Campeones en el frío

Segundo a la izquierda, el presidente ruso Dmitry Medvedev camina para saludar y felicitar a los miembros del equipo Kamaz, que se consagró campeón en la categoría camiones en el Dakar 2009. La foto, en el frío de la Plaza de la Catedral (Sobornaya Ploschad) en el Kremlim.

El equipo Kamaz logró la victoria en el rally realizado en Argentina y Chile de la mano del ruso Firdaus Kabirov, y también el segundo puesto con el multicampeón Vladimir Chagin, quien era el candidato “natural” al título.

Foto: AP

Antes de partir… algunas compras

Con mayor o menor éxito, pero todos con la tranquilidad de la tarea cumplida, integrantes de equipos que compitieron en el rally Dakar fueron visto en las últimas horas aprovechando para hacer compras en la peatonal Florida, en el centro porteño, y disfrutando de la ciudad. Ultimas actividades antes de partir hasta… ¿El año que viene?

PASEO. Integrantes del equipo Mitsubishi Ralliart.

TRANQUILOS. Dos miembros del equipo Volkswagen, por Florida.

RECUERDO. Otra escena en el centro porteño.

Fotos: Gentileza Martín Gallino, Secretaría de Turismo de la Nación.

Rally Dakar: lo mejor y lo peor

La competencia terminó y llega el tiempo de los balances. El público, la organización, las etapas, los equipos, los campamentos y los pilotos, bajo la lupa.


El espectacular Rally Dakar 2009 llegó a su fin. Y es tiempo de hacer un balance sobre los principales aspectos de la prueba que, por primera vez en su historia, recorrió durante 15 días caminos extremos de la Argentina y Chile. El público, la organización, las etapas, los equipos, los campamentos, los pilotos argentinos y los extranjeros, bajo la lupa.

La organización
Lo mejor: haber afrontado con éxito el tremendo desafío logístico de realizar un Dakar en un nuevo continente, con paisajes, climas y públicos distintos a los que ASO (Amaury Sport Organisation, responsable de la competencia) estaba acostumbrada. La posibilidad de que, con algunos cambios y mejoras, se vuelva a correr en América latina.
Lo peor: la muerte del piloto francés de motos Pascal Terry, con increíbles errores en el circuito de comunicación para su búsqueda y posterior rescate: se tardó 56 horas en encontrarlo, a pesar de que el piloto había accionado la baliza de emergencia antes de desvanecerse.

El público
Lo mejor: la pasión con la que fue recibida la caravana en todas las provincias por las que pasó, en especial en Mendoza, Córdoba, Neuquén, Puerto Madryn y Buenos Aires, tanto en la largada simbólica como el día de llegada. En cada lugar se vivió una verdadera fiesta. También, para destacar, el entusiasmo y la curiosidad del público chileno (con menos tradición automovilística), sobre todo en Valparaíso y en la zona montañosa del especial Valparaíso-La Serena.
Lo peor: el riesgo desmedido en la mayoría de las provincias argentinas, con público cruzando la “pista” entre el paso de un competidor y otro (algo sobre lo que se trabajó en las campañas de prevención), y también en las ciudades, en los tramos de enlace, con chicos corriendo entre los autos, lejos de la mirada de los padres.

Los terrenos y las etapas
Lo mejor: los impresionantes especiales La Serena-Copiapó (9) y Copiapó-Copiapó (10), este último realizado en medio de dunas inmensas, en la altura del desierto de Atacama. Un verdadero espectáculo tanto para los que se acercaron a verlo en vivo como para los más de 170 millones de personas que lo siguieron por tevé, en una transmisión de altísima calidad. La exigencia de la prueba, a la altura (y más, según muchos pilotos) de las clásicas ediciones africanas.
Lo peor: los reiterados recortes de kilómetros de especiales de velocidad en varias etapas, sobre todo en Córdoba (pasó de 545 Km. a sólo 220 Km.) y La Rioja, por donde los competidores pasaron sólo en enlace. La prematura cancelación por “mal clima” del stage 11 (Copiapó-Fiambalá), que se suponía uno de los más espectaculares del rally.

Los equipos
Lo mejor: el rendimiento -acorde con la preparación y la inversión previa- del team oficial Volskwagen (Motorsport I y II) y sus Touareg azules, algo apenas empañado por el abandono de Carlos Sainz (salida no relacionada a errores del equipo). Un 1-2 que pudo ser podio completo.
Lo peor: la floja actuación del poderoso equipo Mitsubishi Ralliart, con la llegada de sólo uno de sus autos (Nani Roma, el único que salvó el honor, ganando la etapa La Rioja-Córdoba) y el abandono de los otros tres (Stephane Peterhansel, Luc Alphand e Hiroshi Masuoka). Un desempeño apenas relativizado por estar en etapa de pruebas con motores diesel.

Los pilotos extranjeros
Lo mejor: El desempeño y el show (tanto dentro como fuera de la pista) brindado por el estadounidense Robby Gordon con su impresionante Hummer negro: el más aclamado por el público, él único que hizo rugir su motor en cualquier lado para que la gente pueda disfrutarlo, hasta dentro de La Rural. El andar arrollador de Carlos Sainz y su VW hasta el error camino a La Rioja. La frialdad del español Marc Coma (motos, Repsol KTM) para hacer valer los minutos de ventaja obtenidos en las primeras etapas de la competencia y dejar sin chances al campeón defensor, Cyril Despres (Red Bull KTM). La vigencia de Vladimir Chagin y el equipo Kamaz-Master en camiones, con un nuevo título en el Dakar.
Lo peor: los problemas con los neumáticos y errores de navegación para Despres, ahora ex campeón en motos: sus chances se terminaron rápido en este Dakar. El abandono del “Matador” Carlos Sainz cuando lideraba, cómodo, la general en autos, tras ganar seis etapas (cuatro consecutivas). La rápida salida de la competencia del multicampeón Stephane Peterhansel (Mitsubishi Racing Lancer).

Los pilotos argentinos
Lo mejor: la tremenda performance de Marcos Patronelli en cuatriciclos, primer argentino en ganar una etapa en un Dakar -finalmente fueron tres- y en terminar en segundo puesto en una clasificación general, sólo superado por un “maestro” (el multicampeón checo Josef Machacek) y una máquina más veloz. La experiencia sumada por Orly Terranova en esta competencia, que podrá capitalizar en una eventual nueva participación. El esfuerzo de los cuatro argentinos en moto que lograron terminar: Andrés Junco, Eduardo Alan, Andrés Memi y Rubén Miti.
Lo peor: la decepción por el abandono de Terranova cuando lideraba una etapa y venía haciendo un buen Dakar. La performance de Gabriel Pozzo y el Tango Rally Team, que nunca pudo encontrar el auto ni el camino, con abandono antes de mitad de carrera.

Los vivacs
Lo mejor: la ubicación y la calidad del campamento instalado en La Rioja. Ordenado, con buen acceso a la zona de competidores y sanitarios superiores a la “media Dakar”. Segundo puesto para el de Neuquén (buena zona de camping). Tercero, por instalaciones, el de Valparaíso, en una base naval: pulcro, con camas para todos, aunque un tanto “frío”, carente del espíritu comunitario que se pudo vivir en los demás campamentos.
Lo peor: el impresentable vivac de La Serena, en Chile. Los pies de todos se hundieron en varios centímetros de arena y acampar fue imposible. La gran mayoría de la prensa y organizadores tuvieron que dormir en los micros. Segundo puesto para Mendoza, por su complicadísimo acceso a la zona de competidores.

Por Ariel González Mouls, Enviado especial de Clarín.com al Dakar.

El podio, esa gran recompensa

Cuatro motociclistas argentinos y Marcos Patronelli, segundo en la general de cuatriciclos, pasaron por La Rural con la gran satisfacción de haber completado una prueba durísima.

FELIZ. Eduardo Alan con su medalla, en el podio del Dakar.
No le arranca la moto a Eduardo Alan. Su KTM pintada con los colores argentinos no quiere más: ni subir al podio instalado en La Rural, ni bajar la rampa para salir del predio. Sin embargo, tras varias patadas, el motor enciende. En competencia, el piloto se cayó durante un enlace al quedarse dormido por el cansancio, se perdió en las dunas de El Nihuil, sufrió en sus muñecas la dureza de los caminos. Pero está ahí, con la satisfacción de haber llegado, de tener la medalla Dakar en sus manos.

“No doy más, pero estoy contento de estar acá, de haber terminado”, cuenta Alan mientras espera para subir al podio. El, junto a Andrés Junco, Ruben Miti y Andrés Memi, forma parte del grupo de motociclistas argentinos que logró terminar el difícil Dakar 2009 Argentina-Chile. A ellos se les suma, en cuatriciclos, Marcos Patronelli, el piloto de Las Flores, quien no sólo terminó: es el primer argentino en ganar una etapa (en realidad se quedó con tres) y en terminar segundo en una clasificación general.

PREMIOS. Las medallas y trofeos que reciben los pilotos.

Y ahí va Marcos Patronelli, junto a los mecánicos y responsables del equipo Can-Am, saltando y festejando con todo en el podio, junto a sus rivales en el camino, el checo y múltiple campeón Josef Machacez y el polaco Rafal Sonik. La gente aplaude desde las tribunas de La Rural, las banderas argentinas se agitan, papelitos plateados vuelan. Es un domingo histórico para el automovilismo nacional.

Uno a uno van pasando los pilotos. Primero es el tiempo de los últimos, de los amateurs que son el centro del Dakar (cerca del 80 por ciento de los competidores no son profesionales, corren sin apoyo de un equipo oficial). Así, en rigor de verdad, Alan fue el primer argentino en subirse a un podio de esta prueba, la más exigente del mundo. Pudo levantar su medalla, feliz, bajo el aplauso de la gente.

GANADOR. El español Marc Coma, con su trofeo en La Rural.

Luego, es el tiempo de los profesionales, de los que tienen la exigencia de ganar. Sube el español Marc Coma a festejar su título en motos. Lo acompaña la “tropa naranja” del equipo Repsol KTM. Después es el turno de los autos. Sube Nani Roma, con una emoción acorde a los pobres resultados este año de un equipo poderoso como Mitsubishi. Pasa el estadounidense Robby Gordon y le mete más show al show: saluda, pide a todos que se corran, da marcha atrás y hace “saltar” en la rampa su Hummer negro, que fascinó a todos por cada pueblo o ciudad por la que pasó. La gente se vuelve loca.

Mucho más medido, viene el sudafricano Giniel De Villiers y su Volkswagen campeón; del genial Vladimir Chagn y su camión Kamaz. Se sueltan globos con los colores de las banderas de Argentina y Chile. Fin del Dakar, fin del desafío.

Por Ariel González Mouls, Clarín.com. Enviado especial al Dakar.

Etienne Lavigne: “Fue un Dakar histórico”

El director del rally elogió el compromiso oficial y del público: “Correr ante toda esta gente apasionada fue una recompensa”. Sobre las chances de repetir en América, dijo que “falta mucho para definirlo”. Pero limitó las plazas a Argentina-Chile o la zona del Magreb, en el norte de Africa.


EVALUACION. Lavigne, director del rally.

Rostros de cansancio, pero también de satisfacción. En la mañana del domingo, bien temprano, en La Rural, llegó el momento de evaluar qué dejó el Dakar 2009. Allí, acompañado por autoridades de Argentina y Chile, Etienne Lavigne -director de la competencia- afirmó que se trató de “una edición histórica”. Y cerró las chances para el año próximo, por el momento, a dos opciones: reeditar en estos dos países o explorar en la zona del Magreb, en Africa.

Sentado junto al Secretario de Turismo de la Nación, Enrique Meyer, y al Secretario de Deportes de Chile, Jaime Pizarro, el máximo responsable del Dakar afirmó que “fue un Dakar fenomenal en términos de éxito y atracción popular”.

“Hemos encontrado aquí sensaciones que habíamos olvidado en el Dakar. Fue maravilloso volver a tener esa sensación de descubrimiento”, expresó Lavigne, para luego agregar: “Al comienzo decíamos: ‘no hay casi nadie, se fueron todos de vacaciones’. Pero luego nos impresionó la calidad y calidez del recibimiento, y el respeto a los pilotos, cómo los alentaban”.

“Correr delante de toda esta gente, tan apasionada, tan afectuosa, fue una recompensa, es histórico”, consideró Lavigne. “Fue un fabuloso descubrimiento de estos dos países. Los competidores estaban asombrados por la belleza de los paisajes. Por ejemplo, hubo mucha emoción durante el paso de San Francisco (durante la etapa Copiapó-Fiambalá, a más de 4.600 metros sobre el nivel del mar)”.

En cuanto al futuro de la competencia, Lavigne consideró que “falta mucho para evaluar si se repetirá aquí o en otra parte. Queremos volver a Africa occidental, pero solamente cuando sea posible”, en referencia a las amenazas terroristas y problemas políticos que fueron minando el camino del Dakar hasta finalmente, en 2008, cancelarlo.

Así, habló de otro territorio factible, en la zona del Magreb africano, que “podría activarse en cualquier momento”, aunque “por ahora estamos en Buenos Aires, y nos comprometimos a dar una respuesta (sobre la repetición o no por estas tierras latinas) lo más rápido posible”.

“Vamos a hacer un análisis global. Había muchas organizaciones ambientalistas preocupadas por el paso del Dakar. Tenemos que consultar a todos antes de hablar del futuro”, explicó.

“Fue un año de trabajo muy pesado. Quiero agradecer el trabajo hecho por la Gendarmería argentina y por los Carabineros de Chile. También fue un Dakar muy difícil, por eso felicito a todos los competidores que lo terminaron”, expresó.

En cuanto a esto, los organizadores ofrecieron algunas cifras. En motos, largaron 217 competidores y terminaron 113, o sea el 52 por ciento. En quads (se hizo referencia a un (Marcos) “Patronelli extraordinario””) llegó igual porcentaje, mientras que en autos fue un punto menos. En total, llegó el 54% de los que habían partido de Buenos Aires en la madrugada del 3 de enero.

Sobre los “recortes” en las etapas, una constante durante la competencia, Lavigne afirmó que “hubo que hacerlo, teníamos que acortar. Si no lo hubiésemos hecho hubiese sido irresponsable”. En cuanto a esto, consideró que “en el futuro, habrá que tener en cuenta más las condiciones climáticas y el desgaste de los caminos por el paso de los vehículos”.

En cuanto a la muerte de Pascal Terry, a quien se tardó 56 horas en encontrar y con quien se cometieron graves errores en el proceso de búsqueda y rescate, Lavigne se limitó a decir que hay “una investigación en curso” y que el cuerpo del piloto fue inhumado el pasado viernes en Normandía.

Antes de Lavigne había hablado Meyer, quien consideró que el Dakar “fue una fuerte promoción, y ha sobrepasado las expectativas. Seiscientos millones de espectadores en todo el mundo vieron a la Argentina, en un evento que poco a poco fue tomando impulso y que se convirtió en un Mundial del automovilismo. Fue una fiesta”.

Por Ariel González Mouls, Clarín.com. Enviado especial al Dakar.

Patronelli: “Quiero correr otro Dakar, y lo quiero ganar”

El piloto de Las Flores cerró esta tarde una actuación histórica, terminando en el segundo lugar de la general en cuatriciclos. “Fue una carrera muy larga, muy complicada, así que estoy feliz de haber llegado”, afirmó.

Tranquilo, sin su cuatriciclo amarillo. Así llegó esta tarde Marcos Patronelli a hablar con la prensa que lo esperaba dentro de La Rural. Todos los pilotos pasaron montados en sus vehículos, pero él prefirió caminar y mostrar su satisfacción, muy medida, por haber terminado el Dakar en el segundo puesto en su categoría y por convertirse en el primer argentino que gana una etapa en la competencia. Claro, él ganó tres, y ahora quiere ir por más.

Despeinado como siempre, de buen humor como siempre, Patronelli volvió a responder tal cual lo había hecho al ganar etapas de la competencia: “Estoy contento, llegué, no pensé que iba a hacerlo. Pero lo tomo muy tranquilo, soy el mismo de siempre”.

Tras el día complicado de ayer (por problemas en una de las ruedas), el piloto de Las Flores sabía que tenía que hacer una etapa tranquila. La diferencia con el puntero era muy amplia (2 horas 20 minutos) y la suya con el tercero, el polaco Rafal Sonik, era mayor aún: más de siete horas. Y así fue: Patronelli terminó el tramo Córdoba-Buenos Aires en el séptimo lugar, a poco más de 13 minutos del ganador, el español José María Peña (Yamaha).

En la general, Patronelli obtuvo con su cuatri Can-Am de 800cm3 un histórico segundo lugar, a 2h34m del ganador, el checo Josef Machacek, y con una ventaja de 7h42m sobre el tercero, Sonik. Así, el piloto de dorsal número 273 pudo convertirse en el primer argentino en subirse a un podio Dakar. El afecto de la gente, tras el final del especial en Carcarañá, fue tremendo.

“Todavía no soy consciente de lo que logré, pero sí soy consciente sobre lo que me dio la gente. Es increíble, te levanta el ánimo. La verdad es que es un orgullo ser argentino, representar a la Argentina, que toda la Argentina me apoye”, afirmó el piloto con amplia experiencia en el mundo “quad”.

“Fue una carrera muy importante, pero estoy tranquilo, me lo tomo así. Quiero correr otro Dakar y lo quiero ganar”, expresó Patronelli, en un día histórico para el deporte motor de la Argentina.

Por Ariel González Mouls, Clarín.com. Desde Buenos Aires, enviado especial al Dakar.

De Villiers y VW, campeones en autos

El sudafricano se impuso en la última etapa con su Touareg Race II y se quedó con el título, por delante de su compañero de equipo, el estadounidense Mark Miller. En camiones, el ruso Chagin volvió a demostrar que es el mejor.

LLEGADA. De Villiers en el parque cerrado.

No fue el podio soñado para Volskwagen, pero sí aquello que habían venido a buscar en América latina: la victoria. No pudo ser con su piloto estrella, el “Matador” Carlos Sainz, que abandonó tras accidentarse en una de las últimas etapas. Pero sí fue un 1-2 contundente, con el título en autos para el sudafricano Giniel De Villiers y el subcampeonato para el estadounidense Mark Miller, ambos con las Touareg Race II.

La salida -con tremendo golpazo- de Sainz cerca de Fiambalá, en Catamarca, fue un golpe para el equipo oficial de la marca alemana. El español venía liderando cómodo la general, con seis etapas ganadas y cuatro de ellas en forma consecutiva. Pero el buen rendimiento del resto de los pilotos de los equipos Motorsport hicieron que no se cayera en el pánico: sólo una catástrofe podría hacer que De Villiers y Miller se quedaran afuera. Había que cuidar la diferencia, no arriesgar, y mirar de cerca el rendimiento de Robby Gordon (Hummer) y de Nani Roma (Mitsubishi Racing Lancer), un poco más lejos, único sobreviviente del multicampeón equipo Mitsubishi.

GANADOR. El sudafricano, vencedor del Dakar.

Y así fue. De Villiers impuso hoy su ritmo, llegando en primer lugar tras 1h35m43s de especial, seguido por Leonid Novitskiy (BMW), a apenas dos segundos, y por la Nissan de Krzysztof Holowczyc, a 17s. Roma llegó cuarto, y Gordon, con problemas en uno de los neumáticos del Hummer, terminó en el puesto 23.

De esta forma, la general terminó con De Villiers arriba, con 48h10m57s, seguido por Miller a 8m59s y Gordon, con su Hummer negro, en tercer lugar, a 1h46m15s. En la categoría Producción, el francés Nicolas Gibon (Toyota) se quedó con el primer puesto.

Con el triunfo de hoy, De Villiers -que es cuatro veces campeón con coches de Turismo sudafricano- le puso un broche de oro a su título, dándole la décima victoria de etapa a Volkswagen sobre 13 disputadas (eran 14, pero Copiapó-Fiambalá fue cancelada). Además, para la oportunidad de sacarse la espina de no poder ganar un Dakar, ya que había salido séptimo en 2004, cuarto en 2005 y segundo en 2006 (también con Volkswagen Touareg).

En tanto, en la espectacular categoría de los camiones, el ruso Vladimir Chagin (Kamaz-Master) se quedó con el título de la 31ª edición del Dakar, logrando así su sexta victoria en la prueba e igualando el récord del checo Karel Loprais. En la última etapa, el vencedor fue el brasileño Andre De Azevedo (Tatra), que obtuvo su primera victoria del año.

Por Ariel González Mouls, Clarín.com. Desde Buenos Aires, Enviado especial al Dakar.

Coma se quedó con el título en motos

El piloto español, con KTM, terminó sexto la última etapa, pero le alcanzó para quedarse con el Dakar por casi una hora y media de diferecia de Cyril Despres, el campeón defensor.

FINAL. Coma se baja de su KTM al llegar a La Rural.

En un Dakar distinto, un campeón distinto. El español Marc Coma (dorsal número 2) se quedó hoy con el título en motos, tras salir sexto en la última etapa, entre Córdoba y Buenos Aires. El piloto del equipo Repsol KTM hizo valer la diferencia lograda en los primeros especiales de la competencia y terminó con casi una hora y media de ventaja sobre el ahora ex número 1, el francés Cyril Despres.

Tras el segundo lugar de ayer, Coma sólo tenía que salir hoy a rodar tranquilo, calculando la diferencia con Despres, sin exigirse en los 227 kilómetros cronometrados. Y así lo hizo: el español terminó sexto, a cinco minutos del ganador, el portugués Helder Rodrigues (KTM Lagos Team). En segundo lugar llegó Pal Anders Ullevalseter, de Noruega, y tercero Despres, a 2m41s del ganador del especial.

De esta forma, la general terminó con un tiempo de 52h14m33s para Coma, seguido por Despres a 1h25m38 y por el francés David Fretigne (Yamaha), a 1h38m56s.

Coma, que no llegó a tener un Dakar brillante, supo aprovechar la diferencia lograda en la primera etapa (Buenos Aires-Santa Rosa), cuando Despres se vio complicado y retrasado por problemas en una de las ruedas de su KTM. Coma también tuvo problemas en los neumáticos y de navegación, pero su ritmo y el “colchón” de minutos le alcanzaron para ser ahora el único español que logró repetir un título en esta durísima prueba.

“Creo que hemos hecho una muy buena carrera, la planteamos muy bien. Desde el primer día nos pusimos como líderes, y eso significa un peso que hemos sabido llevar muy bien”, expresó un cansado pero feliz Coma en su llegada al parque cerrado de La Rural.

“En una gran satisfacción, ya que veníamos de dos años difíciles”, afirmó el piloto, en relación a su abandono en 2007 cerca del final, cuando era líder, y a la cancelación de la prueba en 2008.

Nacido en el interior de Barcelona, Coma había sido campeón en el Dakar 2006, también en motos, y tuvo que abandonar en la última edición africana (2007), en la etapa 13, cuando era el puntero y le llevaba una hora de ventaja a Despres.

Entre los argentinos, completaron la etapa (y por ende, el tremendo desafío de terminar el rally) Rubén Miti (68), Andrés Memi (86), Andrés Junco (90) y Eduardo Alan (113). De esta forma, las ubicaciones en la general fueron: Junco, en el puesto 59 y el de mejor desempeño entre los nacionales en motos; Miti, 72; Memi, 88; y Alan, 109.

Por Ariel González Mouls, Clarín.com. Desde Buenos Aires, Enviado especial al Dakar.

Se complica el estado de salud del piloto Carlos Guerrero

El estado de salud del piloto español Carlos Guerrero (KTM), accidentado durante el especial Copiapó-Copiapó del Dakar, empeoró en las últimas horas y se evalúa un posible traslado a Santiago de Chile.

Según informó esta noche la organización del Dakar, “a pesar de que el paciente está estable a nivel neurológico, actualmente no se puede establecer ningún pronóstico de evolución cerebral”.

“A nivel general, su estado sigue siendo precario y se ha complicado con problemas cardio-respiratorios e infecciosos”, explica el texto entregado esta tarde a la prensa en el vivac de Córdoba.

“Posiblemente, mañana sea trasladado en EVASAN -avión de evacuación sanitaria- hacia Santiago de Chile a pedido de la familia y de acuerdo con los médicos del Hospital Regional de Copiapó, para ser hospitalizado en un servicio de reanimación especializado”, afirma el comunicado firmado por Florence Pommerie, directora médica del rally.

Toda la información para seguir la llegada a La Rural

Después de dos semanas, los pilotos vuelven a la Capital Federal, completando la última etapa del Dakar.

El Dakar llega a su fin. Tras dos semanas de exigencia por los caminos más difíciles del interior argentino y de Chile, los competidores vuelven a la Capital Federal. Este es el cronograma para seguir el evento:

Sábado
Los vehículos arribarán a la ciudad cerca de las 14, ingresando por Avenida Lugones. Luego, transitarán por Dorrego hasta Libertador, y de allí se dirigirán por Sarmiento hasta el ingreso a La Rural (por calle Sarmiento).

El público podrá seguir el paso de las motos, quads, autos y camiones, y luego verlos bien de cerca en el Parque Cerrado, ubicado sobre Calle Sarmiento entre Libertador y Santa Fé, que permanecerá abierto desde el sábado al mediodía hasta el domingo por la noche. El acceso a las inmediaciones del Parque Cerrado será gratuito.

Domingo
La caravana comenzará a despedirse de los fanáticos argentinos. A partir de las 11, hasta las 17, una a una las máquinas y sus pilotos desfilarán a por avenida Libertador, entre Sarmiento y Godoy Cruz, antes de la ceremonia de coronación de los ganadores de cada categoría. El público podrá ubicarse alrededor de todo el circuito (La Rural estará cerrada para el público).


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