Gran manifestación nacional en defensa de matrimonio y familia en Argentina

BUENOS AIRES, 23 Jun. 10 / 12:36 am (ACI)

En la víspera del tratamiento en el Senado Nacional de Argentina del controvertido proyecto de ley de “matrimonio” entre personas del mismo sexo, el próximo martes 13 de julio se llevará a cabo en Buenos Aires la manifestación Queremos mamá y papá para nuestros hijosfrente al Congreso de la Nación, exigiendo a los legisladores el respeto y la defensa del legítimo matrimonio entre un hombre y una mujer.

Según señala la nota de prensa, la convocatoria es efectuada por el Departamento de Laicos (DEPLAI) de la Conferencia Episcopal Argentina, tiene carácter nacional y cuenta con el apoyo del Arzobispo de Buenos Aires y Primado de Argentina, Cardenal Jorge Mario Bergoglio.

El director ejecutivo del DEPLAI, Justo Carbajales, explicó que “el motivo de la convocatoria es que los legisladores escuchen también nuestra voz un día antes de la votación del Proyecto de Ley” que incluye el “matrimonio” de parejas conformadas por personas del mismo sexo.

“Así como el pasado 8 de mayo, en la celebración del Bicentenario de la Patria en Luján, pudimos demostrar nuestra unidad como laicos con el encendido de una vela y el rezo de una oración, sugerimos que también el martes 13 de julio nos unamos otra vez a las 6:30 p.m. en todo el país”, añadió.

Asimismo, explicaron los organizadores, “como el acto central se realizará en Buenos Aires en la Plaza de los Dos Congresos, se convoca a realizar un acto ciudadano por la familia en todas las ciudades capitales del país, ya sea en las plazas, frente a las legislaturas o gobernaciones, con banderas argentinas y consignas positivas para el matrimonio varón-mujer“.

“Matrimonio” homosexual no resiste test de racionalidad, dicen Obispos en Argentina

Julio Cobos, Vicepresidente de la Nación y titular de la Cámara Alta (foto aica)

BUENOS AIRES, 25 Jun. 10 / 08:40 am (ACI)

El Obispo de San Justo, Mons. Baldomero Carlos Martini, y su Obispo Auxiliar, Mons. Damián Santiago Bitar, recordaron a los senadores que “la pseudo argumentación vertida en favor del proyecto de ley” sobre el mal llamado “matrimonio” homosexual “no resiste el más benévolo test de racionalidad“.

En una carta dirigida al vicepresidente de la Nación y titular de la Cámara Alta, Julio Cobos, los prelados criticaron que a “falta de razones valederas” se apele a “un patetismo a los sentimientos” para apoyar el proyecto de ley a fin de modificar el Código Civil para permitir el “matrimonio” entre personas del mismo sexo.

“Se adujo que no podrían coartarse los afectos de dichas ‘minorías sexuales’. En realidad, todos los afectos quedan al margen del derecho y de las leyes. Si los afectos tuvieran alguna relevancia jurídica, debería haber un registro público de amigos, ya que se trata del afecto más universal y abarcativo en la vida de toda persona humana; en materia matrimonial un requisito ineludible para su validez sería el amor al momento de contraer el vínculo; finalmente, los padres estarían obligados jurídicamente a amar a sus hijos. Sin embargo, nunca en ninguna legislación de ningún país del mundo ello es así. Los registros de amigos no existen. Y los padres están obligados a criar y educar a sus hijos, pero no hay autoridad estatal que pueda obligarlos a amar a sus vástagos“, explican.

Los prelados subrayaron que “los afectos son materia extrajurídica”, y advirtieron que “el afecto que puedan guardarse entre sí los convivientes homosexuales, no les da derecho a ninguna regulación legal. Lo contrario implicaría una injusticia intolerable, ya que los únicos afectos protegidos por la ley serían los de los ciudadanos homosexuales; y esto frente a amores mucho más generosos, intensos y creativos como los de los esposos, padres, hijos y hermanos. Estaríamos frente a una mayúscula discriminación injusta. Tan irracional como intolerable“.

Al referirse a la posibilidad de que estas parejas homosexuales adopten niños, los obispos lamentaron que el proyecto de ley en revisión “entregue hijos en adopción a quienes voluntariamente optaron vitalmente por negarse a ser padre o madre. Va de suyo que la adopción siempre ha sido darle un padre y una madre a un niño abandonado. Aquí se propone lo contrario: entregar un hijo abandonado a quienes no quieren ni pueden ser mamá ni papá”.

Los obispos recordaron a los senadores que “los tratados de derechos humanos con jerarquía constitucional, otorgan dichos derechos fundamentales a todas las personas humanas. Con una única excepción: el derecho a contraer matrimonio sólo es reconocido –porque se trata de una realidad natural anterior al Estado y las leyes–, al varón y a la mujer para casarse entre sí, como expresamente lo establecen el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su artículo 23, inciso 2, y Convención Americana sobre Derechos Humanos, artículo 17, inciso 1, entre otros textos. El proyecto de ley en revisión es, pues, inconstitucional, por lo cual debería ser rechazado y archivado“.

La vida es demasiado breve para ser mediocre

La vida es breve, para ti, para mi, para todos… ¿Cuál es tu prisa? es ahora o nunca.

La vida es demasiado breve para ser mediocre

Que la vida es breve, lo sabemos todos; quizá los jóvenes se imaginan que sí es larga, pero a la medida que pasan los años va penetrando en la mente la irrefutable sensación de que los años pasan, vuelan y no retornan.

Cuando una persona es abuelo por primera vez, es agridulce sorpresa, dulce por el nieto, agrio por lo de abuelo; pero… no hay más remedio que aceptarlo.

Ante esta realidad de la brevedad de la vida, muchos toman sus precauciones, se apresuran desde la juventud a sacarle jugo a la vida; creen con fe ciega que esa es la mejor forma de aprovechar la juventud; y en realidad hacen una sola cosa, dedicar los primeros años de la vida a hacer infeliz el resto de ella, hacen alianza con el vicio: la botella, la droga, el sexo, uno de ellos o los tres a la vez…, mejor los tres que uno; se triplica el placer.

No es infrecuente en estos jóvenes la pereza y el abandono en el estudio, la ligereza e inmadurez en el amor con toda clase de experiencias y el abandono de los restos de fe y valores morales de la infancia. La “ley”, es el “placer”; a más placer más vida. Si uno es avanzado en años suele apresurarse aun más que los jóvenes, porque piensa: Estoy haciéndome viejo y no he disfrutado lo suficiente; comamos y bebamos, que mañana moriremos’, en el famoso adagio latino “Carpe diem”: “Sácale jugo a la vida”… Y dicho y hecho, se dan prisa en apurar las copas, porque la fiesta se acaba.

Pero algunos piensan que la vida es demasiado breve para ser pequeña, para ser mediocre; ellos también tienen prisa, pero otra clase de prisa y afán, y por eso, desde la misma juventud ponen las bases para hacer constructivo el resto de esa vida. No esperan a ser adultos para sentar cabeza y así: Aprietan en el estudio, aunque les llamen mataditos; no juegan con el amor, porque saben que se queman; no dan un puntapié a sus valores morales, porque saben que los necesitan. Si al llegar a la madurez se percatan de que van rezagados, aprietan el paso porque les queda menos tiempo para hacer algo grande en este mundo.
Y si han llegado a la tercera edad, y ven su tarea bastante incumplida en esta vida, se apresuran a hacer y completar lo que no hicieron en la juventud y en la madurez, porque saben, porque ven que ya no tendrán más tiempo y que, ahora o nunca.

Cuando llegan al final de la vida lo que se dieron prisa en divertirse y nada más, y los que se dieron prisa en cumplir su misión, ambos, miran hacia atrás; uno para decirse a sí mismo: Más me valiera no haber nacido, el otro para decir: Valió la pena vivir’

La vida es breve, para ti, para mi, para todos… ¿Cuál es tu prisa? ¿”Carpe diem” o “aprovecha el tiempo” porque la vida es demasiado breve para ser mediocre.?

Si la vida es breve y además la maltratas, eres un pobre hombre. Se vive una vez, se cumplen quince años sólo una vez. Tu sabrás lo que haces con esa pequeña vida.