Yapa (¡si! esa que vos, melindroso lector, estabas esperando con ansias): Guillermo Moreno y la considerada preocupación de “Planeta Joy”

Parece que este turro de Guillermo Moreno ha vuelto a las andadas:  Ahora, por su pura y exclusiva culpa,  nos vamos a quedar sin la posibilidad de disfrutar de placeres ineludibes e imprescindibles, verdaderas llaves de acceso a los portales que  resguardan esos valores tan necesarios para ser más y mejores personas.

Resulta que a este déspota stalinista se le ha ocurrido (de puro caprichoso y resentido, nomás) centrar todas sus enfermizas obsesiones sobre inofensivos productos importados que ningún mal hacen y que tanta fruición suministran a todos nosotros, las gentes de bien.

Afortunadamente contamos con publicaciones como Planeta Joy que, sin temor a  mafiosas represalias bolivarianas, denuncian con valentía estas oscuras maniobras pergeñadas en los lóbregos recintos de la cada vez más violenta, autoritaria, y venal burocracia estatal.

Planetjoy1

Planetjoy2

Una situación muy preocupante, sin lugar a dudas.

El vecino de Laferrere dimitirá su práctica de utilizar el Whisky “J&B”, o  la refrescante cerveza “Corona”,  como fuentes de solaz asaz necesarias a la hora de descargar las tensiones laborales acumuladas durante el día, resultado del constante tironeo del carricoche que le auxilia a diario en la recolección de cartones, botellas,  y toda clase de desperdicios reciclables varios.

Muchos impúberes de “Fuerte Apache”  deberán renunciar a sus acostumbrados y deliciosos chocolates “Lindt” a modo de postre y, para colmo de la injusticia,  estarán precisados a permutar la colación de sus habituales “five  o’clock teas”, frecuentemente compuesta por los impostergables tés “Twinings” y crujientes panificaciones untadas con las sublimes mermeladas “St.Dalfour”, por vaya uno a saber qué potajes guisados con acerbos y desabridos productos nacionales impuestos a punta de bayoneta por este gobierno corrupto.

La esposa del operario fabril matancero tendrá que abandonar la usanza de preparar la cena (¡Perdón por el groserísimo error! Erratas Patricia:  no se dice “cena”, se dice “comida”, por más que sea de noche) de su amado con las suntuosas mostazas de Dijon “Delouis Fils”, las regias pastas de Cecco emulsionadas con el pingüe aceite Oliva Extra Virgen “Filippo Berio”, y los siempre tentadores y aromáticos quesos “President”, infaltables en toda buena tabla de fiambres que se precie de tal.

Los parroquianos de las concurridas fondas de la estación de trenes de Liniers  ya no podrán echar nunca más sus cotidianos chisguetes elaborados con ese néctar tan querido por todos. Me refiero, por supuesto, al “Amarula”.

Un horror.

De acá a Cuba, un pasito nomás.

Joe Zawinul Syndicate, hasta la próxima…

Bueno gente, tal y como vengo anunciando, ha llegado, una vez más, el momento: Mis múltiples obligaciones requieren de mi obligada presencia full time (valga la redundante redundancia), y como el tacaño de Anibal Fernandez no quiere girarme lo pactado (u$s 300 la hora) emprendo mi retirada hasta que el buen hombre se decida, nuevamente, a destinar fondos del erario público para financiar a los bloggers rentados como Yo…

Este ciber ñoqui K rentado por la mafia guevarista bolivariana pro fascismo de izquierda nazi bolchevique les deja, a modo de despedida (momentánea), esta joyita:

“Zawinul Syndicate”, proyecto del gran Joe Zawinul y, en este caso, con el impresionante Scott Henderson en guitarra.

¡Hasta entonces, gente!

¡DisfrutenloNNNNN!

Verdades mentirosas: El “Contraperiodismo”

Ya lo hemos mencionado en el pasado: Resulta interesante por demás advertir que a la hora de instalar en la opinión pública  propias (y ajenas) concepciones del mundo como verdades absolutas no escasean los comunicadores que no trepidan en echar mano de una variada gama de sofismas.

El caso que nos convoca hoy es asaz interesante:

fontevecchia

Más allá de la profusión de sofismas (un verdadero record respecto de la relación  “mayor cantidad de falacias / menor cantidad de palabras”), cuyo tratamiento extendería este post más de lo planificado por este servidor, invito al lector a centrarse en la falacia principal que subyace a la digresión del mandamás (o “CEO”, para quienes prefieran estas siglejas de moda) de Editorial Perfil.

Según Fontevecchia, desde el gobierno nacional se ejerce el “Contraperiodismo” ya que se utilizan dineros  públicos para defender las propias posiciones y atacar a las voces críticas, realidad que constituye sólo una parte de la verdad…

¿Cuál es el timo que vela semejante razonamiento?

Muy sencillo.  El razonamiento de Fontevecchia, cuya fuerza y raigambre se asientan –como todo buen sofisma que se precie de tal- en una construcción discursiva guisada con algún ingrediente de verdad (léase: Desde medios estatales se defiende al gobierno y se critica a los monopolios),  elimina, de un plumazo, toda posibilidad de existencia de voces afines al gobierno, o consonantes  con algunas de las políticas implementadas por el mismo, y/o críticas de  los medios de comunicación concentrados,  que no encuentran otros canales de expresión de sus convicciones y opiniones sin posibilidad de censura alguna, más que los medios de comunicación estatales, y quienes no necesariamente son parte del “staff” gubernamental..

Lejos de contemplar la posibilidad de esta opción, el  razonamiento de Fontevecchia engloba a toda voz crítica de los medios monopólicos privados de comunicación en un todo concebido desde el gobierno para utilizar los medios de comunicación estatales a fin de “elogiarse a sí mismo y atacar adversarios”.

La lógica utilizada por Fontevecchia, además de falaz y poco democrática, es insultante y ofensiva para con estos profesionales de la palabra, ya que al no concebir siquiera su existencia los mete dentro de la bolsa de  voces “costeadas” con el objeto de apoyar al gobierno,  les quita la entidad de “periodistas” y, para colmo del ninguneo, los define como brazo ejecutor de una praxis tan vaga, imprecisa, y tornadiza, como el  “Contraperiodismo”

De esta sencilla pero eficaz manera, renombrados periodistas como Eduardo Alivertti (Jefe de una Cátedra de la UBA, por si alguien desconocía el dato), Pedro Brieger, o Victor Hugo Morales (por sólo mencionar algunos ejemplos de una extensa lista), además de perder la condición de “periodistas”, pasan a engrosar automáticamente las filas de los “rentados por el gobierno” para ejercer el “Contraperiodismo”.

Según sugiere don Jorge, entonces, el esquema comunicacional argentino actual se cristalizaría en la siguiente ecuación:

fnotevecchia 2

Algunas  preguntas:

¿No puede concebir, el amigo Fontevecchia, la existencia de personas que,  críticas de los medios de comunicación monopólicos por pura convicción, no  pretendan dinero o prebendas a cambio de negociar sus palabras?

¿No consigue admitir Fontevecchia, la existencia de personas que  sin pretender peculios o sinecuras a cambio apoyan  muchas de las políticas implementadas por el gobierno de Kirchner, sólo por pura persuasión personal?

¿No se puso a pensar Fontevecchia que, tal vez, muchas de estas gentes, profesionales de la palabra (tan profesionales como él y muchos otros) sólo encontraron canales reales para ejercer su derecho a la libre expresión dentro de los medios financiados por el Estado?

¿Dónde pretende Fontevecchia que estas personas ejerzan su derecho a la libertad de expresión?

¿En su casa?

¿En un blog?

¿En el bodegón de la esquina?

Y ya que a este cabecilla del periodismo independiente le preocupa tanto el destino de los dineros públicos, se me ocurren otras preguntillas:

¿Estaría dispuesto, don Fontevecchia (extiéndase como destinatario de la pregunta a todo directivo de medio de comunicación monopólico), a contratar periodistas que hablen del caso Noble Herrera, que elogien la nueva Ley de Medios, que tengan una mirada encomiástica  respecto de traspaso de los fondos de las AFJP al Estado,  que opinen sobre su pasado entroncado a la dictadura, y que, en definitiva, puedan constituirse como voces claramente (y no aparentemente) disonantes dentro de la consonante armonía del periodismo independiente con equivalente periodicidad con la que sus actuales empleados critican casi todo lo que hace o deja de hacer el gobierno de Kirchner?

¿Qué sería del tratamiento de estos temas si no existiera Canal 7, o algunos de los medios que tanto lo crispan al inefable Fontevecchia, pequeñas gotas de agua en medio de un desierto con pocos dueños?

Por poner algunos ejemplos:

¿Se hubiesen enterado, miles de personas, de los vehementes elogios que el relator para la libertad de expresión de la ONU, Frank La Rue, expresó el año pasado en referencia a la nueva ley de medios?

¿Se hubiesen puesto al corriente, estas personas, de que la SIP, presentada por el periodismo independiente como un organismo defensor de la libre expresión con imperio cuasi equivalente al de la ONU, es en realidad un apiñado de empresas privadas de comunicación que defienden, ante todo, el derecho de sus empresas a hacer negocios, “organismo” que, dicho sea de paso, calló (entre muchos otros criminales silencios) respecto de los ocho periodistas asesinados en Honduras desde que Zelaya fue derrocado a la fecha?

¿Se hubiesen anoticiado, algunos miembros parte del público,  de los pormenores del caso Noble Herrera ocultados sistemáticamente por los medios monopólicos de comunicación?

¿Por qué no apoya, este buen hombre, ya que el preocupa tanto el actual uso que hace el gobierno de los medios de comunicación públicos,  la efectiva aplicación de la Ley de Medios, ley que regula y restringe también a la actividad mediática estatal y abre la posibilidad de existencia de medios en los cuáles podrían trabajar, sin necesidad de ser financiados por el Estado, periodistas que hoy no tienen cabida en medios como los que el regentea?

Y la última y en mi opinión más preocupante cuestión…

¿Cuántas personas se habrán tragado este sapo urdido por don Jorge Fonteveccia?

Una pócima de mierda

Sepan disculpar, los lectores, la ausencia de ironía. Sepan dispensar también la aparente procacidad. Pero esto es demasiado, aún para mis buenos modales, para mi paciencia, y para cualquier pretensión chocarrera que pueda tener a la hora de pensar y concebir un post.

Creo, además,  que al lado de “Ajuste”, “Recorte”, o “Flexibilización”, la palabra “Mierda” queda bastante rezagada (al menos en ciertos contextos)  entre las expresiones que pueden llegar a ser consideradas de “mal gusto”.

Consideremos, por un momento, el siguiente derrotero:


grecia1

grecia2

Y después de dos meses y pico, el esperado y no menos lóbrego resultado:

grecia3

¿Queda algo más para agregar?

Si.

En realidad, no está de más agregar que en nuestras tierras aún tenemos “doctores” que siguen insistiendo en aplicar estos, insisto, bebedizos de mierda.

¿Qué puerta habrá que tocar para denunciar a estos matasanos por mala praxis?

Estableciendo distinciones: Barone / Majul

Veamos como se comportan respecto de una de las dimensiones de la libertad de expresión en sus respectivos espacios dos conocidos comunicadores.

Uno,  “el peor periodista del año 2009″ según la revista “Noticias”; Orlando Barone, quien no niega su simpatía por la gestión kirchnerista.

El otro, recientemente premiado en la velada de los premios Martín Fierro, Luis Majul, quien se auto define como independiente y, en los últimos tiempos, parece haberse decidido a portar fervorosamente un estandarte en favor de la libertad de expresión y en contra de los autoritarios enemigos de la misma.

Comencemos con el Blog de luis Majul quien ensalza, entre otras cosas, los lugares dónde “el debate tantas veces le ganó a la violencia y a la intolerancia.”

Majul

Blog de Orlando Barone, reconocido ultra kirchnerista defensor del progrenazismo:

barone1A esta altura, uno que es un turro malpensado, podría sospechar; “Seguramente este Barone abre la posibilidad de comentar para que la gilada piense que en su blog se permite la libre expresión pero después elimina todos los comentarios adversos”

Veamos:

Comentario posteado en el blog de Orlando Barone:

barone2

En este comentario de “Juan de Los Palotes Medrano”  tenemos dos ingredientes: El disenso, por un lado,  y el agravio a la cara visible del blog, por otro.  Sin embargo, la apostilla no fué eliminada y aún sigue ahí.

¿Es curioso todo esto, no?

Al parecer el honestamente preocupado por la libertad de expresión, Luis Majul, no permite someter las ideas que expone en su blog al escrutiño público, en tanto que Orlando Barone, cuasi ideólogo de los ataques a la prensa libre,  en principio, sí.

¿Esto transforma a Barone en un santo?

No necesariamente.

Se trata solamente de establecer una diferencia entre quien se llena la boca de libertad y quien es crucificado por ser periodista y, a la vez, reconocerse afín al gobierno, gestión acusada  de mansillar la libertad de expresión una y otra vez.

¿Y cuál sería el objeto de establecer tal distinción?

En primer lugar, es  por lo menos llamativo que el acusado de defender ideas autoritarias (Barone) permita la publicación de  algunos comentarios adversos (y, en algunos casos,  agraviantes) en su blog mientras que uno de los acusadores (Majul), vehemente defensor de la libertad de expresión, no brinde la posibilidad a las personas de expresarse en su espacio público.

En segundo lugar, nunca -me parece- está demás desmoronar cierta idea socializadora de la turrada, injusta,  facilista, y  -sobre todo-  cómoda visión que concibe, dentro de la discusión política actual,  la existencia de “dos bandos” con idéntico nivel de miserabilidad.

Crispación contra natura

natural

Se me ocurre que luego de tan sofisticadas declaraciones, a alguien se le podría ocurrir  reivindicar otros derechos humanos innatos fruto de la ley natural:

- Pelar tujes y echarse un garco en el medio de la acera.

- Pasearse en pelotas por la calle Florida, en hora pico.

- Higienizarse sólo con la propia lengua, pies, y manos.

- Ingerir sólo lo  que extremidades y dentadura  permitan matar  o recolectar, sin servirse de utilizar herramienta alguna.

- Caerle a golpes al prójimo para arrebatarle  lo que tiene y deseamos o, simplemente porque no nos cae en gracia.

- Transportarse a través del espacio terrestre sin ayuda de artificio alguno.

- Empomarse a la hermana.

- Empernarse  a la madre.

- Engramparse a la abuela.


Al fin y al cabo, muchos animalitos (de la naturaleza) lo hacen. Pero…

¡Oh problema! La “ley natural” que rige a los animalitos permite que exista la cópula  entre seres de misma especie y sexo. Incluso, Doña Naturaleza ha creado animalitos que tienen los dos sexos.

¿Por qué entonces la iglesia condena esto entre los seres humanos apelando a la “ley natural” cuando esta, en realidad, permite dicha posibilidad?

¿Cuál es entonces la “ley natural”?

Ahhh!!!

¡Pero qué tonto soy!

¡Seguramente la ley natural de la que hablan estos clérigos  es la vinculada a la reproducción, a la preservación de las especies!

A ver… Me voy a olvidar, por un momento,  de que en la naturaleza existen animalitos machitos que tienen relaciones sexuales con otros animalitos machitos y de que, no obstante ello, la reproducción continúa y las especies se siguen preservando.

Pero…

¡Pucha!

¡La ecuación sigue sin cerrarme!

¡Otra vez aparece un nuevo problema!

¿Por qué, entonces, estos señores, al autoimponerse el celibato,  no acatan con la “ley de la naturaleza”  cuyo cumplimiento recomiendan fervorosamente  al prójimo?

No entiendo.

¿O será que, como suele suceder a menudo, la “ley natural” es  digna de respeto y encarnizada defensa sólo cuando conviene?
Alguien que me explique, por favor.


Nota completa.

“Ataques” a la libertad de expresión: Una aclaración imprescindible

cnFuente: Constitución Nacional de la República Argentina.

Pasado en limpio:

1) Toda persona (o sea;  los periodistas, el vecino de enfrente, vos, yo, etc) tiene el derecho a buscar, recibir, y difundir informaciones e ideas de toda índole.

Los periodistas tienen el derecho a decir lo que se les plazca, derecho que suelen ejercer sin ningún tipo de cortapisas. Por si cabe alguna duda:

noticias

Ahora bien: Según la Constitución Nacional, TODOS TENEMOS ESE DERECHO, y no sólo los periodistas.

Hebe de Bonafini tiene derecho a hacer juicios simbólicos en  ejercicio de su libertad de expresión.

Los panelistas del programa 6-7-8 tienen derecho a criticar a los medios monopólicos.

Los concurrentes a una marcha tienen el derecho de expresarse libremente, incluso (estemos o no de acuerdo) a portar carteles que pueden ser agraviantes; Pancartas que, dicho sea de paso, nada tienen que envidiarle, como puede apreciarse en el “collage” montado más arriba, a algunos titulares y tapas confeccionadas por los trabajadores de algunos medios monopólicos.

2) En un sólo caso la ley contempla censura previa:

Cuando está en juego la moral de niños y adolescentes, tal y como lo expresa claramente el inciso 4to.

En cuanto a la propaganda prohibida por ley, el inciso 5to es muy claro: Apología del odio nacional, racial, religioso, y cualquier otra acción ilegal similar.

Es claro que ni los “escraches” ni los “juicios públicos aperiodistas sospechados de complicidad con la dictadura” están contemplados dentro de estas prohibiciones expresas, claras, y prácticamente unívocas.

3) Quienes se sientan agraviados en su buen nombre y honor, pueden exigir ante la justicia que el o los “victimarios” respondan por sus dichos, apelando al inciso 2do, per no pueden exigir censura previa y tampoco resulta muy democrático deslegitimar el derecho de  estas voces críticas.


Finalizando:

Causa extrañeza que inflamados demócratas defensores de la libertad de expresión parezcan desconocer, al librar una suerte de guerra sin cuartel en contra de quienes  se expresan acerca de ellos,  el famoso artículo 13 del Pacto de San José de Costa Rica, que hace parte de nuestra Constitución Nacional.

periodistas

Tal vez crean, muchos de estos señores periodistas, que el artículo 13 ha sido confeccionado exclusivamente para consagrar solamente el derecho a libertad de expresión de un grupo determinado: El grupo al cual pertenecen.

Siento informarles (para quienes no lo sepan) que no es así: El derecho a la libertad de expresión es de y para todos.

La presión ejercida por los medios monopólicos en el congreso y en otros ámbitos, para frenar los jucios públicos (simbólicos; Vale decir, el ejercicio del derecho a difundir informaciones y opiniones  que tendrá a Hebe de Bonafini como protagonista principal) a los periodistas sospechados de complicidad con la dictadura militar constituye un claro avasallamiento a la libertad de expresión, en este caso, de los concurrentes a dicha movilización.

Tampoco parece muy democrático tildar de “rentada por el gobierno” a toda voz crítica de los medios monopólicos.

Yo no pertenezco a ningún partido o agrupación  y nadie me paga, cosa que puedo acreditar si se me solicita, en privado por supuesto.

¿Resulta democrático tildarme a mí y a miles de personas en posición similar de “rentados kirchneristas”  o “cibernautas K” (al decir de Majul) sólo porque, en mi caso,  dejo en evidencia lo que me parece injusto?

Voy más allá: ¿Resulta democrático tildar de “rentados” a los  militantes kirchneristsa convencidos de sus ideales?

¿Acaso las víctimas, al pretender apropiarse del derecho a la libertad de expresión y despojar del mismo al resto, se estarán transformando en victimarios?

Canal 7: La tribuna oficialista

Juan Micelli, flamante periodista del canal 7, otrora cara visible del monopolio independiente, revela en una entrevista (completa, acá) los constantes aprietes que recibe por parte de este gobierno fascista-anarco-nazi-bolche, perpetrados,  en este caso, por la patota de Moreno que cercena violentamente  su libertad para decir lo que piensa, en este caso,  por  la pantala pública…

¿Hasta cuándo tendremos que soportar los embates de los violentos?

micelli