Perro mujer hombre

Es lindo ir los Jueves al teatro.
Es lindo ir al Camarín de las Musas en Mario Bravo 960.
Y no saben lo lindo que es cuando la obra es ‘Perro, mujer, hombre’.

Son tantas las cosas que quisiera contar que no se por donde empezar.

La acción es narrada por un perro. No, no es una persona disfrazada de perro que ladra. Es un actor que hace de perro…y no necesita disfraz…todo él actúa como perro…y no ladra. Un personaje tierno como suelen ser los cachorros a esa edad. Y no, no se qué edad tenía…la edad esa en la que los perros son tiernos y cuentan una historia.

Desafío a que alguien vaya a ver la obra, cualquier sexo, edad y estado civil y que me diga que en ningún momento se sintió parte de la obra.

Es la historia de una pareja y de los motivos que la formaron y que la mantuvieron. Si fuera una peli de Hollywood alguien diría ‘el amor es la fuerza que hace eso posible la unión’. Pues permítanme que les diga que esta es una historia REAL y que no necesariamente el amor es lo que acerca a 2 personas y mucho menos es ese amor quien los mantiene unidos.

Lejos de la hipocresía, muy cerca de la realidad…vayan a verla y luego hablamos. En mi caso, la charla post-función fue una traducción de ricas metáforas en historias que todos conocemos…y hasta hemos vivido.

GRAN trabajo de todo el equipo. El perro mi favorito porque si…porque no puedo ser objetiva. Un deleite los momentos musicales, en especial la mujer cantando en vivo ‘Las flores muertas’ y el hombre animándose a un ‘Mentes suspicaces’. Igualmente no se preocupen por recordarlas, a la salida pueden comprar el disco y sigue escuchando y tarareando toda la semana en su casa. Al menos eso he estado haciendo yo.
Me salgo de mi por contar la historia…pero no corresponde. Vayan y véanla…disfrutarán de un gran momento y se irán con mucho para pensar y contar.

María, disfrutando de muuuuuy buen teatro…

Actores: Eddy García, Greta Berghese, Leonardo Murúa, Pablo Viotti
Dirección: Gonzalo Facundo López
Autor: Sybille Berg
Música: Pablo Viotti
Escenografía: Emilia Pérez Quinteros
Vestuario: Florencia Buraschi
Traducción: Silvano Gómez López

Tiempo mariposa

Qué lindo salir de un concierto con los ojos y mejillas rojos de emoción. Suele pasarme eso cuando veo a Elena Roger sobre un escenario…y hoy con el plus de que era la última fecha de la gira antes de ser mamá…puff…multipliquemos la emoción.

Ignoro quien ayudó en la elección de los temas, felicito a quien haya elegido una GRAN canción de mi admirado y querido Javier López del Carril. Sus dedos mágicos sobre unas simples cuerdas de guitarra producen magia y esta noche destiló tanta que inundó todo el Coliseo. La voz de Elena transformó la canción y generó una versión muy bonita, que espero esté en un futuro disco. Me quedé con ganas de más.

Luego una canción de otro talentoso, Lisandro Etala y Vida, de Sebastián Irigo.
Pasados los nervios de los primeros minutos…nervios míos digo..Elena y la banda tranquilísimos…pasadas las primeras canciones todo devino en momentos geniales. Bellas canciones de otros discos, de obras de teatro en las que trabajó y lágrimas al escuchar Cuadrados y ángulos de Alfonsina Storni. Una seguidilla de aciertos que sistemáticamente terminaban con ese aplauso liberador.

Se percibía que algo se estaba armando. No se si nació en las primeras filas o en las últimas del último piso…algo grande se estaba armando…una masa de energía se estaba formando y estalló en forma de ovación en el final de Non, je ne regrette rien. Y no era para menos, quien conoce la versión que hace esta muchacha siente que es la misma Edith Piaf quien le presta unas cuerdas extras para lograr esa inmensidad de voz.

Y pasaron 2 horas de canciones…y necesitaban irse…y queríamos más…y nos dieron el gusto y siguieron. Disfrutamos un compacto de Evita que fue un lujo, para terminar con una hermosa versión de Himno de mi corazón.

Final de concierto maravilloso…lo que vino después fue yapa , una muestra más de la generosidad del universo para conmigo.

María, noche a todo lujo…inolvidable por donde se la mire…

Traición

Obras como la que vi esta noche me hacen acordar los motivos por los que me gusta tanto el teatro. Ver talento en abundancia sobre un escenario siempre es gratificante.

No cuento los finales porque quiero que vean las obras. En este caso haré una excepción…contaré el final de la historia y los dejaré con ganas de conocer el principio. Eso es lo que hace la obra. Empieza por el final y va retrocediendo hasta llegar al mismo origen de todo. Me gusta la palabra analepsis por como suena y por lo que significa. Recuerdo haber visto el recurso en algunas obras de teatro…aunque sin la profundidad que en Traición.

La escenografía y el vestuario nos hace pensar en los 70’s. La atmósfera es de esa década. Mientras nos acomodamos los actores van haciendo suyo el escenario. Nos sentamos…se apagan las luces y empieza. Un encuentro de Jerry y Emma, ex amantes, luego de 2 años de no verse. Escena tensa donde se sinceran ciertas cuestiones. Ese sería el presente. Cambio de luces, alteraciones en el vestuario y en la escenografía y la magia los lleva 4 años para atrás…y a nosotros con ellos. Eramos todos tan diferentes ayer. Todo era tan diferente ayer. Y otro cambio y un retroceso más…y así la función termina en el mismísimo instante en que la historia comienza.

Fue tan placentero ver a Paola Krum sobre un escenario después de casi 6 años. Claramente me quedé con ganas de más…no porque le falte algo a la obra sino porque cuando la cosa es buena da para repetir…y eso haré. Volveré y disfrutaré nuevamente. Daniel Hendler y Diego Velázquez completan el elenco bajo la dirección Ciro Zorzoli. Gran opción para estas noches de frío de fin del invierno en una sala tan bella como El picadero.

Se las recomiendo vehementemente…si van…me van a encontrar…si, si…volveré y más de una vez…estoy segura.

María, disfrutando tanto del teatro…

Final de partida

Ya antes comenté de mi gusto por las obras de Beckett. Admiro esa virtud que tiene de hacer grande cualquier historia que parecería mínima.Fui a ver Final de partida al Teatro San Martín. La semicircular sala Casacuberta es el sitio ideal para que conozcamos la historia de Hamm, Clov, Nagg y Nell, encarnados por Alfredo Alcón, Joaquín Furriel, Roberto Castro y Graciela Araujo.

La acción, si se me permite el uso del verbo que solemos asociar al movimiento, transcurre en un lugar casi vacío, rodeado de una aparente nada, donde el tiempo parece detenido y la historia condenada a repetirse. Una realidad de tiranía que ejercen alternativamente uno y otro estimulan ese equilibrio que hace que todo se mantenga igual…que nada cambie.

El único que podría alterar esa monotonía es Clov, el personaje que encarna muy bien Joaquín Furriel, a la misma altura del talento de Alfredo Alcón. Esos diálogos sin pausa que parecen un contrapunto dan cuenta de un gran trabajo previo. Todo está tan aceitado que no parecía el estreno…daba la impresión de haber hecho la obra cientos de veces. Me conmovió mucho Clov…su manera de caminar, de pararse, de subir y bajar por su escalera…la resignación, casi, de sentir que la vida es una repetición de la nada, con mirada inmóvil, quizás inspirada en la quietud que lo rodea.

De Alfredo Alcón no se puede decir nada que ya no se haya dicho. Es un actor/director de esos que se definen por su propio nombre…es Alcón…y en estos 90 minutos pareciera que da clases.

Fui al estreno y volveré…me quedé con ganas de más.

María, disfrutando del buen teatro :)

La idea fija

Ya todos sabemos del talento de Pablo Rotemberg…y aprovecho cada oportunidad que se presenta y lo voy a ver.

Este Domingo suponía una función diferente a la que había visto antes…invitada especial Natalia Cociuffo.

Sabía que la sala iba a quedar totalmente a oscuras por unos segundos…cerré los ojos y me dejé llevar. Se escuchan unas notas de fondo y empieza todo.

Rasgos de un cuerpo fibroso con movimientos casi mecánicos. Ritmo de película en Fast Forward. Más luces, más cuerpos, más movimientos. Encuentros, desencuentros. Una fila de placares que se abren y dejan salir más cuerpos y más historias.

No hay nada lineal ahí. Es un desafío a los sentidos. No hay cambio de temperatura, pero hay ciertas combinaciones de música, luz e intensidad que hacen erizar. Se sienten cambios de respiración…y no soy yo. Veo que somos muchos los zambullidos en esa atmósfera.

Una pausa…se apagan las luces y se oyen inconfundibles tacones. Cociuffo impecable le aporta a la obra la dosis actoral que solamente ella puede. Intensísimo momento que da paso a una canción en su voz.

Y luego sigue la acción, llegando al climax en un final que se lleva todos los aplausos.

Gran trabajo de Alfonso Barón, Ezequiel Corbalán, Rosaura García, Diego Mauriño y Marina Otero. Siguen unas semanas más en El Portón de Sánchez…un lugar ideal para este tipo de espectáculos.

Una cita obligada para quien quiere ver una propuesta diferente, interesante, de calidad…se llevarán un plus provocado por elementos técnicos…música y luces son también protagonistas.

María, terminando un lindo finde en Baires…con lluvia…

Escuchar música

Soñé un sueño tiempo atrás…

Cuando tenía pocos años, mi papá me llevó a la oficina de correos y abrimos juntos una caja de ahorro. Me entregaron una libreta donde pegar estampillas. La imaginé llena de esos papelitos de colores en los que convertiría regalos de las tías y recompensas que dejaría el ratón de los dientes.

Pensaba que conducta, la constancia y la responsabilidad eran suficiente.

No se como se sucedieron los hechos, pero un día me comentaron que esos miles ya no lo eran…que le quitaban unos ceros y que lo que tenía, lisa y llanamente, no me permitía comprar más que una golosina barata. Menuda fue mi decepción.

Unos años después los Reyes Magos me dejaron una alcancía en la que terminaban todas las monedas que andaban dando vuelta por la casa. Cuando ya no hubo más lugar…con ayuda de un adulto…la abrí y cambié el metal por unos pocos billetes. No alcanzó para la Pantera Rosa de tela que me gustaba…de hecho no alcanzó para mucho más que unas golosinas baratas. Otra decepción.

Llegaron los primeros sueldos…y empecé a planear las esperadas vacaciones. ¿Donde guardo la plata? En la caja de ahorros no…en la alcancía tampoco. Algún compañero de trabajo sugirió ‘comprá dólares’. Y eso hice…compraba lo destinado al verano, unos días antes de irme los cambiaba y listo. Nunca busqué ser millonaria…solamente quería mis merecidas vacaciones!!!

Si a los ojos de alguien esta acción me convierte en buitre, vende patria, traidora, antidemocrática, golpista, oligarca y demás…y si ese alguien nunca intentó guardar para después sin perder…que me arroje la primera piedra.

No quiero citar fuentes oficiales o privadas o mixtas…pero cuando vamos al supermercado periódicamente, se notan ciertas variaciones en los precios que no son menores…y a lo largo del año suman. Digo…hoy no pago lo mismo que el Octubre pasado por casi nada. Y ni hablar de servicios.

Claramente, la cocina de mi casa precisa un mantenimiento. Ojalá pueda hacerlo el año que viene. Para eso empezará a juntar algo de plata mensualmente. Si aplico lo que veo a diario con los precios del supermercado…veo el mismo destino que la caja de ahorro y la alcancía.

Este sentimiento de impotencia es el que a veces me lleva a la queja. No me importaría no poder comprar dólares….quisiera poder quedarme tranquila con los pesos en el bolsillo…pero creo que eso no le está pasando a nadie últimamente.

No quiero pensar en dólares…no quiero atesorar…solamente quiero tener el año que viene lo mismo que tengo hoy…no quiero perder más. Honestamente no creo que esta necesidad sea mutuamente excluyente con la vida normal del resto de los mortales. Digo…no creo causar un colapso con esto.

¿Soy la única que piensa esto? Digo…no quiero gobiernos que se vayan antes, no quiero golpes de estado, no quiero violencia en la calle, no quiero agresiones físicas ni verbales, no quiero otro sistema de gobierno que no sea la democracia, no quiero desaparecidos, no quiero injusticia, no quiero saqueos, no quiero muertes, no quiero amenazas, no quiero profecías apocalípticas autocumplidas.

Quizás parezca mucho…lo se…pero solamente quiero vivir un poco más tranquila. Quiero sentirme representada, quiero sentir que mis impuestos se administrar equitativamente y que las obras llegan a los postergados, no quiero que se regale pescado…quiero que se enseñe a pescar, no quiero pagar aparatos de propaganda ni organizaciones de actos con multitudes, no quiero escuchar mentiras, quiero mejor educación, quiero menos pobreza de verdad, se sigue siendo pobre como 13 pesos al día aunque no entren en las estadísticas, no quiero sentir que hay excluídos, quiero hacer realidad el artículo 14, quiero vivir en libertad…ejercerla hasta el límite de la libertad del otro…hoy necesito respeto.

Creo que no pido mucho…aunque a la luz de todo lo que leo…por momentos me parece una utopía.

María, un poco cansada…

Bajo el frescor de la parra

Pensar en una parra no es solamente pensar en la planta que da uvas. La parra que da frescor es esa que, caprichosamente, hacemos enredadera para que oficie de techo natural para albergar historias de veranos. Esto no suele pasar en la ciudad…por lo que la parra también nos hace viajar a otro sitio…y esas historias de verano nos dan nostalgia y traen recuerdos, por lo que también viajamos en el tiempo.

Eso es lo que provoca El frescor de la parra, hermosa obra de Araceli Haberland, que se puede ver los Domingos a las 19.00 en El desguace.

Un par de días en la vida de dos familias linderas, de este lado la casa de Ana y Marta, algo vacía desde el fallecimiento de la madre y al lado Zulema, sola desde que su hijo se fue a estudiar a la facultad. No hay medianera que las divida…a veces el crecimiento desmedido de la parra provoca cierta tensión, pero también provee la excusa para la visita. Un día vuelve el hijo de Zulema al pueblo y todo se sacude y se empieza a escribir otra historia.

La escenografía es sencilla…no se necesita mucho más para contar una buena historia. Delicado y efectivo trabajo el de Dolores Rodríguez Braum, como Zulema, que con sus apariciones marca el sentido de la historia en cada momento. Ella es quien trae el afuera, la noticia. Conmovedora la imagen en la que aparece con el saquito beige en el baile…con solamente prendido el botón de arriba. Es un detalle tan logrado que, aunque parezca mínimo, demuestra que esta gente ha pensado en todo. Completan el elenco la misma Araceli Haberland, Mercedes Candegabe y Julián Paul.

Recomiendo vehementemente para una tarde de domingo…cuando entra la hora de la nostalgia. La seguirán teniendo, pero la vivirán de otra manera…algo más acogedora y se disfrutará de un gran momento teatral.

Vayan…no se van a quedar para siempre…no digan que no les avisé.

Sabor a miel

Qué lindo lugar el Teatro El Duende!!

Tuve la suerte de ir a ver ‘Sabor a miel’, protagonizada por Miguel Assis, Gabriel De Coster, Cristina Dramisino, Alejandro Fain, Natalia Laphitz.

Algunos momentos de la obra la sitúan en un tiempo y espacio que no nos es contemporáneo…y solamente por esos detalles asumimos que no se escribió ayer o antes de ayer y transcurre en un barrio de la ciudad.

A pesar de lo que reza la frase ‘Todo llega, todo pasa, todo cambia’…algunas cosas no cambiaron aún. Algunos prejuicios, lamentablemente, se mantienen hasta hoy día.

Las muy buenas actuaciones de los protagonistas, en especial de Natalia Laphitz, hizo que la hora y media que dura la obra pasara tan rápido que dieron ganas de seguir viendo más de la historia de esas pobres personas que, a toda cosa, buscaban ser felices.

Conocer el lugar y ver tan lindo obra fue un muy buen combo de Domingo en Buenos Aires. La recomiendo.

Me cago en la bohemia

Tardes/noches en las que casualmente me encuentro con gente conocida ya se es algo habitual. Casualidad podría decirse…pero…si lo pensamos bien…al tener gustos similares es hasta lógico que nos crucemos de vez en cuando. Lo raro sería no hacerlo…creo.

Esos encuentros empiezan con el clásico saludo…luego nos ponemos en autos de las últimas acciones y pasamos a los avisos parroquiales. Esos suelen ser recomendaciones de buen teatro. Y ahí también coincidimos en general. Y claaaaaaa…como no vamos a coincidir cuando se trata de tremendas obras.

A los blogs les pasa algo parecido. Cuando de pasar la voz de buenas obras…hay coincidencia. Y cuando de admirar gente se trata…la probabilidad de que, como en el tuti frutti, pongamos el mismo nombre en el casillero es alta.

La dueña de este blog tuvo la genial idea de acercarnos a algunos de esos hacedores de cosas que nos gustan y generosamente quiere invitarnos a todos los que se puedan acercar.

Les pido que entren al siguiente link y se enteren donde podremos ver de cerca a esos que tanto nos hicieron disfrutar del buen teatro.

Celebro que se les haya ocurrido hacer esto…se que va a estar bueno…y si nos sumamos será mejor aún.

Maca, Paloma, nos vemos allá!!! Ora en Lucinda…ora en Silencio de Negras…o donde sea que sea.

María, qué buenos son estos encuentros… :)

Los talentos

Bendita la imaginación de Agustín Mendilaharzu. Su pluma y la de Walter Jakob hicieron un libro maravilloso que en manos de Julián Larquier Tellarini, Carolina Martin Ferro, Pablo Sigal y Julian Tello se transformó en una gran obra de teatro.

Pude ir a la última función…pero igual no la contaré mucho porque abrigo la esperanza de que vuelvan y tengan la oportunidad de ir a comprobar por ustedes mismos lo que le digo.

Un departamento acá…en capital…en un barrio cualquiera. El departamento de Pedro. Ignacio y Lucas pasan el rato con un entretenimiento que, los que no pertenecemos a ese grupo y con esos códigos, quizás encontremos, como mínimo…original: se define una rima (recuerden la época del secundario pareada, AA BB, alternante AB AB, cruzada A BB A y otras más que, con perdón de mi profesora, confieso que olvidé)…alternativamente y contra reloj cada uno escribe un verso con el compromiso de mantener con sentido el poema. Recordé la manera en que me enseñaron a contar las sílabas usando los dedos de una mano tocando la mesa…como si tocáramos un imaginario piano. La sinalefa!!!!! Un solo golpe de dedos si una palabra termina con vocal y la siguiente también empieza con vocal. En fin…cosas raras dirán algunos…bellos recuerdos pensé con una sonrisa.

Evidentemente esos muchachos son talentosos…hacen de algo complejo un juego…y lo hacen bien. Pero convengamos que este tipo de talentos no son de gran utilidad en el mundo real.

Parecen conocerse de casi toda la vida. Manejan un código que de a poco vamos comprendiendo. Su universo está etiquetado y catalogado. Ponen nombres a cada lugar que conocen dependiendo de alguna característica que solamente ellos adivinan. Planean una salida…irán a sostener la mirada en la entrada de un boliche. Si, si…sostener la mirada…mirar a alguien con la esperanza de lograr que cambie sus planes y salga con ellos. Su inocencia inspira ternura por momentos.

Y en le medio de ese mundo paralelo en el que viven, de pronto se abre la puerta y aparece la hermana del dueño de casa. Denise, objeto del deseo de estos muchachos. Se percibe un alboroto emocional/hormonal que desata todo tipo de reacciones. El mundo, la percepción de la realidad, los códigos, los principios…todo cambia mientras la joven habla con sus amigas, se maquilla y espera que la vengan a buscar.

Si piensan que conté toda la obra…ni lo piensen…ésto es solamente el principio…el motivo por el cual deberán ir a verla cuando la repongan.

Un hermoso momento de poesía. Enormes actuaciones. Profundo tema en de las relaciones humanas y los círculos de pertenencia. La creatividad llevada a un estadío superior. Alguien que me la recomendó me dijo ‘es una obra que te dan ganas que todos la vean’…y no pudo haber definido mejor la sensación…todos deben ver esa obra.

Fue un bello miércoles…mitad de semana…cargó de energía para llegar al finde.

María, recordando los talentos de ese par… :)
P/D. Fui a un colegio donde se enseñaba todo eso que dije de las rimas…qué tiempos aquellos, ¿no?