Haití 2

  varias2010 003

 Esta mañana, por problemas personales, la vida en mi casa comenzó a desarrollarse más temprano. Acostumbro a leer los comentarios mientras preparo el desayuno de la familia: nosotros cinco y nuestra perra Chiara.

 Los leí a todos y me quedé sin tiempo para responder. Después, mientras esperaba en la farmacia, cuando uno se detiene los pensamientos golpean y buscan repuestas, empecé a elaborar mentalmente lo que contestaría en cuanto volviera a mi PC.  Estaba comprando medicamentos para mi suegro, un antibiótico, un protector gástrico y un calmante. El farmaceútico me trajo a la realidad: faltaba la receta rosa que debe ser archivada. ¡Ay! Se podía ir a un comercio de la capital, o al médico nuevamente. Como tan sólo era cuestión de cruzar la General Paz, la primera opción era la más rápida para solucionar el inconveniente.

Por el camino atrapé una idea.

Mañana, aunque duerma una hora menos, esa idea será un relato para Jorge Luis,  Billy, Cacho y los que comentaron.

Nuevamente gracias por leer.