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Manifiesto

Voy a hacer un descargo humanitario, un acto de justicia para con aquellos que hemos debido soportar incansablemente horas y horas de sometimiento a una de las más ruines pulsiones humanas.

¡Si!, hoy estoy aquí enarbolando la bandera de aquellos que han permanecido en silencio, que han callado frente a la agresión, que se han resignado a aceptar mansamente el mote con que los han catalogado, la letra escarlata, el signo de la vergüenza.

Grito “¡Basta!” contra aquellos que escudados en la ignorancia o abrazados a la indiferencia nos miran, frente lo que catalogan como defecto, como si fuéramos la mismísima versión mejorada de Cuasimodo o nos regalan una sonrisa piadosa que exuda un sentimiento de pena similar al que transmite un perro callejero.

Estamos artos de que al exponer nuestra diferencia nos señalen con el dedo cuanto objeto de color se presenta (lápices, marcadores, remeras, camisas, carteles, autos, etc.) y nos pregunten “¿de qué color lo ves?”.

Estamos hasta la coronilla de que nos corrijan arqueando las cejas y ensayando una mueca y nos digan “No esto es verde seco” o “Noooo…donde viste el amarillo patito”.

Estamos absolutamente podridos de que se piense que es divertido jugar con nuestra paciencia, hacernos sentir que tenemos una incapacidad y no arrogar en prácticas del mas radical sadismo cuando nos aparecemos con el cajón de las medias solicitando que nos den una de color azul.

¡BASTA Y REQUETE BASTA!

Es hora de rebelarnos, es hora de exponer nuestro caso al mundo.

¡No sintáis vergüenza de lo que sois, no os escondáis cual leproso, no sintáis pena de ti! ¡Nosotros somos seres evolucionados que observamos el mundo de otra manera, que no nos conformamos con convenciones abstractas que nos son dadas!

¡Nosotros reinventamos el mundo a cada momento, tenemos la capacidad de ver colores que nadie mas ve y que ni existen en los catálogos impuestos!

¡Tenemos el don de la simplicidad práctica y no necesitamos cuatrocientos mil tonalidades para ver el mundo que nos rodea!

¡ES HORA DE ACABAR CON ESTA DISCRIMINACION!

Digamos no a los colores extraños como el verde seco, el gris topo, el camel, el ladrillo, el arena, el lila, el durazno etc. (Que el verde sea verde, que el gris sea gris, que el ladrillo sea naranja, el camel…¡¿Que corno es el camel por favooor?!)

Que el semáforo sea rojo, amarillo y azul…¡¡¡que tanto verde ni verde!!!…

Que no nos nieguen nuestro derecho a manejar y circular libremente por el territorio de la nación porque supuestamente no vemos los colores.

Que la ropa tenga identificada en su etiqueta los colores de la prenda y no tengamos que andar preguntando a los vendedores (que en la mayoría de los casos no saben ni lo que es un resfriado y te miran con cara de que fueras un trastornado mental).

Que los diseñadores de moda no digan cuál color combina con cuál y que se viva en la pluralidad de combinaciones.

Que el corregirnos sea un acto de desagravio moral digno de represión penal.

 DALTÓNICO….¡HASTA LA VICTORIA SIEMPE!

“Pequeño Manual Argentino de Tortura Urbana” – Parte dos – (Caso práctico)

Aún puedo encontrar perdido entre los huecos de mi memoria una imagen que, cuando niño, me llamó poderosamente la atención. Recuerdo que me encontraba colgado a las rejas de la cancha n° 4 del espacio denominado por sus moradores “El fondo” del Club Gimnasia y Esgrima de la Ciudad de Buenos Aires cuando una de las personas que disputaban el “match” pidió perdón y del interior de una valija cuadrada sacó un tubo de teléfono y se puso a hablar. Ese implemento espacial, ese artefacto extraído de alguna película de ciencia ficción, esa caja negra y misteriosa era, ni mas ni menos que un teléfono celular de la vieja compañía “Movicom”.

Hoy, pasado el tiempo y ya sumergidos en el río de la vorágine tecnológica casi no existe ser humano sobre la faz del planeta que no tenga alguno de estos “teléfonos portátiles” que utilizamos para múltiples funciones. Algunos, los menos, para trabajar, otros, los mas, para poder hablar con la pareja, mandar mensajes de texto al amante, coordinar el partido de futbol o la tarde de compras con los amigos, preguntar por decimocuarta vez la dirección el cumpleaños, cerciorarse de que la vieja haya preparado ravioles para cenar, putear a la ex pareja por todo el daño que nos ha causado, sacar fotos, escuchar música, mirar videos, navegar en internet, localizarse satelitalmente, sacar entradas para el cine y prender un pucho. Lo que mis tiernos ojos no habían visto por entonces es que el ser humano, más que arrasar con “la sorpresa” había creado una nueva y refinada modalidad de tortura urbana: “Las compañía proveedoras de telefonía móvil” y, específicamente, “El centro de atención al cliente”.

Este calculado y milimétricamente orquestado instrumento, actúa con una eficacia que despertaría loas entre lo viejos inquisidores y jueces ya que libra al ejecutor de la pesada carga de tener que presenciar como la victima se retuerce de dolor, sangra y se llena la boca de espuma. Uno no tiene contacto directo con “el sometido”, no se encuentra obligado a soportar insultos o mal trato y puede mantenerse en el anonimato social sin exponerse a ser agredido por algún familiar de la víctima.

Veamos como opera:

1.- Se corta el servicio sin previo aviso y se habilita una grabación que informa “Esta línea se encuentra momentáneamente fuera de servicio o del área de cobertura” o directamente “esta línea se encuentra inhabilitada para recibir llamados”

Por este medio obligamos a la persona a tener que comunicarse con el centro de atención al cliente por medio de un teléfono fijo ya que no podrá marca “asterisco lapindonga” dado que carece de señal.

2.- Colocar un sistema de opciones automático que abarque mas de nueve posibilidades y que luego la opción deseada siga ramificándose en otras tantas hasta que finalmente tenga que marcar los números  “1-5-8-2-3-7-9-6” para comunicarse con una persona de carne y hueso.

3.- Asegurarse de que la persona no tenga éxito en su primer intento, haciéndole saber que “Nuestras líneas se encuentran momentáneamente ocupadas, por favor inténtelo nuevamente mas tarde”

4.- Luego de varios intentos la persona podrá finalmente entablar una conversación con “el ejecutor” quien lo primero que habrá de solicitarle es el número de su línea.

5.- Tras brindar ese dato, el “cliente” le explicará que carece de línea y que quería saber cuál era el problema.

6.- El ejecutor le pide que aguarde un segundo y lo demora en la línea con una musiquita escalofriantemente melosa y reiterativa por un mínimo de diez minutos de reloj, tras lo cual le comenta algún inconveniente del tipo: “Disculpe pero en sistema no me figura el número de su D.N.I. por lo que le voy a requerir que me remita por fax una copia de su D.N.I. para poder reingresarlo en sistema”

7.- La víctima pregunta el motivo de que no cuenta ese dato en sistema y cómo puede ser que hasta el momento no tuvo inconvenientes.

8.- El Ejecutor explica que el día de ayer se produjo una “migración del sistema hacia otro servidor y que debido a ello, según le explica el área de redes, puede que se haya producido el inconveniente”

9.- La víctima explica que no tiene el D.N.I. en su poder y que entiende innecesario tener que remitir una fotocopia de su documentación personal ya que el requerimiento no respeta requerimiento de seguridad y que es información sensible y que en todo caso pueden buscar en su carpeta de cliente dicho dato ya que debió aportarlos al momento de contratar el servicio y serle proveída la línea y que, además, exige que le habiliten nuevamente el servicio a la brevedad.

10.- El ejecutor explica que por requerimiento del sistema ello le resulta imposible sin la copia de la documentación

11.- El cliente le explica (como si hiciera falta) que el error des de ellos y que es obligación de ellos solucionarlo, que él aportó todos los datos, que paga religiosamente el servicio y que justo estaba esperando una llamada importantísima de trabajo

12.- El ejecutor le dice que lo entiende pero que necesita la documentación.

13.- El cliente le pide hablar con el supervisor (Aquí estamos identificando el primer punto de quiebre)

14.- La persona le pide que aguarde y le pasa con otra persona que se identifica con el nombre de pila y nada mas y que asegura ser el supervisor y no el compañero del banco a quien el cliente le explica nuevamente todo el derrotero que le explicó el otro, tras lo cual esta persona le pide que aguarde un momento y se vuelve a repetir lo dicho en los puntos 6 y 8.

15.- El cliente  dice que no va a enviar dicha documentación por fax e insiste desesperadamente en que sea la empresa la que solucione el problema.

16.- El nuevo ejecutor, apelando a un tono de sarcasmo y de molestia, le dice “Mire, disculpe, ya le expliqué yo y mi compañero para habilitarle la línea necesito una copia de sui D.N.I.”

17.- El cliente ya resignado (segundo punto de quiebre) le dice que no piensa mandársela por fax y pide que le pase con el área encargada de gestionar esta cuestión.

18.- El ejecutor le señala que no puede acceder a su pedido, simplemente no puede, sin mas exlpicaciones.

19.- El cliente inútilmente insiste hasta que  pregunta cuál es el centro de atención personal al cliente más cercano y en que horario puede pasar

18.- El ejecutor le comenta que el único centro se encuentra ubicado en La Conchinchina, en el barrio de Plumas Verdes y que el horario de atención es de 10.00 a 10.15 horas y que se debe presentar hasta con un frasquito de la primera orina de la mañana y que, además, aún cuando cumplimente todo, el servicio le será restablecido en el lapso de 36 horas hábiles.

19.- El cliente queda mudo, por un momento queda mudo. Está definitivamente quebrado ya es capaz de decirnos que es un conejo.

20.- El ejecutor lo remata: “Señor, ¿le doy señal de fax?”

21.- “Andate a la reput*** madre que te rem…”

22.- tuu tuu tuu tuu

El ejecutor corta ante el exabrupto sabiendo que el trabajo esta concluido y que de volver a llamar el cliente será sometido nuevamente a una segunda sesión de tortura.

“Pequeño Manual Argentino de Tortura Urbana” – Primera entrega

Hace casi una década, un grupo de estos “creativos” de la publicidad tuvieron la brillante idea de poner a un bebé sentado en el piso y hacer de cuenta que decía un monólogo, alegando ser una chica del 2000 y que lo que le habían comprado era una ñoñada total, que era inconcebible que el padre hubiera filmado el parto y otras yerbas, pero hoy me interesa quedarme con el remate del aviso “Que lindo es este momento, ¿no?”.

Hoy a la mañana los cotidianos avatares de la vida cotidiana han hecho eclosión y al estilo del guionista de “Un día de furia”, me puse a pensar en diversos puntos necesario para escribir una obra que pretendo llamar “Pequeño Manual Argentino de Tortura Urbana”.

Es que el tema no es menor. Se que sabrán comprender lo que les digo porque todos estamos sometidos habitualmente a un conjunto de circunstancias que no tendrían razón de ser y que puedo afirmar en forma total y absolutamente categórica que un integrante de la Comunidad Económica Europea o algún Norteamericano (estadounidense o Canadiense) indudablemente, frente a algunas de estas prácticas que iré detallando sin orden y probablemente en forma incompleta, sucumbiría en un ataque de convulsiones, escupiendo espuma por la boca, chirriando como un cordero a punto de ser degollado y con los ojos en blanco mirando hacia la fuente de su cerebro, intentando comprender como es posible que sus canales sanguíneos y sus terminaciones nerviosas colapsen en semejante forma.

Veamos:

1) El vecino del piso de arriba se ha dedicado durante la noche a acomodar los muebles de TODA la casa sin haberse podido poner de acuerdo.

2) Los de al lado a las 2 de la mañana decidieron que era momento propicio para ventilar sus miserias a los gritos desgarrados y dar la mayor cantidad de portazos para finalmente terminar sucumbiendo en una sesión de sexo desenfrenado que colmó los pasillos de distribución de gemidos desgarrados.

3) El granizo rompió la ventana y se mojó el colchón que despide un olor a perro mojado insoportable.

4) Luego de dormir tan solo dos horas suena el despertador del celular anunciando que se ha cortado la luz por tercera vez en el fin de semana. Llamamos a Edenor y por supuesto atiende una grabación que anuncia que “todas las líneas están ocupadas”.

5) Quemadura de dedo al intentar prender dos velas (las únicas dos)

6) Abrir la ducha y en medio del baño a oscuras descubrir que el calefón decidió dejar de funcionar ya que se cortó el gas.

7) Terminar la ducha con un hilito de agua fría ya que debido al corte de luz el motor que bombea agua de la cisterna a los tanques de la terraza no funcionó y el edificio esta sin agua.

8 ) No poder afeitarse el día justo que hay reunión de área.

9) Salir pese a todo con tiempo y verificar que el tren decidió nuevamente y como es habitual tomarse un descanso y llegar 30 minutos mas tarde.

10) Encontrar que el señor escuálido que estaba detrás de uno tiene la posibilidad de utilizarte como cuña para abrir paso en la masa compacta de gente que ocupa el lugar destinado a las personas.

11) El cable del MP3 quedó enredado en el botón del tapado de la señora que estaba al lado de la puerta y tus orejas, casi arrancadas, penden a los lados de la cara.

12) El aire acondicionado del tren no funciona, las ventanas están herméticamente cerradas (es un tren moderno) y los caballeros a tu lado tampoco tuvieron agua o prescindieron de tantas molestias.

13) El viaje que debe durar media hora termina superando la hora ya que la formación va a paso de hombre.

14) Se te cae el boleto cuando estas por pasarlo por los molinetes y un flaco que salta al lado tuyo te incrusta su bolso en el pómulo derecho.

15) Vas a hacer el reclamo y nadie encuentra el libro de quejas, te mandan a otra oficina y tras putearte de lo lindo te dan una constancia de atraso que no dice ni fecha, ni hora, ni firma.

16) El quiosquero no tiene monedas y te da un chicle bazooka con los colores de la banderita argentina por la diferencia.

17) Tenés que comprar un paquete de puchos, una cajita de fósforos y dos chupetines para tener el cambio para el Bondi.

18) Mientras estas subiendo el colectivo arranca y quedas estampado contra la puerta.

19) El chofer te dice de muy buen modo “Flaco te podés correr que no veo por el espejito”

20) Sacas el boleto cuando te tenés que bajar cinco cuadras antes porque hay corte de calle por movilización de los piqueteros anti-oficialistas que protestan por las prebendas que les dieron a los oficialistas.

21) Intentas tomar el subte y esta paralizado porque hay paro de un grupo que quiere representación gremial autónoma. Cinco tipos se agarran a piñas y no te devuelven el importe del pasaje.

22) Salís y llegas caminando al laburo entre bombos y cánticos.

23) La reunión se paso a otro día

24) Prendes la maquina y se calló por enésima vez el sistema.

25) No tenés mas moneditas para la maquina del café y aún siendo las 13.35 del mediodía no llegó el tipo de la empresa proveedora a cargar los granos de café (Queda un te al limón que es veneno puro)

26) Se anuncia reducción de personal y problemas de pago por el descenso de la bolsa de Turkinafaso y el problema de la incidencia de la chinche del tabaco

27) Llama tu ex y te dice que necesita mas, mas y mas plata y frente a tu ofrecimiento dice que sos un miserable, que te olvides de los chicos, que busques un abogado y que te ve en los tribunales

Qué lindo es este momento, ¿no?