La orejana Marta
La orejana (un remedo del Orejano de Serafín García)
Yo sé que en el pago algunos de reojo
me miran como si tuviera bichera
porque a los ladrones del pueblo le estorbo,
cuando les canto verdades a cualquiera.
Y se que maulas, no me quieren por eso
porque su limosna jamás les mendigo
ni les endulzo las orejas por pesos
que roban a la gente los malparidos.
Y ocultos en panfletos y nombres falsos
rabiosos lanzan sus perros insultos
porque yo enderiezo derecho mis pasos
pal`lao contrario ande van estos turros.
Porque a esos paracaidistas malandras
rejuntao de soretes veníos en gobierno
no les doy el gusto de verme arrastrada,
comer pan duro mil veces prefiero.
Y se que en el pago mas de uno le esquiva
al bulto de mis verdades aunque aiga razón
y prefieren al Gato con sus mentiras
que se come el queso y también al ratón.
Mientras el gobierno tira unas cuantas migajas
de su mesa yena de miyones ajenos,
los desempleaos van yenando la cana
y los bolsillos de´ellos mas yenos.
Por eso en el pago me miran fiero
porque entre ovejas les estorba un tero
y jode que alguien los torie sin miedo
y salga a la calle y los llame ¡RATEROS!
Por eso pal pueblo yo soy orejana,
rebelde, sin marca, la Marta pa tuitos.
Puedo ser todo, lo admito, menos tobiana,
porque llevo mis riendas por solo un circuito.

Aprendiz de Dictador!


Cae imprudente sobre mis cincuentas
Tartagal, tierra mía
