Los privilegios del Príncipe (y de la Princesa)


La próxima vez que votemos para presidente pensemos muy bien dónde tiene su domicilio el candidato que elijamos.

Creo que, por un tiempo, y por razones de economía, los candidatos de nuestras provincias más alejadas de la capital deberían autoproscribirse. Doy un nombre sólo a título de ejemplo: Mario Das Neves, gobernador actual de Chubut, alguien que no ha ocultado su propósito de ponerse en la carrera presidencial del 2011. Otro, a modo de ejemplo, Juan Manuel Urtubey, de Salta. Uno que yo no lo pondría por ahora por cuestión de dengue y de esposa sería el gobernador del Chaco, que allá por el 2008 pintaba como el heredero natural de los patagónicos gobernantes.

Fijense en la grilla de candidatos posibles, y con más chance según la foto de principios de setiembre de 2009: Carlos Alberto Reutemann. Hombre de la vecina Santa Fe. Muy austero según dicen todos. Cualquier viaje que debiera realizar entre su provincia y la capital la haría con su auto, y a una velocidad no inferior a los 200 km. por hora. El ingeniero Julio César Cleto. El ya está en la capital desde que ejerce como vice en disidencia, así que no debería trasladarse demasiado a su Mendoza natal. También tenemos al capitalino Mauricio, aunque nacido en Tandil (como Del Potro). No es que esté haciendo lobby por él, pero este sería el más económico de todos. No sólo ya está instalado en la capital sino que, también, tiene su domicilio privado y sus familiares en esta misma ciudad.

Háganme caso y piénsenlo bien. Por un tiempito nada de presidentes de provincias lejanas (y menos que menos de esas que se manejan como feudos. ¿Pero hay alguna de esas pequeñas provincias que no se maneje como un feudo?)

MG

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Presidencia gasta US$ 100.000 por mes en taxis aéreos privados. Y muchas veces se han utilizado, simplemente, para hacerse llevar el diario del día.

Néstor y Cristina Kirchner, dos aficionados a los vuelos en taxis aéreos, habrían gastado en ese rubro casi un millón y medio de dólares durante 15 meses, según un registro detallado que reveló una fuente confiable del mercado.

Clarín había destapado el caso a fines de agosto cuando todas las miradas se centraban sobre los vuelos privados del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime. Allí se conoció que Aires Argentinos, una de las empresas de taxis aéreo preferida por los Kirchner, está aún sin permiso para realizar servicios aerocomerciales de parte de flamante Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC).

Los vuelos privados que pagó el Estado para el matrimonio presidencial llegaron a costar hasta US$ 90.000. El promedio mensual son US$ 100.000.

El registro- que va de marzo de 2008 a junio de 2009- revela que la empresa International General Services (IGS), vinculada al grupo Exxel, es una de las más contratadas, con su Challenger 601. También aparecen vuelos del avión que dispone el Banco Macro; un Lear Jet 60; un Falcón 20 de AeroRutas S.A. de Luis Tantessio; un Lear Jet de la empresa Tenil atribuida a Mariano Tasselli, hijo del empresario Sergio Tasselli de su homónimo grupo; y un único vuelo con un Beechjet de Ernesto Gutiérrez, de Aeropuertos Argentinas 2000.

El Challenger 601 de Navarro fue alquilado en varias ocasiones por la empresa Aires Argentinos en los últimos meses. Esta misma empresa admitió que esta poniendo en condiciones un Lear Jet 35, patente LV BXU, que en el mercado vale entre 2,5 y 3 millones de dólares, para vuelos sanitarios.

Para los vuelos privados, los funcionarios no realizan licitaciones sino concursos de precios.

Esta información surge de fuentes del mercado, porque el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, no revela detalles de los vuelos que realizaron los funcionarios. Este diario ya presentó dos pedidos de acceso a información pública por este tema.

La familia presidencial recurre a las taxis aéreos por razones de urgencia. Tienen a su disposición el Tango 01, el Tango 03 y el Tango 10. La mayoría de sus vuelos salen del aeropuerto de San Fernando y no de la plataforma militar del aeroparque. El registro de vuelos al que accedió Clarín son 37 y fueron realizados en 15 meses. Esa cantidad de vuelos se reparten en partes iguales entre Néstor y Cristina Kirchner (hay un solo viaje registrado a nombre de un ministro, Julio De Vido).

El precio más caro pagado por Presidencia fue el 29 de mayo de 2008 en el Lear Jet 60 de Banco Macro a Salta y Medellín. Fueron 90 mil dólares. Con ese mismo avión voló De Vido el 17 de abril de este año a Trinidad Y Tobago. Se pagaron 89 mil dólares.

Un vuelo a El Calafate como el que realizó Cristina el 18 de mayo de este año en el Challenger 601 costó 50 mil dólares.

La mayoría de los vuelos, precisamente, son a Río Gallegos y El Calafate, y aparecen pagados por Presidencia y Aeropuertos Argentina 2000.

En esa compañía aclararon la situación: “Tenemos un acuerdo con Presidencia para facilitarles aviones cuando los requiere. Si el Gulfstream de la empresa está disponible, los vuelos se realizan en ese avión. Sino, se contrata algún avión disponible en el mercado, se paga y se factura luego a Presidencia. Nuestro rol es de facilitadores”.

Investigación de Pablo Dorfman para el diario del multimedio.

[No hay necesidad de aclarar que el multimedio también pone a disposición de quien quiera este sitio de Blogs, incluyendo el de este humilde “bloguero”. M.G.]