Junio 5, 2008 | Por marceale | # Enlace permanente
Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana
COSMOVISION HUAMBISA


Tiempo me tomó comprender que en la cosmovisión de mi pueblo existían tres partes o espacios fundamentales:
ENTSA (agua),
NUNKA (tierra) y
NAYAIM (cielo).
Gonzalo del río Santiago
EL ESPACIO DEL AGUA, ENTSA
En ENTSA, el agua, viven los tsunki shuar, dueños de ese lugar acuático. Ellos viven así como nosotros en la tierra, tienen cosas materiales y animales de todo tipo. Ellos consideran perro a una boa, chancho a un zúngaro, gallinas a diferentes tipos de pescados, cucarachas son para ellos las carachamas, también las rayas son sus gorras, los lagartos y charapas son sus kutág y chimpui (asientos). Los tsunki a veces llevaban a las personas porque se enamoraban de ellas y querían casarse con gente de la tierra.
Para llevarlas al agua no las lleva así de inmediato, sino que les anticipaban varios días, varias veces, por medio del sueño vienen y les invita para ir al agua. A las personas las agarraban con puzangas (hechizos). ¡¿Qué secretos, qué tipo de medio o medicina tendrá el tsunki?! Entonces, las personas ya no pueden vivir tranquilas, en cualquier momento pueden querer irse al agua y cuando lo notan sus familiares lo cuidan para que no las lleven. Un hombre que ha llevado el tsunki es difícil que regrese a la tierra.
Por eso sus familiares contactan con cualquier iwishin (chaman), que es muy amigo de los tsunki, y les pide para que devuelvan a la gente de la tierra, de ahí que cada vez el iwishin les andaba controlando, como cerrando la puerta. El iwishin se comunica con ellos a través del ayahuasca.
EL ESPACIO DE LA TIERRA, NUNKA.
Nunka, la tierra, es la parte con la que nosotros tenemos más relación y tenemos mucho conocimiento. La tierra tiene todos los elementos. Todos esos elementos se relacionan y nosotros nos relacionamos con los seres que viven en el agua, en la tierra y en el cielo. En la tierra viven todo tipo de animales, árboles, ríos, quebradas, cerros, colpas, y, lo más importante para nosotros, las cataratas (tunas).
A una catarata vas para bañarte, es un agua muy limpia, donde te puede sanar toda tu saladería, y puedes respirar mejor, mejor viento, mejor aire, frescura, puedes pensar. Por eso puedes tener ese ánimo de trabajar y estar bien junto a tus familiares y solucionar problemas Los que desean encontrar visión y el poder de los arútam van a la catarata.
Los arútam son espíritus con poder que suelen aparecer de diferentes formas y vagan por todo el espacio, pero es la tuna (catarata) el lugar que más frecuentan. Los arútam pueden adquirir muchas formas: El uyush (oso perezoso) que da visión para estar sin problemas toda tu vida. Los diferentes tipos de pinchu (gavilán), el ukuumat (cóndor) y el uum yawa (tigre) dan poder para la guerra. El tsukagká (tucán) da poder para ser astuto y no dejarse matar por los enemigos. El charip (rayo) da poder para que sólo con la palabra haga temblar a los enemigos. El ujumak es como una cabeza con colmillos largos, sus pelos le hace volar el viento y cuando quiere no tiene cuerpo, pura cabeza. Puede venir volteándose la cabeza y decirte palabras de cómo has nacido, tu destino, dónde quieres llegar, eso te dice justamente. Da el poder para dominar a los que son enemigos, pero no tanto para matar sino con fuertes palabras tener mayor acuerdo.
En todas partes, tanto en el agua como en la tierra, anda pagki (boa). La boa es puente. Cuando han obtenido visión de la boa no es fácil para que te maten. El más importante de todos los arútam es el kurakáip. Es un ser poderoso de todos los poderosos de la tierra, el agua y el espacio. Se encuentra raras veces, vive en el cielo. Cuando quiere dar poder a un señor, primero le tiene pena al señor que está ahí tumbado, tan flaquito, por tanto tiempo, solamente le da canción y los que han escuchado esa canción tiene suficiente para exterminar a sus enemigos.
Los dueños de los animales son el iwanch y los tijae, que viven en los cerros. Los iwanch son como seres naturales, altos, de ojos rojos, uñas largas y orejas grandes.
También hay iwanch que son almas de personas muertas convertidas en lechuzas, venado colorado y wichikuat. Los tijae son altos también y con cabello largo, son hábiles en la caza. El masuin y el sham aparecen cuando va a haber muertes seguidas.
De las plantas medicinales, de las plantas comestibles, de todo tipo de plantas de la chacra, la dueña es nunkui, que vive en el interior de la tierra. Sin permiso de ella nosotros no podemos sacar buenas plantas. Tenemos contacto con ella a través del ánent (Ícaro o canto para llamar a los espíritus).
Uno de los seres importantes que vive en la tierra y que se comunica con los otros espacios es jempe (picaflor). Es un pájaro mensajero, siempre avisa cuando algo va a suceder.
El hombre wampis, cuando quiere encontrar visión o poder de cualquier ser, se acerca donde hay tuna (catarata), si no hay tuna, en cerros también. Se va donde hay ayámtai (tambito) y dieta varios días. Dietar es no tener relaciones con mujer, tres días no se puede comer, agüita puede tomar y nada más. Lleva preparado su tsaag (tabaco), su maikúa (toé) o su natém (ayahuasca), con la finalidad de tomar y buscar con bastante fe. Aquel que cree en los arútam, en los seres que dan poderes, siempre encuentra la visión. Cuando tienen problemas también se acerca allá en ese tambo, y toma toé o ayahuasca para poder dominar ese problema y vivir mejor.
EL ESPACIO DEL CIELO, NAYAIM
Nayaim, el cielo, es un espacio que no es separado. Como por ejemplo, según nuestros viejos, el trueno está en el cielo, pero de la tierra sale y grita en el espacio. Y deja un acero, una punta de acerito lo deja para hacer fuego. Allí vive ujumak y también viven los otros seres que nos dan su poder.
En el espacio aéreo hay un lugar donde los muertos, tanto hombres como mujeres, siempre llegan. Cuando muere un hombre le espera una mujer bien piernona, ella espera para que le haga el amor y lo guarda en su habitación. Le pasa lo mismo a las mujeres, cuando mueren les espera un hombre con su “cosa” grande y le hace el amor y la deja reservada en su habitación.
Los muertos nos avisan por medio de “sueños”: “he llegado ahí”. Ahí nomás están, no se sabe más su historia, ahí nomás quedan. Los buenos es a otro lugar donde llegan, pues llegan a un lugar tranquilo. Los buenos llegan ahí y no hacen nada, solamente viven, no comen nada, no necesitan nada, no sufren, es un lugar de descanso.
También viven en este espacio Etsa (sol), Yaa (estrellas) y Nantu (luna). Etsa es como un guiador, un padre de la naturaleza; a parte de ser dios, nos da luz. Gracias al sol las plantas crecen, los animales viven, las mismas personas vivimos bien, también sin Etsa no trabajaríamos, no comeríamos, todo triste sería. Nantu es un complemento del sol, cuando falta sol, la luna lo reemplaza. También nos acompaña y nos sirve siquiera para un refresco en la noche, a todo el mundo le agrada bastante la luna.
La luna es hombre, el sol también ha sido hombre, ellos pelearon y ganó el sol.”
Espero que les haya gustado este relato.
Mayo 29, 2008 | Por marceale | # Enlace permanente
| Convivencia para la Multiculturalidad
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| Red Ciudadana Chile País Multicultural
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| La Red Ciudadana Chile País Multicultural, recibe con beneplácito la entrega oficial del documento público sobre derechos políticos, desarrollo integral y multiculturalidad “Re-conocer: Pacto Social por la Multiculturalidad”, presentado recientemente por la Presidenta de la República Michelle Bachelet. Esta red ha estado abocada por más de cinco años a divulgar y promover estos valores, como una manera de construir una sociedad más justa y completa.
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| Pues como bien expresa la mandataria: …. “la implementación de este Plan de Acción no será posible si no se cuenta con la plena participación de los pueblos indígenas, de los medios de comunicación y de todos los ciudadanos en el esfuerzo de construir una sociedad multicultural, en la cual se acepten las diferencias y se destierre toda forma de racismo y discriminación”, por lo mismo damos a conocer nuestra declaración pública y posicionamiento en este momento que consideramos un hito para la transformación del país. Declaración ciudadana por una convivencia intercultural en Chile Chile es un país multicultural, siempre lo ha sido, como lo son las sociedades, los pueblos y los países de los que está compuesto el mundo. Sin embargo, durante mucho tiempo se ha negado esa condición bajo la creencia de la que la igualdad, un valor fundamental para convivencia humana, debía estar presente en todos los ámbitos de la vida de las personas, incluso en la cultura, las formas de vida, las creencias y las concepciones de mundo. Durante mucho tiempo hemos aspirado a construir una comunidad única, homogénea y excluyente, mientras en el camino han quedado muchos de nuestros hermanos a quienes se les a negado el derecho a ser distintos, diferentes y diversos. Reconocer la multiculturalidad de Chile es reconocer su diversidad, su riqueza cultural, sus identidades, el conocimiento local, los derechos de los pueblos que estuvieron primero que nosotros y de otros que llegaron de tierras lejanas. Reconocer la multiculturalidad es alumbrar nuevos caminos para la convivencia social, la democracia y la ciudadanía. Se trata de una forma distinta de pensar y actuar en la comunidad política y el espacio público. El acto de reconocer el carácter multicultural de nuestra sociedad es un ejercicio que debe partir desde el espacio cotidiano para ascender al reconocimiento simbólico y real del otro como legítimo en su diferencia en todos los planos de la vida. Reconocer al otro es devolverle su dignidad, hacer del otro nuestro es espejo donde se conjuga esa idea fundamental de la diversidad: de que todos somos distintos, pero iguales. Negar la multiculturalidad ha significado negar las diferencias culturales, así como los derechos de quienes no están contenidos dentro del molde de la supuesta igualdad, por eso ser distinto ha significado para algunos la desigualdad económica, la diferencia en el trato y el desconocimiento o negación de sus derechos. Así, pensar en Chile como un país multicultural es pensar en un país más justo, es abrir instancias de participación y de diálogo entre quienes somos diferentes pero iguales. Pensar la multiculturalidad como característica básica de nuestra convivencia social nos debe llevar a buscar nuevas y creativas formas de reconocimiento del otro, de sus identidades y sus derechos. Reconocer al otro es también reconocernos. En todos los países del mundo, las comunidades nacionales se sustentan en la diversidad y la diferencia cultural. No existen sociedades homogéneas, por el contrario lo normal en el mundo es la pluralidad de formas de vida, de manifestaciones culturales, de identidades y comunidades. Las diferencias culturales no son ni pueden constituir un obstáculo o un problema para los Estados y menos para la sociedad y sus distintos miembros y actores. De este modo, los Estados y la sociedad en su conjunto están llamados a reconocer, mediante leyes, normas, instituciones, pero también y sobre todo a partir un cambio social y cultural activo, los legítimos derechos que les asiste a quienes demandan el respeto a sus identidades, sus derechos lingüísticos, territoriales y en general a sus bienes simbólicos y materiales. Reconocer la multiculturalidad significa retornar a la política, hablar desde dónde están nuestras raíces, nuestra historia. Queremos que se instale en Chile una mirada distinta de la sociedad. La globalización económica no puede ser el único camino que guie nuestro futuro. Más allá del crecimiento y la competitividad existe un mundo que clama por sus derechos individuales y colectivos, por vivir en un ambiente libre de contaminación, por expresar y desarrollar su cultura sin temor a ser perseguido, por el derecho a formas distintitas de vida, de autonomía en un contexto de convivencia, diálogo y entendimiento democrático y plural.
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| Por marceale | # Enlace permanente
19/05/2008
Multiculturalidad
La cultura debe entenderse como algo que nosotro/as mismo/as construimos, y las identidades deben ser vistas como algo que no es fijo, si no que todo el tiempo cambia. La etnicidad y la religión, durante largo tiempo han estado interelacionadas de distintas maneras con el nacionalismo y el internacionalismo. Mucho de la diversidad étnica y cultural que caracteriza a muchos territorios, es el resultado de migraciones que tomaron lugar hace cientos de años, pero la globalización ha sido desigual en el tiempo y el espacio. Aunque algunos grupos se identifican más concientemente con su territorio local, como un resultado de la globalización, otros se sienten más y más como no pertenecientes a algún territorio específico. A finales del siglo XX, a través de las migraciones se crearon nuevas diásporas, y los nuevos medios de comunicación les dieron la oportunidad de estar en contacto entre ellas a través de las largas distancias geográficas. Las diásporas incluyen raíces, así como caminos, y por ejemplo despues de la guerra fría, grupos de la diáspora han tenido la oportunidad de reanudar los lazos con sus países de origen, que habían sido inalcanzables durante largo tiempo. Las diásporas son transnacionales en el sentido que cruzan las fronteras nacionales, pero también pueden insistir en ser una especie de nación. Las nuevas tecnologías dentro de la comunicación y el transporte han creado un mayor flujo de voces y acciones, que han hecho las fronteras nacionales más difusas.
Un individuo puede pertenecer a varias culturas, así como puede haber diversidad cultural dentro de una misma población étnicamente homogénea, y los miembros de un grupo étnico que se diferencian socialmente de otros, pueden compartir la misma cultura. Ésta diferencia entre etnicidad y cultura no siempre es reconocida en el discurso popular y político. El concepto “multiculturalismo” y “diversidad cultural”, generalmente no se trata sólo de diversidad, si no que sobre una diversidad que está organizada según la etnicidad. El criterio de pertenecer, en términos de etnicidad, está ligado a los procedimientos del aparato del estado. Las identidades religiosas y étnicas deben ser cuestionadas, como también debe ser cuestionado el estado-nación, que como arena para una sociedad multicultural crea problemas, en vez de resolverlos. La identidad etnica es vista como lazos de sangre que se heredan, y el idioma y la cultura también son vistos como una especie de hecho “natural”. El multiculturalismo se trata de una nueva forma de entender la cultura. La cultura debe entenderse como algo que nosotro/as mismo/as construimos, y las identidades deben ser vistas como algo que no es fijo, si no que todo el tiempo cambia. La identidad nacional ya no es algo obvio como pareciera ser, y la identidad religiosa no es estática, por eso deberíamos, como dice Arjun Appadurai, reemplazar el término “identidades”, con el término “identificaciones”. Como lo explica Ulf Hannerz, existe la tendencia de tratar de formar una uniformidad aplicada, en vez de una diversidad organizada. Las diferencias que son incluidas en el término “etnicidad” (lenguaje, religión, país de origen, tipo físico) representan ciertas características que a menudo son vistas como primordiales o heredadas. Todos tenemos características propias (como color de ojos, apariencias heredadas genéticamente, acento y dialecto, historia, etc.). Estas características son distintas de las de otros individuos en la sociedad donde vivimos, por lo tanto ninguna sociedad se caracteriza por una falta de etnicidad. En algunos países no notamos la diversidad y por eso las vemos como homogéneas. No porque exista menos diversidad que en otros lugares, sino porque la misma cantidad de diversidad puede ser vista de distintas maneras. La magnitud de la diversidad está en la propia noción cultural de la diversidad, en el significado que cada uno/a le dá. Estoy de acuerdo con Ulf Hannerz, cuando dice que debemos ver la diversidad cultural como una creciente conección, o unión de variaciones culturales locales, que incluya el desarrollo de las culturas que no tienen un arraigo claro en algún territorio específico. A esta unión de variaciones, los individuos se pueden relacionar de distintas maneras, como cosmopolitas, y como locales. La diversidad cultural, entre otras cosas puede ser la llave de la sobrevivencia de la especie humana, dice Hannerz. Así como los biólogos defienden la conservación de las distintas especies para perservar la diversidad del adn, así deberíamos defender la diversidad cultural para preservar una diversidad de formas de comprensiones. Compartir la misma cultura no es algo obvio que viene por sí mismo, sino que es el resultado de una comunicación activa, sin una comunicación constante y equilibrada, la cultura se fragmenta. Como Hannerz también dice, el derecho de los animales y del Homo Sapiens de sobrevivir como población y como individuo, sólo se puede garantizar a través de dejarlos ser lo que ya son, si no, las especies y las culturas se extinguen. Y como bien dice Lily Abu-Loughod, todas las personas viven en peculiaridad, y eso es lo que todos tenemos en común, más allá de la cultura.

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