Posts etiquetados como ‘politicos’

Palabras que cansan

Las palabras construyen. Tienen la opción de abrirnos posibilidades o cerrarlas. Crean mundos. Generan realidades. Hay palabras que cambian el sentido de nuestras vidas. Palabras por medio de las cuales construimos relaciones con otros. Cuando descubrimos el poder que ellas tienen, comenzamos a ver que algunas son como llaves maestras. Las tomamos en nuestra conversación y las llevamos con nosotros como herramientas . Así, por ejemplo, podemos decir: Me comprometo  a …hacer, decir, no decir, etc. Con estas palabras damos inicio a compromisos.

27977_126226964055923_123901794288440_321626_2072352_s

Sin embargo, hay otras palabras que al usarlas, cansan. Son palabras vacías, o que dichas por determinadas personas,  van vaciándose de sentido. Al reiterarse, pierden poder. Y al escucharlas una y otra vez, nos teminan agotando. No creemos en ellas. NOs alejan de la persona que las dicen. Nos generan desconfianza. Nos minan nuestra paciencia. Quizás, las usamos nosotros y en ese caso, nos damos cuenta de que nuestra energia se nos filtra por ahí. Por ejemplo: El lunes comienzo la dieta…A partir de mañana, voy a hacer …. A Juan no le voy a llevar el apunte ( y lo repite año tras año), Nunca más voy a hacer …!”

Hay que estar atentos a estas palabras. Ahí hay resistencias muy grandes. Es donde nuestra energía se nos filtra, donde se nos “enroscan” nuestros pensamientos. Son zonas de incomodidad para la persona que las dice. Quizás, obstáculos que creemos invencibles.

¿Qué palabras te cansan a vos? ¿Cuáles usás?

¿Para qué creés que las usás?

¿Te sirven? ¿POdés reemplazarlas?

¿Y si las usan con vos, qué hacés?

¿Te animás a compartir algunas de tus palabras más agotadoras?

Y los políticos…tienen palabras que nos cansan??

Hasta la próxima!!

Laura

¿Qué nos dicen “l@s pobres” y l@s marginad@s?(Día de acción del Blog 08)

¿Qué comunica la pobreza? ¿Qué nos dicen “l@s pobres” y l@s marginad@s? ¿Qué se dicen l@s pobres a ell@s mism@s? Qué no escuchan los gobiernos de lo que ell@s les dicen?

Melitona Enrique

Me gustaría ver si en unas pocas líneas podemos ayudar a darles voz a quienes no la tienen, aunque sea por un ratito y como punta pié inicial para otras reflexiones. Comunicar lo que no se comunica. Darle sentido a estos silencios muchas veces autoimpuestos, otros impuestos por la sociedad que invisibiliza todo aquello que le genera dolor. Creo que la comunicación es una gran posibilidad, una gran herramienta, una acción con poder.

Hace visible lo poco visible o lo invisible. Lo que no es masivo. Lo que aparece oculto tras los intereses comerciales o políticos. Quizás generar una reflexión diferente, nos puede abrir diferentes caminos.

Muchos de los problemas de la pobreza los vivo aquí en el Chaco: Pobreza extrema, marginación, desigualdad, desnutrición, aniquilación de los aborígenes, violencia de género con casi nula capacidad de respuesta por parte de quienes deberían hacerlo, mayor porcentaje del país de madres niñas, alto porcentaje de muertes por abortos clandestinos, mujeres que mueren de cáncer de cuello de útero, una enfermedad producto del subdesarrollo ( único lugar del país con esta estadística, evitable, que se produce por la falta de prevención y de elementos para que las mujeres realicen el control a tiempo).

Voy a mostrar algunos breves datos. Recordando el tema de que los datos nunca reflejan la realidad del uno a uno. Piensen en la persona que está detrás de la estadística. Por ejemplo, en la mujer que tras un parto no tiene en el hospital los calmantes para mitigar el dolor de la cirugía y el costo del mismo excede los recursos que tiene. Esa mujer está en una estadística de acceso de las mujeres pobres a la salud. Pero hoy está en el sanatorio doblada del dolor. Llorando sin que nadie la vea.

Piense en el niño que tiene hambre. ¿Alguna vez alzaron a un niño desnutrido?

O en doña Melitona Enrique, de 107 años, internada en este momento, única sobreviviente de la Masacre de Napalpí y símbolo de la reivindicación social y cultural que la provincia promete actualmente y los pueblos originarios reclaman desde hace siglos.

Con un total de 1.050.000 pobladores, la provincia del Chaco tiene a más de la mitad de su población bajo la línea de pobreza y algo más de un cuarto sin las condiciones básicas para subsistir.

Esto no pretende ser un espacio político. Sí un profundo espacio de reflexión desde una mirada puesta en las responsabilidades individuales, sociales, políticas, educativas, culturales. NO se llega a la pobreza de un día para el otro. La pobreza no es responsabilidad de un color político o de un gobierno. Es responsabilidad de todos los colores políticos y todos los gobiernos. Y sobre todo es responsabilidad de personas.

Creo, por sobre todo, que tenemos que cambiar la perspectiva, el enfoque de la pobreza. Seguir viendo (o no viendo) la pobreza de la manera en que lo estamos haciendo, sigue haciendo que se siga recreando de la misma manera.


La única manera de generar cambios, si con las mismas acciones no lologramos, es cambiar la interpretación que está detrás de la acción.

¿Qué pasa si cambiamos la concepción de la pobreza?

Hay muchas personas, organismos e instituciones que están trabajando en estos cambios de enfoque que lamentablemente no se ven reflejados en los sistemas políticos, que por ahora siguen considerando el asistencialismo como la mejor manera de mantener estructuras que le son funcionales a la hora de “manejar” votos y conciencias.

La pobreza en cada persona no sólo está instalada en su calidad de vida. Está arraigada en su concepción como ser humano. La persona pobre se cree pobre, se siente pobre y tiene la certeza de que nunca saldrá de pobre.

ES un círculo vicioso de pensamiento que nunca sale de sus conversaciones. Esto genera la idea de que siempre deberán vivir del asistencialismo, de que la dignidad no es para ell@s, la idea de que están marcad@s generación tras generación para seguir siéndolo. Basta hablar con ell@s para escuchar esta “sentencia” que tienen internalizada.


Nuestra identidad está directamente asociada a nuestra capacidad de generar sentido a través de nuestros relatos, de lo que nos decimos a nosotr@s mism@s respecto de quiénes somos. Ese relato es constitutivo de lo que el individuo es. Todas las personas son coherentes con la manera en que perciben una situación.

En este caso, actúan limitados por sus condiciones, imposibilitados de buscar opciones más allá de las que perciben como posibles en el marco que se les brinda. Esto quiere decir que las opciones que tienen para salir de la pobreza están limitadas a la visión que tienen dentro del ámbito en el que viven. Cuando se les pregunta qué pueden hacer piensan en opciones básicas, relacionadas a actividades conocidas y que no requieran capacitación o conocimientos a los cuales no pueden acceder.

De esta manera, es necesario cambiar la forma de observar de las personas, o sea, constituirlo en un observador diferente. Para esto, las personas aprenden nuevas prácticas y técnicas. El objetivo central es desarrollar la capacidad de acción de la persona. Una capacidad de acción diferente que la lleve a buscar nuevas posibilidades.

Trabajé varios años en asentamientos de Resistencia y Gran Resistencia, especialmente con grupos de mujeres.

Conviviendo con sus habitantes día tras día durante todo ese tiempo he podido encontrar comunes denominadores en el tema básico de la pobreza y surge principalmente de la forma en que ell@s se relacionan consigo mism@s, de la forma en que se perciben a sí mism@s y en la falta de capacidad o de habilidad para establecer relaciones con los demás.

Si observan todos los programas sociales apuntan al factor económico, asistencial, paliativo. Ninguno de los programas incluye el componente de las relaciones humanas. A menos que estos programas provengan de Organizaciones NO Gubernamentales.

Las Relaciones que en estos sectores socioeconómicos con los cuales he trabajado, primordialmente bajos, suelen estar signadas por características especiales: la precariedad en las condiciones de vida, los problemas derivados de la marginalidad con la cual viven cotidianamente, los graves problemas de salud derivados de la pobreza, del hacinamiento y de la exclusión social, la falta de educación, entre otros. Estas están determinadas por un alto grado de violencia intrafamiliar, poco fortalecimiento de los lazos de confianza, poco respeto por las mujeres y los menores, estructuras tradicionalmente del tipo patriarcales que se desestabilizan ante las situaciones de desempleo y desocupación de los maridos principalmente, implicando cambios de roles tradicionales en estas familias.

En uno de los relevamientos que tuve oportunidad de realizar para determinar el tipo de vínculos que se dan en las familias, surgió muy claramente la preocupación de las mujeres por las relaciones, principalmente con sus hijos y con sus maridos. La violencia aparece velada tras factores del tipo económico, detrás de decisiones que no son tenidas en cuenta, roles y situaciones consideradas por toda la familia como “normales” y que encierran una gran desigualdad entre los roles de la mujer y del hombre, vínculos masculinos del tipo autoritario, hijos que crecen sin los límites maternos ni paternos, mujeres sometidas y no escuchadas. Conflictos que no son resueltos dentro de la familia y que quedan latentes generando una escalada de violencia que se manifiesta luego dentro de la familia, o fuera de ella.

Vemos familias que se desarticulan permanentemente, mujeres que día a día ven su vida convertida en reproducir el rol de “víctimas” o “mujeres sometidas” y que reproducen ese rol con sus hijos e hijas. Son doblemente victimizadas, por la pobreza a la que se ven sometidas y por el rol en el marco de sus familias. Su autoestima no existe. Esto lleva también a una autoconcepción siniestra: el “merecimiento” de la situación de pobreza; la resignación y la aceptación de la pobreza, sin que haya un reconocimiento de la falta de dignidad en la condición en la que viven-

Creo que resulta fundamental por parte de estos sectores aprender otra forma de ser diferente que implique un hacer distinto. Aprender nuevos valores, nuevas concepciones del ser.

¿Se nos ocurrió alguna vez que la pobreza tiene que ver con el ser?

¿El sistema puede incorporar esta categoría? Creo que sí. Estoy convencida y he tenido experiencias hermosísimas y muy valiosas para las personas que reciben este tipo de capacitaciones.

Eso se logra con la comunicación, con un cambio en la forma de ver la propia historia de la persona, las posibilidades y la autoestima, el rol de cada un@ dentro de una familia, aprendiendo otra forma de vincularse( conciliando, negociando, sin violencia) y por sobre todo, aprendiendo a respetarse y amarse cada un@ para respetar y amar al resto. Confiar en que pueden aprender nuevas habilidades que les permitan nuevas opciones y nuevas formas de ser.

En su informe a la UNESCO, la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI, presidida por J. Delors, sintetiza los cuatro pilares de la educación hacia el futuro:

“La educación a lo largo de la vida se basa en cuatro pilares: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser”

APRENDER A CONOCER”, combinando la posibilidad de ampliar horizontes y nuevas posibilidades de acción. A través de las charlas, talleres y capacitaciones se abren espacios de conocimientos, como puntos de partida para nuevas acciones que le permita a la población beneficiaria perspectivas laborales y/o económicas.

APRENDER A HACER”, a fin de adquirir no sólo una calificación profesional, sino, más generalmente, una competencia que capacite al individuo para hacer frente a gran número de situaciones y a trabajar en equipo. Pero, también, aprender a hacer en el marco de las distintas experiencias sociales o del trabajo comunitario.

APRENDER A VIVIR JUNTOS”, desarrollando la comprensión del otro y la percepción de las formas de interdependencia – realizar proyectos comunes y prepararse para tratar los conflictos – respetando los valores de solidaridad, pluralismo, comprensión mutua y paz.

APRENDER A SER”, para que se desarrolle mejor la propia personalidad y se esté en condiciones de obrar con creciente capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal.

Creo que resulta indispensable comenzar a escuchar qué tienen l@s pobres y l@s marginad@s para decirnos. Que l@s polític@s escuchen cosas diferentes, desde un cambio del ser de ell@s también.

Comuniquémonos diferente, démosle voz a quienes no la tienen, es una forma de generar cambios.

A l@s polític@s también les diría que no le tengan miedo a que la gente crezca, aprenda y se desarrolle. Si ell@s crecen, ustedes también pueden hacerlo.

ES hora de generar cambios.

La desigualdad social está matando demasiada gente y hace seres infelices.

Y esto nos debe importar a tod@s.

Hasta la próxima!

Laura

Si quiere votar mi blog para el The Bobs ( mundial de blogs) puede hacerlo haciendo click:

http://www.thebobs.com/index.php?w=1220912795046717AQAJRUXX

Deje allí su comentario.

Apoye a la comunidad Clarín para los The Bobs.

Contador gratis


IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog