Pornografía infantil e Internet: Medidas para ayudar a la prevención
La pornografía infantil es el delito más aberrante, y también el que más ha crecido en los últimos tiempos. Ya no se trata de un pedófilo aislado un número limitado de personas, sino que se ha creado un mercado en torno al abuso de niños y niñas.
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Eugenia Plano
www.vidapositiva.com
Según algunas fuentes se calcula que existen unos cuatro millones de sitios de Internet que contienen material pedófilo y que día a día se siguen creando nuevos con este tipo de contenido. Sin ningún lugar a dudas, la Web permitió el incremento de estos delitos. Las redes sociales, los chats, los blogs y la extrema facilidad para compartir archivos de manera gratuita y a nivel global, ha facilitado los mecanismo de captación de menores para la pornografía infantil. Una de las cuestiones alarmantes en este sentido, es cómo se protege a los niños en la Web.
El acceso inmediato y sencillo de las redes sociales para los chicos, resulta funcional a la posibilidad que sean víctimas de este tipo de delitos. La Lic. María Beatriz Muller, Presidenta del III Congreso Internacional de Violencia, Maltrato y Abuso, informa que el ejemplo de lo que sucede en el Reino Unido puede ser esclarecedor: ‘Según un informe que hizo público, el organismo regulador de las comunicaciones en Inglaterra, 17% de los niños británicos que usan redes sociales no protegen su privacidad’. Esta investigación, agrega que uno de cada cuatro menores de entre 8 y 12 años tiene perfiles en las redes sociales Facebook o MySpace, aunque la edad mínima para inscribirse en dichos webs es de 13 años. Sólo el 4% tenía perfiles completamente privados. El 17% de sus padres no tenían conocimiento de estos perfiles y de los que sí lo sabían, sólo el 10% controlaba qué hacían sus hijos en dichas redes. El 37% de los menores internautas de entre 5 y 7 años habían visitado Factbook y el 70% de los usuarios más jóvenes creían todo o casi todo lo que leían en webs como la Wikipedia o los blogs.
Ausencia de límites, poco control de los adultos y la inexistencia de normas en las Redes Sociales, es la realidad que se comprueba día a día y la exposición e indefensión de los niños es absoluta. La Lic Muller, destaca que el abusador actúa en la Web de idéntica forma que lo haría cara a cara. ‘el abusador que capta sus víctimas por Internet, -explica- lo hace de la misma manera que quien está en contacto directo con la víctima. Apela al engaño, la seducción, las promesas, la soledad del niño/a. Suelen mentir respecto de la edad, el sexo y otros detalles’.
Otra gran cuestión a tener el cuenta es el perfil del abusador. En este sentido, la Presidenta del III Congreso Internacional de Violencia, Maltrato y Abuso, advierte que el abusador de niños/as no es una persona brutal o agresiva, sino más bien una persona cordial y de ‘buenos modales’.
Entonces, ¿qué hacer ante este cuadro de situación? ¿Cómo cuidar a nuestros hijos en redes sociales sin normas y la ausencia de medidas institucionales? Los padres son las respuesta. La Lic. Muller destaca que hacer hincapié en que sean los niños y niñas los que digan que no, resulta tramposo, ya que justamente la víctima es captada mediante engaños, y en forma progresiva. La víctima no siempre puede darse cuenta de la telaraña en que está envuelto. ‘La prevención no puede apuntar entonces a que el niño diga ‘no’ pues de no poder hacerlo (lo que es una consecuencia de la trama de engaños en la que está atrapado), se sentirá responsable por no haber podido detenerlo, cargándose de culpas por esta situación’ explica.
Los adultos son la clave, y ninguna medida parece ser excesiva en este sentido. Conocer quiénes son los contactos de los hijos a través de las redes sociales, y no dejar que estos las utilicen sin ningún tipo de control parental, es fundamental para no dejarlos solos. Aunque sea inevitable que los chicos accedan a Internet, estar pendientes y acompañarlos es fundamental.
Para prevenir las situaciones abusivas y estar junto a los niños, la Lic. Muller propone las siguientes acciones:
• Hay que enseñarle a los niños que el respeto a los mayores no quiere decir que tengan que obedecer ciegamente a los adultos y a las figuras de autoridad. Por ejemplo, no decirle: siempre tenes que hacer todo lo que la maestra o el que te cuida te mande a hacer.
• Hablar claro con el niño o niña sin tabúes ni prejuicios sobre los temas de la sexualidad.
• Explicarle la diferencia entre una expresión de cariño y una caricia sexual.
• Decirle al chico que no se deje tocar el cuerpo por ninguna persona. Escuche sus dudas y responda a sus preguntas con sencillez y serenidad.
• Demostrarle confianza para que exista una mejor y mayor comunicación.
• Si sospecha que algo pudo ocurrirle debe creerle siempre a su hijo. Es importante mantenerse calmo y brindarle seguridad y contención. Y tener presente que los niños y niñas no inventan situaciones de abuso sexual.
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