Marzo 24, 2013 | Por daos | Claves: secretos | # Enlace permanente
Todos a lo largo de la la vida tenemos secretos y los acumulamos y los sacamos a relucir a nuestra conciencia en determinados momentos, ya sea para volver a disfrutar, soñar, sea para sufrir, lamentarse y llorar.
Mis secretos no son conocidos por nadie, solamente por mis secretos.
No soy una excepción, secretos hay en el Cielo y en la Tierra… Secretos en los mares y en lo más profundo de cada corazón, pero mis secretos los guardo en mis entrañas, son míos, solo míos y les pertenecen a ellos, a mis secretos.
Los amo, los odio, les respeto, les temo.
Es mi Secreto en sí., Los atesoro, los sufro, los llevo conmigo adónde vaya, se fortalecen gracias a mí, pero algún día, sin mediación alguna, muchos se revelarán y dejarán de ser secretos, pero mientras tanto, ellos están conmigo siempre. Están conmigo a conciencia, en silencio. Están aquí ahora, mientras escribo, están allá, mientras lees.
Son míos, solo míos y tienen nombre, sus nombres no revelo pues rompería el encanto, la magia, el ensueño, el dolor y todo el misterio que encierra…UN SECRETO.
Febrero 26, 2012 | Por daos | Claves: dialogos, yo | # Enlace permanente
yo da y yo os intercambian opiniones en mi cabeza
yo da
¿ es indispensable saber mucho de literatura para hacer una buena escritura.Yo opino que todo depende de una expresión adecuada de sentimientos o bien un buen poder narrativo. Saber de literatura ayuda mucho pero no sé si es indispensable.
yo os
Para saber escribir hay que saber. Tan solo eso. Da igual saber de la vida, saber del amor o saber de la desgracia ( tanto ajena como propia ).
Eso si, para escribir bien.. hay que saber MUCHO. Y no precisamente de literatura
yo da
Si SABES, aquí te destrozan (te dicen pedante y todas esas cosas). Si NO SABES, aquí te destrozan (te dicen ignorante, estúpido y todas esas cosas) ¿Para qué te preocupas entonces?
yo os
Menos mal que hay millones de ignorantes que escribimos. Hace que la literatura sea algo más humano y menos especializado. Creo que ese es el triunfo de la literatura por encima de otras artes: Todo el mundo puede tomar un trozo de papel, un lápiz y escribir.
yo da
No es necesario, pero tal vez te caería bien saber. Otra cosa es la bola de escritores mediocres que hay. ¿Oigan como es ser mediocre?, me acabo de dar cuenta que no se bien de lo que estoy hablando (pero bueno de que tomo un trozo de papel y esscribo pues si, eso si lo puedo hacer).
La verdad creo que se necesita amar la escritura porque si estudias mucho pero no amas lo que haces jamas serás el mejor, escribir es una de esas cosas que haces por convicción o no haces. Saber mucho ayuda pero hay ingredientes mas importantes.
yo os
Por supuesto que la meta es escribir bien, da, ¿cómo no? La literatura es arte, primero, y arte, segundo. Pero, ¿de qué sirve un gran poema o una gran novela si nadie la lee? El arte es inútil, hasta que alguien lo aprecia. Son los lectores los que hacen el libro, no el escritor.
yo da
Los malos escritores, los que apelan a lo que venden, mantienen las editoriales, y eso hace que los buenos escritores, los creadores de obras de arte, tengan mayores oportunidades de publicar, y así, hacer que muchos lean buena literatura.
yo os
Ese es el triunfo de la literatura. Es accesible a todos, porque no hay que ser un erudito para escribir. Y gracias a esos ignaros de la literatura, los grandes, en muchos casos, han podido masificar sus obras.
Por supuesto, siempre hay grandes novelas que también son best-sellers. Moby Dick es un ejemplo; pero, como dijo Stephen King: Ningún escritor puede sentarse frente a su máquina para escribir un libro como Moby Dick. Es simplemente suerte que una obra maestra también sea un best-seller.
yo da
No, solo tener ganas de escribir..es como aquel que canta mientras se baña..no hace falta ser cantante..solo tener ganas de cantar..es un estado emocional especial!!!
yo os
En mi opinión la creación literaria no se completa al apartar la pluma del papel, o al dejar de teclear. La creación literaria llega a su culminación, si es que la alcanza en realidad, yo da
me puedes decir cuando el lector le da vida a su obra?
yo os
cuando escribes y lees. Y es en ese ejercicio de lectura donde la obra cobra vida. Ya sea que la leas tú, otra persona o miles.
yo da
Pienso que no deben existir reglas cuànticas para poder expresar..si bien es cierto.. en la escuela nos enseñan a escribir y leer..a mi juicio es suficiente..sobre todo cuando la persona naciò con el don de ser un poeta… En Chile hace unos años..apareciò un niño llamado Emilio Antilef de màs menos 7 años que escribiìa como los Dioses y aun escribe… Mi pregunta es: Realmente hay que saber tanto y tener tìtulos casi de nobleza para expresar en la escritura la bonita habilidad?..Personalmente no creo.. Cabe mencionar que la Literatura es bellìsima sobre todo adentrarse en la significaciòn que tiene para la història..pero tambièn existen personas que son verdaderos poetas sin haberla estudiado en su doctrina y regla. Para algunos se hace necesàrio exponer una y otra ves que se debe apegar uno a las reglas pero insisto..no es necesàrio..y màs…pienso que los viejos libros nos ayudan a diferenciar lo antiguo y lo moderno ..pero nadie tiene la verdad absoluta sobre ello
yo os
y sí, es indispensable son algunos conocimientos. No puedo hacer una torta si no conozco la receta.
| Por daos | Claves: cuento, imaginación, inocencia, niñez, proyectos | # Enlace permanente
Eran las 12 del mediodía. Como lo tenía previsto cerró los ojos y se concentró.
De su frente, arrugada por el esfuerzo, comenzaron a brotar pequeñas gotas de sudor.
Sabía que se jugaba todo en ese instante si fallaba ya nadie le creería, su prestigio se vendría abajo y sobre todo Cristina no lo miraría más.
Tenía solo 10 años y ya la vida, pensaba, lo había puesto en una encrucijada en caso de que todo saliera mal, su profesor de ciencias y sus compañeros se reirían definitivamente de él, y podría perder a Cristina, la pelirroja de ojos muy claros que le producía un inexplicable escozor en el estómago cuando sus miradas se entrecruzaban en clase.
Por ella debía poner todo de si para que su gran proyecto de ciencias no fracasara en lo profundo de su ser estaba seguro que esto no podía pasar después de todo había sido su juego secreto desde que tenía uso de razón.
Recordaba muy bien la consternación de sus padres, cuando no pudieron hacer marchar mas el complicado y multicolor colgante musical que habían puesto sobre su cama, con el fin de estimular sus sentidos, según decía la también colorida caja en la que venía envasado.
Días después, cansado de mirar fijamente el aburrido giro de aquel artefacto pensó en que agradable sería que se detuviera… y simplemente se detuvo; para siempre luego fue el ridículo reloj en forma de rostro de gato que pusieron en su mesa de noche Una madrugada lo miró fijamente y nunca más maulló en las horas en punto.
Se extrañó mucho cuando comenzó a ir al colegio y los demás niños le dijeron que no podían jugar de esa manera siempre se arrepintió de inutilizar un pequeño carrusel en el que jugaban en el patio escolar, pero fue la única forma de demostrar lo que decía el hecho motivó preguntas de las maestras, respuestas sinceras y rostros sorprendidos una llamada a los padres y la frase “visita al psicólogo”, hizo que instintivamente negara todo y callara para siempre.
Nunca, hasta ahora, se había arriesgado a hablar sobre su misterioso poder de detener definitivamente todo lo que girara, con solo proponérselo y pensar en ello.
Le divirtió sentirse secretamente diferente y a medida que fue creciendo utilizó sus dotes extraordinarias para hacer “justicia”, como lograr que dejara de pasar en su bicicleta el prepotente vecinito de al lado o que una grúa se llevara el paralizado automóvil, de quien nunca les dejara jugar a le pelota con sus amigos en la tranquila calle en la que vivía.
Jamás nadie sospechó de él, salvo aquella noche en la feria anual, donde ya un poco mas crecido, se puso muy nervioso por las consecuencias que tuvo la brusca detención de la rueda gigante que el produjo.
La llegada de los bomberos y los gritos desesperados de quienes quedaron atrapados en las alturas, motivó que aclara a viva voz que él no tenía nada que ver en el asunto.
Sus padres debieron llevárselo, pero en el viaje de regreso le preguntaron varias veces si le había hecho algo al viejo motor del entretenimiento como ya estaba acostumbrado guardó un impenetrable silencio. Sintió pena por los dueños de la feria, pues sabía que la rueda no volvería a girar
. Luego de un largo tiempo ahora volvía a ponerse a prueba, pero a una escala difícil de manejar para su corta edad. Incluso había tenido que consultar detalles en la Internet y mirar varios videos en YouTube, para hacerse una idea aproximada sobre el reto que estaba enfrentando.
Su maestro de ciencias había lanzado la idea de presentar proyectos para fin de año y de pronto la idea le vino a la cabeza quizás estuvo siempre allí escondida a la espera de una oportunidad y esta se había presentado.
Lo dijo a viva voz: ¡Yo voy a detener el sistema solar! Hubo un gran silencio se escucharon algunas risas de sus compañeros y el profesor tratando de mantener la calma le hizo repetir la propuesta. Con esfuerzo y sin inmutarse le preguntó si ya tenía pensado el procedimiento.” Lo pienso y ya está”, fue la sincera y poco creíble respuesta.
Le advierto, dijo el profesor ya curtido de bromas y locuras de niños pero siempre dispuesto a dejar una enseñanza, que si lo hace seria el fin de la vida en la Tierra, si el movimiento de rotación se detuviese, por ejemplo, la superficie que quede de cara al sol se calcinaría a temperaturas increíbles y el resto quedaría helado, soportando una noche infinita; también habría otras catastróficas consecuencias que las dejamos para otra clase.
De todos modos lo intentaré este mediodía, dijo sin tan siquiera pensar un instante sobre la advertencia solo se percató de la mirada de Cristina, esta vez sazonada con sorpresa y quizás desilusión.
Después de la clase se había refugiado en la biblioteca, muy poco visitada por cierto, se sentó frente a una de las computadoras y buscó las imágenes que necesitaba.
Al principio le costó situarse en la verdadera magnitud del reto al que se enfrentaba.
El sistema era un eterno girar planetas sobre si mismos, planetas alrededor del sol, satélites alrededor de planetas. En algún momento pensó que no lo lograría.
Se concentró hasta marearse.
El sudor ya le manchaba la camisa sintió que lo lograba y se animó a abrir los ojos.
Internet ya no estaba en la pantalla al inutilizarse la red satelital.
Él no lo sabía pero los sismógrafos de todo el mundo habían registrado en el mismo momento un ligero temblor sin aparente motivo.
Se quedó sentado, relajándose por unos momentos. Luego respiró profundo, recogió sus libros y salió afuera.
Hacía rato que el sol estaba en el mismo lugar. La temperatura poco a poco comenzó a ascender.
Una sonrisa asomó a su rostro, Cristina no se iba a desilusionar
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