Circulación sanguínea en el cuerpo humano

Circulacion sanguinea - cuerpo humano

El musculoso corazón del cuerpo humano bombea sangre por vías o vasos llamados arterias. Éstas se ramifican una y otra vez hasta formar capilares microscópicos, que se reagrupan para formar venas y llevar la sangre de vuelta al corazón.

Esta idea hoy parece tan obvia que es difícil imaginarlo de otro modo. Incluso antes de las teorías de Aristóteles y Galeno, la gente concebía todo tipo de ideas extravagantes para explicar qué hacían el corazón y los vasos en el cuerpo humano. Un cuento chino del Nei Ching de hace unos 2.300 años decía: “El corazón controla toda la sangre… fluye sin cesar en un círculo y nunca se detiene”. Quizá eso fue una conjetura inspirada, ya que el texto no tenía datos anatómicos para probarlo. Al morir, las arterias se pliegan y parecen vacías, engañando a muchos científicos.

En la Antigua Grecia se creía que las arterias tenían aire y que eran parte de las vías respiratorias del cuerpo humano. Junto con la antigua creencia de los cuatro humores, reinó la confusión para explicar cómo funcionaban corazón, vasos y sangre. Ciertas ideas tenían algo de verdad. La obra de William Harvey, publicada en 1628, por fin puso a la ciencia y la medicina en la senda correcta.

Pulmones del cuerpo humano

pulmones del cuerpo humano - cuerpo humano

En 1777 el francés Antoine de Lavoiser por fin identificó la naturaleza de la fracción de aire que sustenta la vida y el fuego, y la llamó oxígeno. “Podemos afirmar en general que la respiración no es sino una combustión… parecida en todo a la de un farol o vela… En la respiración, igual que en la combustión, el aire de la atmósfera es el que aporta el oxígeno.” Lavoiser usó el término “respiración” para las reacciones químicas que ocurren dentro de las células del organismo del cuerpo humano. La palabra también significa el proceso físico de respirar. la nariz, garganta, tráquea, principales vías respiratorias, pulmones y diafragma forman el aparato respiratorio del cuerpo humano.

En tiempos de Lavoiser se creía que el cuerpo humano usaba oxígeno del aire para quemar nutrientes; pero sólo en los pulmones. Tras 20 años Lazzaro Spallanzani demostró que la respiración celular ocurre en todos los tejidos. Los pulmones intercambian gases: absorben oxígeno y emiten bióxido de carbono.

Eso coincidió con descubrimientos sobre la circulación sanguínea en el cuerpo humano y el hallazgo de que la sangre tiene oxígeno y bióxido de carbono.

La respiración en el cuerpo humano

La respiración estuvo envuelta en el misterio. Artistóteles y Platón creían que la comida se quemaba en el corazón creando vida y calor. La respiración enfriaba la llama, evitando que consumiera el cuerpo humano. No hubo muchos avances hasta que William Harvey describiera la función del corazón.  Luego se hallaron pequeños vasos sanguíneos y los alvéolos en los pulmones.

Robert boyle, Hooke y John Mayow investigaron la respiración usando la química y los principios mecánicos de fuelles y bomba de succión. Ahora sabemos que los pulmones absorben oxígeno al igual que los fuelles. Es de vital importancia para la respiración celular. Esta “combustión lenta” de nutrientes como azúcar, libera energía para los procesos celulares. El cuerpo humano no puede almacenar oxígeno, sino que lo toma continuamente del aire, que tiene una quinta parte de oxígeno.