Posts etiquetados como ‘mamá’

El tiempo que se nos va

Es difícil entender que la enfermedad te irá poniendo cada día más lejos nuestro. Que te irás ausentando. Que tus respuestas serán cada día más tristes, aún cuando ahora ya me parecen tristísimas.
Duele aceptar que te cueste tanto sentir nuestro calor y nosotras tengamos tanta dificultad para sentirte cerca, queriéndonos. Ahora, pero también antes, ahora como otras veces.
Es triste saber que esta ausencia progresiva impedirá para siempre que sepas cuánto, de qué modo, te hemos necesitado. Y creo que nunca pudiste comprenderlo, además. No podías sentir nuestro calor. No podíamos sentir el tuyo.
Siempre ese muro tuyo fue difìcil de atravesar. Siempre nosotras siendo pequeñas asustadas por tu alto muro.
Aún ahora, no nos animamos a sortearlo de una buena vez. Ni siquiera ahora, ni siquiera en esta hora.
Nos estamos perdiendo el milagro del encuentro, definitivamente. El tiempo se nos va.

Mamá y “MSTV”

Por una pregunta que me hace Maia en el otro post descubrí que parece que nunca he contado nada de lo que una amiga mía llama “mi sentido trágico de la vida”, de ahora en adelante, para abreviar, le diré “MSTV”, ok? :-) )
Y claro, ese costadete tiene que ver con Ma, Mami, Mamiblú, o sea mi vieja.

A que le llama esta amiga mía “”MSTV”?? A ver, como explicarlo…supongan uds que yo voy caminando por la calle, digamos por Nueva Córdoba, barrio paquete y lleno de edificios altos y de casas antiguas de mi ciudad. Voy caminando con mi amiga y de repente miro hacia arriba y …oh! un cúmulo de gruesos cables que estan apenas agarrados de la pared. Para nadie es un dato importante, imagino. Pero en ese instante, yo pensaré que ese conglomerado de cables mas que seguro son de alta tensión y caerán sobre mí transformándome en un guiñapo humeante, luego, por supuesto, de mucho dolor. Porque pienso eso? Pues, por mi entrañable “MSTV”, porque más podría ser?
No lo entienden? “MSTV” es la razón por la cual uno al subir a un auto piensa que irremediablemente morirá en ese viaje, y en cada curva imagina el final, mientras los otros disfrutan el viaje. “MSTV” es miedo, miedo a casi todo, a lo lógico y a lo ilógico.

He padecido de estos miedos, incluso sin hablarlos y sin considerarlos patológicos muchos años, hasta que por suerte, pude advertir que no eran normales y que tenían su asiento en las más que innumerables y atosigantes recomendaciones de Má. Eso de escuchar SIEMPRE: Ojo, cuidado, nena, fijate, nooooo, te vas a matar, te puede pasar tal o cual calamidad, etc etc etc. puede volver miedoso a cualquiera, se los aseguro. Merecería ser una madre judía, aunque no lo sea, francamente.

Por suerte para mí y los que me acompañan, llevo muchos años de terapia y entre ellos bastantes de psicoanálisis y no solo veo eso sino que puedo reirme mucho de mi misma cuando advierto en mi esos pensamientos y además, en algunos casos, he podido erradicarlos y disfrutar un poco más de la vida!

Pero…. mamá insiste y no pierde las mañas. La vez pasada estaba en mi casa, parando por varios días. Como en verdad, aunque la amo, me resulta difícil para la convivencia, decidí recurrir al tejido, como modo de acompañante contrafóbico.
Así que esa tarde, en el sofá, mamá miraba la tele mientras yo a su lado, tejía.
Se vio venir tormenta, con muchos relampagos y entonces, decidi apagar la pc. Mamá me dice: Nena, apagá el tele también, mirá que esta muy fea la tormenta, puede pasar cualquier cosa. La miré y vi el temor en su rostro y dije, está bien y la apagué. Volví a sentarme y segui tejiendo, tratando a la vez de hablar de algo. Pero mamá estaba inquieta. Me mira y me dice: Nena, ese aparato esta prendido! Se refería al equipo de música, que aún apagado tiene esas lucecitas…. Pensé decirle algo, pero preferí levantarme y desenchufé el aparato. Y de paso, antes que me dijera nada, desenchufé también la heladera. Me siento a tejer, de nuevo, y sin darme cuenta, se produjo un instante de silencio donde lo unico que se escuchaba eran las agujas yendo y viniendo. Algo sentí, porque levanté mi mirada. Mamá miraba fijamente mis agujas de tejer. La miro. Me mira. Le digo : ¿pasa algo? Y me responde ¿De qué son las agujas?? Yo no podía creerlo! Me reí. Me miró seria, enojada y me dice: son métalicas, no? Asentí. Nena!! , me dice . Soltalas ya, mira si entra un rayo y te mataaaa!! –

Esa es la matriz de mi “MSTV”. Creo que básicamente lo mejor que pude hacer con lo heredado ha sido poder tomarlo para la joda y tratar de no pasarlo a mis chicas.
Pero cuando escribo esto, , sin lugar a dudas, que si mi madre sospechara que yo me río de sus enseñanzas, podría pasarme algo muy, muy feo! Tan o más feo que el hecho de que un mal rayo
me parta! Ouch!

Nostalgias: el mundo de Mafalda

Como tantos otros crecí leyendo Mafalda. Y mis chicas también lo hicieron : a pesar de los saltos generacionales, cada una de ellas tiene su coleccion de libros de Mafalda.

Para los que quieran recordar, van dos animaciones de la tira, la primera sobre el ser mamá, y la segunda quizás explique porqué a algunos nos surgió desde pequeños la conciencia gremial.