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Otra periodista asesinada en México, era misionera laica

Elizabeth Macías pertenecía al Movimiento Laico Escalabriniano

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NUEVO LAREDO, lunes 26 septiembre 2011 (ZENIT.org).-

La Comunidad del Movimiento Laico Escalabriniano (MLS) está de luto por la terrible muerte violenta de María Elizabeth Macías Castro, de 39 años, conocida como Marisol. La periodista trabajaba en un periódico de Tamaulipas, México, y fue secuestrada y asesinada. La ejecución de la periodista católica se suma a otras tres recientes contra mujeres periodistas en país azteca, el más peligroso para el ejercicio de esta profesión según la ONU.

El cuerpo de la periodista María Elizabeth Macías Castro apareció decapitado y con una nota al lado que decía que había sido asesinada por sus publicaciones en un sitio de redes sociales, según informó la policía mexicana.

Macías Castro trabajaba como editora jefe del periódico Primera Hora. Las primeras investigaciones de la policía señalan que su cuerpo fue encontrado durante las primeras horas del sábado. El atroz homicidio puede ser el tercero contra habitantes de Nuevo Laredo por parte de un cartel de narcotráfico, en represalia por sus publicaciones en internet.

Las autoridades informaron, según el portal CNN, que estos grupos delictivos habrían lanzado amenazas en portales web mostrando macabras fotos de algunas de sus víctimas.

Un comunicado enviado a la agencia Fides por el religioso escalabriniano Francisco Pellizzari, consejero espiritual de la zona de América del Norte, informa que “el miércoles, 22 de septiembre Marisol Castro, laica escalabriniana del grupo de Nuevo Laredo, México, fue secuestrada por un grupo de traficantes de drogas de esta región fronteriza”.

El comunicado señala que las noticias oficiales sobre el suceso son muy escasas, y lo que se ha conocido hasta ahora es que, en su cuerpo, fue encontrada una inscripción: “Esto le pasa a los medios de comunicación que están contra nosotros”.

“Le pedimos una oración por nuestra amiga y miembro del comité central del Movimiento Laico Escalabriniano, que con mucho cariño y lealtad trabajaba en la Casa del Inmigrante en Nuevo Laredo y mantenía contacto diario con muchos de nosotros en el movimiento”, concluye el comunicado.

Marisol era “una mujer de gran fe y compromiso con la justicia”, afirma por su parte el padre Rui Pedro.

El atroz asesinato podría ser el tercero cometido por un grupo de la droga de entre los residentes de Nuevo Laredo, asesinados a causa de lo que habían publicado en Internet.

El asesinato de esta periodista católica se une a los recientes de otras tres mujeres periodistas, denunciados por la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE) y reporteros sin Fronteras.

Ana María Marcela Yarce Viveros, fundadora y periodista de la revista semanal Contralínea, y Rocío González Trápaga, exreportera de Televisa y luego independiente que fue, durante su estancia en España, miembro de la Asociación de Periodistas de Almería fueron asesinadas recientemente.

Sus cuerpos fueron encontrados el 1 de septiembre, en un parque de Ciudad de México. Las dos periodistas fueron secuestradas al salir de su oficina y asesinadas por asfixia. Las circunstancias en que se encontraron los cadáveres recuerdan la marca de los cárteles de la droga. Ambas profesionales practicaban un periodismo de investigación que había destapado escándalos en el país azteca.

Otra reportera fue asesinada recientemente en el estado de Veracruz. La periodista policial del diario Notiver apareció asesinada el 26 de julio. Yolanda Ordaz de la Cruz era el segundo periodista de este periódico, uno de los diarios populares de Veracruz, asesinado en poco más de un mes.

Ochenta profesionales de los medios de comunicación han perdido la vida desde 2000 en México, el país más peligroso del mundo para esta profesión según datos de la ONU.

“La autocensura o el exilio son cada vez más las opciones de los profesionales de los medios de comunicación. ¿La prensa puede esperar sobrevivir en México? Las autoridades aún no han puesto en marcha los mecanismos de seguridad para periodistas firmados desde hace cerca de un año”, afirma el comunicado de los periodistas españoles.

Que no te atrape la Intolerancia

El intolerante considera que ser diferentes equivale a no ser iguales en cuanto a derechos…

En un sentido social o político, es la ausencia de tolerancia de los puntos de vista de otras personas. Para un principio social, es demasiado abierto para interpretación subjetiva debido al hecho de que hay una lista de definiciones sin fin para esta idea.

En este último sentido, la intolerancia resulta ser cualquier actitud irrespetuosa hacia las opiniones o características diferentes de las propias. En el plano de las ideas, por ejemplo, se caracteriza por la perseverancia en la propia opinión, a pesar de las razones que se puedan esgrimir contra ella.

Supone, por tanto, cierta dureza y rigidez en el mantenimiento de las propias ideas o características, que se tienen como absolutas e inquebrantables (FERRATER MORA, José. Diccionario de filosofía, Ariel, Barcelona, 1980, p. 3267).

Tiene por consecuencia la discriminación dirigida hacia grupos o personas (que puede llegar a la segregación o a la agresión) por el hecho de que éstos piensen, actúen o simplemente sean de manera diferente.

Las múltiples manifestaciones de este fenómeno poseen en común la elevación como valor supremo de la propia identidad, ya sea étnica, sexualidad, ideológica o religiosa, desde la cual se justifica el ejercicio de la marginación hacia el otro diferente.

Podríamos distinguir también una doble vertiente en la intolerancia. Por un lado estarían los grandes casos de la historia, más o menos conocidos por todos.

Pero también es un fenómeno sutil que puede identificarse continuamente en cualquier entorno. La intolerancia, pues, tendría una segunda vertiente más cercana, la cual se halla presente en la vida cotidiana.

La intransigencia para con los demás, para con los diferentes escoge distintos objetos. En cualquier caso, siempre supone una diferencia respecto a lo considerado normal o correcto por quienes juzgan.

Acá esperan ser resueltos y desarrollados muchos conceptos, empezando por aproximarnos a un metalenguaje en el que cualquier cultura quiera definir los términos o conceptos.

La intransigencia es la diferencia en el prójimo, ya se base ésta en características de género, culturales, ideológicas o religiosas, contra lo que arremete el intolerante. Formas comunes de intolerancia son el racismo, el sexismo, homofobia, la intolerancia religiosa y la intolerancia política.

Lo práctico acaso sería atacar el problema REAL (identificar y desarrollar la forma de la ‘intolerancia de la intolerancia’) y no atacar a los bandos; pues al tomar partido, se pudiera ser cómplice de los disparos o de los muertos que se den:

‘Donde no hay coexistencia hay codestrucción’ (Rabindranath Tagore, premio Nobel de la India)

Gentileza, Maria Luisa Llorens

Yo ?… Argentino. Una reflexión sobre nuestra falta de ética

Trabajo presentado para la cátedra de Ética Profesional de la Carrera de Psicología de la Universidad Católica de Salta, año 2003


Por Andrea Valeria D’Abate Nota: Para una mejor comprensión de este artículo, se recomienda leer el libro ‘Ética para Argentinos’ de Jaime Barilko (1) ya que esto es una reflexión y un comentario acerca del mismo.

En este libro, Barilko realiza una pesada y acertada crítica a la forma de pensar y hacer de los argentinos. En realidad, no de los argentinos, porque los argentinos no existen. Existe sólo el argentino, ombligo del mundo que, individualista y facilista sólo se mira a sí mismo.

Dado que la ética es el conjunto de principios del deber-hacer que rigen la conducta humana en una sociedad, o en una comunidad, Barilko plantea que en este país no hay ética. No somos una sociedad ni un pueblo, sino tan sólo un conglomerado de gente, no nos importa nadie, ‘hacemos lo que se nos canta’ en nombre de nuestra ‘libertad’, no respondemos al otro, porque el otro no existe. Existe quizás en la medida en que me es útil, pero de un lazo que ‘nos’ una, ni hablar.

Si no respondemos ante nadie, no somos responsables. Y si no somos responsables, somos como adolescentes, inmaduros, somos nuestro propio dios. No amamos a nadie más que a nosotros mismos ’sobre todas las cosas’. ‘Una relación es un lazo, es una dependencia que nace de la libertad. Y lo que crece en nosotros de ese modo no es visible a los ojos, solamente el corazón lo percibe. Te amo porque eres tú, ese tú que se modeló en el nosotros, como este yo. Amor es responsabilidad.

….. La libertad madura y produce el fruto de una elección. Elegir es responder por lo elegido. Cuando libertad elección y responsabilidad coinciden se da en nosotros eso que los poetas llaman felicidad. De ahí que la ética sea uno de los caminos de la felicidad.’ (2)

Todo lo dicho anteriormente no es más que una introducción al verdadero mensaje del texto. Puedo hablar mucho de ética en este ensayo, porque soy argentina, ‘re heavy, re jodida’ y hablo mucho, porque tengo todo el derecho. Puedo llenar de palabras hermosas 4 páginas hablando de libertad y responsabilidad…. pero si no las pongo en práctica (moralmente), ¿de qué me vale?

En fin, ¿A qué quiero llegar con todo esto? A que yo, Andrea D’Abate, argentina de nacimiento y de sentimiento, me hago responsable de no haber leído (para la fecha de entrega del presente trabajo) el libro de Jaime Barilko en forma completa, sino salteando algunos subtítulos para ganar tiempo y así poder entregarlo. Lo había elegido libremente porque me encanta su manera directa de plantear las cosas, pero tuve que esperar para conseguirlo aún cuando el tiempo me apuraba, y me hice cargo entonces, respondí por las consecuencias de un posible resultado pobre de mi trabajo.

También me hice responsable por decir la verdad, aunque ello significara un ‘rehacer’ en mi ensayo, porque consideré que era mi deber no mentir, no quedarme en la típica frase: ‘Yo?…. argentino.’ (2)

Haciendo lo que les dije, comprobé con toda alegría, que decir la verdad, que actuar éticamente, me resultó más positivo de lo que esperaba. De hecho, aprobé el trabajo con felicitaciones. Esta es mi manera de expresar mi coincidencia teórica con el autor, y el punto de partida para tener ‘autoridad moral’ para hablar de ética. La ética es de todos los días y se expresa en las pequeñas cosas.

Me gustaría continuar tratando de complementar la visión de Barilko con respecto al argentino, pero desde un punto de vista más psicológico. Quizás esto tenga que ver con ‘El todo comenzó con Edipo’ del que habla Barilko. Carlos A. Vinacour (3) médico psiquiatra y miembro del Ateneo Clínico en Psiquiatría de Buenos Aires presentó en el 4to Congreso Virtual de Psiquiatría ‘Interpsiquis 2003′, un artículo llamado ‘La Argentina psicopática’. Éste plantea que así como cada persona tiene una personalidad, así también cada pueblo tiene una manera de ser. En este caso, los argentinos tenemos una personalidad psicopática o personalidades activamente independientes.

De esta manera cita a T. Millon (4) quien señala como rasgos: los controles se transgreden fácilmente y, en consecuencia hay un umbral muy bajo para las acciones irresponsables y desviadas. Las trasgresiones socialmente reprobables se exponen, actuando o hablando de ellas.

Hay una conducta claramente exhibicionista, es más piola el que más transgrede, lo muestra y se jacta de ello; evade más impuestos, coimea, se cuela… Cada vez tiene menos respeto por el otro, perdiendo sensibilidad y aprensión, la ética ha sido alterada., aunque nuestra capacidad de juicio está intacta Y por supuesto somos las víctimas de los políticos de turno y de los organismos internacionales. Deslindamos nuestras responsabilidades utilizando la proyección como mecanismo de defensa. Por otro lado, “el argentino, acompañado de un sensible sentido del ridículo, revela que su temor más profundo es el ser o parecer un tonto, así nuestro insulto nacional y popular es el de ‘boludo’ (5).

La psicopatía es una personalidad ‘activamente independiente’, pero esta independencia no surge de la autoconfianza, sino de la desconfianza en los demás; y a su vez, la acción se da básicamente para beneficiarse uno mismo. Debemos aprovecharnos primero, antes que otros se aprovechen de nosotros, antes de que nos tomen por estúpidos.

Y en realidad, ya somos estúpidos. El estúpido, para Barilko es aquel que está seguro de sus ideas, de sí mismo, de sus convicciones, entonces no piensa sino que repite, y al repetir tiene la cabeza en una lata. Tener la cabeza enlatada implica que toda nuestra inteligencia y nuestro juicio se quedan ahí, paralizados, “estupefactos’, en el molde con forma de idea o de ‘buena intención’ que no pasa a ser acción. Y la acción que quizás podemos efectuar en tales circunstancias no es más que un acting out, o una actuación irresponsable, no pensada, impulsiva, egoísta, teñida de proyecciones y de inmoralidad.

A lo mejor sea necesario comenzar por reconocer la propia estupidez y aprender a escuchar al otro. Reconocer nuestra estupidez es comenzar a ‘estar inteligente’. Estar inteligente (que no es lo mismo que ser inteligente) para Barilko (6) ‘es abrirse a lo nuevo en calidad de nuevo y responderle en cuanto nuevo desde la propia renovación…. Lo contrario (estupidez) es la ceguera de reflejos condicionados que nos hacen marcar el paso en cualquier dirección’.

La inteligencia es la capacidad de responder coherente y eficientemente a nuevas situaciones, o sea creatividad del propio ser, porque cuando aprendemos, nos re-creamos. Si aprendemos a escuchar al otro, es muy posible que nos volvamos más inteligentes, y al volvernos más inteligentes, más capaces de poder pensar la ética y ponerla en práctica moralmente.

Volviendo a los rasgos de personalidad psicopática del argentino, he dicho antes que tiene relación con el Edipo en el sentido de que: Con un padre (que si lo hubo), no ha sido lo suficientemente firme como para imponer su ley, o ha sido tan paternalista y sobreprotector como la madre (patria), o bien, sus padres han sido ambos transgresores.

De esta manera, la ley, la noción de orden siempre es buscada por el argentino afuera (en otras sociedades, que siempre son mejores), o tiene una necesidad de ley y sanción impuesta (en un gobierno de facto), porque es hijo del rigor. Por otra parte, tiene una madre tan narcisista, que él mismo como prolongación de ella, se considera el ombligo del mundo.

De esta manera, se excluye al padre (la ley) y se lo considera como ausente, como no existente, así como tampoco existen los otros. Y ’se ama’ a la madre tierra argentina sólo en cuanto le sirva para su propio beneficio, la consume vorazmente pero no la cuida, no se hace responsable por ella, y menos si los hermanos son considerados una competencia para obtener lo que desea, al mejor estilo de una sociedad de marketing.

El argentino psicópata cada vez menos sensible y reflexivo, se convierte en un Caín que poco a poco con manipulación, proyecciones negativas, mentiras, corrupciones, ‘falta de memoria’ (el ‘no me acordé’, ‘yo no fui’), falta de respeto y de tolerancia a la frustración, va matando a cada uno de los Abeles que están a su alrededor. Y no sólo Abeles, sino que también tiene que enfrentarse a todos los demás Caínes que existen (¿existen?). El argentino llamado Caín, es un ser sin ética, y sin moral.

Me pregunto si será posible cambiar de alguna forma una personalidad que se estructuró de esta manera. Quizás habría que hacer terapia colectiva…. Pero no creo, a nadie le importa el otro, así que mejor hagamos terapia individual y hablemos; que el otro inexistente nos escuche. Para algo hay tantos psicoanalistas.

Con este psicodiagnóstico irónico no quiero ser negativa con respecto al pronóstico que tiene el argentino. Como toda persona (entiéndase sociedad) (1). Para la DSI, la personalidad (la manera de ser) es a la persona como la cultura es a la sociedad. Única e irrepetible, tiene también sus virtudes y sus núcleos sanos. Mi propuesta es comenzar a trabajar con ellos.

Esos núcleos sanos se encuentran muchas veces en los ‘argentinos notables’ de Barilko y en muchas ‘buenas personas’, que aunque no vayan a la acción, por lo menos están pensando en el otro. Pero por sobre todo creo que nuestro núcleo sano se encuentra en los niños, que tienen todo el potencial humano para hacer una Argentina más ética y más de ‘argentinos’ en plural. Los niños son la parte más plástica de nuestra cultura (léase personalidad en lo individual), ya que ellos están en permanente formación, en re-creación de su ser, en aprendizaje permanente, en camino de su identidad.

Al decir de M. M. Casullo (7) ‘todos nuestros comportamientos como seres humanos suponen e implican vínculos con nuestros semejantes. Sin los Otros no podemos ser Nosotros. Son los Otros los que nos permiten construir nuestra Identidad personal’. En tanto sujetos, nos constituimos como un sistema integrado por subsistemas diferentes y complementarios: el biológico, el psicológico el axiológico y cultural y el social. Y prosigue ‘vivimos en contextos sociales y culturales específicos que proveen normas, creencias, roles a cumplir y que otorgan significado a lo que se hace o deja de hacer’.

La conformación de la personalidad es por ende, el resultado de condicionantes no solamente biológicos y familiares sino también socioculturales que en un entramado complejo interactúan de manera continúa.

Por ello es tan importante que eduquemos a nuestros niños en valores éticos, no como una mera instrucción, sino promoviendo lo que Barilko llama ‘la cultura del alma’, el mejoramiento y perfección del carácter, el pensamiento crítico, la moralización (no el moralismo), o sea la socialización. El aprender a ser-con-otros es la clave para ser-uno-mismo, y en consecuencia, para ser feliz/ces. Para terminar quiero compartir un cuento breve que leí al final de un libro que trata sobre la comunicación en las organizaciones (8) que veo muy acertado para enfocar el tema de la responsabilidad y la ética para los argentinos:

‘Hay un viejo cuento con cuatro personajes: TODOS, ALGUIEN, CUALQUIERA y NADIE. Ocurre que había que hacer un trabajo importante y TODOS sabían que ALGUIEN lo haría. CUALQUIERA podría haberlo hecho, pero NADIE lo hizo. ALGUIEN se enojó cuando se enteró, porque les hubiera correspondido a TODOS. El resultado fue que TODOS creían que lo haría CUALQUIERA y NADIE se dio cuenta de que ALGUIEN no lo haría. ¿Cómo termina la historia? ALGUIEN reprochó a TODOS porque en realidad NADIE hizo lo que hubiera podido hacer CUALQUIERA…’

(1) Barilko, Jaime, ‘Ética para argentinos’, Ed. Aguilar, 1998.

(2) Ibídem (1), Pág. 56.

(3) Vinacour, Carlos A. ‘La Argentina psicopática’, 4to Congreso Virtual de Psiquiatría ‘Interpsiquis 2003′ www.interpsiquis.com, organizado por la página web www.psiquiatria.com, 2003.

(4) Millon, T. ‘Trastornos de la personalidad. Más allá del DSM-IV’. Editorial Masson. Barcelona, 1998.

(5) Urtizberea, R… ,’Elogio de la viveza’, La Nación, 2002

(6) Barilko, Jaime, ‘En busca de uno mismo’, Emecé Editores, 3ra edición, 2000

(7) Casullo, María Martina, ‘La convivencia: una cuestión de valores’. www.institutoipsi.com.ar, 2002

(8) Morera Justo, Iris, ‘La comunicación para el cambio en las organizaciones. Una introducción global a la comunicación institucional’, Ediciones Caeci, Buenos Aires, 1998.

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Extraído de Encuentralas en Redpsicología www.galeon.com/pcazau

Gentileza de la lectora, Viviana D’ambrosio (C.A.B.A.)

Fuente: http://www.acosomoral.org/

Por fin, una política de Estado

Marcos Aguinis
Para LA NACION

Martes 28 de junio de 2011 | Publicado en edición impresa

Entre las malas noticias que agobian a los argentinos está comenzando a crecer una política de Estado. ¡Felicitaciones! Se puso en marcha de un modo perseverante y silencioso. Ya ha recorrido un tramo sustancial y sólo faltan pocos segmentos. Tiene posibilidades de convertirse en una realidad fundacional a corto plazo y brindar un fruto sin paralelo a nuestro alicaído país.

Se trata de equipar el territorio con autopistas inteligentes de máxima calidad. Llegarán hasta los puntos más remotos sin que los usuarios tengan que pagar peaje, siguiendo el modelo de Alemania y Estados Unidos. Ni peaje, ni impuestos, ni sobreprecios, ni sangrías estatales. También incluye esta iniciativa la rehabilitación y modernización de nuestra abandonada red ferroviaria.

Sobre este asunto publiqué un artículo en agosto de 2008 con un título provocativo: “Desarrollo sin coimas”. Ahí señalé las oportunidades que la Argentina pierde con una irresponsabilidad -o idiotez- que avergüenza. Enumeré los caprichos infantiles del Poder Ejecutivo Nacional y la inoperancia de la oposición. También describí los beneficios impresionantes, y a corto plazo, que se lograrían poniendo en marcha este nuevo proyecto, muy sólido en su lógica. Se evitarían siete de cada ocho muertes, se uniría todo el país, volverían a florecer ciudades y pueblos agónicos, se multiplicaría la producción, crecería la demanda de mano de obra y se descongestionarían las megalópolis.

En febrero de este año, La Nacion lanzó un editorial con el título “La red vial, una política de Estado”, sobre el mismo asunto. Allí informaba que en el Congreso de la Nación este proyecto ya tiene estado legislativo con el apoyo de ocho bloques de diputados. Es una propuesta revolucionaria que une voluntades y convertirá las decrépitas rutas en una fabulosa red de autopistas inteligentes que abarcarán nada menos que 13.500 kilómetros. Son suficientes para unir todas las capitales de provincia y otras ¡1150 poblaciones! De esa forma se conectaría nuestra enorme extensión territorial entre sí y con los puertos y centros turísticos. Tamaña maravilla puede ser construida -esto deja boquiabierto- aplicando una tasa de sólo tres centavos por litro de combustible cuando cada 1000 kilómetros de carretera estén completamente terminados. Es decir, se comenzaría a pagar recién cuando cada tramo se concluya en todos sus detalles y con todos los chiches. ¡Nada de demoras ni de estafas! Nada de fondos estatales que son un pozo negro.

El contraste con la situación actual da vértigo. Veámoslo con una rápida síntesis. Hoy el usuario paga cada año 15.269 millones de pesos en concepto de impuesto a los combustibles, exactamente el doble de lo que costará toda la nueva red. ¿No es asombroso? Además, si esa red no se hace, continuaremos pagando peaje por rutas de la muerte, como bien denuncia el mencionado editorial. En términos económicos, los accidentes de ruta ascienden hoy por hoy al 2% del PBI, es decir, 6600 millones de dólares. ¡Tres veces más de los que costaría la red de autopistas una vez concluidas!

La iniciativa fue estudiada y elaborada en detalle por un calificado equipo de ingenieros viales argentinos. Es un proyecto ambicioso pero probadamente factible. Las nuevas autopistas serán modernas, con calzadas desdobladas por un cantero central y guardarrieles que eviten los choques frontales (causa del 66% de las muertes). Los cruces tendrán lugar en diferentes niveles para impedir colisiones con trenes u otros vehículos. Las banquinas gozarán de un buen pavimento para que al morderlas no produzcan vuelcos luctuosos. Las poblaciones gozarán de una circunvalación para que su centro evite el tránsito pasante a gran velocidad. También habrá radarización y detectores de niebla, como se estila en los países modernos. Se trata de poner en marcha la Argentina.

Todo este emprendimiento no implicará erogación alguna por parte del Estado, repito. Será realizado por empresas privadas que recuperarán su inversión cuando terminen cada tramo. No antes, como se hace hasta ahora, facilitando las conocidas y desopilantes corrupciones. Cuando cada tramo concluya, recién entonces las empresas comenzarán a recibir la módica tasa de tres centavos por litro de combustible (menos que una vergonzosa propina). El procedimiento será transparente, sin la diabólica caja política ni las uñas de tantos funcionarios voraces.

Seríamos testigos de la mayor inversión vial de toda nuestra historia. Se necesitarán diez años para terminar de construirla por completo, a un promedio de 1350 km por año. Para lograrlo es preciso un consenso nacional firme que obligue a respetar los pactos, sin mezquindades electoralistas, sectoriales, mafiosas o personales.

Llama la atención, como dije al comienzo, que esta verdadera y trascendental política de Estado comience a florecer, incluso durante las tormentas electoralistas. Ocho bloques del Congreso Nacional ya lo avalan, luego de demorarse trece años (¡la red ya pudo haber sido terminada!). Más notable es que las provincias marginadas y manipuladas por la actual política nacional (que de federalismo sólo usa palabras) han empezado a movilizarse con este proyecto innovador, que les inyectaría un torrente de vitalidad.

En efecto, los cámaras legislativas de las provincias más populosas respaldan esta iniciativa por unanimidad, sin ninguna objeción ni abstención. Se trata de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Mendoza, que han emitido resoluciones entusiastas y conforman más de la mitad del país. Pronto se sumarán otras provincias. ¿No suena como algo de otro mundo? Lo que sucede es que por fin se ha tomado conciencia de una varita mágica que está a disposición de nuestra traumatizada Argentina.

La epopeya de integración vial de nuestro dilatado territorio sólo puede compararse en escala con la construcción de los ferrocarriles en el siglo XIX. Entre 1864 y 1915 se tendieron 33.000 km de ferrocarriles a un promedio de 672 km por año, sin los recursos tecnológicos del presente, a puro músculo. Ahora, para completar los modestos 404 km de autopista entre Rosario y Córdoba (que ya tiene baches) se necesitaron 14 años al escandaloso ritmo de 28 km por año. Con semejante velocidad, tardaríamos 440 años en integrar nuestro territorio.

Además, nos aturde el récord de obras publicitadas de modo febril? ¡y no realizadas! Existen otras nueve autopistas contratadas y no se terminó ¡ninguna! Sobre los 868 km de autopistas nuevas, insistentemente propagandeadas, sólo se terminaron 11 km. ¿No es indignante? Se engaña al pueblo mientras se lo mantiene en la ignorancia y el subdesarrollo. Se elogian ficciones mientras se lo esquilma, incluso con la excusa de defender los derechos humanos.

Según datos del Banco Central, en los últimos cuatro años se fugaron del país 57.502 millones de dólares. ¡Qué cifra! La patológica fuga de capitales demuestra que hay sobrada capacidad de ahorro, pero que enseguida vuelan al exterior. ¿Razones? Inseguridad jurídica y falta de proyectos serios para canalizarlos hacia la inversión productiva.

Los ciudadanos pueden y deberían apoyar este programa de bien público ingresando a www.autopistasinteligentes.org . Ya suman millares los argentinos que se vuelcan en su favor.

Esta política de Estado nutrirá las energías para emprender otras. Se producirá un cambio de la gestión y el paradigma. Brincaremos hacia un crecimiento genuino y potente. Sólo necesitamos, como decía el gran estadista Benjamín Disraeli, “que haya persistencia del propósito”.

© La Nacion

¿Somos todos los ciudadanos iguales frente al poder político ?

Mientras en la democracia se predica la igualdad de la sociedad entera, ¿por qué el ciudadano debe ganarse la vida con un salario normal cuando para la clase política el sueldo es sólo uno de los beneficios?

Hay una constante que se repite sin importar credo, nacionalidad o ideología dominante en un país. Cuando un gobierno insta a sus ciudadanos al ahorro, el ejemplo nunca empieza por casa

La convocatoria se orienta a un pueblo que ya con los bolsillos flacos, no puede gastar menos de lo que gasta. Pero, ¿qué pasaría si sucede al revés? Si la clase política, presidentes, ministros, gobernadores, intendentes, diputados, senadores y funcionarios públicos excluyeran de sus rutinas diarias todo aquello que implica millones de dólares y en lugar de aportarse a la ciudadanía sólo llega a sus propios bolsillos.

Ser político tiene demasiados privilegios, y hasta ahora ninguno de ellos ha tenido la coherencia para decir y hacer lo que se predica en campaña. ¿ Existe ejemplo de un funcionario estatal que haya renunciado absolutamente a los privilegios que le brinda el poder? ¿Cuáles son estos privilegios? ¿Cuánto gasta el Estado en los beneficios para sus miembros?

Mientras en la democracia se predica la igualdad de la sociedad entera, ¿por qué el ciudadano debe ganarse la vida con un salario normal cuando para la clase política el sueldo es sólo uno de los beneficios? ¿Somos todos los ciudadanos iguales frente al poder ?

La desigualdad entre ostentar un cargo público y ser un individuo normal, es inconmensurable. En este contexto, la crisis española es un buen ejemplo de que pertenecer al Estado, tiene sus privilegios. El caso de las pensiones vitalicias es la mejor muestra: mientras un ciudadano español tiene una pensión ‘máxima’ de 32.000 euros, un político tiene derecho a cobrar pensiones vitalicias con montos muy superiores, como de 74 mil euros.

Pero, no sólo eso. Cuando un individuo debe trabajar al menos 35 años para poder cobrar su jubilación un diputado o un senador sólo deberá permanecer 7 años en un cargo para optar por una pensión máxima.

Pero, lamentablemente la desigualdad no es española. En la Argentina, el gobierno gasta el 22 por ciento de su presupuesto en ‘gastos públicos’ ¿Cuánto dinero no se le devuelve a la comunidad? Unos 21.544 millones de pesos se gastan en subsidios. Jamás habría que olvidarse que la fuente de esa cifra proviene del sacrificio de los ciudadanos de un país.

Además, si a ese monto se le suman los fondos fiduciarios y algunos fondos que se gastan sin ingresar al presupuesto oficial, la cifra aumenta al 30 por ciento del presupuesto. Para decirlo de otra manera, 3 de cada 10 pesos que tiene un argentino el Gobierno los utiliza para gastarlos en subsidios.

Entonces, si a un ciudadano se le pide que ajuste su presupuesto, ¿será posible pedir que parte del dinero que le quita el Estado vuelva dónde corresponde? Una respuesta positiva es una utopía allá a lo lejos.

La grandilocuencia del gasto público también se exhibe en excentricidades. Por ejemplo, el presidente español José Luis Zapatero es el único presidente de la Unión Europea que carga sus gastos vacacionales a los presupuestos estatales y viaja con 100 personas durante tres semanas. Y por su parte, los diputados pueden utilizar cuando quieran, y a cargo del Estado, aviones o trenes para realizar sus viajes. El gasto de este placer es de 5 millones de euros al año.

Pero no sólo de viajes de placer se trata. También hay regalos para ellos. Uno de los despilfarros es el dinero destinado a los obsequios navideños, para los que se otorgan cada año 160.000 euros a los funcionarios públicos españoles.

Los viajes austeros tampoco existen en la Argentina. El uso del presupuesto nacional para hospedarse en lujosos hoteles y darse todos los gustos, es un beneficio de ser presidente. Por ejemplo, la primera mandataria argentina Cristina Fernández llegó a pagar en el hotel austríaco Sacher, 4.100 euros la noche. A pocos días de anunciar su candidatura. Habrá que estar atento también al origen de los fondos para la campaña presidencial.

Resumiendo:

• No deben trabajar 35 años para jubilarse,

• con sólo transitar por un cargo se lees otorga una pensión, para nada despreciable, se habilitará en sus cuentas;

• no tienen gastos de trasporte de ningún tipo, ni para llegar a sus puestos de trabajo o para viajar por placer;

también tienen cubiertos sus gastos telefónicos; poseen una caja ‘chica’ para gastos a su antojo y hasta les compran sus regalos para navidad.

• Entonces, con gran parte de su vida absolutamente gratis, el resto quedará para darle más placer a sus vidas.

• La gran mayoría vuela en clase ejecutiva o Primera. Casi nadie en clase económica.

• El los controles migratorios tienen privilegios de acceso que no tiene el ciudadano común.

¿Qué le pasa al ciudadano común?

Debe trabajar 35 años a fuerza de sacrificio en un contexto de crisis económicas, con retenciones del Estado y procesos inflacionarios sin aumentos de sueldo, para luego poder recibir una pensión que no alcanza.

Ser político o funcionario debería entenderse como una ‘Carga Publica’. Por vocación. Con un salario normal de mercado, sin privilegios, sin autos con chofer, sin viáticos alarmantes. Los ciudadanos comunes’, manejamos nuestro auto, viajamos en bus, colectivo, nos pagamos las comidas y hacemos cola para cualquier trámite .

La desigualdad es ostentosa. La relación entre el Estado y el ciudadano, en este sentido, parece la de un amo y un esclavo, en donde uno trabaja para abastecer al otro.

Eugenia Plano – www.vidapositiva.com

El objetivo: despertar la conciencia social y estimular en los jóvenes el compromiso ciudadano

Juan Carr y representantes de ONGs y de la política, se encuentran con adolescentes en el Colegio Marín Buenos Aires, 10 de mayo de 2011

El martes 10 de mayo se realizó en el Colegio Marín (Av. del Libertador 17115, Beccar) un panel destinado a adolescentes de 5º año del secundario sobre Compromiso Político y Ciudadano, con la presencia de personalidades que manifestaron por qué y para qué decidieron involucrarse en la participación ciudadana.

El encuentro contó con la presencia de Juan Carr (Red Solidaria), Felipe Ramallo (Me divierto sin alcohol), Manuel Abella (Grupo Sólido – Vivencia de las relaciones humanas con integridad), Mercedes Piacenza (Fundación CONIN – Asociación A.C.E.R, prevención de la desnutrición y desarrollo integral de la familia.), Carlos Castellano (Concejal – Acción Vecinal San Isidro es Distinto), Pía Mancini (Responsable de Juventud – Unión Celeste y Blanco De Narváez), Andrés Domínguez (Coordinador de la red de jóvenes de Coalición Cívica), Francisco Quintana (Director General de Juventud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires) y el Director de la Juventud del Frente Para la Victoria en la Provincia de Buenos Aires.

El encuentro tenía el objetivo de despertar vocaciones de liderazgo entre los adolescentes, e incentivar su participación y compromiso en diversos ámbitos. ‘En el Colegio Marín creemos que fomentar la participación y el compromiso ciudadanos son valores que pueden educarse, y en este momento hay un espacio latente que desde el ámbito educativo tenemos que saber capitalizar.

La idea de este proyecto nace gracias a la profesora Susana Alfano en la materia Política y Ciudadanía de 5º año-, con el objetivo de que los chicos puedan escuchar los testimonios de referentes sociales y políticos, y puedan formular preguntas para comenzar a tener contacto con lo que ocurre en la sociedad’, explicó Laura Rodríguez, directora del secundario orientado del Colegio Carmen A. de Marín.

Juan Carr, estimuló a que los jóvenes se comprometieran con integridad en toda aquella actividad que realizaran, por más cotidiana que fuera: ‘Hoy en día ser honesto es una revolución. La honestidad ´garpa´, cotiza, suma, es un enorme valor revolucionario. Tenemos que mirarnos menos el ombligo y levantar más la mirada para ver nuestro alrededor. Hay cientos de actividades solidarias por realizar’, destacó.

Entretanto, el concejal sanisidrense Carlos Castellano comentó: ‘La política es una actividad noble, a pesar de que se vea como una actividad desgastada por malas prácticas en estos años en la Argentina. Lo que lo moviliza a uno es la vocación de ser un servidor público, servir a los demás, sostener y defender ideas, y buscar el bienestar general.’

El panel -moderado por adolescentes de 16 años de edad-, estuvo destinado a alumnos de los colegios Carmen Arriola de Marín (San Isidro), Plácido Marín (Boulogne) y Cardenal Pironio (Nordelta). Acerca del Grupo Educativo Marín El Grupo Educativo Marín (GEM) es un conjunto de propuestas educativas innovadoras que abarca una amplia realidad educativa, destinada a alumnos desde los 45 días de vida hasta jóvenes y adultos en etapa universitaria y laboral.

Cuenta con cinco colegios, jardines de infantes y maternales, una fundación de educación superior, y un centro de capacitación docente. Su impronta principal es lograr la excelencia académica a través de la formación de personas con valores cristianos encarnados -libertad responsabilidad y solidaridad-, que puedan potenciar sus vocaciones, y ciudadanos comprometidos en la transformación de la realidad que les toque vivir.

Grupo Educativo Marín (GEM): www.marin.edu.ar
Canal You Tube del GEM: www.youtube.com/grupoeducativomarin
Colegio Carmen A. de Marín (Beccar): www.marin.esc.edu.ar
Colegio Santa María de Luján (San Isidro): www.stamaria.marin.edu.ar
Colegio Plácido Marín (Boulogne): www.placido.marin.edu.ar
Colegio Cardenal Pironio (Nordelta): www.pironio.marin.edu.ar
Jardín Maternal San Benildo (San Isidro): www.maternal.marin.edu.ar
Fundación de Estudios Superiores Dr. Plácido Marín: www.fundacion.marin.edu.ar
Centro de Actualización Docente: www.cad.marin.edu.ar

Gentileza, Flavia Vaccarezza

Gobernar para todos, un simple cálculo matemático

FOTO: Marc van der Aa

Cuando en las últimas elecciones presidenciales de argentina, allá por noviembre del 2007, la Sra.Cristina Fernández de Kirchner gano la presidencia del país, lo hizo con el 45,29% de los votos. Es decir fue votada por 8.650.990 ciudadanos.

La Sra.Elisa Carrió conquistó 4.401.953 de votos, que equivalían al 23,04% del padrón y el Sr. Roberto Lavagna consiguió 3.229.637 votos, equivalentes al 16,91%

‘Hubo 14 fórmulas en disputa, 7 de ellas obtuvieron menos del 1 por ciento de los votos; 3 de ellas entre el 1 y el 3 por ciento y 4 fórmulas obtuvieron más del 7 por ciento, que son las consignadas en este comunicado.’, comentaba el director nacional electoral Sr…. Alejandro Tullio ( fuente: http://www.casarosada.gov.ar ).

Si transformamos estos números en personas, tendremos que 8.650.990 apoyaron el triunfo y 7.631.590 no lo apoyaron, no lo votaron. Los simpatizantes en ese momento de Carrió y Lavagna, eran un número muy importante de ciudadanos.

Democracia es gobernar para todos, para los que están a favor y para los que están en contra. Democracia no es ignorar a los que no simpatizaron con el ganador. Es darles un lugar, es tenerlos en cuenta. Es reconocer que resulta imposible que exista una sola verdad. La de los que ganan.

No es cierto que no se puedan rescatar buenas acciones de gobiernos pasados, elegidos democráticamente. No hay que mirar muy lejos para encontrar en países cercanos donde el trabajo bien hecho, es premiado con la continuidad, más allá de la bandería política.

En otras democracias, el partido gobernante y la oposición, no se pelean ‘por todo’. Más allá de las profundas diferencias que existen entre Rodriguez Zapatero y Mariano Rajoy, las diferencias, las discusiones son puntuales, con menos agravio, con más debate de ideas.

En España no hay un enemigo detrás de cada periodista, hay tolerancia por los que piensan y se expresan en forma diferente. El Presidente del gobierno, el Rodríguez Zapatero sabe que son millones los que no lo votaron, y sabe también que si no gobierna para ellos, simplemente perderá las próximas elecciones. Lo que no es malo para darle aire a la cultura democrática de cada país, la rotación en el poder ejecutivo.

Los funcionarios de turno son simplemente administradores de un consorcio en forma de país.No son los dueños de nada y aquellos que se ilusionen quedándose momificados en el puesto, van a salir por la puerta de servicio.

En el planeta tierra millones de personas andan con un envase de kerosene en una mano y otros millones con fósforos encendidos en la otra.

Hay que evitar explosiones, incendios, el espectáculo devastador del cambio climático exige medidas inmediatas, el espectáculo devastador político, exige empezar a dialogar seriamente.

Omar Romano – www.vidapositiva.com

Democracia: Argumentos de fondo

Nuevos fundamentos para la democracia

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La consolidación de las democracias debe comenzar por el refuerzo de un tejido social constituido por personas y familias libremente asociadas.

Por Leticia Soberón Mainero, psicóloga y doctora por la Universidad Gregoriana de Roma.

Una de las grandes preocupaciones de muchos observadores y científicos sociales es el fenómeno llamado «deterioro del tejido social», es decir, el debilitamiento de los vínculos entre las personas en las sociedades occidentales.

Este fenómeno parece haber tenido sus inicios en los países desarrollados cuando amplios sectores de la población abandonaron los campos para establecerse en las ciudades después de la revolución industrial. Los modelos tradicionales de familia amplia se resquebrajaron, y se inició la atomización de la convivencia en pequeñas familias nucleares, debilitadas además por un contexto masificado y anónimo en las ciudades. El proceso ha continuado su curso, y pronto se extendió también a los países menos desarrollados.

En nuestro tiempo, es cada vez más breve la duración de las relaciones de pareja y familia; es escaso el aprendizaje en los niños sobre cómo vivir amistades duraderas; hay sociedades enteras en cuyo seno crece gran número de individuos aislados y solos, que interactúan muy poco entre sí; paralelamente parece disminuir el interés por el debate y la participación a través de partidos políticos, iglesias, sindicatos y otros organismos tradicionales. Todo ello limita el desarrollo pleno de muchas personas, incluso en ambientes de alto poder económico, que se reducen a un individualismo raquítico. No es extraño que proliferen junto a esto -como respuesta patológica a la necesidad de vínculos estables y seguros- los grupos sectarios o los que se abren paso a través de la violencia y el terrorismo.

Pero uno de los efectos más serios de este proceso es que puede debilitar la vitalidad democrática, y añadirse a los problemas que ésta debe superar para consolidarse y avanzar como sistema de convivencia. La interlocución entre meros individuos o pequeñas familias inconexas entre sí y un Estado grande y poderoso, flanqueado por enormes monopolios sobre los medios de comunicación social, es asimétrica y desigual. Ya el sociólogo Salvador Giner y el recordado Prof. José Luis López Aranguren afirmaban en el año 1982 la importancia de los «cuerpos sociales intermedios» como interlocutores más sólidos que las personas solas o las familias en una verdadera democracia.

Por ello son esperanzadoras, realidades como las que están tomando impulso en muchos países: nuevas formas de asociación orientadas a objetivos concretos, tales como la defensa del ambiente, la cooperación internacional y el desarrollo, la promoción cultural, etc. Estos cuerpos sociales -si son libres, cohesionados y tolerantes- pueden ser la mejor respuesta y preventivo ante los grupos sectarios; son sujetos activos de la opinión y la participación ciudadana, y contribuyen a un más rico diálogo social en decisiones que atañen a todos.

Los cuerpos sociales intermedios, que aglutinan tanto a personas como a familias, actúan como pequeños «ecosistemas» que facilitan el surgimiento de relaciones humanas personales -lo que muchos sociólogos llaman «comunitarias»-. En ese contexto las propias familias se ven fortalecidas y asistidas en aspectos a los que sus reducidas dimensiones les han dificultado responder; asimismo se favorecen las condiciones para que los niños y jóvenes apliquen desde pequeños, en un ambiente más amplio, valores clave de la vida democrática: la libertad solidaria, el respeto a cada persona humana, la participación, la tolerancia, el esfuerzo común y el trabajo en equipo.

La consolidación de las democracias y su salto cualitativo hacia adelante -tan anhelado por tantos- debe comenzar por el refuerzo de sus cimientos: un tejido social constituido por personas y familias libremente asociadas y corresponsables en el desarrollo de su propia historia personal y colectiva.

http://www.cartadelapaz.org

Aumentan los escándalos sobre alimentos contaminados con dioxinas

Comportamientos fraudulentos que alteran la creación

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ROMA, viernes 21 de enero de 2011 (ZENIT.org) .-

Dioxina o mejor dioxinas. La dioxina es un denominación genérica usada para definir toda una gama o familia de casi doscientas moléculas distintas. Por tanto, la dioxina da miedo. En un país como Italia, la memoria del desastre medioambiental de Séveso está todavía viva. Era el 10 de julio de 1976, cuando después de mediodía, una nube de dioxinas de tipo TCDD – una de las más peligrosas, sino la más- salió de la planta de ICMESA (del coloso suizo Roche) a Meda y contaminó una amplia área, especialmente la adyacente a Séveso, en la actual provincia lombarda de Monza-Brianza (MB).

Cuando la temida sustancia tóxica fue descubierta en la cadena alimenticia, se desataron las alarmas. La gran mayoría de casos de exposición a la dioxina se producen a través de alimentos contaminados (otra vía de exposición, rara hoy en día, es a través de la combustión de residuos en las incineradoras). Se encuentran al final de la cadena alimenticia, el hombre come carne o alimentos grasos (las dioxinas se adhieren a los tejidos grasos) o ingredientes de animales expuestos a la dioxina. Un ejemplo son los “pollos a la dioxina” (y derivados), descubiertos en el verano de 1999 en Bélgica: las aves fueron criadas con piensos enriquecidos (legalmente) con grasas contaminadas con dioxina de los aceites industriales.

Hoy de nuevo vuelve a suceder. Esta vez le toca a Alemania, donde ha salido a la luz, a finales de 2010, un escándalo de huevos y carne de cerdo contaminados con dioxina. También esta vez la fuente de contaminación son los piensos para los animales. La empresa productora Harles&Jentzsch, con sede en Uet ersen, en el “Land” o región Schleswig-Holstein, compró a la sociedad Petrotec, la cual produce cada año casi 100.000 toneladas de biodiesel en Emden (Baja Sajonia), ácidos grasos de uso exclusivo uso industrial y piensos compuestos. Mientras que la empresa Harles&Jentzsch se declaró insolvente frente a las primeras peticiones de indemnizaciones, la Petrotec, que se ha dirigido a laboratorios alemanes y holandeses, sostiene que no es el origen del escándalo (Westfalen-Blatt, 13 de enero).

De este modo marcha todo, una cosa sí que perece clara, sucesos como éstos son una invitación a reflexionar sobre los sistemas de producción en el sector agroalimentario, crucial para nuestra economía europea. “Se puede decir que el daño causado es inmenso”, admitió en días pasados la ministra federal de Alimentación, Agricultura y Defensa de los Consumidores, Ilse Aigner (CSU). “Este caso tendrá graves consecuencias” anunció, “los productores de ingredientes para piensos tienen una responsabilidad concreta”(Frankfurter Rundschau, 13 de enero).

El enésimo escándalo de alimentos contaminados con dioxina arroja luz sobre la complejidad de la producción en cadena de los alimentos. Antes de acabar en nuestras mesas y en nuestros platos, un alimento y sus distintos ingredientes pasan por muchas, y quizá demasiadas, manos. Basta poco, incluso una cosa pequeña, para contaminar los alimentos o los piensos usados en la cría de los animales, como en el caso de Bélgica, donde el uso de tanques sucios fue quizás, la fuente de contaminación.

En el origen de otros escándalos, como el de los vinos adulterados con dietilenglicol que salió a la luz en 1985 en Austria o de los piensos con dioxina alemanes, hay un comportamiento fraudulento, además de doloso. Por un motivo u otro, la empresa Harles&Jentzsch ha decidido sustituir un ingrediente de sus piensos por otro completamente inadecuado al consumo humano, no sólo una vez sino por un periodo de tiempo prolongado: al menos 9 meses, según las autoridades del Schleswig-Holstein. En este caso, nos encontramos ante una grave distorsión del proceso productivo.

La sofisticación alimentaria representa una verdadera disociación entre ética y economía. Como ha subrayado en varias ocasiones el Papa Benedicto XVI, la economía no es y no puede ser ajena a la ética. “el sector económico no es éticamente neutro ni inhumano o antisocial por naturaleza. Es una actividad del hombre, y precisamente porque es humana, debe ser articulada e institucionalizada éticamente”, escribe el Santo Padre en el punto 36 de su encíclica “Caritas in veritate” (29 de junio de 2009). “La doctrina social de la Iglesia ha sostenido siempre que la justicia afecta a todas las fases de la actividad económica porque en todo momento tiene que ver con el hombre y con sus derechos. La obtención de recursos, la financiación, la producción, el consumo y toas las demás fases del proceso económico tienen ineludiblemente implicaciones morales. Así toda decisión económica tiene consecuencias de carácter moral” (punto 37).

Además, explica el Papa, la actividad económica “debe estar ordenada a la consecución del bien común” (36), o sea el bien que los Padres del Concilio Vaticano II definieron como “el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección” (Gaudium et Spes, 26), una definición, por otro lado, tomada del Catecismo de la Iglesia Católica (nº1906)

Para Benedicto XVI, una economía basada en la búsqueda del beneficio rápido e inmediato, despreocupada del bien común, es una expresión de la naturaleza pecaminosa de la humanidad, fruto, a su vez, del pecado original. “La sabiduría de la Iglesia ha invitado siempre a no olvidar la realidad del pecado original, ni siquiera en la interpretación de los fenómenos sociales y en la construcción de la sociedad: ‘Ignorar que el hombre posee una naturaleza herida, inclinada al mal, da lugar a graves errores en el dominio de la educación, de la política, de la acción social y de las costumbres’. Hace tiempo que la economía forma parte del conjunto de los ámbitos en que se manifiestan los efectos perniciosos del pecado”, observa en el punto 34 de la “Caritas in veritate”, refiriéndose siempre al Catecismo (nº 407) y a la encíclica “Centesimus Annus” de Juan Pablo II (punto 25).

La consecución del bien común implica a su vez el respeto por el medioambiente y la responsabilidad de conservar la creación para las generaciones actuales y futuras, tema desarrollado por Benedicto XVI tanto en la “Caritas in veritate” como en su mensaje en la Jornada Mundial de la Paz 2010, titulado “Si quieres promover la paz, cuida la creación”, “la herencia de la creación pertenece a la humanidad entera- escribe el Pontífice.- En cambio, el ritmo actual de explotación pone en serio peligro la disponibilidad de algunos recursos naturales, no sólo para la presente generación, sino sobre todo para las futuras” (punto 7).

Cinco años antes, Benedicto XVI, usó palabras similares en su mensaje para la Jornada Mundial de la Alimentación del 2005. “El ser humano no debe poner en peligro, por imprudencia, el equilibrio natural, fruto del orden de la creación; al contrario, debe esforzarse por transmitir a las generaciones futuras una tierra capaz de alimentarlas”, escribió.

También su predecesor Juan Pablo II se sintió muy cercano a este tema, ya en 1990 habló de la “cuestión ecológica”, o bien de “crisis ecológica”. “En el universo existe un orden que debe ser respetado; la persona humana dotada de la posibilidad del libre albedrío, tiene una gran responsabilidad en la conservación de este orden, incluso pensando en el bienestar de las generaciones futuras. La crisis ecológica- repito de nuevo- es un problema moral”, escribe el Papa Wojtyla en el Mensaje de la Jornada Mundial de la Paz de 1990, titulado “Paz con Dios creador. Paz con todo lo creado” (punto 15).

Los escándalos alimentarios, con sus consecuencias -graves riesgos para la salud pública, el sacrificio de multitud de animales (incluso sanos por medidas de precaución), el daño económico, grandes áreas contaminadas etc..- demuestran una cosa: es necesaria una evangelización del proceso productivo y de la economía. O como escribió Benedicto XVI en la “Caritas in veritate”, “una civilización de la economía” (punto 38).

Por Paul de Maeyer. Traducción del italiano por Carmen Álvarez

¿A qué edad comienza la vida?

La crisis económica global parece estar dando lugar al surgimiento de profundos interrogantes

Por Martín Lousteau
Especial para lanacion.com

La crisis económica global parece estar dando lugar al surgimiento de profundos interrogantes. Y éstos no sólo tienen que ver con los orígenes del problema, con qué puede pasar de aquí en más o qué hacer para evitar episodios similares en el futuro.

Cuando alguien sufre una experiencia lo suficientemente poderosa como para alterarle la vida, suelen venir tiempos de replanteos. De igual manera, el cataclismo económico global que seguimos experimentando parece estar teniendo efectos similares en la propia ciencia económica. Como un hombre que padece la crisis de los cincuenta, la economía también ha ingresado en una etapa de cuestionamientos.

La disciplina fría de antaño está paulatinamente borrando el signo ‘$’ de sus pupilas y abriendo sus puertas a investigaciones focalizadas en la satisfacción vital de las personas. Esta nueva área de estudio -conocida como Economía de la Felicidad- nació informalmente a mediados de la década del 70 con el trabajo seminal de Richard Easterlin (que analizaba la relación entre la felicidad y la riqueza en base a una serie de encuestas llevadas a cabo en diecinueve países entre 1946 y 1970), pero su auge es ciertamente un fenómeno de los últimos años.

Enfrentados con la insatisfacción de sus electorados ante la fragilidad de los avances económicos, los propios políticos están incorporando estas consideraciones a su proceso de toma de decisiones. En 2008, el presidente francés Nicolás Sarkozy le encargó la tarea de analizar estos temas a la ‘Comisión sobre la Medición del Progreso Económico y el Bienestar Social’ compuesta, entre otros, por dos premios Nobel: Joseph Stiglitz y Amartya Sen. Y más recientemente David Cameron, el premier británico, anunció que su gobierno comenzaría a elaborar estadísticas sobre el bienestar.

Gran parte de las investigaciones llevadas a cabo se centran en cuestiones tales como: en qué medida y hasta qué nivel la riqueza genera mayor felicidad, cuáles son los efectos de la pérdida o falta de empleo y la inflación sobre el bienestar, qué tanto afectan nuestras vidas las crisis económicas, qué tan importante es vivir en una sociedad igualitaria para ser felices, o cuán relevantes resultan la salud, la educación, las relaciones familiares y sociales, las actividades personales, la libertad de expresión y la representatividad política en nuestra satisfacción general. Pero quizás ninguna llame más la atención que aquéllas que analizan qué es lo que ocurre con nuestra felicidad a medida que envejecemos.

Casi todos los trabajos al respecto dan cuenta de una relación en forma de ‘U’ entre la edad y la felicidad. Desde la juventud hasta la crisis de la mediana edad -que tiene lugar entre los cuarenta y los cincuenta años- nuestra satisfacción parece ir en descenso, pero a partir de allí el panorama mejora. Esto es algo que se ha observado en casi todos los países analizados y resulta cuanto menos llamativo.

Los años vividos parecen brindar una sabiduría que compensa el declive natural en las facultades físicas y mentales de las personas: los más experimentados valoran más el presente, y quizás por ello resuelven mejor los conflictos, controlan más sus emociones, se enojan menos y aceptan con mayor calma las desgracias.

Claro que para que su felicidad sea aún mayor también hacen falta un adecuado nivel de ingresos, buena atención de salud y otros ingredientes asociados a la tranquilidad y seguridad que el Estado de Bienestar supone. Se trata de elementos que tampoco les vendrían nada mal a aquellos que están a mitad de su vida y, por ello, en un valle en lo que hace al disfrute y la felicidad, y en un pico en lo que respecta a tristeza, preocupaciones y estrés.

Si la vejez es un lugar tan plácido, en particular para aquellos que no han de lidiar con las carencias que afectan a la población en general, y la edad media un momento para tomar responsabilidades, vale la pena preguntarse por qué es que ha sido y sigue siendo tan difícil para algunos políticos entrados en años retirarse, ceder el protagonismo y asesorar con su sabiduría a los que vienen debajo con las capacidades y el empuje necesario para enfrentar los nuevos desafíos.

Por Martín Lousteau | Fuente: www.lanacion.com