Informe del representante de los obispos venezolanos sobre su acción al Papa

Intervención del presidente de la Conferencia Episcopal

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 8 junio 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el saludo que este lunes dirigió monseñor Ubaldo R. Santana Sequera FMI, arzobispo de Maracaibo y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, durante la audiencia que Benedicto XVI concedió a los obispos de ese país con motivo de su visita “ad limina apostolorum”.

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Beatísimo Padre,

Los arzobispos, obispos, exarcas y vicarios apostólicos de las 39 circunscripciones eclesiásticas de Venezuela nos sentirnos llenos de gozo por este encuentro con Su Santidad. Estamos casi todos aquí. Solo tres hermanos obispos no pudieron acudir a esta cita por quebrantos de salud: el arzobispo de Ciudad Bolívar, Mons. Medardo Luzardo Romero; el obispo de San Felipe, Mons. Nelson Martínez Ruz y el Obispo de San Fernando de Apure, Mons. Víctor Pérez Rojas. Con sus respectivas Iglesias, ellos también están muy unidos a nosotros en este momento.

Bendecimos al Señor de la Gloria por este momento de gracia que nos renueva en la fe, nos cohesiona en la comunión eclesial y nos fortalece para cumplir nuestra misión evangelizadora. Es un encuentro esperado, más aún anhelado. Necesitábamos sentir al Papa cerca de nosotros, ser confirmados colegialmente en la fe y recibir su mensaje de ánimo y de esperanza, en estos momentos tan desafiantes para la humanidad y para Venezuela.

Si algo ha caracterizado tanto la vida de fe de nuestro pueblo como el ejercicio pastoral de nuestro episcopado a través de todas las épocas, ha sido el reconocimiento y el cultivo de la relación vital con el Sucesor de Pedro. La historia de nuestra Iglesia, en estos dos últimos siglos, nos ha enseñado que estrechar la comunión y consolidar la unidad “cum Petro et sub Petro” son bienes particularmente preciosos ya que hemos vivido en carne propia la amenaza por parte de gobiernos anticlericales, de separarnos de la roca romana creando Iglesias nacionales sometidas a los poderes de turno.

Por eso venir a Roma para peregrinar a las tumbas de los apóstoles y encontramos con el Papa no es para nosotros el mero cumplimiento de un requerimiento canónico sino un acontecimiento de fe. Santo Padre, tanto el Episcopado Venezolano como el pueblo fiel que peregrina en todas las regiones de nuestra patria le expresamos nuestra inquebrantable adhesión a su persona y a su magisterio. Lo hacemos con mayor conciencia aun porque hemos sido testigos de cómo, en estos últimos tiempos, Su Santidad ha sido también objeto de injustos y despiadados ataques por proclamar el Evangelio de la dignidad humana y de la familia. Queremos que sepa que en Venezuela los pastores y los católicos lo amamos, lo respetamos y lo seguimos. Cuente siempre con nuestra fidelidad y con nuestras oraciones.

Es también un acontecimiento de fe porque, al encontrarse todo un episcopado con el Vicario de Jesucristo, cabeza visible de la Iglesia, se produce una recirculación de los bienes y dones que el Espíritu Santo derrama constantemente sobre la Iglesia, tanto en el ámbito particular como universal. La colegialidad episcopal se consolida, el Cuerpo de la Iglesia crece hacia la unidad en la diversidad, la savia vital que viene de Cristo circula intensamente por toda la vid llenando de vitalidad todos los sarmientos.

Santo Padre, el estar delante de Usted, nos permite darle las gracias de una manera mucho más cálida, por su luminoso magisterio en estos cuatro años de pontificado, por la realización, el año pasado, del Sínodo sobre la Palabra en la Vida y en la Misión de la Iglesia, por sus alentadores y valientes viajes apostólicos, por la feliz y fructuosa iniciativa del Año Paulino y, finalmente, por el recién decretado Año sacerdotal. Nuestro agradecimiento se hace aún mayor por la “recognitio” que le otorgó a los 16 documentos del Concilio Plenario de Venezuela, por la beatificación de nuestra segunda beata, la Madre Candelaria de San José, y por la investidura cardenalicia que le otorgó al Arzobispo de Caracas, Mons. Jorge Urosa Savino. Todos estos gestos nos han hecho sentir su apostólica solicitud, su paternal cercanía y su deseo de vemos crecer en santidad y consolidarnos en la fe.

Desde nuestra ultima visita ad limina en el 2002, cuando tuvimos la dicha de ser recibidos por el inolvidable y amado Siervo de Dios Juan Pablo II, se han producido en el mundo entero rápidas y profundas mutaciones que están repercutiendo en todos los ámbitos del saber y de la organización de la vida humana. Nuestro país no se ha quedado afuera de esas convulsiones. Urgidos de responder a las nuevas realidades y a la apremiante invitación del Santo Padre de entrar en el tercer milenio con un proyecto de nueva evangelización, nuestras Iglesias, después de un serio discernimiento evangélico, decidieron convocar un Concilio Plenario Nacional.

Este evento eclesial, fue un verdadero Pentecostés para Venezuela. La copiosa cosecha de sus 16 documentos pastorales, son dones que el Espíritu Santo ha puesto en nuestras manos para llevar a cabo la nueva evangelización del país y de sus habitantes. En estos momentos nos encontramos en plena fase de ejecución de las conclusiones del Concilio, utilizándolo como marco referencia! para asumir las líneas pastorales convergentes del Documento de Aparecida y todas las iniciativas pastorales provenientes del Magisterio Universal.

Un servicio en el que hemos puesto particular empeño ha sido el de iluminar desde la fe el difícil camino por el que viene transitando el pueblo venezolano desde hace una década. Como es sabido, en Venezuela se ha impuesto desde hace una década un nuevo proyecto político que lleva por nombre socialismo del siglo XXI, de talante revolucionario, que ha introducido profundas modificaciones en todas las dimensiones de la vida del país, ha contado para su implantación con ingentes ingresos provenientes del petróleo y ha causado crecientes polarizaciones económicas, sociales y culturales. La progresiva ejecución de este proyecto ha polarizado el país y lo ha dividido en grupos contrapuestos.

Esta confrontación, que se ha resuelto a través de numerosos eventos electorales, ha provocado una creciente polarización política, ha aumentado la violencia, la inseguridad y el odio, poniendo en serio riesgo la convivencia democrática. Ante tales amenazas, y sabiendo que la gran mayoría de la población es profundamente religiosa y católica, nos hemos sentido llamados como pastores a emitir numerosos mensajes, cartas y exhortaciones pastorales.

En estos pronunciamientos hemos actuado con unanimidad, nos hemos ceñido a nuestra misión religiosa y evangelizadora, hemos convocado a todos los sectores al entendimiento, al diálogo y a la reconciliación, hemos apelado a las raíces cristianas de nuestra nación, hemos recordado tanto a gobernantes como a gobernados los principios fundamentales de la Doctrina Social de la Iglesia, hemos defendido a los más pobres, hemos buscado siempre el bien común y la construcción de la convivencia democrática. No hemos buscado ni prebendas ni privilegios sino solamente la gloria de Dios, el bien de la Iglesia y la vida abundante de nuestro pueblo. El ejercicio de este ministerio profético nos ha traído no pocas incomprensiones y ataques por parte de algunos sectores de la sociedad y del gobierno pero contamos con la luz y la fortaleza del Espíritu del Señor Jesús para seguir dando testimonio con fidelidad y alegría.

Santo Padre, deseo concluir estas palabras de salutación implorando su bendición apostólica sobre todas las diócesis de Venezuela, sobre sus pastores junto con sus presbíteros y diáconos, sobre los hombres y mujeres de especial consagración, sobre los laicos asociados, sobre todos nuestros candidatos al sacerdocio y sus respectivos seminarios, sobre nuestras comunidades parroquiales, sobre nuestros pueblos indígenas, nuestros campesinos, obreros, sobre los enfermos, los encarcelados, los secuestrados y los que han emigrado a otras naciones en busca de mejor calidad de vida. A través de nosotros, todos le piden filialmente les otorgue su paternal bendición.

En cuanto a nosotros, como pastores locales y miembros del Colegio Episcopal, estamos seguros que saldremos robustecidos de la experiencia eclesial que nos proporciona la visita ad limina y regresaremos al país con mayor fuerza y convicción para continuar anunciando el Evangelio y construyendo el Reino de Dios.

Cuando el matrimonio del mismo sexo viola la libertad religiosa

Un sermón contra las prácticas homosexuales se convierte en delito


ROMA, domingo, 7 junio 2009 (ZENIT.org).-

El tema de la legalización de las parejas del mismo sexo sigue siendo tema de vivo debate. El 26 de mayo, el Tribunal Supremo de California respaldaba el referéndum, la proposición 8, que modificaba la constitución del estado para restringir el matrimonio a las parejas heterosexuales.

El referéndum invalidaba una sentencia anterior del Tribunal Supremo del estado que había dado como resultado la legalización del matrimonio homosexual.

En las semanas que precedieron a esta última decisión, el matrimonio homosexual se legalizaba en tres estados. Como resultado, cinco estados norteamericanos permiten en la actualidad tales matrimonios – Massachusetts, Connecticut, Maine, Vermont y Iowa.

Como apuntaba un artículo del Washington Post el 27 de mayo, cuatro de estos estados están al noreste y la excepción, Iowa, introdujo la legalización a través de una sentencia del Tribunal Supremo del estado y no a través de una votación legislativa.

Un importante elemento en los debates sobre este tema ha sido el de la libertad religiosa. En una columna el 23 de mayo en el New York Times, Peter Steinfels comentaba que una propuesta para legalizar el matrimonio del mismo sexo en New Hampshire se había quedado estancada debido a que el gobernador del estado, John Lynch, insistía que sólo firmaría la ley si había fuertes garantías que protegieran a las instituciones religiosas. Algo que recibió el rechazo de quienes apoyaban la ley en la Cámara de Representantes.

Steinfels observaba que la experiencia de New Hampshire bien podría influir en los debates de otros estados, como Nueva York

Al final la legislatura y el gobernador llegaron a un acuerdo sobre las provisiones para salvaguardar la libertad religiosa y la ley fue firmada por Lynch el miércoles pasado.

Libertad religiosa

¿En qué sentido es una amenaza a la libertad religiosa la introducción del matrimonio del mismo sexo? Este tema ha sido considerado en un reciente fórum de preguntas patrocinado por el Pew Forum on Religion and Public Life.

En la transcripción, publicada el 21 de mayo, los profesores Robert W. Tuttle e Ira “Chip” Lupu, de la Facultad de Derecho de la Universidad George Washington, discutieron los posibles conflictos.

Quienes se oponen al matrimonio homosexual, observaban, tienen la preocupación de que predicar contra la homosexualidad en los sermones se convierta en delito.

También está la preocupación por las instituciones religiosas, como hospitales y universidades, que temen verse obligadas a proporcionar los mismos beneficios a las parejas del mismo sexo que actualmente proporcionan a los esposos heterosexuales.

No se trata sólo de consideraciones teóricas, añadía ambos profesores. En el 2006, las instituciones de caridad católicas de Massachusetts tuvieron que abandonar sus servicios de adopción dado que habían cambiado las leyes estatales anti discriminación, haciendo obligatorio que las agencias ofrecieran niños en adopción a parejas del mismo sexo.

Otro tema de preocupación tiene que ver con los negocios privados y los individuos que tienen objeciones religiosas al matrimonio del mismo sexo. Esto implica a aquellos que proporcionan servicios para bodas o alquilan servicios residenciales.

En su comentario, los profesores admitían que la situación legal de tales objeciones religiosas está en general por establecerse. Las batallas en los tribunales se han centrado hasta ahora en la cuestión de si los estados deberían reconocer a los matrimonios del mismo sexo.

Problemas laborales

Según un artículo publicado por el Washington Post el 10 de abril, hasta el momento a los objetores religiosos no les ha ido bien en las sentencias de los tribunales. Entre los ejemplos citados estaban los siguientes:

– La comisión de derechos civiles de Nuevo México obligó a una fotógrafa cristiana a pagar 6.637 dólares en costas judiciales tras negarse a fotografiar la ceremonia de compromiso de una pareja homosexual.

– Una psicóloga fue despedida en Georgia al negarse, por motivos religiosos, a dar consejo a una lesbiana sobre su relación.

– En California, el Tribunal Supremo del Estado inhabilitó a unos médicos de fertilidad cristianos por rehusar la inseminación artificial a una paciente lesbiana alegando sus creencias religiosas.

– No se dio reconocimiento a una asociación de estudiantes cristianos de la facultad de derecho de la Universidad de California por rechazar a miembros que practicasen el sexo fuera del matrimonio tradicional.

– Una página de contactos online, eHarmony, creada por un cristiano evangélico, Neil Clark Warren, accedió a proporcionar servicio a los homosexuales como parte del acuerdo de una demanda de un hombre de Nueva Jersey, que la acusó de discriminación.

Un artículo de opinión en el Los Angeles Times del 3 de mayo pedía una mayor protección legal para quienes objetan ante el matrimonio del mismo sexo por motivos religiosos. Robin Wilson, profesor de derecho de la Universidad Washington y Lee, sostenía que hasta ahora ningún estado ha proporcionado suficientes garantías de libertad religiosa al legalizar el matrimonio homosexual.

Wilson concedía que la legislación de Connecticut y Vermont contiene disposiciones para la objeción de conciencia, pero las leyes no proporcionan todavía suficiente protección a personas como gestores de bodas, dispensadores de catering y fotógrafos.

“Debido a estas leyes, muchas personas podrían tener que escoger entre su conciencia y su sustento”, afirmaba Wilson

Gran Bretaña también ha sufrido numerosos conflictos y enfrentamientos legales en este tema. Hace poco, las iglesias expresaban su temor de que las nuevas leyes antidiscriminación las obliguen a aceptar puestos de trabajo ocupados por homosexuales, informaba el periódico Telegraph el 20 de mayo.

La legislación entrará en vigor el próximo año pero, hasta hace poco, las iglesias habían confiado en estar exentas. Esta esperanza se esfumó cuando en una reciente conferencia Maria Eagle, ministra de igualdad, afirmaba que la ley cubrirá a casi todos los empleados de las iglesias.

“Las circunstancias en las que las instituciones religiosas podrán practicar otra cosa que no sea la total igualdad son pocas y remotas”, afirmó, según el Telegraph.

La Ley de Igualdad, que todavía espera ser aprobada definitivamente por el parlamento, da una interpretación estricta de los casos en que es posible excluir a los homosexuales por motivos de objeciones religiosas. Se limitaría sólo a encargados de liturgia o a aquellos que dedican la mayor parte de su tiempo a predicar.

Los cristianos que, en Gran Bretaña, se oponen a la homosexualidad están cada vez más en el punto de mira. La British Association for Adoption and Fostering, una agencia financiada por el estado, los describía como “homófobos retrasados”, informaba el 14 de mayo el periódico Daily Mail.

Según el artículo, esta agencia fija las normas y organiza la preparación de los asistentes sociales de todo el país.

El calificativo de “homófobos retrasados” se publicó en una guía oficial de adopción para parejas homosexuales publicada por la agencia.

El Daily Mail citaba a Patricia Morgan, autora de un estudio sobre la adopción gay, quien afirmaba: “Es vergonzoso que no deseen discutir los pros y los contras de la adopción gay. Simplemente insultan”.

Leyes antidiscriminación discriminatorias

Algunos casos recientes demuestran que los cristianos se arriesgan a perder sus puestos de trabajo si expresan sus objeciones de conciencia. David Booker, un trabajador de una institución asistencial, fue suspendido dos meses por una conversación con otro miembro del personal en la que expresó su oposición al matrimonio del mismo sexo, informaba el 11 de abril el periódico Telegraph.

Booker insistió en que no es un fanático y que simplemente expresaba su opinión personal. Su colega también aseguró que los puntos de vista que expresó no eran ofensivos, añadía el artículo del Telegraph.

El 22 de marzo, el Telegraph había informado sobre el caso de los propietarios de un hotel, Peter y Hazelmary Bull. Una pareja del mismo sexo demandó a estos propietarios cristianos de un hotel de playa por negarse a alquilarles una habitación.

Las nuevas disposiciones añadidas a la Ley de Igualdad en 2007 hacen ilegal negar a una persona bienes o servicios por motivo de su sexualidad.

Otro caso tenía que ver con una secretaria del registro matrimonial del Concejo de Islington en el Norte de Londres. Lillian Ladele se opuso a llevar a cabo ceremonias para parejas civiles del mismo sexo. El concejo ganó una apelación contra la primera sentencia que lo había condenado como culpable de discriminar a Ladele por sus puntos de vista, informaba el 19 de diciembre la BBC.

El juicio indicó, no obstante, que no todas las personas del equipo directivo del concejo habían tratado con sensibilidad las creencias de Ladele.

Durante décadas, los defensores de los derechos de los homosexuales han hecho llamamientos a la tolerancia y a la compasión. Elementos que, desgraciadamente, parecen faltar ahora que ganan reconocimiento legal.

Por el padre John Flynn, L. C., traducción del Justo Amado

Cuando la ideología de género se opone a la mujer

Entrevista con la socióloga chilena Ana María Yévenes Ramírez

SANTIAGO DE CHILE, domingo, 7 junio 2009 (ZENIT.org-El Observador).-

El tema de la ideología de género -en su vertiente más difundida de “equidad de género”- ha ganado muchas posiciones en el escenario social y en la agenda de política; con todo sigue siendo un tópico difícil de tratar puesto que en muchos aspectos y en sus orígenes apunta en sentido contrario a la esencia de la familia.

La doctora Ana María Yévenes Ramírez, socióloga chilena y experta en temas de la familia, hace en esta entrevsita un análisis de la ideología de género desde las ciencias sociales y particularmente desde el análisis cultural. De entrada aclara que no pretende “demonizar absolutamente nada”, lo que no significa la ausencia de una visión crítica.

–¿Es el género, una “construcción” social?

–Ana María Yévenes Ramírez: La ideología de género tiene sus raíces en los movimientos feministas radicales de los años sesenta ya que algunos autores que iniciaron con esta ideología dicen que el género es una construcción cultural, por consiguiente no es resultado del sexo, ni tan aparentemente fijo como el mismo sexo. Al teorizar sobre esto el género viene a ser como un artificio libre de ataduras; en consecuencia, hombre y masculino podría significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino; mujer y femenino, tanto un cuerpo masculino como uno femenino.

Estas ideas estuvieron presentes dentro del debate que se hizo tanto en la opinión pública como en las discusiones de la IV Conferencia de la Mujer, patrocinada por la ONU en Pekín en 1995: Las feministas de género manifestaron la urgencia de deconstruir los papeles sociales de hombre y mujer porque esta socialización afectaba a la mujer negativa e injustamente. El hombre-marido, desde esta perspectiva, entonces aparece como un opresor, y pasamos aquí de lo que es el concepto de lucha de clases a lo que podemos llamar lucha de sexos.

Así las cosas, el matrimonio y la familia, pueden ser vistos casi como una secta, y la maternidad como un estorbo. Toda diferencia entre el hombre y la mujer, bajo esta visión, es construcción social y por lo tanto puede ser cambiada. Ya no existirían, de esta forma, dos sexos sino muchas orientaciones sexuales.

–¿Cómo una ideología que se aparta de lo normal ha tenido tanta acogida?

–Ana María Yévenes Ramírez: Porque se hizo cargo de un problema real, la situación desmejorada de la mujer. Ahí la ideología de género hace surgir el concepto de empoderamiento político, económico, laboral y en la relación con la pareja. Hay que tener en cuenta que las líneas originales en su aterrizaje en la población ha sufrido grandes cambios: no llega a la gente lo que es la ideología de género, digamos, de manera químicamente pura, como pasan con todas las cosas, particularmente el Latinoamérica, vivimos procesos de individuación y mestizaje, por ejemplo se habla del combate del tema del machismo, como bandera de lucha tan presente en México. En Chile hay muchas mujeres que han participado en programas de los distintos gobiernos en tema de la igualdad de género, pero cuando se le plantean estos otros temas, la visión de la familia, la visión de la maternidad no concuerdan con ello.

Lo que hoy se aplica como equidad de género no es lo que originalmente atañía a este pensamiento:; este proceso de mestizaje, es parte del cambio cultural más profundo que se produce en nuestra sociedad. Recordemos que el cambio se inicia en cómo usamos nuestras palabras, en el lenguaje que utilizamos. Junto con la crítica que se dirige a esta ideología, debemos hacernos una autocrítica como Iglesia católica: ¿qué respuesta dimos nosotros a esta problemática de fondo? Siento que mucho de lo que pasó es nuestra responsabilidad por nuestro silencio, por no haber respondido a esa necesidad que había dentro de la cultura.

–¿Existen algunos aportes positivos de la ideología de género?

–Ana María Yévenes Ramírez: Primero, poner a la mujer en el foco porque objetivamente la mujer estaba siendo de alguna manera ignorada; parte de ello es porque el tema del trabajo remunerado consideraba muy aparte el trabajo doméstico. Además, la ideología de género trajo mejoras sustanciales en materia de salud de la mujer; mayor cuidado físico, por ejemplo en la detección de algunos tipos de cáncer; una mayor preocupación por el cuerpo; trajo también una mayor protección a la mujer en cuanto al tema de la violencia intrafamiliar; o en materia laboral. Ha permitido mejorar el acceso a una mayor educación formal de la mujer.

–¿Y los negativos?

–Ana María Yévenes Ramírez: La ideología de género ha fomentado un empoderamiento antagónico de la mujer en contra del hombre. En la práctica ha transformado a la mujer en un objeto que era lo que precisamente se pretendía combatir. Digo un objeto, porque según en muchos textos de los estudios que se están desarrollando sobre esta materia, se privilegia la dimensión económica, del desarrollo, del trabajo por sobre el desarrollo humano y propio de la mujer, consecuencia precisamente de lo anterior es que se está obstaculizando el desarrollo integral de la mujer, su plenitud y con ello se le está privando de la felicidad.

–Finalmente, ¿cuáles son las repercusiones en la familia?

–Ana María Yévenes Ramírez: No es un misterio para nadie cómo ha aumentado el número de mujeres asesinadas por sus parejas porque no se ha trabajado con los hombres a la misma velocidad con que se ha trabajado con las mujeres y eso es tremendo. También ha impactado en el tema del testimonio, porque finalmente nuestros jóvenes se entusiasman por el matrimonio por el testimonio que reciben, testimonio de amor, de compañerismo, y es más se está poniendo en jaque el desarrollo de los pueblos.

Por Gilberto Hernández García

El ser humano lleva en su “genoma” la huella de la Trinidad, explica el Papa

Explica el misterio de Dios Uno y Trino con una palabra: Amor

CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 7 junio 2009 (ZENIT.org).-

Benedicto XVI recurrió este domingo a una analogía sugerida por la biología para explicar que “el ser humano lleva en el propio “genoma” la huella profunda de la Trinidad, de Dios-Amor”.

En la solemnidad de la Santísima Trinidad, que celebraba la Iglesia, el pontífice dedicó sus palabras con motivo del Ángelus a meditar y explicar este misterio central del cristianismo, Dios Uno y Trino, que se resume en una sola palabra, “Amor”.

Al dirigirse a los miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano, el Santo Padre explicó que, como reveló el mismo Jesús, “Dios es amor no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia”.

“Es Creador y Padre misericordioso –aclaró–; es Hijo unigénito, eterna Sabiduría encarnada, muerto y resucitado por nosotros; por último, es Espíritu Santo que todo lo mueve, el cosmos y la historia, hacia la plena recapitulación final”.

“Tres personas que son un solo Dios –siguió diciendo–, pues el Padre es amor, el Hijo es amor, el Espíritu es amor. Dios es todo amor y sólo amor, amor purísimo, infinito y eterno”, afirmó el Papa hablando desde la ventana de su estudio.

La Trinidad, según Benedicto XVI, “no vive en una espléndida soledad, sino que más bien es fuente inagotable de vida que incesantemente se entrega y comunica”.

Para comprender mejor este misterio, el Papa invitó a observar “tanto el macro-universo: nuestra tierra, los planetas, las estrellas, las galaxias; como el micro-universo: las células, los átomos, las partículas elementales”.

“En todo lo que existe se encuentra, en cierto sentido, impreso el ‘nombre’ de la Santísima Trinidad, pues todo el ser hasta las últimas partículas es ser en relación, y de este modo se trasluce el Dios-relación, se trasluce en última instancia el Amor creador”, dijo el obispo de Roma.

“Todo procede del amor, tiende al amor, y se mueve empujado por el amor, naturalmente, según diferentes niveles de consciencia y de libertad”, subrayó.

“La prueba más fuerte de que estamos hechos a imagen de la Trinidad es ésta –aclaró–: sólo el amor nos hace felices, pues vivimos en relación, y vivimos para amar y para ser amados”.

De este modo, el Papa concluyó utilizando una analogía sugerida por la biología, que le permitió decir: “el ser humano lleva en el propio ‘genoma’ la huella profunda de la Trinidad, de Dios-Amor”.