Todos juntos podemos ayudar a Nahuel

Nahuel sigue esperando tu voluntad de hacer, no nos olvidemos de él

La historia

El 16 de mayo del año 2009, Argentina se conmovía con una noticia. Las pantallas de tevé reflejaban la historia de un niño. Se llama Nahuel, y fue diagnosticado con una enfermedad llamada xeroderma pigmentoso. En los medios se lo conoció cómo “Nahuel, el niño de las sombras”, ya que debido a la patología que padece no puede exponerse a la luz de sol.

¿Se acuerdan de Nahuel? ¿Cuál es su situación actual? Cuando el torbellino mediático pasó, ¿la realidad de Nahuel se modificó o todo sigue igual?.

Nahuel, sigue esperando tu voluntad de hacer, no nos olvidemos de él.

¿Como ayudar? Haciendo contacto con el padre de Nahuel:

José María Basualdo (Papá de Nahuel).
• Teléfono: (03408) 15674801 (celular)
• La dirección es: Calle San Lorenzo 123, Barrio Juan XXIII, San Cristobal. Provincia de Santa Fé, Argentina.

SITUACION ACTUAL (ENERO 2011)

Reporte de Luisina Castiglioni
Responsable de Comunicación y Relaciones Institucionales de la ONG ‘Asociación Niños del Sur’
54 11 4778 3632

luisina@ansur.org.ar
www.ansur.org.ar

‘A pesar de tratar de contactar a una persona en San Cristóbal para que nos dé una mano con el relevamiento del estado de situación, no lo logramos al momento. Pero al final pude comunicarme directamente con José María. Me escuché la entrevista radial de ustedes y saqué el número correcto. Se los paso: (03408)15674801′

Ambos padres están sin trabajo. Se sostienen con un subsidio de Nahuel de 1.000 pesos, más el subsidio de asignación universal por hijo.

La familia Basualdo tiene 5 hijos:

  • Tamara de 11 años
  • Milagros de 10 años
  • Nahuel de 7 años
  • Lautaro de 5 años
  • Un bebé de dos meses

EDUCACIÓN

Va una maestra, una docente de plástica y un profesor de guitarra a domicilio. El pago del salario de esas personas lo efectúa la Municipalidad o Gobierno.
La maestra se está por jubilar así que José tiene que resolver ese asunto consiguiendo otra.
Las hijas en edad escolar van a una escuela de Monjas.

ACONDICIONAMIENTO

Está haciendo mucho calor y están con un solo ventilador en la casa, porque se les quemó uno debido a que está 24 hs prendido. Los chicos a veces se van a la pieza de los padres a dormir por el calor que hace.

La obra que se iba a realizar para construir una sala de 4 x 4 m para atender a los maestros y que Nahuel pueda estudiar y no estar amontonados, no avanzó en nada.

Aparecieron varias personas ofrecimiento ayuda pero nunca se concretó. Su papá dice que cuando van los docentes, el resto de los hijos deben estar en un cuarto esperando para no molestarlo en la clase. El espacio que tienen es muy reducido.

NECESIDADES INMEDIATAS

  • Útiles escolares
  • Guardapolvos blancos para la escuela
  • Ventiladores
  • Materiales para la construcción de la sala de estudio para Nahuel
  • Arquitecto/s, Albañil/es o Maestro mayor de obra que puedan ayudar en la construcción.

DONDE PODEMOS AYUDAR

Nº de Cuenta 4657156613 (Banco Nación) a nombre de Nahuel Maximiliano Basualdo.

DATOS PARA AQUELLOS QUE PUEDAN ENVIAR ROPA PARA LA FAMILIA

MEDIDAS ROPA
Grupofamiliar Edad Pantalón Remera Calzado
Tamara 11 16 3 38
Milagros 10 10 14 33
Nahuel 7 6 8
Lautaro 5 4 6
Bebé 2 meses - - -
Madre - 42 3 38
JoséMaría(Padre) - 56 8/9 -

SE NECESITA TRANSPORTE, VIAJANTE O TRANSPORTISTA QUE PUEDA LLEVAR LAS DONACIONES A SAN CRISTOBAL, PROVINCIA DE SANTA FE.

Por el momento esta es la información.

Apelamos a todos nuestros amigos lectores, oyentes, suscriptores, conocidos, etc a poder concretar esta ayuda tan importante para la familia Basualdo. No esperamos menos que una buena recepción de todos nuestros amigos, quienes seguramente nos ayudarán en esta empresa !

NO olvides que ‘tu verdadera riqueza es aquello que des de ti mismo’

Gracias a todos.

El equipo de VidaPositiva.com en conjunto con la Asociación Niños del Sur.

VPC y ANSUR



Juan Bosco, Santo

Presbítero y Fundador
de la Sociedad Salesiana y
del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora

Memoria de san Juan Bosco, presbítero, el cual, después de una niñez áspera, fue ordenado sacerdote y en la ciudad de Turín, en Italia, se dedicó con todas sus fuerzas a la formación de adolescentes. Fundó la Sociedad Salesiana y, con la ayuda de santa María Dominica Mazzarello, el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, para enseñar oficios a la juventud e instruirles en la vida cristiana. Lleno de virtudes y méritos, voló al cielo en este día en la ciudad de Turín, en Italia (1888).

Fecha de canonización: 1 de abril de 1934 por el Papa Pío XI.

Los sueños de San Juan Bosco sobre el Infierno

Memorias Biográficas de San Juan Bosco.

Los sueños de San Juan Bosco sobre el Infierno
Los sueños de San Juan Bosco sobre el Infierno

EL FAMOSO SUEÑO DE SAN JUAN BOSCO SOBRE LAS DOS COLUMNAS—AÑO DE 1862

Memorias Biográficas de San Juan Bosco, Tomo VIl, págs. 169-171)

El 26 de mayo de 1862 Don Bosco había prometido a sus jóvenes que les narraría algo muy agradable en los últimos días del mes. El 30 de mayo, pues, por la noche les contó una parábola o semejanza según él quiso denominarla. He aquí sus palabras:

«Os quiero contar un sueño. Es cierto que el que sueña no razona; con todo, yo que Os contaría a Vosotros hasta mis pecados si no temiera que salieran huyendo asustados, o que se cayera la casa, les lo voy a contar para su bien espiritual. Este sueño lo tuve hace algunos días. Figúrense que están conmigo a la orilla del mar, o mejor, sobre un escrollo aislado, desde el cual no ven más tierra que la que tienen debajo de los pies. En toda aquella superficie líquida se ve una multitud incontable de naves dispuestas en orden de batalla, cuyas proas terminan en un afilado espolón de hierro a modo de lanza que hiere y traspasa todo aquello contra lo cual llega a chocar. Dichas naves están armadas de cañones, cargadas de fusiles y de armas de diferentes clases; de material incendiario y también de libros (televisión, radio, internet, cine, teatro, prensa), y se dirigen contra otra embarcación mucho más grande y más alta, intentando clavarle el espolón, incendiarla o al menos acerle el mayor daño posible.

A esta majestuosa nave, provista de todo, hacen escolta numerosas navecillas que de ella reciben las órdenes, realizando las oportunas maniobras para defenderse de la flota enemiga. El viento le es adverso y la agitación del mar favorece a los enemigos. En medio de la inmensidad del mar se levantan, sobre las olas, dos robustas columnas, muy altas, poco distante la una de la otra. Sobre una de ellas campea la estatua de la Virgen Inmaculada, a cuyos pies se ve un amplio cartel con esta inscripción: Auxilium Christianorum. Sobre la otra columna, que es mucho más alta y más gruesa, hay una Hostia de tamaño proporcionado al pedestal y debajo de ella otro cartel con estas palabras: Salus credentium. El comandante supremo de la nave mayor, que es el Romano Pontífice, al apreciar el furor de los enemigos y la situación apurada en que se encuentran sus leales, piensa en convocar a su alrededor a los pilotos de las naves subalternas para celebrar consejo y decidir la conducta a seguir. Todos los pilotos suben a la nave capitaneada y se congregan alrededor del Papa. Celebran consejo; pero al comprobar que el viento arrecia cada vez más y que la tempestad es cada vez más violenta, son enviados a tomar nuevamente el mando de sus naves respectivas.

Restablecida por un momento la calma, el Papa reúne por segunda vez a los pilotos, mientras la nave capitana continúa su curso; pero la borrasca se torna nuevamente espantosa. El Pontífice empuña el timón y todos sus esfuerzos van encaminados a dirigir la nave hacia el espacio existente entre aquellas dos columnas, de cuya parte superior todo en redondo penden numerosas áncoras y gruesas argollas unidas a robustas cadenas. Las naves enemigas dispónense todas a asaltarla, haciendo lo posible por detener su marcha y por hundirla. Unas con los escritos, otras con los libros, con materiales incendiarios de los que cuentan gran abundancia, materiales que intentan arrojar a bordo; otras con los cañones, con los fusiles, con los espolones: el combate se toma cada vez más encarnizado. Las proas enemigas chocan contra ella violentamente, pero sus esfuerzos y su ímpetu resultan inútiles. En vano reanudan el ataque y gastan energías y municiones: la gigantesca nave prosigue segura y serena su camino. A veces sucede que por efecto de las acometidas de que se le hace objeto, muestra en sus flancos una larga y profunda hendidura; pero apenas producido el daño, sopla un viento suave de las dos columnas y las vías de agua se cierran y las brechas desaparecen.

Disparan entretanto los cañones de los asaltantes, y al hacerlo revientan, se rompen los fusiles, lo mismo que las demás armas y espolones. Muchas naves se abren y se hunden en el mar. Entonces, los enemigos, encendidos de furor comienzan a luchar empleando el arma corta, las manos, los puños, las injurias, las blasfemias, maldiciones, y así continúa el combate. Cuando he aquí que el Papa cae herido gravemente. Inmediatamente los que le acompañan acuden a ayudarle y le levantan. El Pontífice es herido una segunda vez, cae nuevamente y muere. Un grito de victoria y de alegría resuena entre los enemigos; sobre las cubiertas de sus naves reina un júbilo indecible. Pero apenas muerto el Pontífice, otro ocupa el puesto vacante. Los pilotos reunidos lo han elegido inmediatamente; de suerte que la noticia de la muerte del Papa llega con la de la elección de su sucesor. Los enemigos comienzan a desanimarse. El nuevo Pontífice, venciendo y superando todos los obstáculos, guía la nave hacia las dos columnas, y al llegar al espacio comprendido entre ambas, la amarra con una cadena que pende de la proa a un áncora de la columna que ostenta la Hostia; y con otra cadena que pende de la popa la sujeta de la parte opuesta a otra áncora colgada de la columna que sirve de pedestal a la Virgen Inmaculada. Entonces se produce una gran confusión.

Todas las naves que hasta aquel omento habían luchado contra la embarcación capitaneada por el Papa, se dan a la huida, se dispersan, chocan entre sí y se destruyen mutuamente. Unas al hundirse procuran hundir a las demás. Otras navecillas que han combatido valerosamente a las órdenes del Papa, son las primeras en llegar a las columnas donde quedan amarradas. Otras naves, que por miedo al combate se habían retirado y que se encuentran muy distantes, continúan observando prudentemente los acontecimientos, hasta que, al desaparecer en los abismos del mar los restos de las naves destruidas, bogan aceleradamente hacia las dos columnas, llegando a las cuales se aseguran a los garfios pendientes de las mismas y allí permanecen tranquilas y seguras, en compañía de la nave capitana ocupada por el Papa. En el mar reina una calma absoluta. Al llegar a este punto del relato, San Juan Bosco preguntó a Beato Miguel Rúa: —¿Qué piensas de esta narración? Beato Miguel Rúa contestó: —Me parece que la nave del Papa es la Iglesia de la que es Cabeza: las otras naves representan a los hombres y el mar al mundo. Los que defienden a la embarcación del Pontífice son los leales a la Santa Sede; los otros, sus enemigos, que con toda suerte de armas intentan aniquilarla.

Las dos columnas salvadoras me parece que son la devoción a María Santísima y al Santísimo Sacramento de la Eucaristía. Beato Miguel Rúa no hizo referencia al Papa caído y muerto y San Juan Bosco nada dijo tampoco sobre este particular. Solamente añadió: —Has dicho bien. Solamente habría que corregir una expresión. Las naves de los enemigos son las persecuciones. Se preparan días difíciles para la Iglesia. Lo que hasta ahora ha sucedido es casi nada en comparación a lo que tiene que suceder. Los enemigos de la Iglesia están representados por las naves que intentan hundir la nave principal y aniquilarla si pudiesen. ¡Sólo quedan dos medios para salvarse en medio de tanto desconcierto! Devoción a María Santísima. Frecuencia de Sacramentos: Comunión frecuente, empleando todos los recursos para practicarlos nosotros y para hacerlos practicar a los demás siempre y en todo momento. ¡Buenas noches! Las conjeturas que hicieron los jóvenes sobre este sueño fueron muchísimas, especialmente en lo referente al Papa; pero Don Bosco no añadió ninguna otra explicación. Cuarenta y ocho años después —en A.D. 1907— el antiguo alumno, canónigo Don Juan Ma. Bourlot, recordaba perfectamente las palabras de San JuanBosco. Hemos de concluir diciendo que César Chiala y sus compañeros, consideraron este sueño como una verdadera visión o profecía.
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Milagros, ayudas y favores del cielo

Hay que distinguir los favores de Dios, o las simples coincidencias de hechos que respondieron a las leyes naturales, de los milagros-milagros.

Milagros, ayudas y favores del cielo

Dentro del manejo popular del término, hay milagros-milagros y milagros chiquitos. ¿A qué viene esto? a que las personas, cuando le piden algo a Dios, directamente o por mediación de intercesores, como de la Virgen María, o de algún santo y hasta de antepasados a quienes se les ve como salvados en el cielo, dicen que se les concedió el milagro pedido.

Independientemente de la buena fe de quien lo dice, hay un uso indebido del término “milagro”, ya que se le da una significación que no tiene en la mayoría de los casos. Esto es importante porque la iglesia que ve a profundidad científica el caso de los presuntos milagros es la católica, que cuando habla de milagros es que realmente pueden considerarse como tales, en el más estricto sentido.

La mayor parte de los casos, un creyente pide algo a Dios, que puede ir desde que gane su equipo deportivo favorito hasta conseguir un trabajo o la salud de un ser querido, y cuando sucede lo pedido dicen que Dios les hizo el milagro.

Pero no, perdón, podríamos decir que se trata de favores o ayudas divinas, si realmente es así, pero no necesariamente de milagros. ¿Cuándo podemos hablar de milagros? cuando Dios concede un hecho que desafía las leyes de la naturaleza, cuando la ciencia no puede explicar cómo sucedió aquello.

Los milagros generalmente son casos de recuperación de la salud en forma inexplicable para la ciencia médica. Los más impactantes son cuando desaparece, de pronto, una enfermedad, como un tumor maligno que médicamente ha sido detectado y correctamente diagnosticado, y tras el milagro simplemente no existe tal tumor, desapareció. No se trata de que fue reduciéndose paulatinamente, aunque sea muy aprisa, lo cual puede tener una explicación médica, como es el efecto de un tratamiento adecuado o hasta de un caso psicosomático.

Las personas tienen muchas veces, sin saberlo, un gran poder para que la mente logre derrotar una enfermedad y curarse rápidamente, con o sin ayuda ajena. Por eso hay personas que “luchan” contra una enfermedad, y logran que su cuerpo utilice al máximo los poderes de recuperación que Dios puso en la naturaleza viva, y vencen la enfermedad. Pero esto no es realmente un milagro.

Por eso también hay personas con la capacidad de curar a otros, -aunque generalmente no a sí mismos-, y no precisamente como hechos milagrosos. Los “sanadores” o “healers”, en inglés, piden a Dios que cure a alguien con su intervención. Se dice que estas personas que curan tienen una gran energía que trasmiten al enfermo, y tal parece que es así, como un fenómeno natural poco conocido. ¿Realizan milagros? Probablemente no, a menos que el hecho, como ya dijimos, desafíe a la ciencia, para la cual sea inexplicable.

Para los católicos, los milagros verdaderos, aparte de las ayudas o favores que les son concedidos, son los hechos que van en contra de las leyes naturales como las conocemos. Para que la Iglesia reconozca un hecho inexplicable como milagro es necesario que se estudie tan cuidadosamente como sea posible, que los científicos declaren que va en contra de las leyes naturales. Si no es así, pero se trata de lo que parece ser resultado de rogar a Dios, entonces podemos hablar de favores o ayuda divina. No por eso dejan de ser importantes para la fe, pues lo son: Dios los ha escuchado y concedido, pero no son milagros.

El uso indebido del concepto milagro, hace que los seguidores de la superstición de la “Santa Muerte”, crean que ella hace milagros, sin ninguna prueba científica.

Cuando una persona muere, como se dice, en olor de santidad, que tuvo una vida ejemplar o fue objeto de martirio aceptado (y perdonado) a causa de su fe, la prueba que la Iglesia requiere para declarar que está en el cielo y es por tanto santo, es que se atribuyan a su intervención ante Dios dos milagros auténticos, científicamente hablando, el uno para beatificarlo y el otro para canonizarlo.

El caso de un hombre contemporáneo, a quien se elevará a los altares del catolicismo el primero de mayo de 2011, está en esta línea: se atribuye a su intercesión el que Dios haya sanado milagrosamente a una persona enferma. De ello hay testimonio de los médicos y de la misma enferma curada. Hablamos de Karol Wojtyla, Juan Pablo II. Hay más casos de su intervención bajo estudio.

La profunda preocupación de la Iglesia Católica por el asunto de los milagros no parece ser compartida por otras religiones tan estrictamente hablando, sobre todo en llevar su estudio al mayor nivel científico posible. Una sola pequeña duda, y el caso se queda en los archivos. En los centros religiosos como Fátima y Lourdes, los testimonios de curaciones repentinas o muy rápidas de peregrinos son más que abundantes, pero la Iglesia se la lleva con toda calma en su estudio.

Los milagros pueden demostrar, a quien quiera verlos (no hay peor ciego que el que no quiere ver), que la naturaleza puede ser desafiada por su creador, un Dios que sí existe y muestra su poder. Pero para que la demostración convenza, se estudia cada caso con la ayuda de la ciencia. En cambio, la llamada “madre naturaleza” no tiene poder alguno para violentar sus propias leyes.

Creo que muchos no creyentes, ateos o a-religiosos, si se enfrentaran a la inexplicabilidad natural de un fenómeno milagroso, tendrían que convencerse de que sí hay un Dios. Pero la verdad es que no les interesa, o temen que la evidencia les demuestre que su ateísmo estaba equivocado, algo muy doloroso para la vanidad. Por otro lado, las ayudas o favores divinos pueden tener explicaciones alternas, desde la casualidad hasta la ignorancia de cómo sucedió aquello natural o médicamente (que los interesados llamaron milagro).

Hay que distinguir pues, los favores de Dios, o las simples coincidencias de hechos que respondieron a las leyes naturales, de los milagros-milagros. De esta forma, podemos reforzar la fe en la existencia de un Dios que además es bondadoso y nos llega a conceder peticiones contra la naturaleza que Él creó.

Apadrina un Poblado.org

Un sitio para la solidaridad

Muchas personas sentimos la necesidad de involucrarnos algo más que dando donativos a alguna organización, y queremos participar de una manera más directa en la ayuda a los más desfavorecidos. La Caridad está dando paso a la Solidaridad y la Responsabilidad compartida.

Las empresas no son sólo un núcleo económico importante en la sociedad. Son también un núcleo social. Nuestro objetivo principal es canalizar y focalizar toda la generosidad y la solidaridad de las personas a través del desarrollo de políticas de Responsabilidad Social Corporativa dentro las empresas.

¿Cómo lo hacemos?

Nuestro lema: Una Empresa = un Poblado.

Hay más de 13.000 empresas con más de 100 empleados sólo en España . Si cada una de ellas se hiciera responsable del desarrollo de un Poblado o Aldea, por pequeño que este fuera, en un plazo de 10-15 años, habría 13.000 Poblados o Aldeas desarrolladas.

Si somos capaces de ampliar este concepto a otros países, con sólo un porcentaje pequeño de empresas que se responsabilicen de un Poblado, podemos cambiar radicalmente el Mapa de Pobreza mundial.

Según la EPA (segundo trimestre 2010) hay un número total de ocupados en España de 18.476.900 (1). Si cada uno de nosotros donáramos 1€ de nuestra nómina mensual, podríamos recaudar un total de cerca de 18,5 millones de euros al mes, y 222 millones de euros al año.

(1) Fuente: INE. Encuesta de Población Activa (EPA)

Que hacemos

Una de nuestras prioridades es lograr un mayor compromiso por parte de las empresas y organizaciones con las poblaciones más vulnerables. Mediante acciones de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), la empresa contribuye al desarrollo económico sostenible trabajando con los empleados, sus familias, la comunidad local y la sociedad en general para mejorar su calidad de vida. La colaboración de tu empresa con Apadrina un Poblado es una vía para ejercer la Responsabilidad Social, un propósito de colaboración mutua en el que se ven beneficiadas todas las partes: la empresa, la organización y las personas más desfavorecidas.

• Beneficios para las personas más desfavorecidas:

Un mayor número de personas ven satisfecha su necesidad de recibir educación, una alimentación adecuada y atención sanitaria.

• Beneficios para la empresa:

A nivel interno:

- Las empresas se dan cuenta de que pueden mejorar la sociedad mejorando a sus empleados: existen sinergias.

- Fomento de la cultura de conciencia social.

- Tiene un impacto excelente en comunicación interna y la credibilidad de la empresa

- Genera orgullo de pertenencia.

- Desarrolla habilidades de liderazgo y trabajo en equipo.

- Incrementa el compromiso del empleado en la empresa.

- Desarrolla competencias entre los empleados.

- Fomenta una visión integral de la empresa por parte de los empleados.

A nivel externo:

- Elemento diferencial respecto de la competencia.

- Mejora de la imagen corporativa pública y reconocimiento de la empresa.

- Posibilidad de difusión en medios de comunicación.

- Aumento de la fidelidad de los clientes a la marca.

Además, el coste para la empresa es notablemente inferior al de otras actividades de recursos humanos.

En definitiva, si estas políticas se trabajan adecuadamente, pueden dar muchos resultados tanto para las empresas y sus empleados como para los colectivos más necesitados. Si las ONG’s y las empresas trabajan con profesionalidad, el voluntariado corporativo dejará de ser una moda para ser una herramienta social y una herramienta de empresa.

• Beneficios para la organización:

Gracias al apoyo empresarial se ve favorecida la continuidad de numerosos proyectos de desarrollo en las poblaciones más vulnerables de América Latina, Asia y África.

Formas de colaboración: Visita http://www.apadrinaunpoblado.org/hacemos/formas-de-colaboracion/

Conócenos:

Nuestras Oficinas:

Teléfono: +34 954 426 302

Dirección: Calle Califato 3, Bajo B, 41900 CAMAS – SEVILLA

Fuente: http://www.apadrinaunpoblado.org/

¿Quieres ser feliz?

Felices los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio, porque su camino estará pleno de sol.

¿Quieres ser feliz?

Hay quien piense que para ser feliz basta con ser Bill Gates o Carlos Slim, o quizás llamarse como un artista famoso. Sin embargo, ser feliz no es nada fácil. Parece mentira, pero es así. Ahora bien, todo depende de uno mismo.

Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro. A partir de aquel instante comenzó a buscarla.

Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.

En un recodo del camino vio un letrero que decía: “Le quedan dos meses de vida.”

Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida, sin haber logrado encontrar la felicidad, se dijo:

“Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean.”

Y aquel buscador infatigable de la felicidad, sólo al final de sus días encontró que, dentro de sí mismo, en su interior, en lo que podía compartir, en el tiempo que dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de sí mismo por servir, estaba el tesoro que tanto había deseado.

Comprendió que para ser feliz se necesita amar; aceptar la vida como viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande; conocerse a sí mismo y aceptarse así como uno es; sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar; tener razones para vivir y esperar… y también razones para morir y descansar.

Entendió que la felicidad brota en el corazón, con el rocío del cariño, la ternura y la comprensión. Que son instantes y momentos de plenitud y bienestar; que la felicidad está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de relacionarse con ella; que siempre está de salida y que para tenerla hay que gozar de paz interior.

Finalmente descubrió que cada edad tiene su propia medida de felicidad y que sólo Dios es la fuente suprema de la alegría, por ser Dios amor, bondad, reconciliación, perdón y donación total.
Y en su mente recordó aquella sentencia que dice: “¡Cuánto gozamos con lo poco que tenemos, y cuánto sufrimos por lo mucho que anhelamos!”

Ser feliz, es una actitud.

Todos conocemos las bienaventuranzas, esas palabras tan hermosas que nos dijo Jesús en el Sermón de la Montaña. Sin embargo, no todos conocemos y practicamos las Bienventuranzas del Siglo XXI:

  • Felices los que saben reírse de sí mismos, porque nunca terminarán de divertirse.
  • Felices los que saben distinguir una montaña de una piedra, porque evitarán muchos inconvenientes.
  • Felices los que saben descansar y dormir sin buscar excusas, porque llegarán a ser sabios.
  • Felices los que saben escuchar y callar, porque aprenderán cosas nuevas.
  • Felices los que son suficientemente inteligentes como para no tomarse en serio, porque serán apreciados por quienes los rodean.
  • Felices los que están atentos a las necesidades de los demás sin sentirse indispensables, porque serán portadores de alegría.
  • Felices los que saben mirar con seriedad las pequeñas cosas y con tranquilidad las cosas grandes, porque irán lejos en la vida.
  • Felices los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio, porque su camino estará pleno de sol.
  • Felices los que piensan antes de actuar y rezan antes de pensar, porque no se turbarán en lo imprevisible.
  • Felices los que saben callar y ojala sonreír cuando se les quita la palabra, se los contradice o cuando les pisan los pies, porque el amor comienza a penetrar en su corazón.
  • Felices los que son capaces de interpretar con benevolencia las actitudes de los demás, porque conocen el valor de la caridad.
  • Felices los que saben reconocer al Señor en todo lo que encuentran, porque habrán hallado la paz y la verdadera sabiduría.

    Si tienes fe en Dios, asume el compromiso de ser cada día más bueno, más humilde, más justo, y podrás cumplir todos los compromisos adquiridos. Él te apoyará y nunca estarás solo, y serás feliz en esta tierra, y lo que es mejor, en la vida eterna.

  • Hagamos que nuestra vida valga la pena

    Hay momentos que sentimos que todo esta mal, que nuestras vidas se hunden en un abismo tan profundo, que no se alcanza a ver ni un pequeño resquicio por el que pase la luz

    En esos momentos debemos de tomar todo nuestro amor, nuestro coraje, nuestros sentimientos, nuestra fuerza y luchar por salir adelante.Muchas veces nos hemos preguntado si vale la pena levantarnos de nuevo, y solo puedo contestar una cosa:

    Hagamos que nuestra vida valga la pena.

    Vale la pena sufrir, porque he aprendido a amar con todo el corazón.

    Vale la pena estar en la oscuridad y caer hasta lo mas profundo, porque ya no puedo ir más hacia abajo, de ahi en adelante todo va a ser hacia arriba hasta que vea la luz.

    Vale la pena entregar todo, porque cada sonrisa y lágrima son sinceras.

    Vale la pena agachar la cabeza y bajar las manos, porque al levantarlas sere más fuerte de corazón.

    Vale la pena una lágrima, porque es el filtro de mis sentimientos, a traves de ella me reconozco frágil y me muestro tal cual soy.

    Vale la pena cometer errores, porque me da mayor experiencia y objetividad.

    Vale la pena volver a levantar la cabeza, porque una sola mirada puede llenar ese espacio vacio.

    Vale la pena volver a sonreir, porque eso demuestra que he aprendido algo más.

    Vale la pena acordarme de todas las cosas malas que me han pasado, porque ellas forjaron lo que soy el día de hoy.

    Vale la pena mirar hacia atras, porque asi se que he dejado huella en los demás.

    Vale la pena vivir, porque cada minuto que pasa es una oportunidad de volver a empezar.

    Todo esto son solo palabras, letras entrelazadas con el unico fin de dar una idea. Lo demas, depende de cada uno de nosotros.

    Dejemos que nuestras acciones hablen por nosotros.

    Hagamos que nuestra vida valga la pena. .

    Autor: desconocido

    Gentileza, Ivette Villeda (Guatemala)

    Donde Hay Disciplina

    Escrito por Dr. John C. Maxwell

    Disciplina es hacer lo que realmente no desea hacer para poder hacer lo que realmente quiere hacer. Es pagar el precio en las cosas pequeñas para poder comprar la grande. Y de la misma manera que ningún individuo tiene éxito sin disciplina, tampoco puede lograrlo ningún equipo. Por esto se necesitan jugadores disciplinados. Para llegar a ser la clase de jugadores que los equipos desean, se debe desarrollar disciplina en tres áreas. Estos jugadores deben tener…

    1. Una mente disciplinada:

    No llegará lejos en la vida si no usa la cabeza. Para hacer esto, no necesita ser un genio; sólo necesita usar la mente que Dios le dio. George Bernard Shaw dijo: «Poca gente piensa más de dos o tres veces en el año; yo me he ganado una reputación internacional por pensar una o dos veces a la semana». Si mantiene su mente activa, si acepta con regularidad desafíos mentales y está pensando permanentemente en cosas buenas, desarrollará una mente disciplinada que le ayudará en lo que sea que intente hacer.

    2. Emociones disciplinadas:

    Las personas tienen sólo dos alternativas cuando se trata de sus emociones: las controlan o estas les controlan. Esto no significa que para ser un buen jugador de equipo tiene que ignorar sus sentimientos. Pero sí quiere decir que no va a permitir que sus sentimientos le impidan hacer lo que debe hacer o cosas que no debería hacer.

    Un ejemplo clásico de lo que puede ocurrir cuando una persona no disciplina sus emociones puede verse en la vida de la leyenda del golf, Bobby Jones. Como hoy día Tiger Woods, Jones fue un prodigio jugando golf. Empezó a jugar en 1907 a los cinco años de edad. Cuando tenía doce, marcó bajo par, algo que la mayoría de los golfistas no logran durante toda una vida jugando. A los catorce, calificó para el equipo amateur de los Estados Unidos. Pero Jones no ganó esa competencia. Su problema se puede describir mejor con el sobrenombre que le pusieron: el «tira palos». A menudo, Jones perdía la compostura y con ella, su habilidad de jugar bien.

    Un golfista más viejo a quien Jones llamaba abuelo Bart le dijo un día: «No podrás ganar mientras no controles tu temperamento». Jones escuchó el consejo y empezó a trabajar para controlar sus emociones. A los veintiún años, Jones floreció y se convirtió en uno de los más grandes golfistas de la historia, retirándose a los veintiocho años después de haber ganado el grand slam del golf. Este comentario del abuelo Bart resume la situación: «Bobby tenía catorce cuando logró controlar el deporte del golf, pero tenía veintiún años cuando logró controlarse a sí mismo».

    3. Acciones disciplinadas:

    Albert Hubert dijo: «Aquellos que quieren tomar leche no deberían sentarse en un taburete en medio del campo y esperar que la vaca vaya a ellos». Agudizar la mente y controlar las emociones es importante, pero estas lo llevarán sólo hasta ahí. La acción separa a los ganadores de los perdedores. El jugador que corre a toda velocidad hacia la zona contraria para anotar, el abogado que estudia los casos, el doctor que se mantiene concentrado en la sala de emergencia, los padres que llegan a casa cuando lo prometieron en lugar de trabajar hasta tarde son personas que practican la acción disciplinada. Y cuando lo hacen, las personas que dependen de ellos se benefician.

    ALGO PARA PENSAR:

    ¿Cómo actúa usted cuando se trata de disciplina? ¿Acepta retos metales o físicos sólo por la práctica? ¿O está constantemente buscando la forma de permanecer en su zona de comodidad? ¿Se lamenta a veces por no haber sido capaz de hacer lo que sabía que era correcto? ¿O la mayor parte del tiempo cree que ha hecho lo mejor que ha podido? ¿Cómo reacciona cuando está bajo presión? ¿Esperan las personas de su equipo esfuerzos adicionales o una explosión repentina de usted cuando las cosas no salen bien? Sus respuestas a estas preguntas le indicarán si está ganando o no la batalla por la disciplina.

    ALGO PARA HACER:

    Para llegar a ser un jugador de equipo más disciplinado…. .

    • Refuerce sus hábitos de trabajo. El biólogo y educador Thomas Huxley dijo: «Quizás el resultado más importante de la educación es la habilidad de hacerte hacer eso que tienes que hacer, cuando tienes que hacerlo, te guste o no; es la primera lección que debemos aprender y aunque el entrenamiento del ser humano comienza temprano, esta es probablemente la última lección que aprendemos completamente». Disciplina significa hacer las cosas correctas en el momento correcto y por la razón correcta. Revise sus prioridades y analícelas para ver si está en la senda correcta. Y para mantener la disciplina, haga todos los días algo necesario aunque no le agrade.

    • Acepte un desafío. Para fortalecer su mente y voluntad, asuma una tarea o adopte un proyecto que le resulte atractivo. Llevarlo a cabo exigirá que piense con agudeza y actúe con disciplina. Manténgase haciendo esto y verá que es capaz de hacer mucho más de lo que se imaginaba.

    • Controle su lengua. Si algunas veces reacciona emocionalmente, el primer paso para mejorar es dejar de decir cosas que sabe que no debe decir. La próxima vez que esté a punto de irritarse, controle su lengua por cinco minutos, tome un rato para tranquilizarse y mire las cosas más racionalmente. Use esta estrategia repetidamente y verá cómo puede controlar mejor sus emociones.

    Fuente: Lidere.Org.

    ¿Me permite usted cargar su Niño un momento?

    Una plática con la Virgen María ahora que viene la fiesta de la Candelaria, la presentación de Jesús en el Templo. ¿Qué sentiría María ese día?

    ¿Me permite usted cargar su Niño un momento?

    El bullicio que rodea la Navidad ha cesado, se han desarmado y guardado, prolijamente, coloridos arbolitos y pintorescos pesebres… Esperando, quizás, que en la próxima Navidad “las cosas mejoren”, como si el mero paso del tiempo fuese garantía de mejoría…

    - La Noche Buena ¿se fue así de rápido de tu corazón, María Santísima?

    Jamás se fue, amiga mía, al contrario… quedaron grabados en mi alma todos los perfumes, los sonidos, cada respiración de mi pequeño, los húmedos ojos de José al tomarle en sus brazos, los destellos de luz que las estrellas me regalaban…

    - ¿Las estrellas, Señora?

    Podría verlas desde donde estaba dando a luz… resplandecían, amiga, resplandecían… esa noche, ese cielo, volvían a mi alma cada vez que el dolor, implacable, me recordaba que los caminos de la salvación tienen mas espinas que rosas…

    - ¿Cuándo fue que la recordaste por primera vez? Digo, como aferrándote, como buscando respuestas…

    Pues… al poco tiempo de nacer Jesús, precisamente a los cuarenta días, cuando debimos realizar la presentación en el Templo.

    - Cuéntame, Señora, cuéntame…

    No, mejor acompáñame, el alma tiene ciertos secretos que las palabras aún no han aprendido a expresar…

    Y nos fuimos juntas a Belén…

    El pequeño Jesús había aumentado más de un Kg. de peso desde su nacimiento, se veía rozagante, hermoso, con tranquilo sueño y acompasada respiración…

    Belén dista unos 20 kilómetros de Jerusalén, salimos antes de que amaneciera, para llegar al primer destino pasado el mediodía … El trayecto fue bastante tranquilo, los padres estaban felices por la ceremonia que iban a protagonizar… recordé el día del bautismo de mis hijos, sí, sé lo que sentía tu corazón, Madre querida…

    Jerusalén se dibujó en el horizonte, llegamos a la casa de unos parientes de José, donde la Sagrada Familia descansó un poco de tan arduo trayecto, y se vistieron con la indumentaria apropiada para presentarse en el Templo…

    Caminamos entre la gente, ellos eran unos más entre la multitud, nada los diferenciaba, María no hacía ningún gesto que hiciese pensar a las gentes que cargaba en sus brazos al Mesías…

    ¡Qué obediencia de amor! ¡Qué increíble silencio!… subimos las escalinatas del Templo, todo hacía pensar que se trataría de una ceremonia más, de un recién nacido más… pues varios niños sería presentados ese día… mas, Simeón estaba allí, había salido del recinto, tenía la mirada… iluminada… como si el viejo anuncio del Espíritu de que no moriría sin ver la salvación de Israel, acabara de hacerse… bueno, en realidad, ese es uno de los detalles de ese tipo de anuncios, a quienes el tiempo no afecta ni en su frescura, ni en su nitidez, ni en la impresión que deja en el alma que lo recibe…

    José y María habían subido el último de los escalones, cuando fueron vistos por el anciano…

    Se acercó lentamente a los padres, como quien emprende su último y mas importante trayecto… sus ojos estaban llenos de lágrimas… la pareja entró al recinto, el hombre los seguía…¡cuantas cosas pasaban en ese instante por su mente y por su corazón!, tantos años de espera… el anciano había imaginado este momento de mil maneras, ver llegar a los padres en fastuosos carruajes, o con custodias quizás, los imaginó vestidos de las mas diversas maneras, había pensado que les reconocería por los signos exteriores que el mundo valora….nada de eso había ocurrido, el Mesías había llegado ante él en brazos de una mamá-niña-virgen que le sostenía con seguridad, una mamita de rostro sencillo y mirada de luz, una mamita de ropas humildes y manos como pimpollos de rosa… ¡y el padre!, no era ni un rey, ni un noble, ni un rico hombre, ni un profeta, ni nada que sobresaliese… era un simple trabajador, sus manos callosas certificaban que el Mesías sería alimentado con el sudor de su frente… nada espectacular, nada ostentoso rodeaba a ese pequeño por cuya visión él se mantenía con vida, sin embargo, había algo que no podía explicar, el sol brillaba de una manera especial ese día, un extraño perfume inundaba el aire, era de esos días en los que uno siente que todo está perfecto y en su sitio, esos instantes que no deberían transcurrir…. Sí, Simeón ya no tenía dudas, se acercó a la pareja, les saludó con reverencia y dijo a María…

    - ¿Me permite usted cargar su niño un momento, Señora?

    - Pues … claro- y María no entendía porque ese anciano le había pedido a su pequeño… quizás, le recordase sus hijos o sus nietos….

    El anciano tomó al pequeño, le besó varias veces en la frente, le miró como extasiado, mientras las lagrimas no cesaban de brotar de los cansados ojos…., luego, con todas las fuerzas de su voz y con todo el amor que había en su alma, levantando el niño con exquisito cuidado dijo a toda la humanidad:

    - Ahora, Señor, puedes dejar que tu siervo muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: Luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo, Israel…

    El hombre apretó por última vez al niño contra su pecho y lo devolvió a su madre, quien, junto con su esposo, estaba admirada por lo que el anciano decía…

    Simeón bendijo al santo matrimonio, fue la última bendición que hizo en su vida y fue hecha desde lo más profundo del alma. Y a la madre le dijo:

    - Este niño será causa de caída y elevación para muchos en Israel, y a ti misma, una espada te atravesará el corazón, así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos…

    El anciano miró a María un momento a los ojos con infinita ternura, hizo luego una reverencia y partió para siempre…

    José tenía los ojos enrojecidos, María, que guardaba todas estas cosas en su corazón, le tomó la mano fuerte, muy fuerte, pues eran demasiados acontecimientos juntos… Te miré, María, pues no entendía la reacción de José… me dijiste serenamente:

    En este instante, tal como me lo explicaría él mismo después, mi esposo comprendió que no serían muchos los años en que estaría con nosotros, sobre todo, que en el momento de la realización de la misión de Jesús en este mundo, yo no le tendría a mi lado, que grandes dolores debería soportar mi corazón y estaría sola… para José, Simeón significó al anuncio de su propia y cercana muerte, pero, con la misma disposición de ánimo que aceptaba todas las cosas de su vida, aceptó este anuncio, su dolor no era por él sino por nosotros, por dejarnos… ahora sé, con absoluta certeza, de que nunca nos dejó, de que estuvo conmigo en cada alegría y en cada dolor, que fue su amor el que me sostuvo de pie al lado de la cruz… ero aún falta para eso, aún debe entrar Ana, la profetisa…

    Callé, María tenía razón, debía conocer los acontecimientos de a uno, para darle a todos su justa dimensión…

    Ana entró al Templo como cada día desde hacía más de sesenta años, conocía cada centímetro del lugar como la palma de su mano…

    José y María aún estaban esperando su turno para la presentación, hablando entre ellos de lo sucedido con Simeón…

    - Bendito sea este día y bendito seas, Oh Señor, que te has dignado mostrarme la salvación del mundo…

    María giró la cabeza y se encontró con una mujer anciana, encorvada por el paso de los años, pero con una mirada serena y dulce…

    - Mujer, que tienes en tus brazos a quien tanto hemos esperado, te agradezco en nombre de la humanidad doliente, tu entrega generosa…

    Señora yo…

    - Calla, niña, como has callado hasta ahora, que tu silencio será, para la historia, camino de salvación, ejemplo de entrega generosa, luz en la oscuridad

    - Pero, ¿Quién es usted?- intervino José, a quien las palabras de de la mujer no hacían mas que confirmar su partida antes de la misión del hijo adoptivo.

    - Mi nombre es Ana, hija de Fanel, de la familia de Aser….Joven era yo cuando el Señor me dio un buen esposo, al que acompañé por siete años hasta que la muerte se nos interpuso… desde entonces, y ya tengo ochenta y cuatro años, no he hecho mas que servir a Dios día y noche, con ayunos y oraciones, sin apartarme del Templo…Hoy sentí que debía venir mas temprano que de costumbre. Apenas salí de mi casa vi a mi buen amigo Simeón que caminaba rumbo a las montañas… me extrañó sobremanera. Al acercarme noté en él la mirada mas serena, iluminada y radiante que jamás tuvo… me dijo que era ese su ultimo viaje:”¿Sabes Ana?… El Señor jamás defrauda a los que en él depositan sus mejores sueños…. Y yo siempre soñé ver con mis propios ojos la salvación del mundo… ha llegado Ana… por fin… ve a verlo”, y partió feliz… feliz…

    - ¿Cómo supo usted?- José era un estricto custodio del secreto.

    - ¿Conoces esa voz interior que proviene de lo alto y, al mismo tiempo, de las profundidades del alma?

    - Por cierto, la conozco- José sentía que podía confiar en Ana

    - Pues la misma voz me acercó a ustedes…Ahora hablaré de este niño a todos los que esperan la redención de Jerusalén….

    Los papás participaron de la ceremonia tal como lo ordena la ley. La cotidianeidad del Templo se vería alterada desde ahora por la ausencia de Simeón y los anuncios de Ana…

    A la mañana siguiente caminamos lentamente rumbo a Nazaret, María guardaba todos los acontecimientos y los meditaba en su corazón, la identidad de Jesús había salido ya de la intimidad de sus padres, aunque por treinta y tres años su madre guardaría el secreto de su concepción, la palabra Mesías había comenzado a pronunciarse con renovadas fuerzas en Jerusalén y en Belén ¿Qué hacer?¿Como sigue esta historia ahora, Señora mía?

    Pues, sencillamente, volvimos a casa y el niño crecía fuerte y sano, José trabajaba en su taller y teníamos lo suficiente para vivir… Muchas veces pensaba en los acontecimientos pasados, en cuales serian los tiempos de callar y los tiempos de hablar… pero una sola certeza guiaba mi corazón… la certeza de que Dios no nos dejaría tomar rumbos equivocados, que Él nos mostraría, de manera evidente, los caminos a seguir. La rutina contrastaba con la magnificencia de los anuncios del ángel y de Simeón, pero estaba allí con el propósito de ayudarme y enseñarme a modelar y dominar mi voluntad, ayudarme a darle el justo valor a las pequeñas cosas, para que comprendiese que la vida de un ser humano se construye desde las pequeñas cosas de la familia, como ladrillos que van formando una pared… Tu me habías preguntado cuando recordé la Noche buena por vez primera, y te he respondido desde el alma…. así como esa bendita noche ha sido para mí un faro en la oscuridad, debe serlo también para ti, amiga, guarda ordenadamente las luces del arbolito, pero deja que la luz de la nochebuena te ilumine el camino cada vez que sientas que la soledad te agobia o que los caminos se desdibujan y no sabes por donde se sigue…

    Volvimos a casa, a la realidad de mi vida, tu te fuiste a ayudar a las señoras de la parroquia que confeccionaban los adornos para celebrar la Fiesta de la Candelaria, yo volví a los míos habiendo aprendido algo mas de tu vida, algo mas de ti, Señora mía…

    NOTA:

    “Estos relatos sobre María Santísima han nacido en mi corazón y en mi imaginación por el amor que siento por ella, basados en lo que he leído. Pero no debe pensarse que estos relatos sean consecuencia de revelaciones o visiones o nada que se le parezca. El mismo relato habla de “Cerrar los ojos y verla” o expresiones parecidas que aluden exclusivamente a la imaginación de la autora, sin intervención sobrenatural alguna.”

    Todos juntos podemos ayudar a Nahuel

    Nahuel sigue esperando tu voluntad de hacer, no nos olvidemos de él

    La historia

    El 16 de mayo del año 2009, Argentina se conmovía con una noticia. Las pantallas de tevé reflejaban la historia de un niño. Se llama Nahuel, y fue diagnosticado con una enfermedad llamada xeroderma pigmentoso. En los medios se lo conoció cómo “Nahuel, el niño de las sombras”, ya que debido a la patología que padece no puede exponerse a la luz de sol.

    ¿Se acuerdan de Nahuel? ¿Cuál es su situación actual? Cuando el torbellino mediático pasó, ¿la realidad de Nahuel se modificó o todo sigue igual?.

    Nahuel, sigue esperando tu voluntad de hacer, no nos olvidemos de él.

    ¿Como ayudar? Haciendo contacto con el padre de Nahuel:

    José María Basualdo (Papá de Nahuel).
    • Teléfono: (03408) 15674801 (celular)
    • La dirección es: Calle San Lorenzo 123, Barrio Juan XXIII, San Cristobal. Provincia de Santa Fé, Argentina.

    SITUACION ACTUAL (ENERO 2011)

    Reporte de Luisina Castiglioni
    Responsable de Comunicación y Relaciones Institucionales de la ONG ‘Asociación Niños del Sur’
    54 11 4778 3632

    luisina@ansur.org.ar
    www.ansur.org.ar

    ‘A pesar de tratar de contactar a una persona en San Cristóbal para que nos dé una mano con el relevamiento del estado de situación, no lo logramos al momento. Pero al final pude comunicarme directamente con José María. Me escuché la entrevista radial de ustedes y saqué el número correcto. Se los paso: (03408)15674801′

    Ambos padres están sin trabajo. Se sostienen con un subsidio de Nahuel de 1.000 pesos, más el subsidio de asignación universal por hijo.

    La familia Basualdo tiene 5 hijos:

    • Tamara de 11 años
    • Milagros de 10 años
    • Nahuel de 7 años
    • Lautaro de 5 años
    • Un bebé de dos meses

    EDUCACIÓN

    Va una maestra, una docente de plástica y un profesor de guitarra a domicilio. El pago del salario de esas personas lo efectúa la Municipalidad o Gobierno.
    La maestra se está por jubilar así que José tiene que resolver ese asunto consiguiendo otra.
    Las hijas en edad escolar van a una escuela de Monjas.

    ACONDICIONAMIENTO

    Está haciendo mucho calor y están con un solo ventilador en la casa, porque se les quemó uno debido a que está 24 hs prendido. Los chicos a veces se van a la pieza de los padres a dormir por el calor que hace.

    La obra que se iba a realizar para construir una sala de 4 x 4 m para atender a los maestros y que Nahuel pueda estudiar y no estar amontonados, no avanzó en nada.

    Aparecieron varias personas ofrecimiento ayuda pero nunca se concretó. Su papá dice que cuando van los docentes, el resto de los hijos deben estar en un cuarto esperando para no molestarlo en la clase. El espacio que tienen es muy reducido.

    NECESIDADES INMEDIATAS

    • Útiles escolares
    • Guardapolvos blancos para la escuela
    • Ventiladores
    • Materiales para la construcción de la sala de estudio para Nahuel
    • Arquitecto/s, Albañil/es o Maestro mayor de obra que puedan ayudar en la construcción.

    DONDE PODEMOS AYUDAR

    Nº de Cuenta 4657156613 (Banco Nación) a nombre de Nahuel Maximiliano Basualdo.

    DATOS PARA AQUELLOS QUE PUEDAN ENVIAR ROPA PARA LA FAMILIA

    MEDIDAS ROPA
    Grupofamiliar Edad Pantalón Remera Calzado
    Tamara 11 16 3 38
    Milagros 10 10 14 33
    Nahuel 7 6 8
    Lautaro 5 4 6
    Bebé 2 meses - - -
    Madre - 42 3 38
    JoséMaría(Padre) - 56 8/9 -

    SE NECESITA TRANSPORTE, VIAJANTE O TRANSPORTISTA QUE PUEDA LLEVAR LAS DONACIONES A SAN CRISTOBAL, PROVINCIA DE SANTA FE.

    Por el momento esta es la información.

    Apelamos a todos nuestros amigos lectores, oyentes, suscriptores, conocidos, etc a poder concretar esta ayuda tan importante para la familia Basualdo. No esperamos menos que una buena recepción de todos nuestros amigos, quienes seguramente nos ayudarán en esta empresa !

    NO olvides que ‘tu verdadera riqueza es aquello que des de ti mismo’

    Gracias a todos.

    El equipo de VidaPositiva.com en conjunto con la Asociación Niños del Sur.

    VPC y ANSUR

    La muerte, maestra de vida III

    Si vives bien, morirás bien; si vives mediocremente, morirás como un mediocre; si vives santamente, no lo dudes, morirás como un santo.

    La muerte, maestra de vida III
    La muerte, maestra de vida III


    Comencemos por decir hoy que hay muertes preciosas. Es una muerte maravillosa la de quien puede decir en ese momento: “He cumplido mi misión”. Una muerte así es el comienzo de la vida verdadera. Es propiamente entonces cuando se nace. Por eso en el Martirologio, el libro donde se narra la vida de los santos y mártires, no se hace constar el día de su nacimiento, sino el de su muerte, como el verdadero día de su nacimiento, su “dies natalis”.

    La muerte para los buenos brilla como una estrella de esperanza. Sus frutos son la paz, el descanso, la vida. Con esta paz y serenidad murió Juan XXIII: “¡Qué alegría cuando me dijeron, vamos a la casa del Señor!.”, decía en su lecho de muerte. Un muchacho decía a la hora de su muerte: “¡Qué bueno ha sido Dios conmigo, por haberme concedido vivir 17 años!”; y moría ofreciendo su vida por sus padres y por los que lo habían formado.

    Otro decía: “No sé por qué lloran”. Aquel joven moría pidiendo perdón a todos, incluso a su novia, pero la novia tuvo un gesto y unas palabras muy oportunas: “No tengo de qué perdonarte, y te lo digo delante del sacerdote, porque desde que te conocí soy más buena”. ¿Lo podrías decir tú de tu novio o de tu novia?

    Preguntémonos ahora la cosa más importante: ¿Cómo será mi muerte? He aquí lo importante, no el cuándo sino el cómo voy a morir. Es decir, en qué disposiciones. Aunque no podemos fijar el día, el lugar, la forma externa de morir, sí podemos fijar el cómo. Podemos preverlo: se muere según se vive. Si se vive bien, lo normal es que se muera bien; si se vive mal, lo normal es que se muera mal, si Dios no pone remedio. Si vivo bien, con su ayuda moriré bien; si vivo mediocremente, moriré como un mediocre; si vives santamente, no lo dudes, morirás como un santo.

    Si desde hoy te decides a ser un buen hombre, seguro que morirás como un buen hombre, y nunca te arrepentirás; pero, si dejas ese asunto para más adelante, lo dejas para nunca. No se puede improvisar la hora de la muerte. Los dos ladrones que iban a morir, estaban al lado del Redentor, pero sólo uno de los dos compañeros de suplicio de Jesús se convirtió.

    Comenta San Agustín: “Hubo un buen ladrón, para que nadie desespere; pero sólo uno, para que nadie presuma y se confíe”. Hay que ser lógicos y aprovechar el tiempo. El que pasó, ya pasó, pero el que queda por delante hay que aprovecharlo con avaricia. Si muriera esta noche, ¿estaría preparado?; ¿tendría mis manos llenas, vacías o medio vacías? ¿Estaré preparado el día de mí muerte? Esta es la gran pregunta.

    Podríamos terminar estas reflexiones con las palabras de un gran hombre, que todos los días medita sobre la muerte como maestra de vida: “Yo sé que toda la vida humana se gasta y se consume bien o mal, y no hay posible ahorro: los años son esos, y no más. Y la eternidad es lo que sigue a esta vida. Gastarnos por Dios y por amor a nuestros hermanos en Dios es lo razonable y seguro”

    Según se vive, así se muere. Si esto es así: de los que viven santamente estamos seguros que morirán santamente. Pero de los que viven en pecado podemos estar seguros que morirán impenitentes