Ay Tony Curtis…………….Con huelga y a lo loco!!!!

Ayer se perdieron varias cosas:

Tony Curtis, genial actor de Holliwood, perdíó la vida y se marchó con Billy Wilder…..
España, perdió una pasta gansa con eso de la huelga forzosa………y los Sindicatos, su credibilidad.

Me reconozco seguidor de La Brujula de Onda Cero y de su director, Carlos Alsina. Por ello voy a hacerme eco de sus opiniones y me sumo a ellas……..

Carlos comienza diciendo “Les voy a decir una cosa……..

En pantalla se ve el asiento delantero de una lancha. Se supone que en asiento de atrás van Tony Curtis y Marylin Monroe, besándose.

Aunque, en realidad, no se les ve (cuenta la leyenda que porque Billy Wilder estaba tan harto de ella que la suprimió de la escena).

En el asiento de delante, y ocupando la pantalla, van Zapatero, con gorra de capitán, y Cándido Méndez, disfrazado se señora. El diálogo ha pasado a la historia del cine. Zapatero le dice a Cándido: “Mamá quiere que lleves su vestido de encaje blanco a la boda”.
Cándido, azorado, responde: “No puedo casarme con el vestido de tu mamá, ella y yo no tenemos el mismo tipo”. “Podemos reformarlo”, dice Zapatero.
“No hace falta”, dice Cándido, “lo que tienes que entender es que tú y yo, José Luis, no podemos casarnos”. “¿Por qué no?”, pregunta Zapatero. Cándido responde: “Pues, primero, porque no soy rubia natural”. “No me importa”, dice Zapatero mientras sigue conduciendo.
Cándido empieza a perder la paciencia. “También fumo, fumo muchísimo”. “Bueno, a mí me gusta echar un cigarrito de vez en cuando”, dice Zapatero. “Y tengo barba”, añade Cándido. “Como tantas mujeres”, replica Zapatero.
Cándido estalla: “No lo comprendes, José Luis, no podemos casarnos, ¡acabo de hacerte una huelga general!” “Bueno”, concluye Zapatero, “nadie es perfecto”.

Aparece el The end. Y así termina la película “Con huelgas y a lo loco”, una historia de personajes que fingen ser lo que no son y que, pese a los obstáculos que surgen en su relación, ven cómo el amor triunfa porque han nacido los unos para los otros. Al menos, así es como pretende ver esta película el presidente del gobierno: encajada su primera huelga general (o su huelga general, porque a cada presidente le ha tocado una) aún confía en salvar su relación con Cándido y poder llegar a las elecciones como el líder que, aun haciendo concesiones a los insaciables mercados financieros, mantuvo su sensibilidad sindical y respondió a la huelga con diálogo, diálogo y más diálogo.

La indescriptible comparecencia que ayer realizó el ministro pole position Corbacho (en la parrilla de salida) ya nos dio una pista: ¿Seguimiento de la huelga? Bueno, desigual, moderado… ¿Opinión del gobierno sobre el setenta por ciento de seguimiento que afirman los convocantes? Bueno, respeto por las estimaciones y comprensión por la conclusiones que ellos sacan. ¿Algo que decir sobre los piquetes? Que agradecemos el talante democrático exhibido y el cumplimiento leal de los servicios mínimos pactados. ¡Ministro, que la huelga general era contra usted! Bueno, nadie es perfecto. Hay apuestas ya sobre cuándo será la foto de Méndez y Toxo en el sofá de la Moncloa. Para cerrar heridas y retomar el diálogo social con un gobierno que, después de todo, sigue siendo el suyo, el que ellos prefieren a la otra opción, que es el PP (porque IU, a día de hoy, no parece que esté en condiciones de formar gobierno).

Toxo dijo anoche que, a ver, tampoco pueden irse al sofá de la Moncloa mañana mismo, hay que guardar las formas, unos días de alejamiento y luego ya, cuando al público se le haya olvidado que el éxito de la huelga lo tasaron los propios convocantes en conseguir que el gobierno rectificara, luego ya nos llamamos, quedamos a tomar un café y vemos si es posible que, pelillos a la mar, podemos volver a vivir juntos. En el día después de la huelga, es como si la huelga ni siquiera hubiera existido. Quitando al diputado Joan Herrera, que hoy se marcó un interesante jardín según el cual Zapatero tiene menos talante democrático que Aznar si no recula (es la primera vez que Joan Herrera dice algo positivo de Aznar, hoy ha hecho historia), y quitando a Esperanza Aguirre (que alimenta esta imagen tan suya de Thatcher a la española: los sindicatos le plantearon un pulso y ella entiende que se lo ha ganado), el resto de la clase política ha pasado ya página de la huelga -era una trama secundaria- y ha vuelto a poner el foco en la trama principal, que se llama situación de nuestra economía, presupuestos para el próximo año y recuperación que, a diferencia de lo que está pasando en Europa, en España se retrasa.

Se retrasa tanto que aún está por ver que no recaigamos en tasas negativas en los últimos trimestres del año y aún está por ver que pueda afirmarse, con la aparente convicción con que lo hizo el presidente en el Wall Street Journal, que la crisis de la deuda soberana haya pasado. Es cierto que las cosas mejoraron) se paró la bola de nieve que amenazaba con aplastarnos (antes del verano, con los recortes y reformas que aprobó el gobierno para aplacar la fiereza de los mercados y los stress test que arrojaron luz sobre la situación real de nuestros bancos y nuestras cajas.
Es cierto que el gobierno pudo exhibir datos de achicamiento del déficit público a la mitad del ejercicio, pero decir que todo ya pasó es pasarse de frenada en el entusiasmo.

Las luces ámbar, que avisan de incidencias, siguen estando: tres, al menos, en el día de hoy: primera, el boletín del Banco de España que anticipa que la actividad en el tercer trimestre se ha debilitado (nos animamos a consumir antes de que subiera el IVA y ahora que ya ha subido, ya tenemos casi todo comprado); segunda, el empeoramiento de la nota que nos pone Moody’s, la única agencia de calificación que mantenía máxima puntuación para la deuda española y que ahora nos baja un escalón porque ve que la economía no espabila (la vicepresidenta De la Vega, por cierto, persevera en el error de comentar, cada vez que pasa esto, que bueno, es que estas agencias ya se sabe que se equivocan mucho: se lo recordaremos el día que nos vuelvan a poner una nota máxima, son tan poco fiables, ¿verdad?); y tercera, los Presupuestos Generales del Estado que ha presentado la otra vicepresidenta hoy en el Congreso, y que incluyen una modificación respecto del borrador de la semana pasada: si el viernes corrigió al alza la previsión de paro para el 2011, hoy la que ha corregido, también hacia arriba, es la previsión de paro para 2010, para este año.

La media del ejercicio será del 19,8 % de la población activa, cuatro décimas más de lo que preveía antes. O traducido: que el paro, tanto este año como el próximo, va a mantenerse en los niveles desbocados en los que viene estando.
Añádanle a todo esto el factor riesgo que, para la estabilidad financiera de la zona euro, supone la tambaleante situación de Irlanda -hoy ha anunciado su gobierno que el rescate del Banco Anglo-Irlandés elevará el déficit del Estado al 32 %- y concluirán que dar por sofocada la crisis de la deuda es, como poco, prematuro. Y probablemente, disparatado.
El mar vuelve a estar revuelto. En temporada de huracanes, la huelga de ayer no es más que una ola pequeña que ni siquiera tendrá resaca.
Aunque Cándido use más maquillaje que el que se dio Tony Curtis para parecer una dama.

Que triste es, cuando una película , esta es de terror; dura más de dos horas…………vá para 7 años………………será una plaga?

Fuentes.
Carlos Alsina
Ondacero.es
Ángel Corbalán,

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