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Haga patria: apague su televisor

En el circo de la realidad
sólo hay reflejos de la realidad,
se desinforma de la realidad,
todo se compra, en realidad.

Hay un verso de la realidad,
que no es verso ni es realidad,
un guiñapo de la realidad,
apenas.

En el circo de la realidad
la gente piensa que la realidad
es el deseo de la realidad
y todo vale, en realidad.

Hay un trozo de la realidad,
hay un juego de parcialidad,
un impulso de perversidad
obscena.

Pasen y vean,
monstruos heridos de dos cabezas.
Ponga aquí su intimidad, hable aquí de su dolor,
venda su fugacidad.
Pasen y vean,
las confundidas y los horteras.
Muestre aquí su vanidad, haga un alto en su pudor,
que mañana Dios dirá.

En el circo de la realidad
hay un desprecio por la realidad,
un desencuentro con la realidad,
todo se compra, en realidad.

Tomas falsas de la realidad
paraísos de caducidad,
exorcismos de la felicidad
santera.

En el circo de la realidad,
hay un recorte de la realidad,
sólo fantasmas de la realidad,
bolsas de humo, en realidad.

Inversiones en publicidad,
decepciones en capacidad,
intenciones de complicidad
grosera.

Pasen y vean

Nunca reptil del pantano (Orhan Pamuk y el genocidio armenio)

Estudio de Caso:
El Genocidio de Armenia, 1915-17 < ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

Resumen

El genocidio de Armenia fue una de las exterminaciones masivas de “raíz” jamás llevada a cabo en contra de gente indefensa. En 1915, cuando la Primera Guerra Mundial estaba en su apogeo, el gobierno Turco (Mandatario del Imperio Otomano) decidió la exterminación sistemática de la mayoría de la población Armenia masculina y la deportación forzada del resto, en su mayoría mujeres, niños y viejos. La deportación se volvió una marcha de muerte, con violencia extrema y privaciones, llevando a la muerte a la mayoría de los sobrevivientes del generocidio inicial — como se había planeado. Al tiempo los sobrevivientes exhaustos y traumatizados buscaron refugio en los países vecinos; se habían exterminado a más de tres cuartos de toda la población Armenia Otomana” (http://www.gendercide.org/caso_armenia.html

Para que una matanza de estas dimensiones pueda ser considerado genocidio es necesario, entre otros aspectos, que exista la característica de la decisión por parte del Estado de eliminar un grupo, un sector de la población. Esto aún es desconocido por el Estado Turco

Dicen que Hitler decía “¿Quién ahora recuerda la exterminación de los armenios?” cuando pidió a sus escuadras asesinas que empezaran la masacre sistemática de judíos y otros en los territorios ocupados del Este.

“El novelista turco Orhan Pamuk dijo el sábado que mantenía sus afirmaciones sobre la masacre de armenios por parte de los turcos otomanos y sobre los asesinatos de kurdos en Turquía que podrían llevarle a prisión por tres años.”

“Pamuk fue a juicio en diciembre por ‘insultar y debilitar la identidad turca’ tras hablar acerca de la masacre, un tabú en Turquía. También afirmó que las fuerzas turcas tuvieron parte de culpa por la muerte de 30.000 kurdos en las décadas de 1980 y 1990.”

“‘Repito, dije alto y claro que un millón de armenios y 30.000 kurdos fueron asesinados en Turquía, y lo mantengo’, afirmó Pamuk en una rueda de prensa en Francfort, donde acudió para recibir un importante premio literario el domingo.” (http://www.20minutos.es/noticia/58714/0/LITERATURA/TURQUIA/PAMUK/)

No he querido poner fotos ni abundar en datos de lo que significó esta espantosa matanza genocida. Espanta pertenecer a una especie que pueda ser capaz de algo así. Por eso busqué algo de poesía y música que de las señas necesarias de que el ser humano puede elevar su espíritu y – como el novelista Pamuk – preferir la prisión antes que la mentira, antes que vivir de rodillas.

Pájaro de rodillas

(Alfredo ZitarrosaCarlos Porcel “Nahuel”)

Cantor que canta es pájaro
pechito de semillas
cantando en la taberna
o con la voz enferma
no canta de rodillas.

Puedes verlo agitando
las alas amarillas
con los ojos cerrados
y el corazón cansado
más nunca de rodillas.

No puede el pajarito
paradito en su horquilla
o en la rama más alta
o en la humilde gramilla
ponerse de rodillas.

Hablo del pajarito
y de su cancioncilla
que puede nacer muerta
que puede nacer cierta
pero no de rodillas.

Y no defiendo al canto
sino a la pajarilla
de papel que hace un trino
mañana un desatino
más nunca de rodillas.

No hay canto verdadero
mi canción tan sencilla
que el pájaro al cantarla
para más entregarla
la ponga de rodillas.

Y el que canta al tirano
no es pájaro ni es nada
es reptil del pantano
cloqueando para el amo
de rodilla doblada.

Cantor que canta es pájaro
pechito de semillas
cantando la taberna
o con la voz enferma
no canta de rodillas.