Colectivo

colectivo

En el colectivo el tiempo deja de destruirlo todo; en el colectivo la vida se vuelve emocionante; gracias al colectivo se vive eternamente, sin tiempo y en más espacios, con infinitas posibilidades… aquí y en todas partes… o en todas partes sin ningún aquí.

Entonces, ¿Por qué siempre (o casi siempre) se viaja con tanta cara de nada?

El domingo

Domingo

El domingo hace a Buenos Aires más misteriosa. Día que exacerba al infinito la pereza y la fiaca; fecundo para los que se contentan haciendo de la vagancia un arte, con su peculiar culto a la semana ociosa por su poca familiaridad con el trabajo. Día picarón para los cansadores cansados que eligen guardarse bajo la frazada del tiempo.

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Volver a la Calle Corrientes

la calle corrientes

Atorranta como ella sola y entre los arrabales nostálgicos de una siempre inquietante ciudad de Buenos Aires, mueve sus caderas embrujadas por esa personalidad inconfundible. No conoce de horarios ni tiene preferencias, porque alberga en su alma el beneficio de una irremplazable identidad. Así es la Calle Corrientes, acogedora como una madre y virtuosa desde su arte ciudadano, resplandeciente bajo el fervor porteño, acostumbrada a que la admiren cuan mujer de prominente misterio.

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Rebajas

En un momento de sumo consumo, la ciudad sólo se encierra en sí misma y se encubre en la versatilidad de su espectáculo. Nada sale de su delimitado perímetro, alejado de ese pozo de Moebius que es el sentimiento. La racionalidad contra el temor. El aire poderoso es hecho de vida más que de morlacos de una noche baladí.

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El vacío de la Línea E

Subte E

Con apariencia de cochera gastada por la edad del barrio y su silencio, la bóveda que acuna al gusano subterráneo de la ciudad se tiñe de oscuridad en sus pasajes cabizbajos, donde no hay nada más que una somera tristeza espiritual.

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Ese barco a la deriva

puerto-madero

Callejera, estruendosa y rebelde. Todavía nos sumergimos en ella sin encontrarle el placer a la fertilidad de la cultura; colgados de la proa avisando esta tierra de inventado destino: Buenos Aires.

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