ARROGANTES CUANDO GANAN, Y PATÉTICOS CUANDO LES TOCA PERDER

Los Kirchner, los Néstorkirchneristas, los neocamporistas y los “cristinistas” lograron hacer de Clarín un diario con una claridad que durante años no tuvo. La persecución los hizo coherentes, y uno cuando ahora lee las notas de editores del “gran diario argentino” no tiene que andar especulando acerca de con quién está jugando Clarín ahora. La persecución K los convirtió en una formidable maquinaria anti-K. El gran temor de Néstor de tenerlo a “Magnetto” de enemigo” finalmente ocurrió, pero sólo por la obstinación del propio Néstor (y, por supuesto, también de Cristina). “Magnetto” no tenía ninguna razón para ser el enemigo frontal de los K como lo es ahora. Es más hasta un rato antes del inicio de la persecución andaba del bracete con Néstor y Cristina, y hacía negocios con ellos.
Ahora, en tanto coherentemente anti-K, todos los que puedan llegar a lastimar la coraza K (léase Duhalde, Carrió, Macri, Alfonsito, etc) reciben y recibirán el apoyo nada despreciable del primer multimedio del país.
Siempre dijeron que era un mérito de los Kirchner elegir a quiénes querían tener como enemigos. A lo largo del camino fueron eligiendo a varios enemigos, pero se encarnizaron particularmente con este del Multimedio, al cual en la jerga llaman El Monopolio. Y el Multimedio o Monopolio recibió y recibe golpes a troche y moche que, algún momento, hasta lo dejaron algo mareado o confundido.  Ahora que retomaron la iniciativa y comprobaron que a los K se los puede lastimar (quizás no vencer todavía) tienen toda la artillería a punto para ser la vanguardia “sui generis” de la oposición y, de paso, hacer ver a la oposición política propiamente dicha cuán torpes y mezquinos fueron hasta ahora en sus intentos de actuar coordinamente contra el enemigo común, la camarilla arrogante, insolente y usurpadora de los K y Cía.
Se vienen días muy interesantes.
MG

No convencen ni a ellos mismos

12/07/11

Los porteños aún siguen encandilados por el neoliberalismo.

Están tan desinformados que no se han dado cuenta de que tienen un jefe de Gobierno al que no le importa gobernar. Y tampoco han advertido que hay un nuevo modelo de país encarnado en militantes de verdad, con convicciones profundas, coraje y un inigualable compromiso social. Peor todavía: los confundidos son muchos. Y más que antes.

Por mucho empeño que ponga el kirchnerismo, no hay engaño posible cuando se pierde una elección por casi 20 puntos.

Y que llega a 30 en el caso de los legisladores de La Cámpora. No se puede tapar con nada aunque Filmus no nombre ni felicite a Macri, llame al Pro “primera minoría” y exalte como un triunfo haber entrado al balotaje.

Menos, echándole la culpa a los votantes.

Es tan rudimentario el discurso oficial que para explicar la derrota recurre a la ideología de los 90 y al latiguillo de la escasa vocación de Macri por el trabajo. Pretender que se crea eso es tomarle el pelo a la gente.

¿A quién se le podía ocurrir agarrárselas con los porteños sino a Aníbal Fernández? El domingo había sido capaz de decir que “acá no ganó nadie” y eso que tenía las cifras en la mano.

Y ayer soltó: “A mi me llama la atención que la Ciudad se parezca a Macri. Yo no vi nunca a nadie a quien le importe tan poco el Gobierno”. Hay una cantidad enorme de ignorantes entre los porteños.

Boudou pretendió ser más ingenioso: “De todos los partidos que llevan candidato a presidente, en la Ciudad se impuso muy lejos el que impulsa a Cristina”.

Está todo muy bonito. Pero hay un problema: el domingo se votó por jefe de Gobierno, legisladores y comuneros y no a presidente de la Nación.

El kirchnerismo también dice que muchos de los que votaron a Macri lo harán por Cristina. Los porteños están desinformados para una cosa pero no para la otra. Y son neoliberales pero a la vez progresistas. Es un enredo que ni para adentro sirve : ayer el pase de facturas estaba a todo vapor. Y nadie se pasa facturas si las cosas salieron bien.

Por RICARDO ROA

Colectoras, esa pésima decisión (O dicho con otras palabras: hay que ganar a cualquier precio)

La reciente reglamentación de las listas de adhesión o colectoras supone una noticia buena y una mala. La buena: el Gobierno fijó claramente qué se puede hacer y despejó dudas que hasta ahora motivaban interpretaciones variadas. La mala: la decisión es la peor de todas las posibles, porque tenderá a crear mayor confusión e inequidad en el proceso electoral.

Para peor, se legisló en materia electoral mediante un decreto.

El decreto establece que las listas colectoras serán aceptadas en todas sus variantes. Se permitirá, incluso, que diferentes alianzas que hayan concurrido a las elecciones primarias por separado compartan una misma boleta en las elecciones generales. Así, se habilita a una nueva ronda de alianzas luego de las primarias y se mina el objetivo original de la reforma electoral: que las primarias ordenen y transparenten la oferta electoral.

El problema es que las listas colectoras perjudican la transparencia y la equidad de las elecciones.

En primer lugar, las boletas que combinan candidaturas de distintos partidos tienden a confundir al elector desprevenido. El votante puede elegir la boleta de un partido sin darse cuenta de que al mismo tiempo está votando a otro partido para alguna de las restantes categorías en juego. Si esto ocurre, se desnaturaliza la voluntad del elector y se desdibujan las elecciones como rendición de cuentas.

Por otro lado, las listas colectoras contribuyen a la gran cantidad de boletas que el elector enfrenta hoy en el cuarto oscuro, lo que atenta contra la emisión de un voto informado . Además, este recurso alienta la aparición y facilita la supervivencia de los partidos “sellos de goma”, constituidos más para “alquilar” sus estructuras a los candidatos que quieran presentarse por fuera de su partido de origen o para captar el financiamiento público, que para participar en la competencia democrática.

Podrá haber colectoras -ahora elegantemente llamadas listas de adhesión- de todos los colores, de todos con todos.

Si la reforma pretendía ordenar la oferta electoral, este decreto sacrifica ese objetivo en pos del cálculo electoral oficialista.

Por María Page y Gerardo Scherlis INVESTIGADORES DE CIPPEC

Este es el estilo tramposo característico del peronismo en general, y de este gobierno en particular. Por esto sólo no habría que votarlos, pero hay centenares de cosas más que hablan mal de ellos. De todas maneras la cuestión es clara: hoy, a poco más de 5 meses de las elecciones generales no hay opciones posibles. No se puede derrotar a un gobierno todavía percibido como exitoso. El desgaste finalmente les va a llegar. Nos sabemos cómo ni cuándo. Recién ahí se podrá hablar de recambio. De todas maneras no sabemos cómo afectará a la sociedad el desgaste de este gobierno (y del peronismo en general).

Podría ocurrir también que terminado un triple mandato consecutivo de los K, haya una opción, y que esa opción vuelva a ser el peronismo…

Quizás de lo que se trate es de aceptar que para Champagne, los franceses, para Pastas los italianos, para cerveza los alemanes, y para el gobierno de la Argentina, los peronistas.

MG

El círculo vicioso de la argentinidad política

“Los argentinos hemos conseguido que los militares, muy probablemente, NO gobiernen nunca más, pero no que los peronistas, que siempre terminan ahondando conflictos en vez de resolverlos, dejen de ser vistos como garantía de gobernabilidad.

Y para que esto ocurriera, algo debe tener que ver que los radicales, que se presentan como los grandes defensores de la corrección institucional, no sepan qué hacer cuando les toca gobernar (que consiste, básicamente, en no caer en los acosos y trampas que el peronismo en la oposición les tiende con consumada eficacia, y bastante impunidad).

Habrá que pensar que, quizás alguna vez, el sistema político argentino podrá generar una auténtica tercera y nueva fuerza nacional, popular, democrática y social que nos saque de este fatalismo histórico de la tríada que gobernó al país en los últimos 80 años: Derecha Fraudulenta o militar, Peronismo personalista, demagógico y poco respetuoso de las Instituciones, y radicalismo correcto en lo formal, pero ineficaz y débil a la hora de gobernar.

Por  Matías Gali

Acerca de la manera kirchnerista de comunicar (El caso de Periodismo sin vueltas)

Este programa periodístico conducido por Jorge Férnandez Costa y Ernesto Lucero, y que va por Radio América, de lunes a viernes a las 23 hs, en realidad debería llamarse Oficialismo sin vueltas.


Hay que escucharlos algunas vez para recordar lo que es el fanatismo ciego del militante incondicional (es difícil imaginar que esto que hacen es por la paga. Encima que entregan hasta el último trozo de su ser a la causa deben recibir a cambio chirolas, pues ni siquiera tienen anunciantes).

Para esta gente que se reivindica progresista la palabra autocrítica no existe en sus diccionarios.

Realmente apestan (pero igualmente no está mal oírlos alguna vez para saber que el kirchnerismo a sus seguidores antes que nada les pide obediencia ciega).

Ah….me olvidaba decirlo. Al igual que su primo televisivo 6-7-8 jamás dejan que pase un solo comentario de oyentes que no comulgan con su manera de pensar y comunicar. En Oficialismo sin Vueltas rige la implacable censura de tipo staliniano.

Pero a no deprimirse: si nos mantenemos firmes, y tenemos un poco más de paciencia, el año que viene echamos a toda esta runfla, que como ha pasado anteriormente con el menemismo, se diluirá rápidamente en ese océano tibio y acogedor que es el Justicialismo.

(Es inimaginable que después de haber pasado por la experiencia del poder se avengan a la humildad de crear algo nuevo desde abajo, uniéndose a fuerzas afines como las de Heller, Sabatella o Solanas, pero sin ningún privilegio ni prerrogativa).

Trabajemos para que alguna vez este país pueda vivir en el posjusticialismo votándolos. No prohijemos salidas transitorias al estilo de la Alianza. Mientras muchos compatriotas no se convenzan solitos de que hay vida más allá del peronismo habrá que aceptar humildemente que son todavía la primera de las minorías políticas de nuestro país (atrás quedaron los tiempos de la mayorías).

Construir una nueva primera minoría lleva tiempo, esfuerzo y entrega. Por ahora no hay grandes avances al respecto. Todos los que se postulan para suceder al kirchnerismo desde fuera del peronismo siguen siendo hijos del pasado. Y, así como las condiciones de la sociedad hicieron posible alguna vez al radicalismo hace más de 100 años, y luego al peronismo hace más de 60, un día también ocurrirá que nos despertemos y, abracadabra, tengamos una nueva primera minoría: sólida, estable y con capacidad de generar otra política. Quizás ni mejor ni peor que la anterior. Simplemente distinta.

Por ahora, como dijo un filósofo de la zona Oeste, “Esto es lo que hay”.


Matías Gali

Carta Abierta (a un amigo radical)

Una verdadera selección nacional del peronismo Conservador Popular

Una verdadera selección nacional del peronismo Conservador Popular

Lamento no coincidir con el optimismo que generó entre mucha gente la irrupción fulgurante de Ricardo Alfonsín dentro del espectro radical, luego que durante un tiempo el mismo estuvo girando alrededor de la extraña preeminencia de Cobos como única figura presidenciable (la de Cobos también había sido una irrupción súbita y fulgurante surgida más por los increíbles errores del kirchnerismo que por la propia pericia política del vicepresidente. En el caso de Ricardo Alfonsín es evidente que pesa en su protagonismo súbito el gran impacto que causó el acompañamiento popular a su padre cuando se produjo su muerte y, por sobre todas las cosas, el tema del increíble parecido físico y gestual con ese padre, líder radical excluyente de los primeros 25 años de democracia y, con sus más y sus menos, uno de los excluyentes del espectro político en general),

Por mi lado espero que se dé la lógica, y esta vez sea el propio peronismo el que se encarga de sucederse así mismo (tienen nombres de primera línea con gente muy experimentada para gobernar en los próximos 8 años, e incluso hacer que el kirchnerismo, al igual que el menemismo en su momento sean tan sólo desviaciones circunstanciales del tronco principal, que es a la vez conservador y popular. El peronismo de Duhalde, Solá, de Narváez, Reutemann, Puerta, Romero, Das Neves, Busti, de la Sota y Rodríguez Saa es un conjunto de dirigentes con una vasta experiencia de gobierno (De hecho Duhalde tiene es su haber haber ejercido durante un año y medio la presidencia en medio de una fenomenal crisis social, política y económica). Además algunos de ellos representan a distritos muy importantes, y tienen excelentes economistas que trabajan en fundaciones y “think tanks” cercanos al peronismo.

No me gustan, no me representan, no los quiero, pero tienen mejores pergaminos para gobernar que el espectro democrático-social con el cual sí me siento más identificado. Pero este arco todavía es muy endeble, muy minoritario, muy de una elite de políticos profesionales para considerar que está preparado para hacerse cargo nuevamente del tremendo desafío que implica tomar las riendas del gobierno nacional (y con más razón con un peronismo que no suelta ninguna de las importantes riendas que maneja desde hace décadas, empezando por el feudo sindical, que les pertenece casi por gracia divina). Como te vengo diciendo desde hace mucho hay que mejorar la presencia legislativa y ser opositores de lujo, con tipos preparados y talentosos ocupando bancas, y no primos y sobrinos de punteros impresentables. El radicalismo real que yo conocí allá por los 80 tenía mucho de esto, y asqueaba. El peronismo, no es necesario reafirmarlo, me es totalmente ajeno.

Lo único que nos queda como esperanza es que este peronismo llamado ahora federal que espero suceda a de los heterodoxos Kirchner sea ligeramente patriótico, y que haga las tareas economicas, institucionales y  educativas pendientes de manera tal que no se diga ni por asomo que siguen siendo fabricantes de pobres. Por ahí, quién te dice, lo consiguen, aun al precio de tener que bajar luego  al llano de manera no traumática de acá a algunos años, y entregarnos la posta a “nosotros” (que quizás para ese entonces sí estemos preparados). Mientras tanto hay que acostumbrarse a seguir conviviendo con alguna variedad de peronismo en el gobierno, tal como viene ocurriendo de manera casi ininterrumpida desde 1989 (nunca más una “Alianza” que venga a fracasar mientras el peronismo sea el  de los  “federales”, o los  “K” reorganiza su tropa).

Matías Gali

La trabajosa unidad del peronismo Conservador y Popular Peronismo Federal de los Millonarios II

Gorilismo, Neogorilismo y Posgorilismo

Uno puede tener una postura crítica y bien fundamentada hacia este gobierno, pero eso no impide coincidir en muchas de las ideas que plantea el brillante escritor Guillermo Martínez en esta entrevista.

Matías Gali

“Surge una nueva forma de gorilismo en la era de los K”

El escritor opina que la clase media odia al Gobierno de modo irracional e indiscriminado

Por Laura Di Marco

“Ha surgido un nuevo gorilismo en la era de los K, que consiste en rechazar todo lo que hace este gobierno por considerarlo contaminado y sospechoso. Se trata de un odio irracional, que no se toma el trabajo de analizar cada medida en particular ni de comparar honestamente a esta administración con las anteriores”, dice el escritor Guillermo Martínez, uno de los narradores argentinos más traducidos en el mundo. Martínez, que además de escritor es matemático, considera a los Kirchner “la máxima izquierda que puede tolerar la sociedad argentina”, aunque aclara que no se siente kirchnerista.

“Como hombre con militancia en la izquierda, reconozco que este gobierno hizo muchas de las cosas que haría un gobierno socialista, pero las alianzas que tuvo que trabar para poder sostenerse en el poder me parecen repudiables y hacen que yo no pueda sentir identificación”, explica.

Hace casi un año, uno de sus relatos, “Infierno grande”, fue publicado en la prestigiosa revista estadounidense The New Yorker. Martínez se convirtió, así, en el segundo autor nacional, después de Jorge Luis Borges, en lograr ese privilegio.

Se crió políticamente en el PC, más precisamente en la Federación Juvenil Comunista, y en los años 80, tuvo militancia gremial y política. “Cuando hacía política buscaba cambiar el mundo, pero no logré cambiar ni al consorcio donde vivía”, ironiza.

Martínez afirma que los ciudadanos comunes tienen la tendencia a creer en las teorías del complot, porque ese mecanismo contribuye a elevarles la autoestima. Dice: “La gente tiende a descreer de las explicaciones más sencillas y lógicas y, en cambio, cree con facilidad en historias de poderes ocultos que conspiran para producirlos. Esa creencia genera la sensación de que uno es un iluminado y no un ingenuo, como todos los que «compran» la versión oficial. Por eso digo que es un mecanismo que está al servicio de elevar la autoestima. Aunque, ojo, a veces los paranoicos tienen razón. Es obvio que las logias existen, pero de ahí a suponer que todo lo publicado es falso hay un trecho largo”.

-¿Será por eso que tienen tanto éxito los libros de historia que supuestamente muestran la trama oculta de las versiones políticamente correctas?

-Por supuesto que sí. A la gente le encanta cuando le cuentan que el hombre, en verdad, no llegó a la Luna, o que las Torres Gemelas en realidad cayeron por un autoatentado perpetrado por el FBI.

-¿El momento actual hace que se interese más o menos por la política?

-La política me interesó siempre. Como socialista, observé el surgimiento de este gobierno con escepticismo, pero poco después me sorprendió empezar a tener cierta esperanza. Por ejemplo, cuando se reabrieron los juicios a los militares, que ya nadie pedía; cuando tranquilizaron el desborde social sin matar a nadie y, sobre todo, cuando rompieron el discurso único en el manejo de la economía y dejamos de tener un monitoreo constante sobre nuestros asuntos.

-¿Por qué cree que existe tanto rechazo hacia el kirchnerismo, sobre todo en la clase media?

-Porque la clase media argentina -a diferencia de las clases medias en otros países donde he vivido, como Gran Bretaña o Estados Unidos- es muy ostentosa y sólo se solidariza con las clases más bajas cuando le va mal. ¿Te acordás cuando, en 2001, golpeaban cacerolas? Entonces, en el declive, es cuando la clase media está de acuerdo con un gobierno que impulsa el aumento de los impuestos o el blanqueo de la empleada doméstica. Pero esa alianza se rompe cuando las franjas medias empiezan a mejorar y entonces ya no están tan de acuerdo con los impuestos, porque tocan su bolsillo. Ese fenómeno encarna el nuevo gorilismo que vemos hoy.

-¿En qué consistiría ese neogorilismo del que habla?

-Es un odio irracional a cualquier cosa que haga este gobierno, sin tomarse el trabajo de pensar honestamente si la medida es buena o mala para ellos. O de comparar esas medidas con las administraciones anteriores, que no fueron mejores. Los brotes de felicidad que produjo la enfermedad de Kirchner fueron otro indicador. Lo más elocuente de este gorilismo es que cuando la clase media comienza a mejorar también empieza a mimetizarse con los valores de la clase alta.

-Pero ¿no es este gobierno el que basa su modelo en el aumento del consumo y mide sus logros en función de la cantidad de autos o de electrodomésticos vendidos?

-Sí, claro. Pero habría que recalcar que existe otro sector de la clase media que se enrola en la educación, en los deportes o en las ciencias, que está más volcado a la cultura y que no necesita consumir tanto. Por otra parte, el Gobierno también debería tomar en cuenta los consumos culturales para medir logros, en lugar de deprimirse porque no rompimos un récord de venta de autos. Es curioso observar lo que sucede con los autos y el tránsito en la Argentina, porque son reveladores de nuestra cultura política. Estar al volante es administrar un pequeño poder, que pone a prueba la autolimitación. Y por la forma en que se maneja, es obvio que eso no ocurre. Cómo manejan resume quiénes son los argentinos.

-¿Y la autolimitación no implica, también, renunciar a comprar dos millones de dólares cuando se tiene información privilegiada, precisamente por estar en el poder?

-Desde luego. Por eso siempre creí que haber nombrado la Corte que tenemos fue un momento de iluminación, en el que sí hubo una autolimitación. Fue un milagro.

-Usted señala los vicios de la clase media, pero el escaso apego de los Kirchner a la autolimitación, o sus alianzas dudosas, también socavaron sus lazos con las clases medias urbanas.

-El problema es muy difícil desde la ética política. Es probable que, para poder sostenerse en el poder en la Argentina un gobierno necesite hacer cosas repudiables: aliarse con intendentes impresentables, sindicalistas que chantajean, capitalistas amigos o con ciertos medios que ahora son enemigos, pero que antes eran amigos…

-Usted dice que los K son la máxima izquierda tolerable en la Argentina. ¿Y a Pino Solanas dónde lo ubica, entonces?

-Pino no podría hacer nada. No tendría la fuerza para barrer con viejas estructuras, ni tampoco para enfrentar factores de poder.

-¿Y Pepe Mujica no le gusta?

-Creo que a los gobernantes hay que juzgarlos por sus actos de gobierno. Y no me dio la sensación de que el Frente Amplio pueda considerarse de izquierda, ni tampoco Lula.

Reportaje publicado en La Nación (14 de abril de 2010)

GUILLERMO MARTINEZ
Escritor y matemático

Edad: 47 años. Nació en Bahía Blanca, en 1962.

Doctor: en Ciencias Matemáticas. Vivió dos años en Oxford, Gran Bretaña, con una beca del Conicet.

Exito: su novela Crímenes imperceptibles fue llevada al cine por Alex de la Iglesia.

Premios: en 1982, ganó el Certamen Nacional de Cuentos Roberto Arlt, con La jungla sin bestias. En 1989, ganó el premio del Fondo Nacional de las Artes.

******************************************************************

COMENTARIO DEL EDITOR, Y REPLICA DE M. GRONDONA AL REPORTAJE A MARTÍNEZ


Pero como a cada acción corresponde una reacción no podía faltar la réplica de un antikirchnerista conspicuo, el incombustible Dr. M. Grondona.

El, que fue ideólogo del bando azul del ejército (ese que quería la domesticación del peronismo y no su eliminación lisa y llana), no se sentiría cómodo si se le endilgara el mote de gorila o neogorila. El es, simplemente, un buen símbolo de esa derecha nuestra siempre tan pragmática, tan realista y tan flexible si de lo que se trata es de defender sus intereses (aunque, a veces, muy a su pesar se deba poner rígida).

Y creo que ese es el caso con respecto a la derecha y el kirchnerismo. Se trata de vínculo quebrado y sin retorno.

Los K, que a diferencia de Alfonsín supieron mantener a la izquierda más tiempo a su lado, concitan un rechazo visceral e irreversible de parte de la “Derecha”. Y a eso se refiere el escritor Martínez cuando habla de la forma en la que se combate a los K desde ese sector.

Grondona, que no puede con su ideología, lo caratula a Martínez como marxista (descalificante desde su perspectiva), pero le reconoce el mérito de intentar una postura “centrista” en la cual es válido criticar lo criticable que tienen los K, pero también reconocerles algún mérito (aunque sea UN mérito!!!). Efectivamente habría que fortalecer un alternativa de “centro” que permita tener claro todo aquello en lo cual los K se equivocaron (y se seguirán equivocando, dado que está en su naturaleza) y, al mismo tiempo, no caer en la postura de aquellos que los atacan de manera irracional, ciega y reaccionaria sin proponer nada a cambio.

La salida centrista (Democrática y popular a la vez) está todavía verde. Hay algunos indicios alentadores al respecto, inclusive de la mano de viejas figuras de nuestra política (al fin de cuentas tantos errores cometidos, quizás hayan servido para que algunos de nuestros dirigentes algo hayan aprendido), pero, a decir verdad, viendo cómo se están desarrollando las cosas en los últimos meses, creo que peco de excesivo optimismo cuando digo que están verdes. Si nos atrevemos a decir las cosas tal como realmente las vemos, aunque nos tilden de pesimistas, más bien habría que decir que la perspectiva es más bien negra. Tantas esperanzas defraudadas, y también tantos fracasos ya no nos permiten decir que a este país lo salva sólo una buena cosecha y un gobierno de manos limpias.

Matías Gali

18 de abril de 2010

La polémica en torno al “gorilismo anti-K”

Por Mariano Grondona

18 de abril de 2010

En el curso de una entrevista que publicó LA NACION el miércoles último, el escritor Guillermo Martínez sostuvo que “ha surgido un nuevo gorilismo en la era de los K, que consiste en rechazar todo lo que hace este gobierno por considerarlo contaminado y sospechoso. Se trata de un odio irracional, que no se toma el trabajo de analizar cada medida en particular ni de comparar honestamente a esta administración con las anteriores”. Martínez confiesa que empezó apoyando a los Kirchner, pero que éstos, después, lo desilusionaron. Ya no es entonces un “ciudadano K”, pero tampoco quiere pasar al extremo opuesto para no caer en el “gorilismo anti-K” que denuncia. Lo que propone, en cambio, es juzgar al Gobierno desde un ángulo “racional”, aceptando algunas cosas y censurando otras, en demanda de una posición intermedia entre el kirchnerismo absoluto de quienes rodean a la pareja presidencial y el antikirchnerismo absoluto del que estarían aquejados aquellos a quienes él llama “los nuevos gorilas anti-K”. Al descalificar a los “nuevos” gorilas, Martínez rememora en cierto modo a los opositores que suscitó Perón entre 1945 y 1955, a quienes sus partidarios de entonces llamaron, precisamente, gorilas . Habría por ello, según esta interpretación, dos clases de gorilas: los “viejos” y los “nuevos”. En tanto que los primeros florecieron en los años cincuenta, los segundos estarían floreciendo en los años dos mil.

Podríamos ensayar un juicio crítico del propio Martínez a partir de la ideología marxista a la cual adscribe en la entrevista mencionada, pero quizá fuera más constructivo detenernos en la crítica del anti- kirchnerismo que él nos propone. Vale la pena recordar, en este sentido, que los dos “hombres fuertes” que tuvo la Argentina antes de Kirchner -Rosas y Perón- suscitaron intensos sentimientos de condena. Pero hubo una diferencia. Mientras que los “antirrosistas”, pese a su repudio a Rosas, tuvieron tiempo para proyectar “otra” Argentina en su reemplazo (que nacería con la Constitución de 1853, dándonos a partir de ella un largo ciclo de estabilidad política y desarrollo económico que sólo interrumpiría ochenta años más tarde el golpe de 1930), los “antiperonistas” de los años cincuenta, cuya aversión a Perón fue casi tan intensa como la de los opositores a Rosas, no consiguieron imaginar como éstos otro país . Lo cual explica que Perón volviera con gloria en 1973, diez y ocho años después de su derrocamiento, algo que no pudo soñar siquiera Rosas después de Caseros. Y fue así como, en tanto el “antirrosismo” logró transformarse en posr osismo gracias a su nuevo proyecto, el antiperonismo no pudo repetir su hazaña al siglo siguiente. Si éstos fueron los dos caminos divergentes que tomaron los opositores a Rosas y a Perón en el pasado, ¿cuál será el futuro de los opositores a Kirchner?

Más allá del odio

Si el odio a Kirchner es, según Martínez, la pasión que les impide a sus opositores ejercer la racionalidad, ¿ella bloqueó acaso la racionalidad de los Alberdi y los Sarmiento, de los Urquiza y los Mitre, que pese a su animadversión a Rosas fueron capaces de imaginar el nuevo país que iba a superarlo? Puestos a comparar el éxito del posrosismo con el fracaso del antiperonismo, quizás el factor decisivo que los separa no sea el exceso del odio que ambos albergaron sino el defecto de imaginación que, sin afectar al posrosismo, enervó al antiperonismo. Quizá no haya habido en nuestra historia un odio más intenso como el que caracterizó a los exiliados contra Rosas -recordemos los versos de José Mármol: ni el polvo de tus huesos la América tendrá- pero, pese a él, pudieron ofrecerle un nuevo punto de partida a la nación.

Martínez menciona como una prueba del odio que hoy suscita Kirchner la esperanza no confesada pero real que muchos sintieron cuando debió ser operado de la carótida. El odio es siempre condenable, pero también hay que preguntarse si los propios Kirchner, con sus gestos y sus palabras agresivas, no han sido una de las causas de que este malsano sentimiento se difundiera. ¿Dónde nace entonces el odio actual entre tantos argentinos? ¿Del odio a los Kirchner” o del odio de los Kirchner? Para tomar dos ejemplos recientes: cuando Mauricio Macri le dijo a la Presidenta después del almuerzo que compartieron en la Casa Rosada, para ser amable, que “estaba por convertirse al kirchnerismo”, ésta le respondió secamente: “No lo aceptaríamos”. ¿Por qué tenía que contradecir así a su invitado? ¿Es que no puede con su genio? ¿Es “racional” que haya caracterizado al vicepresidente Cobos como “el croupier ” del Senado? ¿De dónde viene el permanente enojo de los Kirchner? ¿Cuán lejos, en la historia de sus vidas, hay que rastrearlo?

Pero lo que importa señalar aquí es que la clave del éxito del antikirchnerismo no sería pasar simplemente a un manso “no kirchnerismo” como el que propone Martínez sino formular en conjunto un proyecto nacional englobante como fueron el Acuerdo de San Nicolás o los Pactos de la Moncloa, capaz de ofrecer un futuro atractivo a los argentinos. Ortega y Gasset definió a la nación como “un “proyecto sugestivo de vida en común”. ¿Lo tienen acaso los opositores? Sería bueno, por supuesto, que tanto los gobernantes como los opositores trataran de despojarse de la negra pasión del odio, aunque también sería difícil generar una conversión espiritual de esta envergadura en una nación como la nuestra, a la que ha cruzado una y otra vez, por los más diversos motivos, esa tempestad emocional que convierte al “adversario” en “enemigo”. Nuestra clave reside, en todo caso, más allá del odio. Odiadores o no, los antirrosistas se convirtieron en posrosistas cuando concibieron un nuevo “proyecto sugestivo de vida en común”. Los argentinos, que ya se pronunciaron “contra” los Kirchner en 2009, quizás están esperando 2011 para pronunciarse “a favor” del proyecto destinado a superarlos.

La opción

Según Martínez, el odio a los Kirchner que él registra es “irracional”. Aceptemos su premisa. ¿Qué sería “racional” entonces? ¿Lo sería acaso, como él sugiere, aceptar algunas cosas de los Kirchner mientras se rechazan otras, como si ellos no fueran más que una de las tantas alternativas electorales equivalentes que se les ofrecerán a los argentinos el año próximo?

Aceptar esta otra premisa implicaría suponer que Kirchner es un candidato presidencial “normal” como los demás. La “normalidad” de sus adversarios consiste en que ninguno de ellos ha renegado del espíritu democrático y republicano de nuestra Constitución. Los Kirchner, ¿se ajustan por su parte a esta elemental descripción?

Si empezamos por consignar que la “elección” de Cristina Kirchner en 2007 no fue tal sino una verdadera “reelección” de la pareja políticamente indisoluble que ella forma con su marido, ¿no deberíamos concluir desde ahora que el nuevo período presidencial que ambos pretenden a partir de 2011 sería, si lo consiguen, ese tercer período consecutivo de gobierno que prohíbe expresamente nuestra Constitución? Cuando Alvaro Uribe intentó hacer lo mismo en Colombia, la Suprema Corte de su país se lo prohibió. Nuestra Corte Suprema, ¿se atrevería a hacer lo mismo? Si advirtiéramos además la absoluta concentración del poder que han ejercido los Kirchner, ¿quién podría garantizarnos que buscan consolidar una república democrática y no completar un despotismo sin término, a la manera de Chávez? Este temor, ¿sólo resulta del “odio irracional” que condena Martínez o constituye, al contrario, una expresión enteramente “racional”?

Dios fue, es y será argentino

Transfieren fondos de las provincias para financiar el fútbol por televisión

Se usará dinero destinado a cuidar el medio ambiente por las pérdidas que dan las transmisiones.

17 de febrero de 2010

Cuando decidió “estatizar” la televisación del fútbol, el Gobierno se comprometió a financiar la transmisión de los partidos con publicidad, sin tocar un peso de los gastos corrientes. Pero seis meses después, decidió echar mano a fondos destinados a la asistencia de provincias y municipios para poder financiar el programa “Fútbol para todos”. Ayer dispuso asignar a ese fin $ 144,2 millones de una partida que según el Presupuesto correspondía repartir entre todas las jurisdicciones del interior para el cuidado del medio ambiente.

La medida se publicó en el Boletín Oficial. Mediante la Decisión Administrativa 41/2010, la Jefatura de Gabinete reasignó ese monto para cumplir el convenio firmado en agosto con la Asociación de Fútbol Argentino (AFA). “Resulta necesario llevar a cabo una recomposición del presupuesto vigente”, dice el documento que lleva la firma del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández y del ministro de Economía, Amado Boudou.

Según lo aprobado en el Presupuesto Nacional 2010, el Gobierno destinará $ 648 millones para financiar el fútbol a lo largo de este año. Estos $ 144 millones fueron redireccionados para cubrir ese monto a la falta de un financiamiento genuino de las cifras comprometidas con la AFA para sostener a los clubes de fútbol. “No es dinero adicional, se trata de una resignación a los fines de la ejecución presupuestaria” dijeron cerca de Aníbal F.

Lo que quisieron decir es que, como no se registraron ingresos suficientes por publicidad, tuvieron que echar mano a los fondos que antes estaban destinados a las provincias y a los municipios. Así, el fútbol tendrá sus fondos, pero las provincias y municipios, no.

En realidad, hace tiempo que “Fútbol para todos” sólo da pérdidas. El año pasado, la televisación a través de Canal 7 generó un rojo cercano a los $ 180 millones.

Esto despertó críticas de la oposición, que le pidió al Gobierno que aclare cuáles son sus prioridades para definir el gasto público. “Al Gobierno solo le importan sus caprichos, no los problemas reales”, dijo la diputada radical Silvana Giudici. En la misma línea se manifestó su par macrista Jorge Triaca. “Señora Presidenta, el fútbol puede esperar”, puso a la cabeza de un comunicado. Otra diputada Fernanda Reyes (Coalición Cívica) presentó un pedido de informes para que el Ejecutivo explique porqué se reasignaron las partidas. Lo mismo hizo el radical Juan Carlos Marino en el Senado.

En paralelo, el diputado Claudio Lozano (Proyecto Sur), economista de la CTA, lanzó una advertencia: afirmó que el Gobierno le pidió a la Secretaría de Hacienda 280 millones de pesos adicionales para el fútbol. De ser así, el fútbol por TV costaría este año $ 928 millones.

Dentro de los gastos que tiene previsto el Gobierno para televisar los partidos están contemplados $ 26,5 millones que se le pagarán a la productora La Corte por hacer la producción y coordinación integral satelital de cada uno de los encuentros de fútbol que se realicen durante el 2010. Se trata de la misma empresa que sigue a todas partes a Cristina Kirchner, y la única que tiene imágenes exclusivas de la presidenta.

Por C. d. l. S.

futbol

Una pelota de fútbol es tan redonda como la misma Tierra.

maradona-en-cuba

Y en esa Tierra existió una vez un dios de la pelota

Cristina Grondona Maradona

Dios fue, es y sera ar-gen-ti-no

Argentina país condenado al éxito es, en igual proporción carnívoro y futbolero.

Como prueba concluyente de que Dios sigue siendo argentino (siempre y cuando se le dé una manito) en estos tiempos de dificultades con la carne tenemos por suerte, y como compensación, Fútbol para todos y, lo más importante, todos los días. Qué, como frutilla del postre, tendrá a mediados de año esa fiesta suprema del fútbol que es el Mundial.

Gracias Sra. Presidenta, gracias Don Julio, por pensar en tantos millones de nosotros que sólo vivimos a través de la pasión por el deporte de la pelota número cinco.

Tengamos también fe en el Diego que, seguramente, nos va a volver a dar una alegría como tantas veces antes.

Ah, ya me estaba olvidando, se nos viene una cosecha récord que va a venir a paliar algunos inconvenientes  que se han producido últimamente. La cosecha será de ese yuyito llamado Soja, y que se paga bastante bien en el mundo. Con esa plata que entre seguro vamos a volver a comer carne en calidad y cantidad como a nosotros nos gusta: Uruguay y Brasil están listos para vendernos toda la que queramos.

¡Cada día me siento más orgulloso de ser argentino!

por Matías Gali

Soja transgénica

Soja: proteínas para el mundo.

Bife con papas fritas

Bifacho argentino: ésta es la proteína que nos hizo ricos y famosos.

Los pájaros perdidos

El bellísimo tema de Astor Piazzolla y Mario Trejo

Cliqueá aquí, y lo podrás escuchar en versión de Eugenia León:

Los pájaros perdidos

Astor Piazzolla

Monasterio budista en la cima de un volcán apagado en Myanmar

La Interna peronista vuelve a caldearse

Reutemann ataca de nuevo y todo el kirchnerismo sale a responderle

carlos-reutemann-3

Soy el Lole y, aunque Uds no lo crean, a veces me rio.



El Lole dijo que el Gobierno “tiene la idea fija contra el campo” y que su política fue “nefasta”. Ayer había ironizado con que “estaríamos contentos si al irse no se afanaron la Plaza de Mayo”. Los voceros oficiales hacen fila para pegarle.

9 de Febrero de 2010

El senador por Santa Fe Carlos Reutemann redobló sus críticas contra el Gobierno nacional, al sostener que “tiene una idea fija contra el campo” y que su política agropecuaria “ha sido nefasta”.

“La situación del campo se ha agravado, ha empeorado. Acá hay muchas decisiones que se tienen que tomar desde el gobierno central y no se están tomando”, sostuvo el ex gobernador santafesino.

Según indicó –esta vez a través de un comunicado de prensa-, “el Gobierno nacional debería tener una estrategia, un objetivo”. Y agregó que “hoy está todo el mundo espantado con el tema de la carne, pero desde muchos lugares se le viene vaticinando que con la sequía aparte, mortandad de terneros, matanza de vientres, matanza de terneras, iba a haber una crisis de la carne. Bueno, hoy llegó ese momento. Si no hay una estrategia hacia donde vamos, es imposible”, sostuvo.

El integrante de Carta Abierta Hugo Moyano no se equivoca tanto en la parte formal de su crítica:

Desde el kirchnerismo reaccionaron con dureza contra Reutemann. Ayer mismo, el jefe de los diputados K Agustín Rossi –también santafesino- lo acusó de “menemista” y hoy temprano el sindicalista Hugo Moyano aseguró que el ex corredor de fórmula 1 y actual senador “desde el punto de vista político no existe, no se sabe expresar ni cuando se le escapa un exabrupto”.

Y, aunque no sean gente por la que hay que poner las manos en el fuego actualmente también en lo formal tiene cierta razón estos ex frailes carmelitas:

Por su parte, el vicegobernador bonaerense, Alberto Balestrini, aseguró que el senador “se despistó y mal” y consideró que las declaraciones contra el matrimonio Kirchner son “agraviantes e irresponsables”. Dijo que “en tono desagradable y en evidente desconocimiento de cuál es el rol que debe tener un dirigente que no comparte decisiones del Gobierno Nacional, Reutemann se olvidó de colocarse el buzo antiflama y en su salida de la pista, se quemó” en un comunicado de prensa.

“Sus declaraciones son agraviantes e irresponsables. El Pueblo peronista, no habrá de olvidarlas”, aseveró

También los legisladores kirchneristas Miguel Angel Pichetto y Jorge Landau expresaron hoy su malestar por el “agravio gratuito” y aseguraron que “este tipo de agresiones realmente no dejan nada” en beneficio del funcionamiento institucional del país ni del propio legislador santafesino.

Ayer, Reutemann había sido más duro: sostuvo que “con tal de que, cuando se vayan (los kirchneristas) en 2011, no se hayan afanado la Casa Rosada y la Plaza de Mayo, vamos a estar contentos los argentinos”.

Moyano en una de las reuniones de Carta Abierta

Moyano en una de las reuniones de Carta Abierta



Comentario del Editor:

Pero, con el apoyo del establishment, especialmente del sector rural, de la Iglesia (a pesar que es divorciado), de las fuerzas armadas
(¿habrá hecho la colimba?), de las clases medias de las grandes urbes, y también de las medianas y pequeñas, del peronismo peronista, del sindicalismo peronista de siempre (que es prácticamente lo mismo que el peronismo peronista, y dentro del cual debemos distinguir a los del sector duhaldista, a los Gordos, y a otros más o menos afines, pero que hicieron régimen). También hay que contar con el empresario colombiano de Narvaez, que por ubicación y respeto se pondría por ahora un techo en la Provincia de Buenos Aires (hasta que haya una Corte más permisiva con respecto al tema del lugar de nacimiento). Dentro del aparato político peronista se podría recuperar la amistad con el Duhalde ahora devenido estadista (que volvería a convencerse que le conviene más un papel de gran referente y gran elector que el de candidato) al cual irritó y desairó en incontables oportunidades. También Felipe, que estaría por demás de satisfecho por entrar en la historia como vicepresidente de la Nación. Y por último, pero no por esto menos importante, también podemos agregar como fundamental el apoyo que tendrá de los Grandes Grupos Mediáticos, empezando por el muy denostado y maltratado Grupo Clarín. Por supuesto también de La Nación (que por su ubicación dentro del espectro político le perdonaría su afiliación peronista), y su staff de periodistas-ideólogos de la derecha vernácula civilizada y tradicional (Rosendo Fraga, Eduardo Fidanza, Marcos Aguinis, Carlos Pagni, Sergio Berensztein, Mariano Grondona, etc.).
Con estos apoyos, y algunos más que se me escapan ahora, el ahora agresivo, jugado, decidido, ambicioso lanzado, convencido valiente, explícito y ligeramente patriota Carlos Alberto Reutemann puede convertirse no solo en el candidato del Orden sino también vencer al ahora convaleciente Néstor Carlos Kirchner, si éste decidiera finalmente volver a presentarse en el 2011 (y su salud se lo permitiese).
En fin, después de esta primera (y para mi gusto fallida) intentona nacio-popular-progresista (las anteriores experiencias naciopopulistas no pretendían ser progresistas, se conformaban con ser peronistas), ya tiene nuevamente un candidato confiable y ganador el arco amplio de la derecha vernácula.
Cobos la defraudó recientemente no votando de manera explícita a favor de la continuidad de Redrado, o justificando su última medida al frente del Banco Central enfrentando a los Kirchner (¡la derecha, que lo venía agrandando desde hacía más de un año le pedía ese gesto a Cobos cuando Redrado ya había renunciado !!!!).

Jorge Mas Canoso

"Y acá pueden por qué me reía. Eran nuestros años felices con Néstor. Ahí el fotógrafo nos captó justo cuando le decía que para un suizo no hay nada mejor que otro suizo"

"Y acá pueden ver por qué me reía. Eran nuestros años felices con Néstor. Ahí el fotógrafo nos captó justo cuando le decía que para un suizo no hay nada mejor que otro suizo"



IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog