Cambiando de rostro por un sueño a lo Dorian Grey

En estos días no puedo dejar de pensar en Oscar Wilde y lo que ocurría en su cabeza en aquellos años cuando publicó su novela “El retrato de Dorian Grey” , mas exactamente el 20 de junio de 1890. La obsesion de un joven atractivo y exitoso por mantenerse siempre joven es el punto de partida de una novela que retrata la vanidad , la locura y la enajenación de la sociedad de su época. ¿De cual época? De la suya. ¿De la mía? No. De la suya. De la de Oscar Wilde. Y tal juego de palabras surge porque hoy, basta dar vueltas por las revistas de moda, o por los canales de tv, mirar un poco alrededor para darnos cuenta que la misma obsesión por la belleza y la juventud eterna estan intactas y hasta aún mas exacerbadas si se quiere. Ahora también se le suma la desesperación por la marca y el glamour. Sin darse cuenta que la mayoría de las veces se la combinación se resume en imitaciones de dudoso gusto.

Hombres y mujeres por igual tienen asignado un valor a la belleza y al parecer menos edad que es increíble. Botox, cirugías, maquillajes, mechones blancos que no son canas pero que muestran incipientes años pero que tapan las verdaderas, labios llenos de colágeno, liposucciones horriblemente dolorosas, dietas hipocalóricas, largas horas de fitness, buenas pilchas, accesorios divertidos, celulares con ringtones modernosos y una mascota con pedigree que bien puede reemplazarse con la posibilidad de adoptar algún africanito.

La moda, señores, es quien manda y ante ella se rinde el mas preciado de los seres de estos tiempos. El libro de Wilde esta enmarcado dentro del género “horror gótico”, y no le cae mal, para mi gusto, si observamos sobre todo a mas de una estrella local de la tv el mismo calificativo a los tiempos modernos.

Usted se preguntará que me llevó a esta reflexión. Le cuento. Esta semana comenzó el popular programa Bailando por un sueño. El primer día reapareció Moria Casan quien estaba completamente remozada, su volumen había reducido unos cuantos centímetros y su rostro estaba francamente mas estirado que lo habitual. . Incluso debo decir con sinceridad que se la veía mas joven y mas bonita. El cambio era brutal. Un rato despues, anunciaron que bailaría Natalia Fassi. Mi marido que estaba conmigo y no distingue ningun nombre ( traseros todos), me preguntó quien era. Le comenté que era una modelo que se había hecho popular por un romance con el futbolista Tevez hacía un tiempo atrás y que era una chica joven, morocha con cara y rasgos indígenas, buena cola y mas bien menudita de adelante. Minutos después cuando le tocó bailar, entró y estaba irreconocible. Se había hecho las lolas, lo cual no es nada extraño, pero además era portadora de cara nueva, total mente nueva, estaba irreconocible, hasta el pelo tenía diferente. Mi marido,por supuesto, me dijo, pero nada que ver! esta morocha esta buenísima! Para que iba a tratar de explicarle….iba a resultar inútil. Finalmente esperé que terminara el programa de televisión leyendo El ruiseñor y la rosa y seguí el consejo de Oscar Wilde cuando dijo: “Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas” .

Porque en estos tiempos la gente no se casa?

Ante el inusual hecho que tendré el próximo mes de abril , el mismo día , dos casamientos y por suerte uno es al mediodía y el otro a la noche ( y por supuesto que iré a los dos!!!) me pregunto cuál es el motivo para que en estos tiempos nadie se case , me refiero con fiesta, torta, vals, vestido, etc. Los que me invitaron son sobrina e hijo de vecina de toda la vida y ambos han cumplido hace poco los treinta. Los dos casos son parejas que ya conviven y les va muy bien y se animaron a mas. De todos modos, aún así, casi nadie se casa. Yo al menos, busco entre conocidos y si la estadística no me falla , mi madre a la misma edad que yo había ido por lo menos al doble de casamientos ( y me quedo corta) que yo al día de hoy. Y convengamos que está buenísimo ir a la fiesta de casamiento de alguien! Y si es cercano mucho mejor!
¿Porque no se casa la gente? o por lo menos ¿Por qué no hace fiesta con padrinos, tules, ligas, cintitas en la torta, carnaval carioca, etc. , etc.? O aggiornado al menos!!
Se me ocurre que no es solo una cuestión económica. Me gustaría conocer opiniones.
¿Porque será?

El maravilloso mundo de Gran Hermano


I see trees of green, red roses too
 I see them bloom for me and you
 And I think to myself, what a wonderful world

 I see skies of blue and clouds of white
 The bright blessed day, the dark sacred night
 And I think to myself, what a wonderful world

 The colours of the rainbow, so pretty in the sky
 Are also on the faces of people going by
 I see friends shakin' hands, sayin' "How do you do?"
 They're really saying "I love you"

 I hear babies cryin', I watch them grow
 They'll learn much more than I'll ever know
 And I think to myself, what a wonderful world
 Yes, I think to myself, what a wonderful world (WHAT A WONDERFUL WORLD)

Del siempre presente y vigilante Gran Hermano de Orwell que allá por los finales de la década del 40 obliga a cumplir leyes y normas mediante la propaganda, el miedo y el castigo a este mundo moderno del comienzo del siglo ventiuno ya no hay tanta ficción de por medio. Y no refiero a los programas de televisión que apuestan al género con actores de profesión y guiones dramáticos.

En estos tiempos todos te vigilan y nada te da seguridad y es otra paradoja. Como un ejercicio cotidiano decidí contar la cantidad de cámaras que me grabaron y/o miraron por día. Muy temprano, por la mañana sonreí a la que me miraba fijamente en el ascensor de mi edificio. Llovía , como siempre últimamente y corrí la cuadra que me distancia de la estación del subte. Allí me cruzé con un puesto de diarios en el andén y mientras esperaba leí el copete de un títular que decia: El programa para la prevención de delitos en los trenes y subterráneos contará con una nueva línea telefónica de emergencias y cámaras de seguridad instaladas en las estaciones, cuyas imágenes podrán ser vistas por internet. El sistema fue bautizado como “tren alerta”.

Bajé del subte y entré a la sucursal del banco que maneja mis cuentas y allí las cámaras se multiplican cual escenario de Hollywood. Al salir decidí comprar unos ñoquis en la fábrica de pastas que apenas crucé la puerta me informó con un cartel “sonría, lo estamos filmando”. Cuando volví a casa, desde la pc de mi hijo una pequeña webcam podía verme transitar tras su respaldo levantando medias y otras cosas que suelo encontrar en el piso de su dormitorio. Saludé como si estuviera frente a un programa en vivo porque tal vez del otra lado alguien estuviera viendome.

A la tarde pasé a buscar a una amiga para acompañarla al dentista y tanto en la confitería donde tomamos un café como en la puerta del consultorio pude observar cámaras de seguridad. Por supuesto que me retoqué el peinado con un ademán apenas las divisé. Mientras charlabamos mi amiga me contó que en la empresa donde trabaja su marido colocaron cámaras que pueden verse desde cualquier PC de este mundo conectada a internet y que desde que ocurrió eso son vigilados para asegurarse su rendimiento y el cumplimiento de su deber laboral.

La idea de que estaba igual o peor que los muchachos del Gran Hermano de la tele me aterrorizó. Finalmente ellos ganaban dinero, oportunidades de laburo, etc y yo , como el resto de los mortales comunes, por cero centavo y ningún tipo de mejora evidente en los problemas de inseguridad perdíamos nuestra privacidad y eramos observados casi a tiempo completo.

Nos filman o monitorean en las canchas de futbol, en los teatros, en los medios de transporte, en los hoteles , en los bares, en las universidades, en los garages, en los comercios, en las escuelas. Pronto ( sino ya) nos filmarán en los parques enrejados y terminaremos colocando domos en los baños y los dormitorios para sentirnos mas seguros. AL fin de cuentas, las imágenes satelitales ya nos reproducen como planeta y nos miran full time.

Me pregunto ¿nos miraran en los telos sin que lo sepamos con domos ocultos solapadamente? ¿Hasta donde es ético este procedimiento de vigilancia moderno? Me asfixia un poco la idea y me asusta pensar que pronto ( si ya no lo hay) habrá cámaras en los enrejados parques y en las cumbres y en las playas y en las riberas de los ríos…

Hace muchos años yo andaba en bicicleta por las calles y la dejaba por allí sin candado ni cadenas. Las personas salían de sus casaspor la tarde y tomaban mate mientras charlaban con los vecinos con la puerta abierta. Por la noche dormían con las ventanas de par en par y se podía ver el cielo estrellado y disfrutar del aire fresco y nocturno. Y encima, la palabra seguridad pertenecía al programa de televisón de preguntas y respuestas que auspiciado por la marca de un dentífrico conducía Jorge Cacho Fontana. Exactamente “con seguridad”.

Y además de las cámaras de seguridad del estilo webcam e ip están las que vienen con celulares y las cámaras digitales que permiten tomar imágenes instantáneas de todo cuanto acontece y de las cuales se nutren noticiero y canales de noticias de televisión abierta y cable para mostrar la información a costo cero y uno que le agarró el chaparrón del siglo en pleno Palermo ademas de arruinarse la ropa con el agua hasta la cintura , sufrir pánico por quedarse pegado a la corriente eléctrica y acordarse de todos los gobiernos porteños desde los tiempos remotos hasta Macri y de las madres que los trajeron a este mundo, además de todo eso que no es poco, ahí estamos, cruzando el río que atraviesa la ciudad en el noticiero central del canal mas visto de la televisión argentina en estado calamitoso. Mientras los millones de Argentinos nos identifican y mientras estan cenando desde sus hogares dicen cosas como: ¡Pobre chica! ¡ Mirá lo que le paso! Y a estas alturas, ya nada podría ser peor, o si, podría aparecer un notero de Intrusos que envía Rial para perseguirnos pero igualmente no me consuelo.

Me pregunto como nos convertimos en esto, en esta máquina que pica carne y rememoro la peli The Wall. Imagino que cada cámara es un ladrillo y el muro se construye en mi cabeza que lucha por escaparse y huir. ¿habrá salida para este mundo vigilado y vigilante? ¿ podremos escaparnos? ¿Como al personaje de Jim Carrey en Truman Show nos salvará el amor?

Si se te ocurre algo o tenés alguna idea de como hacerlo, dejala en este post . Será muy alentador recibirla.

La palabra transitorio ( motivos por el cual transitoriamente dejé de escribir en el blog)

Salí de la ducha y luego de secarme con un enorme toallon celeste lo volví a colocar alrededor de mi cuerpo. Me quité la toalla de la cabeza hacia abajo y cuando me incorporé sucedió.
Llegó él, de la nada, de la nebulosa gris que precede al infierno, del oscuro sonido del dolor y de los intrincados laberintos del mas allá.
Igual que en el momento culmine de un film de suspenso , el corazón galopaba para escaparse del pecho y sentí mas terror que la protagonista amenazada.
Ël se adueño de la mitad de mi cuerpo, lo aprisionó para aniquilarlo, aterrorizó a mi alma pero nunca pudo dominar mi mente que se preguntó casi en tono afirmativo “¿Ya se terminó todo? Y mientras mi cabeza se aferraba a un hilo delgado, sutil, imperceptible …alguien de guardapolvo gris verdoso deslizó la palabra transitorio. Justo en el preciso momento en que creía me había quedado sin una sola lágrima.
Transitorio significa pasajero. Para mi era una palabra que hasta ese momento asociaba a los albergues o a las cosas que por definición no son eternas fue la palabra mágica, la palabra perfecta. Ël se llamaba ACV ( Accidente cerebro vascular pero era “transitorio” y tres horas después se fue sin dejar rastros. Algunas mínimas huellas que servirán para dignificar un poco mas la vida, esa que a veces no valoramos, y que de un plumazo puede abandonarnos sin previo aviso

Un llamado a la solidaridad ( repensando el blog de Lorena)

“Cuando un hombre de 40 años se divorcia no encuentra, nunca, a ninguna mujer de su edad con su misma madurez intelectual. Por eso, se busca una de 20 años.”

En estos días he seguido los increíbles sucesos de Lorena y su blog. Me refiero a la periodista de Clarin.com que lanzó su blog con el apoyo del multimedio que ¿generosamente? nos aloja. En sus primeros textos anuncia que busca pareja. Según su propio comentario en radio y tv más de mil hombres le enviaron mail y realmente creo que para tanta convocatoria el número no es sorprendente. Si a eso se le suma una chica de aspecto encantador, más que agradable, en una edad apropiada y con un lenguaje y discurso entre irreverente y seductor. Entre otras cuestiones, además de buscar pareja, desentraña la problemática de su vida hoy. Hay en apariencia una intención de marcar una generalidad o de lograr a través de su exposición personal expresar el sentir de muchas mujeres de su edad y evidentemente lo consigue. Se podrá discutir si es periodísticamente un método dentro de la ortodoxia de la profesión o no, pero el resultado es logrado.
Para desatar aún mas la polémica en su último post previo a la mayor exposición mediática que sería su presencia en el noticiero de Canal 13 en su horario central, comenta sobre la presencia de un hombre en su departamento luego de varios meses, solo por una cuestión laboral y su inodoro que no funciona a pesar de varios intentos que ella misma hizo de arreglarlo. El muchacho se ofrece, lo intenta, no puede tampoco pero cuando se va, la chica siente que fue fantástico tener un hombre en la casa arreglando el inodoro.
Más allá de la cuestión si este blog es o no una estrategia de grupo para lanzar al estrellato a su periodista creo que el tema inodoro y necesidad masculina con mano de obra incluida me resulta sumamente interesante. Y me pregunto ¿Habrá recorrido el largo camino la mujer en el mundo, sobre todo desde la píldora en adelante para que una periodista de treinta años venga hoy a preguntarse esto? ¿Tanta lucha feminista ha sido en vano? O lo que es peor… ¿el machismo alimentado por el espíritu de “el hombre es fuerte y la mujer es débil” renacerá de sus propias cenizas? ¿Hay entonces en esta sociedad tareas específicamente femeninas y otras netamente masculinas? De ser así me pregunta aun mas ¿si el hombre que visitaba a Lorena era gay, serviría también para arreglar el inodoro y más aún….si era un travesti?
No me considero una mujer feminista, ni siquiera estoy muy cerca de ese concepto pero creo que hay personas que se dedican de oficio a ciertas cuestiones y que sería buenísimo contar con ellas cuando uno vive solo. (O solo porque conozco muchos hombres que no saben arreglar el deposito del baño) Por ejemplo, uno puede llamar a un plomero y resolver esa cuestión tal vez en media hora y algunos billetes. Ahora , si lo que queremos ( Lorena y las mujeres en general ) es un hombre que sea sensible e inteligente, con cierto nivel cultural , prolijo, quiero decir que en lo posible que no salpique la tabla del inodoro (que por supuesto ya arregló el plomero), que se mantenga físicamente mas o menos bien, que le guste el cine y la literatura, que le encante ir salir a pasear, que sea buen amante , es decir que se tome su tiempo y conozca los nuestros, que respete nuestros espacios de crecimiento profesional, que cocine y además que cambie el cuerito y la térmica, destrabe la cerradura cuando no funciona, arregle el mechero de la cocina, toque la guitarra, y sepa pegarse un botón….me parece que así el pedido te lo publiquen todas las cadenas de noticias del mundo no va a aparecer.
Igualmente yo sostengo, como en algún post anterior, que las mujeres están haciendo lo posible por hacer difícil lo mas sencillo. Y que esta posibilidad de igualarse en derechos y obligaciones con el hombre no hace otra cosa que complicarlo todo. Mezclan la biblia y el calefón. Ser iguales no es un desafío. Y mucho menos para una mujer de treinta. El desafío fue en todo caso de la generación anterior. Hoy las primeras en heredar el beneficio viven en una continua confusión. Y se preguntan ¿donde están los hombres? mientras los hombres pasan por al lado y no los reconocen. Los hombres existen pero no son perfectos y es importante que así sea porque de lo contrario quien los bancaría… El problema es que las mujeres si nos creemos perfectas, entonces ellos huyen despavoridos. Si una mujer de treinta, independiente, inteligente, linda, seductora, rebelde, audaz, con ganas de buen sexo, que se sostiene sola desde los dieciocho y hace alarde de todo ello pretende llamar la atención de alguno y además que la invite a salir va a tener que replantearse muchas veces el tema. Porque los inmaduros no captan el mensaje y los que podrían captarlo se asustan y escapan.
Las mujeres de treinta tienen un futuro no muy alentador, ya que por delante se convertirán en las de cuatro décadas que Arjona describe en forma tan patética y los hombres de treinta que rechazaron por no saber arreglar un enchufe para ese momento serán muchachos de cuarenta persiguiendo a la nueva generación de mujeres de veinte que tal vez venga con menos rollos y pretensiones y mas ganas de disfrutar la vida sin tanto análisis de por medio.

Dedicado a los viejos aún en edad de merecer.

Mira ese jacarandá del jardín: hoy vale porque da flor y sombra, pero mañana, cuando se muera como mueren todos los árboles , en silencio y de pie, nadie volverá a acordarse de él. En cambio, si lo hubiera pintado un gran artista, viviría eternamente. A Casona

Histórica y culturalmente el hombre es quien ha llevado el peso del trabajo fuera del hogar. Ese tipo de organización social ha provocado entre otras cosas, que la salud del hombre se vea deteriorada antes que la de la mujer. De acuerdo a las estadísticas puntuales los integrantes del género masculino se mueren antes que nosotras. Afecciones cardiovasculares están a la cabeza del ranking a la hora de producir el desenlace. Hoy dicen los números que esos valores están cambiando debido a que la mujer ha ganado la calle y los puestos de trabajo por lo cual, responsable o co-responsable del sostén familiar y comienza a descender en su promedio de vida. La variación de esos parámetros de vida provocada por el cambio socio cultural me llevó a pensar sinceramente si esto es positivo o no para mis congéneres.

A simple vista no es bueno pensar que uno se va a morir antes, pero parafraseando una vez mas al gran Sabina diría: “Si quieres ser Matusalén vigila tu colesterol…….” Pero sin embargo la medicina apoyada en los avances tecnológicos ha logrado avanzar considerablemente en la prevención y cura de enfermedades que otrora nos llevaban derecho a la muerte. ¿No equilibra esto las estadísticas? Puntualmente creo que una vez más y en un tema delicadísimo como el que refiere a la salud y la enfermedad, mas avance científico-tecnológico da como resultado menos sentido de humanidad. Al menos en cuanto la medicina alopática tradicional en occidente. No es extraño ver cada vez más seres humanos convertidos en conejito de indias o ejemplos de prácticas de docentes a jóvenes médicos residentes. Si a esto le sumamos la extrema crisis que vive el sector de la salud, por lo menos en Argentina producto de décadas de desinterés del estado en la misma, el resultado no puede ser mas que nefasto.

Y digo esto porque basta haber vivido la experiencia de un ser querido con una enfermedad terminal para que no se necesiten muchas palabras para comprenderlo. El paciente se convierte en un cuerpo al que hay que curar por todos los medios posibles y el grado de agresividad que impone tal empeño es proporcional al dolor mismo que sufre el protagonista y sus seres cercanos. Los avances solo convierten al hombre en un laboratorio ambulante que viaja de la guardia a la sala de rayos, quimioterapias y demás en camillas desvencijadas.

La calidad de vida de la gente moderna debiera ser mejor. Los grandes medios de comunicación se ocupan hoy de informarnos mejor que nunca sobre los daños que produce la perforación de la capa de ozono, el smog que respiramos, los aditivos y conservantes que consumimos , los insecticidas químicos de los campos, la contaminación sonora, el stress, y a pesar de ello no parece alcanzar. ¿Qué tipo de información o de medio más potente que los actuales necesitaríamos para prevenir y cuidarnos más? Creo que todos coincidimos que ya ni soñamos con medios de comunicación mejores y mas eficaces. El acceso a la información también va aumentando día tras día vertiginosamente por lo cual deduzco que es el hombre, genéricamente hablando quien ha de tener que cambiar profundamente si quiere que los años de vida que le regala la medicina científica con sus avances no terminen convirtiéndose en una tortura.

El aumento del promedio de vida da la sensación de ser un arma de doble filo. Todos queremos vivir noventa y cien años pero la pregunta es ¿Cómo? ¿En que condiciones físicas y / o psíquicas? De lo contrario sería un logro que no disfrutaríamos. El incremento de la tercera edad ha creado un nuevo estadio en la vida del ser humano: la cuarta edad. Junto con ella los geriátricos, palabras horribles si las hay, remozados en “Residencias para la 3ra o 4ta (depende) edad muestran un mundo moderno que refleja la soledad de la propia sociedad que se desprende de los viejos cual trapo que ya no sirve ni para lustrar. Y aquel ser con quien tomábamos la leche por la tarde y que nos hamacaba en la plaza hasta tocar el cielo no tiene lugar en casa. Todos estamos atareados, corremos, vamos, venimos, el trabajo, la facultad, los compromisos sociales, el club, etc. Y si no sirve para colaborar y encima necesita que lo atiendan…habrá que sacárselo de encima. Sin darnos cuenta, que ese camino es al que vamos irremediablemente porque un tiempo más, un tiempo menos…la cuarta edad nos espera con los brazos abiertos. Y como dice el tema Llegar a Viejo de Serrat: “En lugar de arrinconarlos en la historia convertidos en fantasmas sin memoria. Si no estuviese tan oscuro a la vuelta de la esquina. O simplemente si todos, entendiensemosque todos, llevamos un viejo encima.

Pero así es, el ser humano, va por la vida pensando que las cosas nunca le van a pasar. Los accidentes, las enfermedades, los males y la vejez incluida son cosas que le pasan a los otros. Y entonces no nos importa demasiado de nadie y a cuidar la quintita como si el mundo no existiera. Tanto egoísmo y tanta frivolidad a la orden del día no hacen otra cosa que alejarnos cada vez de la espiritualidad que parecería ser privativa de alguna gran estrella del espectáculo que descubre alguna filosofía oriental y viaja la India para consagrarse a meditar. Nosotros, los mortales comunes, somos gente de fe cuya práctica y ortodoxia han quedado en el olvido también por los devenires de los tiempos modernos. En cualquier momento (si no lo hay ya) se dará misa por internet y se confesaran los pecados en una sala de chat.

Todo es posible en el mundo virtual: los médicos operan a través de teleconferencias mientras el paciente esta en un continente y el cirujano en otro; la vacuna contra el cáncer esta avanzando y ya se puede hablar de una que no lo previene pero que lo acorrala; la genética logra impensados logros manipulando por supuesto mas allá de la ética; los cocteles de drogas prolongan la vida del enfermo de sida con eficacia ; la cirugías estéticas y sus variantes nos convierten en bellos y jóvenes seres humanos, los ciegos ven y los sordos oyen y no es Dios sino la tecnología y la ciencia que juntas a veces se tornan parecidas y omnipotentes.

Pero del otro lado estamos nosotros, la gente, solos y desamparados, enfermos, ancianos, estresados, hartos, hacedores de destinos, individualistas y enredados en una máquina consumista a través de la cual se nos escapa la vida. Una vida que nos se parece en nada a la que soñamos alguna vez en el patio del colegio charlando con algún amigo. Y de la cual somos únicos responsables aunque no nos queramos dar cuenta. Que los avances nos sirvan para mejorar la vida o que nos la arruinen tiene que ver con nuestra decisión y no con dejarnos llevar por las circunstancias. Son tiempos de crecer y tener la firme convicción de que la dignidad de la vida debería estar por sobre toda cuestión. Y son tiempos también de preguntarnos cual es nuestra escala de valores mas seguido. Porque cuando lo mas importante es material o lo que es peor, cuando no sabemos que es lo que tiene mas valor para nosotros, vamos irremediablemente hacia un camino escarpado y llenos de espinas que terminaran lastimándonos.

Uno podría decir que todos los tiempos de la humanidad han sido difíciles pero yo creo que este por más confortable que parezca en comparación es el más complejo de todos. Todo el tiempo estamos rindiendo examen. Cada decisión que tomamos es una lucha entre el bien y el mal aún cuando no la reconozcamos como tal. Cada instante estamos escribiendo una historia que viaja a tal velocidad que parecería que en cualquier momento vamos a encontrarnos con nosotros mismos en el futuro como por arte de magia, como si las dimensiones del tiempo se tocaran entre sí. O como si nosotros pudiésemos saltar de una a la otra solo con apurarnos un poquito mas.

A pesar de ello, y de que los sueños no andan merodeando, yo quisiera creer que vamos en el camino correcto, que aún somos capaces de sentir el olor profundo de la tierra mojada y sentir que la lluvia se aproxima y nos bendecirá como si fuera la primera vez. Mientras eso ocurre, solo nuestro oído escucha la trompeta de Miles Davis que resuena en el cielo azul de nuestro corazón. Y por un momento los celulares del mundo se apagan y el silencio es igual al que había aquellas tardes de siesta y calor de la infancia.

Y los hombres y mujeres que pasaron la barrera de la madurez, también estan en edad de merecer: de merecer amor, paciencia, agradecimiento, cuidado, cariño, un rato de lectura o buena música, un mimo, el olor de una comida casera, un capricho, un gusto aunque no este permitido, un abrazo y sobre todo, una visión esperanzadora del futuro para sentir que nada ha sido en vano finalmente.

Ojalá pase algo…y ademas haya buen sexo!

Parte VI

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
(Ojalá, Silvio Rodriguez)

Los tiempos virtuales además de traer mails, chats, fotologs, blogs, mensajes de texto, etc., vinieron acompañados de maneras distintas de ver la sexualidad. Antes, era imposible (o casi) establecer para un hombre adolescente una amistad sin fines sexuales con una chica. Los motivos de que esto suceda eran una acentuada exigencia familiar y social que llevaba el mandato “todo bicho que camina va a parar al asador” o como decía un buen amigo mío “cuando hay jamón crudo…se come jamón crudo y cuando hay mortadela….se come mortadela también”. Esto obviamente, corría solo para el género masculino porque para el femenino era absolutamente contrario. Se las alentaba a que llegaran vírgenes (aunque no necesariamente inmaculadas) al matrimonio. Y el mismo orden social hacía creer al hombre que si él no era el único (e incluso el primero) entonces esa dama no era digna, estaba manchada.
Hoy en el opuesto de este modelo, la sociedad, aun la más pacata admite la virginidad demodé y sin sentido alguno. Los adolescentes debutan con sus pares y muchas veces en los reservados de los boliches bailables. Las mujeres de todas las edades toman la delantera y avanzan sin cuestionamiento alguno. La humanidad ( al menos la occidental ha cambiado y quien veía el apareamiento del hombre como un juego en que el macho conquistaba y la hembra se dejaba luego de distintas idas y vueltas, de señales y augurios , debe ahora hacer una lectura totalmente diferente. El rol de conquistador oscila a veces en el macho y otras en la hembra y si se quiere es cada vez mas habitual encontrarse con hombres que histeriquean y se hacen desear y mujeres mas fáciles que la tabla del uno. Algunos aseguran que es producto de un desbalance entre la cantidad de los géneros. Sin embargo, las estadísticas aseguran que hay casi el mismo número de hombres que mujeres en este mundo a diferencia de los años 60 donde se hablaba de siete mujeres para cada hombre.
En este contexto , donde aparentemente se avanza gratamente a aceptar universalmente el derecho de elegir en lo que a la sexualidad se refiere, además de hombres que gustan de mujeres y viceversa, de hombres que gustan de hombres , de mujeres de mujeres y de hombre y mujeres que gustan de ambos también aparece una forma andrógina si se quiere que algunos han llamado metrosexual y que yo creo que poco tiene que ver con esa cualidad y mucho con la búsqueda de un nuevo “tipo” coincidente con la virtualidad en la que vivimos inmersos.
Recuerdo que allá por los 70 cuando el cine o la televisión presentaba obras de ciencia ficción los seres del futuro se presentaban lampiños, andróginos, y tersos. Hoy basta con acercarse a un gimnasio para ver especies parecidas. Mientras levantan pesas o estimulan sus músculos con una máquina conversan acera de camas solares y se recomiendan casas de depilación y cremas antioxidantes con radicales libres. Secan su transpiración con toallitas descartables y no se sabe como pero siguen oliendo a perfume francés. Estos hombres que se parecen bastante más a una escultura de Da Vinci son mirados con la misma voraz intención tanto por hombres gay o bisexuales como por mujeres hetero. Y en el fondo, todos buscan ese resultado aunque no todos lo admitan. Y me atrevo a decir que fantasean con probar cosas nuevas. Pero volviendo a este “tipo” de hombre al que yo llamaría “homo andrógino erectus” se reproduce proporcionalmente al avance tecnológico virtual y hasta me atrevo a deducir que es consecuencia en parte de ello. El monitor, hoy en su mayoría de LCD o plasma esconde tras su líquida pantalla un sin número potencial de seres cuasi inanimados y hasta desangelados cuya meta es relacionarse sin conocer la mirada, el olor, el gesto que acompaña la palabra oral y da sentido y vida al significado.
En la virtualidad todos los gatos son pardos pero eso si, bellos, musculosos y producidos. La sociedad moderna, donde la necesidad primaria ha incorporado por ejemplo elementos impensados como por ejemplo el celular con camarita, ha traído consigo seres cuyos valores comienzo a creer son dudosos.
Y mientras escribo esto frente al mar, al que veo mas majestuoso que nunca embestido por una sudestada me pregunto si a las mujeres en su mayoría les agrada el homo andrógino o preferirían volver al macho dominador. La respuesta obvia es ni tanto ni tan poco pero, eso no me conforma y comienzo a investigar sobre el tema. Entre las primeras respuestas que aparecen está, y en forma unánime la siguiente: “Me gusta que el hombre tenga un lindo culito “. La reflexión inmediata me remite al gimnasio y no dudo entonces que ellos lo saben perfectamente y por eso no dejan de trabajar los músculos de los glúteos. A esta altura pienso en mis abuelas a quienes la nalga preferida era la que convertía en milanesa. Pero por supuesto insisto y pregunto ¿Cómo es un lindo culito? Parado y duro, me responde. No tardo en responder: ¡Como el que queremos las mujeres! Y porque te gusta? En principio y disfrazada por las buenas costumbres me dice: “porque le calzan bien los jeans” . La miro como quien espera algo mas y entonces dice: “Y porque me excita y me imagino tocándoselo”.
Insisto con el tema con distintas mujeres en un abanico de edades. Las más jóvenes me dicen que prefieren un hombre que sea par, con quien compartir gastos y responsabilidades de igual a igual. Su concepto de pareja se parece a un contrato de una sociedad comercial , en algún aspecto limitada , en otro absolutamente anónima, con fecha de vencimiento y en la que no se responde con todos los bienes personales. Otra cosa que averigüé es que es lo que mas excita a una chica de ventipico . Mueren por un hombre con rodete. Y no es broma Me permito volver a recordar a mi abuela y los clips en la boca con los que me hacía un hermoso rodete con forma de banana retorcida el día de mi cumpleaños.
Pasados los treinta encuentro en las damas el culto al hombre compinche, con buen laburo y sobre todo fértil ya que antes de los cuarenta, esta mujer moderna, profesional, independiente y perfecta recibe el mandato de ser madre. Y entonces el macho ponedor vuelve a escena por un tiempo nomás.
Al llegar a los cuarenta, la crisis las convierte en divorciadas que botox, aeróbica y análisis (psico) mediante mutan en diosas que escuchan Arjona y se preparan para tirar la chancleta a los cincuenta en cualquier reducto de strippers (homo andróginos) tratando de evitar la decadencia a cualquier precio.
Y desde la otra vereda, los muchachos no se quedan atrás. De adolescencia nunca concluida andan por los treinta y pico del boliche al partido de futbol. Al llegar a casa, tiran el bolso lleno de camisetas transpiradas y calcetines mal olientes en el lavadero de mamá y se van a jugar a la play station. Promediando los cuarenta se casaron o juntaron unas cuantas veces con resultados e hijos de todos los pueblos habitados. Y en plena crisis de los cincuenta se buscan una chica de menos de treinta con quien volver a empezar como dice el tema de Lerner. Otros en cambio regresan nuevamente a las fuentes y como si hubiesen regresado a la primera juventud picotean de un jardín a otro, de flor en flor pero anidar… ¡eso nunca más! Este es justamente el motivo por el cual hay mujeres solas en todos lados. En los lugares bailables, en los cines, en las plazas, en las reuniones, en las fiestas, en los viajes, etc. Que por otra parte acechan a cuanto par de testículos se le crucen por la vida sin importar demasiado envase y contenido. Si le calza bien el jean, tiene rodete, un par de neuronas y encima una buena billetera, se convertirá en el príncipe azul de los tiempos modernos.
En un cabaret de los suburbios de la capital una chica me contaba que venía de trabajar con un matrimonio que la había llamado. Quería probar cosas nuevas. Aparentemente lo pidió el marido y su esposa aceptó complacerlo. Sin embargo, por lo que ella contaba, quien menos recato tuvo durante el tiempo que duró el servicio fue la mujer.
En un boliche de adultos donde hombres y mujeres se desvisten en escena y realizan actos eróticos grupos de amigas solas en las mesas beben y se descontrolan hasta el punto de subir y hacerle una fellatio al stripper sin ningún tipo de pudor.
Las chicas en plena adolescencia consumen alcohol hasta darse vuelta y vomitar en el baño del boliche o en las calles pero antes tiene sexo con chicos (¡que toman Viagra!) en los reservados de la disco.
Mientras tanto, un grueso de los hombres va del gym a la cama solar y otro tanto del balón al joystick,
¡Adonde iremos a parar ¡diría mi madre y yo empiezo a preguntármelo con algunos prejuicios menos. Me gustan y adhiero a las libertades sexuales, a los derechos iguales para ambos sexos, al amor libre de los hippies de los sesenta pero no me gustan estos tiempos. Tiempos llenos de estímulos y mensajes contradictorios, de valores que claudican frente a tecnologías de avanzada . El photoshop convierte a las mujeres de las tapas de las revistas en esculturas perfectas, barbies superstar como ha dicho Sabina. Las mismas colas sirven para vender champuses , galletita, celulares s o cerveza o lo que se te ocurra. El mensaje es mientras vos miras el trasero perfecto yo te vendo lo que vos necesitas para tener uno así , o para que tener una mina que lo tenga. Es decir, que si no tienen un celular , no tendrán jamás una mina escultural pero la realidad indica que hay millones de hombres con telefonía móvil y ninguna mujer que tenga ese culo a excepción de aquellas que cirugía mediante lo lucen unos meses hasta que vuelve al ruedo la vieja celulitis. Y la anorexia aumenta, y la bulimia también. Y cada vez la alimentación es mas desequilibrada porque cada tanto aparece un estrella del espectáculo diciendo : “no hay nada mejor que la dieta del pomelo rosado y tres litros de agua por día!” Y allí van, por la vida, hordas de mujeres exprimiendo pomelos sin cesar. Mientras que alguna distraída, se pone los pomelos de push- up y se toma el agua mineral. Y los mensajes nunca escatiman esfuerzos ni sutilezas. “Manda Cornudo” a tal número decía el otro día un aviso publicitario. La tecnología dice que si te asumís como tal te ayudará en el duro camino que elegiste.
Son los tiempos del calentamiento global y lo único que parece enfriarse en extremo es el amor, el amor romántico, el sexo con amor, la palabra exquisita, la sonrisa perfecta. Cuenta el cantautor cubano Silvio Rodriguez acerca de una de sus canciones de amor: “Ojalá yo la compuse a una mujer que fue, podríamos decir, mi primer amor. Fue un amor que tuve cuando estuve en el ejército, haciendo mi servicio militar. La conocí cuando tenía 18 años, fue mi primer amor importante en el sentido de que fue el primer amor que me enseñó cosas. Era una muchacha mucho más evolucionada que yo, mucho más inteligente, más culta. Me enseñó, por ejemplo, a César Vallejo. Después nos tuvimos que separar, estaba estudiando medicina y en fin, no le cuadró. No sé por qué estudió medicina, cosa loca de ella, en realidad siempre fue de letras. Después estudió letras, se fue a su pueblo Camagüey, a estudiar eso y yo me quedé solo aquí en la La Habana, totalmente desolado. Pasaron los años y el recuerdo de aquel amor tan bonito, tan productivo, tan útil (ojo, no confundir con utilitario), enriquecedor, de aporte a uno… pues, estaba obsesionado yo con esa idea. Y porque fue un amor frustrado, tronchado por las circunstancias, por la vida, no fue una cosa que se agotara, pues se me quedó un poco como un fantasma y por eso compuse esta canción en un momento quizás de delirio, de arrebato, de sentimiento un poco desmesurado: ojalá esto, ojalá lo otro…”
Ojalá , digo yo, se logre un equilibrio, que nadie domine ni prevalezca en la guerra de los sexos. Que caminen juntos mirando hacia el mismo horizonte y creciendo individualmente, apoyándose uno en el otro. Ojalá pase algo. Y que en ese algo, hombres y mujeres nos volvamos gigantes, humanos, cultores del amor, la libertad y utilicemos todo el potencial de la tecnología y de nuestro interior para mejorar la calidad de vida de este planeta y legarle el mandato de seguir haciéndolo a nuestros hijos. Porque me pregunto ¿Qué va a ser de ellos en esta jungla donde el mas fuerte es quien maneja la vida de los otros a través de mensajes estudiados por marketers? Ni pienses que si mandas un mensaje de texto con la palabra Help al número del cielo alguien va a responderte. Allí no atiende nadie desde hace un tiempo. Calculo que puede que estén de paro reclamando mejoras salariales para los ángeles y sobre todo reducción de la jornada laboral ya que aún trabajando a destajo no hay forma de desangelar este mundo del siglo veintiuno.

Utopías de los tiempos modernos “Llame ya” y encontrará el amor de su vida

Parte V

A todo dices que sí, a nada digo que no,para poder construir la tremenda armonía que pone viejos los corazones.Porque el tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos y el amor no lo reflejo como ayer.Y en cada conversación, cada beso, cada abrazo, se impone siempre un pedazo de razón

En los tiempos virtuales que corren ya se habla de una generación “clik“. Que son aquellos niños que nacieron con un mouse en la mano en que otrora encontrábamos un chupete. Hoy adolescentes o mas precisamente en su primera adolescencia, teniendo en cuenta cuanto se ha extendido esta instancia de la vida consecuencia del mayor promedio pero también de un mayor grado de temor al compromiso y a la asunción de responsabilidades.

A los especialistas en clasificar al ser humano, les ha dado en llamar a la juventud de este siglo, “La Generación del Milenio.”. Pero antes también hubo otras que las precedieron, como la generación de los Gls, soldados de la Segunda Guerra Mundial, parte de la llamada The Greast Generation (La Generación Mayor), luego la Generación Silenciosa y sus hijos los Baby Boomers, el grupo que cimentó el objetivo generacional como disciplina.
Más tarde los pronosticadores de tendencias y futurólogos anunciaron la llegada de la Generación X y su epílogo la Y.
Strauss, un especialista en estudiar el futuro, en su libro Millennials Rising que antes definían a las generaciones por su año de nacimiento. en cambio ahora, el marketing en función del objetivo ha llegado al punto en el que las actitudes generacionales se descifran y utilizan como punto de partida para la planificación de los medios.
Los Baby Boomers está conformada por varios millones de personas, nacidos entre 1946 y 1964. Son grandes compradores y consumidores compulsivos; padres liberados con dinero para gastar, sólo que le temen a palabras relacionadas con la edad.
La Generación X, nacidos entre 1961 y 1981, son cínicos y expertos en medios. Antes rebeldes, ahora son una gran fuerza económica; alienados, alternativos y sexies.
Generación Y, nacidos entre 1976 y 1981, son un subconjunto de la generación X. Estilo retro positivo: baile con swing, rap, grandes bandas, vida al aire libre.
La Generación del Milenio, nacidos entre 1982 y 2002, son expertos en tecnología y muy educados, multiculturales. Reciben bombardeos constantes de mensajes de los medios, acostumbrados al sexo y la violencia, tienen poder de compra, bailan Ska, música alegre, movida y contrastante.

Mas allá de cual sea la generación a la que pertenecemos , todos estamos hoy en mayor o menor medida influenciados por el clic. Si de adolescencia se trata tal vez como escribí en otro capitulo de este blog lo hacen de manera exacerbada y potenciada infinitamente. Pero nosotros, los adultos no escapamos al estigma. Y para ello, basta con analizar las situaciones cotidianas a las que nos vemos expuestos diariamente. Acusamos al tiempo o a la falta de él y a la necesidad de trabajar muchas horas de nuestra maratón de vida. Sin embargo me parece que al igual que cuando conducimos un auto por una avenida rápida no nos es posible bajar un cambio, porque ello nos traería riesgos que no estamos dispuestos a asumir. Y por otro lado le hemos tomado el gusto de alguna manera a esto de que todo sea “ya”. Ya le envío un mail y ya lo recibe, ya le paso un mensajito de texto y ya me lo responde, ya me conecto y ya te encuentro, aún no se estreno la película o el disco y ya la bajo de internet. Ya puedo estar en todos lados al mismo tiempo porque ya que estoy trabajando uso la PC de mi oficina y ya compro las entradas para el cine, pago las cuentas y también hago la compra del súper que cuando llegue a casa ya estará allí. Llame ya y encontrará la felicidad al menos hoy, al menos en este momento. Ya. Ese panorama es el que se acentúa y su primera consecuencia es la insatisfacción que produce esa inquietud. Ese estar todo el tiempo enchufado aunque que sea en forma inalámbrica. Entonces vuelvo a pensar en el amor y me doy cuenta que en su forma genuina es casi lo opuesto a esta velocidad del diario trajín . Diario trajín que nos es justamente el que cantaban Pedro y Pablo , visionarios de los 70 cuando describían su amor por esta ciudad. Entre un film de Carlitos Chaplin como decía el tema y una película de la moderna ciudad globalizada hay casi la misma diferencia de velocidad máxima que entre el Maserati de Fangio del 57 y la Ferrari de Schumacher de este siglo. Y a medida que aumentamos la máxima en km por hora , insisto ,aumenta cierto grado de insatisfacción que en las generaciones más jóvenes parece tocar su mayor punto de gravedad.
Y es difícil el amor cuando no hay tiempos ni ritmos ondulantes. Cuando falta el groove que como en la música nos lleva a una cadencia de mayor disfrute o placer. Amar y ser amado es algo que no condice con la velocidad y el apuro que es la vía directa a mí entender hacia la insatisfacción. Y cuando hablo de ella, admito que incluyo la sexualidad pero no como única perjudicada de la situación. El amor en general se ve tristemente afectado por nuestra noción de tiempo que además es irreal y macabra. ¿Por que me estoy apurando? ¿Adonde tengo que llegar antes? ¿Que ocurrirá si camino con menos ansiedad? son preguntas que uno puntualmente podría hacerse cotidianamente sin llegar a la profunda y necesaria cuestión de saber hacia adonde vamos en la vida. Respuesta que mínimamente debería ser condicionante para el estilo de vida que queremos llevar adelante. Sin embargo, haciendo clic en distintos puntos nos escapamos de la verdadera y profunda calidad de vida que nos merecemos.
Y si de amor de pareja puntualmente hablamos la insatisfacción puede terminar con cualquier proyecto. Actualmente, sobre gran parte de los jóvenes viven una crisis en el amor de a dos que profundizará a mi juicio el comportamiento social de las generaciones venideras. Alrededor de los treinta años las mujeres no encuentran su complemento en la vida porque los hombres de la misma edad están ocupados en ir a bailar , jugar al futbol y vivir aún con sus padres de quienes no terminan de independizarse económicamente. Viven por años cursando materias en la facultad y cambian de carrera porque la vocación no los acompaña más de un par de años. Mientras tanto, las mujeres ( que estadísticamente estudian mas que los hombres ) a la misma altura muchas ya tienen título, un trabajo estable y hasta cierta comodidad en el plano económico. Ello hace que más allá de la atracción a primera vista los intereses y las compatibilidades no sean parejas. Y por lo tanto no puedan formase como tal. No es agradable para una mujer independiente, educada bajo los cánones de la libertad y las aspiraciones personales en forma prioritaria encontrar un amor duradero en un hombre inmaduro o lo que es peor en etapa de adolescencia indefinida. Pero si por esas cosas de la vida esta mujer logra conocer un hombre a su medida, éste se encontrará con la necesidad sin ecua non de aceptar que lo más importante en el mundo para ella es su carrera profesional para lo cual estudió y aspiró desde sus años de preescolar. Y allí comenzara otro problema más complejo. Porque el hombre que a los treinta y pico forma una pareja desea por lo menos ser amado, admirado ( como agregó un lector en este blog con mucho tino) y formar una familia con la mujer de que lo acompaña y de la que se ha enamorado. Allí, entraran en juego de poder, competencia, prioridades, y el camino se volverá ripio y sinuoso.
Hombres y mujeres van muy apurados por la vida, contemplando una visión casi letal para el amor para terminar finalmente como dice la canción de Serrat “Y llegamos siempre tarde donde nunca pasa nada”.
Tal vez, la opción sea respirar profundo, contar hasta diez, barajar y dar de nuevo. Con las cartas en la mano empezar otra partida donde juguemos al amor sin barreras de tiempo ni egoísmos personales. El tema es saber cuan dispuestos estamos a ello. De lo contrario, el amor en los tiempos virtuales de la generación clic será un fracaso total porque no vendrá “ya”, en un pack dúo y libre de virus.

Una de piratas o “all you need is love”

Parte IV

Cuando los piratas son hombres enamorados de una piel que huele a jazmines, rompen promesas con sus hermanos de ayer y huyen al amanecer rumbo a un puerto que aún no ha puesto precio a su cabeza.
(Una de piratas/JM Serrat)

En la búsqueda de pareja la red presenta un abanico de posibilidades. A priori creo que no son diferentes de las oportunidades que puedan presentarse en el mundo real si uno utiliza el mismo empeño en lograrlo. Ahí radica, me parece la primera diferencia. Las personas no ponen la misma energía en ambos lugares. La virtualidad despliega una sensación de que el mundo se abrirá a nuestros pies. Y no es muy errónea la idea teniendo en cuenta lo magnifico e ilimitado de acceder a la cada rincón de este planeta y sus habitantes con un simple click.
Bajo esta perspectiva no es extraño que la sensación que aparezca sea de omnipotencia con una mezcla de esperanza y ansiedad difícil de contener. Tal vez el hecho de que hombres y mujeres busquen logros distintos es también un paralelo que podemos hacer en la vida concreta y cotidiana. Y me atrevo a pensar que donde no hay un paralelo es entre la búsqueda verdadera de cada ser humano y la que describen o ejemplifican los grandes medios masivos de comunicación. Si nos dejamos llevar por ellos, un hombre común estaría a la búsqueda de una dama alta, esbelta, de no más de 55 kg sin celulitis ni estrías, con curvas pero no demasiado pronunciadas, notoriamente agradable, exitosa, elegante lo suficientemente inteligente para disfrutar una charla después de buen cine y que no compita con él. No estaría mal que según la etapa de la vida tuviera unos diez añitos menos. Y en la superficie cada hombre que se le presentara esta opción se me ocurre que afirmaría categóricamente que la desea, pero escarbando un poquito me parece que tal vez no sea tan sencilla la cuestión. O si, pero desde otra óptica. Si esa mujer existiera, exigiría al hombre una tarea de permanente examen y a su vez un entrenamiento de autoestima para no pensar todo el tiempo si otros congéneres no serían más merecedores de la misma. Las mujeres reales, de carne y hueso no entramos en ese estereotipo y me parece que ni siquiera la mayor diosa local o holliwoodense entraría. Barbie no es más que una muñeca de plástico. Insisto en la idea que cada ser humano busca su par y hasta quien sabe su impar pero a su alcance. Lo que si creo que difiere completamente es lo busca una mujer y un hombre.
Nosotras , a la hora de encontrar una pareja nos parecemos mucho a esa publicidad que irónicamente dice que deseamos un hombre caballero y cortés pero no para abrirle la puerta a otras damas sino con esa faceta únicamente para una. Exagerado o no, ese aviso publicitario cuenta que el hombre de nuestros sueños o el que aspiramos a conocer tiene muchos rasgos de príncipe azul y me atrevo a incluso, agregar, que si tal candidato es además pícaro y atorrante, un poco mejor. Quiero decir con esto, que la mujer desea un hombre que la comprenda a pesar de saber que nunca lo logrará y que además sea atractivo, cariñoso, inteligente, leal y buen padre. Y aquí me gustaría entrar en las diferencias puntuales. Una mujer, ya sea adolescente, madura, mayor, joven, siempre existe la ilusión de ser comprendidas y un modelo de hombre ideal. En cambio, para un hombre, las cosas suelen ser más sencillas. Tal vez porque el mismo es menos complicado. Un hombre, digo yo, busca más que nada en el mundo una mujer que lo ame y que se lo demuestre haciéndolo sentirse amado. Luego vendrán los parámetros. Pero de ninguna manera, creo, la prioridad sea la Barbie. Es tal vez una afirmación polémica y en la que se puede debatir pero a mi entender, en resumen, las mujeres buscan el hombre ideal y los hombres una mujer que los ame.
Desde esta premisa trato de hacer entonces un paralelo con las relaciones virtuales porque lo primero que me viene a la cabeza es pensar que a tiempo y forma siempre ha sido así. Seguramente con más o menos romanticismo, con más o menos libertades para llevar una relación adelante, con distintos contextos pero siempre hemos buscado estos caminos o estos nortes. Cuando dos personas se conocen y se gustan le llamamos de distinto modo, puede ser, flash, flechazo, feeling, onda, conexión, etc. Salvo rarísimas excepciones, si eso no ocurre de entrada difícilmente aparecerá en el futuro. Es como el punto de partida, como la luz de que el camino se puede transitar y disfrutar. Es un momento de ganas y elucubraciones que mezclan emociones, sentimientos y una actividad mental que interviene en medio de ellos. Descontado este paso que referimos como químico y hasta puramente hormonal empieza a tallar otra historia. Nos ha pasado muchas veces que ese hombre que nos atrapó con su presencia o su mirada en un lugar, cuando tenemos la oportunidad de escuchar su voz ya pierde un gran porcentaje de su encanto y por supuesto que esta posibilidad es también viceversa, quiero decir, que también le ha ocurrido a los hombres respecto de alguna mujer. Sin ir mas lejos, hace un tiempo atrás, una modelo top (recién divorciada o durante el proceso del mismo) se involucró sentimentalmente con un jugador de futbol que conoció haciendo fotos sensuales para una revista de moda. El muchacho que a partir de allí se convirtió en una figura mediática y por supuesto en “el ganador” tiene un físico apolíneo, cabello largo y sedoso, un rostro agradable. Cuando escuché la primera vez su voz en un reportaje se me vino abajo toda esa imagen. Tenía un tono agudo, finito, lo que vulgarmente se llama “voz de pito”. Pero también ocurre que lo que acompaña esa voz es tan fuerte que realmente no nos debilita este detalle u otro y continuamos atravesados por la flecha del encanto un tiempo más. ¿Cómo se sostiene esta sensación cuando el tiempo va pasando? ¿Cómo se fortalece la incipiente relación para que se convierta en algo estable y promisorio? Muchos dirán con ingredientes cotidianos como la comprensión, la tolerancia, el buen humor, la inteligencia, las ganas, el compromiso. Y es cierto, pero antes que todo ello ocurra si tenemos la enorme fortuna que aparezca simultáneamente y de ambas partes, habrá que recorrer otro camino. El hombre deberá hacernos creer que tiene pasta de príncipe azul y que no lo es simplemente porque no ha nacido en la realeza europea. O un pirata de extracción literaria, pero que abandone todo por nuestro amor y por supuesto, se redima de serlo. Y nosotras, mujeres, tendremos que probar que nuestra capacidad de amor es casi tan grande como los sueños de amor que vamos anidando desde nuestra mas tierna infancia.. Ahí me parece que empieza la historia sobre la cual se construye otra historia, una de amor o una de piratas que para el caso es lo mismo.
En estos tiempos no será difícil que aparezcan columnas de hombres y mujeres que quieran expresar sus argumentos para refutar mi planteo. Y seguramente muchos de ellos serán válidos.
Tal vez se encuentren fuera de ésta órbita las todas las feministas o las reivindicadoras acérrimas de los derechos de la mujer, e incluso los hombres un poco o demasiado machistas, que se derriten frente a las modelos de tapa de revistas. Y esto no prueba mas que no es tan desacertado lo que expreso. Si una feminista y un machista se unen en oposición a esta idea quiere decir que la teoría no esta muy lejos de la realidad y que tal vez sean honrosas excepciones las que terminen confirmando la regla.
En este mundo virtual y mentiroso para algunos y no tanto para otros, la química inicial surge de algo distinto que el primer encuentro físico. Escuche por allí que el primer beso se da con la mirada. ¿Cómo será en la red? Quiero decir, que reemplazará a esa mirada que seguramente todos alguna vez en la vida sentimos. Como un primer beso pero también como si nos estuvieran sacando la ropa lentamente. No encuentro un paralelo comparable a ese momento. Y por supuesto, que no estoy desmereciendo la internet y su virtualidad a hora de conocer a alguien. Simplemente creo que no lo encuentro. Un Nick es algo importante, dice mucho, la mayoría de las veces, nos da ideas concretas. Ya sea porque tenga números que refieran a la edad o adjetivos que pinten la virilidad de un caballero, lo sexy que es una mujer, lo tierno, lo dulce, etc. Un Nick puede hablarnos de los sueños de alguien o de sus gustos por el cine o la literatura. No es igual la imagen que se forma de alguien que se llama bostero87 que la de eternauta76 o demian666. El primero nos remite a un adolescente futbolero, el segundo a un joven intelectual y el tercero a un conflictivo amante del demonio o un ávido lector de Hesse. Cuando leemos un apodo, ya nos ocurre algo. Irremediablemente viene a mi memoria el recuerdo del Nickname de Meg Ryan en ¿Tienes un email? Con el cual conoce y se enamora de Tom Hanks quien sería luego su peor enemigo profesional. Ella se hacía llamar “chica tendera” refiriendo a la tienda familiar que quebraría gracias a los artilugios empresarios de su enamorado virtual. En la misma película, él tenía en su apodo unos números que finalmente serían los de su domicilio. En una escena absolutamente ilustrativa, conversando con él y aún sin saber que es la misma persona debaten de porque llevaría esos números y él, que ya está desesperado por unificar estas dos personas (la virtual y la real) dice que tal vez sea el número de su casa a lo cual ella contesta: “No! Estoy segura que no sería tan prosaico “. Este ejemplo es una sencilla forma de ver cuanto mas nos permite imaginar internet que el mundo real. Si es bueno o es malo, definitivamente tendrá que ver con cada uno y su personalísima experiencia al respecto.
Mas allá del nombre virtual, comenzará un ida y vuelta de emails, chat instantáneos o en salones simultáneos, foros u otros formatos y allí si nadie esconde o miente se fundará una relación que para mi gusto debería no demorar en pasar a la realidad porque de lo contrario estamos expuestos a que la imaginación haga estragos. Fundamentalmente porque esa imaginación a la que refiero proviene de nuestra ilusión y de nuestro deseo de hacerla realidad. Ya sea mujer u hombre. Aunque debo decir, que creo que es una problemática muchísimo mas femenina. La práctica de la ilusión y la desilusión es un ejercicio que las mujeres hacemos muy a menudo y si este ejercicio estuviera elongando algún músculo como el corazón ya habríamos alcanzado el nivel de fisicoculturistas del alma.
Resulta entonces imprescindible decir que, en uno u otro caso, las mujeres seguiremos practicando este deporte mientras que los caballeros irán por la vida buscando sentirse amados. Y en una de piratas como las que soñamos a lo largo de los tiempos, y que hoy podría personificarse en el Capital Sparrow y su desparpajo seductor en Piratas del Caribe. Las mujeres estaremos esperando seducirlo para luego mandarlo a cortarse las uñas prolijamente y bañarse como Dios manda y obviamente dedicarse a algo que esté dentro de la legalidad. Mientras que él estaría dispuesto a ser valiente , tierno y hasta jurarle amor eterno, siempre y cuando se sienta amado profundamente por la dama que le devolvió el beso con una mirada de admiración cuando lo vio partir en el Perla Negra hacia el destino de libertad que todos los hombres del mundo sienten dentro de su alma. Comprender este aspecto de la naturaleza humana, será en todo caso, el gran desafío de los que vivimos y de los que vivirán en un mundo de virtualidad y tecnológico hasta niveles incomprensibles en un futuro no tan lejano. Ojalá estemos a la altura de las circunstancias alguna vez en la vida y en la historia de la humanidad. Pero con tanto avance y tanto cambio mientras se aleja de a poco del modelo de familia y pareja tradicional estamos yendo ( o viviendo ya ) un quiebre que no me parece alentador. O al menos, entiendo, nos deshumaniza un poco mas aún. Y no lo digo desde un lugar nada pacato, sino desde el más abierto de los pensamientos. Creo que el amor nos hace libres y en él se encuentran todos los derechos. Porque no me parece que haya algo mas importante que el corazón para engrandecer nuestra vida y dignificar la de los otros. Incluso la de los piratas que llevamos adentro.

Del medioevo virtual

Parte III

Ayer miraba a mi hijo adolescente: tipeaba como un trastornado el teclado de la computadora, mientras ventanas de todo tipo bajaban y subían sin parar. Tenía calzado en sus orejas un par de auriculares con micrófono pero casi no emitía sonido alguno. Estaba totalmente abstraído del mundo real. Para que escuchara mi llamado debería gritar demasiado o tocarlo para que reaccionara. Así y todo, tardaría unos segundos en ubicarse en tiempo y espacio. No me agrada la imagen. Estoy dándole una batalla denodada a la situación y la mayoría de las veces pierdo y me siento una imbécil.
Muchas veces trato, como mamá, de ponerme en el lugar de ellos. Trato fundamentalmente de recordar el momento en que yo tenía su edad y como veía el mundo que me rodeaba. No siempre me da resultado pero a veces me permite quitarle dramatismo a algunas cuestiones. También, acudo a otra estrategia: trato de aggiornarme a los tiempos modernos y comprender. Pero con respecto a la informática y la adicción que produce en ellos no encuentro parámetro que me sirva como elemento válido. No hay forma alguna que me retrotraiga en el tiempo y vea a la adolescente que fui horas y horas frente a un monitor.
Entre las distintas actividades que realiza en la red se encuentra un juego de rol llamado Argentum, un juego de fantasía y rol. Por ello los personajes creados deberán tener un nombre acorde a la temática del juego, evitando cualquier tipo modernismo o alusión alguna a elementos manifiestamente incompatibles con el rol medieval. Los nombres pueden surgir de la imaginación del usuario o bien ser tomados de la historia o la mitología, pero siempre manteniendo una cierta ambientación temporal. Cohabitan magos, piratas, guerreros, cazadores, etc. ¿Cómo escapar de ese mundo? ¿Cómo enfrentar éste sin cruzar la barrera de lo desconocido?
A este juego se suman miles y miles de participantes de todas las edades. Seres que escapan de la vida y su monotonía diaria. Cuando lo pienso realmente un poco de envidia me produce. No esta nada mal escaparse de este mundo cada vez mas oscuro y cruel. Pero la verdad es que he decidido bailar con la mas fea y me propuse rescatar a mi hijo de catorce años del medioevo virtual ( que contradicción no?). No van a creer que me resultó sencillo. Por el contrario, cada batalla que libro fue a través de un denodado esfuerzo y muchas las perdí. Cada vez que me ganó la multimedia me sentí una infeliz. Y sin embargo continúo con mi cruzada por este mundo. Cada noche emprendía la lucha con un libro en la mano. Una vez fue un cuento de Horacio Quiroga que me ayudó a concretar mi victoria parcial. Fracasé, sin embargo, con mi amado Principito. El tema de la boa y el zorro resulto ineficaz. Una tarde descubrí que mi pequeño gigante de poco más de una década podía deslumbrarse con una canción de Charly García. Y así llevó cada día mi tarea de construir sobre cimientos que no sé bien como son de profundos, pero que espero, alcancen para cuando yo ya no sea parte de este mundo.
En estos días, en que pude escaparme a descansar cerca del mar, pensé mucho en esta cuestión. Y me di cuenta, dirán ustedes, ¡chocolate por la noticia!, de cuanto a cambiado la manera de vivir y de comunicarnos; no hablemos en el planeta, en nuestro pequeño círculo de cotidianas vivencias. Mientras tomaba sol en la playa, me aseguré que mi celular estuviera lo suficientemente a mano para escucharlo. Esto, se debía a que mi hija de poco mas de veinte años, andaba de mochilera por Bolivia con un grupo de amigos, con quienes trataría de llegar a la selva de las yungas y donde conviviría , entre otros destinos, una semana con una comunidad afro entre muchas tonalidades de verde y mariposas multicolores enormes. Debido a las delicias de servicio de una de las compañías telefónicas mas importantes del país, no hubo forma de habilitar su línea en el país hermano, por lo tanto a pesar de sus tantas ofertas con M ( acercaMe, mimaMe, disfrutaMe, etc.) la única que fallo fue comunicaMe , con absolutas mayúsculas. Por lo cual solo era posible que me llamara a mi celular o me enviara un mail. Y pensando en el cambio al que refiero, me remonté a la misma situación apenas cinco años atrás, cuando otro de mis hijos realizó un viaje similar pero al sur en una experiencia distinta de viaje de egresados, con un profesor de biología y una de nutrición donde cruzaron parte de la cordillera con mochila y víveres racionados extremadamente. En ese momento ninguno llevó celular, no existían los mensajes de texto. La mitad de la gente que conocía no tenía correo y los que lo tenían no revisaban diariamente. Las cámaras digitales eran de unos pocos privilegiados. El mismo teléfono celular de costo realmente accesible, me permite esperar el llamado de mi hija a la orilla del mar mientras disfruto de unos mates con amigos. Pero también, es una eficaz linterna para algún apuro nocturno. Y una compañía desde la cual escucho una FM local en las caminatas por la costa con el mismo “manos libres” con el que atiendo el teléfono cuando voy conduciendo el auto. Y como esto fuera poco (sonrío recordando al vendedor del colectivo que repetía “útil para el bolsillo del caballero y la cartera de la dama”) puedo sacarle una foto a mi perra ovejera cuando se mete al mar y enviársela por el mismo aparato a mi hermano que en Buenos Aires riega las plantas de mi huerta generosamente. La escena se repite en cada metro cuadrado de la playa. Suenan ringstones (palabra que apenas hace un par de años no pronunciábamos) de los mas variados. El mío deja escuchar Start me up de los Stones pero para diferenciar cuando se trata de alguien de la familia que me llama o me manda un mensajito, se oirá el Verano Porteño. A mi alrededor es un concierto de ringstones: gatos que aúllan, katrina de chanes, gallegos que hablan, el bombón asesino, y podría llenar páginas con listados. Como si esto fuera poco, la empresa de la M, me avisa que a partir de ahora y por una suma insignificante diaria podré bajar mi correo de Hotmail y también hablar por Messenger desde mi pequeño teléfono móvil. Y entonces, es cuando pienso que consecuencias traerá este cambio tan inmediato al mundo que veré en el ocaso de mi vida. O lo que es peor, me pregunto, que pasará con las personitas que están creciendo en este mundo tan distinto. Distinto, al menos, del de nosotros. Los que jugábamos en el recreo al elástico o al fútbol con una pelota hecha de medias viejas. Los que andábamos en bicicleta por las calles del barrio hasta que oscurecía. Los que hacíamos picnic el día del estudiante. Los que conocimos un disco que se escuchaba de los dos lados en un aparato al que había que cambiarle la púa. Nosotros, los que no teníamos demasiado apuro y podíamos darnos el lujo de comer con sabores sin conservantes y mirábamos el mundo sin colorantes . Y la cerveza común tenía una espuma tan espesa que desde muy chicos le pedíamos a papá “¿me dejas la dejas probar?”. Están creciendo en un mundo distinto, mucho mejor comunicado pero con menos seguridad. Mucho más confortable, pero muy contaminado. Totalmente informatizado: los diarios son virtuales, también los supermercados, los bancos “home banking”, las bibliotecas y las consultas escolares, las fotos y los videos, la música, los juegos , las charlas con los amigos, las cartas de amor, las revistas porno, el cuarto oscuro, y así sucesivamente. Pronto los creyentes irán a misa vía Internet. Al fin de cuentas, ya se ven en el mercado celulares que son computadoras y televisión. Y se habla de computadoras que emanaran olores y hasta reflejaran estados de ánimo de sus dueños. No estoy emitiendo juicio de valor, simplemente haciendo una descripción sencilla de la realidad. Inmediatamente vuelvo a pensar en mi hijo y su mundo. Ese al que me es tan difícil acceder y compartir a pesar de dominar la red y la PC y estar aggiornada a la tecnología de los tiempos que corren.
Inevitablemente creo que el avance tecnológico que conllevó a la globalización es un arma de doble filo. La misma arma que aportaron otras tecnologías que nos brindaron confort y velocidad de transporte y comunicación pero una calidad de vida realmente deficiente. Ya no es posible que pueda observar el brillo de las estrellas en la noche de
Buenos Aires por la capa de smog para no decir de los muchos seres que respiran residuos tóxicos en los alrededores del conurbano, donde ya nadie sabe que hacer con la basura. Y mejor ni hablemos del planeta en general. El recalentamiento, el agujero de ozono, los Tsunamis, las inundaciones, en fin. Será tan difícil para el hombre encontrar un equilibrio entre el confort, el progreso y la calidad de vida. ¿La ecuación siempre será en desmedro de la naturaleza? Es decir, de nuestra propia vida.
En estos días, causalmente, mientras escribía estos textos, la empresa líder con la que navego en mi hogar con banda ancha de mas de dos megas me dejó sin servicio por varios días, por primera vez en varios años. Noté que la casa estaba cambiada. La abstinencia, que por otra parte, no tuvo notoriedad durante los treinta días que estuvimos en la costa, esta vez modificaba hábitos de la casa. Mi hijo mayor concurrió a un cyber a la hora programada con su novia que estaba de viaje para chatear. Yo tuve que ir varias veces al banco personalmente, comprar el diario y como seguía de vacaciones no hubo ningún problema mayor. Me pregunté que estaba sucediendo con este mundo
El cibernético vagaba por la casa como un espíritu. En un momento lo descubrí leyendo la nota central sobre Gran Hermano Cuatro del suplemento de Espectáculos de Clarin y pensé realmente en suicidarme, pero la realidad es que si hacía algo infausto dejaría una obra muy mal concluida. ¿Qué diría la humanidad de mi responsabilidad como madres si dejara en este mundo un ser adicto a la Internet, que mira Gran Hermano y escucha sin parar a Damas Gratis cantando “Todo pinta re mal ” con el cabello decolorado y lleno de gel hasta para ir a la playa? Y ni hablemos de las materias pendientes de aprobar en marzo. Inmediatamente decidí cambiar de estrategia y me rearmé como un matrix recargado. Me acerqué a él a charlar, mientras almorzamos juntos Mirta Legrand almorzaba desde Mar del Plata, por lo tanto, aproveche para contarle que cuando yo tenía su edad mi mamá miraba el mismo programa de TV con la misma conductora. Ello derivó en una divertida charla de cómo era mi vida y la de los abuelos en aquellos tiempos. Pensé que la lucha se libra cada día, en cada circunstancia, en cada actitud frente al presente. También reflexioné acerca de la familia como núcleo de la sociedad y me sentí un poco pacata. Finalmente yo era una chica de los setenta. Esa tarde, tome unos mates, sola en la cocina y sentí que el triunfo era algo inevitable, nada era mas fuerte que el amor para ganar y guiarme en ese camino. Desde la sala se oía música, era él, que esta vez escuchaba a Las Pastillas del Abuelo. No estaba mal. A pesar de los tiempos virtuales, un adolescente sigue buscando su tribu y su espacio donde transgredir. Y es uno, el adulto, una vez mas el mayor responsable de contenerlo y orientarlo por esta camino de adolecer que finalmente todos transitamos alguna vez.
Y si no se acuerdan, desempolven allí en un cuarto olvidados LPs y, tal vez aparezca “Confesiones de invierno” aquel larga duración donde Charly y Nito cantaban: “Y tuve muchos maestros de que aprender. Todos conocían sus ciencias y el deber. Nadie se animo a decir una verdad .Siempre el miedo fue tonto.” Y veinticinco años después, seamos sinceros con nuestros adolescentes y con nosotros mismos. Así, tal vez, ni ellos ni nosotros, volvamos a tener miedo de nada. Ni siquiera de la seductora y adictiva era de la Internet.


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