Jugando a las “casicas”.

Curro, no tuvo cochecito eléctrico. Mi mejor amigo, cosecha del 55, nació en una familia humilde y “mú” trabajadora. Aquellos años, cuando Curro era un niño, los coches que los Reyes Magos, llevaban a aquel barrio, eran de madera, algo descolorida tras varios lavados y muy parecidos a los de años anteriores. Sin embargo, esto, no traumatizó a mi amigo Curro.

Nuestro amigo, seguía jugando con el mismo cochecito de madera , el tradicional, el clásico, cosa que alternaba con los “indios” y cowboys” que formaba con las pinzas de madera de tender la ropa. Mientras que, su amiga, Encarni, jugaba a las “casicas”. Vamos, cosas de chiquillas!!!

Mira por donde, medio siglo y muchos cambios después, lo que no pudo obtener nuestro amigo, se están poniendo de moda. Primero, el pisito y ahora, el cochecito.

Si del pisito, ya ni se quiere hablar, dos ministras después, aunque le cambiaron el nombre, seguramente para no ofender al maestro Ferrari, y le denominaron, espacio habitable o razonable.

Ahora y con más bombo, tenemos el cochecito!!!!!.

No sabemos, si de esta, mi amigo Curro…………………Picará!!

“Con cuatro millones y medio largos de parados y sin crédito por parte de la banca a los pequeños y medianos empresarios, el presidente Zapatero ha dado con la solución al drama que nos aflige. La solución es: ¡el cochecito eléctrico!”. Dice, Fermín Bocos, periodista.

“Una oportunidad que no se puede dejar pasar.” Con esa frase categórica resumió Zapatero las perspectivas económicas del coche eléctrico durante la presentación de la Estrategia y el Plan de Acción para impulsarlo en el mercado español.

El presidente, además, relacionó el conjunto de ayudas públicas que integra su nueva apuesta nada más y nada menos que con la «recuperación económica», «el nuevo modelo productivo», «la innovación» y «la confianza».
Visto así, no es de extrañar que piense –y hasta se atreva a decir en voz alta– que su estrategia muestra el camino por el que debe transitar la industria española hacia el futuro.

Después de la lluvia de agua……… la de billetes!!

Visto desde un ángulo un poco más descriptivo, el plan consiste en una lluvia de 590 millones de euros en dos años sobre un bien cuya relación prestaciones-precio no terminan de seducir al consumidor.
Tanto es así que el 40% de ese dinero, 240 millones, tiene como destino la subvención a la compra de estos coches.
El caramelo que ofrece el Gobierno para estimular la demanda supone el regalo del 20% del importe del vehículo, hasta un máximo de 6.000 euros.
El apoyo a la industria se llevará otros 140 millones, 35 millones las ayudas para poder implantar la red de enchufes y 173 serán los millones que caigan sobre quienes se dediquen a la investigación, el desarrollo y la innovación en torno a estos vehículos.

Las previsiones del Gobierno anuncian unas ventas de 70.000 unidades en los próximos dos años. Los empresarios que rodearon a Zapatero en la presentación ven factible éste y otros objetivos más ambiciosos si el Gobierno presta «el apoyo necesario».

Claro que con «el apoyo necesario» España también puede convertirse en la primera potencia aerospacial del mundo en unos años.

Si se cumplen estas previsiones, cada coche vendido en estos dos años habrá costado al contribuyente la friolera de 8.428 euros.

El efecto sobre la innovación no está claro. Obviamente se innovará en este campo si gastamos 173 millones en hacerlo. La pregunta que se hacen muchos expertos, es si esa es una de las principales urgencias de nuestra sociedad.

Hay miles de líneas en las que investigar e innovar y los recursos que se utilicen en desarrollar el coche eléctrico son escasos –algo que le cuesta entender a los políticos– y no podrán utilizarse en realizar otras innovaciones.

¿Acertará Zapatero con esta nueva apuesta que realiza con dinero ajeno? algunos expertos, creen que el coche eléctrico terminará implantándose, y hasta podría llegar a ser la principal forma de transporte terrestre.

Según otros expertos, su opinion no es como la de Zapatero. Al final, serán los consumidores quienes decidan en función de lo que los productores sean capaces de ofrecer.
Pero incluso si realmente el vehículo eléctrico llega a triunfar, nadie sabe a ciencia cierta cuántos años tardará en suceder.
La mayoría de los consultados por varios medios de comunicación, opinan que, el Gobierno lo que tiene que hacer es mimar la inversión y el ahorro privados, recortar el gasto público para que las empresas puedan acceder al crédito y bajar los impuestos.
En ese contexto, las innovaciones surgirán sin necesidad de tanto dirigismo y lo harán en aquellas áreas en las que son verdaderamente sostenibles.

Por el momento, en España sólo se encuentra un coche eléctrico en venta: el pequeño THINK City, el cual se comercializa, como mercados principales, en Noruega y en Austria.

Su precio es de de 30.114 euros y tiene la particularidad de alcanzar una velocidad máxima de 100 kilómetros por hora; su batería se carga en 13 horas en una toma de corriente convencional de 230 voltios.

Algunos amigos de Curro, están muy preocupados por el tema del cable.
Juancho, que es un tipo que todo se lo piensa mucho, cree que el cochecito eléctrico en cuestión, debe llevar una baca. Ya que a los cables normales de la bateria, hay que añadorle unos cuantos kilómetros de cable para conexión de emergencias…………….Y el maletero, el del cochecito, es “mu” pequeño!!!