32-El concurso

TARTAVEGETAL

 

La mujer preparó el desayuno para la familia como cada mañana, hizo la caminata con sus amigas, calentó agua para el mate y encendió la radio.

-No debo olvidarme de llamar por teléfono y ganar las viandas, no cocinaré por una semana, bueno no tanto, catorce viandas no alcanzan ni para tres días, Maxi las pedirá para llevárselas al banco, podría pedir que me manden quince, múlt …iplo de cinco, las repartiremos equitativamente. No, no, si las gano yo iré a la nutricionista, me las quedaré para mí, quizá no vuelvan a hablar más de mi panza. Que mamá tiene que adelgazar, que no, que mamá está grande y ya no necesita, que sí, que no puede tener esa panza, debe hacer abdominales, eso tiene que hacer…

La mujer escuchó que anunciaban a un médico que hablaría sobre las adicciones.

 

- ¿Seré adicta a la radio? No, no es mi caso, puedo renunciar en cualquier momento, puedo sobrevivir perfectamente, no es el caso del tabaco, ni del juego, ¿lo mío no es un juego? ¿Qué haría si no gano las viandas? ¿Te acordás de la mujer que se suicidó en el baño del casino de Tigre?

Jaja, la mujer sonrió interiormente, amaba la vida y era optimista. Salió a hacer unas compras con la radio encendida en la cartera, eligió un pollo y algunos vegetales. Pagó rápidamente, cargó todo en su bicicleta al tiempo que intentaba sacarle la cadena de seguridad, ¡no se acordaba la clave!

 

-Lo mío no son los números, siempre lo dije, ¿por qué no le pondrán letras a estos adminículos? Los convertiría en palabras y podría recordarlos. ¡Ay! ¡Qué manera de transpirar esta mañana de enero! Y ahora voy a encender el horno, debí seleccionar otra forma de cocción, a la cacerola por ejemplo, no, que me dará más trabajo. ¿Por qué no le pondrán letras?

La mujer escuchó al locutor hacer las preguntas, ¿las polillas se comen la ropa? ¿cuál es el número de la camiseta de Ginobili?

 

-Números, ¿para qué se habrán creado los números?, por suerte no me han tocado preguntas con números. Ay! Pero esta chica puede ganarme,,,, No, no sería justo, ya me sucedió en el anterior concurso por la botella de chocolate,,,, y que la cerveza tiene las mismas calorías que un plato de ravioles, ¿y los dos juntos? Porque ella no comería ravioles con agua, y este médico hablando de la adicción a la cerveza…. Bueno, al menos no estoy en esa categoría, prefiero el vino, sí, en la mesa no puede faltar el pan y el vino, por más viandas de Miriam Mazzei que me gane. Pero si no las gano, alguna medida deberé tomar.

La mujer logró liberar su bicicleta y volvió a la casa tramando un plan, y es muy astuta.

 

 

Este relato se lo dedico a Miriam, excelente chef y mejor persona.


Escribí tu comentario

, , Loli Pérez dijo

Mónica, divertido el monólogo, me he reído con la clave de seguridad de la bici, sabes que más de una vez he pensado lo mismo, que deberían poder ser letras para armar palabras, que los números se me olvidan!!!

Abrazos desde la costa del sol, al otro lado del océano.

, , Elysa dijo

Divertido monólogo, Mónica. Ha sido un placer hacer este recorrido con esta mujer.

Besitos

, , Javier Ximens dijo

He tenido que leerlo dos veces: no entendía que el premio del concurso son viandas (supongo que comida cocinada). Buena estructura de narradores, con esos monólogos de la mujer. Has conseguido contarnos bastante bien el pensamiento de un ama de casa. Es divertido
Venga, nos leemos.