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Irlanda

Volví a Buenos Aires, y en menos de 1 mes, me estaba subiendo a un avión (por primera vez) rumbo al “Viejo Continente”.

Salí un 11 de Marzo de 2013, rumbo a Madrid, y de allí a Dublin, Irlanda.
Algo que nunca pude entender es porque Irlanda, pero desde que soy muy chica siempre quise conocer ese país, algo me llamaba.

Llegue a Irlanda, con mi mochila, sola, y sin tener idea a donde iba, era la semana de St. Patrick, la ciudad estaba toda vestida de fiesta, edificios, puentes, locales, bares.
Pero, principalmente, todos los hostales estaban llenos, reservaciones por todos lados, y yo me encontré que no tenia donde dormir.

Gracias a un programa de radio argentino que me encanta, Perros de la Calle, conocí a 2 argentinas, que muy gentilmente me ofrecieron dormir en sus casas, hasta que pase St Patrick.

Recorrí Dublin, la ciudad me pareció hermosa, debo admitir que pase borracha mas de 1 semana (borrachera de Guinness), entre las celebraciones y mi cumpleaños. Conocí muchísima gente, renové energías, me quite la mufa y algunas cosas más.
Cumplí el sueño de festejar mis 25 en Irlanda, con una pinta de Guinness en mano y algunos conocidos.

Me ofrecieron trabajo a los 5 días de estar acá, pero todavía no estaba preparada para parar y asentarme, recién empezaba.
Así que el 27 de Marzo, partí hacia España, Zaragoza precisamente. Me había contactado una familia para que sea su Au Pair.

Cuando me fui sabia que en algún momento iba a regresar. Sabía que si tenia la oportunidad, quería vivir un tiempo en esta hermosa ciudad.

Empieza en viaje…

De Cosquin decidí irme a la costa, más precisamente a Necochea, me entere que mi papa vivía por allí y me parecía que después de 3 años ya era hora de que tengamos una charla de Padre a Hija, como adultos.
Y seré sincera, quería ver el mar, sabia que me iba a tranquilizar y a ayudarme a encontrar un rumbo, una respuesta.

Como comenté, soy una impulsiva en recuperación, la idea surgió a las 21.00hs. Levante mi carpa a las 22.00hs y a las 22.30hs estaba en la estación buscando un autobus que me lleve a destino.

Tuve que hacer 5 trasbordos, como 36hs de viaje, conocí gente en todos lados, esperando que llegue el bus siguiente, durmiendo en las estaciones, etc.

Pero les quiero hablar de uno en especial. Un Mendozino.

Comenzó cuando me subí al 5to bus, llevaba mas de 24hs despierta, y solo quería dormir, y llegar a destino.
Subo al micro, busco mi asiento, estaba ocupado por un chico y una chica.

Yo (con la mejor cara que encontré): Disculpa, ese es mi asiento.
Ella: Discúlpame! el mio es ese (señalando el asiento del otro lado del pasillo) te molesta si te sentas ahí?

(Pienso, deben ser pareja, los dejo que viajen juntos, yo solo quiero dormir)
Yo: No, no hay drama.
Y me siento, cuando quiero reclinar el asiento, adivinen… no se reclinaba. Los miro devuelta. Le hago señas al chico para comprobar si están juntos o no, me dice que no, que se conocieron hace 3hs en el micro.
Yo (a ella): Discúlpame, pero el asiento no se reclina, y yo realmente necesito dormir.
Con mala cara la chica me deja el asiento.

Así lo conocí a Marcos, claramente ese no es su verdadero nombre, y no se lo cambie para preservar su identidad, sino porque tenia cara de Marcos, y siempre le dije así. De hecho el me dice Nieves, y ese no es mi nombre. Aunque me queda bastante bien.
El pibe era una radio, nunca supe donde tenia el botón de apagado. Y eso que yo hablo hasta por los codos.
Desde que me senté, nos pusimos a hablar, de todo, su vida, la mía, los sueños, deseos que teníamos.
Él también viajaba para poder pensar, para salir de donde estaba, buscando alguna respuesta a lo que le pasaba, para aclarar su mente, buscando un rumbo.

Quiero comentarles algo que me llamo mucho la atención, cuando paso la noche y llego el amanecer, de repente Marcos se convirtió en un niño. Estaba totalmente asombrado de ver el amanecer en el campo, acostumbrado a las montañas, eso le parecía casi mágico, una sensación que lo trasporto a algún lugar muy lejos de allí. Un lugar donde no existía un micro, una chica, sus problemas, sus miedos. Solo el asombro y el disfrutar de algo tan maravilloso como un amanecer.

Cuando llegamos a destino, (a mi destino) yo iba a Necochea y el a Miramar. Me baje, bastante triste de no poder seguir compartiendo mas charla, música y anécdotas y algunos momentos asombrosos como fue el amanecer.
Quedamos en encontrarnos, ya que estábamos relativamente cerca.
Y así lo hicimos, un par de días después, me tomé un micro y fui a visitarlo, fuimos a la playa, escuchamos música, nos reímos, y jugamos a las cartas.
Debo admitir que me dio una paliza jugando al Chin- Chon, y al Truco. Y la verdad es que se lo agradezco, me cambió la suerte.
Marcos, hacia 1 año que nadie me podía ganar en un solo juego, y ya sabes lo que dicen las abuelas: “Afortunada en el juego, desafortunada en el amor.”
Pase unos días geniales, y él me hizo darme cuenta que era hora de dejar atrás mis miedos y lanzarme a la aventura.

Cuando volví a Buenos Aires, saque el pasaje a Madrid.

LAS PIEZAS DEL ROMPECABEZAS NO ENCAJAN I

Vale, empecemos un poco con las andanzas de este viaje que emprendi ya hace un tiempo.
Para aquel que alguna vez tomo la decisión de dejar todo, hacer una mochila y salir a recorrer el mundo para poder encontrarse a si mismo, sabe que antes trato de hacer muchísimas otras cosas.  
Creo que para ser sincera deberé empezar por contar algunas cosas que me llevaron hasta aquí;

Provengo de una familia de clase media, con buena educación (bastante católica), sin lujos, pero con un buen pasar.
Familia numerosa, un padre, tres hermanas y una madre. Si, demasiadas mujeres bajo un mismo techo.
Hace algunos años mis padres se separaron, eso no fue problema, una pareja que se termina.
El tema esta en que siempre hay alguien que quiere cortar, y alguien que quiere seguir intentandolo (no nos engañemos con el famoso “Fue de mutuo acuerdo”) Este último es capaz de hacer cualquier cosa por mantener las cosas como estaban; Asi que, básicamente, papá no lo soporto muy bien. Deje de verlo por un tiempo.
Mamá, trato de salir adelante como pudo, pero ete aquí que de las 4 hijas, yo soy la mas, como decirlo, reaccionaria y ya que estamos, no en eso, pero la mas parecida a papá.
Así que mamá y yo no teniamos una muy buena relación, pero no importaba, porque… yo estaba enamorada y bastante bien acompañada, soñaba con viajar, irme a vivir con mi amor, y demás zandeces.
Pero claro, era una niña, y dicen que “El amor es ciego”, otra mentira! Uno siempre sabe, pero cree que con su amor basta para los dos, o mira a un costado para poder seguir acompañado, por miedo, o por lo que sea.
Asi que mi Príncipe Azul, se destiño demasiado, y tomo otro camino.

Yo busqué rearmarme, pero las piezas del rompecabezas ya no encajaban como antes.
SI, me han dicho parafraseando a “Las Pastillas del Abuelo”, que era un “Rompecabezas disfrazada de Princesa.” Pero, quien no lo es? Puede que no disfrazado de princesa, pero seguro de otra cosa si!.

Hasta acá, la causa mayor de mi decisión de viajar: “LAS PIEZAS DEL ROMPECABEZAS NO ENCAJAN.”

Que quién soy?

Me preguntan, Quien soy? que pregunta difícil de contestar para alguien como yo, en construccion, si pudiera contestar esta pregunta no estaría recorriendo el mundo para poder encontrarme.
Que les parece si por ahora lo dejamos así:

Soy Daphne, nací en Buenos Aires, Argentina. SI, una PORTEÑA DE LEY. Llevo sangre española, pero la que me hierve, siempre, es la italiana.
Soy apasionada y energica, una impulsiva en recuperación.
Soy una loca de atar, pero loca linda.

Detesto perder tiempo con cosas que no conducen a ningún lugar, excepto cuando me dan ganas de jugar un rato con la presa antes de comerla. SI, Señores, soy una Pantera x naturaleza.

Basicamente soy una mujer en construcción, y estás son mis andanzas.
:mujer
Me acompañan en ellas?

Del mito de Daphne y otras acepciones

Me gustaria comenzar esta bitacora, contando el Mito de Daphne.

Daphne era una ninfa del bosque, cuyo padre era Peneo, el Dios del río.  Cuenta el mito, que Apolo, Dios del Sol y el mas hermoso de todos los hijos de Zeus, se burló de Eros (Dios del amor, o como lo conocemos nosotros “Cupido”.) Eros se enojo y le arrojo una flecha de oro a Apolo y una de hierro a Daphne. Provocando que el primero se enamore perdidamente y la segunda lo odie.

Apolo persiguio a Daphne sin tregua, Daphne viendo que iba a ser alcanzada pidio ayuda a su padre y este la convirtió en un árbol de laurel, Apolo juro amarla y cuidarla por siempre.

Hasta aca, es un mito. Pero no! No lo es. Es algo que marco mi destino.

Hace unos años salí a bailar com mis amigas, eramos pequeñas, y se nos acercaron un grupo de chicos, algo mas grandes que nosotras.  Como nos gustaba jugar, y aún nos gusta, comenzamos a cambiarnos los nombres.

Debo admitir que llevo x nombre uno muy original, que me brinda mucha personalidad y muchas preguntas, pero eso es otro capítulo.

A mi me toco ser “DAPHNE”, y allí fue donde encontre quien me diga: por primera vez, “Puedo ser tu Apolo?” esa pequeña broma cambiaria para siempre mi destino.

Desde ese día no solo empecé a ser conocida como Daphne,  sino que me enfrente una y otra vez a su destino.  No el de ser perseguida por un hombre, sino el de ser amada y no amar o viceversa y muchas veces ser una ninfa encerrada en el cuerpo de un árbol.