Zonas de espectadores: etapas 13 y 14
Descargá los archivos con las zonas de espectadores para las etapas 13 (San Rafael-Santa Rosa) y 14 (Santa Rosa-Buenos Aires), las últimas de este Dakar 2010.
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Descargá los archivos con las zonas de espectadores para las etapas 13 (San Rafael-Santa Rosa) y 14 (Santa Rosa-Buenos Aires), las últimas de este Dakar 2010.

Los tres pilotos argentinos acaban de completar la etapa 11 sin mayores problemas. Tiempo de descanso hasta mañana, cuando deban enfrentar la jornada más larga del rally.

Once etapas cumplidas. Con cada vez menos argentinos y menos pilotos en general en carrera, cerrar con éxito un día de velocidad en el Dakar es para festejar. Así lo entienden los locales Jorge Murano, Gastón González y Martín Amengual, quienes por estas horas descansan mientras los mecánicos del equipo Rally Raid.com ponen a punto las máquinas para seguir adelante.
Hasta el momento, sólo seis argentinos de la categoría autos siguen en carrera y completaron la etapa 11, entre Santiago (Chile) y San Juan (12 locales ya habían abandonado en lo que va de carrera). Dos de los que siguen son del equipo que Clarín.com se encuentra acompañando desde la salida en Buenos Aires.
En este sentido, Murano (Toyota Land Cruiser, número 430) llegó hoy al vivac instalado en el autódromo El Zonda, en las afueras de San Juan, en el puesto provisorio 40, con un tiempo de 3h54m46s. Este resultado lo deja en el lugar 54 de la general y lo mantiene en la pelea por el título en la categoría “Solo” (vehículos sin navegante) con el holandés Tim Coronel, que maneja uno de los buggies de la familia McRae.
Cansado tras la etapa, con el interior de su camioneta repleto de tierra pero con la mecánica en buenas condiciones, Murano se mostró feliz por el resultado y por seguir en carrera. “Vamos a descansar lo más que se pueda, ya que la etapa de mañana (San Juan-San Rafael) va a ser muy larga, extenuante”, expresó el piloto argentino. “Vemos la llegada cada vez más cerca, así que es muy importante cuidar la camioneta”, cerró.
Por su parte, Gastón González (Toyota Tundra, 393, clase Open) llegó al vivac muy cerca de Murano, en el puesto provisorio 42 y con un tiempo de 3h58m. Con este resultado, el piloto cordobés navegado por Christian Rudi se ubica 52 en la general, según los datos disponibles y cuando faltan varias máquinas por completar (o abandonar) la etapa.
En tanto, Martín Amengual (también de Córdoba, a bordo de una Yamaha 450) logró un meritorio puesto 69, con un tiempo de 4 horas exactas. Así, el piloto de la moto azul número 158 se mantiene en el lugar 84 de la general. “Estoy muy tranquilo y muy contento con cómo vienen las cosas. La estrategia de pensar sólo en el día que se viene da resultados. Además ya solucionamos el problema que teníamos en el GPS oficial, así que le damos para adelante, falta cada vez menos”, expresó.
Mañana, una difícil etapa con 23 kilómetros de enlace de salida, 476 Km de especial de velocidad, con una segunda parte muy arenosa y con muchos saltos. Finalizado el sector cronometrado, tendrán 297 Km de enlace hasta San Rafael.
Texto y foto: Ariel González Mouls. Desde San Juan, enviado especial.

La carrera llegó a San Juan y los pilotos se instalaron en “El Zonda”, uno de los autódromos más emblemáticos del país. Antes, soportaron una dura etapa que incluyó tramos sobre los 3.000 metros de altura, elevadas temperaturas y un difícil cierre en el lecho de un río seco.

Poco a poco, el Rally Dakar va llegando a su fin. Y parte de ese camino implicaba regresar a la Argentina, para las últimas cuatro etapas. Así, los competidores llegaron hoy a una calurosa San Juan, que los recibió con mucha gente y afecto en el cierre del tramo cronometrado y en los alrededores del autódromo “El Zonda”, uno de los más emblemáticos de América latina, elevado en la montaña.
Pilotos, asistencia, equipos, toda la caravana había partido bien temprano desde las afueras de Santiago rumbo a la frontera argentina. Fueron 211 kilómetros de enlace, bajo la oscuridad para los motociclistas y con el Sol apenas salido entre las montañas para los que corren en autos. En el camino, se encontraron con pequeños grupos de seguidores que los saludaron con banderas chilenas y argentinas. En la famosa zona de “Los caracoles”, parte clave del camino que une a ambos países, familias enteras (y bien abrigadas) estacionaron sus autos para tomar fotos del Dakar con ese marco de alta montaña espectacular.
Tras pasar la frontera, se dirigieron hasta Uspallata, Mendoza, donde comenzó el especial cronometrado. Miles de personas se acercaron hasta el lugar para ver la salida de los competidores (8.55 las motos, poco después de las 11). Nuevamente, una estación de servicio -en este caso ubicada a metros de la ruta 7- fue el lugar preferido para ver de cerca los autos y saludar a los pilotos. Desde esa zona fueron 220 durísimos kilómetros de velocidad.

En este sentido, la etapa 11 entre Uspallata y San Juan tuvo, en los primeros 50 kilómetros, el único tramo del rally disputado en altura: entre los 2.800 y los 3.000 metros. El resto, mucha piedra en el camino. Precisamente, Clarín.com siguió el cierre de la etapa, unos dos kilómetros antes del cronómetro final, que se desarrolló sobre el lecho seco de un río, en las afueras de la ciudad.
Por allí aparecían a fondo los pilotos, usando un camino que había sido nivelado en días previos por maquinaria pesada. A pesar de esto, la dificultad era alta. Muchos se perdieron en esa zona. Entre ellos, el piloto de una de las Touareg azules, que pasó levantando piedras a tres metros de la camioneta en la que viaja este periodista, ubicada a unos 250 metros del camino que estaba utilizando el resto de los corredores.
Los que completaron el recorrido se encontraron con el afecto de una colorida multitud que aguantó el intenso calor bajo sombrillas de playa y con heladeras portátiles a mano. Desde el reloj final transitaron lentamente por una zona de campings y completos recreativos frecuentada por los sanjuaninos hasta llegar al autódromo “El Zonda”, un mítico trazado de 3.240 metros encajonado en la montaña donde corre habitualmente el TC2000 y el Top Race, donde se instaló el campamento.
Mañana, con la etapa 12, el rally seguirá un curso final hacia el sur: serán 23 kilómetros de enlace desde el autódromo, seguidos por una prueba especial de 476 Km. que terminará en las afueras de la capital mendocina. Desde allí faltarán casi 300 Km. en enlace hasta San Rafael, con promesa de público masivo a los costados de la ruta 143 para acompañar el final de la etapa más extensa de este año.







Texto y fotos: Ariel González Mouls. Desde San Juan, enviado especial.
Descargá el archivo con las zonas de espectadores para la etapa 12 del Rally Dakar, entre San Juan y San Rafael (Mendoza). Zonas: norte de Ullúm, norte de San Juan por R40, norte de Albardón – tres Lomas, Nueva California.

Los tres corredores argentinos del equipo Rally Raid.com finalizaron la décima etapa y ya están listos para ingresar nuevamente en suelo argentino.
Una etapa más, una prueba especial más completada. No es poca cosa con tanta exigencia. Así lo saben los tres pilotos argentinos que corren bajo el equipo Rally Raid.com, quienes acaban de cerrar con éxito el tramo entre La Serena y Santiago, tras unos 500 kilómetros de recorrido.
A diferencia de lo que venía sucediendo en los últimos días, la Toyota Tundra número 393 de Gastón González y Christian Rudi (navegante) arribó al vivac instalado en las afueras de Santiago tras superar varios contratiempos (problemas con neumáticos), cerrando un tiempo de 7h16m30s, lo que los dejaba en el puesto 59 de la etapa y en el 53 de la general, según datos provisorios.
En tanto, Jorge Murano (Toyota Land Cruiser, número 430) arribó en el puesto 46 , con un tiempo de 4h11m25s horas. Este resultado lo deja en el lugar 55 de la general. El argentino tuvo una etapa sin grandes problemas y logró así su mejor resultado en lo que va del rally. Además, llegar temprano al vivac le permitió reparar un diferencial que lo venía preocupando.
Murano compite en la categoría conocida como “Solo” (sin navegante) y marcha en el segundo puesto en esta división. La lucha allí se centra entre Murano y los dos buggies McRae que quedan en pie, conducidos por los holandeses Tim Coronel y Chris Leyds.
Por último, el cordobés Martín Amengual (motos) llegó con su Yamaha 450 en el puesto 78 (4h18m). Con este resultado, según los datos disponibles hasta el momento, marcha 86 en la general, en un Dakar en el que lo más importante es completar la carrera y sumar experiencia.
Mañana, recorrerán el camino de regreso hacia la Argentina en la etapa Santiago-San Juan, con 220 kilómetros de especial (varios de ellos en alturas superiores a los 3.000 metros sobre el nivel del mar).
Texto: Ariel González Mouls. Desde La Serena, Chile. Enviado especial.
Los pilotos de esta categoría se llevan la peor parte en cada edición. Caídas durísimas, constantes y hasta mortales, peligrosos sobrepasos por parte de autos y camiones, madrugones y tramos de enlace en la oscuridad, antes del amanecer.

Una de las frases que se pueden escuchar seguido durante un Dakar -de boca de los espectadores, ya sea en los tramos de velocidad o dentro de los vivac- es: “Para correr en moto hay que estar algo loco”. Con o sin razón, con mayor o menor grado de exageración, lo cierto es que los pilotos de esta categoría se llevan año tras año la peor parte del rally más difícil del mundo. Caídas durísimas, constantes y a veces mortales, peligrosos sobrepasos por parte de autos y camiones, madrugones y tramos de enlace en la oscuridad, antes del amanecer, son parte del menú cotidiano para los que viajan en dos ruedas.

Son muchos. Este año, más de 180 motociclistas largaron desde Buenos Aires, impulsados por la necesidad de un presupuesto menor para correr si se lo compara al que se requiere para hacerlo en la categoría autos, y también por la tradición de la propia carrera. Pero los accidentes son moneda corriente y los pilotos de esta categoría sufren las consecuencias. En este sentido, los dos accidentes más graves de 2009 fueron en moto: la muerte de Pascal Terry y la terrible caída del español Guerrero. Ahora, en 2010, el mundo está atento a la evolución de Luca Manca, el italiano que se fracturó el cráneo tras una fuerte caída.
Así, los motociclistas están expuestos a golpes producto de la alta velocidad, por las dificultades del camino, por el cansancio que se va acumulando con el correr de los días. Muchos se dan contra el suelo varias veces durante una prueba especial. Pero a esto se suma, sobre todo para los que no son parte de la elite de la categoría (los que entran en el top 20 como máximo), los riesgosos sobrepasos por parte de los autos más veloces y de los temibles camiones.
Esta es una situación constante para el pelotón que va del medio para atrás de la clasificación general, muchos de ellos amateurs que se ven todo el tiempo cubiertos de polvo por el paso de los vehículos mayores, que los desplazan sin piedad del camino si este es muy angosto. Tanto es así que esta edición del Dakar tuvo dos etapas (las primeras) con trazados diferenciados -sólo en los kilómetros más complicados- para evitar ese tipo de accidentes.
Otro punto a considerar son los tiempos, la extensión del día. Los motociclistas son los primeros en salir del vivac rumbo a un especial. Generalmente, lo hacen entre las 4.30 y las 5.30. Dejar el campamento a esa hora implica levantarse mucho antes a preparar todo (incluso a marcar la hoja de ruta si el cansancio no dejó hacerlo antes de ir a dormir) y salir a rodar todavía de noche. También partir en velocidad con el Sol apenas salido sobre el horizonte, con las dificultades biológicas y visuales que eso significa.
Además, ya sean amateurs solitarios o profesionales bien asistidos, todos deben enfrentar el agotamiento posterior a cada especial de velocidad y realizar largos tramos de enlace hasta el campamento sobre rutas asfaltadas en motos pensadas para el off-road. Terriblemente incómodas, con ruedas cuyo dibujo está pensado para “volar” sobre la tierra, deben llevarlas por asfalto a veces hasta más de 250 kilómetros (por ejemplo, hoy La Serena-Santiago fueron 236 Km., mientras que la etapa San Juan-San Rafael rozará los 300 Km.).
Sin embargo, no todas son malas. Al simple y a la vez único placer de competir en un Dakar, los pilotos de moto saben que andar en dos ruedas les permite vivir con toda intensidad la carrera, disfrutar esa inigualable sensación de viajar en dos ruedas, parados, con el cuerpo erguido, rodando sobre el polvo o la arena, sintiendo en cada pueblo, con apenas estirar una mano, el inmenso afecto que entrega el público que sigue este segundo Dakar en Argentina y Chile.




Texto y fotos: Ariel González Mouls. Desde Santiago, Chile. Enviado especial.
Descargá el archivo con las zonas para ver la carrera en la etapa de mañana entre Santiago (Chile) y San Juan (Argentina).

Los tres competidores argentinos del equipo Rally Raid.com acaban de completar la novena etapa del Dakar, desde Copiapó. Mañana, el complicado camino hacia Santiago.
Ya está terminada la novena etapa. El ritmo de locura del Dakar hace parecer que fue hace años que se largó desde Buenos Aires. Así lo sienten pilotos y máquinas, que vienen soportando el desgaste de una de las carreras más largas y exigentes del mundo.
En esa lucha andan los tres argentinos del equipo Rally Raid.com, que acaban de cerrar con éxito el tramo entre Copiapó y La Serena, una de las principales ciudades balnearias de Chile.
Con una máquina (Toyota Tundra, número 393, clase Open) que mejora día a día y que se viene recuperando de los problemas técnicos de las primeras etapas, los cordobeses Gastón González y Christian Rudi siguen avanzando y hoy cerraron la etapa con un tiempo de 4h15m04s, lo que deja a la dupla argentina en el puesto 33 de la especial cronometrada y 52 en la general, siempre según los datos provisorios de la organización.

Por su parte, Jorge Murano (Toyota Land Cruiser, número 430) arribó en el puesto 51 de la novena etapa, con un tiempo de poco más de seis horas. Este resultado lo deja en el lugar provisorio 53 de la general. Al igual que ayer, el piloto tuvo una etapa tranquila, tras superar la alta montaña con suelo de arena de la salida desde Copiapó, donde fue encerrado por un camión en plena trepada y perdió varios minutos.

Vale recordar que el piloto argentino compite en la categoría conocida como “Solo” (sin navegante) y que marcha en el segundo puesto en esta división. La lucha allí se centra entre Murano y los dos buggies McRae que quedan en pie, conducidos por los holandeses Tim Coronel (51 de la general) y Chris Leyds (55).
“Estoy en una lucha cambiante por la punta de mi categoría con dos de los buggies armados por la familia McRae. Apenas seguimos tres pilotos en la clase Solo. El diferencial delantero está un poco bloqueado, pero podremos repararlo en La Serena. Las dunas que me demoraron ayer en la oscuridad (NdR, en la llegada a Copiapó) se cruzarán de día hoy, en la largada. Bajé la presión de los neumáticos y haré lo mejor para terminar otra etapa”, afirmaba un esperanzado Murano antes de partir para la etapa que luego completó.

En tanto, el único representante del equipo en la categoría motos, el cordobés Martín Amengual (en la foto, de buzo azul), arribó con su Yamaha 450 en el puesto 83, lo que le permite mantenerse en el lugar 86 (provisorio) de la general. Mañana, la lucha se dará contra el camino entre La Serena y Santiago, con 283 kilómetros de especial de velocidad.
Texto y fotos: Ariel González Mouls. Desde La Serena, Chile. Enviado especial.

La etapa 9 tuvo una salida diferente: grupos de 20 motos a la vez, algo que no sucedía hace siete años. Clarín.com estuvo en el lugar, donde los pilotos tuvieron que encarar una durísima trepada en la arena al dejar Copiapó.

En lo que va del Dakar en territorio chileno, la competencia tiene a todos acostumbrados a finales o salidas de etapa espectaculares. Por ejemplo, los arribos a Iquique y Copiapó, con increíbles descensos sobre la arena. Hoy, la novena prueba especial cronometrada no sólo fue atractiva, sino que también fue una novedad: las motos y cuatriciclos partieron en grupos de veinte a la vez, algo que no ocurría desde hace siete años.
Por cuestiones climáticas (según lo informado por la organización), la prueba especial comenzó a las 11 con las motos de punta. Bajo el atento control de Etienne Lavigne, el director de la prueba, los competidores fueron agrupados en filas de 20 en un espacio amplio sobre la tierra, de unos 35 metros de ancho. Uno a fueron llegando. Primero, los candidatos, entre ellos el chileno Francisco “Chaleco” López y el francés Cyril Despres, a quienes se los vio muy concentrados. También -unos metros más atrás- los hermanos Marcos y Alejandro Patronelli, sentados en sus cuatri Yamaha y charlando con colegas chilenos.
El primer obstáculo no era sencillo. Tras los primeros 200 metros, el camino se volvía angosto y comenzaba una extensa trepada a una montaña sobre un piso arenoso, con muy pocas zonas de piedra. Tras un fuerte estruendo, producto de la aceleración de veinte motos a la vez, salió hacia allí el primer grupo. En unos pocos segundos ya estaban en la parte alta y, luego, desaparecieron bajo la línea que “separaba” el celeste profundo del cielo con la claridad de la arena.
Entre los helicópteros que iban y venían (había de la televisión y otros con fotógrafos de las agencias de noticias y revistas internacionales), uno a uno fueron saliendo los grupos de pilotos, dejando a su paso una nube de polvo. Luego, tras una pausa, fue el turno de los autos. El primero en poner primera fue el ex campeón Stephane Peterhansel con su BMW. Luego, llegó el turno de la armada azul alemana, de los Hummer y de los impresionantes camiones Kamaz rusos.
Justamente, gran parte del espectáculo lo dieron los camiones más veloces y potentes. El público no dejaba de ver con asombro como esas moles, con las ruedas con poca presión para afrontar mejor la arena, trepaban sin pausa la montaña, a los saltos pero sin mayores contratiempos, casi como si se tratara de un paseo por alguna calle de tierra de un liso, horizontal, pueblo pampeano.
Sin embargo, otros no la tuvieron tan fácil. Los camiones más grandes y algunas camionetas castigadas por el propio rigor del Dakar tuvieron que dejarse caer y buscar una ruta mejor a la elegida en primera instancia. Tras mucho esfuerzo, con humo negro saliendo de los escapes, lograron pasar ese primer gran escollo en el “recortado” camino a La Serena.
Desde esa ciudad, uno de los destinos de playa más importantes de Chile, los que completen el día deberán partir para enfrentar la etapa 10. Serán 586 kilómetros hasta el vivac instalado en las afueras de Santiago, con 238 Km cronometrados.








Texto y fotos: Ariel González Mouls. Desde La Serena, Chile. Enviado especial.

Está terminando por estas horas la octava etapa del Rally Dakar 2010 y los pilotos del equipo Rally Raid.com siguen en carrera. Así lo demuestran los clasificadores y los datos brindados por la organización.
En este sentido, Toyota Tundra número 393 de Gastón González y Christian Rudi, de Córdoba, arribó esta tarde al vivac de Copiapó en el puesto provisorio 47, con un tiempo de 9h51m29s, lo que los dejaba por el momento en el puesto 48 de la general.
También había completado la etapa Martín Amengual (Yamaha 450), con un tiempo de 9h06m34s, lo que lo colocaba en el puesto 79 de la especial de hoy y en el 89 de la general, siempre según datos provisorios y sujetos a la posterior verificación por parte de las autoridades.
Por último, Jorge Murano (Toyota Land Cruiser) ya había superado el control de paso número cuatro (de cinco) en el puesto 60, por lo que -de no haber problemas- se espera que llegue antes de la medianoche.
Por Ariel González Mouls. Desde Copiapó, Chile. Enviado especial.
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