Brochero: sacerdote como Dios lo quiere y el pueblo lo necesita

Corrientes, 10 Dic. 09 (AICA)
Cura Brochero

Cura Brochero

“Es difícil decir algo sobre lo mucho que expresa la vida de un hombre como Brochero. Me pregunto por qué este sacerdote ejemplar ha sido sometido a prejuicios inexplicables y minimizada su gravitación pastoral y social. Las razones que habitualmente se exponen no logran justificar el cerco histórico que le han impuesto. Algo parecido ha ocurrido con el proceso canónico del hoy Beato Ceferino Namuncurá”. Así lo expresa monseñor Domingo Salvador Castagna, arzobispo emérito de Corrientes, al referirse al Venerable José Gabriel Brochero, el “Cura Brochero”, continuando con la serie de reflexiones sobre figuras destacadas en el marco del Año Sacerdotal.

Agrega que “el camino a la Beatificación del Padre Brochero está hoy despejado y espera ser recorrido con mayor celeridad” y considera que “el gran empujón proviene de un movimiento sacerdotal que no deja de organizar encuentros al amparo de su original imagen de incansable surcador de caminos”.

El prelado afirma que “detrás de ese cascarón de hombre campechano, montado en su ‘mala cara’, está lo que interesa a nuestros sacerdotes, mayores y jóvenes, en el intento contemporáneo de llegar a los corazones de los hombres hambrientos de Dios. ¿Quién es Brochero? ¿De dónde saca la pasión apostólica que lo domina? Para comprenderlo es preciso remontar el vuelo hacia los Apóstoles y entender el fervor evangelizador que aparece en ellos. El Padre Brochero es un apóstol, de la estirpe de aquellos, formados diligentemente por Jesús en la intimidad de su Colegio”.

En ese sentido, advierte que “se corre el riesgo de sindicarlo entre quienes se dedican a resolver los graves problemas de los más pobres y excluidos”, sin embargo, aunque “también lo logra, de manera eminente”, aclara que “la motivación principal de su generosa entrega es el amor a Cristo. No es el cura agauchado, de armas tomar, más movilizador social que siervo paciente. Es capaz de jugarlo todo al ideal misterioso que el Evangelio le propone. Para él, el Evangelio es Cristo, y se interna con valiente y tierna devoción en su constante y principal contemplación”.

“Es un apóstol -agrega-, testigo humilde y fiel de Jesús; no tiene otro propósito que cumplir la misión recibida, como su Maestro cumplió la encomendada por su Padre. Quiere ser el servidor de todos, muy lejos de servirse de ellos, y, con su estilo y temperamento peculiares, terminar calladamente su vida en el silencio agónico de su aisladora enfermedad”.

Monseños Castagna se detiene también en la santidad del sacerdote cordobés. Sostiene que “su vida sacerdotal es el crecimiento, hasta la heroicidad” del consentimiento inicial dado a Dios en la ordenación. “Sin elucubraciones piadosas amaneradas se mantiene fiel a lo aprendido: amor a la Eucaristía y a la Virgen, rezo piadoso del Breviario y atención a la salud espiritual de su pueblo. Todo lo hace como naturalmente. No se le ocurre proponerse como modelo a nadie, hace lo que debe, interiormente animado por el amor a Cristo y a su gente. Brochero es un amigo de Dios que, por serlo, no puede dejar de ser amigo de los hombres. Su modelo es Jesús, que desborda su amor al Padre en su amor a los más desamados, hasta la Cruz. El Evangelio que medita y predica es la fuente innegable de la dignidad de sus feligreses, humildes serranos, que él defiende contra viento y marea. Su fidelidad a Cristo se traduce en fidelidad a la Iglesia. Su celo pastoral no tiene fronteras, por ello se atreve a todo y reduce a nada las dificultades que se interponen en su proyecto misionero”.

En cuanto a su “método evangelizador”, el prelado subraya que “confía en el poder de la gracia y echa mano a medios ya consagrados por la Iglesia. El que atrae su particular empeño es el método ignaciano de los Ejercicios Espirituales. Los populariza de tal modo que su feligresía se acostumbra a confesarse de no haber acudido a ellos al expirar cada año”.

Asimismo, destaca que “el Padre Brochero, por temperamento y, principalmente, por convicción, no rehúye el desafío proveniente de las personas y lleva adelante su propósito de cambiarlas, sea cual fuere el estado moral en que se encuentren”.

Al hablar de la muerte del Cura Brochero, lo define como “el leproso heroico”, porque “los hombres revelan su auténtica calidad cuando sobreviene la ancianidad, la enfermedad, la soledad y la muerte. Brochero entra en esa misteriosa y apasionante etapa final sin dejar de comportarse como lo había hecho siempre. Se enferma de lepra, la recibe como contagio de otro leproso a quien recupera del pecado”. Agrega que “acepta con humildad el aislamiento al que lo reduce la temible enfermedad. Se preocupa de disponer de lo necesario para celebrar diariamente la Santa Misa en su pobre pieza de enfermo. Se lo ve en silencio, sereno, “desgranando rosarios”. Allí está el secreto de su vigor apostólico y de la santidad sacerdotal que lo identifica. Ciego, ya no ve sino desde el corazón, pero, se abre camino, como lo hacía en las altas sierras, entre las tinieblas de la tierra, en busca de la Luz que supo y sabe dispensar, incansablemente, a sus feligreses y amigos”.

Brochero santo

No dudo que Brochero llegará a ser venerado como santo -expresa-. El santo constituye la obra exclusiva de Dios. Para ello es preciso que su libertad active un consentimiento personal, del todo necesario, para que la obra de santidad se cumpla. Brochero aprende a dejarlo hacer a Dios. Su santidad sacerdotal es silenciosa, como la brisa en la que Dios se hace presente, pasando a veces desapercibida o disimulada. La identificación del venerable sacerdote con su pueblo y su cultura, que aún atrae ciertas miradas de incomprensión y sospecha, sabe ocultar, ‘a los perfectos de este mundo’, la verdadera identidad del Brochero santo”.

El arzobispo destaca que “el pueblo capta su virtud heroica, la Iglesia la reconoce y los sacerdotes de todas las edades la constituyen en modelo para sus vidas” y recuerda que “Brochero podría haber desempeñado, por su talento y cultura, una función destacada en el clero cordobés” pero “se decide por un heroico anonadamiento y se hace serrano con su humilde feligresía: adopta su lenguaje, sus imágenes ingenuas, su estilo pobre de vida. Aprende de Dios que, en su Hijo divino, se hace Hombre por amor. Se goza al referir todos los gestos de su ministerio al comportamiento ejemplar de su Maestro”.

“¡Qué clara su enseñanza al señalar que el sacerdote debe seguir a Jesús en el ‘anonadamiento’ o desacredita la imagen sacerdotal! Mi breve reflexión sobre la personalidad del Cura Brochero es una invitación tímida a conocerlo en su intimidad de hombre santo, de sacerdote como Dios lo quiere y el pueblo lo necesita”, concluye el prelado.+

Monseñor Puiggari visitó la Unidad Penitenciaria de Batán

Batán (Buenos Aires), 10 Dic. 09 (AICA)
Monseñor Juan Alberto Puiggari, visitó la Unidad Penitenciaria N°  XV con motivo de la finalización de un taller de reflexión y  espiritualidad

Monseñor Juan Alberto Puiggari, visitó la Unidad Penitenciaria N° XV con motivo de la finalización de un taller de reflexión y espiritualidad

El obispo de Mar del Plata, monseñor Juan Alberto Puiggari, visitó la Unidad Penitenciaria N° XV con motivo de la finalización de un taller de reflexión y espiritualidad llamado “Hombre Nuevo”, organizado por la Pastoral Penitenciaria.

El prelado habló a los presentes, en especial a los más de 80 internos que lo escucharon con atención. “Estoy convencido de que siempre el hombre puede cambiar, que siempre puede ser un hombre nuevo y esto depende en gran manera de nosotros, pero la gran ayuda viene de Dios. Cuando Jesús nos redime, nos perdona y nos hace nuevos, para Él la historia pasada no existe. El gran problema es que nosotros sepamos tirar esa mochila que tanto nos pesa”, dijo.

“No hay cosa más linda que hacer el bien, pero para eso hay que tener en claro, que las cosas cuestan hay que trabajar, esforzarse. Es mentira que se puede hacer todo sin esfuerzo y que todo es fácil, es el gran engaño. Tengan la experiencia de hacer el bien, y vean como eso les va a llenar el corazón”, expresó.

El obispo marplatense también felicitó a los que participaron del taller y los alentó “fuertemente”, como también agradeció a la Pastoral penitenciaria toda la “entrega desinteresada”.

Finalmente volvió a dirigirse a los internos: “quisiera decirles con toda el alma, que vale la pena una vida mejor, porque se la merecen, porque son dignos de tener otra vida, y Jesucristo lo quiere”.

En el acto, monseñor Puiggari y la coordinadora del taller, Raquel Arana, entregaron los certificados y unas medallitas de San Benito a los participantes. “Queremos un cambio en nuestra vida, queremos dar un giro de 180 grados, si es posible y sé que lo es; pero sólo necesitábamos un empujoncito y ahora lo tenemos. Gracias”, dijo uno de los internos que realizó el taller.

Por su parte Raquel Arana, coordinadora del taller de reflexión e integrante de la Pastoral Penitenciaria, manifestó que “hemos trabajado en temas difíciles e históricos de cada uno. Estar preso puede ser un callejón sin salida o una nueva oportunidad, así comenzó el taller, y así hemos trabajado permanentemente, el que quiere puede. Los felicito porque ha habido muestras de aprendizaje, de reconocimiento, de perdón, fue muy revelador el tema del perdón, realmente estoy muy feliz que haya podido ser de esta manera”.

Posteriormente el director del penal, Mario Vargas, agradeció el acompañamiento “incondicional” del obispo y ratificó su apoyo a la Pastoral Penitenciaria “para que sigamos el mismo camino” y finalmente agradeció “muy especialmente a ustedes -los internos- la predisposición, para presenciar este tipo de talleres y cambiar como dice Raquel”.+

Dedicación de una iglesia en un centro de recuperación de adictos

Los Cardales (Buenos Aires), 10 Dic. 09 (AICA)
Dedicación de la iglesia de la Comunidad Cenáculo

Dedicación de la iglesia de la Comunidad Cenáculo

Fraternidad Nuestra Señora de Luján, de la Comunidad Cenáculo en la  Argentina

Fraternidad Nuestra Señora de Luján, de la Comunidad Cenáculo en la Argentina

El sábado 5 de diciembre celebró el cuarto aniversario de su creación la Fraternidad Nuestra Señora de Luján (Ruta 8 Kilómetro 69, en el partido de Exaltación de la Cruz), de la Comunidad Cenáculo de la Argentina, que ha sido reconocida recientemente “de derecho pontificio” por el Consejo Pontificio para los Laicos.

Por especial concesión del obispo de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga, se celebró ese día la solemnidad de la Inmaculada Concepción, y en la misa que él mismo presidió, dedicó la iglesia -de culto semi-público- de esa comunidad, puesta bajo la advocación de la Virgen María, Esposa del Espíritu Santo.

Concelebraron el padre Stefano Aragno, primer colaborador de la Madre Elvira Petrozzi, fundadora de la Comunidad Cenáculo Internacional; el obispo de San Nicolás de los Arroyos, monseñor Héctor Cardelli, con un grupo de sacerdotes de su diócesis; el vicario general de Zárate-Campana, monseñor Edgardo Galuppo; el párroco de la jurisdicción (parroquia La Sagrada Familia, de Los Cardales), presbítero Claudio Caruso; monseñor Ariel Pérez, párroco de Nuestra Señora del Carmen, de Zárate, y numerosos sacerdotes amigos de la casa.

La celebración contó con la participación de gran cantidad de jóvenes, familiares, benefactores y simpatizantes de esta obra de recuperación de tóxico-dependientes.

El encuentro comenzó a las 15 con el rezo del Rosario y hubo un momento dedicado a los testimonios y canciones; continuó a las 18 con adoración eucarística y concluyó con un musical bíblico. Al concluir la misa, en padre Stefano Aragno dirigió a los presentes un mensaje de la fundadora.

Que se despierte la esperanza, a fuerza de ver ojos esperanzados

“En este lugar -expresó el obispo en la homilía-, en el partido de Exaltación de la Cruz, del que no podemos dudar la elección de la Virgen para que haya sido fundada por vez primera en la Argentina esta ‘comunidad de esperanzados y esperanzadores’, tampoco podríamos dejar de ver la presencia luminosa de la ‘Cruz Pascual’, cruz que estos jóvenes han vivido en su vida –y que tal vez, con dolor, la hayan hecho vivir a otros- pero que se han inundado de esperanza, que brilla en sus ojos, y que hace que se despierte también en otros, sí, que se despierte la esperanza, a fuerza de ver ojos esperanzados, como se despierta la fe, a fuerza de escuchar ‘la predicación de la fe’”.

Tras una breve explicación acerca de la Inmaculada Concepción, el prelado exhortó a que “abramos nuestro corazón en un ‘sí’ radiante, para la transformación del mundo con la Gracia de Cristo, para que el Amor reine, para que se disipen las tinieblas del desamor, del hastío, de la desorientación profunda, del sinsentido de la vida y para que cierto nihilismo imperante, inundado de tanta luz amorosa, se transforme en nueva fuerza para una nueva humanidad, bajo el manto protector de María”.

Texto completo de la homilía

La comunidad Cenáculo

Se dedica a servir a quienes viven en el mundo de la droga y del alcohol: “hombres y mujeres jóvenes desilusionados que envueltos en la desesperación y la desesperanza, están convencidos de que la vida no tiene ningún significado o valor. Y que incapaces de encontrar paz y alegría en sus vidas intentan llenar el vacío con los placeres ilusorios del mundo, sólo para encontrarse inmersos en un total aislamiento interior”, explican desde la institución.

En la Argentina tienen una casa, la fraternidad “Nuestra Señora de Luján”, que se encuentra en el partido de Exaltación de la Cruz, justo en el límite con el partido de Pilar. Forma parte de la “Comunidad Cenacolo” internacional fundada en Italia en 1983 por sor Elvira Petrozzi. De acuerdo a cómo la definen los responsables, se trata de una “escuela de vida” en la que “se enseña a amar y ofrece una propuesta de vida auténtica y concreta basada en Jesucristo”.

La definen también como “una familia con distintas realidades”, ya que la integran jóvenes varones y mujeres recuperados y en camino de recuperación, casados con niños y solteros. Ofrece la vida consagrada de religiosos y religiosas para los que quieren dedicar el tiempo completo a la comunidad. En algunos países de América Latina se han abierto misiones para niños de la calle.

El punto de encuentro en la Capital Federal es la parroquia Sagrada Eucaristía (Santa Fe 4320), donde se realizan coloquios para jóvenes y familas los segundos y cuartos sábados de cada mes a las 10.

Más información: (011) 4815-6933, 4798 9460, lujan@comunitacenacolo.it y www.comunitacenacolo.it.+

Se habla mucho de Derechos Humanos, pero se los respeta poco

Quilmes (Buenos Aires), 10 Dic. 09 (AICA)
Justicia y Paz del obispado de Quilmes

Justicia y Paz del obispado de Quilmes

“Los Derechos Humanos, tan nombrados públicamente en estos días y, sin embargo, tan poco respetados. Con una gran vigencia normativa, pero con tanto por avanzar para su pleno goce y ejercicio. Es una ocasión que nos convoca para aceptar el desafío de pensar juntos y juntas los graves sucesos que nos involucran a todos y todas como sociedad y que configuran violaciones a los derechos humanos”, dice el Departamento Justicia y Paz, de la Vicaría de Solidaridad del obispado de Quilmes.

En un documento con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, que se celebra hoy, el organismo diocesano asegura que “a sesenta y un años de la proclamación universal de los Derechos Humanos, diariamente descubrimos cuánto falta para su efectivo respeto y vigencia, y nos alarmamos cuando la democracia, presupuesto necesario para ese efectivo respeto y vigencia, se ve debilitada como lo ha sido en estas últimas elecciones, mediante las figura de la candidaturas testimoniales”.

Asimismo, recuerda que “cuando hablamos de violaciones a los derechos humanos, hablamos de vulneraciones que atentan contra los derechos fundamentales del hombre, y que son cometidas por el Estado, en forma directa por su accionar o en forma indirecta por su omisión”.

Tras precisar que “sin perjuicio de la primordial responsabilidad del Estado en este aspecto, es bueno recordar que en los hechos, es tarea de todos y todas, colaborar de alguna manera para avanzar en la plena vigencia de estos derechos”, subraya que “existe un grado de responsabilidad de cada ciudadano y ciudadana, y esa responsabilidad tiene el ancho de las posibilidades de las que se goza, es así que se aplican plenamente las palabras de Jesús cuando dice: ‘A quien se le dio mucho, se le pedirá mucho…’”.

“Es por ello que, en nuestro caso, no decir en voz alta y con claridad, las situaciones que atentan contra la dignidad humana y violan los derechos humanos, significaría una irresponsabilidad cercana a la complicidad, que la raíz del mensaje profético del evangelio nos impulsa a evitar”, explica.

El Departamento Justicia y Paz hizo una breve reseña de “algunas de las innumerables situaciones de vulneración a los Derechos Humanos, de las que hemos tomado conocimiento durante este 2009 y que en forma urgente deben ser abordadas y reparadas”.

“Concluimos esta breve carta, una vez más en este año, con las palabras del salmista que nos inspiran y fortalecen en la tarea de promocionar el respeto por los derechos humanos, al expresar que ‘el amor y la verdad se encontrarán, la justicia y la paz se abrazarán; la verdad brotará de la tierra y la Justicia mirará desde el cielo. El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. La Justicia irá delante de él, y la Paz, sobre la huella de sus pasos”.+

Obispos patagónicos exhortan a proteger el medio ambiente

Río Gallegos (Santa Cruz), 10 Dic. 09 (AICA)
Minería a cielo abierto en la Patagonia

Minería a cielo abierto en la Patagonia

Los obispos de la región Patagonia-Comahue exhortan a cuidar y defender la tierra, el agua y el aire, para que el mundo sea habitable como Dios quiere, y piden al Señor, por intercesión de María, “todos los hombres y mujeres, especialmente los más pobres, puedan encontrar un lugar digno en el mundo, y que el nuevo años nos encuentre comprometidos viviendo el lema de la jornada mundial de la paz que propone el Papa: ‘Si quieres cultivar la paz, cuida la creación”.

Asimismo, comparten con los habitantes de la Patagonia “la alegría del Nacimiento del Salvador, y el compromiso de que su presencia suscita de hacer de nuestro suelo y de nuestra historia un lugar feliz, de bendición, de gracia y de progreso sustentable para todos”.

“La familia humana necesita una casa a su medida, un ambiente donde vivir sus propias relaciones. Esta casa es la tierra, el ambiente que Dios Creador nos ha dado para que lo habitemos. El papa Benedicto XVI nos dice: ‘Cuando Dios, con la creación, ha dado al hombre las llaves de la tierra, espera de él que sepa usar de este gran don haciéndolo fructificar en modo responsable y respetuoso’”, recuerdan en un mensaje conjunto de Navidad.

Tras destacar que solo con “responsabilidad y respeto esa naturaleza que nos alberga y que hemos recibido como un don será capaz de ser la casa de nosotros y de nuestros descendientes”, explican que “existen dos formas de relacionarse con la creación: usarla de manera respetuosa, para que nos conceda lo necesario para la vida, o explotarla de forma irresponsable, para sacarle todo lo que tiene y dejarla inservible y nociva para las futuras generaciones”.

Los prelados patagónicos expresan que “en la vida cotidiana cuando alguien puede llegar a tener una casa propia se esmera para hacerla habitable, trata de mejorarla cada día y no permite que alguien la arruine o destruya. Así tendría que ser nuestra relación con la naturaleza que nos cobija, tanto más para aquellos que vivimos en este rincón maravilloso del planeta: la Patagonia. Un lugar ciertamente muy codiciado por ser aún natural, por no haber sido dañado por la mano del hombre, por ser uno de los reservorios de agua dulce más importante del mundo”

“¿Qué intenciones pueden inspirar a ciertos proyectos que terminan transformando una naturaleza llena de vida en tierra de muerte?, se preguntan, al tiempo que responden: “La explicación posible parece ser la búsqueda del lucro inmediato sin alguna preocupación por el futuro”.

“Esta actitud -advierten- no tiene en cuenta el bien común y prioriza el interés de unos pocos en desmedro de las necesidades de la familia humana de hoy y de mañana”.

También dicen constatar que “con frecuencia las empresas que obran así son multinacionales, que hacen aquí lo que no se les permite en países desarrollados o del llamado primer mundo. Generalmente al cesar sus actividades y al retirarse dejan grandes pasivos humanos y ambientales, como la desocupación, pueblos sin vida, agotamiento de algunas reservas naturales, deforestación, empobrecimiento de la agricultura y ganadería local, cráteres, cerros triturados, ríos contaminados y algunas pocas obras sociales que ya no se pueden sostener”.

“La pesca y la minería son actividades necesarias, nobles y dignas de ser aprobadas, siempre que se ejerzan evitando la depredación impune y la contaminación. Hay que cultivar la tierra, sin intoxicarla y sin agotarla. Todas las actividades productivas y extractivas, deben respetar un determinado orden inscrito en las leyes y en la finalidad de la naturaleza para que no se vuelvan contra el hombre. Debemos entonces ser consientes y estar preocupados por las consecuencias de la actividad del hombre, sobre los frágiles equilibrios del planeta. La afirmación del Evangelio que estamos comentando, es dramática y muy triste: ‘no había lugar’, más dramática y triste cuando es producto del egoísmo humano y de una ausencia total de solidaridad”, cuestionan.

El mensaje navideño lleva las firmas de los obispos Virginio Bressanelli, de Comodoro Rivadavia; Esteban Laxague, de Viedma; Fernando Maletti, de San Carlos de Bariloche; Marcelo Melani, de Neuquén; Néstor Navarro, de Alto Valle del Río Negro; Juan Carlos Romanín, de Río Gallegos, y José Slaby, de la prelatura de Esquel.+

Bergoglio presidió la misa de la Renovación Carismática

Buenos Aires, 9 Dic. 09 (AICA)
Card. Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires

Card. Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires

El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio, presidió el sábado 5 de diciembre, en la catedral metropolitana, la misa anual de la Renovación Carismática Católica (RCC) en todas sus expresiones: grupos de oración, comunidades de alianza, de vida, de evangelización, etc.

Organizada por el Equipo Coordinador, cuyo responsable es Pino Scafuro, participaron fieles no sólo de la arquidiócesis de Buenos Aires sino también de la Región Buenos Aires y de las diócesis de Rosario y Zárate-Campana.

También asistió, especialmente invitado, Matteo Calisi, miembro del Consejo Pontificio para el Apostolado Laico y presidente de la Fraternidad Mundial de Comunidades Carismáticas.

Al iniciar la celebración eucarística, el cardenal Bergoglio se acercó a los pastores Norberto Saracco (Iglesia Buenas Nuevas) y Jorge Himitian (Comunidad Cristiana), ambos integrantes de la Comunión Renovada de Evangélicos y Católicos en el Espíritu Santo (C.R.E.C.E.S), con quienes se estrechó en un abrazo. Un signo de unidad de los cristianos que provocó un cerrado y espontáneo aplauso de los fieles que desbordaron la capacidad del templo catedralicio.

En su reflexión, el purpurado porteño alentó a las expresiones de la Renovación Carismática Católica a ser como Juan “un grito en el desierto”, en ese desierto que es la cultura y el mundo actual, sedienta de Dios, para así poder derramar “ríos de agua viva que lo hagan florecer en el espíritu”.

Delante del cardenal Bergoglio, los adherentes de esta “corriente de gracia” que es la Renovación Carismática también renovaron su promesa y compromiso personal con Jesucristo, al destacar que la fe es una vivencia continua con Cristo vivo, una gracia que “da ganas de vivir” y transmitirla en todas las áreas de la vida.+