Enero 4, 2009 | Por Discepolito | Claves: capitalismo, fascismo, molinos, panza, quijote, sancho, televisión, televisor, viento | # Enlace permanente
El vínculo entre los conceptos prenarrados lo concebí hace un ratito en mi imaginación, y decidí plasmarlo en las siguiente vespertinas líneas.
Como pienso que narrar las características de los sistemas políticos mencionados anteriormente sería una verdad de Perogrullo, voy a omitir hacerlo. Me limito a decir que uno se caracteriza por la “libertad” del individuo, y el otro por la sumisión de éste a esa abstracción que llamamos Estado y que casi nadie -o simplemente unos pocos- comprenden qué es.
El punto de contacto que tienen el capitalismo y el fascismo radica en sus finalidades: ambos buscan controlar las conciencias individuales; el primero, mediante la manipulación cultural; el segundo, mediante el empleo de la violencia.
Entonces, surge a la vista de todos que el primero es más efectivo, ya que sus medios son más sutiles y arrastran a las masas como moscas a la basura. No quedan dudas de que el gran arma que ha permitido a los señores defensores del sistema capitalista conquistar la mente del hombre medio, es la cajita cuadra -esa que llamamos televisión-.
El Quijote -personaje al que admiro sobremanera-, era capaz de ver gigantes, donde para Sancho Panza, había sólo molinos de viento.
Seguramente un Quijote de nuestro tiempo, no vería un televisor en el sitio donde dicen los Sanchos (es decir, la mayoria mediocre) de este mundo que hay uno. Posiblemente diría que se trata de un monstruo maquiavélico, que emite rayos catódicos y que hipnotiza a las personas, impidiéndoles que puedan pensar.
Dirán uds. que estoy delirando, que me estoy volviendo loco, o que ahora debería estar en la pileta en vez de estar escribiendo.
De cualquier manera, lo preopinado no me parece tan bizarro. Según la postura que adoptemos veremos una cosa o la otra, y ambos tendremos razón.
En mi caso, me produce más fruición buscar la verdad con ayuda de la imaginación, esa cosita que ya se ha perdido, que ha decidido abandonarnos por completo. La incapacidad de pensamiento abstracto de las generaciones presentes y venideras (debida sobre todo a otros monstruos que se llaman celular, internet, etc) provocará una imposibilidad absoluta de comprensión del mundo y de la cultura.
La tierra se poblará de Sanchos, como Malthus seguramente lo temió.
M.M.E.
P/D: Para Rodo. ¡Suerte amigo mío en Bologna! ¡Quiero irme ya!
P/D1: Por si alguno me lo menciona, ya sé que también podría haber hablado de la Teoría Crítica de la Escuela de Francfort, pero no quiero hacer posts demasiado largos, que no lee nadie.
Noviembre 17, 2008 | Por Discepolito | # Enlace permanente
Cuenta mi madre, que un día de Mayo -27, para ser más precisos- del año 1986, dirigíase por la ruta desde 30 de Agosto a Trenque Lauquen, para poder dar a luz al loco que escribe estas líneas.
Serían algo así como la 1 de la mañana, 1.30 quizá.
Lo inefable ocurriría en pocos segundos. El cielo se iluminaría plenamente, la noche parecería olvidar que era de noche.
Dice ella que un “plato” se vio en el cielo -uno de todos colores-. Coincide con lo narrado mi padre, que en ese momento insultaba a todos los astros que podía recordar, ante la obnubilación que le causaba ese fenómeno en la oscura ruta (o fenómeno oscuro en la ruta, para hacer uso del hipálage)
El hecho parecerá fantástico para los escépticos en materia de OVNIs; maguera ha sido confirmado por muchas más personas que “disfrutaban” de la noche plácida, a saber, camioneros, otros automovilistas, gente que trabajaba en los campos etc.
Sin ir más lejos, dispongo del artículo periodístico del diario LA OPINIÓN de Trenque Lauquen del día siguiente, en el que mi flia (mejor dicho, parte de ella), aparece en primera plana, junto a terceros desconocidos, manifestando a la prensa lo que acababan de presenciar.
Hasta el día de hoy estoy esperando que regresen por mí…
Octubre 10, 2008 | Por Discepolito | Claves: gervasio, trova, ubiergo | # Enlace permanente
Maguera mi testa está muy ocupada en estos momentos con los estudios de derecho administrativo, mientras hago una pausa -haciendo caso a las enseñanzas Tayloristas- he aquí un homenaje a un gran trovador uruguayo, que fue el genial Gervasio.
Lo encontré “youtubeando”, haciendo uso de mis dotes de pirata, que no busca otro tesoro que el de descubrir un gran trovador.
Este tremendo poeta y músico, fue encontrado ahorcado en el año 1990. Se dijo que fue suicidio, aunque hasta la fecha no se sabe con certeza si intervinieron otras personas en su muerte, “compte tenu” que era un opositor político del oficialismo.
También he leído que fue acusado de violación, cargos que por otra parte, nunca fueron probados.
He aquí un pequeño homenaje, con estas matinales líneas, y con dos videítos;
uno trae el hermosísimo tema de Gervasio “Con una pala y un sombrero” y otro,
la conmovedora canción que el no menos brillante trovador chileno Fernando Ubiergo, le dedicó a su amigo.
Y aquí, “Canción para un amigo”:
http://es.youtube.com/watch?v=j0VXndYEYwU
Octubre 2, 2008 | Por Discepolito | # Enlace permanente
Sr. Pablo Feinmann;
Realmente tiene ud. toda la razón del mundo.
Poca gente lee mi blog, porque sólo trato temas serios, que comprenden unos pocos.
Ojalá fuera la mala prosa el único agravio de los blogs. Hay cosas mucho peores, gente que realmente no tiene ni nociones de gramática.
Adhiero a lo que dice respecto a la Feria del Libro. Se llena de individuos que no leen un puto libro en toda su vida, y además compran cualquier cosa, ignorando que está todo muy caro.
Pero cómo han de saberlo, si nunca entraron a una librería en búsqueda de placer.
Finalmente coincido con ud. en los motivos por los cuales asistí a ese shopping de libros, con la salvedad de que en mi caso la razón era ver a Mario Bunge.
Atte.
M.M.E.
object width=”425″ height=”344″>
| Por Discepolito | # Enlace permanente
Recuerdo cuando niño (tenía 12 o 13 años, hoy quizá a esa edad hacen otras cosas), me encontraba un día de verano como tantos otros, en un café de Mar del Plata, donde se jugaba al ajedrez.
Mientras esperaba mi turno, escuchaba atentamente la conversación que tenían dos ancianos, hombres que hoy juzgaría de viejos peronistas.
Uno de ellos decía, como si fuese una verdad de Perogrullo, casi literalmente, “este es el único país del mundo, donde un pasivo gana más que un activo”.
A pesar de mi edad, deduje a lo que se referían con aquéllo de activo y pasivo. Por eso intervine en la conversación, y amparado en lo que tantas veces habia oído en casa, les dije “pero el pasivo estudió”.
Sorprendido, uno de ellos le dijo al otro, “ves, esa es la enseñanza que les dan”.
Nunca más volvieron a jugarme.
Sospecho que esas personas nunca comprenderán que el desgaste mental de un abogado, muchas veces es menos saludable que el desgaste físico de un basurero -a eso se referían con activo y pasivo, comparación por cierto irrisoria-.
Mientras uno estudia, no tiene carnaval, no tiene Domingo, sólo importan los exámenes, sólo alcanzar la meta.
Nunca lo van a entender.
Septiembre 18, 2008 | Por Discepolito | Claves: grassi | # Enlace permanente
Voy a ser breve.
CASO GRASSI: Cuando encendí el noticiero de Canal 13, vi el siguente título:
CASO GRASSI, JUICIO ORAL, NO PÚBLICO.
Y a posteriori el periodista agregó, casi literalmente: “Se ha iniciado el juicio al padre Grassi, que misteriosamente es no publico”…
¿Cómo es eso de “misteriosamente”? ¿Qué Insinúa?
Resulta señores, que el “hombre común”, es decir, aquél que no tiene conocimientos -sea de análisis discursivo, sea de derecho- lo primero que piensa es que los jueces están siendo coimeados, o algo por el estilo, cuando en realidad se está efectuando el juicio a puertas cerradas para no dañar la intimidad de las víctimas, en razón de la índole de los temas que se tratan y que, podrían causar grandes perjuicios morales. Es lo que la doctrina alemana llama “ámbito esencial”. El codigo procesal penal así lo establece, y es constitucionalmente válido. Eso el periodista debería aclararlo.
Al ocultar esa información (que es lo mismo que mentir), la opinión pública pierde confianza en la justicia y en las instituciones. Ni los jueces ni nadie esta siendo coimeado; el juicio se hace a puertas cerradas por razones de pudor y de moral, y está amparada por la ley.
Dicho sea de paso, queda confirmado, una vez más, que la opinión pública no es más que opinión publicada.
Deberían en las escuelas implementar cursos de análisis discursivo.
Julio 13, 2008 | Por Discepolito | Claves: borges, corona, jorge, leer | # Enlace permanente
Fue el pasado verano, era Lunes. Me encontraba en esa ciudad que puedo llamar mi segunda casa, Mar del Plata; aunque a decir verdad hoy pelea tête à tête ese segundo puesto con ésa otra que tanto me dio, La Plata. Recuerdo que regresaba yo de bailar, creo que de Chocolate.
Como dictan mis costumbres, me dispuse a leer un poco. Sé que a muchos les parecerá gracioso esto, pero tengo el hábito de leer cuando regreso de mis salidas, -y sobre todo aprovecho en vacaciones-. Si arribo por ej, a las 7am , es probable que llegue la hora del almuerzo y siga yo leyendo. Y claro, mamá siempre, con aquéllo de que “no podés ser tan fanático” o “no puedo creer que no te dé sueño”. Será quizá que al detestar el alcohol y las drogas, necesito tener otros vicios, creo yo más sanos: la lectura, el ajedrez, la guitarra. El caso es que, amigos, siempre hay tiempo para leer. Yo he llegado al extremo de estar meses sin salir para quedarme aprendiendo cosas diferentes al derecho y a los idiomas que estudio. Ahora ya no. Sin duda leo menos que antes -pero sé más -.
Volviendo al tema central, les decía que comencé a leer. A eso de las 9 y pico me venció o me dejé vencer por la idea de tomar un café en una librería. Fui entonces a Alejandria, uno de mis sitios favoritos. Queda en calle San Luis, entre San Martín y Rivadavia. Luego de discutir con el librero -llamémosle así-, tomé un par de libros, uno de los cuales era una biografía del maestro Borges. El motivo de la discusión será tema que trataré otro día; adelanto aquí que él me prejuzgó por mi aspecto, joven, cara de cansado, -y por qué no- de trivial persona. Trájome entonces un cartoncito con el “reglamento de la librería”. Esas reglas la verdad yo las conocía de memoria. En cambio, desconocía a él, porque nunca iba de mañana, sino a la tardecita. (Señores, estoy cansado de que cuando camino por la calle me den tarjetas para un concierto de rock, o publicidades de ropa, o bien invitaciones para “breca”, jaj). Si tuviera canas seguramente me darían algunas para museos, o invitaciones a alguna que otra presentación de libros. Maldita juventud estúpida, me han hecho entrar en ese género de mierda de joven calentón o falopero o rockero o carente de interés en los temas intelectuales. He soñado con la utopía de que algún día se pueda saber quién es quién en este mundo.
Otra vez me fui de tema (jaja). Prosigo. A eso de las 10 aproximadamente, alcé la vista ante una voz familiar que me decía hola muy de cerca. Para mi sorpresa era el conocidísimo humorista Jorge Corona quien se arrimaba a mi mesa. Si se preguntan qué hacía él a esa hora en una librería, la respuesta es muy sencilla: el teatro está enfrente, y había ido a tomar un café con algunos “compañeritos de negocios”.
Parece que -según me dijo inmediatamente-, le llamó la atención que un chico tan joven estuviera leyendo algo de Borges a esa hora, en vez de pensar, qué sé yo, en prepararse para ir a la playa (por decir algo light). Con ese vozarrón que tiene pronunció, casi literalmente, “qué hacés leyendo a Borges, que encima no le gustaba Gardel ni el fútbol”.
Traté de que entendiera que mi pensamiento estaba muy distante del que él se había imaginado. De paso aproveché a preguntarle por qué ensalzaba tanto los culos; por qué la televisión era tan basura y qué pensaba de la juventud.
Lo que contestó no aportó mucho a lo que yo ya pensaba. -La juventud está perdida -díjome- y asentí. Con respecto a la culocracia, sólo se limitó a pronunciar, “no tenés que ser tan exagerado, un culito de vez en cuando no viene mal”. Eso y alguna otra cosa más que luego dijo, me llevó al convencimiento de que el tipo no era el boludo que yo creía -es un comerciante, sin duda-. Uno de los tantos que venden basura aprovechando la estulticia general.
Luego llegó un periodista -o algo parecido- con intenciones de una entrevista radial. Hecha la misma, charlamos los tres sobre política, para terminar recitando poemas; Corona de Almafuerte, yo de Borges.
Luego unos señores mayores que habían escuchado gran parte del diálogo y los poemas completos se levantaron, saludáronle a él y a mí, diciéndome, casi literalmente, “te felicito por tu pensamiento y por todo lo que leés”.
Le dije entonces a Corona, que al menos alguien me daba la razón, pero él contestó que “no tenés que ser tan extremista, mirá lo que somos, no somos nada, hoy estamos, mañana no”.
Admito que sigo pensando igual en lo que a mí respecta, pero confieso una vez más que no me cayó mal Jorge Corona, y tampoco creo que sea un boludo. De hecho es más “vivo” de lo que muchos creen: es un comerciante.
(Que no me caiga mal, no quiere decir que esté de acuerdo)
Luego de una hora y pico de diálogo y antes de irse, me regaló entradas para el teatro, diciéndome “espero verte”. Por supuesto que las regalé.
M.M.E.
Julio 2, 2008 | Por Discepolito | Claves: borges | # Enlace permanente
Gracias Borges, doquiera que estés…
LOS JUSTOS
Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo
J.L.B.
AJEDREZ
I
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.
II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?
J.L.B.
(aquí dejo el audio, ¡¡recitado por el mismo Borges!!)
http://www.youtube.com/watch?v=6knchcz-da4
Julio 1, 2008 | Por Discepolito | Claves: madre, protectora | # Enlace permanente
Recuerdo cuando niño, un día como tantos otros, huzmeando entre los anaqueles y retazos de tela vieja, encontre en casa de mi abuela Elina un poema, titulado “Tus Hijos”.
Lo miré curiosamente -como quien encuentra un tesoro- y accedí a leerlo, más atraido quizá por su forma de pergamino que por su contenido. Al finalizar, quedé impresionado por ciertas cosas que me parecían entonces algo locas.
Imaginen, un chico de 8 o 9 años, leyendo un poema que en sus primeros renglones dice, sin más, que no es hijo de su madre. Es casi como caerse del tobogán de los sueños en el mar de las realidades.
Corrí entonces a preguntarle a mi abuela qué significaba todo eso.
Ella vaciló en contestar al principio, pero al fin cedió. Supe así que mi papá se lo había enviado alguna vez para tratar de apaciguar esa sobreprotección que ella le ejercía, tan característica por cierto en “aquellos tiempos”…
Por eso es que me lo aprendí de memoria;
y cada vez que mi madre intentaba limitarme en algún hecho o cosa que encontrase en la vigilia, yo, un “mocosito”, recitaba a Khalil Gibran…
TUS HIJOS
Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de si misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.
Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.
Khalil Gibran
Junio 30, 2008 | Por Discepolito | Claves: nuestro, padre, religión | # Enlace permanente
“Canto nuestro que estás en tu tiempo,
no etiquetado sea tu nombre, venga tu intento,
hágase tu libertad en la prosa como en el verso,
danos hoy nuestro pan de cada día
y perdona nuestras blasfemias como también
nosotros perdonamos a los que no te entienden,
no nos dejes venderte al por mayor y libranos
del rap Amen.”
Alejandro Filio
Ultimos Comentarios