“Cora No Estaba Apto Para Ingresar a la Fuerza Policial”

Uno de los testimonios que más impactó de todos los que hasta el momento han declarado en el juicio contra el auxiliar de policía Rubén Cora acusado de asesinar a su novia Lorena Martínez, fue el de la licenciada Rita Mariela Gentile: “Cora no estaba apto para ingresar a la fuerza policial”, sostuvo la profesional. “Tiene conductas violentas y agresivas, como también tendencia a la depresión. Es posible que con el consumo de alcohol no haya sido conciente de la criminalidad de sus actos”, añadió. (En la foto, la profesional durante su testimonio; al fondo a la derecha, sentados, el auxiliar Cora junto con su abogado defensor, Julio César Fernández Triches).
Gentile declaró el martes pasado y le dio entidad a las acusaciones que se hicieron escuchar desde el mismo momento en que Cora cometió el asesinato, en julio de 2009. Desde entonces, las críticas por la modalidad adoptada por el gobierno de San Luis de incorporar personas que integraban el Plan de Inclusión Social a la fuerza policial, sin preparación, sin examen de aptitud psicofísica y sin instrucción previa, tomaron mayor énfasis. Es así que en el juicio no solo se ventilan los pormenores del asesinato y los testimonios que comprometen seriamente al acusado, sino también descripciones de una situación que también deja al desnudo la responsabilidad del gobierno de San Luis en el lamentable desenlace que le costó la vida a Lorena Martínez.
“¿Escuchó lo que dijo la licenciada? ¿Cómo puede ser que una persona con esas características haya sido incorporado a la policía, haya manejado un arma y vestido un uniforme?”, le preguntó a este medio uno de los familiares de la mujer asesinada que no dejó de asistir un solo día al juicio. Gentile, durante la etapa de instrucción y junto con un equipo de profesionales, elaboró un informe sobre el perfil psicológico del acusado. En ese carácter fue el martes a brindar su testimonio al Jurado: “Respecto a lo evaluado durante las entrevistas y las pruebas psicológicas en el acusado se estima que no habría estado en condiciones de comprender la naturaleza del acto que se lo acusa, siendo poco esperable que hubiera podido controlar los frenos inhibitorios teniendo en cuenta el estado alcohólico en el que se habría encontrado según sus propios dichos”, sostuvo.
La profesional reconoció, no obstante, que el informe debió completarse con otros análisis para que el diagnóstico sea determinante: “En su momento explicamos que para completar el trabajo, se hace necesario la realización de una pericia neurológica, debido a los reiterados signos de alternaciones a nivel orgánico del entrevistado percibidos durante la prueba psicológica”. Aclaró además que no se pudo comprobar fehacientemente si Cora estaba o no alcoholizado cuando cometió el crimen “porque no contamos con una análisis de laboratorio. Por eso decimos que, conjuntamente con las características de personalidad y la ingesta de alcohol podría ser que no haya comprendido la criminalidad del acto y no hubiera podido controlar los impulsos. Pero eso lo inferimos, no lo podemos afirmar porque faltaría un análisis que comprobara la alcoholemia y si existe o no un trastorno de origen neurológico”.
EL CASO
En julio de 2009, Cora se desempeñaba en el área de Tránsito de la URII, pero tenía una “actividad paralela” ya que ofrecía “servicios sexuales” con el seudónimo “Alex, el dotado” en avisos que publicaba el Diario de la República. Su pareja lo descubrió y eso habría generado una pelea que terminó con el crimen de la mujer. El agente tenía 29 años entonces y su novia, Lorena, 32. La pareja venía con desavenencias debido a las sospechas de la mujer sobre las actividades “secretas” del auxiliar de policía.
Las peleas tuvieron un final sangriento. En la noche del sábado 7 de julio de 2009, Lorena había salido de su casa, en el barrio Villa Celestina, a comprar carne para un asado en un negocio, cuando se encontró con Rubén en la esquina de Los Álamos y Tomás Ferrari. Ahí se habría desatado una discusión y hasta hubo forcejeos, según testigos. El policía le disparó a la mujer en el rostro con su arma reglamentaria. Cora fue detenido días después en un descampado del barrio La Ribera. Al momento del crimen, Cora estaba de franco de servicio y vestido de civil. Una vez que le disparó a su novia escapó. La mujer recibió un tiro en el pómulo izquierdo y a la altura del tímpano. Martínez estaba divorciada y era madre de tres nenes de 11, 9 y 5 años. El juicio comenzó el lunes de la semana pasada y podría culminar el próximo martes, según estiman. Para quienes analizan de cerca la prosecución de las audiencias, el Tribunal podría dictar una dura condena en contra del acusado ¿Se animará también a pedir que se investiguen las responsabilidades del gobierno en el caso?.
Informe: San Luis Noticia Edición Digital
Ilustraciones Graficas: “Humor de Puntania”
Mi Reino - Mis Reglas
E-mail: redacción-mireino@hotmail.com
Facebook: Mi Reino Mis Reglas
Twitter: @mireinomisregla