Estadisticas

Hay una estadística que se atribuye, por lo menos, a dos genios. La misma determina que en toda creación existe un 99% de sudor y un 1% de inspiración. (Según la fuente, el porcentaje varía:99-1, 90-10, 95-5; es decir, hay unanimidad en lo concerniente al aporte minoritario realizado por las musas.) Con seguridad me atrevo a afirmar que ni Hemigway ni Picasso fueron los primeros en postular este cálculo. A lo sumo, alguna vez, se habrán dicho a sí mismos esta frase que uno se repite constantemente en momentos como el presente. “Momentos como el presente”, por supuesto, son los que sobrevienen al 1%.

Sucede que no hay un canón que determine cómo el cuento “se le ocurre” al escritor. Una frase, oída o estipulada letera per letera, una vivencia tan valiosa que uno es capaz de negar su existencia a fin de recrearla en la escritura, o simplemente el diálogo repentino y fluido entre seres a los cuales no conozco y que se me presentan dando alaridos, quizás traigan bajo el manto de tal impulso, el regalo de una o dos páginas -con tres me doy por bendecido- que recién escritas me parecerán el principio y la esencia del cuento; que no pasarán de un buen inicio, al día siguiente; y que, por fin, reclamarán una dedicación milagrosa para redimirse, poco más tarde y con mucha fortuna.

Es comprensible que así sea, toda vez que no hay, gracias a Dios, una y sólo una forma de escribir. Naturalmente, habrá coincidencias y disidencias, consejos que a unos salvan y a otros hunden. Existirá el melómano que, en cuestiones de escritura, pierda la noción del tiempo siempre y cuando a sus espaldas gire un disco de jazz, y también quien le haga una verónica a la nieve madrileña paseando de un sitio, un cuerpo y una historia, a otro sitio, a otro cuerpo y a otra historia, siempre desde el mismo cuarto de hotel, siempre en una tarde y así hasta tres veces. Habrá quien, como Soriano, destaque la presencia de un gato junto a los escritores más relevantes y existirán también quienes, como el mismo Soriano auguraba, no tengan éxito en tanto muestren preferencia por los perros.

Yo aquí estoy, alejado de mi cuaderno de Benjamín, a causa de un cuento que, como nunca, escribí en tres mañanas y corregiré en quinientas noches. Tengo a un metro a mi gato Hemingway, que compré por las cuestiones expuestas por Soriano y que es de madera por cuestiones expuestas por mi esposa. Tengo cigarros negros, tengo algún trago que acompañe, fetiches ambos universales en la literatura, aunque en la actualidad algunos los hayan suplantado por la carrera de Letras.

Yo, como Bioy, “nunca me sentí tan alejado de la literatura como cuando estudiaba Letras”, pero eso qué importa, Cervantes no escribió el Quijote por ser manco, sino por confirmar las estadísticas.


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, , sandra dijo

Fer sos muy bueno en lo que haces,y no tengo dudas que alguin dia no muy
alejado tendras el reconocimiento que te mereces.Estoy segura que solo falta que la persona adecuada se cruce en tu camino o vos en el suyo y descubran lo que nosotros ya sabemos, que junto a esa hermosa y buena persona que sos, se encuentra un muy buen escritor,haciendo silenciosamente su trabajo.Tal vez no haz golpeado en la puerta indicada,no dejes de insistir, siempre se abre.Un beso enorme.

, , Sonia dijo

Bienvenida sea esa inspiración, no dudaba que las musas iban a volver porque según escuche por ahí a un tal Sabina dijo “hoy las musas han pasao de mi se abran ido con el NANO”. Suerte y para adelante como sólo se avanza en esta vida. Besotes.