ZIZI JEANMAIRE CUMPLE 85 AÑOS
Renée Marcelle Jeanmaire, known as Zizi Jeanmaire (born April 29, 1924), is a ballet dancer and wife of renowned dancer and choreographer Roland Petit. She became famous in the 1950s because of her title role in the ballet Carmen, produced in

Born in Paris, France, she met her future husband and long-time collaborator Roland Petit at the Paris Opera Ballet at the age of nine. In 1954 they married, and their successful shows put her on the road to stardom. By this time she was the prima ballerina at Les Ballets des Champs-Elysées. She became noted for her energy and passion.

This led to a brief stint in Hollywood (where she was credited as Jeanmaire), appearing in the musicals Hans Christian Andersen (1952) and Anything Goes (1956). After that, she concentrated on ballet, producing more than 60 shows with Petit.
American artist Joseph Cornell was obsessed with Jeanmaire, although they only spoke briefly when he visited her dressing room after a performance of Carmen, he treasured her autograph, he kept a folder of Jeanmaire clippings and pictures and he staged a personal tribute to her at his gallery:
“You talk like Marlene Dietrich
And you dance like Zizi Jeanmaire…”
Filmography
- Hans Christian Andersen (1952)
- Anything Goes (1956)
- Folies-Bergère (1956)
- Too Many Lovers (1957)
- Guinguette (1959)
- Black Tights (1960)
Exposición : Zizi Jeanmarie y Roland Petit, un patrimonio para la danza (y una buena razón para acercarse a Ginebra)
El Museo Rath, que data de 1825, fue construido en Ginebra, a instancias del militar del ejército del zar del mismo nombre, para exponer sus poco convencionales obras de arte.

El programa de mano de la exposición, comisariada por Alexandre Fiette y patrocinada por las Fundaciones Juan March y Hans Wilsdorf, junto con

Un papel destacado tienen los decorados, el diseño, la fotografía, los vestuarios, la concepción del espacio escénico, la música, la imagen, ampliada de manera hipnótica en un vídeo de “Carmen”, que describe las evoluciones de la famosa cigarrera de Sevilla, un torero inefable y Don José. El modisto Yves Saint Laurent, fascinado por estos dos personajes de la danza, enamorado de Jeanmaire, tal vez de Petit, o de los dos, va señalizando la exposición con muchos de los mensajes, confeccionados a mano, con los que desde Marraquech u otros lugares del mundo, envía su amistad y su afecto a la pareja. Estos dos bailarines polifacéticos, que han excedido con mucho los a veces algo estrechos cánones de la danza clásica, se han volcado en el music-hall, la chanson, el cine y la televisión. Cada una de sus creaciones artísticas, juntos o separados, ha marcado un hito en la historia de la búsqueda del ser humano por expresarse, comunicar, solidarizarse con el espíritu del otro. Más de ciento cincuenta espectáculos han contribuido a dibujar la leyenda, a fascinar con el mito. Al talento de Roland Petit como coréografo y bailarín (¿quién no recuerda sus pasos seductores, bailando estrechamente enlazado a Coppelia?), se unen los nombres de Jean Cocteau, Pablo Picasso, Rudolf Nureyev, Jacques Prévert, Brassaï, Jean Genet, Milhaud, Max Ernst. Todos ellos compañeros de viaje de los creadores de un nuevo lenguaje de la danza.

Instalados en Ginebra, Jeanmaire y Petit no han dejado de afirmar su impronta en Hollywood y en París, donde han ennoblecido el arte del music-hall, escoltados por una pléyade de creadores más o menos heterodoxos como Erté, César o Serge Gainsbourg.

En 1972 Roland Petit toma la dirección de los Ballets de Marsella, donde crea y desarrolla, de una manera coral, coreografías, interpretaciones y sueños. Como escribe Fiette, responsable de la muestra, “una importante selección de trajes aporta una dimensión escénica, permitiendo a veces medir el camino que habita entre la idea y la realización. Pintura, escultura, dibujo, costura y fotografía multiplican, en conjunto, la mirada sobre la escena, la danza, el ballet”. Las opiniones de artistas famosos como Baryshnikov, Boris Vian, Charlie Chaplin, Nijinski, Maurice Chevalier, Louise de Vilmorin, rebosantes de “esprit” y de agradecimiento y admiración, enriquecen más si cabe, la trayectoria de la exposición de una ciudad que, desde su aparente quietud y equilibrio, desde su innegable estilo, ilumina cada vez más el panorama artístico y cultural de

Para terminar, es inevitable evocar las palabras que Michel Tournier, insaciable conocedor en la recreación de paraísos inalcanzables le dedicó al dúo: “Querido Roland, cuando te veo a ti y a la pareja mágica que formas con Zizi, me digo que la danza es mucho más que la danza. Es una filosofía, un arte de vivir, la más elegante de todas las soluciones a todos los problemas”.
Yves Saint Laurent
La que fuera sede de la casa de alta costura de Yves Saint Laurent en la avenida Marceau de París es ahora el domicilio de la fundación que lleva su nombre y el de su socio de toda la vida, Pierre Bergé. La institución se dedica a la conservación y custodia del importante legado artístico reunido por la pareja a lo largo de casi cincuenta años. Los intereses literarios, musicales y artísticos del couturier se plasmaron en sus colecciones de costura y prêt á porter desde los inicios de su actividad profesional. La inspiración que encontró en una primera obra de teatro puesta en escena bajo la dirección artística de Christian Bérard cuando aún era un niño de trece años no dejó de ser evocada a lo largo de sus sucesivos trabajos como creador de moda, alquimista de perfumes y decorador de interiores. El universo de Saint Laurent se ha difundido a través de los bellos objetos manufacturados que llevan su nombre. El élan o espíritu poético de su trabajo respira de las creaciones firmadas por Cocteau, Picasso, Mondrian, Warhol, Van Gogh, Proust y toma forma antropomorfa a través de las musas como Callas, Lou Lou de
Los bellos trajes de noche bordados en paillettes y recubiertos de plumas de avestruz, que reinventó durante décadas, toman mayor sentido cuando vemos a la artista de music hall y balé Zizi Jeanmaire, esposa de Roland Petit, actuando en escena con una de esas creaciones de Saint Laurent. En la exposición Théâtre, cinéma, music-hall, ballet, la pieza central es esta relación del couturier con la moda opulente de la noche y con el universo indiscutiblemente chic del music hall que pone de relieve la versatilidad de las modas del creador para ser lucidas en los bailes de gala y en el teatro del cabaré. Una de las creaciones más célebres de Zizi Jeanmaire es el número musical titulado Mon truc en plumes. En él la bailarina, siendo fiel al epítome de su estilo, lleva el pelo corto á la garçonne y un pequeño vestido t-shirt negro bordado de paillettes, a su lado se mueven invisibles una cohorte de bailarines ataviados de negro que hacen vibrar los abanicos de plumas rosa al ritmo frenético de la canción. Es uno de los mejores números de music hall creados nunca que sirve de música de fondo a esta exposición.
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Maravillosa página y el elogio es poco, porque además ES ARGENTINA!!!