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Mayo 11, 2012 | Por wilbur-grimson | Claves: adicciones, despenalización, drogas, prevención, salud | # Enlace permanente
REUNIÓN SOBRE DROGAS EN EL CONGRESO NACIONAL
El día 10 de mayo se realizó en el Anexo de la Cámara de Diputados una convocatoria de la diputada Cornelia Schmidt-Liermann para tratar temas relativos a las propuestas de despenalización del uso de drogas.
La reunión se inició con la presentación de estadísticas del Observatorio de Drogas de GCBA que fueron dadas por la Lic. Verónica Brasesco y el Lic. Roberto Canay. Vertieron datos preocupantes sobre la asociación entre diferentes planos de análisis que demuestran el descontrol actual en términos de incremento desmedido del consumo abusivo de drogas que viven en especial los sectores juveniles.
Participó a continuación en representación de las organizaciones de Madres que se enfrentan al consumo abusivo la Sra. María Rosa González, que volcó en forma impactante su experiencia tanto personal como en ayuda de personas necesitadas de orientación, cuidado y asistencia.
A continuación el Dr. Wilbur Ricardo Grimson expuso su posición refiriéndose a los desarrollos ocurridos en el país en las últimas décadas. Señaló que la creación del CENARESO (1973) se basó en la inadecuación de la Salud Mental de los Hospitales Psiquiátricos para abordar el tratamiento de las ADICCIONES. Esto ya había resultado recomendado por el eminente Dr. Raúl Carrea al retornar de su viaje a los EEUU de Norteamérica (1955) y recomendar el modelo de ese país que cuenta entre los Institutos de la Salud un Instituto de Salud Mental y un Instituto de Abuso de Drogas (el NIDA).
Argumentó que entre las afecciones mentales y las enfermedades por abuso de sustancia existe una diferencia tan sustancial que no se pueden unir estos abordajes como hace una reciente Ley, que no fue consultada debidamente con las organizaciones profesionales y que casi no se debatió. Es un error que se debe enmendar. Una cosa es un proceso de la imaginación y otra una afección basada en la incorporación voluntaria de una noxa (la droga). Hasta las prácticas asistenciales difieren porque una cosa es tratar un proceso psíquico y otra una intoxicación, y difícilmente un profesional se especialice en temas tan dispares.
Mucho daño se hace cuando se confunden los términos y las prácticas. En el caso de las adicciones se afectan valores y conductas que se deben modificar y que se agregan a la situación puramente adictiva. Hay un proceso típico y propio de estas patologías que no se da en los casos de salud mental. Para ello se han creado en el mundo entero las Comunidades Terapéuticas que proporcionan una respuesta integral.
Señaló el presentador de la ponencia, el peligro de banalizar en el país el problema de las adicciones pensando que la droga puede ser usada de manera “recreativa”, error grave que se cometió en muchos países. Hoy la tendencia a la liberalización del consumo –por sus desastrosas consecuencias- está en franco retroceso en Holanda, España, EEUU. e Italia. En nuestro país se manejan supuestos mas “liberales” desconociendo que la Argentina tiene un consumo de drogas excesivamente desarrollado y no tiene una respuesta sanitaria proporcional a las necesidades (no existen camas públicas suficientes).
Defendió el papel de la SEDRONAR reconocida por todos los organismos internacionales como un modelo integral de abordar a la vez la Reducción de la Demanda y el Control de la Oferta. Casi todos los países adoptaron estructuras comparables en lugar de dividir por áreas las responsabilidades como se hizo en el país en los primeros tiempos (CONATON). La responsabilidad de la gestión unitaria debe tener un solo centro. Criticó el desplazamiento de las Fuerzas de Frontera (especializadas en el tema) a controlar el tráfico urbano dejando permeables y descuidadas las fronteras.
Criticó que los nuevos Proyectos de Ley que se han presentado no incluyan a la SEDRONAR como organismo coordinador lo cual lleva a pensar que se sigue el proceso de desarticulación progresiva de responsabilidades e incumbencias. Tampoco se menciona a la PREVENCIÓN que es el arma básica de un proceso educativo que se proponga a reducir el consumo abusivo. La noción de riesgo debe ser comunicada y conocida. Y no se menciona a las Comunidades Terapéuticas que constituyen la mejor respuesta para la recuperación de los adictos.
Desde el auditorio se criticó que un Juez de la Suprema Corte elogiara el hecho de que cada ciudadano podía cultivar su propia marihuana, como una canalización inconducente. Se concluyó que se subestima la situación y se quieren inventar respuestas confusas que no podrán reducir los problemas. Todo el mundo cree poder opinar. Los derechos se ejercitan sobre la base del conocimiento integral.
Se agregó que las políticas actuales no abarcan en forma suficiente ni eficaz la problemática que significa el crecimiento del consumo de paco en especial en las poblaciones indigentes.
También se señaló que la Ley de Prevención Educativa dictada por el Congreso Nacional en el 2009, no se ha puesto en práctica.
Dr. Wilbur Ricardo Grimson
(15 5012 5830)
Abril 9, 2012 | Por wilbur-grimson | Claves: adiccio, despenalización, drogas, salud | # Enlace permanente
ENFOQUE DEL CONSUMO DE DROGAS
EN NUESTRO PAIS
La explosión cultural que tuvo lugar en los EEUU de Norteamérica y en Europa, que dio en llamarse el hippismo, comenzó a trasladarse rápidamente a otros países adoptando algunas de las características externas que se difundían con facilidad. Esto era así aun cuando la particular expansión de los ingresos por las clases medias americanas no tuvieran una réplica comparable en los demás países. Lo que comenzó como una revolución de las costumbres y una oposición contestataria a un conflicto armado, se trasladó como una moda que cuanto más se expandía, más superficializaba su contenido. El mejor ejemplo de ello lo constituye la diseminación universal de la imagen del Che, vaciada de su contenido transformador.
Por esa época la experiencia clínica de hospitales y consultorios registraba en nuestro país una baja frecuencia de consultas individuales. Hacia fines de los sesenta se registró la aparición en forma mas notoria de las drogas que prendían en algunos sub-grupos como ser los ligados a los procesos culturales, a la música, al periodismo, a la publicidad y en sectores intelectuales en general. El encuadre jurídico estaba dado por el régimen francamente represivo de la Ley 20.771. (1974) ideada con el mismo criterio duro que llevó a la creación del CENARESO.
Durante la Presidencia de Alfonsín se creó la Comisión Nacional de Drogas (1985), se intervino el CENARESO para adecuarlo a los modelos de tratamiento vigentes en los principales países como EEUU e Italia, y se convino a través de la ONU el establecimiento de una Escuela de Formación encomendada al CeIS de Roma, que avanzó largo trecho bajo la Dirección de Andrea de Dominici. Por ignorancia de las nuevas autoridades de la recién nacida SEDRONAR (1989) no se extendió este Convenio por un nuevo período de dos años, ganando la disputa los representantes de un oscurantismo opuesto a la política preventiva iniciado activamente en el sistema educativo. Esta en cambio habría de ser continuada desde la Secretaría Provincial que dirigió brillantemente el Dr. Juan Yaría.
Recién se retomaría la buena senda en la SEDRONAR con la designación de Julio César Araoz que reconoció a las ONGs como la mano derecha de la acción terapéutica que era cubierta por las Comunidades Terapéuticas. Se inauguró una verdadera cogestión que llegaría a su punto culminante con la gestión del Lic Eduardo Amadeo. Así como habían hecho las autoridades de los países avanzados se confió en la capacidad de tratamiento de las ONGs que aplicaban los principios desarrollados por el CeIS de Roma y por DAYTOP de los EEUU. Ser había establecido una capacitación de primer nivel en la Universidad Nacional de Quilmes, gracias a su Rector el Ing Julio Villar. Además se consiguió del Ministerio de Salud de la Nación la inclusión en los equipos terapéuticos de los Operadores Socio Terapéuticos. La UNQUI creó el Diploma respectivo y capacitó en 8 años en cursos bianuales a 400 OST. Este proceso fue inaugurado en la transición de responsabilidades de Araoz a Amadeo, proyecto fue apoyado también por Yaría. En ese momento se realizaron las primeras investigaciones en adicciones.
Se había reconocido desde todas las instituciones involucradas que el crecimiento del fenómeno adictivo nos acercaba al desmadre. Cuando en estos años se unifica el tratamiento de las adicciones con el de la salud mental, se ignoró lo que el Dr. Raúl Carrea planteó al crear el Instituto Nacional de Salud Mental. Fue una pieza fundamental en la planificación y evaluación de acciones que llevó a cabo las primeras investigaciones epidemiológicas en población general., base de cualquier organización de acciones. Esta concepción replica lo realizado por los EEUU que entre los Institutos de Salud cuentan con carácter independiente al Instituto nacional de la Salud Mental (NIMH) y al Instituto Nacional de Abusos de Drogas (NIDA).
Se desconoce que el grado de involucración de los factores externos en la enfermedad mental y en las adicciones difiere ampliamente. En la primera de estas patologías los factores internos de tipo biológico y psicológico pueden complementarse con las interacciones del grupo familiar. En las adicciones, en cambio, el peso determinante lo tiene la incorporación de una noxa llamada droga, cuya medida y frecuencia de consumo, va siendo incrementada. Los factores psicológicos y orgánicos intervienen en la determinación del proceso a través de los conocidos circuitos de placer, estableciendo relación particular con los receptores cerebrales, pero lo que tiene mayor peso es la presencia de la droga, sin la cual el circuito no se puede recorrer. Pensar el isomorfismo de ambas patologías es negar lo evidente: son distintas en su método, recorrido y resolución. Así lo entienden la mayor parte de los países del mundo. Nosotros hemos incorporado confusiones a una reciente Ley de Salud Mental, que deberían rectificarse.
Por otra parte si bien estamos lejos de las proporciones de personal en relación con los pacientes que serían deseables en el campo de la salud mental, poco se va a lograr agregando a las responsabilidades del profesional, una disciplina diferente en la experiencia cotidiana. Ni el médico recién graduado puede hacer frente a las adicciones, ya que no está preparado, y debe especializarse en el postgrado. Ni el Psiquiatra es necesariamente un portador de experiencia suficiente en el tema.
Al llegar a 1989 se promueve entre el Parlamento saliente y el entrante una discusión que conceptúo de gran valor y que los diferentes postulantes de proyectos ante el Parlamento Nacional, han preferido ignorar. Es frecuente que el texto de una Ley merezca un repaso detenido del proceso que llevó a su dictado. Ambas Cámaras decidieron no penalizar el consumo de drogas sino penalizar básicamente la tenencia para consumo. Se agregó, y esto no es tenido en cuenta, un par de medidas anteriores a la penalización cual son la Medida de Seguridad Educativa y la Medida de Seguridad Curativa, de probada validez y que hacen gradual la llegada a la sanción penal.
Afirmamos entonces que la propuesta de despenalizar el consumo de drogas constituye una falacia políticamente útil. No se penaliza el consumo en la Argentina por decisión del Congreso Nacional.
En cambio el efecto de estar debatiendo la despenalización, sin aclarar el estado actual de la cuestión ha tenido por resultado disminuir la percepción de riesgo ante el consumo en un valor cercano al 20% de los encuestados.
Creo que hemos dado un salto hacia atrás, creyendo avanzar. Ahora no solo el consumo es admitido sino que se puede cultivar productos que se encuentra en la lista de sustancias prohibidas de la OMS. Se trata de tóxicos cuya ingesta debe estar controlada porque en el caso de los abusos degradan a la persona, la inutilizan y le quitan responsabilidad y equilibrio.
Una diputada juvenil, nos propone en su campaña electoral “portarnos mal” y adjunta esta propuesta a sus posiciones sobre la legalización del consumo y del cultivo y la producción de sustancias ilegales. A confesión de parte, relevo de pruebas. La ausencia del riesgo que se corre pierde el motor de la prevención. Hay 180 países que consideran que son dañinas. Y lo son por su capacidad de dañar. Los tóxicos a que nos referimos no son inocuos- como se quisiera hacer creer – requieren para mantener igual efecto, aumentar dosis y frecuencia. Y esto lleva por vía de la escalada del consumo a la adicción que es ni más ni menos que una enfermedad destructiva.
De este lado del mostrador, que no es la misma posición que ocupan los que reciben muestras de éxtasis gratis en las discotecas de moda, vemos llegar a los sistemas de ayuda terapéutica a las personas cuya vida ha sido destruida junto a la de sus familias por un consumo sin límites. Desarrollaban derechos o eran impulsados a deterioros permanentes? Acaso podemos permitir que los jóvenes jueguen a la Ruleta Rusa con una pistola, ignorando que en todo caso es mas posible salvarse si se trata de un revólver?
Es curioso observar que todas las elucubraciones hechas en nombre de los derechos de las personas ignoran que el famoso Art. 19 de la Constitución Nacional habla del ejercicio privado de esos derechos, y de la no afectación a terceros.. Es difícil imaginar que un cultivo pueda ser desarrollado en privado o que se realice en situación inaccesible a los demás. Y en todo caso las multitudinarias concentraciones que anualmente crecen y que parecen ferias de polidrogas, con sistemas de extracción veloz de los que se pasan del límite en ambulancias privadas, no parecen respetar los límites individuales de los derechos.
A mayor abundamiento no hay estructuras sanitarias preparadas ni capacitadas para realizar el famoso pasaje del problema al sistema de salud. Y la capacitación es imprescindible. Es prolongada y es costosa.
Si agregamos a esto la preocupación de las madres que ven morir a sus hijos por efecto del consumo de diferentes sustancias, entre ellas el paco, y que denuncian los permanentes fracasos del sistema sanitario para proveer atención integral, oportuna y adecuada, no podemos sino darnos cuenta que se necesita mucha discusión, buen debate de nivel y acuerdos sectoriales para poder a lo largo y lo ancho del país proveer atender este fenómeno.
Hasta ahora tenemos la evidencia que aportan las estadísticas que generan los organismos internacionales que nos hablan del papel principal del consumo de drogas en el país, que se basan en nuestros propios informes. . Para ello debemos consultar a los epidemiólogos y a los expertos, no a los políticos que generan estudios imaginarios. La ciencia no se tuerce por la voluntad política, la que provocó siempre con su ignorancia catástrofes epidémicas como fue ignorar el avance del SIDA en los 80. Por eso se trata de recurrir a árbitros imparciales y serios, no a estudios nunca publicados o cuya base de datos no puede ser consultada por otros investigadores..
Lo que esta en juego es la salud de la población del país por muchas décadas. El que realmente sabe, admite que puede haber errores y que todos pueden cometerlos. Lo que debemos solucionar no es una cuestión de opiniones sectoriales. Debe producirse en el campo de las adicciones una sabiduría colectiva y se deben tomar decisiones no arbitrarias. Debe llamarnos al atención que la mayor parte de los países del mundo eligen caminos diferentes al que se nos invita a recorrer. No será que una vez más nos equivocamos?
Dr. Wilbur Ricardo Grimson
ex SEDRONAR (2002-2004)
Presidente de la Fundación de Prevención Social
Marzo 7, 2012 | Por wilbur-grimson | Claves: adicciones, despenalización, drogas, prevención, salud | # Enlace permanente
Una extraña constelación de teóricos de las políticas coincide en que la despenalización de las drogas va a hacer avanzar la situación. Lo que va a avanzar es el consumo que se va a desbordar. Es que la idea de despenalizar hace pensar que si se da se respeta el derecho a consumir. Desde el punto de vista de la salud es como afirmar que uno tiene derecho a intoxicarse, lo cual seria visto como una estupidez. Pero en este campo hay tanta bandería que parece que los que hay que hacer es abrir las puertas a las experiencias. Como si no hubiera suficiente experiencia de que esas ideas conducen a desastres.
Los que estamos del otro lado del mostrador ya sabemos que el concepto de que existe un consumo recreativo encierra una invitación y que después resulta antecedente de desmadres. La droga y sobre todo la droga consumida con la idea de tener derecho, termina por dañar igual a la persona, la inhabilita, la discapacita, destruye sus vínculos, sus afectos, sus proyectos. Que es esto: AVANZAR O RETROCEDER.
Creo que esta la vista el daño que produce ignorar los riesgos. Sostener el derecho a consumir es como rebelarse contra los semáforos, que al fin y al cabo también limitan nuestros derechos, pero no por eso pueden ni deben ser ignorados. Las consecuencias están a la vista.
También están a la vista las miles de camas ocupadas por quienes quieren recuperarse. Y en muchos casos digo pretenden porque no toda oferta de tratamiento es buena, apropiada o ha surgido del estudio adecuado del problema.
Lo que si sabemos es que la destrucción de las cabezas y de los proyectos surge por ignorar los riesgos. Que los riesgos conocidos deben enfrentarse con proyectos preventivos que deben poblar el campo educativo y que escasean porque pocas veces se los encara con énfasis, dedicación y recursos. Hasta se ignora la existencia de Leyes de Prevención que deberían haberse puesto en práctica.
Para quienes nos obstinamos en recorrer el camino que se propone desarrollar una prevención adecuada, un tratamiento integral y una reinstalación social eficaz, hay esperanzas diseminadas. En medio de la Villa 21 avanzo con criterios similares el Padre Pepe di Paola, cuya tarea ejemplar es seguida por el grupo de sacerdotes villeros. En diversos Municipios se descubre el sentido de las prácticas sociales como integradoras de esfuerzos comunes a diferentes sectores sociales. Se entiende la desigualdad como campo propicio para el consumo. Se advierte que el sentido de la vida yace en proteger capacidades, ayudar a desarrollar habilidades y buscar un sentido a la tarea cotidiana. Ahí coinciden los que vienen de la religión y se inspiran en las palabras del Obispo Casaretto y del Obispo de Gualeguaychú, los que vienen del activismo estudiantil y han comprobado el valor del accionar en conjunto en defensa del derecho a obtener capacitación, los que ayudan en los barrios a chicos necesitados brindando apoyo escolar. Nos da esperanza la existencia de miles de proyectos de voluntariado que se suman y multiplican por doquier. Porque no importa cuan oscuro sea un camino, una luz pequeña puede marcar la salida.
Dr. Wilbur Ricardo Grimson
Médico Psiquiatra
Ex-SEDRONAR (2002-2004)
Presidente de la Fundación de Prevención Social
Febrero 13, 2012 | Por wilbur-grimson | Claves: adicciones, derechos, drogas, ley, prevención, salud | # Enlace permanente
¡YA LA MUERTE POR DROGAS NO NOS SORPRENDE!
Es de suponer que la muerte casi superpuesta de Jazmín de Grazia y Whitney Houston responde al ejercicio de lo que el Profesor Damín, Toxicólogo del Hospital Fernández, denomina consumo recreativo. Es una lástima que las involucradas no se hayan enterado porque seguramente hubieran fallecido mas contentas al saber que se estaban recreando.
En verdad, por más vueltas de carnero que den quienes inauguraron la idea de que hay derecho a drogarse, ahora están obligados a enmendar su postura y hasta hablan de prevención. Pero lo hacen mal porque no creen en lo que dicen. Así recomiendan que no se hable de drogas en las campañas. Sino de salud, esparcimiento y vida al aire libre. Desconocen el problema. Es exactamente al revés lo que se debe hacer, ya que es conociendo a los demonios que podemos evitarlos porque la droga te incita, cabalga sobre la generación de impulsos, hasta que el consumo se vuelve incontrolable.
Téngase en cuenta que las dos personas estaban ejerciendo su derecho en privado. Que mas podría protegerlas el famoso artículo 19 de la Constitución Nacional, ya que no se lo podría aplicar al consumo público, donde daña la salud pública. Aquí solo daña al que consume. Que parece no tener derechos. .
Yo creo que el derecho a la salud no puede aplicarse cuando una persona está al borde del precipicio. Quienes vieron el video que presentó en Twitter Jazmín el día viernes, diagnosticaron las muecas típicas de una sobredosis. Nadie intervino porque hubiera afectado un derecho! Yo creo que ella, así como Whitney Houston y Amy Winehouse, estuvieron clamando desesperadamente en sus últimos días para ser cuidadas, lo que requería interrumpir su carrera hacia la muerte. O será que se ha extendido esta equivocada noción de que el que necesita ser internado puede negarse. Con que porción de su cerebro opta por sus derechos? La vieja Ley 22.914 resguardaba de profesionales inescrupulosos pero también de pacientes en riesgo dispuestos a ignorarlo. La actual mezcolanza de las Adicciones en el rubro de la Salud Mental cuenta con la firme oposición de los que hace años trabajan en las Asesorìas en cuidado de los pacientes. Y de quienes conocen el campo en su realidad dramática y cotidiana.
En el mundo, las adicciones se consideran un sub-tema autónomo dentro de la Salud Mental que requiere consideraciones particulares y dispositivos asistenciales con equipos interdisciplinarios en todo el país, como aquí no existen. En la mayor parte de los países se legisla sobre ellas en complemento autónomo con otros problemas de la salud mental. Porque los derechos se pueden ejercitar en plenitud cuando la persona está en capacidad de cuidarse. No cuando debe considerarse inhábil para el ejercicio momentáneo de esos privilegios que pueden conducir a su muerte por abandono.
Habiendo bregado durante años por la mejoría asistencial en el campo de la Salud Mental, incluyendo algunos logros reconocidos en diversos países como la instalación de servicios de Comunidad Terapéutica, creo que es dable afirmar que los cambios a proponer son de la práctica y que requieren capacitación, formación, políticas y presupuestos. No es factible cambiar la Ley si la práctica sigue siendo la misma.
Pero volviendo a la promovida prevención de adicciones que hemos ejercitado durante décadas, bien harían sus recientes cultores en apreciar el éxito de las campañas de prevención del SIDA, logradas a pocos metros en el mismo Hospital. Lo que ha vuelto controlable la epidemia de SIDA es el conocimiento informado del riesgo que se corre y de como la muerte, hasta hace poco inevitable en la mayor parte de los casos, puede controlarse con una intervención precoz. El sol y las caminatas al aire libre quedan para la rehabilitación ya que no son curativas en si mismas.
Quien clama por la prevención haría bien en conocer que el Congreso Nacional aprobó una Ley en el año 2010 haciendo obligatoria la prevención educativa. La misma a ha sido dejada de lado por el Ministerio de Educación y el Congreso no ha insistido en su aplicación. ¿No estaremos perdiendo tiempo?
Dr. Wilbur Ricardo Grimson
Médico Psiquiatra
Ex Sedronar (2002-2004)
Actual Presidente de la Fundación de Prevención Social
Septiembre 19, 2011 | Por wilbur-grimson | Claves: adicciones, despenalización, drogas, prevención, salud | # Enlace permanente
En algunos casos del presente debate sobre el derecho de los ciudadanos a consumir drogas se cae en posturas de cierta ingenuidad, como si se tratara de debatir un problema relacionado con una ingesta alimentaria de vitaminas, que alguien quisiera controlar. En realidad una sociedad esta obligada a restringir en la medida de lo posible una conducta tóxica que arriesga las condiciones de salud de la población. Del otro lado el consumo resulta motorizado por un esfuerzo empresario descomunal, que la instala en la cultura de la época, con una gran manipulación de la información que se difunde de manera incesante y con el claro propósito de lograr adhesión en forma de una tolerancia social alta. Se propone facilitar la alteración química de los estados de conciencia de una persona, proponiendo un crecimiento ilusorio de sus capacidades, un valor agregado a sus esfuerzos personales, un atravesamiento de barreras, límites, logro de éxitos, etc.
El recorte del debate quiere desligar esta situación personal de su macrodeterminación por lo que algunos designan los esfuerzos de un imperio subterráneo y ligarlo a los derechos individuales y su ejercicio en privado. Pero las drogas traspasan los planteos individuales porque se extienden a capas numerosas de la población y desarrollan su principal extensión en reuniones multitudinarias, públicas, de alto costo. Es ahí donde desaparece la noción de riesgo -sustituida por la idea de estar ejerciendo el derecho a drogarse- y es ahí donde se producen en forma inevitable, ligada al descontrol del consumo de alcohol y drogas, los múltiples accidentes derivados del abuso de sustancia de los que dan cuenta nuestros hospitales públicos en especial en los fines de semana.
Ante esta situación el país carece de una política de salud que se haga cargo de esos accidentes que exceden la capacidad instalada de nuestros Hospitales Públicos por lo cual el argumento de que se quiere canalizar el problema como algo ligado a la salud, carece de sustento empírico. No hay capacidad de atención de lo que ocurre en el área de Salud, ni se lo acompaña una vez registrado de un cuidado básico. Debe saberse que hay alta probabilidad de que la persona que ha abusado vuelva a hacerlo, y por lo tanto se debería canalizar su situación, una vez superada la emergencia, a una consulta médico psicológica adecuada.
Si en la década del 90 se había avanzado en este sentido sobre la base del eficaz desarrollo de Juan Yaría durante la Gobernación de Duhalde en la Provincia de Buenos Aires con la creación de FONODROGA y su red de derivación a los Centros Preventivos Asistenciales, hoy el sistema está debilitado, en crisis y no se le conoce la eficacia de otros tiempos, su agilidad ni su disponibilidad. Antes se tenía una barrera de contención del fenómeno en base a consultas, orientaciones y derivaciones. Se evaluaba la posibilidad de un tratamiento ambulatorio que hoy se quiere aplicar por capricho. Se recurría a las internaciones en caso necesario. La tan mentada Salud ha sido dejada de lado en el campo institucional y no se involucra en dos instancias básicas: la ciudad de Buenos Aires y la Provincia. En ambos casos se ha reemplazado por la Acción Social que no da cuenta de la totalidad de las dimensiones del fenómeno que en todos lados se reconoce como propio de lo intersectorial. Acaso puede pensarse que desde la Acción Social se puede abordar la totalidad de alguna enfermedad?
Ante esto se impone la necesidad de volver a barajar y repartir las responsabilidades en forma eficaz. En cambio vimos durante la reciente campaña electoral que se definía la liberalización del consumo como un avance contra el narcotráfico. Nadie que conozca la realidad creciente del narcotráfico puede respaldar este mensaje, que los narcos podrían aplaudir. Menos cuando se lo acompaña de carteles que llaman a “portarse mal”. Llamo ingenuidad a esta postura aplicando el beneficio de la duda. No estamos ya en edad escolar proponiendo portarse mal a nuestros compañeros.
Llamo ingenuo pensar que hay derecho a drogarse sin conocer los riesgos – ya que no hay suficiente prevención que los informe – porque se desconocen los riesgos de que dan cuenta los accidentes que ocurren todos los fines de semana.
Llamo ingenuo hablar de que es un problema de Salud cuando la Salud Pública no ha llegado a anoticiarse de que en este campo le corresponde actuar.
Llamo ingenuo decir que hay solución con tratamientos ambulatorios a problemas que ocupan mucho tiempo y muchas veces necesitan internación.
Llamo ingenuo desconocer las muertes de Janis Joplin, Jim Morrison, Amy Winehouse, Olmedo, el Potro y Juan Castro y tantos otros desconocidos que habitaban nuestras zonas marginales.
Llamo ingenuo no promover acciones sistemáticas de prevención educativa en todos los niveles.
Llamo ingenuo hablar de derechos a consumir cuando para amplios sectores se trata de sobrevivir drogándose para mitigar hambre y abandono.
Wilbur Ricardo Grimson
Ex Secretario de la SEDRONAR (2002-2004)
Presidente de la Fundación de Prevención Social
www.fundaprevsoc.com.ar
Junio 16, 2011 | Por wilbur-grimson | Claves: adicciones, adictos, adolescentes, drogas, familias, niños, salud, sedronar | # Enlace permanente
Sobre la Audiencia para la despenalización de drogas. Nadie escucha a los familiares?
Qué decir, dan ganas de llorar. Ni siquiera se percataron, TODOS, que quienes están en contra son los familiares, que la viven, que saben de todo el deterioro, como Diana Chanquía…Observo que también Diana Maffía, Coalición Cívica compró lo del consumo problemático. Es muy desalentador. El único consumo posible siempre es problemático porque produce alteraciones en el cerebro humano, a corto, mediano y largo plazo. Y no se pueden medir las consecuencias de los actos, una vez drogados, aún con marihuana.
Habiendo trabajado con adictos, sólo puedo decir que nuestros jóvenes ansían, desesperadamente, que los ADULTOS los cuiden. Parece que vamos en sentido contrario. Bueno, puede ser que nuestro destino sea la autodestrucción. Me sorprende de la Coalición Cívica, que en sus principios parece muy fuerte el eje ético y moral. Ojalá Elisa Carrió haga algo al respecto. No se tiene en cuenta el LAZO SOCIAL, que la droga destruye, porque quien se droga, se aísla, se queda solo en esa conducta suicida. Es más fácil legalizar políticas para la muerte, que trabajar para que no se produzca la necesidad de drogarse, y para controlar un negocio en el cual sus dueños se cuidan muy bien de no consumir drogas, para que su cerebro no se deteriore, y sigan ganando fortunas con la miseria y la ignorancia.
Nuestra sociedad está desquiciada, enferma. No me siento parte de esta locura. No encuentro forma de ir contra toda esta gente más que generar en la opinión pública otras cosas, y frenar a los políticos. Por otra parte, personalmente el camino sigue siendo la promoción y la prevención, pero en un contexto donde drásticamente debería cambiar la política, en lo que respecta a nutrición, salud, educación, trabajo, y la ENORME posibilidad de que nuestros niños y adolescentes tengan los derechos a JUGAR, COMER, EDUCARSE, garantizados. Si esta preocupación no es el eje, bueno, tendremos lo que supimos conseguir. Y por supuesto en reforzar SEDRONAR, y la persecución del narcotráfico, como reponer la cadena asistencial al adicto desde el Estado, que en la práctica ya no existe.
Hay dos definiciones estupendas a tener en cuenta, que surgieron de un hecho artístico:
VIOLENCIA: miedo + ausencia de amor + venganza emocional
PERVERSIÓN: Hacer todo al revés, sin evaluar las consecuencias de las acciones, el daño posible a producir, y que nos guste.
Encuentro en la mayoría de nuestros legisladores la tendencia a pensar sin considerar estos dos términos: Violencia y perversión, parecen ser cómplices en tanto tampoco miden las consecuencias de sus decisiones.
Ojalá pasen cosas mejores, un abrazo humano y fraternal
Susana Cohen Arazi
Mayo 16, 2011 | Por wilbur-grimson | Claves: adicciones, despenalización, drogas, marihuana, prevención, psicofármacos, salud, traficantes | # Enlace permanente
MANIFESTACIONES IMPRUDENTES
Por Dr. Wilbur Ricardo Grimson
Hace unas semanas unos centenares de jóvenes, y otros que no lo eran tanto, se manifestaron en forma pública y carnavalesca, a favor de la legalización del consumo, distribución y venta de la marihuana. Parecían querer decir que se trata de un tema de extraordinaria importancia para la Argentina en este momento. Varios millones de personas creen otra cosa. Al fin y al cabo el país es signatario con todos los países del mundo de tres Convenciones Internacionales (1961, 1971 y 1986) que dicen lo contrario. O sea que penalizan el cultivo, la distribución, el pasaje por fronteras.
En cambio como se debatió y decidió en el Congreso Nacional en el año 1989 en nuestro país no se penaliza en particular el consumo. La ley 23.737, vigente hasta hace poco, no incrimina al consumo sino a la tenencia. Se entendió en aquel año que el consumidor está o puede estar enfermo o necesitado de un consumo en forma tal que se altera su equilibrio psíquico. Y que en vez de perseguir consumidores, se debe en cambio perseguir distribuidores, traficantes y cultivadores. Todos los que afectan la salud pública.
Cuando hace pocos meses se voto en California la Proposición 19 que se parece a lo que aquí buscan los manifestantes, fue ampliamente derrotada por los votantes, como lo señalan las encuestas de nuestro país aquí ocurriría lo mismo. Este intento de confundir a la opinión pública tiene algunos sostenedores sorprendentes que hasta han inventado una terminología banal que dice que hay consumo recreativo y consumo problemático. Esto no es así ya que no hay forma de evitar que el consumo sea problemático, ni se trata de una cuestión de dosis. Hay gente que ha tenido paros cardíacos con poco consumo de droga. Y no podemos pensar que fue una experiencia “recreativa”. Así que deberíamos descartar estos conceptos destinados a confundir a la opinión pública.
La misma debe ser capacitada en el manejo de un contexto social donde la droga adquiere un perfil mágico que la vuelve deseable. Para ello se instrumentan acciones y campañas y se difunde información trucada como es el caso de conocidas revistas de sospechosa financiación.
La tarea de prevención que debe ser desarrollada por las familias, por los centros culturales y deportivos y por las escuelas en todos sus niveles, debe ilustrar sobre los riesgos del consumo de drogas (incluyendo el alcohol), y sobre los eventuales daños que pueden resultar irreversibles.
Lo contrario parece parte de un proceso en que determinados políticos, figuras de la farándula, periodistas inescrupulosos y otras hierbas no vacilan en distorsionar la conciencia de la realidad de un fenómeno que en algunos casos perjudica a jóvenes y adultos. En uno de los extremos afecta a niños que no han realizado o completado su escolaridad. En el extremo etario opuesto afecta a ciudadanos de tercera edad que no encuentran un marco social adecuado en el proceso de envejecimiento y al recorte de su actividad y que resultan afectados por la automedicación en muchos casos excesiva con psicofármacos.
El problema debe ser asumido por todos los que trabajan con jóvenes y estimado sin banalidades y sin improvisar conocimientos. Hay que aprender a enseñar la prevención y esta tarea no puede demorarse.
Nuestro amigo y compañero de luchas el Padre Pepe di Paola dijo en el documento de los Sacerdotes villeros: miren lo que pasa en las villas donde la droga está despenalizada de hecho e imaginen lo que sería extender esta epidemia todas las regiones sociales del país.
El autor es ex Secretario de SEDRONAR (2002-2004)
Presidente de la Fundación de Prevención Social
www.fundaprevsoc.com.ar fundaciondeprevencionsocial@yahoo.com.ar
Mayo 11, 2011 | Por wilbur-grimson | Claves: adicciones, drogas, salud | # Enlace permanente
Un libro fundamental para comprender el origen y la naturaleza de las adicciones. A diferencia de tantos otros títulos sobre el tema, éste se propone desenfocar el análisis del interés por la detección de síntomas, por el seguimiento “detectivesco” del adicto, para comprender que la adicción es en sí misma el síntoma de profundos conflictos sociales subyacentes.
La fragmentación, característica de la sociedad de hoy en todo el mundo, conduce al aislamiento social, primera condición necesaria en la “carrera del adicto”. Con el más acabado conocimiento del tema en sus aspectos preventivos, terapéuticos o institucionales -por el que es reconocido en la Argentina y el extranjero-, Wilbur Grimson invita a potenciar las individualidades para transformar el aislamiento en conciencia social y práctica comunitaria. Su propuesta, tal como lo demuestra el relato de su práctica profesional, evita deliberadamente el dogmatismo; por el contrario, admite las variantes más flexibles y creativas.
En una época en la que el vértigo parece desconocer la importancia de la historia, este libro recupera el valor de recordar el camino transitado, sus protagonistas, la experiencia compartida; de ver, en cada logro de hoy, el esfuerzo y el empeño de ayer.
Sociedad de Adictos intenta contribuir a la posibilidad de crear una sociedad que tolere sus diferencias, genere políticas participativas, cuide a sus necesitados, enseñe a quienes necesitan capacitarse y cure a sus enfermos: una sociedad profunda y éticamente solidaria.
Sociedad de Adictos – Editorial Planeta
$ 60,-
Puede solicitarlo llamando a la Fundación de Prevención Social (011)4384-5190 o escribiendo a fundaciondeprevencionsocial@yahoo.com.ar
Febrero 17, 2011 | Por wilbur-grimson | Claves: adicciones, cocaína, consumo, drogas, narcotráfico, paco, prevención, salud, villas | # Enlace permanente
SE VOLÓ LA PALOMA
* por Wilbur Ricardo Grimson
El avión de Medical Jet que llevaba casi una tonelada de clorhidrato de cocaína de máxima pureza con destino a Costa Verde-Barcelona-Amsterdam demuestra la potencia del narcotráfico y la ingenuidad de los que proponen la despenalización del consumo. Con sus políticas de tolerancia aunque causen daño a la salud pública, inducen una concepción pueril y errada de este complejo fenómeno. Sostienen el derecho de los usuarios a elegir intoxicarse y no les preocupa la penetración de las fronteras por una masiva circulación de drogas. Que ellos están alentando. Por algo el día que se votó en California la proposición 19, que legalizaba el consumo de marihuana, se estaba preparando la penetración de la frontera con México con un cargamento de 24 toneladas que llegaría sobre el triunfo electoral. La tolerancia y el consumo incontrolable bailan juntos.
Que este triunfo no ocurrió es algo a lo que se le ha dado poca importancia, pero que demuestra que aún los estados liberales supuestamente tolerantes sostienen una racionalidad al defender la salud pública que prima por sobre las consignas de tolerancia médica. Éstas son absolutamente infundadas, en tanto existen muchas formas de acción terapéutica equivalentes en su efecto a la marihuana y que no implican torcer criterios aceptados por todos los países en cuanto a cuales son las sustancias ilegales y tóxicas.
La experiencia demuestra que lo comienza como un desborde de alcohol se entremezcla con una liberalidad en el consumo de marihuana, luego de cocaína y luego de anfetaminas y heroína. Y que en los delitos la droga ocupa un papel significativo como estimulante. Y que en los accidentes callejeros predominan alcohol y psicofármacos en forma desmedida.
Los criterios sobre la tolerancia al consumo los deben fijar los sanitaristas con las ONGs y forman parte de las políticas nacionales. No son para sociólogos que buscan algún progresismo estentóreo o para los fiscales que desconocen el tema. O los que hacen bandera de derechos a no cuidar la propia vida. La responsabilidad principal es el cuidado de la vida y está a la vista que la droga limita la propia vida y la salud. Cómo podemos enfrentar sin preocuparnos el episodio de una previa en que un joven alcoholizado se voló la cabeza jugando a la ruleta rusa con una pistola!
Como si no alcanzara con los relatos de Bill Cosby sobre su penosa recuperación, o con la muerte de Jim Morrison, de Charlie Parker, de Janis Joplin, el suicidio de Olmedo, la muerte de Juan Castro, el descontrol del “Potro” o las desventuras de Charly García –hoy casi irreconocible.
Tampoco lleva a promover la oferta de camas públicas porque descansamos en las atareadas ONGs que reciben pagos casi simbólicos. Ni siquiera hemos tenido tiempo de poner a funcionar la Ley de Prevención Educativa que hace más de un año aprobó el Congreso Nacional y que fue presentada por la Comisión de Justicia y Paz del Episcopado Nacional. Observemos de paso que la Comisión Asesora (de Aníbal Fernández) no se ocupa de ninguno de estos temas que juzgamos principales.
De este lado del mostrador aparecen como consecuencia de estos desbordes sin límites las familias destruidas porque donde la droga entra requiere delito como acompañamiento, y el esfuerzo de recuperación debe ser emprendido por todos los familiares apoyando al drogado identificado que en muchos casos lleva al colmo valores de consumismo, de valoración de lo material, de carencia de valores propios que aprende en su entorno más inmediato. Mueren personas pero antes de ello han debilitado su espíritu los valores de la comercialización sin límites, la ruptura con el esfuerzo meritorio, el culto del placer inmediato.
Ante esta sociedad materialista en extremo y con culto al placer inmediato, la familia se repliega, se debilita, deja de saber cuál es su rol. Hay desconcierto en clubes, sociedades deportivas, iglesias. Hemos perdido el rumbo.
Los defensores de la despenalización a ultranza deberían reconocerse como autores complementarios de esa destrucción al promover conductas liberalizadoras del abuso de drogas que vuelven a los que buscan aprender y ubicarse en un rol social significativo, como perdedores. Lo hacen dejando de lado las encuestas que muestran el progresivo crecimiento del consumo, desconociendo lo que observamos a simple vista en las villas de emergencia donde el paco comienza a usarse a los ocho años y mata chicos todos los días. Por algo enunció hace más de un año la Comisión ambulante citada la realización de la encuesta más significativa del país porque iban a entrevistar a 50.000 personas (ignorando que esto no es necesario desde el punto de vista técnico). Nunca publicaron los resultados ni pudimos enterarnos del diseño aventurado de este emprendimiento ni del costo de semejante extravajanza.
Por su lado Lula demostró antes de dejar el Gobierno que la Lucha contra las Drogas sigue vigente y que la podrá ganar quien demuestre mayor poder y eficacia. Y su desarme de varias villas de Río de Janeiro resulta altamente significativo. Se hizo con el apoyo de las Fuerzas Policiales y Militares. Aunque esto suene a herejía entre nosotros, todos los países terminan por aceptar la participación militar en el problema que más corroe la seguridad nacional. Una cosa es que no actúen en problemas internos del país. Pero hay mucho que hacer en las fronteras, hoy desprotegidas. En el control de la importación y exportación de precursores químicos. En el control aéreo. En la recopilación de inteligencia y de antecedentes de lo que ocurre en otros países.
Por todo esto alertemos a los que se dicen progresistas que vía de la introducción de la confusión de los conceptos y el desconocimiento de los riesgos, son nada más que cómplices de la desorganización de las Políticas necesarias que deben ser políticas de Estado, definidas, permanentes, inamovibles. Que tiendan al bien común y a la realización de la solidaridad social.
* El autor ha sido Secretario de la SEDRONAR (2002-2004)
Presidente de la Fundación de Prevención Social
www.fundaprevsoc.com.ar
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