Archivo para la categoría ‘Economía’

¿Por qué es necesario “cortar el cordón umbilical”?

| Mar 29, 2017

NakoPhotography/Shutterstock

Algunos nunca se independizan, hay quienes lo hacen sólo físicamente…

La madurez es un proceso que, como resultado de una extensa búsqueda tiene que dar lugar al compromiso, es decir, a la elección de un camino en la vida, por ejemplo, para poder elegir una profesión o una pasión, para encontrar un compañero de vida, para fundar una familia. Es por eso que los adolescentes rechazan la casa, necesitan salir y separarse de ella para crear algo suyo, algo nuevo, construir su identidad. Están tratando de asumir la responsabilidad de la apariencia y la forma de su vida.

Todo está bien si quieren y son capaces de hacerlo. Peor es cuando vemos a los adultos que siguen atrapados en este proceso dando vueltas y vueltas sin saber seguir adelante para iniciar una vida independiente.

Tales personas se quejan de la falta de desarrollo y autonomía de pensamiento, de la falta de sentimiento y acción, de la incapacidad para afrontar retos y aprovechar todo su potencial, del sufrimiento, de las dificultades para encontrarse en el mundo, de sentimiento de la inutilidad, de la temporalidad, de sentirse insignificantes, de la dificultad de establecer relaciones duraderas.

La separación proporciona la posibilidad de abandonar el hogar familiar, no sólo físicamente, sino también emocionalmente. Es la capacidad de existir como una persona, de tener una vida mental propia, de tener opiniones propias, sentimientos, deseos, sueños propios. Significa vivir por cuenta propia, en libertad y con el sentido de la responsabilidad. Es la capacidad de reformular la relación con los padres, para que se pueda desarrollar según las normas de apoyo mutuo.

Algunos nunca se van de casa. Hay quienes lo hacen físicamente, pero emocionalmente siguen en el diálogo con los padres. Las razones de esto son variadas, pero a menudo se refieren a la interferencia en la relación entre padres e hijos, por ejemplo:

  1. una relación demasiado cercana, simbiótica con el niño – el hijo puede llegar a sustituir a la pareja de uno de los padres,
  2. falta de atención suficiente, de la aceptación y de la atención cuando el hijo empieza a separarse,
  3. la dificultad por parte de los padres de dejarles a los hijos salir al mundo y reconocer que ya no son pequeños ni torpes, y dejarles hacer las cosas por sí solos,
  4. la falta de límites claros y exigencias por parte de los padres, lo que puede impedirle al hijo la posibilidad de rechazar una actitud inmadura: “estaré haciendo lo que me gusta”, y también puede impedirle tener más fuerza de voluntad para asumir la responsabilidad y el esfuerzo.

Estos trastornos de los lazos, así como la incapacidad para acabar y despedirse del pasado y construir una nueva relación con los padres, pueden dar lugar a diferentes actitudes, no del todo verdaderas.

Algunas personas pueden vivir con un sentido de idealización: “cuán grande fue su infancia y sus padres tan buenos”. Niegan las situaciones reales que sucedieron y la diversidad de sentimientos vividos hacia los padres, especialmente aquellos considerados como ejemplos negativos, por ejemplo: la rabia, la ira, la tristeza.

Estos son a menudo los hijos criados en la lealtad hacia los padres sin derecho a plantear objeciones ni mostrar la insatisfacción. Tienen miedo de irse y sentir las cosas por sí solos porque creen que van a hacer daño a los padres.

Hay también personas que parecen independientes, pero, en realidad, después de rechazar a los padres no son capaces de tener una relación con nadie. Mantienen la apariencia de ser autosuficientes. En su interior sufren mucho, sienten la soledad, pero tienen miedo a la intimidad, y asumir que necesitan a otra persona es humillante para ellos.

Hay personas que viven con un sentimiento de injusticia, quejándose de forma indirecta o manifiesta. Sintiendo que si no consiguieron ciertas cosas de sus padres o del mundo esto es una excusa para la inacción o la impotencia. Las fuentes de la maldad las suelen ver en el exterior, estando constantemente a la espera de algo.

A veces la ira hacia uno de los padres, quien claramente le habría herido, es tan grande que la inacción en la vida o la destrucción se convierten en una forma de represalia y de venganza. Si se piensa que “para llevarle la contraria a mi madre (no me pondré la gorra y) me congelaré los oídos”. Se pierde entonces de vista la realidad y el hecho de que uno se destruye su propia vida y no la vida de los padres.

El proceso de separación es a menudo un reto difícil, pero muy importante en el proceso de maduración. Es necesario abandonar las pretensiones y los juicios, para tratar de entender por qué nuestros padres fueron de una manera y no de otra. Tal vez ellos tampoco estaban equipados emocionalmente por sus padres.

Y no se trata de suavizar ni borrar las injusticias vividas. La idea es equilibrar la manera de percibirles y reconocer que eran sólo humanos y que dieron lo que pudieron. Se trata de ser conscientes de que podemos tener sentimientos diferentes a los suyos, tanto los buenos, como los malos.

Hay que llorar y dejar lo que era molesto y devastador para que no nos siga envenenando. Y hay que darse cuenta de que, aunque no todo puede ser recuperado y reparado, quedan espacios que pueden ser abordados y atendidos.

¿Esto puede hacerlo uno mismo? Es posible con el apoyo de los seres queridos, quienes nos aceptan, nos quieren, pero al mismo tiempo saben exigir y poner límites. Reconocer que nada viene sin esfuerzo y sin compromiso es a menudo un trabajo laborioso.

Puede resultar útil hacer terapia, para en compañía de un profesional poner nombre, experimentar, reformular y cambiar lo que no nos deja avanzar en la vida. A veces el proceso de curarse de una lesión tarda mucho tiempo y requiere paciencia y perseverancia, pero conduce a una situación de reclamar el propio “yo”, y por lo tanto la propia vida.

Temas de este artículo:

crecimientofamiliahijospadres

Decálogo para la empresa

Consejos que evitan ajustes drásticos en las épocas de crisis

El empresario es un creador de riqueza que la administra temporalmente

Por: Carlos Slim Helú | Fuente: www.economia.com.mx

1. Estructuras simples, Organizaciones con mínimos niveles jerárquicos. Desarrollo Humano y formación interna de los funcionarios, flexibilidad y rapidez en las decisiones. Operar con las ventajas de la empresa pequeña que son las que hacen grandes a las grandes empresas.

2. Mantener la austeridad en tiempos de vacas gordas fortalece, capitaliza y acelera el desarrollo de la empresa así mismo evita los amargos ajustes drásticos en las épocas de crisis.

3. Siempre estar activo en la modernización crecimiento, capacitación, calidad, simplificación y mejora incansable de los procesos productivos. Incrementar la Competitividad y Productividad. Reducir gastos y costos guiados siempre por las más altas referencias Mundiales. Compararse con los mejores siempre como si fuéramos atletas.

4. La empresa nunca debe limitarse a la medida del propietario ni del administrador. No sentirnos grandes en nuestros pequeños corralitos y hacer la mínima inversión en activos no productivos.

5. No hay reto que no podamos alcanzar trabajando unidos, con claridad de objetivos y reconociendo los instrumentos.

6. El dinero que sale de la empresa se evapora por eso hay que reinvertir las utilidades.

7. La creatividad empresarial no solo es aplicable a los negocios si no también la solución a muchos de los problemas de nuestros países.

8. El optimismo firme y paciente siempre rinde sus frutos, no euforia ni un optimismo fantasioso.

9. Todos los tiempos son buenos para quienes saben trabajar y tienen con que hacerlo.

10. Nuestra premisa es siempre el tener presente que nos vamos sin nada que sólo podemos hacer las cosa en vida y que el empresario es un creador de riqueza que la administra temporalmente.

El Papa Francisco pide proteger el agua y su significado religioso

| Mar 22, 2017

© Philippe LISSAC / GODONG

El Pontífice recordó la Jornada Mundial del Agua

El Papa Francisco instó a proteger el agua, que aseguró es ‘un bien para todos’, valorizando también sus “significados culturales y religiosos”. En este sentido, destacó la necesidad de la educación para sensibilizar sobre este bien precioso especialmente a los niños y a los jóvenes. Lo hizo este miércoles 22 de marzo de 2017 después de la audiencia general.

Francisco ha dirigido un saludo a los participantes congregados en Roma alrededor del tema: “Watershed: Replenishing Water Values for Thirsty World, promovido por el Pontificio Consejo para la Cultura y por el Capitulo Argentino del Club de Roma.

Precisamente, el Pontífice rememoró que hoy se celebra la Jornada Mundial del Agua instituida hace 25 años por las Naciones Unidas, mientras apenas ayer se conmemoró la Jornada Internacional de las Forestas.

No es la primera vez que el Papa Francisco habla de la necesidad del cuidado del agua.

Más información:

El Papa Francisco alerta: Vamos camino de la guerra mundial por el agua

Papa Francisco apoya la defensa de la calidad del agua y aire en las ciudades

Papa Francisco en la FAO: “El agua no es gratis, esto nos puede llevar a una guerra”

Temas de este artículo:

aguapapa francisco

Liderazgo

¿Qué me falta para ser líder?

Por: Eduardo Martínez Abascal | Fuente: Novedades Fluvium

Si hay una palabra de moda en el mundo de la gestión empresarial es liderazgo. Es lógico: al final, un directivo básicamente dirige personas para conseguir un fin común. Liderazgo es, precisamente, la capacidad del directivo de que otros le sigan en ese objetivo común, es decir, que hagan lo que él quiere.

¿Y qué hace falta para ser un líder? Pues, depende de si uno quiere ser un líder mundial, nacional, municipal… es decir, depende de cuántas personas quieres que te sigan. Yo aquí hablaré de un liderazgo más modesto; el que debo ejercer para que mis colaboradores me sigan. Sobre este tema hay escrito carretas y carretones, probablemente de mucha utilidad. Sin embargo la dificultad que, al menos yo, encuentro es que me dan tantas directrices que, al final, no sé ni por dónde empezar. Para ser líder hay que motivar, comunicar, hay que tener visión, etc., etc. Para mí son muchas variables, no me caben en la cabeza y mucho menos las puedo llevar a cabo. Por esto me he planteado un ejercicio más sencillo para identificar algunos componentes del liderazgo.

Un ejercicio interesante puede ser el pensar en personas a las que a lo largo de nuestra carrera profesional, hemos seguido. Una vez identificadas, podemos pensar qué cualidades tenían esas personas, esos jefes, con los que hemos trabajado muy a gusto y siguiendo lo que nos decían. Yo he hecho este ejercicio y me sale lo siguiente. Uno sigue a aquellas personas que saben mucho de la materia que se trata. Pero no solo saben, sino que saben enseñar y comparten su conocimiento. Es decir, sigo a aquellos de los que he aprendido mucho porque eran grandes profesionales del tema que llevaban entre manos y lo sabían compartir.

Pero no es suficiente. Porque gente que sabe mucho, hay bastante. Hace falta otro componente. Normalmente seguimos a aquellos que, no sólo saben sino que se han preocupado por nosotros, por nuestra carrera profesional, por nuestro futuro. Seguimos a ese ‘jefe’ que nos ha defendido delante de ‘sus’ jefes y que ha puesto el interés de los colaboradores por encima del suyo propio. Seguimos a ese jefe que tienen interés genuino en el desarrollo de los colaboradores y no sólo y exclusivamente en alcanzar los objetivos empresariales previstos, que aparecerán luego en su curriculum de logros personales.

En definitiva, seguimos a aquellos de los que aprendemos y que se preocupan por nosotros. Es una receta sencilla, pero quizá útil para conseguir un ambiente profesional mejor y un equipo de trabajo más eficiente.

Eduardo Martínez Abascal
Profesor del IESE
Universidad de Navarra
Publicado en: Expansión (Madrid)

Preguntas y comentarios al autor de este artículo


IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog