledad de los cerros en las planicies, hasta la majestuosidad de los lagos con sus glaciares, la Patagonia Argentina aloja, aún en su aparente simpleza, “EL MILAGRO DE LA VIDA”.

Las aves merecerían un capítulo aparte, ya que para describir solamente las especies que se encuentran en la Isla de los Pájaros, frente a la Península de Valdés hacen falta varias páginas. Mencionaremos sólo las más importantes, como los pingüinos de Magallanes, varias especies de cormoranes, gaviotas y gaviotines y palomas antárticas, entre muchos otros.

Saliendo de las costas y adentrándonos en el continente, nos encontramos con que los antiguos pobladores, animales autóctonos de las mesetas, han sido desplazados por especies introducidas por el hombre aGuanaco partir de la conquista y colonización. La fauna originaria estaba constituida por el tigre, el aguará-guazú o “gran zorro”, el ciervo pampeano y el pecarí, los que hoy en día han emigrado hacia el norte. Los nuevos habitantes son ciervos colorados y jabalíes, además del ganado ovino y caprino. Pero sí se han conservado pumas y guanacos, que se ven obligados a competir con las ovejas y cabras por el territorio.

Los animales terrestres más característicos, y que uno puede ver fácilmente, aunque su número se va reduciendo hacia el sur, son los zorros, gatos salvajes y zorrinos, las liebres patagónicas o maras (especie protegida en peligro de extinción), armadillos llamados “peludos”o “piches”, junto con el ñandú y las martinetas (semejantes a las perdices aunque de mayor tamaño).

En la zona de la cordillera, el huemul, o ciervo mediano, y el pudú, o ciervo enano, especies autóctonas y únicas, hoy están casi extinguidos. Se encuentran ciervos colorados, no originarios de la región. En los ríos cordilleranos abundan también especies importadas, como la trucha, la trucha arco iris y el salmón.

Cóndor a punto de ser liberado en Sierra Pailemán, Mesesta de Somuncurá, Río Negro.Las aves de la parte continental, en el área de las mesetas, son en su mayoría rapaces y carroñeras. Se ven muchas de ellas a lo largo de las rutas, porque se comen los restos de las liebres y otros animales atropellados por los automovilistas. También en la meseta, pero sobre todo en sus últimas estribaciones hacia la costa, hay avutardas y loros. El cóndor se encuentra sólo en las altas cumbres de los Andes.

Las especies venenosas no son muchas y hay algunas muy raras, como una serpiente que habita la zona noreste, la “escolopendra grande”, y una araña, “viudita” o araña de poto colorado, con forma de garbanzo negro y una mancha roja atrás. Su picadura puede ser mortal. No pasa lo mismo con los alacranes, mucho más comunes y cuya picadura sólo produce escozor. Impresionante pero totalmente inofensiva es la araña pollito, no le tema.








Fauna y Flora de las Islas Malvinas.

La flora malvinera marítima tiene por base el fitoplancton, que está compuesto de diatomeas o algas unicelulares con clorofila.

En cuanto a los vegetales terrestres se hace notar la falta de árboles.

Sin embargo, las islas producen una buena calidad de pastos.

La fauna es mucho más variada que la flora. Los pequeños crustáceos denominados “krill” abundan al sur de la convergencia antártica y disminuyen con rapidez al norte.

En las aguas malvineras existen variedades de moluscos, medusas y crustáceos como la centolla.

Entre los peces se encuentran: la polacra, el pámpano, la merluza de cola, la brótola del sur, el abadejo y el pez raya.

Las aves marinas se clasifican en voladoras y no voladoras. Entre las voladoras se destacan: los albatros, petreles, gaviotas. Entre las no voladoras: los pingûinos.

Además se conocen variedades de patos y gansos.

En las islas se han detectado cuatro clases de pingûinos: el real, el papua, de penachos amarillos, el magallánico.

También se encuentran las focas, lobos marinos, elefantes marinos y el leopardo marino.

La ballena azul es el animal viviente más grande de las islas. Puede llegar a medir hasta 30 metros de largo y pesar hasta 150 toneladas, equivalente a 25 elefantes. Se alimenta principalmente de krill. Lamentablemente hoy se encuentran en extinción.

  • La ballena fisalus, mide 25 metros y pesa 80 toneladas.
  • La ballena boba, la ballena boreal, pueden medir 18 metros de largo.
  • La ballena jorobada puede llegar a medir 17 metros y pesar 30 toneladas.
  • La ballena enana alcanza los 10 metros de largo.
  • La orca posee de 7 a 9 metros de largo.

La fauna terrestre no es tan rica como la marina.

Los insectos que viven en las islas comprenden casi setenta géneros o noventa especies, de las que un sesenta por ciento son endémicos. Las arañas son de seis especies distintas y propias de las islas.

Las aves terrestres son de unos setenta y cinco géneros y de ellos unos trece son endémicos, es decir que siempre están en las islas.

Existe una especie de ganso de las colinas de muy buena carne y otra de ganso de los valles. Otras aves son el macacito y la gallareta de Malvinas, el chorlo de doble collar, el halcón peregrino, el cisne de cuello negro, los patos crestado, overo y pampa.

También se encuentra la agachadiza o becasina común, el cuaco o martineta, la remolinera negra, el chorlo de pecho rojo y negro y el de Magallanes. Un carancho y un chimango malvinero, además del halcón, representan a los rapaces. El gorrión común se ve cerca de las casas en las estancias.

El estornino es uno de los pájaros más vistosos y también existen un tordo, un pecho colorado y un canario.

Las islas contaron con un mamífero: el lobo-zorro. Hoy está extinguido. En Malvinas lo llamaban “Warrahs”; era un animal de aspecto intermedio entre el lobo y el zorro, más bajo que el primero porque sus patas eran más cortas y más corpulento que el segundo. La cola era más larga y peluda que la del lobo.

Los científicos explican la presencia de ese zorro en Malvinas por migraciones desde la tierra patagónica en tiempos glaciares, cuando se habría formado un puente entre las islas y el continente al descender las aguas del mar Argentino.

A pesar de haberse extinguido hace más de un siglo, aún continúan las discusiones taxonómicas acerca de su verdadera ubicación sistemática.

Para algunos autores, habría sido una especie insular del género Dusicyon que incluye a otras especies similares del continente vecino. Otros sostienen que el nombre Dusicyon debe reservarse exclusivamente para esta especie; queda Pseudalopex para las especies cercanas, e incluso alguien ha arriesgado la posibilidad de que se tratara de una variedad próxima al perro doméstico.

Esto último es poco probable ya que además de razones morfológicas, faltan evidencias arqueológicas que demuestren la presencia del hombre en tiempos prehistóricos en aquel archipiélago austral. Finalmente, algunos autores lo incluyen en el subgénero Dusicyo del género Canis, lo que parecería una extrema simplificación.

Según el mastozoologo inglés Olfield Thomas, los zorros que poblaban cada una de las grandes islas del archipiélago malvinense representaban diferentes razas geográficas ya que los de Gran Malvina eran más pequeños y de pelaje más claro con tinte rojizo. Distinguía así para esta isla a Dusicyon australis australis (Kerr, 1792) y para la isla Soledad a Dusicyon australis darwinii (Thomas, 1914).

La vegetación de las islas Malvinas es de estepa. Su desarrollo es constante a lo largo del año y cubre casi toda la superficie M suelo, excepto en aquellos sitios donde existen afloramientos rocosos. No se encuentran árboles en las islas, aunque sí los hubo en el pasado geológico: cipreses de la cordillera y araucarias, como los de los Andes patagónico-fueguinos.

Hay alrededor de 163 especies de plantas autóctonas en las islas, catorce de las cuales son endémicas, es decir que sólo crecen en Malvinas.

En estas estepas predominan pastos bajos y duros, matas de arbustos en cojín, similares a los de la estepa patagónico, y algunos pastos altos escasos. Los líquenes y musgos son abundantes y forman extensas turberas. En los mares que rodean las islas se encuentran gran cantidad de alga

El pasto “Tussock”, tiene casi dos metros de alto; abunda muchísimo el pasto blanco (cortadería hilosa), la dudle dee y el spagnon, musgo que con el correr de los años se convierte en turba.

La “planta de barniz” o bálsamo de los pántanos, tiene la forma y consistencia de grandes almohadones redondos.

La verónica es un arbusto, con  flores muy perfumadas y amarillas. La virgen pálida, de flores blancas y un apio silvestre.

fuente: Imágenes de Argentina

El tiburón de Groenlandia puede vivir en profundidades de hasta 2.500 metros.


El tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus), llamado también tollo de Groenlandia o tiburón boreal, es una especie de elasmobranquio escualiforme de la familia Somniosidae.
Es una de las especies más grande de tiburón, rondando entre los 6 y 7 metros de longitud. Comúnmente se encuentra en el norte del Océano Atlántico y el Océano Glacial Ártico, alrededor de Groenlandia e Islandia; pero ha sido visto también en las aguas del sur, como en los mares de Argentina y la Antártida.1 Está estrechamente emparentado con el tollo negro dormilón.

El tiburón de Groenlandia es una especie característica del abismo polar, pueden vivir en profundidades de hasta 2.500 metros.
Su dieta se basa principalmente en peces, calamares y mamíferos marinos como focas y morsas, aunque se han examinado los estómagos de algunos tiburones de Groenlandia y se han encontrado restos de caribúes, caballos e incluso partes de un oso polar.

Con frecuencia, vive en simbiosis con un copépodo parásito (Ommatokoita elongata) que se instala en la córnea de su ojo, alimentándose del tejido ocular, provocando al tiburón una ceguera parcial.


El copépodo es una criatura bioluminiscente, y es posible que tenga la función simbiótica de atraer a las presas del tiburón como si fuera un señuelo de pesca, esto es sugerido por el hecho de que estos tiburones normalmente son lentos, sin embargo, se han encontrado presas muy veloces (como calamares) dentro de sus estómagos.


Si bien es sabido que los tiburones Groenlandia carecen de una buena vista, siguen siendo grandes predadores dentro de su hábitat, puesto que tienen el sentido del olfato excepcionalmente sensible y pueden detectar a sus presas a kilómetros de distancia, incluyendo a cadáveres y restos animales que quedan atrapados bajo la espesa capa de hielo que cubre el mar.


La carne de tiburón de Groenlandia es levemente venenosa cuando está fresca, debido a la presencia de una toxina llamada óxido de trimetilamina, que luego de ser digerida, gracias a la acción enzimática pasa a ser trimetilamina, produciendo efectos similares a los de una embriaguez extrema.

Sin embargo, algunas personas disfrutan comiéndolo, puesto que puede ser ingerido si se hierve en varios cambios de agua o secándolo durante algunos meses y exponiéndolo a varios ciclos de congelación y deshielo. En Groenlandia e Islandia es considerado una exquisitez. También suele ser cazado por el pueblo Inuit, que lo atrae mediante un señuelo, arrastrándolo a través de agujeros cortados en el hielo.


Investigadores canadienses y el GEERG (Greenland Shark and Elasmobranch Education and Research Group) han estado estudiando al tiburón de Groenlandia en el Fiordo Saguenay y el Estuario de St. Lawrence desde 2001. El tiburón de Groenlandia fue documentado repetidas veces en el Saguenay desde 1888. En el Estuario de St. Lawrence también han sido registradas algunas capturas accidentales desde hace más de un siglo.

Actualmente la investigación es conducida por el GEERG, quién se dedica específicamente al estudio del comportamiento del tiburón de Groenlandia, observando especímenes vivos bajo el agua, utilizando equipos de buceo, vídeo y telemetría.

Estado de conservación

Casi amenazado (NT)
Casi amenazado
(UICN)


Argentina Live: Por la Puna, entre salares, ruinas y bellezas naturales.

Ascender a la Puna salteña es una de las experiencias más impresionantes del norte argentino, razón por la cual el Circuito Andino que nace en la ciudad de Salta y trepa por la Ruta Nacional Nº 51, a través de quebradas serpenteantes, ruinas arqueológicas y paisa-jes de gran belleza, es uno de los preferidos por el turismo de la provincia.

Salares, tierra y cielo se combinan en esta región remota haciendo de su apariencia un atractivo irrechazable. Las tradiciones culturales de los lugareños sazonan con su experiencia de vida esta agradable opción turística.

En la inmensidad de este altiplano, ubicado a más de 4.000 m.s.n.m, se encuentran picos con nieves eternas, negros volcanes, extensos mares de sal, lagunas repletas de flamencos y vicuñas que se mimetizan en el paisaje desértico.

Localidades como San Antonio de los Cobres y Tolar Grande aún conservan costumbres ancestrales.

Y es al famoso viaducto «La Polvorilla», a pocos kilómetros de San Antonio de los Cobres, donde llega con su recorrido el Tren a las Nubes, icono turístico no sólo de la provincia sino también del país (ver recuadro).

San Antonio de los Cobres.

Importante poblado del Circuito Andino, el pequeño San Antonio de los Cobres persiste en el extremo noroeste de la provincia de Salta, posicionándose como el centro urbano más elevado de todo el país.

Se trata de un típico pueblo de la Puna salteña, el cual debe su reconocimiento a la condición de parada del mencionado Tren a las Nubes, que viniendo desde la capital provincial llega hasta el Viaducto La Polvorilla.

Para el hombre, la Puna es un ambiente hostil: la altura es sinónimo de baja presión atmosférica y por tanto de menor cantidad de oxígeno en el aire. No obstante, la atracción de los Cobres compensa de sobra el apunamiento o soroche, como se le llama en la zona. El pueblo se ofrece con todo su esplendor de leyenda y riqueza mineral, en tanto la fisonomía indígena atrapa con su arquitectura sencilla y el paisaje circundante asombra al visitante.

Frío y ventoso, asentado en el centro de un valle agreste, en la parte más baja de la espectacular Quebrada del Toro, y junto al río que repite su nombre, San Antonio de los Cobres permite contemplar el magnífico Nevado de Acay, así como acceder al destacable yacimiento arqueológico de Tastil.

El novedoso Museo Étnico Arqueológico y las fuentes termales de Pompeya e Incachuli se suman a la lista de atractivos de este poblado salteño sin agotar sus bellezas y posibilidades.


Tolar Grande.

Inmerso en el deslumbrante desierto puneño, Tolar Grande permite descubrir una incomparable vista panorámica del Volcán Llullaillaco, además de un atrapante ojo de mar, salares y paisajes de fantasía.

En esta región de los Andes se puede ascender a numerosos volcanes y cumbres de más de 5000 m, venerados como dioses por los incas y convertidos por ellos en santuarios. Tolar Grande es reconocido como portal de ingreso al Salar de Arizaro. En sus alrededores, el atractivo lo constituyen los sitios de interés natural, geológico, cultural y arqueológico; en tanto que también conserva parte importante del pasado prehispánico.

La Poma.

Campo Quijano.

La mayor parte de la Amazonía devastada en Brasil fue transformada en pasto.

El 62,1 % de toda el área de la Amazonía hasta ahora devastada en Brasil fue convertida en pastizales, especialmente para la cría de ganado, y apenas un 4,9 % en cultivos agrícolas, según un estudio divulgado hoy por el Gobierno brasileño.

En compensación, en el 21 % de la selva amazónica destruida surgió una vegetación secundaria o bosques de especies exóticas que permiten pensar en un proceso de reforestación de la Amazonía, de acuerdo con el estudio elaborado por el estatal Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE).

El estudio, en el que también participaron investigadores de la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa), fue realizado con imágenes de satélite y visitas al campo en los 719.210 kilómetros cuadrados de la Amazonía que habían sido talados hasta el 2008.

Esa área devastada hasta hace tres años corresponde a cerca del 18 % de toda la selva amazónica en Brasil.

Según el estudio, del total de áreas destruidas en la Amazonía, la mayor selva tropical del mundo, un 46,7 % está ocupado actualmente por pasto limpio, es decir por terrenos en que fue hecha una inversión para prepararlos para la cría de ganado.

El restante 15,4 % de áreas cubiertas de pastizales es de pastos ya degradados o abandonados.

Apenas un 0,5 % de las áreas taladas fue usada para la construcción de ciudades y un 0,1 % para actividades mineras.

Los autores del estudio reconocieron que no pudieron establecer el actual uso del 6,3 % de la Amazonía destruida por falta de visibilidad de los satélites o por el difícil acceso.

Según el director del INPE, Gilberto Cámara, el resultado del estudio demostró que, pese a que Brasil es el mayor productor mundial de carnes y cuenta con el mayor rebaño del mundo, la productividad pecuaria en la Amazonía es baja.

“El estudio muestra que la pecuaria en Brasil aún hoy es extensiva y que es necesario adoptar políticas públicas que permitan mejorar el uso de la tierra que le fue robada a la naturaleza”, afirmó Cámara en una rueda de prensa.

Las tierras utilizadas para la pecuaria en la Amazonía tienen en promedio apenas una cabeza de ganado por hectárea y esas áreas muchas veces son abandonadas por la falta de productividad.

“Menos de una cabeza por hectárea es algo inaceptable. Es un desperdicio substituir la selva por algo que no le da retorno al país”, dijo por su parte la ministra de Medio Ambiente, Izabella Teixeira.

Según Cámara, el estudio igualmente demostró que la deforestación, al contrario de lo que alegan los defensores de la tala, no generó desarrollo económico para el país.

“No aprovechamos la selva destruida para su uso más productivo, que sería la agricultura (4,9 %)”, dijo.

Teixeira agregó que los datos dejan sin peso los argumentos de quienes defienden una flexibilización del Código Forestal para permitir el aumento de las áreas de cultivo en el país.

“Esta probado que las tierras desforestadas en la Amazonía no son usadas para la agricultura”, según la ministra.

“Brasil no tiene razones para flexibilizar. No hay ninguna razón para aumentar la tala. Ya tenemos área suficiente para aumentar la producción”, coincidió el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Aloizio Mercadante.

Las mejores fotos de la NGS del mes de Julio de 2011

Las fotos más espectaculares de la National Geographic Society (NGS) seleccionadas para el mes de Julio de 2011.

La National Geographic Society (en español: Sociedad Geográfica Nacional) es una organización que tiene como objetivo avanzar hacia el conocimiento general de la geografía y el mundo entre el público general. Para este fin, realiza becas de exploración y publica mensualmente una revista, National Geographic. Fue fundada en Estados Unidos el 27 de enero de 1888 por 33 hombres interesados en “organizar una sociedad para el incremento y la difusión del conocimiento geográfico”.

Comenzaron a discutir la formación de la sociedad dos semanas antes del 13 de enero de 1888. Gardiner Greene Hubbard se convirtió en su primer presidente, y su yerno, Alexander Graham Bell fue su sucesor el 7 de enero de 1898.

Blacktip Reef Shark, Maldives

Photograph by Paul Wilkinson
Smaller fish keep their distance when a blacktip reef shark swims amongst them in shallow water in the Maldives.

Blue-Tongued Lizard, Australia

Photograph by Kathy Parker
Australian blue-tongued lizards are widespread over our great country. This particular species is a “common” or “Eastern” blue-tongued lizard, found in the eastern parts of Australia. Living on a farm in the South East of South Australia, we find many of these lizards lazily crawling around our yard, especially during the warmer months. This lizard was courtesy of our hunter-gatherer cat, which is brave enough to bring all sorts of amazing creatures to our back door for inspection and approval.

Seagull and Boats

Photograph by Diane Jones
Walking the line
(This photo and caption were submitted to the 2011 National Geographic Traveler Photo Contest).

Caiman and Turtles, Guatemala

Photograph by Anthony Davis
A caiman rescued by the ARCAS organization in Guatemala gets the eye from a ring of turtles. Founded in 1989, ARCAS strives to rehabilitate animals seized from poachers and illegal pet traders, eventually releasing most back into the wild. As one of hundreds of travelers fortunate enough to volunteer at ARCAS each year, I spent long, hot, but enjoyable days cleaning and feeding parrots, scarlet macaws, spider monkeys, howler monkeys, and other species under pressure in Central America.
Parrotfish, Great Barrier Reef
Photograph by David Doubilet, National Geographic
The clownish grin of a bridled parrotfish reveals its power tools: grinding teeth used to scrape algae from rock. Though sometimes destructive to individual corals, the fish’s efforts are mostly beneficial. Without them, algal growth could smother the reef. Scarus frenatus

Hawaiian Green Turtle, Maui

Photograph by Jose Cardona
At a Maui aquarium a Hawaiian green turtle makes a guest appearance. Members of this threatened species are unique among sea turtles for their herbivorous diet, thought to imbue their fat with a greenish hue.

Gecko and Palm Frond

Photograph by Lorenzo Menendez
A small gecko pokes his head out from between the ridges of a palm leaf. How I ever saw him I will never know.

Blue Heeler, San Miguel de Allende

Photograph by Jay Koppelman
I grabbed this shot of a blue heeler dog in San Miguel de Allende, Mexico. Sometimes it seems that there are two completely separate worlds that are in existence: that of the humans and the other, which belongs to the animals. In this photo the humans are definitely unaware of all the interaction that goes on in the animal world just feet away. I wonder what’s going through this dog’s mind.

Deer, Japan

Photograph by Angie Sin
Deer in Nara, Japan, are revered as holy messengers of God and are allowed to roam freely. They are well known for their bowing gestures for food.

Los esteros del Iberá son uno de los humedales mas ricos en diversidad biologica de nuestro planeta.

Ubicado en la provincia de Corrientes, en el noreste de la República Argentina, el ecosistema conocido como Esteros del Iberá debe su nombre a la laguna homónima situada en la zona centro oriental de este inmenso sistema de humedales.

La palabra Iberá está formada por dos vocablos de la lengua guaraní: ¨Î¨, agua, que antepuesto a ¨berá¨, brillante, en su traducción al castellano expresa al sitio como ¨el agua que resplandece o brilla¨, nombre que supuestamente le dieron sus originales pobladores guaraníes al observar el brillo chispeante de su superficie.

Esta peculiaridad es visible en sus espejos de agua durante la aurora o el anocher, cuando la quietud propia de un sistema cerrado, sin corrientes fluviales, se quiebra con la brisa producida por el cambio de temperatura entre la superficie terrestre circundante y el agua de los esteros o lagunas, provocando un movimiento superficial que refleja con efectos muy particulares la luz solar crepuscular.

Existe sin embargo cierta objeción sobre este origen de la denominación, porque entre los pobladores perdura aún la creencia de que el nombre se debe a la heroica princesa Iberá, la hija del cacique guaraní que se sumergió en los esteros para proteger la dignidad de su cultura.

En realidad este nombre ha ido evolucionando con el devenir del tiempo, ya que existen registros que identifican originalmente al sitio como Esteros de Cará Cará, debido a que en este lugar vivían los aborígenes emigrados de la Misión de Santa Ana por crímenes cometidos, se los conocía por “Caracará”, nombre dado también a un ave de rapiña carroñera: el “carancho”

El sistema del Iberá está formado por la gran masa de vegetación de los esteros, con gran capacidad de retener agua, y las precipitaciones pluviales, que aportan anualmente entre 1200 y 1500 mm.

De esa enorme cantidad de agua recibida, menos de una cuarta parte deriva hacia el río Paraná, a través, del único desague superficial del sistema, el río Corriente. De lo demás se encarga la alfombra vegetal por transpiración metabólica y la evaporación directa, favorecida por la relación entre su gran extensión y escasa profundidad.

Aproximadamente entre el 20 y el 30% de su superficie son lagunas bien delimitadas; estos espejos de agua son más de 60 y alcanzan una profundidad de entre 2 y 3 metros y las costas en su mayoría están constituidas por embalsados. Las lagunas más importantes son: Luna, Iberá, Fernández, Trim, Disparo, Medina y Galarza.

Los embalsados tienen origen en los camalotes, sobre cuyo entretejido vegetal se deposita tierra aportada por el viento y arrastrada en suspensión por el agua formando así una primera capa que posibilita el arraigo y crecimiento de distintas especies de planta, incluso árboles. Constituyen por lo tanto verdaderas “costas flotantes”, sus desprendimientos dan lugar a islas flotantes cuyos movimientos son dirigidos por el viento y las corrientes.

Como decíamos, en los sectores más firmes pueden incluso sostener vegetación arbórea (laurel, ceibo, curupí) aunque las asociaciones de pajas son ampliamente dominantes (totora, pehuajó, espadaña, paja brava y otras). Los esteros son depósitos de agua estancada, con una profundidad que varía entre 1 y 3 metros, cubierto por una cantidad de plantas acuáticas, que surgen muchas veces desde su fondo, con pajonales en los bordes; o bien son formaciones flotantes que ocultan la superficie del agua como los embalsados y los camalotales.

Estos últimos se forman en los esteros y en las orillas de ríos y lagunas. Están compuestos por plantas flotantes como el aguapé, irupé, el repollito y la lentejas de agua. Otro de los ambientes geográficos propios de la región lo constituyen los bañados formados por la acumulación temporaria de agua, que cubre la superficie de las zonas más bajas en las épocas de lluvias abundantes. El agua se escurre hacia los arroyos temporarios o es absorbida por el suelo, queda solo en las lagunas permanentes, en los lugares más profundos. Cuando ocupa bajos casi planos que dificultan el drenaje normal dan lugar a la formación de un mal piso conocido localmente como malezal.

Especies vegetales: Desde el punto de vista fitogeográfico tres provincias botánicas abrazan el sistema: el espinal (distrito del Ñandubay) desde el sur; el Chaco Oriental por el oeste (con quebrachal y algarrobales, palmares, sabanas y esteros) y la provincia Paranaense (con selvas mixtas y “campos”) por el norte.

Por tal circunstancia es posible hallar entre sus brumosos límites formaciones florísticas tan diversas como camalotales, juncales y embalsados, dentro de las comunidades acuáticas; palmares de yatay o palma colorada, selvas en galerías e isletas de bosques higrófilo (que tiene la posibilidad de absorber y exhalar humedad) con elementos del Chaco Oriental y la selva misionera, (lapacho negro, higuerón, urunday, viraró, timbó, laurel negro, quebracho blanco, guaviyú, etc.) dentro de las comunidades arbóreas y pastizales, cardazales y pajonales, dentro de las terrestres y palustres.

En general, sobre la superficie, de las aguas, se pueden ver: irupés o nenúfares, camalotes, lentejas, repollitos, lirios y jacintos de agua y helechos pequeños.

Sobre el embalsado, pajonales achiras, yuyales y pequeños árboles de suelos húmedos como los sarandíes, laureles, y el pehuajó o totora grande. En las islas se observan algunas especies agrupadas en cierto número, como, por ejemplo, de ombúes, hierba gigante, a la que se la considera originaria del Iberá y en las costas del estero se encuentran: jacarandáes y lapachos, ceibos y sauces, curupíes y timbóes, guayabíes y urundays, espinillos, etc. Entre las palmeras son comunes las yatay, pindó y caranday.

Especies faunísticas: Hay mamíferos, aves, reptiles, batracios, peces y también insectos. El representante por excelencia de la zona es el yacaré, el negro de hocico angosto y el ñato u overo de hocico ancho; aunque también encontramos la boa del agua o curiyú; el lobito de río, el coipo parecido a la nutria; el carpincho, que es el mayor roedor viviente; el ciervo de los pantanos, uno de los ciervos autóctonos más bellos del país, el osito lavador o aguará popé; el lobo de crin o aguará guazú; corzuela roja y parda; monos carayás o aulladores; gato de los pajonales y monteses; zorros grises chicos; zorrinos; además de hurones, comadrejas, liebres, vizcachas; armadillo negro o tatú, peludos, mulitas, cuises, ratones de campo, tucu-tucos y lagarto overo; lagartijas, tortugas, boa de las vizcacheras, ñacaniná, boa constrictora; víboras de coral, cascabel, yarará, etc.

Se pueden observar también centenares de especies de aves, su abundancia y colorido, atraen inmediatamente la atención de quien visita este lugar.

Inmensos cardúmenes de pequeños peces nadan en los cursos de agua, junto a tarariras. anguilas, palometas o pirañas, bogas, sábalos, bagres, dientudos, etc.

Al caer la noche resalta en el ambiente la actividad de los anfibios, entre ellos, los hilidos y el gran sapo buey o cururu y finalmente no podemos dejar de hacer referencia a las multicolores mariposas entre las que se pueden identificar las morpho.

Clima: El clima, de la porción central de Corrientes y área que preponderantemente ocupan los esteros, es templado cálido, con una temperatura media anual de 20º C. Las más copiosas lluvias se registran en otoño y el caluroso verano, correspondiendo la menor precipitación a los meses invernales. Según estimaciones, el aporte pluvial devuelve al sistema una cantidad de líquido equivalente a la que se evapora, cálculo que subraya su decidida influencia climática. La primavera es la época ideal para visitar la región.





Los animales más extraños del mundo.

El Aye-aye (Daubentonia madagascariensis) es un nativo de Madagascar estrepsirrinos que combina-como los dientes de roedor con un delgado dedo medio tiempo para llenar el mismo nicho ecológico como un pájaro carpintero.

Los tapire abitan en la selva y las regiones forestales de América del Sur, América Central y el Sudeste Asiático. Las cuatro especies de tapires están clasificados como en peligro de extinción o vulnerables. Sus parientes más cercanos son los otros ungulados con número impar de dedos, caballos y rinocerontes.

El tarsero filipino (Tarsius Tarsius) de hecho, es uno de los primates más pequeños conocidos, no más grande que la mano de un hombre adulto. Se puede encontrar en las islas de Samar, Leyte, Bohol, y Mindanao en las Filipinas.

Los científicos estaban realizando trabajo de campo en los bosques de la desaparición rápida de Madagascar cuando descubrieron esta nueva especie de murciélago con ventosas pegajosas en sus pies y los pulgares. Lo llamaron Sucker Pata de Palo.

La Estrella de hocico Mole (Condylura cristata) es un pequeño lunar de América del Norte que se encuentra en el este de Canadá y el este de Estados Unidos.
Vive en zonas de tierras bajas húmedas y come pequeños invertebrados, insectos acuáticos, gusanos y moluscos. Es un buen nadador y puede forraje a lo largo del fondo de los arroyos y estanques. Al igual que los demás lunares, este animal excava túneles superficiales poco profundas para alimentarse, a menudo, estos túneles de salida bajo el agua.

Los Sakis son monos pequeños con una tupida cola larga. Los rostros de algunas especies están desnudos, pero su cabeza pareceria estar cubierta con una capucha. Sus cuerpos están adaptados a la vida en los árboles, con fuertes patas traseras que les permite saltar. Los Sakis alcanzan una longitud de 30 a 50 cm, y pesar hasta 2 kg.


Fuente de la noticia: Images Photo Gallery

La carabela portuguesa es una medusa cuyos tentáculos pueden alcanzar los 10 metros de largo.

La carabela portuguesa (Physalia physalis), también conocida como fragata portuguesa, agua mala o botella azul, es una especie de hidrozoo sifonóforo de la familia Physaliidae. Se suele encontrar en mar abierto en todas las aguas cálidas del planeta, en especial en las regiones tropicales y subtropicales de los océanos Pacífico e Índico, así como en la Corriente del Golfo atlántica. Su picadura es peligrosa y muy dolorosa.

Con apariencia de medusa, la carabela es en realidad un organismo colonial cuyos individuos se especializan para mantener viva la colonia. Se trata de una agrupación de hidroides que se dividen el trabajo: el neumatóforo (parte que flota o vela), los gastrozoides (digestión), dactilozoides (detección y captura de presas, y defensa) y los gonozoides (se ocupan de la reproducción)

La carabela portuguesa carece de ojos, huesos y ano, excretando directamente por la boca. Está compuesta por una vela gelatinosa de entre 15 y 30 cm que le permite recorrer los océanos impulsada por los vientos, las mareas y las corrientes marinas, mientras que del cuerpo central cuelgan numerosos tentáculos que le sirven para atrapar a sus presas y que extendidos puede llegar a medir hasta 50 metros, aunque normalmente tienen una extensión de unos 10 metros.

Estos tentáculos están provistos de cápsulas urticantes denominadas cnidocitos que pueden paralizar a un pez grande y afectar seriamente al ser humano. Estas cápsulas, ante el estímulo apropiado, liberan un filamento hueco espiralado de un único uso llamado nematocisto, que puede ser de distintos tipos: simples ventosas, prolongaciones largas de los tentáculos que se enrollan alrededor de la presa, y púas o espinas que pueden inyectar una toxina proteínica que paraliza a la presa.

Los tentáculos tienen por objeto envolver a las presas e introducirlas en la boca hasta la cavidad gastrovascular, donde comienza la digestión.

En humanos, el veneno de la carabela portuguesa tiene consecuencias neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas, produciendo un dolor muy intenso.

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La técnica de esconderse para sobrevivir en el reino animal.

Perfect Camouflage
The Bald Eagle1

Nature’s Camouflage

Algunos animales tienen dientes afilados, algunos tienen alas frágiles, algunos son depredadores, algunos masticar hierba, pero todos ellos necesitan esconderse para sobrevivir.

Aunque difícil de creer, algunas especies de carnívoros puede ser extinguida bastante rápido, si no encuentran un “inteligente” método de caza.

Camouflage Brownish Frog
OliBac

Camouflaged Leaf-tailed Gecko

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Camouflaged Rock Grasshopper

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Bark Hopper Camouflage

Bark Hopper Camouflage
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Camouflaged Spider, Montagne d’Ambre, Madagascar

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False Leaf Katydid, BCI, Panama

False Leaf Katydid, BCI, Panama
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Remarkable Leaf Texture Mimicry

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Bark Bug, Peruvian Amazon

Bark Bug, Peruvian Amazon
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Bark Katydid Nymph, Camouflaged

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Yellow Camouflage

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