CONFESION DEL VIENTO
urgiendo al perezoso
Cuando estuve en California no tenìa consuelo
Cuando estuve en Babilonia no tenìa consuelo
Cuando estuve en la cima del mundo no tenia consuelo
No tenìa consuelo
No tenìa consuelo
No tenìa consuelo
Cuando anduve a la orilla del mar no tenìa consuelo
Cuando pude volver a mi casa no tenìa consuelo
Por las calles con lunas de plata y noches eternas
Y estrellas de abril
Cuando el àlamo acunaba al rìo no tenìa consuelo
No tenìa
No tenìa
No tenìa consuelo
Despertè y vi que el mundo seguìa y no tuve consuelo
Vi la estrella fugaz de la aurora y no tuve consuelo
Cuando el aire rozaba mi cara no tuve consuelo
Con la sombra mojada de charcos no tuve consuelo
No tuve consuelo
No tuve consuelo
No tuve consuelo
Cuando estaba en la boca del tùnel no hallaba consuelo
En la sombra de mi corazón no encontraba consuelo
En el polvo sutìl de la brisa no tenìa consuelo
Barrilete de diario mi alma volò sin consuelo
Volè sin consuelo
Volè todo el cielo
Vi la tierra girar
Todavìa
No tengo consuelo
DE AZUCAR QUEMADA
TREPA POR EL HUMO
Y EL CIELO SE APAGA
SILENCIO EN EL MONTE
AL AIRE PERFUMA
CON SU VOZ QUEBRADA
Y EL HORNO EN
DE MUJER PREÑADA
ENTIBIA MIS PENAS
DE TIERRA SALADA
YO BEBO EN
COMO LAS CORZUELAS
SE ME VA
PIENSO PARA ADENTRO, PARA AFUERA NADA
TENGO POCAS PULGAS , YO NO SE PORQUÈ
ESTERO DE PLATA
ESPEJO DE MI ALMA
BAJAN LAS ESTRELLAS
ENTRE EL QUEBRACHAL
ME GANÈ ESE CIELO
TANTO TRAJINAR
SE ME FRUNCIÒ EL SEÑO
POR PEGARLE DURO
CON EL ACHA AL ÁRBOL
Y A
LAS MANOS EN CAMBIO
SON DE ACARICIAR
YO BEBO EN
COMO LOS ZORZALES
SE ME VA
CANTO PARA ADENRO, PARA AFUERA NADA
TENGO POCAS PULGAS, PORQUE HABRÀ DE SER
