Sonidos, ruidos e imágenes

La diferencia entre ruido y sonido es, entre otras cosas, la intensidad.

La diferencia entre olor y aroma… Quedará para el próximo post.

Trataremos, con vuestra ayuda, de clasificar entre sonidos (agradables) y ruidos (desagradables).

Uds. dirán.

Aquí van los ejemplos:

El sonido de la lluvia en el techo de chapa.

El sutilísimo entrechocar de los elementos (metal, madera, hueso) de las campanitas colgadas en el patio, producido por el viento.

Una voz de un chico, en cualquier espacio, llamando: “mamáaaaaaaaa….” a lo lejos, pero no lo bastante como para que no nos demos vuelta. Es algo instintivo para los que somos madres/padres, aunque estemos solos/as.

El murmurar del viento entre las ramas de los árboles. Es cuando comprendemos la palabra “follaje”, que suena a algo sólido, contundente, pero a la vez sutil y hermoso. Para más precisiones, consultar cualquier diccionario.

El ruido que dejamos de oír de tanto que se repite: bocinas, el tránsito, la tele, o alguna música insoportable que ya no escuchamos, por estar tan presente y por eso mismo saturar, produciendo un efecto extraño: de tanta saturación, no nos damos cuenta de que ocupa espacio y tiempo. También se aplica a la música horrenda con la que nos azotan los oídos en casi cualquier parte, sobre todo en los lugares donde tenemos que hacer cola, supermercados y Lenti-pagos varios. Ver el post dedicado a Arjona, (¡en este mismo blog y por el mismo precio!) para mayor abundamiento.

La charla incesante de un interlocutor/a pesado, en un viaje en ascensor o micro, por ejemplo.

El goteo insidioso de la canilla del baño, que no nos deja dormir.

Una ventana que golpea contra el marco con el viento, justo en mitad de la noche.

Un sonido misterioso, que nos despierta, a eso de las tres de la mañana (que viene a ser, también, la mitad de la noche, pero no la medianoche, término ambiguo que sólo consigue irritar, precisamente, por su ambigüedad).

Las palabras inventadas recientemente, como “premiación”, “inseguridad”, “tránsito lento”, “resequedad”, “relacionista público”, “counseling”… !!¡Andá a consultar el Larousse, andá!!

El pitido del tren, a lo lejos.

La sirena de un barco.

“El sonido del trueno”, cuento de Ray Bradbury, pero cuyo original nos estremece. (¿No es hermoso escuchar el ruido de la tormenta que se aproxima?)

Y, para mí, uno de los mejores: el de un arroyo cordobés, el agua corriendo y la mente en blanco, cuyo pensamiento se va con la corriente cristalina. Podría pasar toda mi vida sentada en una roca, al costado del agua, escuchando eso, sin pensar en nada.

Si el sonido tuviera una correspondencia visual, sería en la imagen que se adjunta. ¡Qué hermoso es ir a Córdoba! (conclusión más que obvia y digna de una composición escolar) Por no hablar de la peperina para hacer licor…

Escucho ofertas. La pelota, ahora, está en vuestra cancha.


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, , Reportar este Comentario mdossantos dijo

Bueno, Tolkien dice en el Ainulindalë que en el único sitio donde siguen sonando los ecos de la canción que dio origen al mundo es en el sonido del agua.
Muy buen post, gracias.

, , Reportar este Comentario Be sin log dijo

BUenísimo!. Me encanta el sonido de las campanitas con el viento.
Odio los ruidos, no los puedo tolerar!. Qué pasa que posteastan espaciadamente?. Mucha prusiana?
Besooo
Betu

, , Reportar este Comentario Paula dijo

Ahí van otros ruidos:
- el partido de futbol, transmitido por la radio de tu vecino sordo/fanático justo en tu siestita dominical
- los golpazos de los “SKATES” (patinetas,dicho en buen criollo) también perturbando tu siesta, porque tenés la mala suerte de vivir en una calle “lisa” y sin baches
- el barullo exaltado de 35 púberes/adolescentes en la 5ta hora de la escuela, donde encima, un 70 % son mujeres (que gritan por todo y por nada)
- el ronquido de tu compañero/a de cama(también hay mujeres,lo reconozco) ,que te hace recordar con cierta nostalgia tus épocas de soltero/a
-un celular sonando en medio de una conferencia/película/charla que estabas escuchando atentamente
-la cortadora de pasto o el martillo neumático justo bajo la ventana de tu salón, el día que estas dictando las consignas porque te olvidaste de fotocopiarlas
-y…Arjonaaaaa!!! Adhiero totalmente, ese hombre ofende mi sensibilidad acústica,jajaj
Besos

, , Reportar este Comentario sibila dijo

Miriam, Córdoba es mi paisaje … ahora entiendo la sintonía …
Burrito en el mate
Choripán en la costanera
Torta frita, pastelitos, chipaca, pan con chicharrón…
Si vení a Córdoba no podé no sacarle una foto al Cu Cú.
Soiiiiiiiiiiiiii cordooobé….