La Iglesia frente a las drogas

Buenos Aires, 23 Jun. 10 (AICA)

DROGAS

El próximo sábado 26 de junio se celebrará el Día Internacional de Lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas, promovido por la Organización de las Naciones Unidas (OMU), y la Iglesia en la Argentina adhiere a esta fecha con distintas actividades.

Desde la CEA

La Conferencia Episcopal Argentina, a través de la Comisión Episcopal sobre Drogadependencia, de la Comisión de Pastoral Social, organiza una Jornada de Lucha contra la Drogadependencia que se realizará el mismo 26 de junio en Mar del Plata, en el marco de las Jornadas de Pastoral Social.

El acto central será a las 19.30 en la catedral de los Santos Pedro y Cecilia y la convocatoria está abierta a todas las iglesias particulares del país.

Para esta ocasión la Comisión elaboró un material de difusión que se encuentra disponible en Internet. Entre otras cosas, puede bajarse un documento de reflexión para trabajar en grupos o bien, aplicarlo en la homilía de la misa dominical, además de cantos y un afiche para imprimir.

El material se puede adquirir en formato PDF en la página de la Comisión ingresando aquí o bien, en el sitio del Instituto de Formación de Pastoral de Juventud Cardenal Eduardo Pironio, desde aquí.

En Buenos Aires

El jueves 24 de junio a las 15.30, en el teatro del Colegio Pío IX (Yapeyú 197, Buenos Aires), se realizará una jornada de conmemoración titulada “El desafío del paco” en la que se reflexionará sobre la realidad del “paco” a partir de la experiencia de los sacerdotes que trabajan en las villas de la ciudad. “Como saben, la irrupción del paco nos sorprendió a todos y aún no hemos podido articular una respuesta satisfactoria. La situación actual es gravísima y lo que viene es peor aún, salvo que todos juntos pensemos y ejecutemos una respuesta a este desafío”, señalan los organizadores. El encuentro es organizado por la Vicaría Episcopal para las Villas de Emergencia del arzobispado de Buenos Aires, que preside el presbítero José “Pepe” Di Paola y está integrada por sacerdotes que ejercen su ministerio en las distintas villas porteñas. Más información: (011) 154-177-2759 y pdecaacupe@gmail.com.

En Zárate-Campana

El sábado 26 se realizará un “acto profético” que consistirá en una misa celebrada en la parroquia de Nuestra Señora del Pilar (Pilar) a las 17, presidida por el vicario general con sede en Pilar, monseñor Tomás Llorente. Todos los grupos o comunidades que se ocupan de la problemática de la droga y de las sustancias estupefacientes fueron convocados a participar con algún gesto simbólico y profético, trayendo un “signo por la vida”. La idea del “signo” es traer un lema, o un dibujo que signifique la elección por una cultura de vida en contra de la contracultura de muerte, que pareciera quererse imponer en la sociedad, según explicaron desde la Pastoral de las Adicciones en la diócesis, cuyo delegado es el presbítero Hugo Acuña. Informes: hdacuna@hotmail.com y patosik@hotmail.com.

En San Isidro

El sábado 26 a las 19, en la catedral San Isidro Labrador (Adrián Béccar Varela 530), el obispo coadjutor, monseñor Oscar Ojea, presidirá una misa, en la que habrá gestos vinculados con este día de lucha contra las drogas, organizada por el Equipo Diocesano sobre Drogadependencia (EDIDRO). La celebración eucarística tendrá como intención formar una verdadera red social para educar y prevenir sobre este flagelo que afecta a numerosos niños, adolescentes y jóvenes. Informes: (011) 4737-5210/4710-0820 y edidrosi@gmail.com.+

Se meten con los católicos pero no con otras religiones

Avellaneda (Buenos Aires), 23 Jun. 10 (AICA)

MONS FRASSIA

“Compartiendo el Evangelio”, programa radial de Mons. Frassia

“Cristo no hace lo que quieren, incluso, los apóstoles o sus connacionales, sino que Él viene a ser y hacer lo que el Padre quiere: viene a cumplir con la misión, a cumplir con la voluntad del Padre. Va a perder la vida”, y “nosotros, que somos sus discípulos, ¡vamos a correr la misma suerte del Maestro! A veces perder la vida física. ¡Cuántos mártires tenemos en la Iglesia! ¡No hacemos propaganda de esto, pero cuántos mártires, cruentos y de forma incruenta! ¡Que son perseguidos por ser católicos, por ser cristianos! ¡Que son burlados, que son matados o que son “corridos” de ciertos lugares de destino porque piensan, disciernen, viven de otra manera!”, dijo el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, en su mensaje radial del fin de semana.

Asimismo, explicó que también “muchas veces puede ir mal” y “otras veces con resistencia”, porque “vivimos en una cultura, en una sociedad, tan superficial, que se burla de Dios en serio y lo mira como si fuese extranjero. ¡Y se meten con nosotros, con los católicos!”. En ese sentido advirtió que “con otras religiones no se meten”, porque “si se meten con otras religiones, saben lo que les pasará; pero como se meten con nuestra religión, y nosotros no reaccionamos, entonces siguen metiéndose en contra de nuestra religión”.

Por otro lado, calificó de “otro pecado grave” el de “reducir la vida al modo de ‘sentimentalismo’, lejos de toda incidencia evangélica y uno se conforma, se adecua, a ser chapucero de mentiras y falsarios de la nada. Es decir, consumimos estiércol y lo consumimos con toda libertad y con todo gusto; no tenemos discernimiento, no tenemos crítica, no tenemos resistencia”.

Puntualmente se refirió al “orgullo, que niega a la persona divina” como una “perfecta ironía de la vida” y subrayó: “¿Qué ironía? ¿No hay ironía de la vida, cuando quieren legalizar, hacer pensar y hacer decir, que el aborto no es un crimen? ¿No hay ironía de la vida al decir, y lo digo con mucho respeto, que la unión homosexual es una opción, que está bien y que tiene que ser considerada como si fuera un matrimonio de hombre y mujer? ¿No es una ironía? Si no es ironía…yo ya no entiendo más nada”.

“Por lo tanto -afirmó-, nosotros sabemos que si uno se opone, posiblemente sea perseguido, burlado, y tantas cosas. Le pasó a Cristo, también nos va a pasar a los cristianos”.+

No podemos permanecer indiferentes ante el flagelo de la droga

Lomas de Zamora (Buenos Aires), 23 Jun. 10 (AICA)

OBISPO LOMAS

Mons. Jorge Lugones, obispo de Lomas de Zamora

“Estos hermanos nuestros, chicas y muchachos, que están en riesgo o que ya se drogan, muchos de los cuales no vienen a nuestras parroquias ni a nuestros colegios, son parte del cuadro de rostros sufrientes que hoy muestra nuestra sociedad. Como Iglesia, no podemos permanecer indiferentes ante estos rostros que son también ‘verdaderas catedrales del encuentro con el Señor Jesús’. Tampoco podemos pasar de largo ante los familiares y amigos de los adictos ‘que se enfrentan día a día, con impotencia, a un enemigo de enorme capacidad de mal’. Estos son los motivos fundamentales por los cuales hemos decidido empezar un camino para constituir un equipo diocesano de adicciones”. Así lo expresa el obispo de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Rubén Lugones S.J., en un mensaje con motivo del Día Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas, que se celebrará el próximo 26 de junio, y en el que anuncia la creación de una pastoral sobre adicciones en la diócesis.

El prelado convocó a celebrar esta fecha en la Iglesia lomense, a partir de este año, y para ello propone una serie de objetivos:

- “Sensibilizar a nuestra Iglesia y a la sociedad frente al flagelo de la drogadependencia, desterrando la ignorancia frente al tema y el acostumbramiento que termina en resignación”.

- “Fortalecer y promover la prevención educativa frente a estas conductas nocivas y el acompañamiento a los consumidores de drogas que quieren recuperarse”.

- “Expresar el apoyo a las políticas gubernamentales que miran a erradicar el narcotráfico y asistir a los adictos, en el respeto de su dignidad personal y de sus valores religiosos”.

- “Recordar la importancia de la fe como un factor de protección y sanación importante para quien está en riesgo o en vías de recuperación”.

- “Hacer de este día, o de algún fin de semana cercano, un intenso encuentro de oración y solidaridad con los adictos y con sus familias”.

“Obviamente -aclara-, estos objetivos no los cumpliremos en la primera celebración, pero nos brindan un marco para las futuras” y expresa su confianza en que “nuestras comunidades parroquiales y colegios, sabrán darle una preparación oportuna a esa fecha de oración, reflexión, solidaridad y denuncia que nos compromete frente a tantos desafíos en relación con la drogadependencia y otras adicciones”.

Asimismo, pide especialmente a quienes trabajan con familias y jóvenes, que “juntos nos ocupemos de este problema” y subraya que “hay muchísimo por hacer, empezando, por ejemplo, por la prevención en nuestras parroquias a través de jornadas de reflexión y de la creación de centros preventivos”.

Por su parte, alienta a los “jóvenes y adultos que tienen problemas con las drogas”, a que “inicien o prosigan el camino emprendido en la recuperación”.

En cuanto a las “familias que tienen un adicto entre sus miembros”, les hace llegar “la cercanía del Señor y de la Iglesia diocesana junto al deseo de querer acompañarlos, desde los distintos ámbitos diocesanos, en la escucha, la orientación y la oración”.

Por último, manifiesta el deseo de que “la celebración anual de esta fecha sea un recuerdo permanente de la necesidad de hacernos buenos samaritanos de tantos, especialmente jóvenes, que se sienten desvalidos, excluidos y olvidados de nuestra sociedad”.

Texto completo del mensaje

La pastoral de adicciones: Según informaron desde el obispado, el referente diocesano de esta área de pastoral será el presbítero Gustavo Fernández. Más información: (011) 4398-1511  y parroquia_lourdes_launion@yahoo.com.ar.+

Juan Bautista un gran hombre

Juan bautiza a quienes le hacen caso y quieren cambiar. Hoy te invita a que cambies tu.

Juan Bautista un gran hombre

La madre, Isabel, había escuchado no hace mucho la encantadora oración que salió espontáneamente de la boca de su prima María y que traía resonancias, como un eco lejano, del antiguo Israel. Zacarías, el padre de la criatura, permanece mudo, aunque por señas quiere hacerse entender.

Las concisas palabras del Evangelio, porque es así de escueta la narración del nacimiento después del milagroso hecho de su concepción en la mayor de las desesperanzas de sus padres, encubren la realidad que está más llena de colorido en la pequeña aldea de Zacarías e Isabel; con lógica humana y social comunes se tienen los acontecimientos de una familia como propios de todas; en la pequeña población las penas y las alegrías son de todos, los miedos y los triunfos se comparten por igual, tanto como los temores. Este nacimiento era esperado con angustiosa curiosidad. ¡Tantos años de espera! Y ahora en la ancianidad… El acontecimiento inusitado cambia la rutina gris de la gente. Por eso aquel día la noticia voló de boca en boca entre los paisanos, pasa de los corros a los tajos y hasta al campo se atrevieron a mandar recados ¡Ya ha nacido el niño y nació bien! ¡Madre e hijo se encuentran estupendamente, el acontecimiento ha sido todo un éxito!

Y a la casa llegan las felicitaciones y los parabienes. Primero, los vecinos que no se apartaron ni un minuto del portal; luego llegan otros y otros más. Por un rato, el tin-tin del herrero ha dejado de sonar. En la fuente, Betsabé rompió un cántaro, cuando resbaló emocionada por lo que contaban las comadres. Parece que hasta los perros ladran con más fuerza y los asnos rebuznan con más gracia. Todo es alegría en la pequeña aldea.

Llegó el día octavo para la circuncisión y se le debe poner el nombre por el que se le nombrará para toda la vida. Un imparcial observador descubre desde fuera que ha habido discusiones entre los parientes que han llegado desde otros pueblos para la ceremonia; tuvieron un forcejeo por la cuestión del nombre -el clan manda mucho- y parece que prevalece la elección del nombre de Zacarías que es el que lleva el padre. Pero el anciano Zacarías está inquieto y se diría que parece protestar. Cuando llega el momento decisivo, lo escribe con el punzón en una tablilla y decide que se llame Juan. No se sabe muy bien lo que ha pasado, pero lo cierto es que todo cambió. Ahora Zacarías habla, ha recuperado la facultad de expresarse del modo más natural y anda por ahí bendiciendo al Dios de Israel, a boca llena, porque se ha dignado visitar y redimir a su pueblo.

Ya no se habla más del niño hasta que llega la próxima manifestación del Reino en la que interviene. Unos dicen que tuvo que ser escondido en el desierto para librarlo de una matanza que Herodes provocó entre los bebés para salvar su reino; otros dijeron que en Qunram se hizo asceta con los esenios. El oscuro espacio intermedio no dice nada seguro hasta que «en el desierto vino la palabra de Dios sobre Juan». Se sabe que, a partir de ahora, comienza a predicar en el Jordán, ejemplarizando y gritando: ¡conversión! Bautiza a quienes le hacen caso y quieren cambiar. Todos dicen que su energía y fuerza es más que la de un profeta; hasta el mismísimo Herodes a quien no le importa demasiado Dios se ha dejado impresionar.

Y eso que él no es la Luz, sino sólo su testigo.