Di Noto: atención a las redes sociales, oasis de pedófilos

Meter: En la Red hay incluso grupos de cristianos que justifican la pedofilia

a pedofilos

ROMA, martes 25 de enero de 2011 (ZENIT.org).-

Atención a las redes sociales, cada vez son más utilizadas por los pedófilos. Es el grito de alarma lanzado ayer lunes por Fortunato Di Noto, el sacerdote fundador de la Asociación Meter (www.associazionemeter.org), que desde 1989 lucha para promover los derechos y la tutela de la infancia, pero también para prevenir y ayudar a las víctimas de abusos sexuales.

Con motivo de la publicación del mensaje de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2011, dedicado al fenómeno de internet y a sus oportunidades, el sacerdote siciliano volvió a señalar el problema de la pedofilia en el mundo digital.

“El Papa tiene razón cuando habla de la oportunidad de relaciones positivas relacionadas con internet – afirmó Di Noto –. Porque la Red es un don de Dios, cierto. Pero el uso que hace el hombre de ella crea mil peligros de los cuales debemos guardarnos”.

Y explicó: “Dentro de unos días, publicaremos nuestro Informe con todos los sitios y las preferencias de los pedófilos que hemos señalado y denunciado durante el año 2010. Puedo decir con todo que desde el 1 de enero hasta hoy hemos recogido 17 comunidades pedófilas en las redes sociales, con un total de 1.386 usuarios”.

“Esto significa – precisó – un total de 1.738 fotos, que corresponden a unos mil niños implicados y 15 vídeos. ¡Todo esto solo en 17 comunidades!”.

Desde el inicio de 2011 la Asociación Meter ha envió un total de 1.652 denuncias respecto a otros tantos sitios y referencias. “No faltan – añadió Di Noto – también varios sospechosos italianos”.

Además, declaró a ZENIT el fundador de Meter, “un frente que hemos seguido mucho es el de la presencia on-line de sujetos que promueven la pedofilia como un hecho lícito, declarando su licitud y afirmando que los adultos pueden hacer el bien a los niños ‘amándoles y viviendo con ellos relaciones afectivas y sexuales’”.

“Un fenómeno extendido en todo el mundo, no hay país que no tenga representantes de este ‘movimiento paralelo’ – subrayó –. Hasta el punto que incluso grupos de cristianos, desde 1998, y a los que Meter denuncia repetidamente, han fundado la ‘Iglesia de los cristianos pedófilos – boylovers‘: una verdadera y auténtica aberración evangélica e intelectual”.

“Una esquizofrenia social – comentó a continuación el sacerdote – que lesiona el derecho más elemental de los pequeños y de los débiles. Un aspecto ya públicamente denunciado (también a través de Radio Vaticano) y sobre el que nadie levanta la voz y un dedo para decir: ¿adónde estamos llegando y qué debemos hacer?”.

“Lo más impresionante – denunció también – es que falta una colaboración internacional eficaz, retrasando las acciones de comprobación por parte de las fuerzas del orden”.

“Meter – concluyó – está cada vez más comprometida en la Iglesia y en la sociedad para promover los derechos de la infancia y estamos totalmente disponibles para todas las diócesis del mundo para promover una pastoral que sepa educar cada vez más en la belleza de la vida y en la educación en el uso responsable de los medios de comunicación”.

¿Crisis…, qué crisis?, dicen los inmigrantes argentinos

MADRID (Para LA NACION).- Andrés Martínez Ricci se acomoda los anteojos sobre su nariz con el extremo de su dedo índice, y no duda en preguntar y preguntarse: ‘¿Crisis…. qué crisis?’

La frase, esta vez, no pertenece a ningún político en funciones, sino a un joven ilustrador porteño que eligió mudarse a Madrid a principios de 2009. ‘No veo que aquí la gente viva en una mala situación en general, en especial si la comparamos con lo que se ve a diario en cualquier barrio de Buenos Aires. Aquí, en España, la gente que tiene pocos recursos o vive del seguro de desempleo puede acceder a comida y ropa que pueden ser baratas’, comenta.

La visión de Martínez Ricci es compartida por Melina Bursuk, su compatriota que, a pesar de la inquietante tasa de desempleo actual, el mes pasado consiguió trabajo en una productora local. ‘No estuve aquí en la época de bonanza de la que todos hablan y lamentan haber perdido, pero ni me quiero imaginar lo bien que habrán estado entonces. Esto lo digo porque no dejo de ver bares y restaurantes llenos, además de que en los shoppings y comercios casi tenía que pelearme con la gente por poder comprar algo’, dice.

Por su parte, el ilustrador coincide con los argentinos consultados acerca del ‘notable contraste’ del humor social palpable de uno y otro lado del Atlántico. ‘Dicen que aquí están en crisis, y que la Argentina logró evitarla el año que pasó. Sin embargo, el nerviosismo y la agresividad son mucho más comunes en Buenos Aires hoy por hoy y, más allá de las dificultades que sí existen aquí en Madrid en el mercado laboral, no se percibe tanta desesperación por conservar un trabajo’, señala, sin dudar en calificar incluso de ‘deseable’ el bienestar alcanzado por los españoles en las últimas décadas. ‘La crisis de ellos es un paraíso para nosotros. Acá no hay villas tan grandes, ni paco, ni colectivos que no pasan de noche. Están muy lejos de caer al nivel al que lo hicimos nosotros’.

En la misma línea, otro argentino, el árbitro juvenil de fútbol Diego Pereyra de Lucena, considera que la Argentina ‘vive en una crisis continua’ a la que él también se había acostumbrado antes de mudarse a Madrid. ‘Hace rato que aquí hablan de las dificultades de la economía. Están con mucho miedo y hasta desconcertados, porque no sabían hasta hace poco lo que significaba perder un empleo y tener dificultades para conseguir otro…. algo que, por el contrario, es tolerado y aceptado por los argentinos’, afirma.

El árbitro también observa que ‘no se ve en la calle, al menos por ahora’ a la gente que ha sufrido la pérdida de su empleo, un fenómeno que los analistas explican en el buen nivel de ingresos del seguro de desempleo.

Para Melina Zandrino Stang, una cocinera cordobesa que vive en Barcelona hace más de cinco años, los problemas de España tienen ‘el mismo origen’ que los de la Argentina. ‘Muchos de los políticos españoles, especialmente los que han ganado posiciones de poder, son ineptos y corruptos. Pero en la Argentina nos hemos llevado la peor parte, y por eso nuestras crisis siempre son más profundas’ opina.

En tanto, para la arquitecta mendocina Lucila Guarrochena, la crisis española va a tener un final, aunque no se arriesga a precisar una fecha. ‘Estoy segura de que va a terminar, por una cuestión puramente contextual. Como alguien me dijo alguna vez: «España es exactamente igual a la Argentina, con la única diferencia de que se encuentra en Europa». Y no me parece un argumento menor.’

LA NACION