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Un total de 260 alumnos de 2º y 4º de ESO del Centro de Educación Secundaria San José de Málaga han reivindicado la figura de 19 pintoras de distintas épocas a través de la interpretación de 75 cuadros CRISTINA FERNÁNDEZ / MÁLAGA | ACTUALIZADO 31.05.2009 – 01:00Jóvenes pinceles en femenino
La profesora Lola Sánchez, del Área de Educación Plástica y Visual, ha sido la responsable de esta iniciativa totalmente participativa. “Nombré a ocho jefes de grupo, los que mejor dibujaban, y el resto ha aportado su trabajo en aspectos menos difíciles”, comenta la tutora que tuvo que conducir a muchos a la hora de “traducir lo que ven a formas planas”. Han trabajado en acrílico sobre tablex en un tamaño de 50×70. En internet buscaron las autoras que Sánchez había seleccionado y los propios estudiantes eligieron los cuadros que iban a reproducir, además de buscar sus biografías. De todas ellas han hecho un autorretrato.
“A todos les ha motivado la actividad, incluso a los que menos les gustaba la clase, y la clave ha sido que se les ha valorado públicamente su trabajo”, afirma Lola Sánchez, que sostiene que “todo el mundo puede dibujar y pintar bien si se enseña adecuadamente”. Tanto para la profesora como para José Cruces, director del centro, el proyecto tiene como valor añadido que las pinceladas de los chicos “están fuera de los vicios y prejuicios que pueden tener pintores academicistas”.
En estos cuadros, muchos con un toque naif aunque llenos de libertad, sus autores han tenido que enfrentarse con la perspectiva, las sombras, las expresiones faciales y la representación del espacio. Y con su dedicación han vuelto a la vida a Remedios Varo, una pintora española emigrada a México, de estilo surrealita y una perfecta desconocida aquí, a Artemisia Gentileschi, Sofonisba de Anguissola, Anna K. Ancher, María Bashkirtseva, Joanna Boyce, Rosalba Carriera, Tamara de Lempicka, Lavinia Fontana, Gozales, Frida Kahlo, Le Brun, Judith Leyster, Berthe Morisot, Elisabetta Sirani, Marie Stillman, Leonor Fini, Leonora Carrington y Angelica Kauffman.
Marta Ramírez tiene 15 años y ha realizado junto a Sergio Marfil la réplica de Judith y su sirvienta con la cabeza de Holofermes, una pieza de Artemisia Gentileschi. La autora nació en Roma a finales del XVI, a los 16 años firmó su primera obra y fue la primera mujer en ingresar en la Accademia del Disegno de Florencia. “Primero hicimos los bocetos y dividimos en recuadros para pasar a un tamaño mayor”, comenta Marta. Para ella las manos y las sombras fueron lo más complicado.
Una vez terminada la obra no se imaginaron que el proyecto iba a tomar tanta dimensión. Junta, Ayuntamiento y Diputación han colaborado en este programa y los chicos pueden ver sus cuadros colgados como verdaderos artistas. La iniciativa seguirá recuperando en cursos sucesivos la creación femenina.
El inicio
De estilo narrativo con conciencia feminista, esta artista compagina el mundo del artista entre la ciencia y el arte, en una tentativa para revelar el orden interno del mundo de fantasía; basada en sus propias experiencias, en la exploración de lo racional en un mundo de la fantasía, la naturaleza, la alquimia, lo sobrenatural, y la mujer como fuente de sensibilidad y poderes regenerativos, Varo logra la reconciliación de dos mundos: el científico y el mítico, dando origen así a la trascendencia y a la reencarnación. Nacida el 16 de Diciembre de 1908 en Anglés, España, Varo, desde pequeña, sintió la gran necesidad de expresarse para reflejar el mundo que la rodeaba, creando así un cosmos pictórico lleno de imaginación y poesía. Su padre, ingeniero hidráulico y libre pensador, fue quién introdujo a Remedios al mundo de la pintura. Desde muy pequeña aprendió a utilizar los instrumentos de su padre, dando muestras de su dominio en la perspectiva y el dibujo. Por motivación de su padre, ingresa a la Academia de San Fernando de Madrid a los 15 años (1924), convirtiéndose así en una de las primeras mujeres estudiantes. Al terminar sus estudios, en 1930, se casa con Gerardo Lizarrageside y deciden residir en Paris por un año, y al regreso (1932), se establecen en Barcelona, donde trabajan realizando dibujos publicitarios.
Los logicofobistas
En 1935 Remedios Varo se separa de Gerardo y conoce a Esteban Francés, quien la introdujo al círculo de surrealistas formado por André Breton; al relacionarse con ellos integra el grupo Lógicofobista, es decir “opuestos a la lógica” que intentaba la representación externa de los estados internos del alma humana. En 1936, la exposición de este grupo tuvo cierta resonancia. Al estar en este grupo, Remedios Varo pinta un óleo sobre cobre, L´Agent Double, que anticipa el estilo que desarrollaría quince años más tarde en México.
Icono, 1945 De profundo espíritu pacifista, opta por el lado republicano; el poeta Péret se presenta en su casa para ayudar a los antifascistas, se enamora de ella y regresan a París en 1937, permaneciendo ahí hasta la invasión nazi.
México
En 1941 Varo y Péret llegan a México ayudados por Varian Fry, un americano. Gracias a la política de Cárdenas los refugiados recibieron inmediatamente asilo y permiso para laborar. Remedios, para ganarse la vida, realizo toda clase de trabajos artesanales. En 1947 se separa de Benjamín Péret y él vuelve a París. Remedios parte para Venezuela a una expedición agrícola y etomológica organizada por el IFAL, desde allá envía trabajos publicitarios para la empresa farmacéutica Bayer de México, firmando estas pinturas con su apellido materno Uranga; ahí mismo trabaja para el Instituto de Malariología Venezolano estudiando en el microscopio a los mosquitos transmisores de la malaria haciendo dibujos detalladísimos de ellos.
En 1949 regresa a México y sigue realizando trabajos comerciales. En 1952 se casa con un político austriaco refugiado en México Walter Gruen, con quien permanecería hasta el día de su muerte. Gruen convence a Varo para que deje los trabajos comerciales y se dedique de lleno a la pintura.
EL FINAL Remedios Varo muere de un paro cardíaco el 8 de Octubre de 1963, en México. En 1964, es objeto de un homenaje póstumo en el Palacio de Bellas Artes, en el cual recibe más de 50 mil visitantes. Posteriormente, dos exposiciones individuales, una en 1971 y otra en 1983, se llevan a cabo en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México.

La guerra civil de España![]()


En 1955 presenta su primera exposición colectiva en la Galería Diana presentando cuatro cuadros: Roulotte, Simpatía, El alquimista y Música Solar. Al año siguiente presenta su primera exposición individual en la cual logra reunir diez y seis cuadros para su segunda exposición individual en la Galería Juan Martín en el año 1962.
Pato de Leonora Carrington Imagen tomada en una exhibicion del Museo Mientras recorre su casa, la creadora, traviesa y bromista, apenas habla de su actual proyecto, Con miras a ser centenaria, la pintora Leonora Carrington se muestra ágil, traviesa, bromista y muy buena anfitriona. Fuma a sus anchas, porque En entrevista con La Jornada, con motivo de que hoy cumple 92 años, la artista surrealista recuerda que tiene pendiente un trabajo, pero Se trata de un nuevo diseño para Tequila Cuervo. Ya le mandaron el envase –vacío– que yace sobre la mesa de la entrada. Hace dos años, Carrington creó el personaje La Reina del Tequila, escultura en plata con forma de mujer-maga, con atributos zoomorfos, para la edición especial de la empresa: 1800 Colección. La presentación de la licorera, en el Centro Cultural Indianilla, sirvió para festejar los 90 años de la pintora y escultora, ya que entonces no estaba en México. Cuando se le recordó que su hijo Gabriel Weisz y su familia la llevaron a San Diego, donde vio las focas, comentó: Aunque apenas trabaja en las ideas para el diseño, dice que prefiere no hablar de ellas, porque –¿En qué consiste su día? –Muchas veces no hago nada. Saco al perro a caminar. –¿Le gustaría hacer un nuevo viaje? –Con el tiempo estaría bien. Me gustaría ir a Europa, pero como queda un poco lejos resultaría un viaje largo para mí sola. (No le gustan los aviones. Antes, tomaba un tren a Nueva York, de donde zarpaba en barco para East Hampton.) –¿A Inglaterra? –Sí, y a París. –¿Guarda buenos recuerdos de París? –De París, sí, de hace mucho tiempo. –¿Fue un periodo feliz en su vida? –Supongo que sí, no me acuerdo, una mezcla, como cualquier periodo. –Pienso que usted es una persona feliz. –¿De veras? No estoy segura. El pasado 12 de febrero, Carrington fue objeto de un homenaje de un grupo de Hoy, es probable que la artista vaya a comer con su familia a un Sanborn’s, su restaurante favorito, donde tal vez pida unos huevos a la mexicana, porque no come carne. Carrington dice que no tiene ninguna exposición en puerta, entre otras razones, porque no tiene –¿Qué tanto contacto tiene con los artistas jóvenes? –Muy poco. –¿Le llegan a pedir consejos? –No (risa), piensan que estoy fuera de moda para ellos. –¿Por qué? –Porque no soy abstracta. –Si un artista joven o alguien que apenas empieza le pidiera un consejo, ¿qué le diría? –Bueno, depende de la persona. Tendrían que mostrarme que han hecho hasta el momento, y tal vez les daría una opinión. No siempre es útil un consejo. –¿Se necesita cierto espíritu para ser artista? –Se necesita cierto espíritu para jugar futbol. Solía jugar rugby con mis hermanos, cuando tenía unos cinco años. A Carrington siempre le han interesado los asuntos relacionados con la mujer. Reconoce que la situación femenina está La entrevistada ya conducía antes de venir a México, pero aquí le dio miedo: Sigue un recorrido por la casa que, a decir de la anfitriona, no tiene nada de especial. La planta baja ya luce dos arreglos florales; uno trae una tarjeta de Consuelo Sáizar, titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. El siguiente piso destaca por sus estantes de libros, unos en inglés y otros en español. Mientras Carrington prefiere leer en inglés, su esposo, el fotógrafo húngaro Emérico Chiki Weisz, fallecido en 2007, lo hacía en español, porque La artista lanza al aire la siguiente pregunta: 
Metropolitano de la ciudad de Monterrey, Mexico.Los jóvenes no me piden consejos; piensan que estoy fuera de moda
porque se me van las ideas
, así como de su infancia y de la situación de la mujer en la actualidaden mi casa no pido permiso
. Niega saber algún secreto para mantenerse tan bien. Mientras tanto, su perra Yeti, la abominable reina de las nieves
, se convierte en el centro de atención.no he empezado del todo. Tengo que diseñar una botella
.Vi algunas. Todas estaban sentadas en fila mirando el mar. No estaban nadando
.se me van
.amigos
(Elena Poniatowska, Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis, Ramón Xirau y José Luis Cuevas) en el museo de éste último, recinto que es de su particular agrado. Luego, el 2 de marzo fue presentado el libro Leonora Carrington: un mural en la selva, con texto de su hijo Gabriel, que versa sobre la criatura enigmática que su progenitora pintó en la antigua casa de Plutarco Gastélum Esquer, en Xilitla, San Luis Potosí.
suficientes pinturas nuevas
para una.mejor ahora que cuando era joven. He visto mucho mejoramiento
. Trae a la memoria:Cuando llegué a México (en 1943, a consecuencia de la Segunda Guerra Mundial) los hombres estaban en un cuarto y las mujeres en otro. No entendía eso. No pasaba en Francia ni en Inglaterra. México ha cambiado desde que llegué. Para mí, pasa mucho en la ciudad de México: bueno, malo e indiferente, como en todos lados
.Usaba ambas manos, soy ambidextra, confundo izquierda y derecha. Estaba acostumbrada a manejar en un lado diferente de la calle
. Cuando fue a sacar su licencia, la persona que la atendió le dijo: la voy a pasar, pero usted será un peligro público
.dónde iba a conseguir libros en húngaro aquí
, como anota doña Leonora.¿Cree en la vida después de la muerte?
Después de reflexionar un momento, se responde: Tiendo a pensar más que existe algo, a que uno muera y no haya nada
.
CIUDAD DE MÉXICO.- En 1986, la surrealista franco-mexicana Alice Rahon recibió un homenaje en el Palacio de Bellas Artes a través de una retrospectiva de su obra, diversa en cuanto a sus temas y pionera en la utilización de arena como elemento pictórico.
Al año siguiente murió, y su nombre, antes aunado al de sus contemporáneas Remedios Varo y Leonora Carrington, cayó en cierto olvido. Veintitrés años después, México la redescubre con una magna exhibición plástica que tendrá lugar a finales de abril en el Museo de Arte Moderno (MAM), reuniendo un cuerpo de 80 piezas realizadas entre las décadas de 1930 y 1970. “Justamente, el propósito de la exposición es rescatar a esta figura tan importante para el arte mexicano, que ha estado prácticamente olvidada por muchos años”, refiere en entrevista Teresa Arcq, curadora de la retrospectiva que lleva el nombre de Una Surrealista en México. Rahon llegó al DF en 1939, acompañada de su marido, el también pintor Wolfgang Paalen, y la fotógrafa suiza Eva Sulzer. En el aeropuerto le aguardaban Diego Rivera y Frida Kahlo, quienes serían sus anfitriones. La artista, cercana al círculo de André Breton en París, era entonces poeta y aún no se aventuraba a los lienzos. Fue en México, recuerda Arcq, donde justamente se dio su transición a la pintura. Hasta se solía decir que los colores del País le impulsaron a cambiar su principal medio de expresión, de la pluma al pincel. Lo cierto es que no dejó de escribir nunca, e incluso plasmó versos en algunos de sus cuadros, en una suerte de diálogo continuo. “Poeta y pintora, la exposición explora toda la complejidad de esta mujer que se nacionalizó mexicana. Trabajó la acuarela, el óleo, el acrílico, el collage, el dibujo. “Además escribió coreografías para ballet y filmó una película, hoy desaparecida, desafortunadamente. Se trataba de un filme experimental surrealista titulado Le Magiciens, que la hizo con su segundo marido, Edward Fitzgerald, que era el escenógrafo de Luis Buñuel”, relata Arcq. Sobre su incursión en la danza también dará constancia Una Surrealista en México, pues el día de la inauguración se escenificará la coreografía del Ballet Orión, cuyos movimientos refieren a paisajes estelares. El diseño del vestuario también corrió a cargo de Rahon. La curadora e historiadora del arte añade que, antes de venir a México, la pintora además incursionó en la confección de sombreros en París, junto a la diseñadora surrealista Elsa Schiaparelli. “Se trata de toda una pluralidad de creaciones en una sola exposición, incluyendo sus trabajos abstractos. “Es una retrospectiva en el sentido de que va a cubrir su obra desde sus inicios hasta los últimos cuadros que pintó, pero no necesariamente en un orden cronológico, porque está planteada a partir de sus preocupaciones temáticas y estéticas”, precisa Arcq. Uno de sus libros de cabecera, recuerda, era L’Amour Fou de Breton, que la llevó a explotar el concepto del hallazgo. “Rahon, con Rufino Tamayo, fue pionera en incorporar a sus pinturas objetos, arenas, piedras o cosas que encontraba a su paso. Muchos de sus cuadros, por ejemplo, tienen arena volcánica del Pedregal, entonces, al reflejarles la luz, empiezan a parecer magníficas iridiscencias, y esto lo utilizaba en cuadros que tenían que ver con la noche”.
Otro aspecto que explorará la exposición son los homenajes pictóricos que la artista hiciera a personajes como Paul Klee, Giorgio de Chirico y Frida Kahlo, con quien guardó gran amistad. Además, se develará su correspondencia con Breton, Pablo Picasso, Anaïs Nin, Valentine Penrose y Henry More, entre otros autores. (Óscar Cid de León /Agencia Reforma)

Los escritores Fuentes, Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska rindieron hoy aquí tributo, en aras de la amistad que los une, a la pintora surrealista de origen inglés, Leonora Carrington, en un emotivo encuentro que tuvo lugar en el Museo José Luis Cuevas; el ausente, Ramón Xirau, filósofo. Cuevas, anfitrión del acto. gestionado por su esposa Beatriz del Carmen, recibió a los invitados en el patio del recinto enclavado en el Centro Histórico de esta ciudad. Ante “La Giganta”, los asistentes dieron la bienvenida a Carrington, quien se sorprendió por la nutrida ovación de pie. Monsiváis, también crítico y cronista, dejó ver su admiración por la obra de su “queridísima Leonora”. Luego, y según él, inevitablemente, citó repasos y evocaciones que datan de los años en que se conocieron. “Entre 1924 y 1935 llegaron a México participantes y simpatizantes del surrealismo”, recordó. Tras ese enunciado, el cronista y coleccionista de arte popular recordó que entre ellos, se encontraba Carrington. Explicó que si bien en ese entonces mucha gente no se explicaba esa corriente artística y estética, “hoy ser surrealista es poseer un título nobiliario en el campo del arte mundial”. La obra de Leonora “ha destacado entre todas las demás, por su discreción y capacidad de sorprender al público más diverso”, apuntó el escritor, quien arribó al recinto enfundado en pulcro traje azul, aunque, fiel a sus decires, sin portar corbata, porque sólo la usará, dice, si llega a ser presidente. Calificó a la artista de “vidente”, de un ser “capaz de conocer los sueños que tras ella ya no pueden ser abandonados” y de muchas cosas más, todas ellas con una pátina de sincero aprecio por quien ha sido su amiga de años. Los hijos de Leonora Carrington, Gabriel y Pablo Báez, agradecieron a nombre de su madre, en el presidium, y dieron sus puntos de vista fraternos en torno a la obra de la artista, una de las mujeres pertenecientes a la corriente surrealista, quien convivió con monstruos como André Bretón, Joan Miró, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Peret y Alice Rahom. (Con informacíón de Notimex/JOT)
jueves 12 de febrero de 2009
Amigos rinden tributo a Leonora Carrington

México, 12 de febrero.-el fnanciero.- Carlos Fuentes, ingenioso, lúcido, conocedor de la obra surrealista, y dueño del lenguaje, jugó al señalar que “lo fantástico es la realidad más excepcional; la imaginación es el nombre del conocimiento del arte; el arte es el secreto de la realidad, su sueño. la obra de Leonora Carrington”.
Mujeres surrealistas.
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