De la sopa y los postres
A veces me resulta difícil explicar a una persona que nunca ha visto un blog cual es mi propuesta. Cuando algún amigo generoso le comenta a otro: “José Luis tiene un blog de cocina” la respuesta normal es “Ah, que bien… ¿tenés una lista de recetas?,¿sos chef?”. Mi respuesta es“Si y No a lo primero y No a lo segundo”, y entonces trato de traducir lo que es este universo con un lenguaje descriptivo que ayude a mi interlocutor a trasladarse a la virtualidad y que cambie su cara que parece decir “este está mas loco que yo”.
Pero parece que el arte de escribir para transportar al lector a otro universo no es privativo de los redactores de blogs o novelistas. Me he encontrado muchas veces pensando que estaba en otro mundo al recorrer la lista de opciones de una Menú o carta de algún Restaurant.
La semana pasada, sin ir más lejos, fuimos con compañeros de trabajo a almorzar a un Restauran muy lindo en el barrio de Palermo. La compañía muy linda, el ambiente muy agradable, la moza muy eficiente. Luego de la entrada con una abundante y clásica “Tabla de fiambres” y sus infaltables bolitas de muzzarella desabrida (que alguien me diga que es “sabrosa”) disfrutamos de una Provoleta con Berenjenas (con otro nombre raro).
Eso fue la entrada y la verdad que hubiera sido suficiente para un almuerzo, pero como estábamos distendidos y sin apuro podíamos hacer gala de nuestro buen comer y pasamos al plato principal. Ahí se puso interesante, el momento de leer la carta y traducir algunos términos. Para alguien de costumbres simples como yo el tener que comer afuera por razones de negocio me ha sido útil en este menester y aprendí que unas “Cuerdas de guitarra” (que fue mi elección) es una denominación corriente para los Tallarines. Eso sí del nombre de la salsa que acompañaban estas “cuerdas” ni me acuerdo, pero si recuerdo que ninguna salsa tenía un nombre corriente.
Y la verdad que con todo lo que comí y lo fresco que estaba el día me puse a pensar en que un caldo o sopa me vendría bien para la digestión. Pero mis cavilaciones fueron interrumpidas por la voz de la moza que nos preguntaba “¿se van a servir algún postre?” y recorriendo la carta buscaba algo bien clásico como un “Martin Fierro”, o una “Copa Melba”, un “Postre Balcarce”, o“Flan con dulce de leche”, o “Postre Chajá”, o “Imperial Ruso” (si, algo “livianito” )
Pero no, había algunas variedades de helados, brownies, tarta de manzana, y similares que obviamente se adecuan más a los gustos ecléticosde un barrio con costumbres no tan provincianas como las mías. Entonces opté por pasar por alto el postre y elegí tomar un café doble bien cargado (exquisito por cierto). Entre los postres pedidos por mis compañeros había un “Brownie” con “apellido” pero no recuerdo la palabra que acompañaba al mismo, que resultó ser un Brownie clásico acompañado de una bocha de helado y bañado con un salsa de frutos del bosque casi congelada.
http://www.elisabettaresto.com.ar/
Y cuando lo trajeron no pude evitar sacarle una foto porque la presentación era sumamente grandilocuente como pueden apreciarlo en la imagen. Y de vuelta mi mente me llevó a la sopa y una anécdota de mi niñez cuando en viaje a Entre Rios paramos en un restaurante de la ruta, muy simple y pueblerino. Mi opción al elegir algo del menú fue “Sopa Inglesa” lo que provocó la sonrisa cómplice de mis padres con el mozo y el bochorno de haber quedado como ignorante por no saber que eso era un postre y no un caldo.
¿A quien se le ocurre poner “sopa” a un postre” Todavía lo están buscando al culpable, pero pueden que sean varios en realidad. DonPascualino Marchese en su página web nos cuenta que “La desviación semántica se debe, parece, a unos italianos de mala habla o extremadamente dialectales para describir el acto de empreñar o bañar con un jarabe y licor, en este caso el biscochuelo que integra el dulce.Zuppare o inzuppare significa propiamente esto en italiano y zuppa es una menestra caldosa, en fin, ‘zuppa inglese’. Inglesa porque la primera vez se tiene noticia y nada que ver con la sopa, pues se llama ‘trifle’, del francés antiguo ‘trufle’, es por medio de un libro de una escritora inglesa que para ganarse el pan incursionó en la cocina con una primera tanda de trescientas y algo de recetas copiadas de otros libros, pero con sello muy personal, alegres y amenas”.
Como no podía ser de otra manera cuando se trata de contar el origen de recetas tan antiguas hay quienes cuentan otras versiones, como Donato de Santis, en su libro “Fatto in Casa” que le atribuye la creación a “un cocinero italiano cerca de 1834, año en donde parte hacia Francia y de allí a Inglaterra, para convertirse en lo que llaman “trifle”.
No tiene mayor importancia ahora, pero les aseguro que ahora que soy grande y sé muy bien lo que es. la próxima vez que vaya a comer afuera voy a pedirme una sopa y una sopa inglesa. Y si el bolsillo está muy flaco puedo recurrir a la receta simple de mi tía, y algún día probaré las de Don Marchese o de Donato de Santis .

Postre (el que viene en cajita, en polvo) sabor Vainilla, 1 paquete
Duraznos en almibar al Natural , 1 lata
Almíbar de los Duraznos, 1 pocillo
Crema chantilly, 200 g
Preparación:
Cocinar el bizcochuelo siguiendo las instrucciones del envase.
Una vez listo déjarlo entibiar para luego desmoldarlo.
Preparar el Postre, siguiendo las indicaciones del envase.
Abrir el bizcochuelo por la mitad y humedecerlo ligeramente con almíbar.
Distribuir encima el postre y algunos duraznos picados.
Cubrir con la otra parte del bizcochuelo.
Cortar las porciones de torta del tamaño deseado sin separarlas totalmente.
Decorar cada una de las porciones con un copete de crema.
Finalizar la decoración con duraznos en rodajas y una cereza.



Adobo bien la torta… ambas partes del bizcochuelo, y le toca el turno al dulce de leche… lo desparramo bien… era como 1 kilo. Paso siguiente, corto los húmedos duraznos que también iban como relleno y los coloco.
Acto seguido pongo a baño María el chocolate en sobre, así se derrite y lo vuelco como cobertura, después de 5 minutos lo vuelco sobre la tapa del bizcochuelo.
Entonces digo ” ahora cómo pego los rockets si el chocolate quedo duro como si hubiera puesto enduido a las paredes????..”. y en ese momento otro flash de inteligencia penetra mi órgano pensante…” ya se, los pego con el dulce de leche que me quedó!!… Muy bien Adrián, muy bien!…la pastilla de veras funciona…seguí así”..je je.
Yo le preguntaba: “les gusta???… esta rica??… me salió bien??“…” Siiii -me decían- …que tiene de relleno???“. No me anime a decirles la barbaridad que había hecho!!…
En un pequeño pueblo una mujer se llevó una gran sorpresa al ver que había llamado a su puerta un extraño correctamente vestido que le pedía algo de comer. 
Todos se sentían extrañamente felices mientras reían, charlaban y compartían por primera vez su comida. En medio del alborozo, el extraño se escabulló silenciosamente, dejando tras de si la milagrosa piedra de sopa, que ellos podrían usar siempre que quisieran hacer la más deliciosa sopa del mundo…
Mi madre, entrerriana de nacimiento, siempre tuvo más debilidad por
El verdadero autor de la largamente exitosa página fue el violinista Casimiro Alcorta, conocido popularmente como “El Negro Casimiro”, que lo habría estrenado en los bailes de Politeama por 1884. Había sido dedicado a una prostituta de nombre Enriqueta, cuyo apodo aludía a su órgano sexual, que tenía “fama de valiente”, según Adolfo Bátiz (Buenos Aires, la ribera y los prostíbulos en 1880), pero que cargaba también otra fama, la de no hacer buenas migas con el jabón, de allí el adjetivo “sucia”.
El 24 de junio de 1829, en la Estancia La Caledonia se firma el “Pacto de Cañuelas” entre el General Juan Galo de Lavalle y el Comandante General de Campaña Don Juan Manuel de Rosas.
La criada, que fue a llevarle un mate al Restaurador, encontró al jefe enemigo y entonces salió corriendo en busca de la guardia. 

El acusado esperaba con ellos. Ya sea debido al calor o a la ansiedad, el acusado parecía estar a punto de derretirse. Mientras esperaba, recorría en su mente las horas de testimonio que habían transcurrido. Reflexionó sobre su propio relato de su infancia.
El uso de la bebida se extendió rápidamente… a Italia, a Francia, a Inglaterra y a todos los países de Europa. Cada país le agregó sus propias especias aromáticas para satisfacer su propio gusto. A los de Inglaterra, recordó el acusado, se les hizo difícil pronunciar mi nombre, de modo que lo cambiaron a chocolate.
La testigo declaró que consumía tres o cuatro barras de chocolate por semana. Un desfile de testigos, todos ellos víctimas del mismo problema de la piel, pasaron a la tribuna después de ella, y uno por uno declararon que consumían varias barras de chocolate semanalmente.
“Señoras y señores del jurado —preguntó el juez—, ¿han llegado ustedes a una decisión?”
Todos se habrán dado cuenta que los comerciantes de nuestra amada tierra siempre buscan algún motivo o tienen algún incentivo para que los consumidores de toda edad gasten sus ingresos con el fin de festejar algún acontecimiento real o imaginario, trivial o importante.
Al final compras dos, te las comes y te quedas sin el beso, o cuando vas camino a entregar tu ofrenda a cambio del ósculo ansiado te engancha alguna tia o vecina grandecita que te manguea el chocolate y te pincha cuando te besa
mágica que puede ser “salud” , “tos”, “caspa”, “impotencia”, “ejercicio”, etc.-
bolso, porque si en un momento de debilidad te levantas y vas a tomar agua a la cocina te siguen para controlar si usas agua de la canilla sin que pase por el excelente purificador de agua que te lo dejan a precio de amigo.
Según las costumbres romanas, la madre de la novia, dejaba cada noche en al alcoba nupcial, a disposición de los recién casados, una vasija conteniendo miel durante toda una luna (el mes lunar duraba 28 días).
La lechiguana (Chatergus brasilensis). La abeja de los bosques y el panal de miel silvestre que fabrica colgándolo en los árboles una avispa muy brava de ese nombre.

Arroz con leche / Me quiero casar
españoles. pero la en realidad tiene su origen en los árabes. Los moros llevaron a la península ibérica el arroz, el azúcar, las especias y una gran cultura que despertó el profundo letargo con que los Visigodos habían vivido los últimos 297 años luego de que los romanos abandonaran la Iberia.


