El dia 7/9 a las 19,30 horas en el Salón Auditorio del colegio Niño Jesús de Praga (Ricardo Gutierrez 1269) Vicente Lopez el Dr. Wilbur R. Grimson, médico psiquiatra de prestigio internacional, disertará sobre: “ADICCIONES, Prevención y Tratamiento”.
Los esperamos!
Fundación de Prevención Social
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Disertación del Dr. Wilbur R. Grimson especialista en Adicciones

La Cámara de Diputados de la Nación dió media sanción a la Ley de Salud Mental que pasa ahora al Senado de la Nación. Bien intencionada. Bien preparada. Se la ha redactado en el marco del sostén de los derechos humanos de los pacientes. No resulta tan complicada como la Ley 448 de la Legislatura de la CABA que no ha avanzando demasiado en su implementación, porque para que las leyes sirvan hace falta la voluntad política de avanzar. Y los recursos. Y cuando no hay voluntad política se tropieza con la concepción dominante en la práctica de la Salud Mental que sigue centrada en los grandes Hospitales monovalentes. Que son una fuerza masiva que se ocupa de lo que nadie quiere cuidar, los miles de pacientes desgastados por la enfermedad y por la ausencia de tratamientos efectivos que pueblan los asilos del país. Está bien, y es políticamente correcto, defender derechos de todos los grupos de la sociedad, pero de que sirven los derechos si no hay posibilidad de ejercerlos porque el contexto deteriora, desgasta, crea distancias de familia y sociedad. Acaso será a modo de advertencia para que no se vuelva a repetir el abandono? Ocurre igual.
La singularidad de Goldenberg no está solo en que desde 1957 demostró la posibilidad de usar los Hospitales Generales para atender la mayor parte de la patología psiquiátrica que requiere internación. También a que amplió la imaginación hasta un punto difícil de repetir. Conoció los territorios del pensamiento psiquiátrico, indicó los caminos para aventurarse por ellos, y evitó convertirse en Escuela. Por eso mismo sentó Cátedra. En sus Ateneos de los días martes estuvieron en cualquier etapa, figuras como Itzigsohn, Bleger, Ulloa, Pérez Morales, Fritz Redlich (Profesor de Psiquiatría y luego Decano de Medicina de Yale), el antipsiquiatra David Cooper. Diversidad, si, para estimular el pensamiento. Ahí aterrizó la Psicología recién nacida de un acuerdo que en la UBA avalaron Risieri Frondizi y Rolando García para hacer la práctica de su aprendizaje. Ahí Eliseo Verón y Masotta anunciaron la llegada para una discusión de la historieta organizada por el Instituto Di Tella de un joven filósofo llamado Umberto Eco. Ahí Carlos Sluizki presentó a Jay Haley que llegaba de Palo Alto, Cal. de trabajar con Gregory Bateson.
Difícil en nuestra Argentina plena de parroquias psicológicas aisladas entre sí, imaginar el cuadro de riqueza disponible que se ofrecía a nuestra formación profesional. También difícil imaginar que cuando, con motivo de uno de nuestro enfrentamientos bélicos nacionales, “el Lanús” quedó aislado y los profesionales, enfermeros y otro personal no pudieron acceder, el Servicio de Psicopatología funcionó como sala de guardia psicológica, organizando las comidas y el cuidado de los pacientes mas afectados en todos los Servicios del Hospital.
Es decir que Ley enmarca, define, ayuda. Pero no genera una actitud de cuidado que solo se aprende donde existe. Un cuidado inmediato, regular, permanente, que hace darse cuenta que los pacientes necesitan terapia intensiva psicológica. Que no se aprende tampoco en las Facultades. Y que no se agota en la mentada interdisciplina.
Quiero Hospitales que muestren lo que supimos demostrar en el Centro Piloto del Hospital Estévez hace casi cuarenta años. Que lo que mas ayuda a la recuperación es una convivencia saludable del conjunto que constituye la comunidad terapéutica. Con pacientes mas desgastados que los nuestros, lo logró Raúl Camino en Federal promoviendo recuperaciones difíciles de imaginar. Y otros pudieron intentarlo en diversas partes del interior. A su manera, Alfredo Moffatt personalizó en forma dramática la relación con conjuntos numerosos de pacientes. Que se humanizaban una vez por semana para volver al abandono después. Lo que Maxwell Jones enseñó -también en Lanús- es que la cura deriva de hacer que ese cuidado se internalice como posibilidad para cada uno de vivir mejor.
Wilbur Ricardo Grimson.