Conociendo Ghana

Un Argentino en Nigeria : En este blog, intentaremos contarles todas las experiencias que vamos a vivir en estos 3 años habitando el continente africano

Una vez más , la humedad y el calor nigeriano, la locura de Lagos, y la paciencia que comienza a agotarse al pasar los dos o tres meses seguidos por estos lares, nos obligaron a buscar unos días de descanso y nuevos aires…

Esta vez, el lugar elegido fue Ghana, teniendo solo 4 días de vacaciones por Semana Santa no hay muchas opciones para elegir que queden a menos de una hora de avión…

Más allá de los percances que tuvimos con las visas que recién estuvieron listas dos horas antes de despegar el avión y que el hotel fuera uno de los peores de Ghana justamente por no encontrar otro a último momento ,realmente valió la pena viajar hasta allá..

…Es un país realmente civilizado…calles,veredas,autopistas,plazas..Ya con solo bajar del avión y sentir el aire acondicionado del aeropuerto, y que no te cobren el carrito para llevar las valijas, o el poner un pie en la calle y que los autos te dejen pasar. Ya con esos detalles uno vuelve a sentir lo que es estar en un país normal…

Claro que el calor y la comida es igual que acá…las playas son más limpias y lindas, pero el mar está bastante sucio como el de Lagos…Accra, la capital, es una ciudad mucho más chica que Lagos, y no existen los complejos que hay aca,la cantidad de expatriados es incomparable con la de Lagos y menos se compara con la cantidad de habitantes. La mayoría de la gente no tiene chofer, ya que pueden manejar sin problema, o tomar taxis. Pero sin duda el detalle que hace la diferencia. Es que están prohibidas las okadas..!!lo que hace milagrosamente una ciudad sin bocinas….

Ghana aprovecho bien las cualidades físicas que tiene, y exploto bastante bien el turismo. Además de sus playas con hoteles en las mismas y restaurantes sin duda lo más destacable son los Castillos y Fuertes de esclavos que fueron construidos ahí aprovechando las penínsulas que resultaban grandes resguardos contra posibles ataques.

Los portugueses, holandeses e ingleses comenzaron sacando oro de las costas, y luego se dedicaron al comercio de escalvos,por lo cual construyeron estos Fuertes. Es increíble recorrerlos, y escuchar a los guías que te relatan con bastante detalles en las desastrosas condiciones en las que tenían a la gente encerrada allí hasta que llegara el barco que los conduciría al otro lado del océano…

Ghana no solo tiene mucha historia sino que también cuenta también con parques nacionales en los que aun habitan elefantes, monos ,etc. Al que fuimos nosotros ,por supuesto que no vimos nada de eso, pero si había unos puentes colgantes altisimos,los cuales no pude disfrutar mucho porque me agarro vértigo unos turistas nigerianos que venían adelante se divertían sacándole fotos a mi cara de espanto..!

Realmente Ghana es un destino obligado y que vale la pena conocer si estás viviendo por estas tierras…

Fuente: http://cocaennigeria.blogspot.com/

Haití, un año después. Entre la desolación y la esperanza

Un año después del terremoto que devastó el país, la única manera de lograr la recuperación es un esfuerzo conjunto a gran escala entre los haitianos y la Comunidad Internacional

12/01/2011. La imagen de Winnie saliendo a la luz después de tres días de “cautiverio” bajo los escombros, ofrecía un respiro a la esperanza que Haití había perdido con el terremoto del 12 de enero.

Ha pasado un año desde aquel día en que el país se despertaba entre las ruinas y todavía hoy 500.000 niños y niñas continúan viviendo en campamentos y muchos más en asentamientos marginales, carentes de protección y bajo la amenaza de la explotación y el maltrato. La esperanza sigue respirando pero la situación continúa siendo muy difícil.

“Un año después nos preguntamos si se ha hecho lo suficiente por Haití y la respuesta es no, aún no. Y debemos aumentar los esfuerzos”, dice Lucía Losoviz, responsable de Programas Internacionales de Save the Children.

A lo largo de este año, hemos proporcionado ayuda a más de 870.000 haitianos – de los cuales 500.000 son niños y niñas – a través de programas de salud, nutrición, eduación, protección, refugio, agua y saneamiento. Pero esto es sólo el comienzo de una estrategia de cinco años para ayudar a forjar un futuro más seguro y más sano para los niños y niñas en Haití.

“Hoy, muchos supervivientes tienen mejores accesos al agua potable y los servicios sanitarios que antes del terremoto, y cada vez más niños y niñas se están incorporando al colegio. Pero todos sabemos que estamos muy lejos aún de asegurar las condiciones de vida que los niños y niñas haitianos y sus familias necesitan”, añade Losoviz.

“Lo que menos necesita Haití ahora mismo es que la Comunidad Internacional reduzca su esfuerzo y su apoyo. Todos debemos trabajar conjuntamente con el Gobierno haitiano y la sociedad civil para lograr la reconstrucción del país. Nuestro objetivo es ayudar a los haitianos a construir su futuro por sí mismos”, añade Losoviz.

Ya antes del terremoto, aproximadamente 1.200.000 niños y niñas eran vulnerables a la violencia, el maltrato y la explotación. El terremoto empeoró la situación. Para cubrir las necesidades inmediatas, hemos establecido más de 50 espacios seguros, donde los niños y niñas puedan recuperar la normalidad en un entorno supervisado por profesionales.

Hemos logrado reunificar a más de 1.130 niños y niñas de los casi 4.700 que quedaron separados de sus familias

Cerca de medio millón de niños y niñas quedaron separados de sus familias tras el seísmo, de ellos 1.135 han sido ya reunificados con sus familias gracias a la Red de Reunificación Familiar, que lidera Save the Children.

Historias de reunificación como la de Winnie. El 15 de enero de 2010, nuestros compañeros atendían a un bebé rescatado de los escombros tres días después del terremoto. Winnie, que todavía no había cumplido los dos años, fue rescatada mientras un equipo de televisión australiano grababa cerca de una oficina de Save the Children. Nuestro equipo determinó que la niña estaba deshidratada, pero con buena salud. Sus padres murieron en el terremoto, pero logramos localizar a su tío, Frantz.

La de Winnie es una de las más de mil historias de niños y niñas que han conseguido ser reunificados con sus familias gracias a la Red de Reunificación Familiar.

La epidemia del cólera

El brote de cólera ha supuesto que los recursos destinados a la emergencia del terremoto se focalizaran en salvar las vidas de los más de 90.000 afectados por la epidemia.

Haití tiene una de las tasas de mortalidad infantil y materna más altas del hemisferio occidental y ya afrontaba grandes dificultades para satisfacer las necesidades de salud y nutrición antes del terremoto. Save the Children ha atendido a 165.000 niños, niñas y adultos con servicios médicos y a más de 230.000 con servicios de nutrición.

Save the Children lleva trabajando en Haití más de 30 años.

http://www.savethechildren.es

15 años sin Tato

Tato Bores (1928 – 11 de Enero – 1996), «Actor Cómico de la Nación»

El 11 de enero de 1996, a los 68 años, fallecia Tato Bores. Mauricio Borezstein ante todo fue un actor, socio activo de la Asociación Argentina de Actores número 2.855. Un actor cómico. Ser clarinetista había sido su primer deseo, aunque se convirtió en el amplificador del pensamiento de gran parte los argentinos. No se sabe si le contó un “buen” chiste a el por entonces consagrado actor José Ángel “Pepe” Iglesias cuando se lo cruzó mientras acarreaba los bártulos de una orquesta de Buenos Aires. Lo cierto es que pegó el salto al escenario, después de haberlo contemplado incluso abriendo puertas en la entrada del Teatro Cervantes.

Pasó por radios y algunos teatros hasta llegar a la televisión. Iglesias y Julio Porter le sugirieron el nombre de su personaje: Tato Bores. El debut fue en el Canal 7, dentro del programa “Caras y morisquetas” en 1957. Su momento se llamaba “Tato y sus monólogos”, y se dedicaba a hablar de, sobre y contra los poderosos de turno.

Hacía poco tiempo que había caído el segundo gobierno de Juan Domingo Perón, y la dictadura que lo había derrocado prohibía decir su nombre. Ideal: “Juan Domingo Cuco” o “Juan Domingo Drácula” eran sus salidas. “El que sabe sabe, y el que no es jefe”, remató por aquellos días en referencia nada menos que a Isaac Rojas y Pedro Eugenio Aramburu, el sector más duro del gobierno de facto.

‘Soy un tipo sin currículum”, decía. Estuvo más de treinta años en la pantalla chica con su personaje. Muchísimos programas y en casi todos resaltaba el nombre de Tato (ver aparte). Aunque muchos se acuerdan de cuando empezó a comer fideos con sus encumbrados invitados, el plato especial que la gente dice no olvidar son sus monólogos.

En el programa “Tato, siempre en domingo” (1961-1963), bajo la presidencia de Arturo Fondizi, Bores explicó: “Cuando veo a un presidente como Arturo Frondizi pienso que los presidentes no andan porque nunca nadie les enseñó cómo debían actuar. Si una mujer quiere aprender a cocinar o a coser, va a una academia y chau. Pero academias de presidentes no hay”.

“Por siempre Tato” (1971-1972) fue la emisión en la que interpretó el monólogo referido a la vuelta de Juan Domingo Perón, tras 18 años de proscripción. Un pasaje: “Salí rumbo a Ezeiza, apretando mis pasajes en la mano. Era el mediodía y ya había como 2.000 personas esperándonos. En cuanto me vio Cámpora, se me echó en los brazos y lloró. ‘Tato, la emoción me embarga. Después de 18 años el General vuelve…’ Las lágrimas del tío Héctor J. tenían un cierto aroma a tomillo”.

Vamos a mayo de 1991, “Tato, la leyenda continúa”. Imperdible monólogo sobre las privatizaciones: “Eso es cierto, antes el Estado, cuando manejaba estas empresas, le sacaba guita al usuario para dársela a las empresas privadas que le vendían cosas al Estado. En cambio, ahora, estas empresas privadas le sacan directamente la guita a la gente, sin tener que pasar por el Estado. O sea que se eliminaron intermediarios. ¿Verdad?”

Agosto de 1992. Cerca de alejarse de la televisión, se refirió a los temas importantes que se trataban en el auge de la presidencia de Carlos Saúl Menem: “ (…) Me encuentro con mi gran amigo el filósofo oficial del Gobierno, José Empédocles. ‘Tato –me dice-. No es que nosotros estemos en contra del periodismo, pero el periodismo está idiotizando a la gente. De lo único que hablan es de la cotidianeidad. Usted abre un diario y ahí están: el Yomagate, Al Kassar, la contaminación, la corrupción, el cólera, los propóleos. Al final la pequeña cosa cotidiana enmascara los grandes problemas estructurales del país, tales como si estamos o no en el fin de la historia’”

El trato de Bores con los políticos siempre fue cordial. Varela, que trabajó con él desde 1987 y le escribió más de 100 libretos, sostiene que los políticos tenían que estar en lo de Tato por una cuestión de imagen. Y además destaca que la relación con muchos hombres del poder se favorecía por el compromiso que Tato tenía con las emisiones: “La producción era directa de él; él los llamaba y eso generaba confianza y respeto. Pero nadie le pedía nada, él era un señor”.

Más de una vez, sin embargo, tropezó con ímpetus censores de sus programas. Aunque alguna vez dijo que con los que menos inconvenientes trabajó fue con la “Revolución Libertadora” (autodenominación del golpe militar que derrocó a Perón en 1955), con Arturo Illia y con Agustín Lanusse, reconoce que en esas épocas nunca un programa salía al aire sin que los libretos hubiesen sido leídos por autoridades del canal.

En cambio, durante el último gobierno de facto, en un programa especial que realizó en 1978, fue prohibido y por lo tanto nunca transmitido el bloque “Hola Señor Presidente”, en el que Tato Bores simulaba hablar por un teléfono gigante con el titular de la Casa de Gobierno, en aquellos días el dictador Jorge Rafael Videla.

Una parte del programa que sería emitido el 17 de mayo de 1992 no fue publicada por censura previa. La jueza María Romilda Servini de Cubría había presentado una demanda contra la emisión en la que el arqueólogo Helmut Strasse (otro personaje de Borezstein) se preguntaba en el año 2492 sobre los rastros de Argentina, un país desaparecido 500 años antes. Mientras se mostraba un escudo con la imagen de Servini de Cubría, el locutor Ernesto Fritz decía: “¿Mito, leyenda o realidad?”. Luego Strasse infirió el valor del dinero en Argentina: concluyó que 60 pesos habrían sido una fortuna, pues ésa había sido la sanción que la jueza había recibido de la Corte Suprema por mal desempeño en el caso Yomagate.

No sólo la Justicia rechazó el pedido de la funcionaria, sino que una multitud de estrellas del espectáculo argentino, se congregaron en el programa de Tato y cantaron “La jueza Barú Budú Budía es lo más grande que hay”, en uno de los episodios más conocidos de la televisión local.

Texto Original: www.segundoenfoque.com.ar

Fuente: www.ladedios.com.ar