Pedazos de Vida en capítulos (2º entrega, cap 1)
Capitulo 1
La sutil diferencia
En la relación entre varones y mujeres yo estaba tranquila, me parecía que tenía claras las ideas, pero todo equilibrio se rompe en algún momento, y cuando es con las personas más cercanas porque nos une el afecto, es más doloroso y urge revisar las cosas…
Me pongo a pensar en dos historias que coexisten adentro mío, una es la imagen que tengo en mi cabeza de lo que me enseñaron, la cultura croata que me trasmitieron, amalgamadas con toda mi
Experiencia, llena de relaciones que yo idealicé para que encajaran en lo que podía ser aceptable y ajenas al dolor que me produciría repetir la historia de infelicidad en la pareja de mis padres. Y otra muy diferente es la que pude construir yo, relaciones con mis hijos, con mis parejas, con mis amigos, con mis hermanos…
Una vez, como en un cuento, se me ocurrió poner nombres a cada aspecto de mi personalidad, me parecían tan distintos entre sí, no podía unirlos para que formaran parte de éste equilibrio que ansío ahora.
Marta es mi parte más rígida, me aburre y me parece que no colabora con mi intención de relacionarme más placenteramente con las situaciones, podría a la manera de un ritual, escribir cartas de invitación a una fiesta, a las personas con las que tuve algo que ver, anunciando la despedida de marta, ya que de a poco fui adquiriendo más ductilidad, ya no tiene sentido estar disociada, ahora ese aspecto es parte de algunos momentos de mí, que no necesito negar o desconocer.
En mi terapia llegué al punto que mi terapeuta me sugirió que me mimara, porque en este último año y medio pasado cambiaron todos mis vínculos cercanos,
Todo lo que fue de una manera ya no lo es, desde la relación con mis padres, mis hijos amigos y trabajo… si fueran épocas antiguas, tendría que recurrir a mi parte de la personalidad llamada María, era la que mejor se entendía con el placer y el bienestar, estoy un poco confundida pensé que iba a ser tarea fácil, pero fue la más difícil, lo único que se me ocurrió era mimarme con comida, no pude ensayar otra cosa, estoy agotada de pensar en mi parte económica, pero la he boicoteado toda la semana, me gasté la plata que debo al banco, por mi casa, me olvidé de que tenían que venir tres pacientes, dos casi conscientemente y una sesión no la anoté y me quedé dormida, por suerte la paciente tenía mucho interés y tocó el timbre hasta que la atendí… y fue una sesión muy buena pero yo quedé mal, pienso que algo está pasando a mis espaldas, y soy yo misma, una parte de mí que es como un mono con una ametralladora que se aprovecha cuando me descuido, y destruye todo lo que me costó construir.
Necesito una sesión con mi terapeuta urgente, pero me cuesta gastar el dinero, y después “ lo malgasto”, definición de mi madre, cuando lo utilizo en cosas que no son prioritarias según su código de valores y precios, es así que me las arreglé para poder gastar en mis necesidades anteponiendo el supuesto tranquilizador “ me hace falta” “Debo” “ necesito”, justificaciones que me son fáciles de elaborar, como si fueran un guión ya escrito para mí.
La síntesis de mis aspectos encontrados no fue hecha todavía, y lo lamento, tengo bastante trabajo por delante que yo creí ya terminado.
Se me ocurre pensar como al pasar, que todas mis mujeres, las que tengo adentro, Marta, María, Gordana… y otras tuvieron a sus “Caballeros de la mesa redonda” con Arturo a la cabeza, ahora me
doy cuenta que son parecidos, que siguen un patrón, en muchos aspectos, son prestigiosos o lo fueron, personas muy inteligentes que no supieron explotar su potencial y yo la Princesa, intenté infructuosamente convencerlos de su valía, les decía que el mundo era de ellos, ponía mucha energía para lograr que me quisieran, pero éstos caballeros solo se veían a sí mismos, necesitaban un aspecto de mí, no a mi. Creo que es momento de ir despidiéndome, ya me parece que no necesito ser princesa de nadie, creo que prefiero ser compañera de algún compañero o pareja de algún “parejo” no suena bien, pero sí, lo ilustra mejor.
El paso del tiempo hizo que produjera cambios en mi forma de vivir
Y de pensar, me hizo pensar que estaba poniendo mi energía en el lugar equivocado, tenía la sensación de que me estaba fabricando un techo en mi desarrollo, las urgencias que me imponía la supervivencia, me imponía pensar y repensar un cambio. Muchos aspectos de mi forma de vivir tendrían que ser revalidadas, en su conjunto, tal vez tendría que plantearme acomodar de otra manera mi necesidades.
Comencé por revisar lo vivido, lo sentido, lo puse fuera de mí
como en una película de cine independiente, por capítulos que
arbitrariamente fui conformando.
(Continúa)


Ultimos Comentarios