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VOLVER

Vuelvo  a mi vieja comarca, después de duras batallas.

Allí donde las medallas,

no importan más que la gente.

Donde el valor no se vende,

ni se alquila, ni se compra.

Allí donde hasta las sombras, tienen la magia presente.

Cabañas hechas de barro, como en todo el Bosque Gris.

El que con verde tapiz,

alfombra la Tierra Media.

Con caminos tras las sierras,

que terminan en el lago,

con historias de tres brujos,  y vendedores de feria.

Las hadas hoy  me reciben, y el sol las hace más bellas.

También se asoman doncellas,

y duendes desde las rocas.

Merlín se pone sus botas,

y se mete en la taberna.

Y entre todos los presentes, me invitaran unas copas.

Mi cabello me delata, han pasado muchos años.

He desafiado a corsarios,

que de valor daban muestra.

He salvado con mi diestra, a extrañas criaturas.

Mi travesía fue dura, mis heridas lo demuestran.

Vuelvo  a mi vieja comarca, pues se que me estoy muriendo.

Más he de morir riendo,

por haber vuelto como hombre.

Aquí brillara mi nombre,

que se convertirá en leyenda.

He de morirme ya… bajo la sombra del roble.

EL CHICO PERFECTO

EL SIEMPRE FUE ESE CHICO, QUE TODA MADRE QUIERE,
LLEGABA DEL COLEGIO, Y HACIA LOS DEBERES.
PEINADO BIEN PROLIJO, CON RAYA AL COSTADO,
PARA CRUZAR LA CALLE, MIRABA A LOS DOS LADOS.

EL SIEMPRE FUE ESE CHICO, QUE TODA MADRE QUIERE,
EL QUE DABA EL ASIENTO, A ANCIANOS Y MUJERES.
EL QUE IBA A LA ESCUELA, EL QUE NUNCA FALTABA,
UN CHICO ESTUDIOSO QUE NUNCA DEFRAUDABA.

EL CHICO FUE CRECIENDO, Y SE HIZO ADOLESCENTE.
CONDUCTA IMPECABLE, DECIA TODA LA GENTE.
QUE SE PUSO DE NOVIO Y QUE SIEMPRE FUE FIEL,
EL QUE NUNCA FUMABA, Y NO QUERIA BEBER.

EL FUE EL QUE SE CASO, CON SU PRIMERA NOVIA,
 Y TAN SOLO DOS AÑOS, DURO ESA BELLA HISTORIA.
ENTONCES COMPRENDIO, QUE NO ALCANZO LA GLORIA,
Y HOY SE ENCUENTRA SOLO, BUCEANDO EN SU MEMORIA.

YO SIEMPRE FUI ESE CHICO, QUE TODA MADRE QUIERE
NO ME SIRVIO DE NADA, HACER BIEN LOS “DEBERES”.
PERO ALGO ESTA CAMBIANDO, LO PUEDO PRESENTIR.
EL CHICO YA SE HA IDO, Y EL HOMBRE VA  A VIVIR.

 

Letra y música: Dr. Fernet – Febrero 2000

esechico 

SEÑALES EN OLEO /Basado en una pintura de Claudia Medina Castro

                                                          SEÑALES 2 

Capital Federal. 1973.

El atelier era un ir y venir de policías, psicólogos y grupos de investigación. Se tomaban muestras, se revisaban cajones y se buscaba algún indicio para comenzar la investigación.

Pablo Vance, subió por las escaleras de emergencia acompañado de su amiga Maria Eugenia, una bella mujer que acababa de terminar una de sus tantas tesis en semiología.

-          Gracias por haber aceptado, señor Vance. Lamentamos haberlo despertado de madrugada, pero encontramos que usted tuvo un contacto con la artista hace unos meses y queríamos sumar testimonios para saber qué es lo que ha ocurrido.

-          No se preocupe oficial. Es cierto. Conozco  a Claudia desde hace muchos años, y me contacté con ella hace unos meses para que realizara un cuadro especialmente para mi oficina. ¿Qué es lo que tienen hasta ahora?

-          La verdad, nada. No encontramos ningún indicio. Solo que esta desaparecida desde hace 2 días y no hay ninguna pista que nos indique que puede haberle ocurrido.

Pablo se paró en el centro del atelier y miró las paredes mientras giraba en el sentido de las agujas del reloj, tratando de encontrar algo que le llamara la atención. De pronto se detuvo un instante y percibió  algo que lo movilizo, una de las lamparitas titilaba como a punto de quemarse, pero no lo hacía nunca. Vance recordó un comentario que Claudia hizo en alguna oportunidad acerca de ese bulbo eléctrico.

-          Apaguen todas las luces.

Un oficial fue hacia el interruptor y bajó la llave. Curiosamente, todas las luces se apagaron, excepto la que titilaba, que apuntaba directamente a un cuadro en una pared color arena. Algo que no se notaba con el conjunto de luces encendidas.

 

Vance se acercó con Maria Eugenia y se pararon frente al cuadro.

-          ¿Qué nos querés decir Claudia? – Dijo murmurándose a sí mismo.

-          ¿Qué ocurre Vance?

-          La pintura. Pablo analiza la pintura. – Respondió Maria Eugenia al inspector.

-          ¿Ves lo mismo que yo, Maru?

-          No puedo mirar lo mismo que vos. Estás adelantado en años luz. Decime como arrancar.

El jefe de policía no entendía nada.

-          Hay que leer este cuadro, como se lee una iglesia. Como la Iglesia de Notre Damme. ¿Te acordás que te conté?

-          Tenés razón. Me contaste. Pero acá no leo nada.

-          El cuadro no tiene la fecha. Es reciente y tiene una razón, no pudo llegar a ponerla. Significa que desapareció mientras pintaba el cuadro. El pincel está teñido de ocre, siena tostado y siena natural, lo que nos dice que terminó de pintar esta especie de tubo en la parte superior, por eso estoy convencido que hay que leerlo de abajo hacia arriba.

-          Está muy bien. Arranquemos. ¿Qué es lo que ves? – Preguntó Maria Eugenia admirada.

-          El cuadro esta divido en secciones. Todas tiene cierta armonía en las longitudes, menos la vertical. No guarda relación con las otras, es decir que es el “objetivo”.

Vance miró al jefe y le dijo.

-          Claudia fue testigo de un asesinato. No quiero apresurarme, pero es posible también que el asesino lo haya sabido de alguna manera.

El jefe policial abrió los ojos como si su mamá fuera a ponerle gotas para curar la conjuntivitis. Y al intentar expresar alguna acotación, Vance volvió a hablar.

-          La base tiene 3 líneas onduladas. Eso nos dice que fue en el agua, o cerca de ella. ¿Algún asesinato en los últimos 10 días con referencia al agua?

-          Leí que en la costanera cerca del Club de Pesca un empresario cayó al agua mientras intentaba pescar y murió ahogado. – Dijo Maria Eugenia.-  ¿Podría ser?

-          Es posible, siempre y cuando me digas que falleció a media mañana.

-          Es cierto – Dijo un policía que seguía recolectando muestras pero tenía su oído atento – Falleció a media mañana. ¿Cómo lo supo?

-          Porque detrás del ahorcado hay 10 líneas verticales con movimiento. Demuestran una caída y la hora en que ocurrió el hecho.

 

Los oficiales allí presentes hicieron un silencio y comenzaron a acercarse a la pintura.

-          Estoy viendo que hay señales desparramadas por todo el cuadro. ¿Cómo sabemos por dónde empezar? – Le preguntó Maria Eugenia.

-          Cada recuadro se comunica con el siguiente por algún detalle. Mirá.- Dijo señalando a las personas delgadas teñidas de gris – Hay que seguir con este.

-          ¿Y dónde está la relación?

-          ¡Pensé que tantos años conmigo te habían servido de algo! – Sonrió. – La conexión es el 10. Mirá, diez líneas en el primer cuadro, y diez ojos en el segundo.

-          Está bien. No acoto más. Sigamos leyendo.

-          Fijate los brazos, forman una figura extraña. Sobre todo donde se cruzan y forman un punto, junto con el cuello.

Vance miró a todos los policías y preguntó

-           ¿Hay alguno de ustedes que haya desempeñado tareas en tránsito?

-          Yo, señor.  ¿Por qué?

-          Dígame que sector de Buenos Aires puede tener algunas calles que formen un dibujo similar a estos brazos. Pero que tengan un punto importante en la unión de esas seis direcciones.

-          No sabría decirle si hay uno tan perfecto. Pero lo primero que me viene a la mente es la Plaza de Mayo. Tiene una avenida principal, y dos avenidas en diagonal, el punto de unión es el Cabildo, pero no tiene avenidas  a sus costados, solo calles.

-          Entonces tenemos que tomar esas dos calles.- Dijo Vance.- Son las que no tienen relación.

-          Las calles son Bolívar y San Martín. Dos próceres históricos. – Dijo Maria Eugenia.

-          Sí, pero solo uno es el que nos sirve. Y es San Martín. – Dijo muy seguro Vance –  Porque es el que nos lleva al siguiente cuadro.

-          Perdón – Interrumpió el oficial. ¿Usted cómo demonios sabe que es San Martin?

-          Mire el dibujo nuevamente, oficial. Además de ser un plano de calles, la unión de los brazos y el cuello forman otra cosa.

-          Un árbol…. – susurró perpleja Maria Eugenia.

-          ¡Exacto! Ahí  tenemos la relación. Claudia siguió al asesino hasta la Plaza San Martin, en Retiro, y es probable que la haya visto.  El color de los arboles es rojo, lo que indica que el “ahogo” del empresario no fue tal. Lo mataron antes de arrojarlo al agua. Apuesto mi reputación que si estudian sus pulmones verán burbujas, algo que no debería ser así en caso de ahogo. Eso nos lleva al siguiente cuadro. El rojo nos dice donde seguir.

-          No veo nada ahí. – Dijo Maria Eugenia. ¡Si me decís que ves algo, me voy!!!

-          Anda hacia la puerta entonces. Mira los dibujos. No podes distinguir cuantos son, ni que significan. Solo te generan algo. ¿Qué te generan, Maria Eugenia?

-          Duda.

-          SI. La Duda. Una escultura que está situada curiosamente en la Plaza San Martin, mirando hacia  Av. Santa fe. La escultura data del año 1905, y muestra a un anciano intentando convencer a un joven. Claudia supo donde vive el asesino y con esta estatua nos dice que tenemos que creerle. Uniendo estos datos, puedo asegurar que el asesino vive o está en Av. Santa Fe 1905.

-          ¡Rápido! Movilícense hacia allí.- Gritó desesperado el jefe de policía.- ¡Quiero a ese hombre detenido! Si la secuestró, la tiene allí.

-          Oficial, lamento desilusionarlo, pero si va allí no va a encontrar nada. Todavía falta leer partes del cuadro. Mire la zona superior. ¿Qué ve?

-          A estas alturas ya no se que ver y que no.

-          Ondas. Al igual que al principio del cuadro. El asesino estuvo visitando a Claudia con algún pretexto, e intentó sacar información de cuanto ella sabia acerca del asesinato. Claudia se dio cuenta y por eso pintó ese sector en mayor tamaño, para decirnos que también estaba en peligro.

-          ¿Y la relación dónde está Pablo? – Dudó Maria Eugenia.

-          Es obvio que en la cadena de formas geométricas. Claudia nos deja un dato, o mejor dicho dos, que nos dicen como atrapar al asesino. El primero nos dice quien es. Seguí la secuencia de los polígonos, en cantidad y  forma. El color separa cada número. O sea 2 polígonos grises de diferente forma  pero  del mismo color serian 2-2. Por lo cual tenemos varias cifras.

 

Vance extendió un papel sobre una mesa de apoyo y escribió lo siguiente.

2-2, 1-1, 2-2, 1-1, 2-1, 2-2, 1-1

-          Sumando esto encontramos la siguiente cifra.

4-2-4-2-3-4-2

-          Oficial, averigüe quien es la persona cuyo documento es 4.242.342,  y tendrá al asesino del empresario y al secuestrador de Claudia. Debe ser más o menos del año 1945, según mis cálculos.

Sin dudar, se chequearon los datos vía telefónica y descubrieron que ese número tenía nombre y apellido.

-          Bien – Dijo el jefe de la policía. – Quiero buscar a ese hombre y detenerlo ya mismo.

-          No va a ser falta oficial. Ya sé dónde encontrarlo. Claudia lo dejó pintado.

-          Mi buen hombre, usted no para de sorprenderme. ¿Dónde está?

-          Exactamente en el mismo lugar donde Claudia lo vio cometer el asesinato. En el Muelle de Pesca.

-          Pero, Pablo. Son las  8 de la mañana. ¿Cómo sabés que está ahí ahora? – Dijo Maria Eugenia.

-          No está ahora. Va a estar a las 10 en punto, y va a tirar a Claudia, tal como lo hizo con el empresario. Dije que la última pista daba dos datos. El segundo es este. Me equivoque pensando que el pincel nos daba el final del cuadro, y no fue así. Lo último que pintó Claudia fue una línea roja. Ésta que ven acá. – Dijo señalando la línea que caía de los polígonos.

-          No puede ser. El pincel esta con ocre.

-          No lo pintó con pincel. Lo pintó con la uña. ¿Ves la X que hay justo arriba de la cabeza? Es una uña clavada dos veces. El lienzo está levemente hundido. La línea roja une a los polígonos con la figura que marcaba el asesinato. El asesino vino a buscarla. Seguramente le dijo que la iba a matar tal como lo había hecho con el empresario, y en su último intento Claudia hizo que todo el cuadro cerrara.  Por eso no llegó a poner la fecha en el cuadro.  Claudia lo pintó sabiendo que podría ocurrirle algo, que me iban a llamar, y que yo podría descifrarlo. Oficial, en 2 horas va a tener resuelto 2 casos. La muerte de un empresario y el secuestro de la artista Claudia Medina Castro. No pierda ni un segundo.

Todos se quedaron inmóviles como estatuas. El famoso simbologista Pablo Vance, lo había hecho de nuevo…