El mejor regalo siempre es un abrazo sincero. No espero de estas fiestasmejor sensación que ésa: ser abrazada por alguien, personalmente si es posible y sino, con el pensamiento. También uno puede sentirse abrazado y acompañado desde la distancia, cuando cree que sinceramente el otro nos piensa. < ?xml:namespace prefix = o />
A todos los amigos con los que comparto este espacio, solo puedo decirles que los abrazo y pienso y deseo siempre lo mejor.
Nosotros tenemos la alegría de nuestras alegrías,
y también tenemos la alegría de nuestros dolores
porque no nos interesa la vida indolora
que la civilización del consumo vende en los supermercados,
y estamos orgullosos del precio de tanto dolor
que por tanto amor pagamos.
Tenemos la alegría de nuestros errores,
tropezones que prueban la pasión de andar
y el amor al camino;
y tenemos la alegría de nuestras derrotas
porque la lucha por la justicia y por la belleza
vale la pena también cuando se pierde.
Y sobre todo…
sobre todo tenemos la alegría de nuestras esperanzas
en plena moda del desencanto, cuando el desencanto
se ha convertido en artículo de consumo masivo y universal
Porque ya no somos jóvenes, las semanas han de bastar
por los años sin conocernos. Sólo esa extraña curva
del tiempo me dice que ya no somos jóvenes.
¿Caminé yo acaso por las calles en la madrugada, a los veinte,
con la piernas temblándome y los brazos en éxtasis más pleno?
¿Acaso me asomé por alguna ventana buscando la ciudad
atenta al futuro, como ahora aquí, esperando tu llamada?
Con el mismo ritmo tú te aproximaste a mí.
Son eternos tus ojos, verde destello
de hierba salvaje refrescada por la vertiente.
Sí. A los veinte creíamos ser eternas.
A los cuarenta y cinco deseo conocer incluso nuestros límites.
Te acaricio ahora, y sé que no nacimos mañana,
y que de algún modo tú y yo nos ayudaremos a vivir,
y en algún lugar nos ayudaremos tú y yo a morir.
Adrienne Rich.
Abajo: bellisimas imágenes de otoños tomadas de un sitio maravilloso: http://1x.com/
Por una pregunta que me hace Maia en el otro post descubrí que parece que nunca he contado nada de lo que una amiga mía llama “mi sentido trágico de la vida”, de ahora en adelante, para abreviar, le diré “MSTV”, ok? )
Y claro, ese costadete tiene que ver con Ma, Mami, Mamiblú, o sea mi vieja.
A que le llama esta amiga mía “”MSTV”?? A ver, como explicarlo…supongan uds que yo voy caminando por la calle, digamos por Nueva Córdoba, barrio paquete y lleno de edificios altos y de casas antiguas de mi ciudad. Voy caminando con mi amiga y de repente miro hacia arriba y …oh! un cúmulo de gruesos cables que estan apenas agarrados de la pared. Para nadie es un dato importante, imagino. Pero en ese instante, yo pensaré que ese conglomerado de cables mas que seguro son de alta tensión y caerán sobre mí transformándome en un guiñapo humeante, luego, por supuesto, de mucho dolor. Porque pienso eso? Pues, por mi entrañable “MSTV”, porque más podría ser?
No lo entienden? “MSTV” es la razón por la cual uno al subir a un auto piensa que irremediablemente morirá en ese viaje, y en cada curva imagina el final, mientras los otros disfrutan el viaje. “MSTV” es miedo, miedo a casi todo, a lo lógico y a lo ilógico.
He padecido de estos miedos, incluso sin hablarlos y sin considerarlos patológicos muchos años, hasta que por suerte, pude advertir que no eran normales y que tenían su asiento en las más que innumerables y atosigantes recomendaciones de Má. Eso de escuchar SIEMPRE: Ojo, cuidado, nena, fijate, nooooo, te vas a matar, te puede pasar tal o cual calamidad, etc etc etc. puede volver miedoso a cualquiera, se los aseguro. Merecería ser una madre judía, aunque no lo sea, francamente.
Por suerte para mí y los que me acompañan, llevo muchos años de terapia y entre ellos bastantes de psicoanálisis y no solo veo eso sino que puedo reirme mucho de mi misma cuando advierto en mi esos pensamientos y además, en algunos casos, he podido erradicarlos y disfrutar un poco más de la vida!
Pero…. mamá insiste y no pierde las mañas. La vez pasada estaba en mi casa, parando por varios días. Como en verdad, aunque la amo, me resulta difícil para la convivencia, decidí recurrir al tejido, como modo de acompañante contrafóbico.
Así que esa tarde, en el sofá, mamá miraba la tele mientras yo a su lado, tejía.
Se vio venir tormenta, con muchos relampagos y entonces, decidi apagar la pc. Mamá me dice: Nena, apagá el tele también, mirá que esta muy fea la tormenta, puede pasar cualquier cosa. La miré y vi el temor en su rostro y dije, está bien y la apagué. Volví a sentarme y segui tejiendo, tratando a la vez de hablar de algo. Pero mamá estaba inquieta. Me mira y me dice: Nena, ese aparato esta prendido! Se refería al equipo de música, que aún apagado tiene esas lucecitas…. Pensé decirle algo, pero preferí levantarme y desenchufé el aparato. Y de paso, antes que me dijera nada, desenchufé también la heladera. Me siento a tejer, de nuevo, y sin darme cuenta, se produjo un instante de silencio donde lo unico que se escuchaba eran las agujas yendo y viniendo. Algo sentí, porque levanté mi mirada. Mamá miraba fijamente mis agujas de tejer. La miro. Me mira. Le digo : ¿pasa algo? Y me responde ¿De qué son las agujas?? Yo no podía creerlo! Me reí. Me miró seria, enojada y me dice: son métalicas, no? Asentí. Nena!! , me dice . Soltalas ya, mira si entra un rayo y te mataaaa!! –
Esa es la matriz de mi “MSTV”. Creo que básicamente lo mejor que pude hacer con lo heredado ha sido poder tomarlo para la joda y tratar de no pasarlo a mis chicas.
Pero cuando escribo esto, SÉ, sin lugar a dudas, que si mi madre sospechara que yo me río de sus enseñanzas, podría pasarme algo muy, muy feo! Tan o más feo que el hecho de que un mal rayo me parta! Ouch!
Lamentablemente, a casi todos nos pasó o nos pasará, alguna vez, sentir un desencuentro como canta este tango. < ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />
Esos que te dejan que ni para felpudo servís.
En mi caso, espero, quiero pensar que ya viví lo que me tocó al respecto. No necesito más desencuentros!!
Nótese que no es una letra solo de desamor. Hay algo más bien de traición, de golpe artero en este tangazo. A amor mentido, no? No sirve solo para los amores de pareja, me parece que da para otros también.
Pero, todo tiene su lado bueno y como dice el propio tango, el fracaso suele ser tal en esos momentos que “ni el tiro del final” nos sale y de algún modo, le encontramos la vuelta a la cosa y seguimos estando por acá, viviendo, amando, encontrándonos. Dejando atrás al ingrato o ingrata que nos hizo “sangrar por dentro”. Se lo perdieron, a otra cosa mariposas! ))
Y nosotros podemos cantar a todo pulmón, con el Polaco, en esta mañana de domingo, por suerte fresca y con lloviznas, este tangazo dedicado al desencuentro.
Estás desorientado y no sabés,
qué trole hay que tomar, para seguir.
Y en triste desencuentro con la fé,
querés cruzar el mar, y no podés.
La araña que salvaste te picó.
Qué vas a hacer.
Y el hombre que ayudaste te hizo mal,
dale que vá.
Y todo un carnaval, gritando pisoteó,
la mano fraternal que Dios te dió.
Que desencuentro.
Si hasta Dios está lejano.
Sangrás por dentro.
Todo es cuento,
todo es fin.
Si en un corso a contramano,
un grupi trampeó a Jesús.
No te fies ni de tu hermano,
se te cuelgan de la cruz.
Quisiste con ternura y el amor,
te devoró de atrás, hasta el riñón.
Se rieron de tu abrazo y ahí nomás,
te hundieron con rencor, todo el arpón.
Amargo desencuentro,
porque ves que es al revés.
Creíste en la honradez y en la moral,
que estupidez.
Por eso en tu total fracaso de vivir,
ni el tiro del final te va a salir