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FECUNDACION IN VITRO . Nos ha dejado una luchadora de la vida.

Ha muerto Dolores Vila-Coro

Ha muerto la jurista Dolores Vila-Coro, autora de Huérfanos Biológicos, un libro que representa un punto de inflexión, que abrió un antes y un después en la historia de esa deshumanización conocida como la fecundación ‘in vitro’, origen del otro gran atentado contra la vida –un punto por detrás del aborto por razones cuantitativas-: la utilización de embriones humanos como cobayas de laboratorio.

Hispanidad, sábado, 02 de enero de 2010

Una tragedia del siglo XXI, permanente, por tanto, oculta a los ojos de quienes no quieran complicarse la vida. En España, todo un detalle, en esa tarea han colaborado tanto el PP, que la comenzó, con la ministra Ana Pastor, como el PSOE, que lo llevó a la locura homicida de las leyes de Investigación Biomédica y de la Reforma de la FIV, las dos leyes de la entonces ministra de Sanidad, Elena Salgado, que convirtió la Régimen zapatista en algo más nazi que el nazismo.

Contra todo esto luchó Vila-Coro. Su libro habla, entre otras cosas, del primer bebé-probeta. Una mujer –norteamericana- que se inseminó con semen de un donante anónimo. Cumplida la mayoría de edad, la niña nacida de tan probética relación llevó a su madre a los tribunales para saber quién era su padre biológico: decía sentirse como en un túnel, quería conocer la identidad de su padre. Por cierto, perdió el juicio –el de los tribunales y a punto estuvo de perder el mental-, lo que demuestra, no que la FIV sea buena, sino que la justicia humana es un puro cachondeo.

Con la FIV descubrimos la clave oculta de toda la lucha por la vida, es decir, la batalla más relevante que se libra en el momento presente por la libertad del hombre. La clave secreta es esta: no existe el derecho a tener hijos; lo que existe es el derecho del niño a tener padres, padres que se aman y aman el fruto de ese amor.

Con Vila-Coro comprendimos que lo que estaba en juego era el mundo feliz, el del sexo sin concepción y la concepción sin sexo, o sea la infelicidad planetaria, lo que Clive Lewis llamó la “abolición del hombre”. Fue una de las primeras que alzó la mano para la denuncia, especialmente en el terreno académico.

Somos una sociedad de huérfanos biológicos. En su lecho de muerte, esta mujer grande pudo ver hecha realidad una de sus tristes profecías: en los andenes de metro, “Betty la fea” (horrible criatura) anuncia que “da vida” porque dona óvulos, a razón de 1.000 euros donación (esto no lo dice el anuncio, se lo aseguro). Así, media España decide no tener hijos y la otra ‘fabrica’ embriones para tener hijos al modo de las vacas o las cerdas, de óvulos y espermatozoides ajenos. Muchos y muchas podrán mirar a ese chaval que pasa a su lado por la calle y exclamar: ese que va por ahí puede ser mi hijo. ¿A que es maravilloso?

El segundo “odio al hombre” que denunció Vila-Coro fue la manipulación de embriones humanos como cobayas de laboratorio. Cien imbéciles sabios, cien científicos canallas, han pregonado que si destrozamos embriones, si cosificamos al hombre, curaremos muchas enfermedades, un montón de ellas. No hemos curado nada, claro está, pero sí hemos asesinado a muchos “hombres-cosa” aunque, eso sí, lo hemos hecho en nombre de la ciencia.

Vila-Coro fue una mujer fiel al hombre, leal a un principio, la sacralidad de la vida humana. Al revés que otros y otras, que han ido dejando jirones de verdad por el camino, en nombre del consenso. Lo malo no es que la verdad no admite consensos, es radicalmente intolerante.

En su feminidad, comprendió que la verdad, como la persona, es una, introceable, indiscutible; vamos, fundamentalista, en tanto que fundamental; integrista en tanto que íntegra.

Era una conversa, porque en su día comprendió, a través de las investigaciones de su yerno, que nunca se puede ayudar al ser humano manipulando al ser humano. Es lo que tiene el hombre: no te puedes fiar de él pero sólo puedes confiar en su buena voluntad porque, siempre para bien, a pesar de los pesares, el hombre es libre. No puedes imponerle un credo, sólo proponerlo, y luego intentar que sea coherente con sus convicciones ante el mundo. En el caso de Vila-Coro se demuestra que la lealtad es uno de los frutos de la conversión.

La suya ha sido una existencia y una carrera bien empleadas. Los enemigos de la vida, al igual que los enemigos de la feminidad –por ejemplo, las feministas- intentaron amargársela, con poco éxito. Por encima del griterío de los demagogos de la bioética, su razonamiento sobre la orfandad biológica quedará para el futuro al igual que ha quedado para el presente.

Fue un honor conocerla y tratarla. Seguiremos en contacto.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com

BRILLANTES LÍDERES FEMENINOS Y SU CONTRACARA ARGENTINA

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BRILLANTES LÍDERES FEMENINOS Y SU CONTRACARA ARGENTINA.

(El lamentable papel de Cristina de Kirchner)

No son numerosas las mujeres que han ocupado cargos de conducción y liderazgo en países o estados a lo largo de la historia.

Si bien esa difícil función recaía casi siempre en hombres, a partir de mediados del siglo pasado, la mujer se fue abriendo paso, buscando obtener sus puestos en la sociedad.

Es así que en los últimos cincuenta años aparecieron líderes de la talla de Golda Meir en Israel, Indira Ghandi en la India y Margaret Thatcher en el Reino Unido entre otras importantes pero de menor trascendencia pública.

Pareciera que el siglo XXI las mujeres han definitivamente abierto el camino y alcanzado y aún superado, a los hombres en la difícil función de liderar un país.

A fines del 2006, 11 mujeres estaban al mando del Estado entre los 192 países miembros de las Naciones Unidas.

En los 46 países donde el jefe del Estado es un rey u otras variantes monárquicas, tres mujeres ejercen la representació n. Ellas son las reinas Isabel II, en Inglaterra; Margarita, en Dinamarca; y Beatriz, en Holanda.

En el presente, algunos gobernantes femeninos se encuentran entre los primeros puestos por su capacidad y condiciones de liderazgo.

Simplemente para citar algunas de las líderes más conocidas para nosotros, mencionaremos a Angela Merkel, Michelle Bachelet y Hillary Clinton.

La primera es canciller de la República Federal de Alemania desde 2005, y volvió a ser reelegida para un segundo mandato. Es la primera mujer en acceder a esa función en la historia del país.

Tiene un altísimo índice de popularidad y desempeña su función política con gran eficiencia y con un generalizado consenso, lo que le valió ser considerada por una célebre revista, como la mujer más poderosa del mundo.

En una reunión de los mandatarios de la Unión Europea en ocasión de celebrar los 50 años de la creación de la misma, en marzo del 2007, se la llamó “Miss Europa”, por considerar que era la dirigente más apta para sacar de la crisis en la cual habían caído.

Algunos la han comparado con la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, debido a que ambas son mujeres de partidos de derecha y científicas de formación. También se han referido a ella como la Dama de Hierro, igual que a Thatcher. Sin embargo, muchos analistas políticos ven pocas similitudes entre la ideología radical de Thatcher y la más moderada de Merkel.

En segundo término, Michelle Bachelet presidente de Chile, quien se encuentra prácticamente al final de su mandato, con un record absoluto de popularidad.

“Los porcentajes elogiosos parecen casi abrumadores para una democracia: un 89% dice que Bachelet es “querida”; un 86%, que es “respetada”; un 80%, que es “creíble”; un 78%, que tiene “capacidad para enfrentar situaciones de crisis”; un 76%, que “cuenta con liderazgo”, y un 75%, que “cuenta con autoridad”. (ref.1)

Pese a su postura ideológica de centro izquierda adoptó una política de concertación con todos los sectores y de pacificación nacional pese a haber perdido a su padre durante el gobierno militar. Su gestión se acercó más a la de Lula y Uribe que al resto de los países de Latino América. El presidente de EE.UU. la reconoció como líder regional e indudablemente Chile es en la actualidad, un ejemplo de una economía próspera y de una dirigencia política madura y responsable.

En cuanto a Hillary Clinton, secretaria de Estado en el actual gobierno de Barack Obama, sus antecedentes nos resultan conocidos por los ocho años de la presidencia de su marido y por la reciente reñida, clara y transparente contienda en las primarias demócratas con el actual presidente de EE.UU.

Actualmente Hillary Clinton consiguió superar en imagen positiva al que fuera su gran adversario en las mismas. De acuerdo a un sondeo un 62% de los norteamericanos tiene una opinión favorable de Hillary, contra el 56% que registra actualmente Obama.

Es conocido que la Argentina es un país singular con características realmente desconcertantes. Tenemos individualidades en las artes, en los deportes, en la ciencia y la cultura que se destacan en el mundo. Pero en conjunto, estas virtudes se pierden en el individualismo, la falta de solidaridad, la falta de cohesión, en definitiva, en la falta de sentido patriótico.

Si a ello le agregamos algunos índices socios económicos que se asemejan a los de los países más avanzados y otros típicos y característicos de los países más atrasados y pobres del mundo nos encontramos ante un país absolutamente insólito, difícil de comprender y entender.

Responsable primario de este aquelarre es la dirigencia política y dentro de ella fundamentalmente la persona que ocupa la primera magistratura. Actualmente la presuntamente falsa doctora, la Sra. Cristina Fernández de Kirchner. Y ello nos lleva inevitablemente a compararla con las líderes mencionadas al comienzo de esta nota.

La simple apariencia de Cristina no es precisamente la de una presidente de un país y mucho menos de una estadista. Sus esfuerzos en tratar de quitarse años y aparecer como una treintañera con los mechones de sus cabellos exageradamente largos caídos sobre sus hombros y su opinable forma y estilo de vestir, la muestran como una actriz de reparto de segunda línea de una telenovela venezolana.

Pero ello en realidad no es lo grave. Lo verdaderamente grave es el fracaso total de la gestión gubernamental y la falta absoluta de credibilidad en las promesas y anuncios del gobierno. El autismo y la soberbia de la presidente hacen que viva en una burbuja alejada de toda realidad. Pareciera que su objetivo primario es aferrarse al poder, cueste lo que cueste y empleando cualquier medio. Y utiliza con el apoyo de su monje negro, medidas absolutamente burdas y grotescas reñidas con el sentido común.

Su verborrea que tanto impresionó al comienzo de su gestión, suena ahora como una cháchara hipócrita y premeditadamente mentirosa, llena de improvisaciones, en abierta contradicción con la verdad.

Esas cada vez más que frecuentes escandalosas y falsas monsergas demagógicas, no hacen más que generar un repudio generalizado que obliga a cambiar prontamente de frecuencia radial o canal de televisión.

Toda esta conducta sin ningún sentido e irracional, rompió definitivamente el vínculo con la ciudadanía y la sociedad en general.

Mientras tanto el país se está desgranando, la corrupción va socavando la economía, las instituciones son organismos cada vez más inútiles, la delincuencia y la violencia social asoma por doquier, el deterioro social es cada vez mayor y cada vez hay más pobres y desocupados. La República a pasos de colapsar.

La presidente, Cristina de Kirchner, tiene un rechazo popular del 82%. No recuerdo si alguna vez hubo algún presidente con tan bajo nivel de aceptación popular, como el de la reina Cristina, en tan solo dos años de gestión.

Tal vez esta frase que pronunció una humilde empleada de un comercio cercano resume todo este artículo en pocas palabras: “La presidente Bachelet me enorgullece como mujer, Cristina me avergüenza como argentina”. Más claro imposible.

Dr. ALFREDO RAUL WEINSTABL

alfredo@weinstabl. com.ar

Notas:

(1) “La Nación” 29-10-09


En el Centenario de la Beatificación de Juana de Arco, 1909 -18 de abril – 2009

En el Centenario de la Beatificación de Juana de Arco, 1909 -18 de abril – 2009

Discurso pronunciado por el papa San Pío X el 13 de diciembre de 1908 después de la lectura de los decretos de beatificación de Juana de Arco, Juan Eudes, Francisco de Capillas y Teófano Vénard y sus compañeros.

Agradezco, Venerable Hermano (1), a vuestro corazón generoso el desear verme trabajar el campo del Señor siempre a la luz del sol, sin nubes ni borrasca. Pero Vos y yo hemos de adorar las disposiciones de la Divina Providencia que, después de establecer su Iglesia aquí abajo, permite que encuentre en su camino obstáculos de toda índole y resistencias formidables. La razón es, por otra parte, evidente: la Iglesia es militante y está, en consecuencia, sumida en una lucha continua. Esa lucha hace del mundo un verdadero campo de batalla y de todo cristiano un soldado valeroso que combate bajo el estandarte de la cruz. Esa lucha ha comenzado con la vida de nuestro Santísimo Redentor y no ha de terminar más que con el mismo fin de los tiempos. Así pues, hace falta que todos los días, como los valientes de Judá al volver de la cautividad, rechazar con una mano al enemigo y levantar con la otra las paredes del Templo santo, es decir: trabajar en la propia santificación.

Nos confirma en esta verdad la misma vida de los héroes de los cuales se ocupan los decretos que se acaba de publicar. Estos héroes llegaron a la gloria no sólo a través de negras nubes y pasajeras borrascas, sino de contradicciones continuas y duras pruebas que llegaron a exigirles por la fe la sangre y la vida.

No puedo, sin embargo, negar que en este momento grande es mi alegría porque, al glorificar tantos santos, Dios manifiesta su misericordia a una época de gran incredulidad e indiferencia religiosa; pues, en medio del abajamiento general de los caracteres, he aquí que se ofrecen a la imitación estas almas religiosas que en testimonio de la fe dieron la vida; pues, finalmente, esos ejemplos vienen en su mayor parte, Venerable Hermano, de vuestro país, en el que los que detentan los poderes públicos han desplegado abiertamente la bandera de la rebelión y han querido romper a cualquier precio los vínculos con la Iglesia.

Sí, estamos en una época en la que muchos enrojecen al confesarse católicos, muchos otros odian a Dios, la fe y la revelación, el culto y sus ministros, mezclan en todos sus discursos una impiedad burlona, niegan todo y todo lo tornan en risa y sarcasmos, sin respetar siquiera el santuario de la conciencia. Pero es imposible que ante estas manifestaciones de lo sobrenatural, cualquiera sea su voluntad de cerrar los ojos ante el sol que los ilumina, una rayo divino no termine por penetrar hasta su conciencia y, aunque más no sea por medio del remordimiento, los regrese a la fe.

Lo que hace aún mi alegría, es que la valentía de estos héroes ha de reanimar los lánguidos y tímidos corazones, temerosos en la práctica de las doctrinas y creencias cristianas y ha de hacerlos firmes en la fe. El coraje, en efecto, no tiene razón de ser si no se apoya en una convicción. La voluntad es una potencia ciega cuando no la ilumina la inteligencia, y no es posible marchar con paso firme entre las tinieblas. Si la generación actual tiene todas las vacilaciones del hombre que marcha a tropezones, es signo patente de que ya no tiene en cuenta la palabra de Dios, llama que guía nuestros pasos y luz que aclara nuestros senderos: Lucerna pedibus meis verbum tuum et lumen semitis meis.

Habrá coraje cuando la fe esté viva en los corazones, cuando se practique todos los preceptos por ella impuestos; pues la fe es imposible sin obras tanto como imaginar un sol sin luz ni calor. Esta verdad tiene a los mártires que acabamos de celebrar por testigos. No hay que creer que el martirio sea un acto de simple entusiasmo consistente en poner la cabeza bajo el hacha para ir diestro al paraíso. El martirio supone el largo y penoso ejercicio de todas las virtudes. Omnimoda et immaculata munditia.

Y para hablar de la que os es más conocida que todos los otros -la Doncella de Orleans-, ya en su humilde país natal ya entre la licencia de las armas, se conservó ella pura como los ángeles; fiera como un león entre todos los peligros de la batalla, estuvo llena de piedad por los pobres y los desafortunados. Simple como un niño en la paz de los campos y en el tumulto de la guerra, se mantuvo siempre recogida en Dios y fue toda amor por la Virgen y la santa Eucaristía, como un querubín, bien lo habéis dicho. Llamada por el Señor a defender su patria, respondió a su vocación para una empresa que todos -y ella primero- creían imposible; pero lo que es imposible para los hombres es siempre posible con el socorro divino.

Que no se exagere, en consecuencia, las dificultades cuando se trata de practicar lo que la fe nos impone para cumplir nuestros deberes, para ejercitar el fructuoso apostolado del ejemplo que el Señor espera de todos nosotros: Unicuique mandavit proximo suo. Las dificultades vienen de quien las crea y las exagera, de quien a sí se confía y no al socorro del cielo, de quien cede cobardemente intimidado por las burlas y risas del mundo: de lo que hay que concluir que, en nuestros días más que nunca, la fuerza de los malos es la cobardía y debilidad de los buenos, y todo el nervio del reino de Satán reside en la blandura de los cristianos.

¡Oh! Si se me permitiera, como lo hizo en espíritu Zacarías, preguntar al Señor: « ¿Qué son esas llagas en medio de tus manos? » no cabría duda sobre la respuesta: « Me han sido infligidas en casa de los que me amaban », por mis amigos que nada han hecho por defenderme y que, al contrario, se han hecho cómplices de mis adversarios. Y de este reproche que merecen los cristianos pusilánimes e intimidados de todas partes, no puede escaparse un número grande de cristianos de Francia.

Esa Francia fue llamada por mi venerado predecesor, como lo habéis recordado, Venerable Hermano, la nobilísima nación; misionera, generosa y caballeresca. A su gloria he de agregar lo que escribiera al rey san Luis el papa Gregorio IX:

« Dios, al que obedecen las legiones celestiales, habiendo establecido aquí abajo reinos diferentes siguiendo la diversidad de lenguas y climas, ha conferido a grande número de gobiernos especiales misiones para el cumplimiento de sus designios. Y como otrora prefiriera la tribu de Judá a las de los otros hijos de Jacob, y como la colmara en su largueza de bendiciones especiales, así eligió a Francia y la prefirió a todas las demás naciones de la tierra para proteger la fe católica y la libertad religiosa. Por ese motivo Francia es el reino de Dios mismo y los enemigos de Francia son los enemigos de Cristo. Dios ama a Francia porque ama a la Iglesia que atraviesa los siglos y recluta las legiones de la eternidad. Dios ama a Francia que ningún esfuerzo pudo jamás separar enteramente de la causa de Dios. Dios ama a Francia, donde nunca la fe ha perdido su vigor, donde reyes y soldados no han titubeado en afrontar los peligros y dar su sangre por la conservación de la fe y de la libertad religiosa. » Así se expresa Gregorio IX.

Así diréis al regresar a vuestros compatriotas, Venerable Hermano, que si aman a Francia deben amar a Dios, amar la fe y a la Iglesia que es para todos ellos muy tierna madre como lo fuera de vuestros padres. Les diréis que hagan su tesoro de los testamentos de san Remigio, de Carlomagno y de san Luis, testamentos que se resumen en las palabras tan a menudo repetidas por la heroína de Orleans: « ¡Viva Cristo, que es el Rey de los francos! »

Sólo bajo este título es Francia grande entre las naciones; bajo esta cláusula es que Dios la protegerá y la hará libre y gloriosa; bajo esta condición, se le podrá aplicar lo que de Israel se dice en los Libros Santos: « Que nadie se ha hallado que insultara a ese pueblo, sino cuando se alejó de Dios».

Así pues, no es un sueño sino una realidad lo que, Venerable Hermano, habéis enunciado; no tengo sólo la esperanza, mas la certeza del triunfo completo.

Moría el Papa mártir de Valencia cuando Francia, después de haber desconocido y negado la autoridad, proscrito la religión, abatido los templos y los altares, exiliado, proscrito y diezmado los sacerdotes, había caído en la más detestable abominación. Dos años no habían pasado de la muerte del que había de ser el último Papa cuando Francia, culpable de tantos crímenes, sucia aún de la sangre de tantos inocentes, volvió en su angustia los ojos al que, elegido Papa por una especie de milagro lejos de Roma, tomó en Roma posesión de su trono. Y Francia imploró, con el perdón, el ejercicio del poder divino que hubiera en el Papa tantas veces rechazado y Francia fue salva. Lo que parece imposible a los hombres es posible para Dios. Me afirma en esta certeza la protección de los mártires que dieron su sangre por la fe y la intercesión de Juana de Arco que, como vive en el corazón de los franceses, repite al cielo sin cesar: « ¡Gran Dios, salvad a Francia! »

(1) Mons. Touchet, obispo de Orleans.

Fuente: Acta Apostolicsi Sedes,15 de enero de 1909, págs. 142-145.

Traducción: N.L.F.

Se casa la mujer paquistaní violada en masa que denunció a sus agresores

Se casa la mujer paquistaní violada en masa que denunció a sus agresores

Redacción | Publicado el 22 Marzo, 2009 |

Fue violada en masa por orden de un consejo tribal pero, a diferencia de muchas mujeres paquistaníes, Mukhtar Mai lo denunció y acudió a los tribunales de Pakistán, donde, tras años de lucha contra el tabú de la violación, acaba de casarse con el policía que la protegía.

“Es el sueño de cada mujer: casarse y tener una vida normal y asentada”, ha dicho Mukhtar Mai, de 37 años, desde su casa en el pueblo de Meerwala, situado en la provincia oriental paquistaní del Punjab.

El sueño de vida normal de Mukhtar se esfumó el día de junio de 2002 cuando fue secuestrada para pagar un “crimen de honor” de su hermano adolescente, acusado de mantener relaciones sexuales con una chica de un clan más poderoso.

Su hermano fue sodomizado como castigo y Mukhtar fue encerrada y violada en serie por varios hombres, pero en lugar de guardar silencio -por vergüenza- o suicidarse, como marca alguna tradición en Pakistán, esta mujer decidió llevar a sus agresores a los tribunales.

Tras años en distintas cortes y recursos para obtener justicia, Mukhtar elevó su caso hasta las altas instancias del Gobierno y se convirtió en un símbolo de la lucha femenina para acabar el estigma social que una violación lleva consigo. Su matrimonio, contraído este domingo, es ya parte de los tabúes rotos por Mukhtar, pero no ha estado exento de turbulencias, porque su flamante marido, un policía encargado de su protección, ya está casado con otra mujer. “Nos conocimos durante el caso. Hablábamos mucho. Un día, acudió a mis padres y les dijo que quería casarse conmigo. Mis padres intentaron convencerme de que era lo mejor para mí, pero yo me negué en un principio”, aseguró Mukhtar.

Esa negativa llevó al policía, Nasir Abbas Gabol, a intentar suicidarse, según cuenta esta brava paquistaní, que ha hablado ante Naciones Unidas, ha visto publicada su biografía y fue nombrada Mujer del Año por una revista estadounidense. A raíz del intento de suicidio, a casa de Mukhtar acudieron la mujer y los hijos del policía con el fin de que aceptara la propuesta -legal en el Islam-, pero Mukhtar sólo dio el sí cuando la primera esposa le explicó que su marido abandonaría a su familia de no conseguir el amor de la activista.

“Mi familia decía que era lo mejor para mí, y al final yo misma sentía que no había nada malo en ello. No puse condiciones, salvo que mantengo el derecho de divorciarme”, dijo Mukhtar. Según la activista, el matrimonio no pondrá en peligro su organización social, que incluye una escuela de niñas en Meerwala desde la que promueve la educación femenina y lucha para erradicar los crímenes de honor, comunes en las áreas rurales del sur de Asia.

Según la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán, cada ocho horas se produce una violación en serie en el país, a menudo como consecuencia de castigos ordenados por consejos rurales para pagar por crímenes cometidos por parientes masculinos de las mujeres. “Por nada del mundo -adujo Mukhtar- dejaré la lucha. Mi marido tiene su propio espacio y yo tengo el mío, así que no vamos a romper el lugar del otro. Y además, todos en la familia de mi marido están dispuestos a apoyarme. Esa es mi misión”.

Tras romper con sus acciones el tabú de la violación y a la espera de que el Tribunal Superior de Pakistán decida qué hacer con los acusados en el caso, ahora Mukhtar Mai se prepara para un nuevo desafío: la vida en familia. “Mantengo muy buenas relaciones con la otra esposa de mi marido. Yo ahora estoy en mi pueblo y ella vino a visitarme ayer. Estoy muy contenta”

http://www.minutodigital.com/actualidad2/2009/03/22/se-casa-la-mujer-paquistani-violada-en-masa-que-denuncio-a-sus-agresores/

8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

Por monseñor Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de Tehuacán

TEHUACÁN, sábado, 7 de marzo de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que ha escrito monseñor Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de Tehuacán, sobre el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

***

El 8 de marzo, desde hace casi un siglo, se celebra el Día internacional de la mujer.

Dios ha creado al ser humano como varón y mujer: iguales en dignidad y diferentes no para pelearse, sino para complementarse.

Cristo Jesús -Camino, Verdad y Vida- nos enseña actitudes concretas en la relación con la mujer: “En una época de marcado machismo, la práctica de Jesús fue decisiva para significar la dignidad de la mujer y su valor indiscutible.” (Documento de Aparecida, 451). “La figura de María, discípula por excelencia entre discípulos, es fundamental en la recuperación de la identidad de la mujer y de su valor en la Iglesia.” (Id).

Sin embargo mucho falta en nuestra cultura para que la valoración de la mujer no quede sólo en el discurso y en la celebración de un día, sino que sea parte de la realidad de todos los días. Nuestra cultura sigue siendo machista, con muy variadas manifestaciones de violencia y marginación contra la mujer; por otra parte, con frecuencia se descargan en ella muchos deberes que han de ser compartidos.

Invito a usted a renovar actitudes y acciones concretas, en los diferentes ámbitos en que nos movamos, para reconocer y valorar la dignidad y la participación de la mujer en la familia, en la sociedad, en la Iglesia. En breves pero sustanciosos números, el Documento de Aparecida (451-458) nos ofrece aportaciones en este sentido: “La sabiduría del plan de Dios nos exige favorecer el desarrollo de la identidad femenina en reciprocidad y complementariedad con la identidad del varón. Por eso, la Iglesia está llamada a compartir, orientar y acompañar proyectos de promoción de la mujer con organismos sociales ya existentes, reconociendo el ministerio esencial y espiritual que la mujer lleva en sus entrañas: recibir la vida, acogerla, alimentarla, darla a luz, sostenerla, acompañarla y desplegar su ser de mujer, creando espacios habitables de comunidad y de comunión.” (Aparecida, 457).

De hecho en nuestra historia familiar, personal y social, la mujer ha ocupado un lugar valioso e insustituible. El “genio femenino”, al que se refería el Papa Juan Pablo II, se ha desplegado con gracia, delicadeza y eficacia: que los varones sepamos agradecerlo, acogerlo y promoverlo; que las mujeres sepan reconocerlo, defenderlo y cultivarlo.

Con respetuoso afecto envío la bendición sobre usted, mujer; y también sobre usted, varón, para revalorar los beneficios de la mujer en su vida.

Una adolescente británica ganó la batalla legal para “morir con dignidad”

HEROES DEL SIGLO XXI

Una adolescente británica ganó la batalla legal para “morir con dignidad”

10:48

Hanna Jones tiene 13 años y sufre leucemia desde su infancia. Con apoyo de sus padres, se negó a someterse a un trasplante de corazón que podría traerle nuevas complicaciones. El hospital que la atiende retiró la demanda que había presentado ante la Justicia para obligarla a someterse a la intervención.

Tiene sólo 13 años, pero tomó una decisión a la que ni siquiera algunos adultos se le atreven. Una adolescente británica, que padece una enfermedad terminal, pidió “morir con dignidad” y rechazó someterse a un trasplante de corazón que podría traerle a su salud nuevas complicaciones. El hospital que la atiende llevó el caso a la Justicia para obligarla, pero a último momento retiró la demanda.

En su puñado de años, Hanna Jones aprendió lo que era luchar por vivir desde chiquita. A los cinco, le detectaron leucemia y, para combatirla, debió tomar medicación que, poco a poco, fue debilitando su corazón.

Ahora, para seguir viviendo depende sí o sí de un trasplante. No obstante, las drogas que necesitaría para evitar el rechazo del órgano podrían hacer reaparecer al fantasma de la leucemia.

Con toda la información en sus manos, Hanna se tomó el tiempo para meditar y reflexionar. La decisión no admitía marcha atrás. La jovencita pidió no someterse a la operación y expresó su deseo de “morir dignamente” en su casa y acompañada por su mamá Kirsty –que es enfermera especializada en cuidados intensivos-; su papá, Andrew; y sus hermanos Oliver (11), Lucy (10) y Phoebe (4).

A pesar del dolor, sus padres le dieron desde el principio un apoyo incondicional. “Obviamente queremos tener a Hannah con nosotros tanto como sea posible, pero no vamos a forzarla para hacer algo que ella no quiere hacer en este momento”, explicó Andrew en declaraciones al diario Daily Mail.

Sin embargo, el visto bueno de sus papás no bastó. La decisión de la adolescente chocó de frente con la del hospital Herefordshire de Inglaterra, quien llevó el caso a la Corte Suprema de Londres. El objetivo: quitarle la custodia a los padres y realizar el trasplante.

“Ella no tomó la decisión con liviandad, determinó que quiere vivir y morir con dignidad en su casa, junto a sus padres“, subrayó Andrew y consideró “escandaloso” que las autoridades del hospital supusieran que tanto él como su mujer no querían lo mejor para su hija.

Finalmente, Hannah ganó la batalla legal. En el marco del procedimiento iniciado en febrero, la chica fue entrevistada por una trabajadora social, cuyo informe sirvió para que el centro asistencial retirara la demanda.

“No sé exactamente qué le habrá dicho, pero debe haber sido algo realmente poderoso para convencerle de que tenía razón. Es algo increíble que una persona que ha pasado por tanto tenga la valentía de defender así sus derechos. Estamos muy orgullosos de nuestra pequeña“, concluyó su papá.

http://www.clarin.com/diario/2008/11/11/um/m-01800555.htm

¡Aguante Valeria!


¡Aguante Valeria! TE FELICITAMOS POR TU LUCHA EN FAVOR DE LA VIDA Y LA FAMILIA.
lunes 3 de noviembre, 1:06 AM Piazza sigue su batalla contra Valeria Mazza

Durante la décimo séptima “Marcha del orgullo gay” realizada el día sábado 1 de noviembre se declaró oficialmente a Valeria Mazza “persona no grata en todo el territorio argentino”.

Lo mismo que había ocurrido en Italia y España, donde las comunidades homosexuales de dichos países criticaron duramente las palabras pronunciadas por la modelo en el año 2004, cuando sostuvo que para ella “la adopción entre parejas de un mismo sexo era una locura” y que la ley promulgada por el gobierno español le parecía “aberrante”, ya que los niños deben tener “un referente paterno y uno materno”.

“Estoy feliz porque esta señora dijo muchas cosas que hieren no sólo al hombre o a la mujer gay sino a la familia de nosotros… Además dijo que yo no estaba a su altura para hablar de ella”, manifestó más que molesto el artista Roberto Piazza.

“De una vez por todas, la hipocresía argentina, los fóbicos de todo tipo, los discriminadores, los poderosos que te palmean el hombro y luego te bajan el dedo y te echan de los trabajos o te golpean e incluso te asesinan o violan por estas declaraciones que encienden el odio, tendrían que ir desapareciendo de a poco…”, continúo relatando Piazza.

“Viva la igualdad y la armonía y para ello seguiremos en juicio ante el INADI (Instituto Nacional Contra La Discriminación la Xenofobia y El Racismo) con esta señora de supuesta familia feliz cual novela rosa americana de los cincuenta que disparatadamente tiene el título de ‘Embajadora de lucha solidaria y derechos humanos’…”, concluyó el talentoso (y reputazo) diseñador

El Diario de Ana Frank… lo escribió Meyer Levin‏

CONSIDERACIONES Y COMENTARIOS SOBRE

El caso de Ana Frank

http://www.periciascaligraficas.com/v2.0/resultados.php?contenidosID=30

Pedro Varela: Carta Nº 10 Otoño/Invierno 1996

El siguiente texto es fruto de un trabajo universitario de investigación presentado por Pedro Varela mientras cursaba sus estudios de Historia Contemporánea, incluido dentro de una documentación más extensa solicitada por el profesor de la materia en torno a los orígenes y consecuencias del Juicio de Nuremberg ante el Tribunal Militar Internacional.

El texto fue igualmente publicado como Carta circular con el objeto de ofrecer a los vecinos de la Calle Séneca de Barcelona la posibilidad de cotejar otras informaciones que compensaran las ya de por sí unilaterales recibidas hasta el momento desde la “Plataforma Cívica Ana Frank” y otros profesionales del victimismo político.

Se trata también del único texto escrito por Pedro Varela, de entre todos los incluídos en la acusación que contra él ha coleccionado la policía autonómica catalana y la fiscalía, del que podrían extraerse opiniones personales, a pesar de que se citan en todo momento las fuentes de información.

El Fiscal General de Catalunya, Sr. Mena, opina que en el “caso Varela” “persigue el odio y no una ideología”. Cabe preguntarle al Sr. Mena y a todos los lectores que ahora tienen a su alcance esta “prueba del delito”, ¿en qué momento denota esta investigación de Pedro Varela odio de ningún tipo? Lea y decida por sí mismo.

EL CASO DE ANA FRANK

“El mito, ¿o tendríamos que decir el timo de Anne Frank?, es probablemente ambas cosas a la vez, a raiz de las investigaciones que hemos podido resumir al respecto. Conocida en el mundo entero por su famoso Diario, Anne Frank es sin duda la “víctima del Holocausto” más celebrada. En lo que se refiere a su impacto en el público — afirma el “caza nazis” judío Simon Wiesenthal –, el Diario de Anne Frank es “más importante que los juicios de Nuremberg” (The Washington Post, 1 de Abril de 1979, pág. H3) (1).

Organizaciones de influencia y la mayoría de los medios de comunicación occidentales, promueven un culto casi religioso por Anne Frank. El mensual británico History Today (edición de Marzo de 1995), afirma que “El impacto del “Diario” ha sido inmenso, especialmente en las jóvenes generaciones, niños de colegio, adolescentes y estudiantes. En Alemania desarrollaron una especie de culto a Anne Frank en los años cincuenta similar a los movimientos despertados por Santa Teresa y Santa Bernadette. En 1957, la emoción de masas fue canalizada en un peregrinar de dos mil jóvenes, desde Hamburg a Bergen-Belsen, incluso lloviendo, durante la ceremonia en la que se depositaron flores en las fosas comunes, en una de las cuales fue enterrada Anne Frank” (2). Pero lo cierto es que el caso de Anne Frank no es diferente al de muchos otros judíos sujetos a la política de medidas antisemitas en tiempo de guerra llevadas a cabo por las potencias del Eje, no en menor medida justificada por la declaración de guerra que la nación judía realizó contra Alemania ya en 1933, es decir seis años antes de iniciarse el conflicto bélico (3).

Como parte del programa de evacuación de los judíos de Europa occidental, la niña de 14 años y otros miembros de su familia fueron trasladados por tren de Holanda al campo de trabajo de Auschwitz-Birkenau (actualmente en el sur de Polonia). Varias semanas más tarde, ante el avance del ejército soviético — junto a otros muchos deportados judíos — fue evacuada en ferrocarril de Auschwitz más de 400 kms. dirección occidente, al campo de Bergen-Belsen en Alemania del Norte.

Fue allí donde junto a otros compañeros del campo, Anne cayó enferma de tifus, enfermedad de la que murió a mediados de Marzo de 1945. No fue ejecutada ni asesinada. Anne Frank pereció — al igual que millones de no judíos en Europa durante los meses finales del conflicto –, como otra víctima indirecta de la guerra más devastadora. Su padre, Otto Frank, cayó igualmente enfermo de tifus y fue transferido por los alemanes a la enfermería del campo de Auschwitz, donde se recuperó. Finalmente formó parte de los miles de judíos que débiles o enfermos quedaron allí al abandonar los alemanes el campo, cuando en Enero de 1945 los soviéticos arrollaron el mismo. Otto Frank murió en Suiza en Agosto de 1980. Pero si la política alemana hubiera sido realmente la de asesinar a Anne Frank y a su padre, nunca hubieran sobrevivido a Auschwitz. Su caso, todo lo trágico que se pueda considerar, no merece ser falseado por intereses políticos y económicos. La pretensión de la así misma autotitulada “Plataforma pro Calle Anne Frank”, “proponiendo para esta calle — Séneca — el nuevo nombre de Calle Anne Frank, con una breve anotación que remarque su condición de símbolo de las víctimas del Holocausto” no se tiene en pie, como veremos.

La primera víctima de la guerra fue la verdad, cuya tergiversación era utilizada como arma de guerra psicológica. “No sé cuánto tiempo más podremos mantener que los alemanes están matando judíos en cámaras de gas. Es una mentira grotesca, como la de que los alemanes en la I Guerra Mundial fabricaban mantequilla con los cadáveres de sus enemigos”… “Se trata de una mentira que puede poner en peligro nuestra propaganda”. Esta fue la respuesta del jefe de la propaganda británica a Winston Churchill, desaconsejándole firmar dicha acusación contra Alemania, propuesta por el P.W.E. (Political Warfare Executive), departamento inglés responsable de la “guerra psicológica”. La idea fue recogida inicialmente según los rumores propagados por polacos y judíos en agosto de 1942. “El “Foreign Office” enseguida se dió cuenta de que se trataba de una mentira, pues los polacos y los judíos siempre estaban mintiendo para predisponer a Inglaterra contra Alemania” (4). No obstante el P.W.E. decidió utilizar y ampliar estas historias como base en la guerra propagandística contra los alemanes. Es dentro de este contexto de “guerra psicológica” y de “propaganda de atrocidades” en el que hay que enmarcar la historia de Anne Frank.

Pero no únicamente. Como bien indica Felderer (5) en su momento no sólo ha servido para denigrar a Hitler y la Alemania nacionalsocialista, también se ha demostrado útil a la causa de los israelíes en Medio Oriente, otorgándoles la sensación de que sus pretensiones sobre Palestina eran legítimas. Anne era el símbolo de los niños judíos perseguidos. Harwood añade que con esta y otras historias similares, se ha pretendido acobardar todo nacionalismo (6), a partir de ese momento siempre sospechoso de criminal, en favor de un internacionalismo útil a las pretensiones de la Alta Finanza de un gobierno mundial.

¿QUIEN FUE EL AUTOR DEL “DIARIO”?

Pero, ¿quién escribió el Diario de Anne Frank?

Se dice que “inicialmente, la publicación del Diario fue rechazada por numerosos editores” (7). Desde 1952, en que fue editado por vez primera en París — la primera edición holandesa apareció en el verano de 1947 (8) –, se han hecho más de cincuenta ediciones en todos los idiomas importantes, contabilizando hasta la fecha más de 25 millones de ejemplares vendidos (9), muchos de ellos a la fuerza (10), amén de una hollywoodense película de gran éxito, obras de teatro y numerosas adaptaciones transmitidas por radio y televisión. Pretende ser el verdadero diario íntimo de una niña judía de Amsterdam, de 12 años de edad, escrito durante la ocupación alemana, mientras permanecía escondida con su familia en los fondos de una casa; posteriormente fueron arrestados (4 de Agosto de 1944) y trasladados a campos de concentración, donde Anne Frank falleció a los 14 años de edad, en Marzo de 1945, víctima de una epidemia de tifus que se extendió en la zona (11). Señalemos aquí que la detención de los Frank la llevó a cabo la policía holandesa (Policía Verde) y que Anne fue trasladada primeramente al campo de tránsito para deportados judíos de Westerbork (Holanda), posteriormente, el 2 de Septiembre de 1944, al campo de trabajo de Auschwitz-Birkenau y en Diciembre del mismo año a Bergen-Belsen (12), donde el fin de la guerra y el caos inherente producido por los bombardeos aliados sobre ciudades y los medios de comunicación y avituallamiento llevarían al hambre y el tifus. Es decir que fue paseada por toda Europa. Uno se pregunta si no suponía todo esto un esfuerzo por perder la guerra, puesto que en un momento de máxima necesidad, los alemanes se dedicaban a trasladar a los presos de naciones enemigas de campo en campo, con el consiguiente consumo del escaso combustible que hacía falta en el frente y utilización de numerosos trenes útiles en otros menesteres. Y si la intención de los alemanes era “exterminar” a la población judía, tampoco se comprende que Anne pasara tres meses en Auschwitz sin ser “gaseada” para ser trasladada a Bergen-Belsen, que en ningún caso era un campo de exterminio (según el Institut für Zeitgeschichte de Munich, instituición paraoficial del gobierno alemán, ni en Bergen-Belsen ni en todo el antiguo territorio del Reich existieron cámaras de gas para el exterminio de seres humanos) (13). Añadamos que el padre, Otto Frank, fue hospitalizado en Auschwitz para ser curado de sus dolencias (14). Resulta en cualquier caso sorprendente este interés de los alemanes para que los teóricamente destinados a la cámara de gas entraran en ella gozando de salud. Según Otto Frank, el “Diario” fue encontrado por casualidad, por él mismo, escondido en una cavidad que, casualmente, se hallaba entre la viga y el techo del lugar donde habían estado recluídos, antes de caer en poder de los alemanes. Ese encuentro fortuito ocurrió, según Otto Frank, bastante después de finalizada la guerra, en 1952 (15), si bien esta fecha no coincide con la de publicación de las primeras ediciones (1947) (16). Para Wolfgang Benz (44) el diario fue hallado por Miep Gies, una vecina de los Frank en las Prinsengracht 263 de Amsterdam, el mismo 4. 8. 44, día de la detención. Se dice que Anne Frank escribió su diario a escondidas. Así lo afirma en su prólogo George Stevens, quien afirma no sólo que el diario era pequeño, sino también “que del pequeño diario sólo Anne tenía conocimiento” (17). Aquí surge un problema, ¿cómo es que un libro que, según las ediciones, tiene unas 230, 240 ó 290 páginas, puede ser incluído en un diario pequeño que podía ser escondido detrás de unas libretas de apuntes del colegio? A pesar de hallarse en un desván relativamente pequeño, ninguno de los acompañantes la vió escribir (18), lo cual no deja de ser difícil, teniendo en cuenta que se trataba de un escrito voluminoso. Otros autores no coinciden sobre este punto (19). Según el historiador catalán J. Bochaca, que una niña de doce años escriba, en la segunda página de su diario, un ensayo filosófico sobre las razones ontológicas que la impulsan a hacerlo; así como que una niña de tan corta edad sea capaz de redactar una historia de la familia Frank, sin notas a la vista; que confinada en una buhardilla esté al corriente de la legislación y las medidas antisemitas de los “nazis”, incluyendo fechas, números de decretos y nombres propios; supone un caso impar en la historia de la literatura universal (20). El mismo autor hace notar que las ediciones inglesa y alemana del “Diario” difieren tan fundamentalmente, que las diferencias no pueden ser atribuidas, racionalmente, a criterios de traductor. “La verdad sobre el diario de Anne Frank fue revelada, inicialmente, por la publicación sueca “Fria Ord”, en 1959, en una serie de artículos diarios aparecidos en marzo. En abril de aquel mismo año, la revista americana Economic Council Letter (15 de Abril de 1959) resumió los artículos de su colega sueco, con la siguiente gacetilla: “La historia nos proporciona muchos ejemplos de mitos que tienen una vida más rica y más larga que la verdad, y que, sin duda, pueden llegar a ser más efectivos que la verdad” (21). Nuestras dudas aumentan cuando leemos en el New York Times del 2 de Octobre de 1955, que en el diario de Anne Frank “sólo figuraban aproximadamente 150 inscripciones” donde se consignaban “cronológicamente las sensaciones e impresiones de una adolescente” (”mamita me trata a veces como un bebé, lo que no puedo soportar”) y “adicionalmente muy pocas que no podrían considerarse como pertenecientes a esa categoría” (”temo mucho que nos descubran y que seamos fusilados”) (22). No obstante ello, continúa Richard Harwood, el “Diario” publicado consta de 293 páginas y su texto no concuerda con la relación, que acabamos de citar, entre numerosas inscripciones propias de una adolescente y “muy pocas” de mayor o menor referencia política. De hecho, no sólo las observaciones de carácter político del diario, sino su contenido general y su estilo, presuponen un conocimiento de interrelaciones históricas, juicio y arte de la expresión poco comunes incluso entre adultos. La edición “original” del Diario nunca fue publicada, puesto que el padre, Otto Frank, decidió expurgar el mismo de fragmentos escabrosos de una adolescente o de críticas a la madre de Anne. Más tarde este debió admitir que además de la escritora judía Anneliese Schütz e Isa Cauven”para colmar algunas lagunas en el diario debió requerir los servicios del periodista holandés Albert Cauven” (23). Incluso el poco sospechoso semanario Der Spiegel, instrumento principal en la “reeducación” del pueblo alemán, debía admitir que “el “Diario” en su conjunto no es auténtico”. Para el Spiegel queda claro que “aquello que ha hecho emocionar al mundo, no proviene enteramente de la mano de Anne Frank. En la edición el “Diario” ha sido transformado por numerosas manipulaciones...” (24). La investigación oficial llevada a cabo por la Dra. Hübner deduce que el “Diario” publicado está compuesto de 177 capítulos (cartas), que proceden de cuatro diferentes fuentes: 4 del Diario, 5 de un libro de relatos, 69 de dos diarios, que la Dra. Hübner define como primera elaboración del Diario, 99 procedentes de hojas sueltas, que la investigadora define como segunda elaboración del Diario.

JUICIO ESCLARECEDOR

Mayores sospechas nos asaltan, lógicamente, al estudiar el pleito en que se enzarzaron el conocido escritor judío norteamericano Meyer Levin y el padre de Anne Frank. El juicio transcurrió entre 1956 y 1958 ante el County Court House de la ciudad de Nueva York, obteniendo el demandante Meyer Levin un fallo a su favor que condenaba a Otto Frank a abonarle una indemnización de 50.000 dólares de la época por “fraude, violación de contrato y uso ilícito de ideas”; el pleito, que se arregló privadamente después de la sentencia por obvio mútuo interés, versaba sobre la “dramatización escenográfica” y venta del “Diario”. El juez, así mismo judío, era Samuel L. Coleman, quien dictó sentencia en el sentido de que Otto Frank debía pagar a Meyer Levin “por su trabajo en el diario de Anne Frank” (25). Para cualquier interesado, todo lo referente al caso Levin-Frank está archivado en la Oficina del Condado de Nueva York (N. Y. County Clerk’s Office) con el número 2241-1956 y también en el New York Supplement II, Serie 170, y 5 II Serie 181 (26). Así pues, la sentencia del juez — y juez judío — en el sentido de que el autor del Diario es Meyer Levin y no la niña, existe (27). Lo que interesa hacer notar es que de la lectura de la numerosa correspondencia privada de Otto Frank y de Meyer Levin que fue aportada al juicio como prueba de las partes, surge la grave presunción “juris tantum” de que el “Diario” “es substancialmente una falsificación” (28), y que el autor material de esa falsificación fue el igualmente judío Meyer Levin. Levin, en legítima defensa de sus derechos de autor, además de demandar al Sr. Frank por cuatro o cinco millones de dólares por su labor de parafrasear el manuscrito “para el fin que tenía que cumplir…”, pleiteó igualmente contra el productor de cine Kiermit Bloombarden, pues en la película — del mismo título que la obra — aparecen también escenas escritas por él y que no estaban contenidas en el Diario original (29). Meyer Levin había sido corresponsal en España durante la guerra civil de 1936 a 1939 y más tarde enviado de la Agencia Telegráfica Judía durante los enfrentamientos con los palestinos entre 1945 y 1946. La Enciclopaedia Judaica le reconoce como “el primer escritor en poner en escena el Diario de Anne Frank (1952)” (Vol. 11, pág. 109) (30).

UN BOLIGRAFO PREMATURO

Pero no acaba aquí todo, y nuestra duda se convierte en decepción cuando descubrimos, como lo ha hecho el historiador británico David Irving tras su investigación (31), que en el “Diario” de Anne Frank había tinta de bolígrafo. Así lo determinaron unos expertos que acudieron expresamente a Suiza para comprobar el manuscrito original en posesión de Otto Frank. Según estos, parte de los diarios habían sido escritos con bolígrafo — inventado en 1949 y cuya aparición en el mercado data como temprano de 1951 — algo imposible al haber fallecido Anne Frank de tifus (32) en 1945. Dos ciudadanos alemanes, Edgar Geiss y Ernst Roemer, pusieron públicamente en duda, una vez más, la autenticidad del famoso “Diario”. Ante ello el Tribunal del Distrito de Hamburgo encargó a la Oficina Federal Criminal Alemana (BKA) un examen de los textos para determinar científicamente si la escritura de éstos se había llevado a cabo durante los años 1941 a 1944, basándose en los análisis del papel y la escritura del manuscrito original. Este análisis químico-técnico fué llevado a cabo en abril de 1981, bajo la dirección del Doctor Werner (33). A pesar de su publicación, la ley del silencio de los “mass-media” intentó dar la menor publicidad posible a los resultados de los análisis. Sí lo hizo el New York Post del 9 de Octubre de 1980 mencionando el hecho. Según este análisis, las correcciones, comentarios y añadidos en las hojas de parte del manuscrito fueron hechas en tinta azul, negra, roja, a lápiz y en BOLIGRAFO de tinta negra, verde y azul. Como comentarios y texto principal son de una misma mano, recordémoslo, el libro fue escrito por alguien después de la guerra o cuando menos lo finalizó pasada la contienda. El original consta de tres libretas encuadernadas y 324 páginas sueltas (34).

DIFERENCIAS EN LA ESCRITURA

Un calígrafo pudo comprobar, además, que todo había sido escrito por la misma mano y que, por tanto, no podía ser la de Anne Frank. Se trata de Minna Becker, períto calígrafo judía, quien afirmó ante el juez, repetidamente, que toda la escritura del diario pertenece a una misma mano (35). Para dilapidar este tema sólo ha hecho falta acceder a las cartas auténticas que Anne Frank escribió de niña a unas amigas, publicadas en los Estados Unidos; la letra de estas cartas sí tiene el aspecto normal de una niña de 10 ó 12 años, lo que no es el caso del “manuscrito original”, que nos revelan a un autor de mayor edad. Las cartas fueron adquiridas por el “Instituto Simon Wiesenthal” y, siempre según David Irving, sí son auténticas, no así el diario (36). Bochaca confirma asímismo, como han hecho posteriormente otros autores, refiriéndose a Paul Rassinier, que la escritura que se afirma es la de Anne Frank, reproducida en el libro Spur eines Kindes, de Ernst Schnabel, difiere totalmente de la escritura de Anne Frank en el manuscrito original. El Profesor Faurisson, de la Universidad de Lyon, cuya especialidad es la crítica de textos y documentos, y que mantuvo varias conversaciones personales con el padre de Anne Frank, insiste en este tema otorgándole el peso suficiente para llevar al escepticismo sobre el “Diario” de Anne Frank. Su primer trabajo sobre el caso fue publicado en francés en 1980. Una traducción del mismo apareció en el verano de 1982 en el volúmen del The Journal of Historical Review con el título “Is the Diary of Anne Frank Genuine?” (págs. 147-209). Entonces señalaba dos ejemplos de la letra manuscrita atribuida a Anne Frank, ambos escritos cuando esta contaba aproximadamente 13 años, pero extrañamente la primera (datada el 12 de Junio de 1942) parece mucho más madura y similar a la de un adulto que la supuestamente escrita sólo cuatro meses más tarde (10.10.42). Respondiendo a dicho escepticismo sobre la autenticidad del “Diario”, el State Institute for War Documentation de Amsterdam (Rijksinstituut voor Orloogsdocumentatie — RIOD), publicaba un libro en 1986 que incluía el facsimil de una carta supuestamente escrita por Anne el 30 de Julio de 1941. El descubrimiento en los EE.UU. de otros varios ejemplos de la letra manuscrita fue anunciado en 1988. El mismo incluía dos cartas fechadas el 27 y el 29 de Abril de 1940 y una postal, escritas a alguien en Danville (Iowa). Estas últimas, como las del 12. 6. 1942 y 10.10.1942, creaban un nuevo problema al Instituto de Documentación de Guerra de Amsterdam, dado que la letra manuscrita que aparece en ellas es completamente diferente que la escritura de adulto de la carta del 30 de Julio de 1941, así como la mayor parte del manuscrito en cuestión. Estos descubrimientos confirman la creencia del Prof. Robert Faurisson de que la letra manuscrita de “adulto” atribuída a Anne es, en realidad, muy parecida a la letra manuscrita de una de las personas que oficialmente “ayudaron” a Otto Frank a preparar el “Diario” para su publicación después de la guerra. Para Mª Paz Lopez y su artículo en “La Vanguardia”, estas diferencias de escritura son normales (!) en un adolescente (ver las reproducciones adjuntas). Igualmente soslaya, al tratar el tema del informe pericial encargado por el RIOD, el tema de la escritura a bolígrafo, mencionando exclusivamente las anotaciones a lápiz del padre. Podemos concluir pues, que no se trata de un “Diario”, sino de una novela, basada en un manuscrito escrito después de la guerra por Otto Frank o sus colaboradores, y redactado por Meyer Levín, con algunos añadidos posteriores del holandés Albert Cauven (38). El historiador alemán Udo Walendy es definitivo: “El Diario de Anne Frank — durante años lectura recomendada tabú para escuelas y público — es una falsificación” (39).

ANNE FRANK A LA FUERZA

Conviene advertir aquí que para evitar dudas y desbancar las crecientes sospechas sobre la autenticidad del libro, fue impuesto por las autoridades alemanas actuales como “lectura obligatoria” en las escuelas (¡increíble negocio para los propietarios de derechos — Fondo Anne Frank — y editores!) y se llegó al extremo de adoptar medidas disciplinarias (retiro de la “venia docendi”) contra maestros y profesores que osaran manifestar sus dudas al respecto (40). El Profesor Stielau, de Hamburgo, fue expulsado de su cátedra, en 1957, por el mero hecho de haber osado poner en duda la autenticidad del Diario. ¡Increíble!. Todavía en 1976, el padre de Anne, Otto Frank, lleva a cabo acciones y denuncias contra Heinz Roth, de Odenhausen, en un juicio tendente a prohibir publicaciones que sostengan que el diario, tal como se publicó, no puede haber sido escrito por una niña de 12 años. Ejemplos éstos que demuestran cuán estrecho es el margen de la libertad de pensamiento cuando se rozan ciertos temas tabú (41).

UN TIMO MORAL

Richard Verrall (que publica bajo el nombre literario de Harwood) advierte que la falsedad del mito de Anne Frank va mucho más allá, es muchísimo más profunda que la eventual falsificación del texto. Reside en la “unilateralidad” y en la “recurrencia infinita” del tema: una perfecta aplicación política de la propaganda actual del viejo tema de la niña inocente atrapada por la maldad exclusiva de los otros, pero que triunfa incluso después de muerta. El mito de Anne Frank, por la fuerza de su impacto sobre la sensibilidad colectiva, se convierte no sólo en símbolo de la “inocente” nación judía perseguida, sino más aún y contra todas las reglas de la lógica, en “prueba indiscutible” de la maldad intrínseca, inmedible, de los perseguidores. Reconozcámoslo pronto, en efecto, no importa desde un punto de vista humano que el “Diario” de Anne Frank sea una falsificación o no. Esta niña falleció, víctima del tifus — y no en una “cámaras de gas” inexistente en Bergen o convertida en “pastillas de jabón” que se han revelado una falacia, todo hay que decirlo –; y el padecimiento y muerte de cualquier niño es siempre lamentable. Pero es importante constatar que los posibles sufrimientos de una niña judía de 14 años, en tiempo de guerra, no son más significativos por el “hecho” de que hubiese escrito un diario, que los sufrimientos tanto o más terribles de otros posibles niños judíos; o que las desgracias infinitamente más numerosas de otros niños alemanes, italianos, japoneses, polacos, rusos o de otras nacionalidades que han sufrido horriblemente por muchos otros motivos en esa misma guerra: despedazados, quemados vivos a millones, mutilados o inválidos para toda la vida a causa de los bombardeos masivos de población civil efectuados por los aliados contra ciudades abiertas alemanas; abandonados en medio del caos ante la muerte o desaparición de sus padres; violados, corrompidos por la barbarie de buena parte de las tropas enemigas. Sólo en el Holocausto alemán de Würzburg, durante los últimos días de la guerra, fueron quemadas 5.000 personas, de entre las cuales más de 100 niñas y mujeres se llamaban Anna, convertidas en cenizas durante la noche del 16 de Marzo de 1945 (44). ¿Pero quién se acuerda de tal suma de horrores sufridos por los no judíos? ¿Quién llora por el niño alemán que, en Dresde, junto a otros 250.000 civiles, mujeres y niños principalmente, corre aullando envuelto en el fuego inextinguible del fósforo líquido? ¿Quién por la niña alemana violada varias veces hasta la muerte por una sucesión de bestias animadas a ello por el judío soviético Ilya Ehrenburg? ¿Quién escribe novelas lacrimógenas por los no menos reales e inocentes niños japoneses de Hiroshima y Nagasaki? ¿Quién por los niños de la misma edad de Anne Frank, masacrados en Paracuellos del Jarama, que en su propio país tampoco cuentan con una calle?. Nadie. No hay “best sellers” para ellos, no hay “dramatizaciones”, ni 50 ediciones, ni cine, ni teatro, ni bombardeo televisivo, ni campañas en su nombre, ni recogidas de firmas, ni movilizaciones entre los partidos políticos del sistema y sus parlamentarios, ni manifestaciones públicas cincuenta años después, ni nadie que quiera recordarles cambiando el nombre de una calle, por pequeña que esta fuera. ¿Por qué? ¿Tal vez porque no cuentan con un lobby que haga del dolor un negocio sin precedentes? ¿Porque les falta la conveniente orquestación de los “mass-media”, que hacen del sufrimiento ajeno un arma política, con la intención de desarmar moralmente a quienes denuncian semejante hipocresía? ¿O deberíamos ser más atrevidos y decir que, simplemente, porque no son judíos? Entonces habría que denunciar y perseguir igualmente a aquellos que por dinero o por oscuros intereses políticos y personales hacen, con los niños que han padecido en el pasado, discriminaciones en razón de su raza, religión o ideas políticas de los padres y sólo se acuerdan de unos niños muy concretos y minoritarios, soslayando a los demás. Se trata, sin duda, de un agravio comparativo.

¿Una calle para una niña o para una falsificación?

“El Ayuntamiento de Bergen niega el nombre de Anne Frank a una calle”. Efectivamente La Vanguardia informaba de un caso similar al que nos ocupa con el pobre Séneca, con ocasión del intento de imposición de una “Calle Anne Frank” en la ciudad de Bergen, en cuyo municipio se encontraba el campo de Bergen-Belsen, y cuyo ayuntamiento se ha negado de plano a dar el nombre de Anne Frank a la calle que lleva al monumento recordatorio del campo. La propuesta fue hecha después de que años atrás se intentara dar — sin éxito — dicho nombre a una escuela (42). Con todo, entre el 12 de Mayo de 1995 y Otoño de 1996, la autodenominada “Plataforma cívica (!) Anna Frank” bombardeaba a las 230 familias que habitan en la calle Séneca de Barcelona con la petición de cambio de nombre y recogida de firmas consiguiente para solicitar su apoyo en semejante despropósito y lograr dicha permuta del Ayuntamiento y su Consejo Municipal del Distrito. El fin confesado de la campaña es “boicotear las actividades de la Librería Europa”, es decir la libertad de expresión de los demás. Según los organizadores cuentan con el apoyo de más de sesenta organizaciones. Pero aparte del cabezal impreso de un papel de cartas y algunos grupos marginales, las manifestaciones no son en absoluto numerosas (43) y mucho menos representativas de los ciudadanos de Barcelona o los habitantes de la calle Séneca, que no se sienten identificados con los “libertarios” y anarquistas violentos del Barrio de Gracia, ni con los homosexuales, las lesbianas o la extrema izquierda incendiaria, cuyo único hecho patente ha sido arruinar la calle Séneca con pintadas indecibles y reiteradas de bajo nivel cultural, cuando no lanzando piedras y cócteles molotov con grave riesgo para los vecinos. Una triste historia, ciertamente. Un señor se hace millonario a costa de su hija, muerta, haciéndola pasar como autora de una novela que ella no ha escrito. Y encima debe ser puesto ante los tribunales para que pague al auténtico autor. El periodista Gil Mugarza recomienda acertadamente que lo más decoroso y oportuno en relación con la desventurada muchacha, ajena a cuanto haya podido ser un lucrativo éxito editorial y un gigantesco éxito político y económico para la causa sionista, es el dejarla descansar sencillamente en paz.

Es lamentable que la jóven, muchos lustros después de su muerte, deba ser sacrificada nuevamente, una vez tras otra, víctima de especulaciones que utilizan a los muertos para solaz y distracción de los vivos.”

NOTAS:

(1 y 2) Weber, Mark: Anne Frank. Publicado en The Journal of Historical Review de Mayo/Junio de 1995, pág. 31.

(3) Daily Telegraph 24.3.1933 y Daily Express de misma fecha.

(4) Irving, David: Pruebas contra el Holocausto. Conferencia en el Hotel Majestic de Barcelona, el 17 de Noviembre de 1989.

(5) Felderer, Ditlieb: Il Diario di Anna Frank: una Frode. Edizioni La Sfinge, Via Marchesi, 30, Parma (Italia), 1990, pág. 6.

(6) Harwood, Richard (Richard Verrall): ¿Murieron realmente seis millones?. Historical Review Press, Inglaterra, 1977.

(7) Enciclopaedia Judaica, citada en Felderer, opus. cit. Pág. 14.

(8) Benz, Wolfgang: Legenden, Lügen, Vorurteile: Ein Wörterbuch zur Zeitgeschichte. DTV Deutscher Taschenbuch Verlag. 2ª Edición, 1992 y Felderer, pág. 13: Enciclopedia Brockhaus, Vol (6-450).

(9) Paz Lopez, María: La niña que contó lo inexplicable. La Vanguardia de Barcelona, el Miércoles día 15.3.95, pág. 2 de “Revista”. Según Benz opus. cit., esta cifra en 1992 era de 16 millones.

(10) Bochaca, J.: “El mito de Anne Frank”. Revista Cedade No 170 de Marzo de 1989. Págs. 18 a 20.

(11) “Anne Frank “Diary” a fake”. Publicado en el periódico Holocaust News, No 1, pág. 3, del Centre for Historical Review. London. Así mismo Enci. Judaica pág. 53 y Felderer op. cit.

(12) Enciclopaedia Judaica, pág. 53. Jerusalén, Israel, 1971-1972.

(13) Roth, Heinz: Anne Frank’s Tagebuch, ein Schwindel., 1979.

(14) Enciclopaedia Britanica. Citado por Felderer.

(15) Bochaca, opus cit.

(16 y 17) Felderer, opus. cit. pág. 13 y pág. 22.

(18) Bochaca, opus cit.

(19) Paz Lopez, opus. cit.

(20) Bochaca, J.: “El mito de Anne Frank”. Revista Cedade p.18-20.

(21) Bochaca, J.: El mito de los seis millones. Ed. Bausp, Barcelona, 1978; pág. 100.

(22) Harwood, opus. cit.

(23) Bochaca, opus. cit. y también Felderer, opus. cit. p. 14.

(24) Citado por “Kommentare zum Zeitgeschehen”. Folge 269. September 1993, p. 65.

(25, 26, 27 y 28) BOCHACA, J.: “El mito de Anne Frank”. Revista Cedade. Págs. 18 a 20.

(29) Gil Mugarza, Bernardo: “Requiem por Anne Frank”, Arriba, 9.5.59.

(30) Felderer, opus. cit. Pág. 15.

(31) Irving, David: “Pruebas contra el Holocausto”. Hotel Majestic, Barcelona, 17.11.89.

(32) Paz Lopez, opus cit.

(33) Bochaca, opus. cit.

(34) New York Post del 9 de Octubre de 1980.

(35) Bochaca, opus cit.

(36) Irving, opus. cit.

(37) Ver Faurisson, Prof. Robert: “Anne Frank’s Handwriting”. Publicado en el The Journal of Historical Review, Vol. 9, Nr 1, Spring 1989. Pag. 97-101. IHR, California. Pruebas caligráficas. Y Vol. 3, Nr 2, summer 1982: “Is the Diary of Anne Frank Genuine?” así como “Le Journal d’Anne Frank est-il authentique?” en Serge Thion, Vérité Historique ou Vérité Politique? Paris, La Vielle Taupe, 1980.

(38) Bochaca, opus. cit.

(39) Roth, Heinz: Anne Frank’s Tagebuch, ein Schwindel. Odenhausen, Julio de 1979.

(40) Bochaca, opus cit.

(41) Harwood, opus. cit.

(42) Gil Mugarza, opus cit.

(43) En su mayoría, a la media docena de homosexuales, lesbianas, o marginales de extrema izquierda habituales, se suman una cantidad casi siempre doble de periodistas y cámaras, dispuestos a extrapolar el hecho, para mayor beneficio de aquellos que después de salir en las fotos, aspiran a ser subvencionados por el Ayuntamiento y la Generalitat en base a impuestos que pagan los ciudadanos de a pie.

(44) Die Bauernschaft, Junio de 1995.

Reproducción del artículo del “New York Post” del 9.10.1980 donde se confirma que Anne Frank no pudo haber escrito con tinta de bolígrafo su Diario, porque todavía ¡no se había inventado el bolígrafo!

MUJERES DESTACADAS : Lola, la gallega que salvó a 500 judíos, la Schlinder española.

Lola, la gallega que salvó a 500 judíos

Lola Touza Domínguez es la Schlinder española. Ella administraba la cantina del ferrocarril en la localidad de Ribadavia, y organizó entre 1941 y 1945 una red de fuga de judíos para pasarlos a Portugal. Su heroicidad ha sido reconocida en Israel. Ni su hijo supo de su vida clandestina.

POR PACO REGO | 19/10/2008 | 13:29

MADRID (Crónica). Un hombre de estatura elevada, barbudo y sucio, tapado con un abrigo de mendigo, está acurrucado en una esquina del único banco de madera del andén. Lleva todo el día mirando de reojo pasar vagones Miño abajo. Cae la noche de abril sobre la estación de ferrocarril de Ribadavia. La voz sale desde el quiosco, famoso por las rosquillas, dulces de almendra y licor de café, que regentan las hermanas Touza: “Mira ese hombre, lleva todo el día ahí sentado sin coger un tren…”.

Año 1941. Europa se desangra en la II Guerra Mundial. Los judíos que pueden huyen hasta el mismísimo fin del mundo para escapar de las llamas del Holocausto. Lola, una de las hermanas de la cantina, no duda en acercarse al forastero. Le habla en español. Él responde, con sus tristes ojos azules, en lenguas que ella no comprende.

¿Compasión, instinto? La gallega nunca explicó por qué dio cobijo en su casa a aquel desarrapado. Pero lo hizo. Y hoy un árbol sembrado este septiembre en una colina de Jerusalén —donde brotan pinos en memoria de los llamados Justos entre las Naciones— cuenta la heroica y silenciada historia que convirtió a Lola Touza Domínguez, la quiosquera de Ribadavia, en salvadora de cientos de judíos perseguidos. En una auténtica Schindler gallega.

Con aquel hombre, Lola y sus dos hermanas empezaron a tejer una red de fuga —por la que llegaron a escapar más de medio millar de judíos— que arrancaba en los Pirineos y terminaba al otro lado del río Miño, en Portugal. Se juramentaron con un barquero, dos taxistas y un emigrante retornado al que en el pueblo llamaban El Evangelista. Un silencio gallego que ha durado más de 60 años.

El nombre de aquel flaco judío-alemán de los ojos azules, llegado de Lyon, de donde se había escapado del campo de concentración con un asturiano al que las balas nazis mataron tras la huida, fue uno de los muchos que Lola y sus valientes cómplices se llevaron a la tumba. Porque todos los héroes anónimos de la trama gallega de fuga de judíos están muertos. Si por ellos fuera, en el camposanto de la Villa feudal ourensana, partido por un muro de piedra vieja que lo separa del cementerio de los infieles, aún dormiría aquel secreto.

No han sido ellas, ni sus sobrinos, ni sus nietos quienes han desenterrado el juramento de silencio que las Touza se hicieron en vida. La voz delatora llegó del otro lado del Atlántico. Un viejo judío neoyorquino quiso, allá por 1964 (dos años antes de que Lola falleciera a los 72 años), saber qué había sido de aquella mujer que le llevó una noche sin luna al otro lado de la frontera. A la libertad. Se llamaba Isaac Retzmann y, como tantos otros salvados por la cantinera ribadaviense, pudo alcanzar América en 1943.

Retzmann, próspero comerciante alemán de padres judíos, había conocido a un emigrante gallego en la Gran Manzana, un tal Amancio Vázquez, y, sabiendo que éste volvía al terruño de vacaciones, le pidió encarecidamente que preguntara por las hermanas Touza. Tenía 70 años y una delicada salud que le hacía presagiar una muerte anticipada. El encargo terminó llegando a un librero de Vigo, Antón Patiño Regueira, y con él empezó a alumbrarse esta historia oculta que Crónica desvela en exclusiva (Antón dejó escrito antes de morir, en 2005, el esbozo de la verdad de estos héroes de Ribadavia).

De Lola Touza, la más bella de las hermanas —”Tenía una cara muy dulce”, recuerda su nieto Julio—, se sabía que su imagen había ilustrado una estampa que circuló por el frente de guerra del 36 para animar a las tropas. Que los niños de Ribadavia aprovechaban los recreos del colegio para ir a su quiosco a probar deliciosos dulces caseros. Que era una madre soltera más, de las muchas de la época. Lo que nadie sospechaba era que la popular mujer de la cantina valía mucho más por lo que callaba. Lola, la madre de la gran fuga.

Abraham Bendayem, Isaac Retzmann, un tal Ariel… En Jerusalén siguen reuniendo testimonios y nombres para elaborar la larga lista de quienes le deben la vida. Los cálculos más conservadores hablan de casi 400 judíos salvados —exactamente 384, lo que matemáticamente equivaldría a dos personas por semana durante los cuatro años, 1941 a 1945, que se mantuvo activa la red de escapada—. Aunque estimaciones más realistas sostienen que el número podría superar el medio millar.

Sesenta años después, llueven los parabienes en el hogar de los Touza. Adosada a un muro de la que fue casa de las heroínas en Ribadavia (calle Juez Viñas, 2), luce desde el 7 de septiembre una placa de bronce: “A las tres hermanas, Lola, Amparo y Julia Touza, luchadoras por la libertad”.

El propio presidente de la Asamblea Universal Sefardí, Isaac Siboni, en una carta fechada el pasado 7 de agosto, dejaba constancia escrita del sentimiento de toda la comunidad judía: “Nuestro testimonio de admiración y gratitud para Lola, Amparo y Julia, quienes aun a riesgo de sus vidas han salvado a sus semejantes, a nuestros hermanos, de una muerte segura”.

Cuatro días después, el reconocimiento llevaba la firma de Ron Pundak, al frente de The Peres Center for Peace, la fundación para la paz que auspicia el presidente de Israel, Simón Peres. Dice así: “Recordar estos días a las hermanas Touza es un ejemplo para el futuro de amor y de valor, principios escasos en estos tiempos de odio”.

Hasta la fecha, sólo tres españoles —el diplomático Eduardo Propper de Callejón, destinado en Francia, y los funcionarios de la embajada española en Berlin José Ruiz de Santaella y su esposa Carmen Schrader— ostentan el título de Justos entre las Naciones, el equivalente a la causa de beatificación católica, que concede la Fundación Yad Vashem a quienes, como Lola, salvaron a sus compatriotas del exterminio. La santificación judía de la gallega está en marcha.

Han tenido que pasar tres generaciones para que un Touza, Julio, 57 años, el nieto, pueda reconstruir la historia de su abuela. Mientras cruzamos la calle Orense (paradojas del destino) que conduce a su estudio de Madrid, los recuerdos afloran nítidos en su cabeza. “Ahora me explico muchas de las cosas que ella hacía, que hablaba en alto…”.

El prestigioso arquitecto revive las tardes de domingo en casa de Lola, un antiguo caserón con arcos de piedra, los bailes de fin de semana en la planta de arriba, aquella bolsita de tela cargada de monedas que ella guardaba celosamente en un cajón del viejo aparador… “Eran duros de plata alfonsinos. No quería que nadie los tocara. Valían más que la peseta, ya en curso, y yo, que era un niño, pensaba que mi abuela los coleccionaba. Pero no. Los guardaba como recuerdo de otros tiempos. Con monedas como ésas había pagado algunos favores y el resto se lo había dado a los judíos escapados. Nadie en la familia lo supo nunca. Ni siquiera su único hijo, mi padre… Se ha muerto sin saberlo”.

LA COARTADA

Cosas de la vida. Aquellos pasodobles, tangos y chachachás no sólo daban a las Touza unos dinerillos extra con los que poder capear las penurias domésticas en una España mísera de posguerra, donde judíos y masones encarnaban todos los males. Pero no era más que una coartada.

De aquellas tardes de bailes y bacarrá, Lola hacía caja para su causa clandestina. “Nadie pasaba hambre a su lado”, recuerda el músico de La Lira (banda del pueblo) Ramón Estévez Arango, protagonista ocasional de aquella gran evasión. “Vendía lo que hiciera falta, un abrigo, un anillo, cualquier cosa con tal de ayudar a un solo judío. Era de naturaleza muy desprendida”. Generosa.

Y de pronto nos viene a la memoria el angustiado rostro de Oskar, el héroe de la inolvidable película La lista de Schindler, con ojos llorosos y gesto desesperado, mientras a su alrededor un grupo de hombres y mujeres enternecidos esperan a que el empresario benefactor los elija para su fábrica, salvándoles así de la muerte en un campo nazi. “El coche. ¿Por qué me quedé el coche? Valía 10 personas. Diez personas más… Esta pluma. Dos personas. Es de oro… Dos personas más… Él (se refería a un oficial de la SS) me hubiera dado dos personas por ella, al menos una. Una persona más. Por esto… ¡Pude haber salvado a una persona más…!”.

“Lola era como Schindler”, remacha Ramón, el vecino músico. Lola Schindler Touza. El cerebro de la escapada. “No entendía de partidos ni de credos religiosos”. Y dicho esto, el viudo hombretón sienta sus 86 años en un banco de la cocina de su casa, en el corazón del barrio judío de Ribadavia (otro guiño del destino), y con parsimonia espera a que las campanas de iglesia de Santiago enmudezcan.

Lola, para el músico Ramón, es una dulce historia de adolescencia. Tenía 17 años cuando se tropezó de bruces con esa realidad que nadie en el pueblo parecía ver. Era una mañana de septiembre de 1941 y ayudaba a su padre, Francisco Estévez, en la descarga de un vagón de ladrillos. Lola se acercó a Paco, como ella le llamaba, y con discreción le preguntó: “¿Cuándo vais de pesca? Necesito que me hagas un favor. Tengo aquí a una persona que quiere pasar a Portugal, pero no quiere hacerlo en tren ni por carretera”.

A la mujer le habían soplado que dos agentes de la Gestapo —llegados de Vigo, desde cuyo puerto transportaban el wolframio extraído de las minas gallegas para nutrir la maquinaria de guerra de Hitler—, merodeaban por los alrededores del pueblo a la caza de un judío-alemán fugado de Francia. “Mi padre, por aprecio a Lola, no lo dudó”, rememora Ramón. Y esa misma madrugada, a las cuatro en punto, acudieron a la casa de la mujer armados con sus cañas de pescar.

DESNUDO Y AL AGUA

“A él le dimos otra caña y, aunque chapurreaba el español, le dijimos que no hablara. Nos fuimos directos a la orilla del Miño y echamos a andar toda la noche. Nadie sospecharía, pues muchos pescadores solían salir a esa hora en busca de truchas y anguilas para matar el hambre”.

Por si acaso, Paco se quedó atrás mientras su hijo y el extranjero apuraban el paso. Horas más tarde, recorridos ya casi 40 kilómetros por un sendero empedrado, llegaron a Frieira, la aldea gallega que linda con Portugal. “Como yo era un chaval, el alemán me preguntó si no me importaba que se quitara la ropa. Le dije que no. La dobló y se la ató a la cabeza con el cinto del pantalón. ‘Te recordaré toda la vida, amigo’, me habló en bajo al oído antes de echarse al agua, al tiempo que me regalaba un duro de plata alfonsino. Vi como alcanzaba la orilla portuguesa, y desde entonces nunca más supe de él. En el antebrazo llevaba tatuado el 451… Me dijo que se llamaba Abraham Bendayem”.

Abraham era aquel hombre de la estación de ferrocarril, el de los tristes ojos azules, barbudo y sucio, con el que Lola abrió la ruta clandestina —dicen que la más importante de la Península— por la que cientos de judíos ganaron la salvación. Lejos de su tierra prometida.

Los más, alcanzaron las costas de Estados Unidos, Brasil, Argentina y Venezuela. Otros escaparon a África, sobre todo a Marruecos y Argelia. Gracias al boca a boca y a la eficaz organización de la comunidad judía, el nombre de Lola se extendió por Europa.

Ni el férreo secreto, ni las noches cerradas garantizaban, sin embargo, que la fuga llegara a buen puerto. Por eso Lola se cuidaba mucho de las compañías. Una palabra a destiempo, un gesto o una mirada indiscreta podían llevarla a la lista de traidores o al destierro perpetuo en una cárcel.

La madre, su nombre de guerra en la red de fuga, se rodeó de lugartenientes fieles hasta la muerte. Dos taxistas (José Rocha Freijido y Javier Míguez Fernández, El Calavera), Ricardo Pérez Parada, apodado El Evangelista, que había aprendido inglés y polaco siendo emigrante en Nueva York, y que hacía de traductor) y el barquero Ramón Estévez. Según la ruta que eligiera Lola —había ideado tres: por senderos, carreteras de tercera y cruzando el Miño— actuaban estos héroes anónimos.

Todo empezaba con la llegada de un convoy señalado a la estación de Ribadavia. Lola esperaba con su cesta llena de rosquillas, caramelos y dulces de almendra en las manos.

A veces los ofrecía por las ventanillas desde el andén. Otras veces se subía al tren y recorría los vagones con su mercancía. Era entonces cuando se encontraba siempre con alguien que le anunciaba la llegada inminente (día, hora y vagón) de una nueva tanda de judíos.

Los días de llegada, Lola era la primera en abandonar el quiosco. El mensaje de que unos judíos arribarían en las próximas horas corría rápido a los oídos del Calavera. Y en el silencio de la noche elegida, se consumaba la fuga de aquellos desesperados a bordo de su taxi, un Dodge negro americano.

“¡Quién me lo iba a decir!, Dios mío… Mi padre…”. María del Carmen no se lo cree. Pregunta a la gente del pueblo, todos se extrañan. “Él fue legionario. ¿Qué le parece? Estuvo de chófer de Millán Astray. Y con aquel aspecto de hombre duro que tenía… ¡Qué orgullosa estoy de él”.

—¿Nunca le hizo un comentario?

—Jamás. Lo único que nos decía en casa era que no quería comer peces del Miño.

—¿Por qué?

—Decía que estaba contaminado. Luego supimos que en la guerra los de Franco y los del otro bando tiraban a cantidad gente desde un puente que cruzaba el río. A los que se agarraban a los hierros les cortaban las manos. Muchos murieron ahogados o desangrados. Por eso mi padre nunca quiso comer peces.

Tal vez no fuese Lola la única que estaba en la diana de la Gestapo. Según va tirando de la historia su nieto Julio, al parecer, el servicio secreto británico contaba en Vigo con un espía que seguía de cerca los pasos de los alemanes. Se llamaba Eduardo Martínez y era médico.

“Es muy probable que conociera a mi abuela”, baraja el arquitecto. Sus informaciones fueron reconocidas por el Gobierno de las Islas con la Medalla al Valor, en 1945. “Estos días le he pedido al MI5 que busque los nombres de mi abuela y de mis tías en sus archivos. Me dijeron que pronto desclasificarán algunos papeles de la guerra. Quizás ahí esté la lista que andamos buscando”.

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DIA DE LA MADRE: HOMENAJE DE AMOR Y GRATITUD

DIA DE LA MADRE:
HOMENAJE DE AMOR Y GRATITUD

Mensaje de monseñor Jorge Luis Lona, obispo de San Luis,
con motivo del Día de la Madre
(19 de octubre de 2008)

Traer un niño a la existencia es un acto de generosidad y entrega, que la sociedad reconoce especialmente en este día.

Pero queremos destacar el contraste de ese homenaje merecido, con el apoyo y propaganda al crimen del aborto, que es la actitud antimaternal por excelencia. Al mismo tiempo, se extiende cada vez más la mentalidad anti-conceptiva, que supone un rechazo sistemático al niño, antes de ser engendrado.

Son las incoherencias de la cultura de hoy, tal como la transmiten y proponen los medios de comunicación social y el propio sistema educativo.

El amor y gratitud a la madre no se pueden arrancar del corazón humano, pero al mismo tiempo se la desvaloriza en forma creciente. Si este proceso continuara dejaríamos al fin de celebrar el Día de la Madre. Hay países en el mundo que así lo han dispuesto, incluso por ley.

Pidamos a Dios por intercesión de la Madre de Jesucristo y Madre nuestra, permanecer fieles a esa realidad fundamental del amor humano divinizado, que es el pleno y verdadero amor materno.

Que así Dios bendiga y proteja a las madres, en su día.

Mons. Jorge Luis Lona, obispo de San Luis