Crónicas de un semejante: Hamlet Lima Quintana

Siento que un buen momento para dejar alguito en mi blog que recuerde o presente, si fuera el caso, algo de Hamlet Lima Quintana.
A mí, sencillamente, me gusta la poesía y dentro de ella, me gustan mucho los poemas que de él conozco. Mucho, en verdad.
Pensando en qué subir en estas fechas donde por un lado me alegra mirar tanto ejercicio de memoria y por otro, me duelen los recuerdos y tambien de a ratos me angustia sospechar que hay tanto indiferente -(y tanto repitente en esto de no medir que intereses se defienden!)- pensé que era hora de don Hamlet. Un tipo tan nuestro, tan de decir las cosas con claridad y simpleza y contundencia y con ternura.
Y me puse a buscar material para el post. Yo no sabía que él era de Morón, por ejemplo. Dentro de lo enorme de Buenos Aires, Morón es un lugar que quiero mucho por diversas razones. Y entonces leí que en Haedo, partido de Morón, el año pasado como a esta altura, en su estacion de trenes, se inauguró un mural que muestra la gente de la que Hamlet hablaba en su poesía, cuando decía, por ejemplo:
Gente Hay gente que con solo decir una palabra Enciende la ilusión y los rosales; Que con solo sonreír entre los ojos Nos invita a viajar por otras zonas, Nos hace recorrer toda la magia. Hay gente que con solo dar la mano Rompe la soledad, pone la mesa, Sirve el puchero, coloca las guirnaldas, Que con solo empuñar una guitarra Hace una sinfonía de entrecasa. Hay gente que con solo abrir la boca Llega a todos los límites del alma, Alimenta una flor, inventa sueños, Hace cantar el vino en las tinajas Y se queda después, como si nada. Y uno se va de novio con la vida Desterrando una muerte solitaria Pues sabe que a la vuelta de la esquina Hay gente que es así, tan necesaria. **** Dos
Como hoy la verdad ni tengo apuro, ni me interesa ser breve, ya para breve es la vida y el que quiere se saltea tranquilo una parte y el que no, agradecida igual por haberme visitado y acompañado un ratito, quiero que quede acá un poema largo pero bellisimo, profundo, un poema que no morirá nunca. Crónica de un semejante, de Hamlet Lima Quintana, en su voz.
Y tres
PD: Gracias por material descubierto en:
