Raíces familiares de la violencia

Si queremos que no haya tanta violencia, cuidemos y protejamos la familia

23 mayo 2017
familia en Colombia (Pixaball PD codigodinamico87) familia en Colombia (Pixaball PD codigodinamico87)

+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas

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La violencia domina los escenarios. En la catedral de la Ciudad de México, fue atacado un sacerdote mientras distribuía la sagrada Comunión, celebrando la Misa. En el noroeste del país, fue asesinado otro periodista, aumentando considerablemente los casos de comunicadores asesinados. Los cárteles de las drogas y los grupos delictivos no se tientan el alma para asesinar, desaparecer y amenazar a quien no se someta a sus mandatos. Los noticieros y los medios informativos nos saturan con hechos violentos en Guerrero, Tamaulipas, Michoacán, Veracruz, ¿y dónde no? En nuestro Chiapas, hay violencia por confrontaciones todavía post-electorales, por división entre organizaciones, por luchas entre transportistas, por la posesión de la tierra. Y podríamos seguir enumerando casos y más casos.

Algunas voces exigen que el gobierno ejerza su autoridad y ponga orden en todo esto. Y hay razón para exigirlo, sobre todo cuando la corrupción y los intereses impiden prevenir y evitar muchos casos. Sin embargo, no bastan leyes, policías y ejércitos, cuando el corazón humano está dañado desde sus raíces.

Se dice que toda esta violencia es estructural, que es fruto del sistema político y económico que nos rige. Y también hay razón en señalar esto, porque si, por ejemplo, Estados Unidos hiciera más humanas sus leyes migratorias, no habría tantas muertes violentas en el camino de los migrantes, ni habría indocumentados que, allá mismo, se dedican a delinquir como una forma de expresar su rechazo al racismo tan injusto que experimentan. Sin embargo, aún en los países con mejores sistemas, hay hechos violentos que parecen inexplicables.

Estoy convencido de que una de las raíces más profundas de tanta violencia en el mundo, es la falta de familias bien establecidas, sólidas y con principios morales inculcados por los propios padres. Cuando el papá o la mamá están ausentes, por su trabajo o por otras razones, y no educan en el respeto, el trabajo, la solidaridad, la justicia y la verdad, los hijos crecen expuestos a cualquier tentación. Ven en la televisión que los violentos triunfan, aunque sea en forma momentánea, y quieren imitar ese camino. Se dejan enrolar en acciones criminales, con tal obtener dinero. Y si en casa son frecuentes las escenas violentas, ¿quién no prevé que repetirán esas conductas?

PENSAR

El Papa Francisco, en su Exhortación Amoris laetitia, nos dice: “La familia podría ser el lugar de la prevención y de la contención, pero la sociedad y la política no terminan de percatarse de que una familia en riesgo pierde la capacidad de reacción para ayudar a sus miembros. Notamos las graves consecuencias de esta ruptura en familias destrozadas, hijos desarraigados, ancianos abandonados, niños huérfanos de padres vivos, adolescentes y jóvenes desorientados y sin reglas. Como indicaron los Obispos de México, hay tristes situaciones de violencia familiar que son caldo de cultivo para nuevas formas de agresividad social, porque «las relaciones familiares también explican la predisposición a una personalidad violenta. Las familias que influyen para ello son las que tienen una comunicación deficiente; en las que predominan actitudes defensivas y sus miembros no se apoyan entre sí; en las que no hay actividades familiares que propicien la participación; en las que las relaciones de los padres suelen ser conflictivas y violentas, y en las que las relaciones paterno-filiales se caracterizan por actitudes hostiles. La violencia intrafamiliar es escuela de resentimiento y odio en las relaciones humanas básicas»” (51).

No se terminan de erradicar costumbres inaceptables. Destaco la vergonzosa violencia que a veces se ejerce sobre las mujeres, el maltrato familiar y distintas formas de esclavitud que no constituyen una muestra de fuerza masculina sino una cobarde degradación. La violencia verbal, física y sexual que se ejerce contra las mujeres en algunos matrimonios contradice la naturaleza misma de la unión conyugal” (54).

ACTUAR

Si queremos que no haya tanta violencia, cuidemos y protejamos la familia. Si queremos que los hijos no sean atrapados por la violencia, que sus padres no peleen, que aprendan a dialogar sus problemas y reconstruir la armonía familiar; que no se separen y que enseñen a sus hijos a amarse, respetarse, perdonarse y ayudarse. Sólo con familias estables, fieles a Dios y a sí mismas, evitaremos tanta violencia.

El desprendimiento: la dicha de andar ligero de equipaje

Virtudes y Valores

El desprendimiento ayuda al ser humano a superar el egoísmo y a salir de la esfera de cristal que ocasiona la indiferencia


Fuente: Varios

El valor del desprendimiento facilita la capacidad de discernir cuándo un bien es necesario o no, de modo que se realicen adquisiciones racionales que tengan de por medio un verdadero requerimiento

El dinero es buen servidor pero mal amo, dice el refrán, pues en ocasiones puede despertar apegos. El desprendimiento es por consiguiente, el antídoto contra la fijación extrema a los bienes, es el camino para librarse de dichas ataduras y vivir de forma plena y libre, además nos aparta de la avaricia.

El valor del desprendimiento consiste en utilizar correctamente los recursos sin apegarse a éstos e invita a poner los bienes propios al servicio de los demás. El desprendimiento ayuda al ser humano a superar el egoísmo y a salir de la esfera de cristal que ocasiona la indiferencia. Es un valor que promete paz interior, lo que hace vivir en un estado apacible sin basar la propia felicidad en lo que se tiene o no se tiene: “el valor del desprendimiento nos enseña a poner el corazón en las personas, y no en las cosas”.

Adicional a esto, el desprendimiento permite ver las penurias de los otros −el apego nubla la realidad− y provee la sensibilidad para reconocer que siempre habrá alguien con más carencias, no necesariamente materiales. “El desprendimiento no se enfoca únicamente en objetos, sino que abarca incluso recursos que no se pueden tocar, como conocimientos, cualidades y habilidades que muchas veces nos cuesta trabajo poner a disposición de las personas, porque toca nuestro descanso, gustos, preferencias y comodidades. Esta actitud de vida nos exige una revisión constante para dejar de ser el centro de nuestras atenciones y poner a los demás en él”[1].

Es aquí donde decimos que este valor se ocupa de demoler el individualismo en la humanidad. Desde luego es necesario el sustento económico para sacar adelante la familia, para trabajar con eficacia, para llevar una vida digna y construir un futuro estable. La dificultad surge cuando se hace del dinero y de las cosas que se poseen, un ídolo a quien adorar.

¿Cuánto se necesita para vivir?

En realidad se necesita de poca cosa para vivir, pero el mundo cada vez nos entrega más y más, instaurando dependencias que subyugan al hombre.

“En ocasiones vivimos y trabajamos sin descanso para poseer aquello que tanto nos ilusiona (autos, joyas, ropa, aparatos, etc.) y nuestra vida se mueve a ese compás, sin embargo, si no tenemos cuidado, puede llegar el momento en que a pesar de la insatisfacción que nos produce llenarnos de cosas, pretendemos que éstas llenen un vacío interior”[2].

Asimismo, el autor citado con anterioridad añade: “Al observar tantas cosas que nos ofrece el mundo, notamos que somos felices sin muchas de ellas. No se trata de despreciar las bondades y maravillas del progreso, sino de ubicarlas en su justo contexto, para no esclavizarse a ellas. Una revisión constante de nuestras prioridades a la luz del valor del desprendimiento, nos regalará una idea de cuán libres somos ante nuestros bienes y recursos evitando los apegos”[3].

El valor del desprendimiento facilita la capacidad de discernir cuándo un bien es necesario o no, de modo que se realicen adquisiciones racionales que tengan de por medio un verdadero requerimiento.

En resumidas cuentas, cuando se pasa por la vida “ligero de equipaje” se disfruta de los pequeños detalles, de la auténtica felicidad, del amor como el sentimiento más puro y bello, de la armonía en las relaciones humanas, de la paz interior y de la fortaleza espiritual que tanto enriquece al hombre.

Cómo vivir el desprendimiento

El desprendimiento −como todos los propósitos en la vida− es una decisión que se origina en el propio ser. Las siguientes son algunas ideas, aunque hay muchas otras que seguramente partirán del ingenio de quien quiera vivir este valor:

La caridad empieza por casa. Alrededor nuestro suelen haber personas que necesitan algo de nosotros (consejo, compañía, protección, afecto, esparcimiento, colaboración, ayuda material, alimento…) y tal vez han pasado desapercibidas a lo largo del tiempo.

No comprar por comprar, ni acumular bienes sin sentido. Un buen ejercicio, es inspeccionar en casa qué no necesitamos y a quién le podrían convenir esos objetos.

La donación de tiempo y esfuerzo es igual o tal vez más valiosa que la monetaria. Ser voluntario en una entidad sin fines de lucro o institución que persiga un propósito social, es una forma estupenda de vivir el desprendimiento.

Brindar una ayuda económica, según las posibilidades de cada uno, es otra opción que siempre caerá bien tanto a quien lo ofrece como a quien lo recibe.

Transmitir a otros nuestro conocimiento, de forma que en un futuro, sean autónomos y puedan realizarlo sin nuestra ayuda.

Regalar o donar un bien al que se sienta que se ha apegado.

Procurar decir más veces “sí” cuando le pidan algo prestado sin poner pretextos de por medio.

“El desprendimiento es una actitud que enriquece, al contrario que apegarse al dinero y a las riquezas, que desola el corazón del hombre”

Recomendamos:

Cómo vivir la virtud del desprendimiento


Observatorio contra la Cristofobia

Debido al incremento de los delitos de odio contra los cristianos el Centro Jurídico Tomás Moro ha decido crear el Observatorio contra la Cristofobia y suplir de esta manera la inactividad de los poderes públicos en la defensa de los derechos de la mayoría social.

Por: Redacción | Fuente: http://www.tomasmoro.info

¿QUÉ ES EL OBSERVATORIO?

El Observatorio contra la Cristofobia es una iniciativa del Centro Jurídico Tomás Moro que tiene como fin denunciar los numerosos ataques sufridos en España por los cristianos conformando un nuevo instrumento para la promoción de valores de respeto y el fomento de un espíritu crítico de denuncia de los delitos de odio por motivo de creencias o prácticas religiosas cristianas.

Los cristianos están siendo atacados y agredidos no sólo por personas individuales, sino también por las instituciones que no quieren defender los legítimos derechos de los cristianos, por los partidos políticos que alientan al odio hacia una población que siente mermados sus derechos, y por parte de algunos medios de comunicación que no informan con la objetividad e imparcialidad que exige la ética periodística.

El Centro Jurídico Tomás Moro, fundado en el año 2004, lleva más de 13 años defendiendo las libertades civiles, concienciando a la sociedad civil de la posibilidad real de defender sus derechos tomando parte activa en los debates públicos, y dotando a los ciudadanos y organizaciones de herramientas eficaces para la defensa de la libertad civil en contra del totalitarismo ideológico que desde las instituciones se nos quiere imponer.

Debido al incremento de los delitos de odio contra los cristianos el Centro Jurídico Tomás Moro ha decido crear el Observatorio contra la Cristofobia y suplir de esta manera la inactividad de los poderes públicos en la defensa de los derechos de la mayoría social.

Las distintas herramientas del Observatorio lo convierten en una plataforma privilegiada para la sensibilización social y permiten un espacio de encuentro, intercambio y consulta de profesionales, activistas y personas interesadas en la defensa de los derechos civiles. Desde el portal web el Observatorio Contra la Cristofobia difundirá gran parte de su trabajo, al mismo tiempo que aunará el esfuerzo de personas, asociaciones e instituciones comprometidas contra la discriminación por motivo de la creencia o práctica de la fe cristiana.

Con el Observatorio Contra la Cristofobia el Centro Jurídico Tomás Moro colma una preocupante laguna en la protección de los derechos civiles, pues ninguna institución pública parece interesada en defender los sentimientos religiosos de la mayoría del pueblo español, y defender la integridad física y moral de una población que cada día se siente más alejada de las instituciones políticas.

Si quiere denunciar algún hecho que considera puede se constitutivo de un delito de odio por cristofobia, u ofensivo a los sentimientos religiosos puede ponerse en contacto con nosotros.

¿DÓNDE SE DENUNCIA UN INCIDENTE DE CRISTIANOFOBIA?

La denuncia puede ser realizada por la propia víctima o por cualquier otra persona que haya sido testigo o tenga conocimiento de un incidente por cristofobia. Acudiendo a cualquier Comisaría de la Policía Nacional (www.policia.es), Cuartel de la Guardia Civil (www.guardiacivil.es) o directamente al Juzgado de Guardia. Si eres víctima de un incidente por cristianofobia con agresión o amenazas que requieren una intervención urgente de la policía, llama lo antes posible al Teléfono de Emergencias y Seguridad 112 para poder tener ayuda policial lo antes posible. En Aplicación del Protocolo de Actuación de Fuerzas de Seguridad ante los Delitos de Odio, la policía deberá recopilar todos los indicadores de odio para poder respaldar la correspondiente denuncia. La investigación la realizarán preferentemente grupos especializados dedicados a la investigación de delitos de odio. La denuncia será tomada en las Oficinas de Denuncia o bien directamente en estos grupos especializados. El parte de denuncia con los indicadores de odio recopilados se enviarán al Juez de Instrucción correspondiente, con copia a la Fiscalía Especializada en Igualdad de Trato (Delitos de Odio) provincial. Además deberá recoger la denuncia en sus estadísticas indicando la tipología de odio correspondiente. También puedes acudir al Centro Jurídico Tomás Moro donde te podremos asesorar e incluso acompañar en la presentación de la correspondiente denuncia. A través de la web del Observatorio puedes hacer una denuncia vía online donde puedes dejar tus datos si quieres que te pongamos en contacto con la policía, o hacer una denuncia anónima lo que nos ayudará a registrar estadísticamente todos los incidentes.

¿CÓMO SE DENUNCIA UN INCIDENTE DE CRISTIANOFOBIA?

Es muy importante hacer constar expresamente en la denuncia la motivación del incidente (CRISTOFOBIA), así como los gritos, insultos y comentarios literales donde se demuestre la motivación de odio. De esta manera se aportarán a las diligencias policiales. Procura dar el máximo de detalles posibles de los agresores (aspecto físico, altura, edad aproximada, forma de vestir, color y corte de cabello …) Es importante conseguir testigos del incidente que puedan acompañarte en la denuncia y declarar su testimonio, y en todo caso recoger los contactos de esos testigos para que la Policía pueda complementar la denuncia. La Policía deberá actuar y hablar con respeto, cuidando el lenguaje y los gestos, para evitar una segunda victimización del denunciante, al sentirse degradado o vulnerable ante los agentes de policía. Si ha habido algún tipo de AGRESIÓN FÍSICA (aunque parezca que no se aprecien lesiones), es MUY IMPORTANTE ir a URGENCIAS de algún Hospital o Centro de Salud y que el facultativo médico de guardia extienda un “INFORME MÉDICO DE AGRESIONES”, que recoja las posibles lesiones o secuelas físicas existentes. Aunque estos informes se envía directamente a los Juzgados de Guardia, es conveniente pedir copia. Se puede hacer previamente a la denuncia y adjuntarla, o bien acudir posteriormente e incorporar luego a la denuncia. También si la agresión o amenazas han sido verbales se puede pedir un “INFORME MÉDICO DE ASISTENCIA” en las Consultas de Psiquiatría, si han dejado secuelas psicológicas. Posteriormente se puede acudir a otros especialistas médicos como psicólogos, oftalmólogos, traumatólogos, psiquiatras … para poder incorporar a la denuncia y así poder solicitar DAÑOS Y PERJUICIOS a los agresores.

NOSOTROS TE AYUDAMOS

Si quiere denunciar algún hecho que considera puede se constitutivo de un delito de odio por cristofobia, u  ofensivo a los sentimientos religiosos, a la libertad religiosa, o que suponga un ataque a las creencias cristianas puede ponerse en contacto con nosotros cumplimentando el siguiente formulario. Le rogamos que detalle los hechos denunciados, haciendo mención no sólo de los hechos, sino también de las circunstancias precisas (día y hora, los presuntos autores, testigos si los hubiera …). De igual forma nos puede enviar cualquier documentación complementaria (fotografías, vídeos, documentos …) al correo info@tomas-moro.org. Su denuncia será estudiada por nuestros abogados que se podrán en contacto con usted.

Nuestros hijos tienen derechos… pero también tienen responsabilidades

Si hablamos de derechos también debemos hablar de responsabilidades ya que cada acto tiene una consecuencia y debemos asumirla con todo lo que conlleva.

Por: Silvia del Valle | Fuente: www.tipsmama5hijos.com

Les suena familiar la frase ¡Es mi derecho! o ¡Te voy a acusar con derechos humanos!

Ahora está muy de moda el que nuestros hijos exijan sus derechos, y esto se debe en parte a porque en todos los medios de comunicación han puesto de moda el tema y también a que en ocasiones en la escuela se toca el tema pero tristemente lo dejan inconcluso y la mayoría de las veces no les queda claro.

Si hablamos de derechos también debemos hablar de responsabilidades ya que cada acto tiene una consecuencia y debemos asumirla con todo lo que conlleva.

Como papás tenemos el deber de aclarar las dudas de nuestros hijos en todos los campos y este no es la excepción por eso aquí están 5Tips para ayudar a nuestros hijos a entender este binomio y hacerlo un hábito.

PRIMERO. PREPÁRATE UN POCO SOBRE EL TEMA


Como siempre les digo, nadie puede dar lo que no tiene. Si no conocemos el tema es bueno investigar un poco.

¿Sabemos cuales son los derechos universales? Si no es así es bueno darnos a la tarea de conocerlos.

Ahora además, están los derechos de los niños y es aquí donde nuestros hijos se hacen ideas equivocadas ya que casi siempre les dan a conocer sus derechos pero omiten las responsabilidades que conllevan.

Si nos vamos al punto de la dignidad, que es la que rige los derechos, nos debemos dar cuenta que todo esto surge porque somos personas creadas a imagen y semejanza de Dios y por lo mismo merecemos un trato digno, a pesar de los errores que podamos cometer.

Si logramos que nuestros hijos lo tengan claro ¡ya estamos del otro lado!

SEGUNDO. EXPLÍCALES LO QUE SIGNIFICA: ¡TENGO DERECHO!


Ya que nos instruimos sobre el tema es bueno platicar con nuestros hijos desde pequeñitos del tema y hacerlo de forma muy didáctica.

Si nuestros pequeños ya tiene una edad suficiente para entender es bueno hacer como una mesa de debate para que también ellos puedan expresar sus ideas y sobre todo sus dudas.

Estoy segura que será un ejercicio excelente para formarlos además en el orden, la paciencia y conseguir un buen momento de convivencia familiar.

Con mis hijos, cuando me dicen la francesita ¡Tengo derecho! no dudo en poner manos a la obra para aclarar el tema.

¿Cómo lo hago? Los siento a todos a la mesa, como si estuviéramos en una junta y platico con ellos sobre el tema y luego les dejo un momento de preguntas y respuestas.

TERCERO. PERMÍTELES QUE TOMEN PEQUEÑAS DECISIONES


¿A quién le gusta equivocarse? Pero si no lo hacemos les evitamos que aprendan poco a poco a ejercitar su voluntad al escoger.

¿Qué tipo de decisiones? Les podemos dar a escoger entre dos blusas para que se pongan, o podemos hacer que decidan entre don dulces o juguetes.

Las decisiones siempre deben ser pequeñas, de acuerdo a su edad y siempre en temas que no afecten su integridad tanto física como mental.

Con mis hijos lo hacemos desde muy pequeños, permitiendo que ellos escogieran su ropa para el día siguiente y también les dábamos a escoger entre dos cosas para desayunar.

CUARTO. Y DESPUÉS QUE ASUMAN SU RESPONSABILIDAD


Si ya les permitimos decidir, ahora ellos deben aprender a afrontar su responsabilidad y controlar su voluntad evitando hacer berrinches.

¿Cómo lo logramos?

Nosotros debemos ser muy firmes en que mantengan su decisión y se “aguanten” con lo que escogieron, por ejemplo, si escogen la paleta sabor vainilla y la chupan y luego nos dicen que siempre no, que prefieren la paleta sabor fresa; nosotros debemos ser firmes y no les cambiemos la paleta para evitar el berrinche.

Al principio cuesta trabajo porque a veces los haremos sufrir un poco, pero si lo pensamos bien los estamos armando para la vida.

Con mis hijos que ya están más grandes y las decisiones que toman cada vez son más importantes, lo que hago es platicar con ellos un poco y plantarles las opciones que tienen y los escenarios que se les pueden presentar con las opciones que pueden tomar.

Eso les ayuda mucho a tomar una decisión ya que los hago reflexionar un poco sobre el tema.

Y QUINTO. RESPETA SIEMPRE LA DIGNIDAD DE TUS HIJOS


En muchos caso los niños sienten que no los respetamos porque les imponemos cosas.

Cuando son por su bien y porque les estamos educando, debemos explicárselo y así podrían comprender que pasa.

Pero cuando vemos que lo que quieren hacer es algo equivocado y que les va a hacer daño, nosotros también tenemos el derecho y la obligación como padres de familia de prohibirles las cosas.

Si a veces nos equivocamos y les prohibimos algo de más o de mala forma, es muy bueno que hablemos con nuestros hijos y les expliquemos lo sucedido y por que no, les ofrezcamos disculpas.

Cuando pasa eso en mi familia, tanto mi esposo como yo, no dudamos en pedirles perdón y en tratar de reparar el daño o compensar el momento difícil, si es que se dio.

Estoy segura que muchos de nuestros hijos no entenderán lo que pasa a la primera, pero si hacemos de esto una rutina, seguro que lo comprenderán poco a poco y además sabrán que ante cualquier circunstancia, ellos tienen derechos pero también tienen responsabilidades.

Y no solo con nosotros o en casa, sino en cada ámbito de su vida y podrán ejercerlos y reclamarlos pero con una actitud responsable.

Por primera vez, una película retrata los horrores del genocidio armenio

El filme “The Promise” (La Promesa), que será lanzado el próximo 28 de abril, busca cambiar esta realidad

El tema de la película resuena con la situación actual de persecución sufrida por numerosas comunidades cristianas, complementada con una historia romántica que busca atraer al público general.

Por: n/A | Fuente: es.gaudiumpress.org

El genocidio armenio, la eliminación sistemática de la población cristiana armenia por parte del imperio romano, calculada en 1.5 millones de personas, sigue siendo un tema controversial que es negado por los gobiernos de Turquía y Azerbaiyán. Por este motivo, el drama de estos cristianos perseguidos nunca había sido representado en una película de Hollywood. El filme “The Promise” (La Promesa), que será lanzado el próximo 28 de abril, busca cambiar esta realidad.

El tema de la película resuena con la situación actual de persecución sufrida por numerosas comunidades cristianas, complementada con una historia romántica que busca atraer al público general. Los actores principales, Oscar Isaac y Christian Bale fueron convencidos de participar “a un nivel personal” y “hicieron su propia investigación para entender de que se trataban los personajes y la historia“.

El historiador Ara Sarafian, Director del Gomidas Institute de Londres, Inglaterra, alabó la historicidad de los hechos representados en lo referente al genocidio armenio. “Los temas esenciales son históricamente precisos”, comentó. “Los productores no se tomaron la licencia de ir más allá de los materiales históricos a la mano pero consiguieron capturar bastante de la enormidad del genocidio armenio“.

Si bien las críticas sobre la película se han dividido a causa de las connotaciones políticas del tema (un sitio web de calificación de películas fue afectado por campañas a favor y en contra de la cinta incluso antes de haber sido exhibida) se espera que la proyección renueve la atención de la opinión pública sobre el tema.

El exorcismo en la Iglesia de hoy

Magia, adivinación, brujería, reiki… son puertas abiertas al demonio

Por: Jesús García Colomer | Fuente: Revista Misión

El propio Jesucristo fue muy explícito sobre el tema, haciendo una diferenciación manifiesta entre curar enfermos y expulsar demonios en sus mandatos a la Iglesia. Más allá de ser interpretaciones de la Palabra, la acción extraordinaria de Satanás existe en nuestro mundo y en nuestro tiempo. Para contrarrestarla está la figura de los exorcistas. Ellos, nombrados por sus obispos, son testigos directos de que en la lucha entre el Bien y el mal, Cristo ya ha vencido para siempre.

Una lucha dolorosa y dramática

“Tras analizar la vida de los poseídos, he llegado a una clara conclusión en mi larga experiencia como exorcista: en todos ellos hay una lucha dolorosa y dramática, un auténtico calvario entre el Bien y el mal, entre la Luz del Amor de Jesucristo y las tinieblas del diablo, entre el Todo que es Dios y la nada que es el demonio”.

Estas palabras firmadas por el padre Salvador Hernández, exorcista de la diócesis de Cartagena, nos sirven para introducirnos en un tema que, siendo muy desconocido incluso por fieles católicos, es más frecuente de lo que pudiéramos pensar.

La cita, extraída del libro Así se vence al demonio (José María Zavala, ed. Libros Libres) encaja perfectamente con el caso de María y Sergio, que nos piden que usemos nombres ficticios.

Ellos forman un matrimonio con una vida aparentemente normal. Treintañeros con estudios, ambos nacidos en Madrid, casados desde hace tres años y padres de un niño. Ella se gana la vida como dependienta de una tienda y él, como informático en una multinacional. Nadie diría que les pueda faltar algo para ser felices. Sin embargo, la que podría ser la fotografía de una familia de revista, esconde una realidad desoladora y preocupante.

Ella, María, sufre una posesión demoniaca y, desde hace un año, está recibiendo oraciones de exorcismo por parte de un sacerdote destinado a ello.

“Durante el noviazgo no tuvimos ningún problema -relata Sergio-. Tras dos años de novios, decidimos casarnos. Fue una alegría inmensa pero, desde el primer día de matrimonio, empezaron nuestros problemas”.

Esto bien podrían decirlo muchos matrimonios recién casados, pero los problemas de los que habla Sergio iban más allá de los normales ajustes en una recién estrenada convivencia. “Empecé a notar en mi esposa comportamientos extraños. No sé definirte exactamente en qué, pero sí que notaba que ella empezó a mostrar ideas, comportamientos, incluso gestos que para mí eran desconocidos en ella. Te aseguro que no nos casamos a la ligera, pero por momentos parecía que me la habían cambiado”.

“María cayó rápidamente en una especie de depresión cuando no había ningún motivo aparente para ello -continúa Sergio-. Ella misma decía que tenía todo con lo que había soñado desde siempre, pero, a veces, una profunda tristeza la inundaba y la enfrentaba contra mí. Al poco tiempo la diagnosticaron un trastorno bipolar del que jamás había dado síntomas y empezamos un calvario de pastillas y tratamientos que nunca mejoró la situación”.

Sergio recuerda con pavor algunos episodios en los que su mujer, después de haber provocado la discusión más absurda sin ningún sentido, “parecía que de repente se daba cuenta de que me había hecho daño y entonces, ella sufría más por ello”.

Esta descripción la vemos reflejada también en el testimonio del padre Salvador. “Las propias víctimas me han reconocido muchas veces que se sentían dominadas por fuerzas interiores diabólicas que les provocaban todo tipo de males y vejaciones, induciéndoles a hacer lo mismo con el prójimo”.

“Una carcajada que no parecía de ella”

El problema radica en identificar que esos “impulsos interiores” provienen de fuerzas diabólicas.

Sergio explica a Revista Misión cómo fue su proceso para que, después de dos años casados, llegaran a la conclusión de que lo que necesitaban era la ayuda de un exorcista. “Uno no va viendo carteles de exorcistas por las calles, ni siquiera en las iglesias”.

Las infidelidades se hicieron presentes en María de manera obsesiva, y su descontrol con el dinero creó un grave problema en la familia, aún cuando María siempre había sido muy ordenada en la economía.

Cuando Sergio ya se planteó seriamente la separación, sucedió algo que le abrió la mente a otro tipo de iniciativa: “Nunca sabía a qué María me iba a encontrar al llegar a casa. Estaba a punto de tirar la toalla cuando un día, en plena discusión en el salón de casa, en el momento en que ella pegó un grito, explotaron las bombillas de la lámpara y dejó escapar una carcajada que no parecía de ella. Fue solo un segundo, pero ahí tuve la sensación de no estar los dos solos en esa habitación”.

“Efectivamente, el caso que se describe en este artículo tiene indicios de ser un caso de posesión”. Lo confirma el padre Jesús Martínez Racionero, exorcista con varios años de experiencia en este ministerio, que parece ser más necesario que nunca. “No en vano, hoy en día hay más brujos que sacerdotes”, explica el padre Jesús en sus conferencias.

“La historia expuesta parece un caso claro de suplantación de la identidad -explica Martínez Racionero-, en el que una persona realiza actos y manifiesta comportamientos sin querer, llevada por otra voluntad ajena a ella”.

¿Por la de quién?

-”Obviamente, si esa voluntad lleva a hacer actos malos, es obligada por la de un demonio o varios, porque cuando se da una posesión, suele haber más de uno y más de dos”.

Partiendo de la premisa de que el diablo existe, y de que el propio Cristo exorcizó y dejó encomendado este ministerio a su Iglesia, cuando un sacerdote se encuentra con un posible caso de posesión, el primer paso debe ser discernir si lo que le ocurre a la persona en cuestión tiene que ver con una actividad extraordinaria del demonio o si, por ejemplo, se trata más bien de una enfermedad.

Pero sin que una descarte directamente a la otra, ya que “en ocasiones, conviven ambas realidades”, aclara el que fuera durante diez años el único exorcista de Madrid, el padre Enrique González. “Por eso es bueno colaborar con un psiquiatra que ayude a discernir cada caso”.

Ahora bien, los exorcistas se empeñan en buscar la diferencia entre enfermedad y posesión “porque el propio Evangelio es muy explícito y cuando se refiere a que Jesús curó enfermos, lo dice, pero cuando se refiere a que liberó endemoniados, también lo menciona explícitamente”.

De la infestación de objetos a la posesión

El manual de los varios exorcistas con los que ha hablado Misión es claro en cuanto a las actividades extraordinarias del demonio y establece una diferencia con la actividad ordinaria, que es la tentación.

En una escala de menor a mayor gravedad de esas actividades extraordinarias, en primer lugar está la infestación de lugares o cosas. Por ejemplo, una casa o un lugar donde se ha practicado brujería, quedará habitado por esos espíritus diabólicos.

En segundo lugar, está la vejación, que es el ataque externo y directo del demonio a la persona. Un ejemplo son las palizas que infligió el demonio a san Pío de Pietrelcina. Luego vendría la influencia demoniaca, que es cuando un demonio tiene la misión explícita de amargar la vida de una persona concreta y se pega a ella, turbándola de mil maneras diferentes, que pueden ir desde manipular objetos, quemar libros, averiar coches o teléfonos hasta sugerir pensamientos malos contra sí mismo o contra otros con intensa insistencia, aunque sin llegar a poseer a la persona.

Finalmente, como grado de mayor actividad extraordinaria del demonio estaría la posesión, cuyo síntoma principal es la suplantación de la voluntad; es decir, cuando una persona realiza actos voluntarios que no provienen de ella, en los que se sorprende a sí mismo haciéndolos y no se reconoce en ellos.

“De hecho -explica el padre Jesús- a nivel psicológico se borra la línea entre la voluntad de la persona y la del demonio”. Este es el caso de María, la esposa de Sergio.

La suplantación de voluntad es uno de los síntomas más claros; otro puede ser la aversión a lo sagrado, aunque no siempre tiene por qué darse de inicio.

De hecho, aunque una persona esté poseída, puede comulgar con aparente normalidad, como era el citado caso de María en la misa dominical, aunque esto, obviamente, “moleste mucho al diablo que se esconde en esa persona”, explica el padre Gabriel Amorth, exorcista de la diócesis de Roma.

“Esa aversión a lo sagrado suele ser más visible una vez que ha comenzado el proceso de liberación”.

La aversión a objetos sagrados y a los sacramentos, o el trance en el que entra una persona poseída al comenzar la oración del exorcismo, deja patente que la vida de la gracia tiene un poder mayor que la acción del demonio, que Jesús le vence a través de la Iglesia.

Si Dios permite la cruz de la posesión, que han vivido incluso santos canonizados como santa Gema Galgani, es porque de ella obtiene bienes mayores. El padre Salvador constata que “personas que estaban muy alejadas de nuestra Santa Madre Iglesia, llevan una vida de consagración total a Jesucristo” tras vivir una experiencia como esta, ya fuera en primera persona o con alguien cercano.

Si finalmente se concluye que hay indicios de una posible afectación demoniaca, el sacerdote que lo haya discernido debe derivar el caso al exorcista, quien dará comienzo a las sesiones de oración.

Porque, al fin y al cabo, un exorcismo no es más que “una oración de intercesión a Dios pidiendo la liberación de esa persona”, explica el padre Martínez Racionero.

“Lo que ha hecho la Iglesia, como con tantos otros ritos, es ordenar su ministerio y su celebración en el llamado rito del exorcismo mayor, con una serie de normas y oraciones concretas”.

Brujería y adivinación, puertas de entrada del mal

Los orígenes de los casos de influencia o posesión demoniaca más comunes en la actualidad están muy extendidos en nuestra sociedad y están consideradas como inocuas o benévolas.

Según nos dice el padre Martínez Racionero, las más extendidas son la práctica de la magia, el espiritismo, la güija y los ejercicios de meditación trascendental.

“El noventa por ciento de los casos de posesiones se dan por maleficios. Personas que van a brujos que, invocando al demonio, le encomiendan un mal contra otra persona”.

Los relatos de casos conocidos y tratados por este exorcista son muchos: amarres, ligaduras, males de ojo, maldiciones… Sin ir más lejos, este es el origen del mal que sufre María, la esposa de Sergio. Una compañera de trabajo que se había encaprichado de él encargó un hechizo contra su mujer para que este la abandonara, y entonces conquistarlo, aprovechando la circunstancia.

Qué hacer y qué no hacer

Los exorcistas también nos dan una serie de pistas para defendernos de estos ataques de Satanás. “La práctica de los Sacramentos es importantísima, sobre todo la Eucaristía y la Penitencia. Una vida de piedad y oración, especialmente del rezo del rosario; utilizar sacramentales como agua bendita y sal exorcizada y, en definitiva, llevar una vida de cercanía con el Señor”, porque “aunque en ocasiones Dios permite estos ataques del demonio contra personas muy piadosas y santas, es lo menos común”, aclara el padre Jesús.

Algunas de las puertas más presentes por las que puede entrar el demonio en la vida de una persona son ciertas prácticas de meditación trascendental, del reiki o del yoga.

El padre Miguel Pérez no es exorcista, pero en ocasiones ha participado en oraciones de liberación, un grado menor que el exorcismo mayor. “Cualquier tipo de ejercicio espiritual en ausencia de Jesucristo y del Espíritu Santo es aprovechado por los espíritus enemigos para hacerse presentes y obrar el mal”.

Como dice el padre Enrique, “el diablo nunca descansa y aprovecha cualquier oportunidad”, y como remata el padre Salvador, “nuestro Señor Jesucristo sigue obrando hoy milagros mediante este humilde ministerio exorcista, expulsando a los demonios de los cuerpos de sus víctimas, igual que hizo durante su estancia en la tierra, hace ya más de veinte siglos”.

Síntomas de una posesión

LOS MÁS AMBIGUOS SERÍAN:

  • Enfermedad diagnosticada persistente y resistente al tratamiento.
  • Situación personal negativa en varios frentes que nunca se solucionan.

LOS MÁS EVIDENTES SON:

  • Sentir presencias.
  • Fenómenos paranormales.
  • Voces interiores o pesadillas extremadamente reales.
  • Comportamientos autolesivos: intento de suicidio, maltrato propio, etc.

Cualquiera de estos síntomas adquiere mayor importancia si, además, la persona ha participado en sesiones de espiritismo, güija o reiki, o si ha frecuentado personas que practiquen magia, adivinación o ritos satánicos.

Cómo utilizar el grupo de whatsapp de padres del colegio

El chat puede es un medio muy eficaz para distribuir información, solo hay que saber como usarlo de forma eficiente.

Por: Redacción | Fuente: Religión en Libertad

Es habitual que por cada hijo se formen grupos de wathsapp de clase, de extraescolares, cumpleaños, o festivales de fin de curso con el objeto de disponer de un canal de comunicación ágil que ayude a mantenerse informados sobre novedades e imprevistos. El chat sustituye a los corrillos de la puerta del colegio, y puede ser un medio muy eficaz para distribuir información importante en cuestión de segundos.

Sin embargo, el bombardeo constante de mensajes es motivo de queja para muchos padres. Algunos llegan a tener 200 o 300 mensajes en estos grupos cuyo contenido es totalmente banal.

Uno de los principales peligros consiste en liberar a los hijos de sus responsabilidades preguntando por los deberes en estos grupos. Por ello, a muchos profesores no les gusta el empleo que los padres hacen de los grupos de WhatsApp. “Mi padre no descolgó un teléfono jamás para preguntar cuáles eran mis deberes. Si al niño se le olvida su tarea, es su problema. Estamos eximiendo a los menores de sus responsabilidades”, apunta el docente y autor de numerosos libros de educación Óscar González.

En ocasiones se producen verdaderos linchamientos en los grupos de padres hacia los profesores

Otro problema es la hiperprotección que se produce, que puede llevar a verdaderos linchamientos virtuales. Sean profesores o no, utilizar el chat para atacar, discutir o agredir verbalmente a otro integrante es algo que, a juicio del policía Pere Cervantes, coautor junto con Oliver Tauste del libro «Tranki pap@s», no se debería hacer jamás “primero, porque podría ser constitutivo de delito, y segundo, porque el cara a cara todavía suele funcionar”.

Por ello, ABC publica los 10 consejos de Educalike para mantener estas conversaciones de la forma más efectiva y satisfactoria posible:

1. No debemos añadir participantes a un grupo sin consultarles primero
Hay personas que por distintas motivaciones pueden no querer estar en grupos de WhatsApp sobre este u otros temas.

2. Evitemos juzgar a quien decida salir del grupo
Todo el mundo puede tener motivos para salir de dichos grupos en un momento dado, pero casi nunca su objetivo es molestar u ofender a los demás.

En ocasiones la cantidad de información banal vertida en un grupo de padres nos obliga a salir de él

3. No utilicemos el grupo para cuestiones que no afecten a todos los alumnos
Estos grupos no son creados para tratar cuestiones particulares. Si no podemos evitar hacerlo, mostrémonos humildes. La humildad siempre es una virtud: “Perdonad que utilice el grupo para este tema, pero por error es posible que alguien tenga la bufanda de mi hijo…”.

4. Si se plantea una pregunta al grupo, y la respuesta es solo para nosotros, se soliciten las respuestas por mensaje privado
“En este caso, simplemente sería conveniente añadir al final una frase de este tipo: “para no molestar a todo el grupo, quien quiera puede contestarme por mensaje privado. Gracias”. De esta forma evitamos que por cada pregunta planteada se sucedan 25 respuestas”, apunta Cánovas.

El segundo consejo que ofrece este experto es que, cuando vayamos a pedir algo, no olvidemos comenzar y terminar los mensajes con las palabras mágicas: Por favor y Gracias. “En la comunicación digital no vemos el rostro de quien escribe, ni podemos apreciar su tono de voz. Una petición mal trasladada puede interpretarse como una especie de orden”, aclara.

5. No interpretemos los silencios como un gesto de menosprecio
A veces es cierto que un silencio dice más que muchas palabras, pero en la era de la inmediatez somos demasiado sensibles a la velocidad de respuesta. Hay muchas personas que leen los mensajes una vez al día, o que piensan que la pregunta no es para ellos, o que necesitan tomarse su tiempo…

6. Evitemos las ironías
En las conversaciones que mantenemos por mensajes, al igual que sucede en las tertulias radiofónicas, las ironías no suelen ser bien entendidas.

7. Los emoticonos aportan información no verbal muy importante
Esto es precisamente lo que echamos de menos en la comunicación digital, pero NO hay que abusar si no añaden información.

Debemos de hacer un buen uso de los emoticonos para evitar “sobrecargar” los mensajes de información innecesaria

8. Evitemos escribir mensajes bajo estados emocionales alterados
Si su hijo/a acaba de contarle algo que le ha enfadado, ha tenido un enfrentamiento con un compañero o con un profesor, o cualquier otra situación que a usted le afecte emocionalmente, ese es precisamente el momento para tomarse un tiempo antes de escribir en el chat. Recuerde que será leído, conservado y tal vez difundido por muchas personas.

9. No utilicemos estos grupos para publicar críticas hacia alumnos o profesores
Recordemos que tenemos responsabilidad sobre todo lo que decimos y publicamos, y hemos de ser especialmente respetuosos en todo lo relativo a los menores de edad. Los grupos de WhatsApp de padres y madres no son el canal adecuado para dirigirse al colegio, ni para formular quejas, ni para solucionar un conflicto con otra familia. Para todas esas cuestiones existen otras formas y canales establecidos.

10. No es recomendable enviar fotos de alumnos por este medio
Los padres de un niño pueden difundir y distribuir la imagen de su hijo si lo consideran conveniente, pero no pueden difundir la imagen de los hijos de los demás. Las familias suelen autorizar al colegio a realizar fotografías de sus hijos, y en ocasiones a publicarlas, pero no están autorizando con ello a los demás padres.

¿Por qué es necesario “cortar el cordón umbilical”?

| Mar 29, 2017

NakoPhotography/Shutterstock

Algunos nunca se independizan, hay quienes lo hacen sólo físicamente…

La madurez es un proceso que, como resultado de una extensa búsqueda tiene que dar lugar al compromiso, es decir, a la elección de un camino en la vida, por ejemplo, para poder elegir una profesión o una pasión, para encontrar un compañero de vida, para fundar una familia. Es por eso que los adolescentes rechazan la casa, necesitan salir y separarse de ella para crear algo suyo, algo nuevo, construir su identidad. Están tratando de asumir la responsabilidad de la apariencia y la forma de su vida.

Todo está bien si quieren y son capaces de hacerlo. Peor es cuando vemos a los adultos que siguen atrapados en este proceso dando vueltas y vueltas sin saber seguir adelante para iniciar una vida independiente.

Tales personas se quejan de la falta de desarrollo y autonomía de pensamiento, de la falta de sentimiento y acción, de la incapacidad para afrontar retos y aprovechar todo su potencial, del sufrimiento, de las dificultades para encontrarse en el mundo, de sentimiento de la inutilidad, de la temporalidad, de sentirse insignificantes, de la dificultad de establecer relaciones duraderas.

La separación proporciona la posibilidad de abandonar el hogar familiar, no sólo físicamente, sino también emocionalmente. Es la capacidad de existir como una persona, de tener una vida mental propia, de tener opiniones propias, sentimientos, deseos, sueños propios. Significa vivir por cuenta propia, en libertad y con el sentido de la responsabilidad. Es la capacidad de reformular la relación con los padres, para que se pueda desarrollar según las normas de apoyo mutuo.

Algunos nunca se van de casa. Hay quienes lo hacen físicamente, pero emocionalmente siguen en el diálogo con los padres. Las razones de esto son variadas, pero a menudo se refieren a la interferencia en la relación entre padres e hijos, por ejemplo:

  1. una relación demasiado cercana, simbiótica con el niño – el hijo puede llegar a sustituir a la pareja de uno de los padres,
  2. falta de atención suficiente, de la aceptación y de la atención cuando el hijo empieza a separarse,
  3. la dificultad por parte de los padres de dejarles a los hijos salir al mundo y reconocer que ya no son pequeños ni torpes, y dejarles hacer las cosas por sí solos,
  4. la falta de límites claros y exigencias por parte de los padres, lo que puede impedirle al hijo la posibilidad de rechazar una actitud inmadura: “estaré haciendo lo que me gusta”, y también puede impedirle tener más fuerza de voluntad para asumir la responsabilidad y el esfuerzo.

Estos trastornos de los lazos, así como la incapacidad para acabar y despedirse del pasado y construir una nueva relación con los padres, pueden dar lugar a diferentes actitudes, no del todo verdaderas.

Algunas personas pueden vivir con un sentido de idealización: “cuán grande fue su infancia y sus padres tan buenos”. Niegan las situaciones reales que sucedieron y la diversidad de sentimientos vividos hacia los padres, especialmente aquellos considerados como ejemplos negativos, por ejemplo: la rabia, la ira, la tristeza.

Estos son a menudo los hijos criados en la lealtad hacia los padres sin derecho a plantear objeciones ni mostrar la insatisfacción. Tienen miedo de irse y sentir las cosas por sí solos porque creen que van a hacer daño a los padres.

Hay también personas que parecen independientes, pero, en realidad, después de rechazar a los padres no son capaces de tener una relación con nadie. Mantienen la apariencia de ser autosuficientes. En su interior sufren mucho, sienten la soledad, pero tienen miedo a la intimidad, y asumir que necesitan a otra persona es humillante para ellos.

Hay personas que viven con un sentimiento de injusticia, quejándose de forma indirecta o manifiesta. Sintiendo que si no consiguieron ciertas cosas de sus padres o del mundo esto es una excusa para la inacción o la impotencia. Las fuentes de la maldad las suelen ver en el exterior, estando constantemente a la espera de algo.

A veces la ira hacia uno de los padres, quien claramente le habría herido, es tan grande que la inacción en la vida o la destrucción se convierten en una forma de represalia y de venganza. Si se piensa que “para llevarle la contraria a mi madre (no me pondré la gorra y) me congelaré los oídos”. Se pierde entonces de vista la realidad y el hecho de que uno se destruye su propia vida y no la vida de los padres.

El proceso de separación es a menudo un reto difícil, pero muy importante en el proceso de maduración. Es necesario abandonar las pretensiones y los juicios, para tratar de entender por qué nuestros padres fueron de una manera y no de otra. Tal vez ellos tampoco estaban equipados emocionalmente por sus padres.

Y no se trata de suavizar ni borrar las injusticias vividas. La idea es equilibrar la manera de percibirles y reconocer que eran sólo humanos y que dieron lo que pudieron. Se trata de ser conscientes de que podemos tener sentimientos diferentes a los suyos, tanto los buenos, como los malos.

Hay que llorar y dejar lo que era molesto y devastador para que no nos siga envenenando. Y hay que darse cuenta de que, aunque no todo puede ser recuperado y reparado, quedan espacios que pueden ser abordados y atendidos.

¿Esto puede hacerlo uno mismo? Es posible con el apoyo de los seres queridos, quienes nos aceptan, nos quieren, pero al mismo tiempo saben exigir y poner límites. Reconocer que nada viene sin esfuerzo y sin compromiso es a menudo un trabajo laborioso.

Puede resultar útil hacer terapia, para en compañía de un profesional poner nombre, experimentar, reformular y cambiar lo que no nos deja avanzar en la vida. A veces el proceso de curarse de una lesión tarda mucho tiempo y requiere paciencia y perseverancia, pero conduce a una situación de reclamar el propio “yo”, y por lo tanto la propia vida.

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5 maneras de ayudar a mejorar la autoestima

| Mar 27, 2017

¿Te quieres poco y te criticas continuamente?

Nuestra autoestima es inestable: puede fluctuar y pasar de un extremo a otro en el arco del mismo día o incluso de pocas horas. Por este motivo, el psicólogo Guy Winch, con veinte años de experiencia a las espaldas, en un blog aparecido en el TED, explica cómo mantener el nivel del amor hacia nosotros mismos a un nivel aceptable, ofreciendo cinco consejos.

Si el trabajo, las relaciones sociales, los problemas pueden tener una fuerte influencia y “cambiarnos”, lo que no debería cambiar es la concepción de nuestro valor: “Aumentando la autoestima – afirma el psicólogo – se encontrarán construyendo costumbres nuevas y sanas, y superando con agilidad los obstáculos del futuro” (L’Huffington Post, 10 marzo 2017).

1. Las afirmaciones positivas

Utilizar las afirmaciones positivas de forma correcta. No basta el optimismo, porque podría generar el efecto contrario. Quien dice frases del tipo: “Soy guapísimo”, “Tendré éxito”, etc, a menudo es lo contrario de lo que piensa o siente. Mejor cambiar la afirmación “tendré éxito” por algo más gestionable, como: “Perseveraré hasta que obtenga lo que quiero”.

2. Buscar algo en lo que de verdad se es bueno

Según el psicólogo, la autoestima crece cuando demostramos tener habilidades reales en algunas áreas de nuestra vida, que asumen un significado para nosotros. La clave para conquistar la seguridad en uno mismo es precisamente mostrar el propio talento, enfatizando las propias capacidades.

3. Aceptar los cumplidos

A quien tiene baja autoestima a menudo le cuesta aceptar los cumplidos, se esconde, siente vergüenza, niega. Para cambiar de marcha es fundamental preparar una serie de respuestas automáticas, como “gracias” o “eres muy amable”. Aprendiendo a acoger las palabras bonitas de los demás, acabaremos a nuestra vez por creer en ellas.

4. No criticarse a uno mismo

Winch aconseja combatir esta tendencia a arrastrarse, a no tener estima de uno mismo, usando el arma de la autocompasión. Cuando sentimos que nos sale una autocrítica, deberíamos preguntarnos qué le diríamos a un amigo. Seguramente no usaríamos palabras negativas. Con los demás existe una tendencia a la comprensión: según el psicólogo, ha llegado el momento de tenerla también con nosotros mismos.

5. El propio valor

Incluso en el rechazo, en la derrota, es bueno recordar lo que uno vale, las propias cualidades. Winch aconseja escribir dos líneas o una lista de cosas sobre nosotros que nos gustan, en las que somos buenos, rasgos que nos caracterizan. Habría que escribir también el motivo por el que los demás deberían apreciarnos, casi como si nos estuviéramos “haciendo publicidad”.

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Decálogo para la empresa

Consejos que evitan ajustes drásticos en las épocas de crisis

El empresario es un creador de riqueza que la administra temporalmente

Por: Carlos Slim Helú | Fuente: www.economia.com.mx

1. Estructuras simples, Organizaciones con mínimos niveles jerárquicos. Desarrollo Humano y formación interna de los funcionarios, flexibilidad y rapidez en las decisiones. Operar con las ventajas de la empresa pequeña que son las que hacen grandes a las grandes empresas.

2. Mantener la austeridad en tiempos de vacas gordas fortalece, capitaliza y acelera el desarrollo de la empresa así mismo evita los amargos ajustes drásticos en las épocas de crisis.

3. Siempre estar activo en la modernización crecimiento, capacitación, calidad, simplificación y mejora incansable de los procesos productivos. Incrementar la Competitividad y Productividad. Reducir gastos y costos guiados siempre por las más altas referencias Mundiales. Compararse con los mejores siempre como si fuéramos atletas.

4. La empresa nunca debe limitarse a la medida del propietario ni del administrador. No sentirnos grandes en nuestros pequeños corralitos y hacer la mínima inversión en activos no productivos.

5. No hay reto que no podamos alcanzar trabajando unidos, con claridad de objetivos y reconociendo los instrumentos.

6. El dinero que sale de la empresa se evapora por eso hay que reinvertir las utilidades.

7. La creatividad empresarial no solo es aplicable a los negocios si no también la solución a muchos de los problemas de nuestros países.

8. El optimismo firme y paciente siempre rinde sus frutos, no euforia ni un optimismo fantasioso.

9. Todos los tiempos son buenos para quienes saben trabajar y tienen con que hacerlo.

10. Nuestra premisa es siempre el tener presente que nos vamos sin nada que sólo podemos hacer las cosa en vida y que el empresario es un creador de riqueza que la administra temporalmente.