Payá insiste en urgencia de liberar a presos políticos en Cuba

LA HABANA, 02 Jun. 10 / 08:09 am (ACI)

El coordinador del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), Oswaldo Payá Sardiñas, exigió al Gobierno del Raúl Castro liberar a todos los presos políticos y permitir al pueblo cubano decidir libremente su destino.

“Los presos deben ser liberados ya, y los cambios deben venir ya en Cuba, porque los cubanos tenemos derecho a los derechos”, afirmó Payá Sardiñas en entrevista con Radio Martí.

Reafirmó que los cubanos desean vivir en libertad y para ello es necesario que las autoridades comunistas respeten sus derechos humanos. Sin embargo, advirtió, el Gobierno sigue renuente y se aferra al poder en base a la represión y la censura a la libertad de expresión.

“Otra vez están excluyendo al pueblo, a la oposición”, afirmó Payá, quien pidió a la comunidad internacional a solidarizarse hoy más que nunca con los disidentes pacíficos que solo buscan la democracia en Cuba.

Derecho a ser feliz

Creer que los seres humanos alcanzamos la felicidad acumulando dinero o coleccionando mujeres (u hombres) como si fueran trofeos de caza es un grave error antropológico

Derecho a ser feliz
Derecho a ser feliz

“Yo tengo derecho a ser feliz” me decía ayer un amigo al anunciarme su propósito de abandonar a su mujer y a sus hijas para formar una nueva familia con otra mujer. Me impresionaba que una persona adulta e inteligente estuviera decidida a echar por la borda quince años de vida familiar arguyendo que la felicidad es un derecho como los de la Declaración universal de derechos humanos.

No es fácil aclararse sobre a qué llamamos felicidad. Algunos creen que es un estado de ánimo, y pretenden encontrarla en la euforia de la borrachera o de la droga o en los libros de autoayuda. Para otros, es la satisfacción de todos los deseos y, como están insatisfechos, se sienten casi siempre tristes. De hecho, lo que está más en boga es la identificación de la felicidad con el sentirse querido, con el estar enamorado. Quizá por ese motivo vuelan por los aires tantos vínculos matrimoniales, esclerotizados por la erosión del tiempo, el aburrimiento mutuo o el desamor infiel.

Ya Aristóteles, hace más de dos mil trescientos años, advirtió que la felicidad no era algo que pudiera buscarse directamente, esto es, algo que se lograra simplemente porque uno se lo propusiera como objetivo. Como todos hemos podido comprobar en alguna ocasión, quienes ponen como primer objetivo de su vida la consecución de la felicidad son de ordinario unos desgraciados. La felicidad es más bien como un regalo colateral del que sólo disfrutan quienes ponen el centro de su vida fuera de sí. En contraste, los egoístas, los que sólo piensan en sí mismos y en su satisfacción personal, son siempre unos infelices, pues hasta los placeres más sencillos se les escapan como el humo.

Me gusta pensar que, en vez de un derecho, la felicidad es un deber. Los seres humanos hemos de poner todos los medios a nuestro alcance para hacer felices a los demás; al empeñar nuestra vida en esa tarea seremos nosotros también felices, aunque quizá sólo nos demos cuenta de ello muy de tarde en tarde. Viene a mi memoria un programa religioso para jóvenes en la televisión española de los sesenta que tenía como lema: “Siempre alegres para hacer felices a los demás”. ¡Cuánta sabiduría antropológica encerrada en una fórmula tan sencilla!

Creer que los seres humanos alcanzamos la felicidad acumulando dinero o coleccionando mujeres (u hombres) como si fueran trofeos de caza es un grave error antropológico. El secreto más oculto de la cultura contemporánea es que los seres humanos sólo somos verdaderamente felices dándonos a los demás. Sabemos mucho de tecnología, de economía, del calentamiento global, pero la imagen que sistemáticamente se refleja en los medios de comunicación muestra que sabemos bien poco de lo que realmente hace feliz al ser humano.

La felicidad no está en la huida con la persona amada a una paradisíaca playa de una maravillosa isla del Caribe, abandonando las obligaciones cotidianas que, por supuesto, en ocasiones pueden hacerse muy pesadas. La felicidad no puede basarse en la injusticia, en el olvido de los compromisos personales, familiares y laborales, tal como hacen algunos de los personajes de Paul Auster que cada diez años huyen para comenzar una nueva vida desde cero. La felicidad —respondí a mi amigo con afecto— no es un derecho, sino que es más bien resultado del cumplimiento —gustoso o dificultoso— del deber y aparece siempre en nuestras vidas como un regalo del todo inmerecido, como un premio a la entrega personal a los demás, en primer lugar, al cónyuge y a los hijos.

Exposición sobre genocidio armenio cometido por turcos

Foto de la exposición (Arzobispado de Granada)

GRANADA, 01 Jun. 10 / 10:07 pm (ACI)

El Arzobispo de Granada (España), Mons. Javier Martínez Fernández, inauguró este 31 de mayo la exposición “La cruz gloriosa. Armenia 1915-1918“, que ofrece un “recorrido por este genocidio cometido por el imperio Otomano (turcos) contra el pueblo cristiano armenio y silenciado durante décadas”. La muestra durará hasta el 15 de septiembre.

Según explica la nota de prensa, la exposición consta de “40 fotografías de armenios que sufrieron el extermio. Toda la exposición está presidida por la cruz gloriosa y dos cuadros en el Calvario, que nos recuerdan que el mal ni la muerte tienen la última palabra“.

La exposición, organizada por el Centro Cultural Nuevo Inicio (CCNI) en colaboración con el Centro Internacional para el Estudio del Oriente Cristiano y The Armenian Genocide Museum Institute, se realizará en el CCNI de lunes a viernes de 10:00 a.m. a 1:30 p.m. y los sábados de 11:30 a.m. a 1:30 p.m.. Los miércoles de los meses de julio y septiembre también abrirá sus puertas de 7:00 p.m. a 9:00 p.m.

Asimismo, explica la nota, la exposición es la segunda parte de la muestra “Muerte, ¿dónde está tu victoria?, que se inauguró el 8 de junio de 2009, ofreciendo una primera parte titulada “Después del diluvio”, con grabados del artista armenio Haydn y de fotografías con multitud de cruces armenias”.

De otro lado, el Prelado dio a conocer el curso de veranoLey moral, orden social” que se llevará a cabo en la localidad de Huéscar los días 2 y 3 de julio, con el objetivo de reflexionarsobre la política desde el punto de vista humanístico“.

El curso se impartirá en el salón de actos del CCNI desde las 8:00 p.m. y “está estructurado en tres mesas redondas, una conferencia de apertura y clausura” y se enmarca “en el acuerdo académico entre la Fundación Universitaria San Pablo CEU y la Fundación oscense Nuestra Señora del Carmen y Fundación Portillo”.

Participarán como ponentes el Obispo de Guadix, Mons. Ginés Ramón García Beltrán, y el Director de la Editorial Nuevo Inicio del Arzobispado de Granada, Artur Mrowczynski Van-Allen; entre otros.

Más información: prensa@ccnuevoinicio.es

Junio: Mes del Sagrado Corazón de Jesús

Adoramos el Corazón de Cristo porque es el corazón del Verbo encarnado, del Hijo de Dios hecho hombre

Oración de Consagración al Sagrado Corazón de Jesús

Señor Jesucristo, arrodillados a tus pies,
renovamos alegremente la Consagración
de nuestra familia a tu Divino Corazón.

Sé, hoy y siempre, nuestro Guía,
el Jefe protector de nuestro hogar,
el Rey y Centro de nuestros corazones.

Bendice a nuestra familia, nuestra casa,
a nuestros vecinos, parientes y amigos.

Ayúdanos a cumplir fielmente nuestros deberes, y participa de nuestras alegrías y angustias, de nuestras esperanzas y dudas, de nuestro trabajo y de nuestras diversiones.

Danos fuerza, Señor, para que carguemos nuestra cruz de cada día y sepamos ofrecer todos nuestros actos, junto con tu sacrificio, al Padre.

Que la justicia, la fraternidad, el perdón y la misericordia estén presentes en nuestro hogar y en nuestras comunidades.
Queremos ser instrumentos de paz y de vida.

Que nuestro amor a tu Corazón compense,
de alguna manera, la frialdad y la indiferencia, la ingratitud y la falta de amor de quienes no te conocen, te desprecian o rechazan.

Sagrado Corazón de Jesús, tenemos confianza en Ti.
Confianza profunda, ilimitada.

“Humanismo, transhumanismo y transexualismo”

Seminario permanente en la Universidad Anáhuac de México

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CIUDAD DE MÉXICO, martes 1 de junio de 2010 (ZENIT.org).-

La Universidad Anáhuac México Norte fue la sede de la segunda sesión del “Seminario Permanente sobre el Diálogo entre Ciencia y Fe”. En esta ocasión, se trató el tema “Humanismo, transhumanismo y transexualismo”.

El “Seminario Permanente sobre el Diálogo entre Ciencia y Fe” se lleva a cabo de manera itinerante en los campus de varias universidades mexicanas, además de la citada: Universidad Pontificia de México; Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla; Universidad Panamericana; Universidad Iberoamericana; la Intercontinental y Colegio de Posgraduados de la Universidad de Chapingo.

El Seminario, celebrado el 22 de mayo, fue inaugurado por Carlos Lepe Pineda, vicerrector académico de la Universidad Anáhuac, y contó con la presencia en el presídium de monseñor Felipe Arizmendi, presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Cultura, de Oscar J. Martínez, director de la Facultad de Bioética, de Juan Carlos Casas, profesor de la Universidad Pontificia de México y coordinador general del Seminario Permanente y de Nora Ricalde Alarcón, directora de la Escuela de Humanidades, informa a ZENIT  Lourdes Velázquez, de la Universidad Anáhuac.

El profesor Martínez comentó que, en las actividades que continuamente lleva a cabo la Facultad de Bioética, “hemos podido comprobar que no es posible separar los temas de la fe de los temas de la ciencia, en especial cuando la ciencia tiene una incidencia directa en la vida de la persona humana”.

Por su parte, monseñor Arizmendi felicitó a los participantes y “les alentó a no condenar el desarrollo científico, a valorar la ciencia, pero al mismo tiempo a llevar la luz de la fe a todos los ámbitos. Hay que ser humildes para escuchar, pero también audaces para proponer”. “Si tenemos mucho que dar, no nos encerremos en nosotros mismos, necesitamos compartir la luz de la fe. Porque tenemos la misión de compartir lo que hemos recibido y de seguir adelante con este gran esfuerzo evangelizador que es el dialogo entre ciencia y fe”.

El profesor Lepe invitó a los presentes a ver el tema del transhumanismo como, por un lado, un concepto y, por otro, un movimiento casi ideológico.

“Como concepto está definido de manera un poco vaga y podría caracterizarse como la concepción de una humanidad que se encamina hacia su propio desarrollo, realizado mediante la aplicación de las conquistas científicas y tecnológicas que deberían de permitir eliminar defectos y limitaciones que todavía se encuentran en el ser humano que la simple evolución biológica y cultural ha producido a lo largo de los milenios y de los siglos”, afirmó.

La profesora Lourdes Velázquez, en la presentación de la primera sesión, explicó por qué el tema humanismo y trashumanismo interesa al debate entre ciencia y fe, mencionando que: “La religión cristiana implica una concepción bien determinada de la naturaleza humana con sus aspectos materiales y espirituales y, por lo tanto, no puede adherir a la concepción evolucionista que reduce al hombre a su simple estructura biológica y menos a una visión como la trashumanista que lo reduce a ser una ‘cosa entre las muchas cosas’ y por lo tanto manipulable según cualquier capricho”.

En su conferencia “Transhumanismo: biotecnología y naturaleza humana”, el profesor Héctor Velázquez, de la Universidad Panamericana, comentó que “para los transhumanistas, el hombre es parte de un fenómeno evolutivo generado por la naturaleza y la libertad no es un distintivo sino un rasgo del proceso evolutivo universal, por lo que su superioridad no es cualitativa sino competitiva”.

El profesor Javier Marcó Bach, de las Universidades Panamericana (México) y Santiago de Compostela (España), habló en su exposición de las novedades sobre el embrión humano, “afirmando que la vida comienza con la fecundación y que el embrión es unidad funcional: individuo, que coordina completamente su desarrollo y que sobrevive en comunicación con la madre. Y no un tejido homogéneo indiferenciado”.

La profesor Martha Tarasco, de la Universidad Anáhuac, impartió la conferencia: “Cambios de la Identidad Humana: El caso de La Transexualidad”. Afirmó que “cada persona humana presenta una nueva realidad ontológica única e irrepetible y esto se contrapone a la nueva idea de la biotecnología que considera que la identidad humana surge de sus características físicas exclusivamente, y estas son mutables (natural o artificialmente)”.

La sesión concluyó con una interesante discusión y la invitación a la siguiente sesión del seminario: “Origen, estructura y evolución del universo y su relación con la física, la filosofía y la teología”, que se llevará a cabo el próximo 25 de septiembre en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.

El Cuerpo y la Sangre de Jesús Resucitado.

Qué mejor que prepararnos para la Fiesta de Corpus Christi con algunos pensamientos de SS Benedicto XVI.

El Cuerpo y la Sangre de Jesús Resucitado.

La Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Jesús y el pensamiento de SS Benedicto XVI, el papa teólogo.

Qué mejor que prepararnos para la Fiesta de Corpus Christi con algunos pensamientos de SS Benedicto XVI:

CORPUS CHRISTI: EL SEÑOR ESTE PRESENTE EN NUESTRA VIDA

El Santo Padre afirma que en esta fiesta, la Iglesia revive el misterio del Jueves Santo a la luz de la Resurrección. También en el Jueves Santo hay una procesión eucarística, con la que la Iglesia repite el éxodo de Jesús del Cenáculo al Monte de los Olivos. (…)

Jesús entrega realmente su cuerpo y su sangre. Atravesando el umbral de la muerte, se convierte en Pan vivo, auténtico maná, alimento inagotable por todos los siglos.

La carne se convierte en “pan de vida”. En la fiesta del Corpus Christi –continúa el Papa-, reanudamos esta procesión, pero con la alegría de la Resurrección. El Señor ha resucitado y nos precede. (…) Jesús nos precede ante el Padre, sube a la altura de Dios y nos invita a seguirle.
(…) La verdadera meta de nuestro camino es la comunión con Dios.

El Sumo Pontífice señala que en el sacramento de la Eucaristía el Señor se encuentra siempre en camino hacia el mundo. Este aspecto universal de la presencia eucarística está presente en la procesión de nuestra fiesta. Llevamos a Cristo, presente en la figura del pan, por las calles de nuestra ciudad. Encomendamos estas calles, estas casas, nuestra vida cotidiana, a su bondad.
¡Que nuestras calles sean calles de Jesús!
¡Que nuestras casas sean casas para él y con él!
Que en nuestra vida de cada día penetre su presencia.
Con este gesto, ponemos ante sus ojos los sufrimientos de los enfermos, la soledad de los jóvenes y de los ancianos, las tentaciones, los miedos, toda nuestra vida.
La procesión quiere ser una bendición grande y pública para nuestra ciudad: Cristo es, en persona, la bendición divina para el mundo.
¡Que el rayo de su bendición se extienda sobre todos nosotros!”.

Refiriéndose al mandato de Cristo: “Tomad y comed… Bebed todos de él”, SS Benedicto XVI subraya que no se puede “comer” al Resucitado, presente en la forma del pan, como un simple trozo de pan. Comer este pan es comulgar, es entrar en comunión con la persona del Señor vivo.

Esta comunión, este acto de “comer”, es realmente un encuentro entre dos personas, es un dejarse penetrar por la vida de Aquel que es el Señor, de Aquel que es mi Creador y Redentor.
El objetivo de esta comunión es la asimilación de mi vida con la suya, mi transformación y configuración con quien es Amor vivo. Por ello, esta comunión implica la adoración, implica la voluntad de seguir a Cristo, de seguir a quien nos precede. Adoración y procesión forman parte, por tanto, de un único gesto de comunión; responden a su mandato:

“Tomad y comed”.

El Vicario de Cristo concluye poniendo de relieve que “nuestra procesión acaba ante la basílica de Santa María la Mayor, en el encuentro con la Virgen, llamada por el querido Papa Juan Pablo II “mujer eucarística”. María, la Madre del Señor, nos enseña realmente lo que es entrar en comunión con Cristo. (…) Pidámosle que nos ayude a abrir cada vez más todo nuestro ser a la presencia de Cristo; que nos ayude a seguirle fielmente, día tras día, por los caminos de nuestra vida. ¡Amén!”.

LA HOSTIA CONSAGRADA ES REALMENTE EL PAN DEL CIELO

En otra circunstancia relativa al Corpus, el Papa Benedicto afirma que la Hostia consagrada es “el alimento de los pobres” y “fruto de la tierra y del trabajo del hombre”. Sin embargo, “el pan no es simplemente y solo un producto nuestro, algo hecho por nosotros; es fruto de la tierra y por tanto, un don. (…) Presupone la sinergia de las fuerzas de la tierra y de los dones del cielo, es decir, del sol y de la lluvia”.
“En un período en que se habla de la desertificación y oímos denunciar cada vez más el peligro de que hombres y bestias mueran de sed en las regiones que no tienen agua, nos damos cuenta de la grandeza del don del agua y de que somos incapaces de conseguirla por nosotros mismos.

Entonces, mirando desde más cerca este pequeño trozo de Hostia blanca, este pan de los pobres, es como una síntesis de la creación”. El Santo Padre pone de relieve que “cuando al adorar miramos la Hostia consagrada, nos habla el signo de la creación. Entonces encontramos la grandeza de su don; pero también encontramos la Pasión, la Cruz de Jesús y su resurrección”.
“En la fiesta del Corpus Christi vemos sobre todo el signo del pan, que nos recuerda también la peregrinación de Israel durante los cuarenta años en el desierto.

La Hostia es nuestro maná, con el que el Señor nos nutre; es realmente el pan del cielo, mediante el que se dona a sí mismo.
En la procesión seguimos este signo y así le seguimos a El mismo.

SS Benedicto XVI pide al Señor:

¡Guíanos por los caminos de nuestra historia!
¡Muestra a la Iglesia y a sus pastores siempre de nuevo el justo camino!
¡Mira a la humanidad que sufre, que vaga insegura entre tantos interrogantes; mira el hambre físico y psíquico que la tormenta!
¡Da a los seres humanos pan para el cuerpo y para el alma!
¡Dales trabajo, dales luz, dales Tú mismo!
¡Purifícanos y santifícanos!.
Haznos comprender que sólo mediante la participación en tu Pasión, mediante el “sí” a la cruz, a la renuncia, a las purificaciones que nos impones, nuestra vida puede madurar y alcanzar su verdadero cumplimiento.
¡Reúnenos de todos los confines de la tierra! ¡Une a tu Iglesia, une a la humanidad lacerada!
¡Danos tu salvación!.

Adaptación de Gustavo Daniel D´Apice
Profesor Universitario de Teología
Pontificia Universidad Católica